78 – Positivando al cerebro

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AFIRMACIÓN DE LA SEMANA

Pícaros y deshonestos pueden engañarme una vez y más, no todo el tiempo. Con mente y voluntad alerta no permitiré que mi esfuerzo y trabajo me sea robado, evitaré toda trampa e intento de control de los amigos de lo ajeno, sean personas cercanas muy amadas o alejadas de mis afectos.

” Tiene la discriminación entre la Realidad y la Irrealidad la suficiente eficacia en sí misma como para llevarnos a la realización del uno Imperecedero? Como ha sido propuesto y realizado por todos los buscadores verdaderos, eso sólo puede hacérnoslo saber y comprender la estabilidad en el Espíritu Supremo .Como eso es algo nuestro, que está en nosotros, cualquier suma de discriminación puede conducirnos un paso hacia adelante, convirtiéndonos en renunciantes, incitándonos a desechar lo aparente como transitorio y a aferrarnos sólo a la verdad y la presencia eternas”.

Sri Nisargadatta Maharaj

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imagen3COMO LA BATERÍA EL CEREBRO SE RECARGA CON LOS PENSAMIENTOS POSITIVOS

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barraTu cerebro produce 80 mil pensamientos por día. Esta Fuerza es la esencia de tu Ser y destino, controlarla depende de poder silenciar la mente y reprogramar las impresiones subconscientes.

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META

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POSITIVANDO AL CEREBRO

Cuando usted experimente pensamientos negativos y no pueda desprenderse fácilmente de ellos, lea repetidamente, en forma mental y silenciosa, estas afirmaciones positivas. Así sus neuronas resultarán alteradas por la nueva traza de afirmaciones positivas. Su memoria se sintonizará con  la nueva energía. Repita la lectura cuantas veces le sea necesario, siempre en forma de susurros mentales, lentos y suaves, para que se impriman más poderosamente sobre su mente subconsciente.

Pase al papel el texto. Lea sentado en postura de meditación, previo a practicar la técnica de concentración el libro completo, de corrido, usando el método de la lectura automática. No reflexione sobre el significado, sólo lea, pero con total atención, permita a su mente profunda funcionar a pleno.

Esta es una variante del mantra. Se trata de una cadena de afirmaciones positivas. Una diferente de la otra, por lo que no produce cansancio, no hay el efecto de la letanía. Pero el poder positivo se va acumulando sobre el pensamiento y crece la fase interna “Yo puedo”. Este método es muy útil cuando nos encontramos bloqueados, deprimidos, angustiados o recargados con pensamientos perturbadores.  Cauteriza los odios, los miedos, aumenta la compasión y la autoconfianza. La lectura completa de todo el texto demora unos 20 minutos. Es ideal para realizar el ejercicio al menos una vez a la semana.

Durante la selección de las Fuerzas Especiales de los Estados Unidos los reclutas deben vencer su miedo a las pruebas. Esta emoción está regulada por la amígdala cerebral. Logran vencer mediante órdenes impartidas desde los lóbulos frontales afirmando “yo puedo”. Sólo egresan el 35%. De modo que el secreto está en la constancia y en la intensidad con que nos recargamos de pensamientos positivos.

Una afirmación produce un efecto determinado, una cadena de afirmaciones afecta toda nuestras conexiones sinápticas y abre nuestra mente hacia la intuición positiva y el pensamiento creativo.

¡Hago de la sana e irresistible alegría el único rostro de mis noches y días, tanto en mi interior como en el de aquellos que son mis padres, mis hermanos, mis amigos y compañeros en la vida!

¡Hago de la incesante alegría el barco con el cual atravieso  las embravecidas olas de mis burbujeantes sueños de vida; todo dolor es el bendito viento que hincha mis velas y mi paz es  el secreto motor que me conduce pronto y a salvo, al buen puerto que siempre existe y me espera!

Todo es infeccioso en éste mundo… ¡Con mis más profundas sonrisas contagio hoy a todos mis seres queridos y a todos aquellos que se sienten encerrados entre las grises mortajas de la tristeza!

¡Sonreiré siempre que el dolor, la depresión y la oscura tristeza se presenten ante mí y, con la fuerza de mis sonrisas me sacudiré de todo mal!

Cuando mi corazón se llena de angustia, sonrío contemplando al Azul del Infinito Cielo, y comprendo así que ¡toda tristeza es sólo pasajera!

¡Con la fuerza de mis concentradas olas de sonrisas abandonaré toda tristeza y flaqueza, al sentir que mi naturaleza es en realidad y verdad, la Ilimitada Alegría del Ser de mi interna Conciencia!

¡Soy el Cielo de la Inmensa Alegría, soy las estrellas de la Inmortal Fe y el Infinito Espacio Interior de la Paz!, ¡Soy el Inmenso y Siempre Sonriente Claro Cielo de la Eterna Paz!, ¡el Cielo soy, Soy el Cielo!

¡Soy la más profunda alegría, siempre fluyendo libre y pura desde la fuente de la eterna vida, hacia mi más íntima percepción! ¡Soy el chorro fresco, siempre libre y puro de la más profunda alegría!

¡Sonrío hoy a mis amigos que me quieren y con más fuerza todavía a mis amigos que aún no me quieren!, ¡quebraré hoy con mis sinceras sonrisas los muros de la indiferencia, la incomprensión y los celos, que me apartan de mis desconocidos mejores amigos!

¡Cumpliré mis promesas, dadas a mí mismo y a otros, así me tarde toda la vida en cumplirlas!, pues es mi palabra mi único bien y, sí yo mismo no la cumpliera, ¿qué sería entonces de mí?

Así como cuido de mi bienestar, desde hoy cuido del bienestar de mis padres, de mis hermanos y hermanas, de mis amigos y de cada ser, flores, pájaros y cosas. Buscando con amor la salud primero en mí y luego, en todos los demás.

¡Me hago a mí mismo y a otros, sólo aquellas promesas que yo sienta que podré cumplir!

¡Me olvido por unos minutos de mí mismo, hoy, al contemplar y sentir la belleza de la flor y el milagro del sol!

Cuando alguien se me acerca para darme un sano consejo o una injusta crítica, escucho atentamente y luego veo en mi interior si ha habido verdad en sus palabras.

Busco en el fondo de mis pensamientos y de la compañía de quienes me rodean, las buenas semillas; con el pico del buen amor aro la tierra de los corazones y con fe siembro mis buenas semillas del bienquerer, esperando con segura paciencia la cosecha para volver a sembrar las mejores y, perfeccionar así las percepciones de mi vida.

¡Comparto mi alegría con todos y cuando la ira o la tristeza me envuelven, a solas las sacudo de mí, para no esparcir a mi alrededor las semillas de la mala voluntad!

¡Dejo brillar siempre lo mejor de mí y así esparzo por todos lados, la semilla todopoderosa de la buena voluntad!

¡En cada día al despertar, te agradezco vida, haberme dado mi vida!

Viajo contento de fracaso en fracaso, porque en la medida que avanzo ya sé en todos los miles de sitios que mis éxitos no están.

En cada fracaso de ayer extraigo la lección apropiada para crear un nuevo éxito en mi mañana.

¿De dónde sacaré fuerzas para triunfar?: sólo de mí. ¿Quién me dará una nueva oportunidad?: saldrá de mí. ¿Quién me sacará de todos mis problemas?: ¡sólo yo, porque yo quiero salir de todos mis problemas ya!

