69 – Los nadis

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AFIRMACIÓN DE LA SEMANA

Abro mi mente, sentido común, razón, voluntad y corazón para aprender hoy de las experiencias ajenas, tomar el buen ejemplo y el buen resultado, aplicándolos en  mí y adelantar así mi camino hacia lo mejor y todo éxito, en el más breve plazo. Por dentro y por fuera digo adiós a mi pasado, incorporo nuevos hábitos, metas, ideales, genero nuevas fuerzas internas y externas, me permito nuevas amistades y estimulo todas mis nuevas y sanas actividades en el equilibrio de mi nueva y mejor paz. Ahora sí, ya estoy listo, buen futuro ven a mí como yo voy firmemente, concentrada y alegremente hacia ti.

“Suponga que todos ustedes se marchan, ya no hay más presenciación, yo estoy todavía aquí, pero no tengo nada que presenciar. Con esa eseidad, la otreidad está aquí y la presenciación tiene lugar. Si la consciencia no está aquí, lo Absoluto no puede conocerse a Sí mismo ¾no hay nada más que lo Absoluto¾ por consiguiente, no hay ninguna presenciación.

La verdadera meditación es cuando usted medita en su Sí mismo. Usted viene a ese estado cuando se despierta por la mañana y usted observa la consciencia; ese es el estado en que usted medita sobre su Sí mismo.

Toda esta espiritualidad es solo para comprender su verdadera naturaleza. Para lograr esto, toda la cuestión es darse cuenta de qué es «estar vivo». Una vez que usted conoce su verdadera naturaleza, entonces, estar vivo no es como un individuo, sino que estar vivo es simplemente ser una parte de esa manifestación espontánea. No hay nada que deba ser buscado, es el buscador lo que tiene que ser visto. Meramente vea la imagen como ella es.

Todos ustedes son buscadores: háganme saber qué es eso que están buscando.

Al presente usted piensa que la consciencia está observando a la consciencia, pero la consciencia está siendo observada desde el estado Absoluto solo.”

SRI NISARGADATTA MAHARAJ

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imagen3La materia nos da forma pero es por la energía que vivimos

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barraTu cerebro produce 80 mil pensamientos por día. Esta Fuerza es la esencia de tu Ser y destino, controlarla depende de poder silenciar la mente y reprogramar las impresiones subconscientes.

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LOS NADIS

Canales de Energía y transmisores

Nadis son los canales de energía a través del cual el prana – energía divina, la vida y la conciencia – circula. En el cuerpo humano hay una red sutil y perfecta de 72.000 nadis que distribuyen esta energía vital por todo el cuerpo. En el nivel físico de los nadis se corresponden con el sistema nervioso, pero su influencia se extiende más allá de esto a los planos astrales y espirituales de nuestra existencia. Si todos los nadis están funcionando correctamente, entonces estamos sanos y en general nos sentimos felices. Pero casi cada uno de nosotros tiene algún problema físico o psíquico, lo que significa que algunos de los nadis no funcionan correctamente y tienen que ser equilibrado.

Prana es la energía consciente, lo que significa que los nadis también transmiten el conocimiento. A través de los nadis se puede ver y oír cosas a gran distancia y se mueven en otros niveles de conciencia. Existen numerosos informes de personas que estaban clinícamente muertos y luego volvieron a la vida de nuevo. Casi todos describen cómo viajaron a lo largo de un túnel con la luz que irradia al final. Este túnel es el nadi a través del cual la vida se escapa del cuerpo.

También podemos tener este tipo de “experiencias de túnel” en los sueños y en los viajes astrales. Con ellos no estamos realmente fuera del cuerpo, pero en un estado alterado de conciencia. Los nadis hacen posible para nosotros para tomar viajes mentales de descubrimiento a través de todo el Universo. Con la ayuda de nuestra conciencia es capaz de ir a cualquier lugar que nos gustaría sin el cuerpo que tiene para moverse en absoluto.

Tres nadis son de especial importancia – ida, pingala y sushumna.

  • Ida surge en el lado izquierdo del cuerpo y representa el principio luna

  • Piṅgalā comienza en el lado derecho del cuerpo y simboliza el principio dom.

  • SUSHUMNA se ejecuta a través del canal central de la médula espinal y representa la conciencia.

En el nivel físico Piṅgalā tiene su contraparte en el sistema nervioso parasimpático, Ida en el Sistema Nervioso Simpático y Sushumna en el Sistema Nervioso Central.

