75 – La energía Oyas

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AFIRMACIÓN DE LA SEMANA

Golpearé una por una por todas las puertas, porque una de entre todas se abrirá para mí, una espera por mí, obtendré así siempre trabajo, amor y salud. Siempre una puerta espera por mí.

“De las cavilaciones sobre los objetos de los sentidos surge el apego a ellos; el apego engendra el deseo, y el deseo engendra la ira. Los objetos de los sentidos están relacionados con los órganos de percepción, y mediante la asociación se vinculan con determinadas experiencias. Estas experiencias se acumulan en la memoria subconsciente. Se eleva del fondo mental una onda relacionada con un objeto específico y la concentración de la mente sobre ésta la tiñe de apego e inmediatamente se presenta el deseo. La insatisfacción del deseo deriva en ira, así como la acumulación de deseos acaba debilitando al sistema nervioso y se ingresa en un estado de irritabilidad”.

Budjo Maitreya

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imagen3LA CONCENTRACIÓN DE TODAS LAS ENERGÍAS DERIVA EN EL SAMADHI

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barraTu cerebro produce 80 mil pensamientos por día. Esta Fuerza es la esencia de tu Ser y destino, controlarla depende de poder silenciar la mente y reprogramar las impresiones subconscientes.

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LA ENERGÍA OYAS

Una de las fuerzas más potentes de la naturaleza es la energía sexual. ¿Puede esta fuerza vital ser reabsorbida y acumulada en el cerebro para ser utilizada en funciones superiores? El Yoga asegura que sí. Y denomina oyas a la energía así transmutada.

¿Cómo se hace? Primero controlando los pensamientos sexuales, hasta lograr hacerlos cesar por completo. Lo que equivale a un grado de autocontrol muy alto. Luego reabsorbiendo la energía vital acumulada en los órganos sexuales mediante practicas de respiración rítmica, conduciendo esta fuerza por el centro de la médula espinal para llegar al cerebro y almacenarla allí, para su posterior utilización en funciones superiores del pensamiento. Los yoguis denominan oyas, a esta energía transmutada y afirman que cuanta más oyas pueda ser acumulada en el cerebro más poderosa será la voluntad y la inteligencia de esa persona.

Para poder acumular ojas puede utilizarse la técnica Sophia en su quinto y séptimo nivel. Los mejores momentos para utilizarlas es cuando el impulso sexual se presenta especialmente fuerte. Antes podemos darnos una ducha fría, o utilizar paños fríos en las axilas y en los órganos sexuales. Pero, en la medida que las técnicas de Sophia sean practicadas con regularidad, esto será innecesario, porque las mismas además de despertar el poder de la kundalini, reabsorben naturalmente la energía sexual y la transmutan en ojas acumulándola en el cerebro para su posterior uso. Un efecto que facilita la practica del celibato.

FLASHBRAIN – QUINTO PASO: LIMPIEZA DE LOS CANALES NERVIOSOS

Mediante la concentración o la meditación pueden controlarse todas las corrientes de bioenergía que circulan por el cuerpo y absorber energía extra del exterior.

Por la técnica de la Vipassana aprendemos a calmar y limpiar al cerebro, mediante la técnica de Om nos conectamos con la energía cósmica, mediante la técnica de Jong So nuestra psíquis se expande a la misma medida de Dios, y mediante la técnica de expansión de la conciencia, convertimos toda fuente de existencia externa en un proceso interno de la mente. Ahora, por el quinto paso, aprendemos a limpiar el sistema nervioso central, al simpático y al parasimpático, junto con los canales de energía sutil o nadis, de acuerdo con la terminología yogui.

La intensificación de la acción permite acelerar la evolución y el yogui aprende a controlar niveles de energía más y más elevados, en menor tiempo. Así una evolución de siglos o cientos de miles de años puede tener lugar en pocos años.

Cada nivel de existencia está dado por una peculiar vibración de la energía externa y de la bioenergía interna.

De existir otra vida la misma no podría ser percibida por la diferencia de vibración entre alta y baja, así habría un mismo espacio pero universos de existencias diferentes superpuestos. Al elevarse la frecuencia de vibración propia, la percepción resultante permite contactar nuevas realidades.

Las fuerzas físicas son controladas por medios físicos, y esto constituye las ciencias, mientras las fuerzas mentales son controladas mediante concentración y meditación.