En concentrada meditación renuevo mi consciente y personal comunión con Dios. En la segura fe de mi eterna relación con El se expande el invisible y divino poder que cumple mis más profundos ruegos y me une a nuestro Padre Celestial mediante la íntima oración.

Mi firme convicción que Dios está en mí y me escucha siempre, es suficiente para que actúe la ley interna que materializa mis buenos deseos.

Reprimo toda duda arriba, abajo, izquierda y derecha de mi mente, desde la superficie hasta el fondo de la mente mía, reprimo toda duda. Ahora concentro toda mi energía viviente, toda mi voluntad y fe, para que mi puro, justo y correcto deseo de mi mayor necesidad de hoy se cumpla. ¡Así sea!

Todo es creado y sostenido por Dios. Todo está en nuestro divino Padre. Yo y mi Padre Uno somos, todo está en mí como lo está en El. Estando conTigo en mi alma, todo lo tengo ya en mi ser.

En la meditación profunda encuentro siempre tu ilimitado gozo, en la constancia de mi paz interna, tu bendita presencia.

Pongo todo mi empeño para que todos sepamos que somos millonarios en Dios por siempre.

Perdono hoy a todos los que me ofenden y en oración y actos expando mi amor hacia todos por igual, a todos los que me amen y no me amen por igual.

Cultivaré cada día nuevas amistades, regándolas con mis más profundas sonrisas y en el jardín de cada corazón abierto, sembraré las semillas del divino goce.

Soy la onda en tu infinita conciencia, soy el átomo vibrante en el cuerpo de la cósmica creación. Padre mío, bueno y santo, soy tu burbuja…, ahora déjame ser eterno océano.

Santo Espíritu, en el templo de mi corazón tú moras, déjame ser Tú y conocerte como eres Tú en Ti.

Hago desde el corazón abierto felices a los demás, como quiero y me esfuerzo por hacerme feliz, en la misma medida hago felices a todos los demás.

Todo mi orgullo disuelvo en humildad, toda ira deshago en ilimitado amor, todo frenético estrés acallo mediante la calma y el autocontrol, todo mal desaparece lavándolo con el bien, todo egoísmo destierro con solidaridad, toda ignorancia desaparece cultivando el saber, toda inquietud de la mente y el corazón ahogo sumergiendo mi conciencia en la bendita paz del completo silencio espiritual.

La misma energía que creó y sostiene a la cósmica creación toda, me renueva y fortalece por dentro y a mi alrededor. Ilimitada energía de vida universal, me atraviesa ahora y vivifica.

A toda llamada de amor en el mundo, satisfácere en el amor del Espíritu Uno y divino.

Todo pesar, todo desánimo, toda confusión, alejaré poderosamente de mí y, en meditación profunda, llamaré y llamaré hasta que Dios se revele en mi conciencia, mostrándome el camino.

Soy infinita alegría, infinita alegría soy. Infinito soy, soy infinito. No soy en ningún tiempo, no estoy en ningún espacio, eterno soy, en lo ilimitado estoy. Nada me contiene, ni cuerpo, mente, pensamiento, palabra, en manifestación alguna soy ni estoy, ni materia ni energía me contienen, en nada, nada del viviente cosmos soy ni estoy. Soy incondicionalmente libre, eterno soy, infinito soy, inmortal amor y dicha soy.

Con la esencia de todos mis seres amados, de todos mis amigos, mezclaré la devoción que Tú divinamente despiertas en mí, y en la fragancia del sincero amor por Ti, mi Bendito Dios, encontraré siempre la cálida luz de tu santa bienaventuranza en mí.

Enciendo en mi entrecejo, mediante profunda meditación, la ardiente luz de tu omnipotente percepción. Me concentro en la bola ardiente de luminosa luz que, en bienvenida, se expande y expande, cubre mi cuerpo y todo el espacio alrededor. Se expande y expande, cubre al universo íntegro. Y ahora, en esta bola ardiente de luz cósmica, vibra mi alegría, mi dicha inmortal e ilimitada.

Mis risas de gozo en meditación profunda, son la risa de Dios vibrando en el mundo, saltando de cerebro en cerebro, chispeando alegría en cada rincón de los humanos corazones y en relámpagos de cósmica luz deshace temores y sombras interiores en todas las almas que en Dios confían y en Dios esperan.

Contemplaré en lo más íntimo de mi alma el reflejo fiel, puro y santo de nuestro Bienamado Dios, la imagen perfecta de su esencia, como inteligencia Crística única de toda la creación, con el poder infinito que la cuida, protege y guía como el buen pastor hacia la divina meta.

Haré que hoy sea el mejor día de mi vida, me desataré de todos mis miedos, me desharé de todos mis vanos sueños, reforzaré mis hábitos hacia lo mejor de mí y ataré todo éste día a los pies de la única verdad y realidad posible de alcanzar para mí: en Ti, mi santo y bendito Dios.

Con mis mejores y más sanos sueños, construyo puentes de realizaciones realizables y siempre alcanzables.

Con mis más nobles sueños toco las estrellas y entro al silencio de las ideas puras, de la autopercepción perfecta y vacía.

Mediante profunda meditación lleno mi conciencia de Dios y lleno por El, sólo puedo ver el bien actuando en todos y en todas las cosas, veo en todos los seres almas perfectas manifestándose en Dios. Lleno de Dios, me nacen nuevas formas de pensar, nuevos hábitos e ideas. Viendo cada vez más intensamente el bien de Dios en todos y en todas las cosas, el mal de mí y de todos y todas las cosas, más y más se aleja.

Hoy me ayudaré a mí mismo con los ilimitados poderes que Dios me da, para que pueda ayudarme por mí mismo.

Haré leña de todos mis vanos deseos de ayer, hoy y mañana, los quemaré y haré cenizas en la fogata de la creciente flama de un único deseo por conocer la Verdad.

Invirtiendo en concentración divina, hoy usaré su ilimitado poder para satisfacer todas las correctas y justas necesidades de mi vida.

Concentrando mi mirada en Ti, mi Bienamado y santo, sólo sabiduría, alegría y salud total puedo ver en todos los seres y en todas las cosas. Toda realidad eres Tú y perfecto Eres, toda ignorancia, tristeza y debilidades aparecen por no querer verte a Ti en todos y en todas las cosas.

No tengo nombre ni apellido, cuerpo ni mente, hijo de Dios en verdad soy. He vivido soñando ser carne, sangre y huesos, formar parte de una familia y tener una historia personal. En profunda meditación mi alma ha despertado, el cuerpo se ha esfumado y nada queda de él en la conciencia. Ahora soy todo lo que mi eterno Padre es. Mi alma sólo Él es.

Dios, Tú eres mi Padre eterno, Tú eres mío eternamente, eternamente soy tuyo. En todo lo bueno siempre estás y siempre desde todo lo bueno me invitas a estar contigo. En los ojos de todo buen pensamiento, en las bocas de toda buena palabra, en los cuerpos de toda buena acción, te contemplo y conozco Padre, sonriente y bendito, fuente de toda bondad expandiéndose libre e incondicionalmente hacia nosotros, todos tus hijos.

