126 -Cómo activar el tercer ojo

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CÓMO ACTIVAR EL TERCER OJO

La glándula Pituitaria, también llamada hipófisis, es muy pequeña y está ubicada en el centro de la cabeza, debajo del cerebro y es la más compleja del cuerpo.

Se la relaciona con el Ajna Chakra o Chakra frontal, (tercer ojo), pues este es el centro de energía a través del cual podemos encontrarnos con nuestro sabio interno, conectarnos con nuestro aspecto intuitivo y positivo, serenar nuestra mente, aprender a llevar una vida mejor, más sana y con mayor paz interior, ya que ayuda a regular todos los ritmos energéticos de nuestro ser.

Veamos ahora desde lo corporal como se relaciona esto. La hipófisis regula el funcionamiento de todas las demás glándulas. Se la puede considerar la reina, la encargada de dirigir la orquesta endocrina. Funciona como un complejísimo laboratorio químico compactado que recibe las órdenes del hipotálamo, del cual cuelga. Su función es supervisar a las demás glándulas a fin que secreten únicamente la cantidad exacta de hormonas necesarias para el organismo. Secreta además sus propias hormonas, que van a influir en la acción de casi todo el organismo, permitiendo a la persona llevar una vida normal o también produciendo enfermedades de la más amplia gama.

Entre las hormonas que produce, la oxitocina, es la que permite iniciar las contracciones de la matriz; sin ella no podría producirse el parto. La tirotrópica, por su parte, gobierna la glándula tiroides, ubicada debajo del cuello. ¿Qué pasaría si su producción no estuviera regulada por el hipotálamo? Muy simple, en exceso, aumentaría desmedidamente el apetito de la persona pero esta sería cada vez más delgada. En escasez, produciría pereza , exceso de peso y hasta retraso mental.

En el aparato reproductor, las hormonas de la hipófisis son las encargadas de la producción de espermatozoides y óvulos, de modo que de ellas depende la fertilidad. Pero aquella que actúa en más sitios en el organismo, es la hormona del crecimiento. Influye en el crecimiento óseo, en la formación de nuevo tejido cuando hay por ejemplo una fractura, y en la cicatrización. La lipotropina, otra de las hormonas producidas, es la que regula los depósitos de grasa en el cuerpo y controla también ciertas enfermedades llevando la grasa sólida al hígado y transformándola en energía.

Cuando el funcionamiento de está glándula no es adecuado, las células aumentan su producción desmedidamente y puede producirse un aumento desproporcionado del tamaño de una persona o de alguna parte de ella, o una maduración de cinco óvulos al mismo tiempo, provocando embarazos múltiples, e incluso un cáncer, ya que este se caracteriza por la reproducción descontrolada de las células enfermas.

Si bien la hipófisis está muy protegida por encontrarse en la cavidad del hueso esfenoides, es posible que se lesione. Las consecuencias pueden ser desastrosas: por ejemplo, puede disminuir la producción de la hormona antidiurética que actúa como freno sobre los riñones, y el organismo liberaría litros de orina diaria hasta deshidratarse.

También son comunes los tumores es esta glándula. Si dicho tumor obligara a la hipófisis a producir por ejemplo demasiada hormona adrenocórticotrópica, que regula la actividad hormonal de las glándulas suprarrenales ubicadas sobre los riñones, podría traer como consecuencia bolsas de grasa en cuello, espalda y abdomen, las piernas se pondrían demasiado delgadas, aumentaría la tensión arterial y la libido desaparecería. Los huesos perderían calcio y las vértebras se aplastarían, y el corazón debería hacer un esfuerzo tremendo hasta rendirse.

Es así que calladamente y en forma imperceptible cada día la hipófisis cumple con su función dentro de nuestro cuerpo. ¿Podemos ayudarla? Sí. Al meditar o hacer ejercicios de interiorización a través del llamado “tercer ojo”, estamos ayudando nada más ni nada menos que a armonizar la energía de esta glándula tan importante para nuestra vida y a optimizar su funcionamiento. Así como el descanso proporcionado por el sueño revitaliza nuestras fuerzas permitiéndonos recomenzar cada día, la relajación consciente influye directamente sobre todas nuestras funciones corporales, en este caso las de la hipófisis.

El hecho de meditar o relajarnos, repercutirá sin duda en un mejoramiento total de la salud y en una necesidad de incrementar los momentos del día en que podemos utilizar estos recursos.

Espero que tanto para quienes creen en esto último como para los descreídos, al ver las cosas presentadas desde este ángulo más científico, se sientan atraídos por la necesidad de buscar la paz interior a través de un trabajo personal que los llevará sin duda, hacia el camino del equilibrio interno y externo.

EJERCICIO PARA ACTIVAR LA GLÁNDULA PINEAL

Es recomendable seguir estas instrucciones para realizar la activación del centro pineal- pituitaria, al menos al comenzar la exploración del método.