La luna simboliza la mente con sus sentimientos cambiantes, mientras que el sol representa el intelecto. Así como nuestras emociones y pensamientos cambian constantemente, la luna está también cambiando constantemente su forma. El intelecto, sin embargo, es un principio estable y constante como el sol. Sólo cuando la armonía y el equilibrio prevalecen entre el sistema de la luna y el sol sistema estamos sanos y capaces de desarrollarnos aún más mental y espiritualmente.

Somos capaces de activar y armonizar los nadis a través de la respiración. Cuando respiramos por la fosa nasal izquierda en el pranayama activamos el ida nadi. La ida nadi se enfría, se tranquiliza y refresca el cuerpo y la mente como la luz plateada de la luna. Pingala Nadi, sin embargo, que está influenciada por la respiración por la fosa nasal derecha tiene un calentamiento y la influencia de activar, en la misma forma que el sol calienta la tierra y estimula el crecimiento de la vegetación.

Ida y Pingala comienzan en el cerebro en aproximadamente el nivel de la glándula pituitaria. Ida tiene un efecto sobre el lado derecho del cerebro, mientras que Pingala influye en el hemisferio izquierdo. Para mantener el equilibrio, los nadis siguen un curso de serpiente de un lado del cuerpo a otro. En los puntos donde se cruzan también se reúnen con el centro de Nadi, sushumna. En aquellos lugares donde el poder y el resplandor del sol y la luna se encuentran, junto con el efecto de refuerzo de la sushumna, existen muy poderosos centros de energía llamados chakras.

La primera travesía de los nadis en la parte superior de la columna vertebral forma la Garganta Chakra (Chakra Vishuddhi) y el último paso en la base de la columna vertebral forma el centro de la raíz (Chakra Muladhara). Aquí el ida nadi fluye en el lado izquierdo del cuerpo y el Pingala Nadi en el lado derecho, y es precisamente aquí donde nuestra adormecida conciencia yace oculta.

En varios lugares a lo largo de la columna vertebral de los nadis forman un tipo de nudo (granthi), cada uno de los cuales constituye un punto clave en nuestro desarrollo espiritual. Cuando estos nudos son “desatados” la energía que se encuentra dentro de ellos se activa y los poderes ocultos (siddhis) se nos da como poderes curativos, la visión del pasado y el futuro, la visión de auras, y otras habilidades sobrenaturales.

Otros términos para ida, pingala y sushumna están Ganges, Yamuna y Saraswati. Estos son los nombres de los tres ríos sagrados de la India. Ganges y Yamunā flujen en la superficie pero Sarasvati fluye bajo tierra. Se sube a la superficie una vez cada doce años. Este evento ocurre en conjunción con una constelación planetaria particular y se conoce como el Kumbhamela. Esta gran fiesta espiritual de la India se lleva a cabo en la confluencia de estos tres ríos (Sangam) es atendido por millones de personas que llegan a alcanzar la liberación de sus karmas y el ciclo de la reencarnación por bañarse en las aguas sagradas. Pero para el yogui los tres nadis principales son los “ríos divinos” y el Agya Chakra (el centro de la ceja), donde estos nadis se juntan es el lugar sagrado de peregrinaje donde el yogui alcanza la liberación.

Así como el río misterioso, Sarasvati, rara vez aparece, el nadi sushumna está activa sólo durante ciertos períodos cortos de tiempo (por ejemplo, al amanecer y al atardecer). Cuando los tres nadis principales se unen sólo una corriente de conciencia fluye – la energía espiritual del nadi sushumna. La energía fluye también a través de este Nādī en profunda meditación y en samadhi. Durante el tiempo que el sushumna está inactivo estamos plagados por constante cambio chitta vrittis – pensamientos, emociones, preocupaciones, etc, pero una vez que el sushumna comienza a fluir las ondas de la mente descansan y uno se “baña” en el gozo de la divina conciencia.

¿Que son los NADIS?

Según la filosofía del yoga, los nadis son canales etéricos (éter en sánscrito: akasha),distribuidos en todo el cuerpo (al cual en cierto modo compondrían como haciendo un entretejido), a través de los cuales fluiría el prana o energía vital.

En la medicina china-especialmente en la acupuntura, y sus derivaciones, los nadis se relacionan con los “meridianos” o “qing” o ‘king’ ,y el Prana con el Qi (la energía).

Los antiguos tratados mencionan tres nadis principales que reciben el nombre de Sushumna, Ida y Pingala. La interrelación de estos canales se simboliza con el caduceo de Mercurio/Hermes.

La purificación de los nadis es buscada mediante ciertas posturas yóguicas (asanas) y ejercicios respiratorios (pranayama). La obstrucción de los nadis tendría como consecuencia la mala salud.