Hoy seré mejor que ayer, me esforzaré más que ayer en mejorar mis hábitos y en hacer realidad mis buenas metas, cultivaré más amigos y me daré a ellos con mayor bondad, aprenderé algo nuevo, me concentraré más para tener más éxito en todas las pequeñas cosas y objetivos que están al alcance de mi vida. Hoy duplicaré mis esfuerzos para dar un paso más hacia delante.

Me inclino ante Ti infinito Espíritu viviente, creador de toda vida y existencia. Mi corazón se alegra y retoza a tus pies, viéndote brillar en la luz de todas las estrellas, sonriendo invisible en la esencia del sol y de la luna, reflejándote a Ti mismo en las almas humanas, en el rutilante océano, palpitando vitalmente en todas las flores, pájaros y criaturas secretamente animadas por tu infinita vida e inmortal dicha.

Saboreando la paz insondable del alma, la inquieta mente se disuelve en tranquilidad y mediante la profunda orden del alma se deshacen los deseos y todo dolor desaparece.

Mi alma, mi verdadero Yo eterno, supera mi razón y mi instinto, la pura intuición del alma toda limitación trasciende y al cuerpo y a la mente a sus pies somete.

Nada mejorará por descuidar nuestras obligaciones, nadie nos amará más, ningún ser amado volverá del más allá y ninguno dejará de partir porque cesemos de ocuparnos de nosotros mismos. No lloraré por los vivos, porque cada uno llora por sí mismo, no derramaré lágrimas por los muertos, porque ellos ya no están para recibirlas.

Embriagado de Dios, lleno de Dios por dentro mediante la profunda meditación y el trance del divino contacto, nada del mundo me alcanza. Celos, envidias, odios, todo lo malo que brota de equivocados corazones, rebota en la conciencia de Dios saturando mi cuerpo, mente y alma.

Todo está conectado contigo Señor, mediante tus leyes visibles e invisibles, todas las actividades del mundo te pertenecen, directa o indirectamente. Te buscaré en la meditación intensamente consciente, a los pies de tu presencia pediré tu santa guía para resolver bien cada uno de los problemas que Tú me das para que crezca en amor y en sabiduría.

Enséñame Padre a percibir tu presencia, en el espejo de mi mansa quietud interior, a sentir tus pasos en el amor que me electriza y desborda rompiendo las barreras de mi piel para reverberar en tu infinito océano. Enséñame  Padre a verte mediante el ojo de la intuición de la meditación consciente, profunda e intensa.

Dios es mi fuerza y mi reposo, la interna fuente de todas mis sonrisas. El es mi canción y salvación. El es mi segura salvación en todo momento y lugar. El es mi santo refugio y suyo es mi corazón, suyo es mi corazón.

Espíritu Santo de Dios Altísimo y Cercanísimo a mi abierto corazón, envíame hoy tu sonora vibración cósmica, reverbera en mí como el oleaje del inmenso océano infinito, enséñame a percibir en Ti, divina y cósmica vibración, la presencia de Dios en forma de ilimitada conciencia e intuición.

Sagrado Om o Amen, te invito a visitarme, reverbera por todo mi ser. Montado sobre tus alas mi conciencia se expande y salta del cuerpo al universo todo. Enséñame omnipresente Om, siempre activa inteligencia y superconciencia de Dios en todo, a sentir en Ti la perdurable felicidad interior.

Sólo Dios es pura y total perfección, verdad, amor, justicia, bienaventuranza. Sin El en cada aspecto de mi vida, todo se cubre de espinas y dolor. Sólo a El buscaré en cada una de mis actividades diarias, sólo a El me ataré, porque si me pierdo de El, me pierdo de sus bendiciones a través de todas las cosas que me rodean, a través de todos mis seres queridos y muy amados.

Con mis poderosas risas interiores me sacudo de todo pesar y malestar, las nubes negras y grises de todas las tentaciones y dolores se deshacen ante la serena ráfaga de mi bendito amigo, eterno protector, padre y madre de todos mis días, al que doy diariamente la bienvenida mediante el buen humor de mis profundas meditaciones. Mi buen Dios es mi Pastor y El me aparta de todo peligro, mal y tentación, aún en total oscuridad me da su mano y me conduce hacia la sana felicidad y salvación.

No me ocultaré entre las oscuras sábanas de mis penas y sufrimientos, no me apartaré de la cálida, dulce y protectora presencia de mi santo Padre, no me entregaré al dolor y a la inactividad. Hijo del Altísimo en verdad soy, aquí, ahora, siempre, mediante mi despierta sabiduría recibo su infinita luz y mediante mi dinámica fe atraigo todas las bendiciones que necesito y como Hijo de Dios me están reservadas en la eternidad.

Dios es mi invisible aliado en todas las actividades cotidianas, en todos los desafíos, en todos los conflictos, en todos los problemas. A El pido ayuda, a El pido consejo, a El pido paz, voluntad, perseverancia y sabiduría, así siempre todos mis asuntos se resuelven bien por añadidura.

¿Tantos problemas acumulé?, ¿tanto tiempo me oculté de Ti mi Señor y no te escuché? Mi alma es la pasajera inmortal en un cuerpo mortal, visitante del exótico mundo de los deseos inquietos, de las tentaciones y miedos, de las realizaciones y éxitos. Yo estoy dando un corto y breve paseo, desde el fondo oscuro de la ignorancia, hasta la cima brillante de la sabiduría suprema.

Afirmado en mi interior, imperturbable en la felicidad del alma, atravieso las tragedias y comedias de mi breve vida corpórea, fugazmente tangible, atento e indiferente a los efectos de cada guión, mi alma escribe el siguiente…

Hoy me siento inundado por Tu energía de vida, gran Espíritu creador del universo.

Despierto en la conciencia de mi alma inmortal atravieso veloz los incontables ciclos de nacimientos y muertes de cuerpos y mentes que reflejan sobre el mundo la luz de mi verdadero Ser.

Ahora mismo hago las paces conTigo, mi Bienamado Dios, eres todo el Bien y lo bueno que está al alcance de mi vida, ningún bien hay en apartarme de Ti  y prolongar además el tiempo del desencuentro.

Tú, eterno, inmortal y perfecto eres, Tú te disfrazas en la burbujita de mi alma que no puede morir, que es empujada por las olas vivientes de los nuevos nacimientos y las rompientes de incontables e incesantes muertes. Soy la burbujita que flota en el Cósmico Océano de la conciencia inmortal, soy el océano por detrás de la burbujita chispeante de mi alma, soy Tú por dentro y por fuera de esta alegre burbujita y mi alma, es la eterna idea de Tú mismo recorriendo el mágico sueño de tu creación toda.

Extenderé las alas de luz de mi amor y buena voluntad, dondequiera aniden las sombras de la incomprensión, la mentira y la maldad.

Hago tanto por escuchar mi alma, como para que todos escuchen sus almas, oro por mí tanto como por todos, porque lo que llamo mí alma, mía no es, es nuestra alma, nuestra verdad suprema de la que constantemente emana nuestro pan diario de vida para todos por igual y que algunos injusta y desmedidamente desvían para sus personales mesas.

Todo, todo pertenece a Dios y, yo soy el hijo heredero, que disfruta de toda su fortuna sin pagar el duro precio.

Detrás de cada latido en mi corazón, siento la creciente paz de tus pisadas, eres Tú, siempre presente en mí.