Entre la electricidad y otras fuerzas físicas naturales y el pensamiento sólo existe una diferencia de vibración, todas son fuerzas y pueden ser controladas en forma externa o interna.

La bioenergía psíquica consiste en la circulación de kundalini (bioenergía) a través de la médula espinal, entre el cóccix y el cerebro, bajo el control del centro mental haciendo foco de la atención en el entrecejo.

En concordancia con los sistemas simpático y parasimpático el Yoga tradicional sostiene que existen dos corrientes nerviosas opuestas y complementarias que recorren la columna espinal, llamadas de pingala e irha. Menciona además que existe un canal hueco sutil en el justo centro de la médula espinal que la recorre de arriba abajo. En la parte inferior se encuentra lo que se llama el loto de la kundalini, de forma triangular donde se encuentra el poder de la kundalini enroscado 3 veces y media.

Cuando esta fuerza de la kundalini despierta se va abriendo paso a través de la médula y va activando diferentes centros de bioenergía, con diferentes niveles de vibración, dotando al yogui de diferentes niveles de percepción y conciencia, incluyendo poderes psíquicos o paranormales. Cuando kundalini llega al cerebro el yogui descubre que es mucho más que un cuerpo y que su realidad se encuentra por fuera de la existencia dual. Si colocamos un ocho en forma horizontal y lo apilamos uno detrás de otro, tendremos una representación del sistema que se forma entre pingala e irha, a derecha e izquierda respectivamente, con la kundalini en el punto central o canal. Los diferentes centros o plexos en el canal espinal pueden ser asociados con los chakras o ruedas de bioenergía del Yoga.

Las corrientes nerviosas conducen bioenergía a todas las partes del cuerpo, pero no somos conscientes de esto. Sin embargo, mediante el movimiento rítmico aplicado sobre los pulmones en forma voluntaria podemos siempre percibir los más sutiles movimientos y convertirlos en conscientes.

Como se estableció, la respiración no es la bioenergía, pero la respiración rítmica crea una poderosa polarización sobre las moléculas del cuerpo y las cargas entran a circular en forma más coherente como si fueran eléctricas. Y en parte lo son, dado que hay intensa actividad neuroeléctrica en el proceso.

Al practicar respiración rítmica el pecho, la cabeza y el cuello deben estar derechos y en línea. Se pueden asumir diversas formas de estar sentado, pero esto es lo esencial. De lo contrario la practica y la meditación serán incorrectas. El centro nervioso que controla los órganos de la respiración, controla a su vez a los demás centros. Fácilmente la respiración puede pasar de involuntaria a voluntaria con poca ejercitación.

Para establecer la respiración rítmica se cuenta mentalmente durante la inspiración, retención y exhalación. A esto se añaden luego palabras simbólicas o sagradas como lo es el OM para los yoguis. La practica enseña a profundizar la relajación y se llega a experimentar un descanso superior al sueño profundo luego de pocas semanas o meses de ejercitación continuada. El verdadero reposo llega cuando todo el sistema nervioso se ha calmado y las corrientes de bioenergía se han equilibrado.

El canal interno medular es llamado de sushumma por los yoguis. Sólo se abre mediante técnicas específicas. Y al hacerlo permite al practicante disfrutar de experiencias supersensorias y alcanzar superconciencia.

A lo largo del mentado canal existen los centros o chakras, que se mantienen inactivos hasta tanto Kundalini no los despierte. Estos son el muladhara en el extremo inferior de la columna, y en forma ascendente el próximo es llamado de svadhistana, el tercero manipura, el siguiente anahata, el quinto visuddha, el sexto ajña y el último es el sahasrara. El método yogui es hacer pasar toda la bionergía por el sushumma hasta el sahasrara, retroalimentando la actividad neuroeléctrica.

De acuerdo a los yoguis la energía más elevada es “oyas” y ésta es almacenada en el cerebro. A más oyas, mayor poder mental tiene el sujeto.

El centro muladhara está asociado con la energía sexual y ésta puede ser fácilmente convertida en oyas al hacerla ascender mediante el sushumma. De ahí la razón científica para la castidad en las órdenes religiosas. También advierten los yoguis que sin perfecta castidad la practica de la Kundalini Yoga puede conducir a la locura.