Estos tres canales están directamente relacionados con el ascenso del poder serpentino de Kundalini, fundamental en las prácticas de tantra.

Hatha Yoga proviene del sánscrito, en donde Ha significa “Sol” y Tha significa “Luna”, y Yoga que significa “Unión”; por lo tanto es la Unión del Sol y de la Luna.

Esto hace referencia a dos principios complementarios operantes en toda manifestación material y de vida, estos son un principio dinámico, positivo, solar, activo, masculino, y otro principio estático, negativo, lunar y femenino. Básicamente es la dualidad en todas las manifestaciones, dualidad que lejos de tener un aspecto valorativo, indica más bien complementariedad en todas las cosas (masculino-femenino, positivo-negativo, dinámico-estático, etc.).

Desde el punto de vista de las energías vitales o prana que circulan en el cuerpo astral, hace referencia a los dos nadis o tubos de energía vital que se extienden a ambos lados del Sushumna Nadi y que se corresponden en el cuerpo físico con las cadenas de ganglios simpáticos .

Se denominan Ida (de naturaleza negativa, lunar) y Píngala (de naturaleza positiva, solar), correspondiéndose a su vez con la fosa nasal izquierda y derecha respectivamente Cuando el prana circula por Ida y Píngala (estado normal) se manifiesta la conciencia de dualidad (sujeto-objeto, observador-observado, experimentador-experiencia) y el hombre está, según la tradición yóguica, inmerso en Maya o ilusión.

Solo por medio de la unión (Yoga) de estas energías en el cuerpo astral (positiva-negativa) desaparece la conciencia dual, se experimenta la Unión o Realidad. Estado que también se designa por el nombre sánscrito “Samadhi”.

En esta unidad la energía asciende por el canal central de energía vital Sushumna Nadi, y se produce la fusión de la “individualidad” (Jiva) con la conciencia absoluta (Brahman) que está representado por la unión de Kundalini Shakti con Shiva en lo alto de la cabeza o Sahasrara Chakra.

La técnica propia del Hatha Yoga consiste en las Asanas o posturas, Pranayama o dominio del prana por medio de la respiración, y la Relajación conciente. Esto contribuye a la purificación de los Nadis o canales de energía, a activar los chakras o centros de energía, y a la unión de estas energías complementarias en el estado de meditación.

El cuerpo energético

Mas allá del cuerpo físico, un practicante de yoga tiene la percepción de otros dos cuerpos que lo rodean: el cuerpo astral y el cuerpo causal. El prana que es la energía vital que impregna todo el Universo, presente en el aire, en la comida, el agua y la luz del sol y que anima todas las formas vivientes, es el vínculo vital entre estos tres cuerpos y fluye través de los canales etéricos que se llaman Nadis.

Nosotros los seres humanos captamos el prana en gran cantidad en el proceso respiratorio. En la práctica de las asanas y del pranayama los nadis se mantienen abiertos y fluídos, ayudando a mantener todo nuestro organismo con buena salud.

Según la tradición del yoga tenemos cerca de 72.000 nadis que constituyen un tupido entretejido de canales psíquico-energéticos que se extienden por todo el cuerpo. El Dr. Hiroshi Motoyama de Japón ha investigado ampliamente el tema, llegando a la conclusión, de acuerdo con la descripción que hacen los textos de la tradición, de que los nadis parecen corresponder, en general, con los meridianos utilizados en la acupuntura. El nadi más importante se conoce como canal central y se relaciona con el sistema nervioso central (sushumna nadi); otros regulan toda la actividad cuerpo-mente, basándose en su conexión con las fosas nasales y los hemisferios cerebrales (ida y pingala nadis).

Ida y pingala constituyen los dos polos de una misma energía.

  • Ida parte del lado izquierdo de Muladhara chakra y asciende, atravesando los chakras, pasa por la fosa nasal izquierda, para terminar en Ajna chakra (centro del cerebro).

  • Pingala, sigue el mismo camino, pero partiendo del lado derecho de Muladhara, llega a la fosa nasal derecha y termina en Ajna chakra, es decir, recorren y estimulan tanto el lado izquierdo (ida) y derecho (pingala) del cuerpo.

La alternancia de la actividad respiratoria en las fosas nasales, crea armonía en todos los sistemas. Cuando prevalece el flujo en la fosa izquierda (ida), hay tendencia a que aparezca un estado de introversión, resultando un momento propicio para comenzar algún trabajo intelectual o creativo, y un tiempo menos favorable para emprender actividades que requieran de mucho esfuerzo físico. Por el contrario, si predomina el flujo respiratorio en la fosa derecha (pingala), se produce el efecto opuesto.