En cada una de mis enfermedades veo el resultado de mis desatenciones a las leyes que protegen mi salud. Hoy mismo desharé el mal que me he hecho, mediante la correcta alimentación, el correcto comer y beber, el correcto descanso, el semanal ayuno, la diaria ejercitación y la constancia en los buenos y correctos pensamientos en mi mente, atendiendo las necesidades de todos mis asuntos, desde el cuerpo a la salud, el trabajo al estudio, la tranquilidad a la felicidad, el esfuerzo al éxito en cada emprendimiento.

Con el buscador de mi devota intuición descargaré en mi cerebro, desde el alma, los archivos de tu armoniosa melodía y operando con ellos, escucharé los suaves silbidos de tu amor entre los átomos y estrellas, haciendo eco entre los infinitos espacios de mi supraconciencia conectada a Tu internet cósmica.

Dando amor y buena voluntad incondicionalmente hacia todos, abro las puertas de mi corazón para que el amor de Dios repose en mí. Bienvenido seas amor divino, superpoderoso imán de toda bendición, de toda buena noticia, de todo lo bueno que atraes desinteresadamente hacia mí.

Tu luz me recorre por dentro, circula por todo mi cuerpo, deshace todos los nudos que sobre mis nervios atan mis oscuros miedos. Tu luz perfecta es y por todas partes me carga de salud. Tu luz está conmigo y sano soy, en la luz de Tu santa perfección baño mis células, mis nervios, mis tejidos, mis órganos, mi cerebro, mi mente y el corazón de todos mis sentimientos.

Mantengo las puertas de mi amistad siempre abiertas por igual para los que me odian como para los que me aman.

Amado Dios que tu amor brille y susurre por siempre en mi corazón, así pueda tu infinito amor en mí contagiarse hacia todos los corazones que Te buscan y anhelan, que todavía no saben que Tú estás siempre en ellos.

La energía me rodea de variadas formas, llega a mi cuerpo y cerebro mediante alimentos y se transforman en sustancias de mis sutiles pensamientos. Hoy, ya mismo, mediante mi voluntad que todo lo puede cuando todo lo quiere, aprenderé a beber más y más directamente de la energía que me rodea y alimenta. Mediante mi voluntad Padre, Madre, bienamado Dios, beberé y me alimentaré directamente de tu energía y más y más mi interior convertiré en concentrada luz ardiente a imagen y semejanza de tu perfecta, eterna y santa esencia.

Hoy permitiré que nuevos dones y bendiciones lleguen y me despierten a una buena vida, mejor y más sana, mejor y más plena, mejor y más alegre, mejor y más productiva.

Golpearé una por una por todas las puertas, porque una de entre todas se abrirá para mí, una espera por mí, obtendré así siempre trabajo, amor y salud. Siempre una puerta espera por mí.

Hoy usaré de todas mis creencias lo que es por mí y no contra mí.

Con todas mis fuerzas hoy me aferro a las fuerzas de mi vida, respiro hondo e inundo mi mente de pensamientos sanos y fuertes, positivos y constructivos. Hago que todo mi cuerpo y cerebro vibren de recargada fe.

Uno por uno derrumbo y reemplazo todos mis pensamientos negros, por fuerza y alegre voluntad de vivir y crecer en acción.

Pensando en lo bueno, yo me hago un bien y el bien se contagia desde mí hacia otros y desde otros viene lo bueno hacia mí.

Ordenando mis cosas personales, ordeno mi persona por dentro, organizando mis tiempos, organizo el éxito en mi vida, porque es dando a mi vida lo que hoy necesita de mí que la vida me da a mí lo que yo necesito de ella.

En mi mente, corazón, cuerpo, alma, en todos mis asuntos y cosas, amigos, familiares y personas amadas, siembro, siembro y siembro, las mejores semillas del buen obrar y del bienquerer, cosecho y cosecho lo mejor de mí y de todos. Separo pacientemente las mejores nuevas semillas y preparo la nueva siembra.

Quemo ahora, mediante el ardiente fuego de mi concentración y meditación, legiones enteras y completas de mis miedos internos, temores y caprichos. Me deshago de toda esta carga inútil y por el poder de mi meditación modifico ahora y por siempre mis tendencias. Ni las circunstancias, lo aprendido, lo heredado, ni mis genes, son más fuertes que mi voluntad meditativamente concentrada en la esencia de mi real Ser.

Ocupo mi mente y tiempo en pensar y actuar para alcanzar el éxito, acumulando pequeños éxitos, en lugar de ocupar mi mente y tiempo en temores y fracasos.

Mediante el poder de mi concentración quemo todos mis malos pensamientos y por la fuerza de mi activa voluntad reemplazo todos mis malos hábitos.

Me acerco a las personas con éxito, coraje y determinación, porque todos ellos estimulan las ondas intangibles de éxito, coraje y determinación, saturando mi cerebro, voluntad y acción de ánimo, fuerza, energía, buenos consejos y buenos ejemplos.

En lugar de prolongar temores, sufrimientos y fracasos en mi mente y actos, ahora mismo concentro todo el poder de mi voluntad en confianza, alegría y éxitos.

En todos mis asuntos personales y negocios tomo a Dios como mi verdadero socio, con El de mi lado poseo la confianza y la seguridad de alcanzar  cada meta y objetivo.

Uno mi voluntad con el coraje y el sentido común, mediante estos poderes combinados creo los recursos para triunfar sobre todas las pruebas y calamidades.

Toda oportunidad nace de mi voluntad en acción, cada éxito es alcanzado por mi esfuerzo en acción, mi buena suerte es mi voluntad trabajando incansable para mi bienestar.

Cualquier deseo correcto que yo quiera, merezco convertirlo en realidad. Como soy parte de todo y estoy en todo a la vez, todo me pertenece si así lo quiero yo.

Uno mi correcto deseo con la enceguecedora luz y omnipenetrante vibración de mi real existencia y mediante el poder viviente y todo consciente que está en mí, hago real éste deseo desde mí en el mundo.

Concentro todo el poder de mi atención en el trabajo y convierto así en éxitos los frutos de mi trabajo.

Pícaros y deshonestos pueden engañarme una vez y más, no todo el tiempo. Con mente y voluntad alerta no permitiré que mi esfuerzo y trabajo me sea robado, evitaré toda trampa e intento de control de los amigos de lo ajeno, sean personas cercanas muy amadas o alejadas de mis afectos.

Ganar dinero es bueno, mejora mi vida y la de los demás, permite el cambio positivo. Ganar dinero honestamente siempre es bueno para mí y para todos.

En cada éxito concretado encuentro la inconformidad que me empuja hacia el próximo.

No ceso de golpear todas las puertas internas y externas, hasta que el trabajo que necesito aparezca.

Cada pequeño y gran éxito dependen de mi trabajo esforzado, de mi concentración e inteligencia, de mi voluntad y mente creadoras, de mi conducta para economizar el capital mínimo necesario y suficiente para cada nuevo emprendimiento.

Mediante mi constancia, paciencia, esfuerzo regular, empuje ante toda adversidad, saber vender mis productos y servicios al mejor precio, gastando siempre menos de lo que gano, haciendo mejores las vidas de los demás con mi trabajo e invirtiendo una parte de los recursos ganados para ayudar a otros, todo éxito es seguro siempre en mi vida. Así sea!