Por la falta de practica la mente se une a los órganos de sensación y percepción, y se producen actos insensatos y se vive en condición de desdicha. Primero llega el impulso mediante los órganos de percepción, los órganos internos del cerebro lo recibe y lo traduce, luego la mente actúa. Poder desconectarnos de los órganos sensoriales permite a la voluntad permanecer aislada y desapegada del placer y el dolor. Toda voluntad ajena a la propia debe ser rechazada para adquirir firme control sobre la propia mente.

Los estados obtenidos mediante sugestiones religiosas, cánticos y oraciones son inferiores a los que se producen mediante concentración y meditación. Es necesario descartar los métodos secundarios e intensificar los directos.

Poder desconectar y conectar cada uno de los centros nerviosos a voluntad es el objetivo de la concentración. Mientras esto no se logra uno no está lejos de la animalidad.


DESPERTANDO A LA KUNDALINI

Si uno no practica no experimenta, si no experimenta no cree. Todo depende así de la practica. En este breve manual se ha comentado sobre el poder de la Kundalini enroscado en el chakra inferior, coincidente con el cóccix en la columna vertebral. No hay una definición precisa sobre lo que la Kundalini es. Podemos decir que se trata de la circulación de la bioenergía a través del canal medular y de la interacción con todos los centros de energía internos y externos, hasta poder ser retenida en forma prolongada en el cerebro o centro sahasrara, denominado loto de los mil pétalos.

La siguiente técnica la experimenté personalmente. Sentí un intenso calor en la zona entre el ano y los órganos sexuales, al activarse la Kundalini. Luego, de varios meses, uno por uno, los distintos centros de bioenergía se fueron activando en la misma medida que la kundalini ascendía, causando diferentes sensaciones y niveles de conciencia. Esta experiencia está al alcance de cualquiera que se decida a realizar el esfuerzo necesario de alta concentración de la voluntad y dominio del cuerpo.

Primero, en la posición correcta, deben realizarse 3 respiraciones profundas, llenando los pulmones en sus partes baja, media y alta, inspirando y exhalando. Durante la retención del aliento tensar todo el cuerpo intensamente, apretando el mentón contra el esternón. De esta forma los músculos se relajarán más profundamente tras una mayor tensión aplicada.

Después de esto, inmediatamente vaciar los pulmones e inspirar por la fosa nasal izquierda contando cuatro. Al mismo tiempo se debe concentrar sobre la corriente nerviosa irha e imaginar que la bioenergía, como si fuera fuego, desciende desde el entrecejo al centro muladhara, en la base de la columna, chocando allí con fuerza. Se cuenta entonces hasta 16 reteniendo el aliento y se mantiene en el centro inferior toda la bioenergía que podamos canalizar mediante la respiración y la concentración de la imaginación. Seguidamente se inicia el ciclo de la exhalación contando 8, conduciendo lentamente la corriente nerviosa por el canal pingala hacia el entrecejo, y el aire se expulsa ahora mediante la fosa nasal derecha. Puede usarse el pulgar y el índice para tapar las fosas nasales en cada ciclo de recirculación del aire respirado. Para retener se usan ambos dedos cerrando las dos fosas nasales. Al finalizar la corriente se concentra en el entrecejo.

La proporción para esta ejercitación de respiración rítmica es 1:4:2 (inspiración, retención, expiración) , puede aumentarse lentamente, hasta llegar a 8:32:16. La más elevada es 16: 64: 32
Una segunda técnica consiste en inspirar y seguidamente exhalar, reteniendo luego el aire afuera, en la proporción 1:2:4:2
Otro ritmo es 4:8:4, presionando fuertemente el abdomen al expirar para exhalar el máximo de aire. Aumentar la proporción en la medida que se adquiere dominio de cada técnica. También puede usarse el ritmo 20:20:20.

Ambas técnicas pueden combinarse con la repetición mental de OM, dejando que surja naturalmente del fondo mental.