En otro nivel, ida y pingala representan la fuerza mental y la fuerza vital que operan en todo el sistema cuerpo-mente. Ambas fuerzas están íntimamente relacionadas, de manera que el prana influye en la mente y la mente influye en el prana.

El prana existe en dos formas energéticas, positiva y negativa, en este último caso se conoce como apana. El prana tiene el impulso a moverse arriba mientras el apana sigue la dirección opuesta. Cuando se iguala el flujo respiratorio en ambas fosas nasales, en forma natural o por la práctica del yoga y el prana y apana se unen  en el chakra Muladhara, la energía espiritual (kundalini) puede ser despertada y dirigida a través de Sushumna (canal energético de la columna), hacia el cerebro donde se estimulan así áreas dormidas del cerebro para remontarse a niveles de conciencia superior. En el Sushumna están dispuestos seis de los siete chakras (centros de energía del cuerpo astral) encontrándose el séptimo en la cabeza.

Chakras

La palabra chakra significa círculo o rueda, aunque en este contexto, es más adecuado definirlos como vórtices o remolinos de ”conciencia-energía”, que enlazan las distintas envolturas del ser humano.

Los chakras generan, acumulan, transforman y distribuyen la energía, siendo también puertas de intercambio entre el hombre y el macrocosmos. Tienen una total vinculación con el cuerpo físico, ya que los principales chakras están asociados, con los plexos nerviosos y glándulas endocrinas más importantes.

En esta relación, se basan algunas prácticas del yoga, para estimular dichos chakras. Los chakras pueden activarse de dos formas: llevando mentalmente el prana a su localización (u órgano físico relacionado) o concentrando la mente en su lugar de ubicación y en su forma.

Cada chakra está relacionado con un determinado nivel de conciencia, abarcando de los aspectos más burdos y de subsistencia, a las cualidades más sutiles de la conciencia creativa, intuitiva y racional. Los yoguis han representado los chakras tradicionalmente con mandalas o diagramas pictóricos, que incluyen sus características más importantes y reflejan el efecto que produce su visualización durante los estados meditativos.

El mandala o dibujo del chakra, expresa simbólicamente, sus elementos: el color, los pétalos de la flor (loto), la forma geométrica, la vibración sonora y otros símbolos. Cuando la energía kundalini pasa través de los diversos chakras, se llega a diferente estados de conciencia y al llegar al Sahasrara (chakra superior), el practicante de yoga vivencia el Samadhi; que es un nivel de conciencia mas allá del tiempo, del espacio y de la causalidad.

Nadi es una palabra sánscrita que significa “tubo, cañería, canal, corriente”, y son los canales por donde fluye la energía del cuerpo sutil, la energía de la fuerza de vida, conocida como “Prana”.

Están directamente asociados al sistema nervioso, y derivan y se interconectan con los chacras.

Ayurveda menciona 72,000 Nadis. Tantra Yoga identifica 14 nervios principales, cada uno relacionado con los órganos más tradicionales del cuerpo.

Tres de estos Nadis son considerados los más importantes: –

IDA NADI: Ida es una palabra sánscrita que significa “bienestar”. Comienza y termina a la izquierda de Susumna, terminando en el orificio nasal izquierdo, también conectado al testículo izquierdo en los hombres. Es energía femenina con efecto refrescante, es introvertido, y se refiere al lado derecho del cerebro y el lado izquierdo del cuerpo. También es llamado “chandra” o “luna” Nadi, ya que está relacionado con la energía lunar. Ida Nadi controla todos los procesos mentales. Lleva energía pránica,y alimenta y purifica el cuerpo y la mente.

PINGALA NADI: Es una palabra en sánscrito que significa “bronceado”. Comienza y termina a la derecha de Susumna, y pasa por el testículo derecho en los hombres, culminando en el orificio nasal derecho. Es energía masculina, y tiene temperatura caliente, proveyendo vitalidad, fortaleza física, y eficiencia. Gobierna el lado derecho del cuerpo y el lado izquierdo del cerebro. También es llamado “Suria” o “sol” nadi, ya que esta relacionado con la energía solar. Controla los procesos vitales. Pingala es extrovertido.

SUSUMNA NADI: Es el nervio central (cordón espinal) y significa conducto penetrante. Es “Sattva”, el ritmo detrás de la dualidad. Conecta el chacra base con el chacra corona. El movimiento de Susumna indica el fluido de “Prana” (aire vital) a través de Ida y Pingala debajo de la base de la espina, que es donde la energía Kundalini se encuentra enrollada. Shakti Kundalini entonces despierta y eleva Susumna, energizando los siete chacras.