Abrazados mi corazón, mente y alma a los pies de Dios, su paz y protección me inundan y cubren, apartándome de todos los peligros, tentaciones y temores. Abrazado internamente a Dios la seguridad me acompaña siempre y sin darme cuenta, es tan fuerte la luz de Su bondad que atravieso de noche lo más profundo del valle de sombras como si fuera radiante mediodía.

Sintonizando mi mente en el éxito, atraigo un éxito detrás del otro hacia mí.

Asumiendo la actitud positiva y la mentalidad de trabajo ganadora, enfrento y resuelvo todos mis desafíos, adversidades y problemas con voluntad positiva y ganadora.

Pongo todo mi esfuerzo y concentración en lo que la voz de mi intuición me dice que será un éxito, porque cada éxito que escalo multiplica mis fuerzas materiales y espirituales para conquistar el nuevo y futuro éxito.

Siento la cósmica e infinita energía entrando en mi cuerpo, en la zona de la nuca, y almacenándose en mi cerebro todo. De mi cerebro potentes cascadas de energizada vida, sana y poderosa, fluyen por todo mi cuerpo. Siento como la infinita energía de la vida me recorre por dentro, me atraviesa las vértebras, fluye por mi médula espinal hacia todas mis células que se recargan ahora de toda vida, de toda vida se recargan más y más.

Dios Tú estás aquí y ahora en mí, todo lo bueno me acompaña y está aquí y ahora en mí. Dios está conmigo aquí y ahora, todo su santo Espíritu se ha condensado en mí. Dios te siento vibrar honda y profundamente en todo mi ser. Tú estás en mí y sano y a salvo de todo estoy.

Razono, siento, actuó, los poderes de mi voluntad activos y despiertos están, pero guíame Tú Padre para que mi razón, mi emoción y mi voluntad marchen hacia lo mejor que pueda y deba hacer en cada rincón y minuto de mi vida.

Lleno estoy de Ti, mi Bienamado y Santo Dios, todo está bien, yo estoy bien.

Puedo hacerlo, lo hago porque puedo, puedo hacerlo.

Ahora, no mañana, ahora…, siempre ahora, no mañana, sí, ahora…!

Me esfuerzo hoy, ahora, hago mi trabajo bien hoy, ahora!

Ordeno todas mis cosas y asuntos externos, todos mis pensamientos y emociones ordeno por dentro y sé siempre lo que quiero.

Organizo mi tiempo, priorizo lo esencial en cada decisión de actividad, mi actividad suma más y más a mi vida en cada día. Organizo mi tiempo concentradamente propiciando el éxito en cada pequeño objetivo. Organizo mi tiempo y objetivos, mi vida organizo. Organizo mi tiempo, mi vida organizo, mi éxito se expande.

Progreso espiritualmente en lo material y materialmente en lo espiritual.

Fortalezco mis buenos hábitos meditando concentradamente en lo que realmente necesito para cumplir bien con mis obligaciones del día.

Lleno mi conciencia de ideas y percepciones de prosperidad, de todo progreso material, del beneficio mediante el esfuerzo constante, bien dirigido y el trabajo dedicado. Concentro la fuerza toda de mis pensamientos y palabras, en el poder positivo de la prosperidad material. Recargo mis ánimos y voluntad de crear, trabajar y actuar en éste ilimitado poder. Mía es toda prosperidad, trabajo, pan y dinero no me faltarán.

En mi último aliento sobre el mundo, concentraré toda la fuerza de vida que se escapa y vuela hacia Ti, mi Bienamado Dios. Porque donde se concentra todo el poder de mi pensamiento, ahí estoy siempre.

Centro mis objetivos en mi capacidad de realizarlos, en mis deseos y voluntad por realizarlos, porque toda realización verdadera para mí brota de mí y sí brotara de otros no sería mía.

Invierto mis tiempos en alcanzar mis objetivos y planifico mis objetivos para ser feliz en todos mis tiempos.

Yo pongo la puerta en concentrada meditación Bienamado Dios, Tú toca y cruza mi puerta, porque para Ti abierta por siempre está.

En cada buen acto, en cada buen pensamiento, en cada buena palabra, siento Tu Bondad toda en mí, Dios Santo y Bienamado.

Me daré hoy las mejores autosugestiones, abriré todas mis puertas internas para ser siempre sano y libre, sano y libre siempre.

Ahora mismo salgo de todas mis creaciones de dolor, fracaso, enfermedad e ignorancia, de un solo golpe corto de raíz el nudo de todos mis males. Con todopoderoso coraje y determinación me ordeno ser toda luz en mi conciencia,  toda sabiduría en mi inteligencia, todo amor y paciencia en mis emociones, toda calma en mi mente, todo éxito en mis actividades y trabajo, toda salvación en mi alma. Así sea aquí, sí aquí y ahora mismo, así sea hecho, así siento que es, así siento que soy!

Toda mi voluntad toda, concentro en los buenos pensamientos y sentimientos, en los correctos sentimientos y pensamientos. Ahora, siempre, ahora y siempre lleno cada neurona de mi cerebro, cada célula de mi memoria, con verdaderamente buenos, irresistiblemente exitosos, prósperos pensamientos y sanos sentimientos, alegres sentimientos, puros sentimientos.

Hago que mis amigos y personas amadas, sientan mi amistad única, mi amor único.

Uno toda mi voluntad a Dios, toda mi energía y mente en Dios, siento a Dios unirse en todo a mí, abrazo todo pensamiento y sentimiento infinitamente positivo, saturado de Dios como ahora estoy y me siento. Todo su poder vibra en mí y se extiende a mi alrededor, permitiendo hacer siempre lo correcto en todo.

Cargado de Dios, todo lo bueno se descarga en mí y no deja lugar ni tiempo para otra cosa que todo lo bueno en mí.

En positiva paz, envuelto en la calma activa de mi todopoderosa meditación, acallo la inquietud de todos mis sentidos, al ruidoso aliento ordeno parar, al infatigable corazón pido detenerse y ya libre de toda conciencia de cuerpo congelo todos mis pensamientos. En este ensordecedor silencio infinito abro en mi alma toda despierta, todas mis puertas todas y te recibo ¡oh mi Santo Dios!

Saturado por dentro de Dios, hago con toda calma, toda seguridad y confianza, todas mis acciones del día, prolongando y reproduciendo con mis acciones todo el bien, paz y gozo que Dios me pone por dentro. Más cargo de bien mis acciones y más y más intensamente satura y me recarga de todo Su Bien, mi Dios bendito y esencia de puro gozo.

Me ayudaré en todo momento y lugar a mí mismo, para poder usar en todo momento y lugar todos los superpoderes del Bien que Dios pone en mí.

Expando ilimitadamente mi fe y, es mi fe expandida la que rompe todos mis obstáculos, todos mis obstáculos rompe y en éxito mi vida rodea. Más expando mi fe y más y más ceden todos los obstáculos y más y más se expande mi fe y más y más caen todos los obstáculos, todos caen y ninguno queda, más y más se expande mi fe, ahora ilimitada, todopoderosa es mi fe.

Soy el dueño total de mi vida, a mi vida guiaré hacia todo conocimiento, hacia toda prosperidad, hacia toda paz verdadera y duradera.

En la Naturaleza siento el palpitar de tu infinita inteligencia y veo tu inagotable belleza toda, tu poder me rodea en toda actividad y en el completo silencio me sobrecoge tu ilimitada paz.