Nos sentamos cómodamente en una silla, con la espalda derecha (sin forzar) y ordenamos a nuestros músculos que cedan de una sola vez, soltándose a la gravedad de la tierra. Es como dar un salto al vacío.

Recorremos en forma rápida nuestro estado de relajación de pies a cabeza.

Buscamos silenciar las emociones y el flujo del pensamiento con órdenes simples. Ordenar por ejemplo: “mis emociones y mis pensamientos se calman y se aquietan”.

1.-En ese estado, llevamos la atención a la glándula pineal y ordenamos que se encienda.

Ella se enciende y la visualizamos como una esfera de luz o una perla incandescente que ha comenzado a irradiar profusamente hacia ambos hemisferios cerebrales. ENCIENDO

2.-Podemos sentir, percibir o visualizar esta luz, que se expande tanto, que por aquellos rayos que salen por sobre nuestra cabeza, vamos al encuentro de los rayos arcoíricos danzantes que provienen de la Fuente, Padre o Arquetipo Uno, conectándonos a la Fuente. CONECTO

3.-Toda nuestra atención se encuentra ahora en la Fuente. Es importante en este momento prepararnos para recibir su Luz- Amor que se manifiesta en dos de los rayos arcoíricos: el rosa y el amarillo. Bajan desde el centro pineal hasta el centro cardíaco y se anclan allí. Al anclarse, se forma un sol en expansión permanente, que irradia en forma alterna en rosa y amarillo.

Atendemos ahora a nuestra respiración, pero sin alterar su ritmo armónico. Al inhalar, irradiaremos el rosa y el amarillo desde el centro cardíaco hacia nosotros y al exhalar lo irradiaremos hacia fuera. Hacia todos y hacia todo, sin límite. Podemos abarcar al planeta entero si así lo deseamos o ir aún más allá.

Hemos activado de este modo una red de conexión con nuestro Padre- Madre quien toma el gobierno de nuestro ser, desplazando lo humano en nosotros, para dar cabida a nuestra divinidad que comienza a despertar.

Un sentimiento de amor nos inunda mientras sentimos estas activaciones en manifestación. AMOR

4.- El paso siguiente es sentir los rayos arcoíricos que provienen de la Fuente pasando por nuestros brazos y saliendo por la yema de los dedos, como largos rayos de colores, que podemos enviar hacia donde los queramos hacer llegar. Así tendemos un puente de transferencia de energía desde los campos de creación superior hacia los campos creativos físicos. RAYOS ARCOÍRICOS

5.-Ahora sellaremos estas activaciones sintiendo cómo una espiral de color violeta eléctrico nos envuelve vertiginosamente desde los pies hasta por sobre la cabeza. Si es necesario, repetimos esta orden para mantener la unidad vibratoria de nuestro ser- luz activado a la frecuencia de la Fuente.

Es momento de chequear cómo nos sentimos. Estamos experimentando sensaciones de paz, armonía y ausencia de limitaciones. Es nuestro ser- energía libre y armónico en disposición a la experiencia de co- crear con la Fuente. SELLADO VIOLETA

6.- Intencionamos mantener estas activaciones en permanencia y simultaneidad. Llevando la atención a la glándula pineal, ordenamos reintensificar su luminosidad que ahora se expande hacia la glándula pituitaria que se abrirá como una flor de luz centelleante. Mantendremos durante un tiempo nuestra atención en este proceso, hasta sentir que ambas se han fusionado en una sola red de luz.

Ambas, pineal y pituitaria han recuperado su potencia creativa original, dando paso a una triangulación lumínica que es el portal de entrada hacia los campos de creación superior en donde lo no manifestado espera para ser traído en manifestación. Mantenemos la visualización de una flor de luz en medio del lóbulo frontal de nuestro cerebro. Es normal sentir presión o vibración en la zona ubicada sobre el entrecejo.

En este momento, sentiremos surgir del centro de la flor de luz, los rayos arcoíricos, cargados del poder creativo de la Fuente. Por ellos subimos a los campos de creación superior. Hemos llegado allí. Recordemos mantener la atención en la Fuente y el sentimiento de amor irradiando en permanencia durante todo el acto creativo. FLOR DE LUZ

Es momento de comenzar a co-crear, a manifestar sueños y anhelos con el poder del sentimiento y el pensamiento que han sido elevados a la perfección de la Fuente.

Recomendado iniciar la orden creativa diciendo internamente o en voz alta:

DESDE ESTE ESTADO DE SER ENERGIA LIBRE Y ARMÓNICO QUE SOY, DOY LA ORDEN CREATIVA …

Entonces iniciamos el acto co- creativo intencionando, o visualizando o “decretando” lo que buscamos manifestar en nuestra realidad.

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