Desde Muladhara chacra, Ida y Pingala alternan en cada chacra hasta llegar a Ajna chacra donde se encuentran nuevamente con Susumna. En Ajna chacra el encuentro de los tres nadis principales es llamado Mukta Triveni (Mukta: liberado). Continuando detrás de Ajna chacra, Ida y Pingala finalizan en los orificios nasales izquierdo y derecho respectivamente. Una vez que Kundalini Shakti ha ascendido a través de Susumna hacia Sahasara, el centro psíquico mas alto ubicado en la corona de la cabeza, vuelve su curso y regresa a descansar en la base nuevamente. Susumma nadi generalmente permanece dormido cuando los otros Nadis fluyen con fuerza y solo se activa cuando la respiración se realiza a través de los dos orificios nasales simultáneamente, y opera automáticamente al amanecer y atardecer, calmando el sistema, y facilitando la meditación.
Se dice que cuando Susumna se activa, el yogui se vuelve invisible al mundo. Entonces es donde comienza su verdadero trabajo. Ida y Pingala Nadis son estimulados a través de diferentes prácticas, incluyendo Pranayama, que envuelve respiración alternada a través de los orificios nasales izquierdo y derecho, estimulando el lado izquierdo y derecho del cerebro respectivamente. Se dice que estos Nadis también poseen funciones extrasensoriales, jugando una parte muy importante en las respuestas empáticas e intuitivas. También están ligados con el sistema nervioso simpático, asociado con el crecimiento y calentamiento del sistema. Ida y Pingala Nadis indican tiempo, pasado y futuro respectivamente, Susumna es el destructor del tiempo. Es el momento presente y no tiene tiempo. Estos tres nervios están directamente relacionados con los tres “Gunas”, o cualidades que están manifestadas en cada parte del mundo físico: “Tamas”, que es inercia, “Rajas”, que es actividad y “Sattva” que es ritmo. Cada persona manifiesta los primeros dos Gunas de un modo u otro. El desarrollo de Sattva, también definido como tranquilidad, requiere el balance de “Rajas” y “Tamas” en uno solo.

Se le llama aura a un conjunto de fuerzas electromagnéticas de densidades variables que salen de los cuerpos físicos, vitales, etéreos, mentales, emocionales y espirituales.

Estas partículas de energía permanecen en suspensión alrededor de nuestro cuerpo en forma de una cubierta oval. Esta cubierta áurica sobresale del cuerpo un promedio de l m alrededor de nosotros, extendiéndose por encima de la cabeza, y mas allá de los pies, hundiéndose en el suelo.

Sobre la cubierta áurica inferior se puede encontrar flotando, hasta 15 m por encima de ella, otra cubierta áurica, la cual recibe el nombre de cuerpo áurico superior. Algunos miembros de la comunidad científica han llamado al aura, campo de energía; otros, los hombres de la religión, forma espiritual; y los estudiosos del esoterismo, cuerpo astral.

Nadis: Los canales psíquico-energéticos

Los Nadis son los canales psíquicos por donde circulan las energías internas y forman una extensa red que interconecta todo el cuerpo energético (pranamaya kosha).

Los Chakras son los centros psíquicos que se encargan de generar, absorber, acumular, transformar y distribuir la energía. Realizan la comunicación entre el cuerpo sutil y el cuerpo denso, y entre el cuerpo sutil y el cuerpo causal. Por medio de los centros de consciencia o chakras, el prana puede transformarse en energía vital para el cuerpo físico o convertirse en energía psíquica para los otros cuerpos.

Podemos resumir diciendo que los chakras generan, transforman y distribuyen energía, siendo el puente por donde ésta pasa de un plano a otro.

Los Nadis. Los canales psíquico-energéticos.

Los nadis constituyen un tupido entretejido de canales psíquico-energéticos que se extienden por todo el cuerpo. El nadi es el propio flujo de energía con un trayecto determinado. Estos flujos o corrientes circulan regidos por el movimiento del Sol y de la Luna, la actividad que se esté realizando y otros factores.