En cada día, hoy, aquí y ahora, soy calmadamente activo, activamente calmado en todo. Soy espiritualmente materialista, materialmente espiritualista. Mediante concentración y meditación, en consciente estado de calma activa, equilibro uno a uno y entre todos, todos los aspectos de mi sana y alegre vida.

Alimento mis buenos y mejores deseos con la actividad correcta, el ambiente correcto y los amigos correctos. Soy feliz y cada vez más próspero, haciendo crecer mis buenos y mejores deseos.

Dios está en mí, yo soy su amado Hijo, soy más fuerte que todas las pruebas de la vida. Dios está en mí, yo soy su amado Hijo, soy la vida misma, la vida misma soy.

Mis buenos sueños son los puentes que me conducen a toda realización verdadera. Con concentrada actividad, saturada de fe y positivo ánimo construyo todos mis puentes, cruza mi todopoderosa voluntad todos mis puentes desde mis buenos sueños hasta el otro extremo de todas mis realizaciones verdaderas.

Uno todos mis deseos materiales y espirituales a  Ti ¡oh mi Bienamado Dios! Y los convierto en un único deseo, de realizarte a Ti primero y siempre en todos y cada uno de mis buenos deseos materiales y espirituales. Realizarte a Ti en ellos, es el verdadero poder que convierte en realidad todo sano deseo del corazón y la mente.

Todas las circunstancias de mi vida, hasta mi mismo cuerpo, son fabricados por mi mente, proyectados y hechos todos por mi mente. Mi mente usa todos mis pensamientos como material, toda mi memoria, todas mis palabras todas, cargaré siempre en forma consciente mi mente con buenos pensamientos, con buenas palabras, con buenas memorias, con buenos sentimientos, para que mi mente siempre construya buenas circunstancias y éxitos en toda mi vida, salud y vitalidad en todo mi cuerpo.

Encuentro felicidad en poder hacer felices a los demás, amor en poder amar a todos los demás, alegría en poder hacer sonreír a todos, paz en el servicio sincero a todos, gozo en poder cumplir con mi palabra antes que querer que otros cumplan con la suya.

Hoy y mañana concentro mis energías en avanzar en mis objetivos esenciales y no derrocho fuerzas necesarias en la autosatisfacción de mis sentidos y deseos carnales.

En mi plan de vida avanzo centímetro a centímetro y no a los saltos.

Siempre en todo, trabajo para mí, aunque deba trabajar temporariamente para otros.

Buscaré la sonrisa y el sano contento en el alma de todos, cuidando quitar las causas de toda incomprensión con todos, en todo momento y lugar.

En el éxito en cada uno de mis objetivos, la felicidad externa, la prosperidad, la salud, la amistad y el amor, mis sonrisas de gratitud, buen humor y dicha son nube de mariposas que contagian mis alrededores y la atmósfera de una brillante y vibrante danza multicolor… En el fracaso, en el dolor, en la pobreza y en las más duras pruebas, en la enfermedad, la enemistad y el odio, diez veces cien aumento mis sonrisas de gratitud, buen humor y dicha, electrocutando internamente toda desesperanza, todo desánimo, toda confusión y toda inactividad.

Pensando en Dios, sintiendo a Dios por dentro y por fuera, conectándome física, emocional, cerebral, racional e intuitivamente a la Total Fuerza de Dios, a la Suprema Inteligencia de Dios, a la Infinita Vitalidad de Dios, a la Ilimitada Creatividad de Dios, recargo todas mis fuerzas, expando mi inteligencia, aumento mi vitalidad y pasivamente activo doy la bienvenida a mi supervitaminizada creatividad superior.

Me desconecto de toda sensación corporal, me desconecto de toda conciencia corporal, suprimo todo pensamiento corporal y floto libre de todo en el vibrante silencio, deslizo mi conciencia en la completa profundidad de la paz sin orillas, sin causa alguna, desconectada de todos y todas las cosas, ausente, vacía y libre de todo pensamiento… Y en medio, de esta paz perfecta, me deslizo suavemente hacia la fuente de inagotable alegría, de inmortal dicha: me embriago en lo ilimitado del verdadero Ser que soy.

Dios me llena por dentro y me cubre y rodea por fuera, sólo al alcance de Dios estoy y en sus bondadosas manos estoy, todo el tiempo que yo quiera estar así con El.

Invito a Dios a visitarme personalmente por dentro hoy y mañana, sí aquí y ahora ven a mí Señor del Universo todo, entra ya y vibra! en mi corazón todo, en mi entrecejo y cerebro, en mi médula espinal desde el cóccix al cerebro todo. Enciéndete en mi cuerpo, mente y alma mi Señor Dios, como zarza ardiente y quema con tu fuego, quema, todos mis pensamientos de debilidad y enfermedad, de tristeza y derrota, de odio, violencia e ignorancia… Quema Dios quema, todo pecado, todo mal hábito en mí, deshaz Señor todo, todo, lo que me aparta de Ti y me empuja hacia el error de ignorancia y el mal de intención y actitud. Quema Dios quema, todo, todo, lo que en mí no viene de Ti, quema Dios quema, todo, todo, lo que en mí se aparta de Ti, quema Dios quema, todo, todo, lo que en mí todavía queda que es contra Ti. Y estando Tú en mí, vuélvase sobre sí en el universo todo, en el espacio todo, en el tiempo todo, todo lo malo que viene de otros hacia mí. Vuélvase ya, ahora, en Tu nombre Dios y por tu todopoderoso Nombre y en tu contacto con mi cuerpo, mente y alma: ¡Mal sal, vete  y no vuelvas más!

Equilibro mediante mi voluntad y correctos hábitos mi plan y acción de vida, en esta: mi vida y tiempo de vida… Armonizo mis ansias de más dinero con mis ansias de más realizaciones espirituales, a ninguna de mis ansias permito doblegarme ni someterme a ellas, yo las conduzco porque ambas son necesarias en ésta, mi vida aquí y ahora. Alimento mis kilos de carne como mi intangible espíritu, con la misma dedicación y convicción. Ambos me sirven, uso de ambos y los cuido y guío, ambos me son necesarios siempre para ser, sentir, hacer y tener sobre éste mundo. Ambos son lo que verdaderamente tengo para estar aquí y son, lo que tengo y nada más tengo, mientras en éste mundo soy lo que Soy.

Mejorando día a día mi vida, perfeccionando mis buenos hábitos conocidos y armonizándolos con los nuevos que discriminados por la intuición profunda llegan, añado y agrando mi interna felicidad día a día, en los días de mi vida.

Siento, actuó y me revelo Hijo de Dios, cuando a Dios veo, cuando abro mi corazón para darle la bienvenida, cuando toda mi resistencia a su todopoderoso amor cae y su presencia enciende eternidad en mi alma.

Beberé a fondo el vino de la conciencia de Dios, hasta vaciar toda la botella y llenar todo mi corazón con la conciencia de Dios y saborearé, disfrutaré largamente estar embriagado en Dios… pierdo toda mi conciencia ya, ebrio como estoy, y te gano a Ti todo, todo en mí, ebrio como estoy de Ti, lleno, lleno está mi corazón contigo.