En caso de percibirse sonidos, el practicante puede sintonizarse con ellos y en tal caso aumentará la sensación, hasta que todo el cuerpo se experimente como absorbido en tal sonido. Cabe añadir que sólo las practicas intensas pueden despertar a la Kundalini, mientras usted no logre permanecer correctamente concentrado de una a dos horas, le será muy difícil lograr esta meta. Asimismo, la practica de estas técnicas de respiración rítmica permiten equilibrar y serenar las corrientes nerviosas que circulan por los denominados nadis, de esta forma la salud en general se beneficia y se disfruta de una mayor sensación de paz y beatitud en general, aunque se practiquen solo 20 minutos, dos veces al día.

Al despertarse a la Kundalini se debe prestar atención a reconducir la energía a través del canal central del sushuma nadi, en medio de la médula espinal. Debe evitarse que la bioenergía ascienda y circule por los nervios más exteriores y superficiales. Para lograr esto debe usarse la concentración y la técnica aquí descrita de respiración rítmica. Es esencial conducir la bioenergía a través del canal medular central o sushumma nadi, hasta alcanzar el cerebro.

FLASHBRAIN – SÉPTIMO PASO: ACELERACIÓN EVOLUTIVA

Acerca de Kriya Yoga, que es similar a la técnica Sophia en su séptimo nivel, dice el sabio Paramahansa Yogananda, fundador de la Self-Realization Fellowship, con sede en Los Ángeles, California, en su libro “Autobiografía de un Yogui, que: “Kriya Yoga significa unión (yoga) con el Infinito por medio de cierta acción o rito…

Kriya Yoga es un simple método psicofisiológico por medio del cual la sangre humana se libera del anhídrido carbónico y recibe una cantidad suplementaria de oxígeno. Los átomos de este oxígeno adicional son transmutados en energía vital, la cual rejuvenece el cerebro y los centros de la médula espinal.

Suspendiendo la acumulación de sangre venosa, el yogui se hace capaz de aminorar o prevenir el desgaste de los tejidos. El yogui ya experimentado transmuta sus células en energía pura.

Elías, Jesús, Kabir y otros profetas fueron maestros en el uso de Kriya, o de una técnica semejante, por medio de la cual ellos hacían que sus cuerpos se desmaterializaran a voluntad…

Su interpretación (dice Yogananda) es ésta: “El yogui previene el desgaste del cuerpo por medio de una provisión adicional de energía vital y contrarresta los cambios causados por el crecimiento en el cuerpo, mediante el control de apana (corriente eliminadora). Neutralizando así tanto el desgaste como el crecimiento, el yogui aprende a controlar la energía vital…

La batería del cuerpo del hombre no está sostenida por el alimento grosero (pan) únicamente, sino por la vibración de la energía cósmica (Palabra o AUM).

El poder invisible fluye al cuerpo del hombre a través del bulbo raquídeo. El sexto centro del cuerpo se encuentra en la parte posterior del cuello, por encima de los cinco chakras espinales (chakra, en sánscrito, significa rueda o centro de fuerza de radiación).

El bulbo es la principal entrada de la energía vital universal al cuerpo, y está directamente conectado con el poder de la voluntad del hombre, concentrado en el séptimo centro o centro de la Conciencia Crística (Kutastha) u ojo único, ubicado en medio de las dos cejas.

La energía cósmica es luego almacenada en el cerebro como una fuente de infinitas potencialidades, poéticamente mencionada en los Vedas como el “loto de mil pétalos de luz”.

Los antiguos yoguis descubrieron que el secreto de la conciencia cósmica está íntimamente ligado con el dominio de la respiración. La energía vital, que generalmente es absorbida en la mantención de la actividad del corazón, debe ser liberada a favor de actividades superiores, empleando el método de calmar y silenciar las demandas ininterrumpidas de la respiración.

El Kriya yogui dirige mentalmente su energía vital, haciéndola ascender y descender alrededor de los seis centros espinales (el medular, cervical, dorsal, lumbar, sacral y coccígeo), los cuales corresponden a los doce signos del Zodíaco, el hombre cósmico simbólico.

Con medio minuto que la energía revolucione alrededor del sensitivo cordón de la espina dorsal del hombre, se efectúan grandes y sutiles cambios en su evolución; ese medio minuto de Kriya equivale a un año de desarrollo espiritual natural.

Las escrituras hindúes aseguran que el hombre necesita un millón de años de vida normal de evolución para perfeccionar lo suficiente su cerebro humano, hasta que éste sea capaz de manifestar la conciencia cósmica.