Todos los nadis nacen en un punto llamado Kanda que, según algunos textos, se encuentra en la zona del ombligo (área de manipura chakra), mientras que para otros está localizado cerca del perineo (área de muladhara chakra). La información que dan los textos no es muy detallada, variando de unos a otros el número de nadis y su ubicación en el cuerpo. Así por ejemplo: el “Hatha Yoga Pradipika” habla de 72.000 nadis en total, el “Prapanchasara Tantra” cita 300.000 y el “Shiva Samhita” 350.000. De este impresionante número de nadis, unos catorce son los principales y controlan a todos los demás. En la práctica yóguica se trabaja fundamentalmente con tres, los cuales tienen una importancia esencial en la vida del ser humano. Estos son Sushumna, Ida y Pingala.

Sushumna Nadi. El canal central.

Es el nadi más importante, se le conoce también como el canal central. Está relacionado con el sistema nervioso central. Parte de muladhara chakra, en la zona del perineo/cérvix y se dirige a swadhistana chakra (base de la espina dorsal). Donde penetra la columna y asciende por su interior atravesando los chakras principales para terminar en sahasrara chakra (en la zona superior de la cabeza). Por sushumna asciende la energía kundalini (energía espiritual), cuando es despertada, y viaja desde muladhara chakra a sahasrara chakra.

Ida y Pingala. Los canales izquierdo y derecho.

Mientras que sushumna es el canal por donde circula la energía espiritual, ida y pingala son los senderos de los dos aspectos básicos del prana: ida conduce la fuerza mental (manas shakti), y pingala la fuerza vital (prana shakti). Constituyen los dos polos de una misma energía. Ida parte de lado izquierdo de muladhara chakra (en el área del perineo) y asciende en un movimiento serpenteante y semicircular, atravesando los chakras, y pasa por la fosa nasal izquierda, para terminar en ajna chakra (centro del cerebro). Pingala sigue el mismo camino, pero partiendo del lado derecho de muladhara. Va realizando un movimiento de caduceo, cruzándose con ida y sushumna en los chakras (swadhistana, manipura anahata, vishuddhi) y mantiene siempre una posición opuesta a la de ida.

A ida se lo conoce como chandra nadi (nadi lunar). Rige el funcionamiento del sistema nerviosos parasimpático, que es el encargado de regular los procesos internos del organismo; una especie de freno biológico que, entre otras funciones, relaja los músculos superficiales y disminuye la temperatura exterior del cuerpo.

A pingala se lo conoce como surya nadi (nadi solar) y complementa el trabajo de ida. Está asociado al sistema nervioso simpático, que juega el papel de acelerador, preparando al organismo para la interacción con el mundo exterior. Pingala energiza todo el cuerpo y exterioriza la consciencia. Por medio del sistema nervioso simpático activa el ritmo cardíaco, y aumenta la tensión muscular y la temperatura corporal.

En base a su conexión con las fosas nasales, ida y pingala regulan toda la actividad del cuerpo-mente. Las fosas nasales tienen un funcionamiento cíclico, de forma que, normalmente, predomina la respiración en una de ellas. En las personas que están equilibradas, la respiración va cambiando a lo largo del día de una a otra fosa por períodos de una o dos horas. La alternancia de la actividad respiratoria en las fosas nasales crea armonía en todos los sistemas. Cuando la respiración fluye más intensamente por la fosa izquierda, es ida, la fuerza mental, la que está más activada. Si la fosa nasal derecha respira más abundantemente, es pingala, la fuerza vital, la que está predominando. Cuando prevalece el flujo de la fosa izquierda (ida), hay tendencia a que aparezca un estado de introspección, resultando un momento propicio para comenzar algún trabajo intelectual o creativo, y un tiempo menos favorable para emprender actividades que requieran mucho esfuerzo físico. Por el contrario si predomina el flujo respiratorio de la fosa derecha (pingala) se produce el efecto opuesto; se sentirá inclinación a la acción del mundo exterior, disponiéndose de gran vitalidad. En cambio, no será el momento para comenzar actividades que necesiten mucha concentración mental.

Los nadis y las fosas nasales también están conectados con los hemisferios cerebrales. La fosa izquierda (ida) está ligada al hemisferio derecho que es responsable de la orientación en el espacio, la percepción psíquica, la intuición, la creatividad, la sensibilidad artística, etc. La fosa derecha (pingala) está vinculada al hemisferio izquierdo que se encarga de análisis lógico y matemático: la mente racional. Cada nadi, proporciona energía a su hemisferio apropiado, de forma que la actividad cerebral se ve condicionada por el flujo de nadis y la respiración nasal.