Abro mi mente, sentido común, razón, voluntad y corazón para aprender hoy de las experiencias ajenas, tomar el buen ejemplo y el buen resultado, aplicándolos en  mí y adelantar así mi camino hacia lo mejor y todo éxito, en el más breve plazo. Por dentro y por fuera digo adiós a mi pasado, incorporo nuevos hábitos, metas, ideales, genero nuevas fuerzas internas y externas, me permito nuevas amistades y estimulo todas mis nuevas y sanas actividades en el equilibrio de mi nueva y mejor paz. Ahora sí, ya estoy listo, buen futuro ven a mí como yo voy firmemente, concentrada y alegremente hacia ti.

Recreo mis objetivos diariamente, pongo en ellos mi paciente y concentrada atención, porque ellos definen el camino crítico de mi vida hoy y mañana. Inmediatamente, teniendo ante mi vista claramente mis objetivos, me pongo ya hoy en marcha consolidando y afirmándome en el espacio de vida donde hoy mi vida está.

Pérdidas y fracasos son el combustible, con ellos echo leña al diario fuego de mis realizaciones y los convierto en nueva como irresistible fuerza para actuar.

Al apostar en espacio y tiempo ajeno, actuó y hago mi juego con las reglas ajenas para siempre ganar.

Cuando no me es posible adaptarme a las reglas ajenas, cambio de horizontes y selecciono nuevos espacios y tiempos ajenos con nuevas reglas.

Cuando el éxito se escapa por poco, concentro mi atención en mejorar mi puntería.

Toda la información negativa la convierto en una positiva orientación objetiva en el rumbo de mi vida y toda actividad mía.

Sin sueños que me valgan la pena, ninguna actividad tiene sentido y fuerza, selecciono mis mejores sueños, escribo una lista con ellos y desde ese punto de partida trazo mi camino crítico de vida.

Cada uno de mis buenos sueños, metas son de vida… Para hacerlos realidad dejo por escrito mis metas más específicas y coherentes, más factibles y creíbles para mí, en mi realidad del día, para convertirlas en metas concretadas y realizadas. De éste modo mis sueños uno a uno, van materializándose en los días de mi vida.

A cada sueño convertido en meta, le asigno un tiempo coherente para que la atención de mis esfuerzos se concentre y lo haga realidad presente.

Todos los días al levantarme puedo leer frente a mí la lista de mis 7 sueños-metas prioritarios para mis deseos y necesidades.

Al despertar reviso mis metas-sueños con todo detalle, procurando acelerar sus concreciones presentes y convierto en actividad mis intuiciones.

Regularmente concentro toda mi atención en mis metas y así las aclaro, acompaño y las realizo día a día, paso a paso.

Antes de dormirme y al despertar visualizo todas mis metas-sueños.

Visualizo mis metas-sueñas como ya alcanzadas, de forma que mi mente, carácter y voluntad se cargan y adaptan de los resultados futuros, creciendo en mí la confianza y el total entusiasmo. Siento mi presente llenarse con la experiencia de mis metas-sueños en formación.

Siento que hoy todo saldrá bien, sé que hoy todo saldrá para mi mayor bien.

Orando hoy, aquí y ahora, mañana y siempre, aplico el método preventivo más eficiente, económico y divino, al alcance de todos en todo momento y lugar, almacenando el invisible poder de todopoderosas bendiciones en el botiquín de los buenos sentimientos y a los pies del altar de Dios en los cielos, para protegerme yo y a todos los míos, de los ataques y tentaciones de todo mal.

Mediante devota y atenta oración, ayuno inteligente y purificador, atenta concentración, meditación en el Yo trascendente y éxtasis supraconsciente, en forma diaria almaceno todopoderosa fuerza divina que en mi actividad en el día y en la noche, ilumina mis decisiones, guía mis acciones, atrae toda bendición y me aparta de todo lo malo.

Llena está mi mente de pensamientos sobre Ti, amado Señor del Universo todo, siento que mis pensamientos saturados de tu presencia crecen en alas de bendición y son mi todopoderoso ángel de la guarda, mi amigo fiel en toda circunstancia, que me guía hacia la paz, protege mi paz de todo mal y cuida siempre de mí para que cuando algo o mucho me falten, pueda mediante mis acciones y la inteligencia invisiblemente proveedora del Bien, atender y cubrir mis verdaderas necesidades.

Tú vibrando en mí, amado Señor, eres las alas que se extienden de nuevos y buenos hábitos que bendicen mi vida con las buenas acciones y los buenos frutos de todo Bien.

Uno a uno enfrento mis miedos, angustias, celos, envidias y odios y les ordenó mostrarme su rostro y, viéndolos, uno a uno se deshacen ante mí, desaparecen y nunca vuelven.

Me afirmo en una actitud de inteligente y creativa paz interior, en cada actividad me concentro sólo en ella, pongo mi atención sólo en ella; de modo de alcanzar éxito y buenos resultados en cada actividad.

Actuó sin apresurarme para la acción, despacio y lo hago rápidamente en la ejecución.

Mantengo mi mente en calma en toda situación, no permito que olas de deseos y emociones inquieten mi mente; manteniéndome en calma interna percibo y comprendo la realidad de mi ambiente y las personas que me rodean. Con mi mente en calma me mantengo en armonía con el ambiente y todas las personas que me rodean.

Organizo mis tiempos para ocuparme y no desperdiciar mis tiempos en vanas preocupaciones por mis pruebas y dificultades. Organizado me ocupo y no me preocupo. Mis tiempos rinden más y mis pruebas disminuyen y mis dificultades desaparecen.

Espíritu Santo Tú eres el océano y yo la ola, entra en mí, desaparezca la ola y sea el océano todo en mí, conscientemente en mí Espíritu Santo, tu océano está ahora en mí.

Hoy, ahora, dejaré que la paz me inunde y la intranquilidad mental se silencie, el amor me embriague y todo odio desaparezca, que la salud me invada y toda enfermedad sea prevenida, saturado de fe las sonrisas de toda esperanza danzan en mi conciencia, saturan mi conciencia de alegría y ganas de vivir.

Siendo amable y cortés, cargando mis palabras de bondad y perdón, siempre soy más fuerte que todo el odio y rencor de los circunstanciales enemigos.

En la paz interna, nacida de mi serena meditación, encuentro siempre el verdadero Reino de Dios y en él siento su divino toque en el corazón.

Prolongaré el toque de Dios en mi interior, expandiendo continua y conscientemente las percepciones del manso silencio.

Viendo a Dios en mi alma, soy su amado hijo y siendo su hijo, recibo salud, prosperidad  y sabiduría.

Santo Espíritu permíteme verTe en cada pensamiento y emoción, de la mente y el alma mía, en cada sueño y actividad de la vida mía. Así al percibirTe siempre por dentro, podré percibirTe por fuera, sentirTe, verTe y compartir mi ser todo contigo, presente siempre en todas las personas y en todas las circunstancias.

Dios por siempre ilumina todos mis pensamientos, por siempre quedaTe entre todos mis pensamientos; porque son mis pensamientos los que crean y hacen de mí, toda mi vida.

Pienso en Ti, amado Dios, cada vez que estoy atento y alegre en mí; pienso con más fuerza en Ti, amado Dios, cada vez que no estoy atento ni alegre en mí.

Tu divino amor me rodea y protege en las visibles formas de padre, madre y amigos. Con el mismo amor que me rodeas y contagias, Te amo en todos ellos. Y Tú, mi Señor, lo sabes.