Mil kriyas practicadas en un lapso de ocho horas, le ofrecen al yogui en un día el equivalente de mil años de evolución natural; 365.000 años de evolución en un año. En tres años, un kriya yogui puede completar, por medio de un autoesfuerzo inteligente, los mismos resultados que la naturaleza al cabo de un millón de años.


INCREMENTANDO PERCEPCIÓN Y PODER

Si usted ha cumplido con el entrenamiento en forma correcta, ha aprendido a hacer cesar sus pensamientos, mediante la atención focalizada logra deshacer los nudos emocionles psicológicos de su subconsciente, con la técnica de la Vipassana. Al practicar la técnica de Om conecta su conciencia individual con la superior Conciencia Unificada Cósmica. Al dominar la técnica de Jong So deshace el nudo que lo ata a la conciencia de su cuerpo físico y expande su identidad interna en contacto con la Inteligencia Cósmica. Mediante la técnica de expansión de la conciencia convierte todas las fuerzas externas en internas, y adquiere poder para operar sobre ellas a voluntad. Al practicar respiración rítmica aprende a despertar a la Kundalini o bioenergía en su propio cuerpo, y almacenarla en el cerebro para dedicarla a funciones superiores. Al entrenarse con la proyección de la bioenergía puede mantener la salud de su cuerpo e interaccionar con las fuentes de energía externas. Ahora, en el séptimo nivel usted podrá acelerar la evolución de su cerebro y perfeccionar sus percepciones, incrementando su inteligencia.

LAS TÉCNICAS

Al llegar a este nivel, supuestamente usted ya domina la postura correcta, preferentemente padmasana o alguna similar. Caso contrario, debe concentrarse y meditar utilizando una silla sin brazos. Con la columna, cuello, cabeza y mentón alineados y rectos.

Para destrabar las tensiones musculares, realice primero 3 a 10 respiraciones completas (parte inferior, media y alta de los pulmones), cuente 20 al inhalar, 20 al retener y 20 al exhalar. Durante la retención presione con el mentón el esternón, tense fuertemente todo el cuerpo, al expirar relaje y vuelva a elevar la cabeza.

Luego, doble la lengua y toque con la punta de la misma el techo del paladar. Manténgala en esa posición durante toda la ejercitación. Usted experimentará allí una sensación de leve hormigueo, correspondiente al paso de las corrientes nerviosas. Esto facilita acumular las cargas bioenergéticas en el cerebro.

Inspire lentamente por la boca, con la lengua en la posición antedicha. Mediante la imaginación y la fuerza de voluntad, proyecte desde el entrecejo hacia el cóccix toda la bioenergía que le sea posible, mientras dure la inspiración. Hágalo a través de la capa exterior de la médula espinal. Retenga el aliento y concéntrense al máximo en sentir calor, en forma de fuego, en la zona coccígea. Al expirar, siempre por la boca, imagine que toda la bioenergía asciende por el canal hueco o Sushuma, de la médula espinal, nuevamente hacia el entrecejo.

Existen variaciones para la técnica, consistentes en los ritmos respiratorios. Comience contando con la relación 1:4:2, estableciéndose en 8:32:16. También puede inspirar por la boca y expirar por la nariz.

Una variación más avanzada es Imaginar un biocampo en rotación con polos en el entrecejo y en el cóccix, rotando de izquierda a derecha. Durante la inspiración la bioenergía se desplaza hacia abajo, y durante la expiración asciende por el canal hueco interno (sutil) de la médula.

Al perfeccionar esta variación sumarle la técnica de expansión de la conciencia, hasta que el biocampo incluya a todo el cosmos, y la energía total circule por el eje medular. También puede incluirse la técnica de Om.

Al ascender la bioenergía y situarse en el entrecejo, desde allí puede ser localizada en cualquiera de los centros cerebrales, a los fines de neuroestimularlos. Según el centro que más trabaje a demanda, aumentarán las sinapsis totales relacionadas con el mismo, de modo que la técnica permite la especialización de las tareas. Según la inclinación o desarrollo mental de cada alumno, podrá ser estimulada una facultad intelectual más que las otras. Pero, para desarrollar al cerebro integralmente basta con sostener la concentración en el entrecejo y permitir que las ondas alpha y theta se expandan al total cerebral.