En el ciclo de la respiración nasal hay un corto intervalo en el que se iguala el flujo de ambas fosas. Este equilibrio en la actividad de los nadis ida y pingala, armoniza el funcionamiento de los hemisferios cerebrales y produce la activación del nadi central sushumna, el cual aporta gran cantidad de energía al cerebro. Es una situación que en el individuo se traduce como un momento de plenitud donde dispone de todo su potencial. La práctica de yoga está encaminada a conseguir el equilibrio entre ida y pingala. El último objetivo es neutralizar ambos nadis para que su energía se acumule en el muladhara chakra (perineo) y despierte a kundalini (energía espiritual) que ascenderá por sushumna nadi hasta el cerebro, donde producirá la activación de los centros superiores. Todo ello conlleva un proceso lento y laborioso, en el que el aspirante, bajo la guía de su maestro, va purificando todos los koshas (cuerpos), hasta encontrarse preparado para el despertar definitivo.

Existen 3 conductos sutiles o nadis principales, llamados sushumna, ida y pingala, los cuales se subdividen en otros 14 que, a su vez, se dividen en miles de nadis a través del cuerpo. Estos conductos se relacionan con los centros de energía llamados chakras.

Los nadis principales llevan la fuerza vital o prana y están conectados directamente al sistema nervioso parasimpático. Este grupo de nadis o conductos pertenecen a los sistemas pranavaha y manovaha, los que son responsables de las cualidades psicológicas y de transportar la fuerza vital a los sistemas parasimpático y simpático.

Sushumna nadi

Está ubicado dentro de la espina dorsal, desde el plexo pélvico hasta el espacio entre los dos hemisferios del cerebro. Los siete chakras principales están localizados a lo largo del sushumna nadi, desde el tope de la cabeza hasta la base de la espina. A la izquierda del sushumna está ubicado el ida nadi, que representa el principio femenino y la energía lunar. A la derecha se encuentra el pingala nadi, que representa el principio masculino y refleja la energía solar.

Ida nadi

Comienza en el lado izquierdo de los genitales y llega hasta la fosa nasal izquierda. En el pranayama o ejercicios respiratorios de yoga, las prácticas de inhalación comienzan con la fosa nasal izquierda, lo que estimula ida nadi y promueve la creatividad, la claridad mental y la relajación. La respiración por la fosa izquierda, durante el día, incrementa la longevidad.

Pingala nadi

Va desde el lado derecho de los genitales hasta la fosa nasal derecha. Pingala estimula la parte práctica y racional del individuo. La respiración por la fosa nasal derecha promueve el vigor y la vitalidad. La utilización de la fosa nasal derecha, durante la noche, promueve el equilibrio y el vigor.

De hecho, respiramos utilizando ambas fosas nasales; cuando se menciona la respiración por una de ellas, se refiere a que siempre una de las dos se encuentra más activa o abierta que la otra. Eso uno lo puede comprobar fácilmente tapándose una fosa y luego la otra.

Los Chakras

Chakra significa literalmente rueda o lo que gira. Los chakras son centros de energía ubicados en lugares estratégicos y conectados por medio de nadis. A su vez, los chakras distribuyen energía por todo el cuerpo. Cada uno de los siete chakras más importantes tiene correlación con el exterior, a través de las siete glándulas principales del cuerpo.

El orden de los chakras corresponde al de la creación de los elementos materiales. Prana, éter, aire, fuego, agua y tierra.

Por lo tanto, para conocer mejor la relación entre el cuerpo físico, hecho de elementos densos y el cuerpo sutil, es necesario comprender qué son los chakras y cómo funcionan. Si funcionan bien, los órganos recibirán la energía que necesitan y permanecerán saludables; de lo contrario, habrá disturbios o bloqueos, e incluso problemas psicológicos y emocionales.

Algunas experiencias fuertes o traumáticas en la niñez pueden cerrar. alguno de los chakras que, de esta manera, se protegen de la energía negativa. Esto puede afectar un aspecto de la personalidad o de la salud del individuo, durante toda su vida. Los chakras localizados en la cabeza controlan la inteligencia y la percepción mental, una función de prana.

Sahasrara chakra (cuerpo pineal)

Se encuentra en la coronilla. Tiene relación con el intelecto, los niveles superiores de la mente y la autorrealización. Es el asiento de prana y el único que no está conectado a la espina dorsal. Este chakra depende de los demás para funcionar apropiadamente y no se disturba por sí mismo.

Ajna chakra (glándula pituitaria)

Es el llamado tercer ojo. Tiene que ver con la mente y las aspiraciones espirituales. Es también el asiento de prana y está situado en la frente; regula el sistema nervioso por medio de la actividad del hipotálamo y tiene que ver con la visión interior y la comprensión filosófica.