Tu luz de perfecta salud está en cada átomo de mi cuerpo. Todas mis células vibran alegres, Tu perfecta luz danza en mi interior, Tu curadora luz que todo lo puede, en salud hace bailar a todas mis células.

Consciente de Ti en mí, estoy bien, estoy bien y sano, todo mi cuerpo vibra en salud, porque consciente de Ti en mí, toda  Tu Bondad, toda, está en todas las células todas de mi cuerpo… Todos mis átomos, moléculas, células, todo mi cuerpo, todo, saturado está de Ti, porque desde la conciencia Te haces presente en todo mi cuerpo y de Tu perfección Tuyo lo haces.

Porque Dios está en mí, yo estoy aquí y ahora, bien.

Dios despierta en mí, inúndame con tu santo gozo.

Pensaré, razonaré, querré, actuaré, más se Tú, amado Dios, la guía para que mi razón, mi voluntad y mi actividad me conduzcan siempre hacia lo mejor que yo deba hacer y Tú quieras que yo haga.

Enséñame Padre de todos los santos cielos, a sentirte a mi lado en cada prueba, para que ningún temor me venza y mis fuerzas jamás fallen.

Contagiaré con tus silencios, la conciencia de tu presencia, a cada mente, corazón y alma que Tú pongas en mi camino.

Santo Dios, único y eterna fuente de toda bendición, ante Ti yo me inclino frente a los altares de todas las religiones y templos, donde estás en todos por igual. Yo te adoro, amado Dios, en cada uno de tus nombres sagrados revelados a los oídos del mundo. Para mí estás en todos por igual, porque tus verdades y buenos caminos conducen siempre el corazón sólo a Ti. Yo me inclino y te adoro, amado Dios, silenciosamente en el templo donde Te conozco y siempre Te percibo, en el centro de mi corazón, mente y alma.

Mi paz expando mediante el concentrado poder de mi meditación, mi paz expando en Tu infinita paz y siento el toque de la conciencia de Cristo encenderse y manifestarse abierta y totalmente en mí.

Ciego ante tu divina presencia, en nada ni en nadie Te percibía; curados y abiertos mis ojos por Tu amor, en todo y en todos Te veo siempre, y la llegada de cada nuevo día es la alegría de una nueva forma de conocerTe.

Lleno por Tu amor veo toda belleza a mi alrededor, amado Dios, ilimitada belleza eres; me inclino ante Ti mi Señor, que estás en los cielos, en la naturaleza y en los humanos corazones, sonriendo bellamente siempre y por siempre.

Te encuentro en la alegría que burbujea consciente de mi profunda meditación en Ti; te siento aletear en la brillante alegría que emerge de mi corazón. Al encontrarTe detrás de todas mis alegrías y sonrisas, también Te veo en todas las cosas que me rodean y, en mis deseos que vienen a mí porque estás Tú en ellos.

Cada noche, al descansar y antes de dormir, encuentro a mis malos hábitos en mí, los juzgo  y expulso de mi vida y conciencia. Cada mañana al despertar refuerzo mis buenos hábitos en mí, y con ellos creo los nuevos hábitos que necesito para tener un nuevo buen éxito en mi nuevo buen día.

Dios, en Ti siempre soy eternamente, en Ti mía es la eternidad; más dame hoy el poder de voluntad para obtener mi pan y todo lo que me haga falta en el día.

Enciende Dios en mí tu santa alegría e ilumina desde allí las vidas de todos. Enciende Dios en todos nosotros la luz de tu santa alegría.

La sabiduría nos llega de Dios de todas partes, conduciéndonos siempre hacia nuestro mayor bien, nos guía desde el correcto ejemplo de todas las personas y en el saber de todas las cosas. Abriré mi corazón siempre a Tu sabiduría Dios amado, porque recibir tu sabiduría es la primera condición para poder y saber recoger a diario tus bendiciones.

Con el mismo amor de todos los santos y profetas, Te amaré y extasiado, entregado totalmente a Tu amor, en Tu amor Te conoceré.

Hoy me concentraré más en comprender, amar y perdonar, que en juzgar a otros y con mi buena voluntad lavaré todo mal entendimiento que pueda aparecer.

Lo que hoy debo hacer, lo haré lo mejor que pueda. En cumplir esto, pondré mi máximo esfuerzo hoy.

Trabajar sin descanso para tener más cosas, eso no es vivir. Hoy me concentraré primero en encontrar y disfrutar de mi paz, quitaré horas a mi sueño para zambullirme conscientemente en mi paz interna y retener su gozo durante el resto del día. El trabajo es para sostener el afán de mi paz y no es mi paz el pago para sostener el afán por tener más y más cosas.

Dios estás en todo y en todas las cosas. Dios estás en mí, tu voluntad está en mí. Soy todo voluntad, voluntad divina y todopoderosa.

Usaré hoy mi libertad durante todo el día, buscando primero la guía de Tu voluntad antes de cada actividad, durante todo el día.

Actúo y no pienso más que en lo que actúo.

Permito que las buenas cosas me sucedan en lugar de forzarlas a que sucedan.

Cambio y pacifico mi carácter, cambio y pacifico mi destino, creo en mí y los demás creen en mí.

Actuó en lugar de dudar y esperar.

Pienso mientras actúo, pienso en lo que actúo; hago de mi pensar y actuar una sola y misma fuerza, actuando pienso en lo que actúo, pensando actúo en lo que pienso, hago que mi pensamiento y acción sean uno, aquí y ahora, sin ayer y sin mañana.

Mi buen carácter y positiva actitud de vida, son mi cielo personal.

Hoy no me irritaré, seré paciente y tolerante. Manifestaré estas virtudes en mi vida diaria, estoy mejorando mi vida mediante mi inconmovible voluntad.

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En los libros de Yoga se mencionan seis centros, pero se dice que el jiva (alma individual) reside en el Corazón. Se dice que el jiva permanece en el Corazón en el sueño profundo; y en el cerebro en el estado de vigilia. No es necesario considerar al Corazón como a la cavidad muscular con cuatro compartimentos que impulsa la sangre. Es cierto que hay pasajes que sostienen este criterio. Hay otros que consideran que significa un conjunto de ganglios o centros nerviosos alrededor de esa región. Cualquiera que sea el criterio correcto, a nosotros no nos importa. No estamos interesados en nada que no sea nosotros mismos. Ciertamente, eso lo tenemos dentro de nosotros. Sobre esto no podría haber dudas ni discusiones. En los Vedas y en las escrituras, al Corazón se lo usa para significar el lugar de donde brota la noción «yo». ¿Brota sólo del cuerpo carnoso? Brota dentro de nosotros, en algún lugar, a la derecha, en el medio de nuestro ser. El «yo» no tiene ninguna localización. Todo es el Sí mismo. No hay nada más que eso. Así pues, debe decirse que el Corazón es el cuerpo entero de nosotros mismos y del universo entero, concebido como «yo». Pero para ayudar al practicante, .tenemos que indicar una parte definida del Universo, o del cuerpo. Así pues, a este Corazón se lo señala como la sede del Sí mismo. Pero, en verdad, nosotros somos por todas partes, nosotros somos todo lo que es, y no hay nada más.

Sri Nisargadatta Maharaj

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