Los chakras o centros medulares sutiles de la bioenergía, se encuentran relacionados con los planetas del sistema solar y con las constelaciones. Para hacer uso de esto, otra variación de la técnica es hacer centro en el corazón y en el entrecejo, haciendo circular la bioenergía en forma concéntrica desde el corazón, hasta atravesar y activar los diferentes centros y luego expandirse hacia el sistema solar y la galaxia.

Estas técnicas pueden parecer fantasiosas para los de mente práctica y materialista. Sólo sabrán si funcionan o no, si las experimentan y ponen a prueba, de acuerdo con las indicaciones aquí apuntadas. Todo el secreto se encuentra en el ritmo respiratorio en combinación con la imaginación y la voluntad, esto incrementa los grados de percepción más sutil y de esta forma se experimentan nuevas sensaciones permitiendo establecer neurofeedbacks naturales, dependientes sólo de la concentración de la atención y de la mente.

Las técnicas son bien simples, de modo que un niño de 10 a 12 años ya está calificado para practicarlas. Pueden aplicarse a partir de ½ hora, dos veces por día, hasta 2 a 8 horas. Sus efectos son acumulativos y existen períodos en que pareciera que nada pasa. Es en esos momentos donde se debe continuar, persistir y ser constantes. En los momentos que parece que nada sucede, sutiles cambios se están operando en el cerebro, los que luego se manifestarán como cambios en la percepción y en la conducta.

Mediante la investigación irán apareciendo más técnicas, más o menos sofisticadas, que podrán luego ser incorporadas al programa de Sophia, el cual no es cerrado, la idea es que sea de dominio público y con el tiempo pueda ser enseñado en las escuelas, cuando se comprenda que uno de los conocimientos más preciosos, es poder reeducar al cerebro y neuroestimular el crecimiento de la inteligencia, en forma gradual y constante.

Todas las técnicas que conforman los Siete Pasos de Sophia, permiten la integración de la dualidad psicológica, dado que estimulan el funcionamiento coherente entre ambos hemisferios cerebrales. Esto permite equilibrar las distorsiones emocionales y psicológicas, facilitando la integración del yo y el conocimiento del Sí Mismo. Todos poseemos dos facetas en nuestro interior, una clara y otra oscura. Ya desde la técnica Vipassana se penetra en el subconsciente y se logran deshacer las memorias del odio, la ira, la pasión y los deseos siempre incesantes e insatisfechos. Sophia, en conjunto, permite el crecimiento de la regularidad en el funcionamiento cerebral, del cual depende el producto del yo psicológico. Mejor funcione y opere el cerebro, mejor será nuestra claridad de visión y autopercepción. Y en la medida que el cerebro aumenta su rendimiento y eficacia, nos vamos tornando en más inteligentes.

Se completa el entrenamiento con la ejercitación física que permiten las posturas del Hatha Yoga. De esta forma se puede alcanzar un desarrollo armónico y equilibrado del cuerpo y de la mente.

Al hacer circular la bioenergía entre el centro muladhara en el coccix y el sahasrara en el cerebro, la energía sexual, naturalmente es transmutada en oyas. Se trata de un proceso psicofísico. Esta energía adicional activa luego facultades superiores de la mente. Se sacrifica el placer sensual a cambio de la expansión de la sabiduría y el intelecto, junto con las facultades paranormales. Y se obtiene una vida sin pecado. Una mente pura. Libre de mal, odio y error.

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La ira produce profunda decepción y esta degenera en pérdida de la memoria, afectando al funcionamiento de la razón y la pérdida de la misma es la mayor calamidad posible. Sin la razón correcta no es posible discriminar entre bueno y malo. Pero el alma disciplinada, moviéndose entre los objetos de los sentidos desligada de gustos y disgustos y manteniéndolos bajo su control, alcanza la paz mental. Aquellos que practican la concentración mental y la meditación, logran someter a la fuerza inquieta de sus pensamientos y de esta forma se liberan de los malos deseos y sus efectos. La practica avanzada permite ecuanimidad natural y durante el resto del día, en momentos que no son los de la meditación, se mantiene el control sobre los objetos de los sentidos por defecto. El yogui se mantiene indiferente ante todos ellos, no lo alcanzan sus efectos y obtiene así la paz plena de mente.

Budjo Maitreya

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