Durante la niñez, está relacionado con la fantasía y se afecta cuando los padres o maestros bloquean la fantasía y la imaginación del niño. Como resultado de esto, habrán dificultades en aceptar o creer en todo aquello que no se pueda ver, tocar o medir; además de una carencia de intuición.

Vishuda chakra (tiroides)

Se encuentra en la garganta y está relacionado con el elemento éter y con vata. Tiene que ver con la expresión creativa, las opiniones personales y con la comunicación.

Cuando los padres no permiten que el niño utilice su potencial de inteligencia y discriminación, y no escuchan sus opiniones, este chakra se afecta. Como consecuencia, muchas veces uno se vuelve incapaz de decir lo que piensa. En el plano físico, su mal funcionamiento produce enfermedades del hígado y la vejiga, así como problemas en el funcionamiento de la tiroides.

Anahata Chakra (timo)

Es el asiento del aire vital, vata. Tiene una conexión con los pulmones y el intestino grueso. Es responsable de los desequilibrios de vata y está situado en el área del corazón. Las personas cuyos padres han tenido una muy mala relación o se han separado, muchas veces tienen afectado este chakra. Luego, les cuesta relacionarse afectivamente y se sienten inseguras y confusas. Es necesario, entonces, que estas personas aprendan a abrir su corazón, tratando de comunicar sus sentimientos a los demás.

Manipura Chakra (suprarrenales)

Es conocido como el plexo solar y está situado encima del ombligo. Físicamente está relacionado al elemento fuego, al intestino delgado y al corazón. Energéticamente se relaciona con el hígado (vía pitta) y es responsable de los desequilibrios pitta. Controla la energía de la glándula suprarrenal y el nivel de adrenalina. Este chakra determina de qué manera uno desarrolla desde niño el deseo de poder y control. Cuando está afectado, se manifiestan características negativas e insatisfacción. Uno piensa que puede ser feliz aumentando su poder y control sobre los demás.

Cuando de niño se vive en un ambiente en donde uno de los padres ejerce un excesivo control que no permite que los demás utilicen su propia inteligencia para tomar decisiones, o en donde sucede lo contrario y todo es anarquía, este chakra se cierra. Luego, uno puede irse a alguno de los dos extremos. Es decir, uno se acobarda pensando que no tiene control sobre su vida, o trata de utilizar siempre su influencia para aumentar su poder sobre los demás. Para equilibrar este chakra es necesario aprender a vivir aceptando todo aquello que Dios nos otorga.

Svadhisthana chakra (gónadas)

Está relacionado al elemento agua y ubicado por encima del órgano genital. Tiene conexión con los riñones y con los órganos sexuales. Es responsable de los desequilibrios kapha y también tiene un efecto sobre vata, especialmente cuando falta líquido en el organismo. Ayuda a regular el abastecimiento de oxígeno, de células sanguíneas y de energía vital. Tiene que ver con las experiencias de placer y sensualidad.

Cuando en la niñez hay carencia de afecto de parte de los padres, existe la posibilidad de que este chakra se disturbe. Como resultado de esto, la persona puede irse al extremo de experimentar un disgusto por la vida sexual, considerándola antinatural e incluso evitando todo contacto físico con los demás. Por otro lado, puede suceder que considere que la vida sexual es lo más importante del mundo. Esto produce problemas en las relaciones afectivas, ya sea por rechazar todo tipo de contacto físico, o por basar la relación exclusivamente en el contacto físico. Cuando esto sucede se debe estar dispuesto a complacer a los demás sin esperar algo a cambio.

Muladhara chakra

Se encuentra en la base de la espina dorsal entre los genitales y el ano. Está relacionado con el elemento tierra y es responsable de problemas vata, debido a que vata domina en esa parte del cuerpo. La falta de tierra (kapha) puede desequilibrar vata. Afecta energéticamente la espina, el estómago y la energía kapha. Activa nuestra capacidad generadora y es el asiento de kundalini. Este chakra está conectado con las energías básicas y controla el instinto de supervivencia. La falta de protección en la niñez y la consecuente inseguridad, hacen que este chakra se cierre en alguna medida, haciendo que la persona desarrolle una actitud negativa hacia la vida. Esto puede reducir su energía o volverla egoísta o agresiva. Los tres chakras inferiores son responsables directos de los desequilibrios de las tres doshas, debido a su ubicación física. Además, en el plano sutil, también afectan los órganos que están conectados con ellos.

Hemos visto entonces que, en muchos casos, el origen de los problemas físicos y psicológicos crónicos se remonta a nuestras experiencias de la niñez. Debemos entonces comprender la naturaleza de estos problemas y aprender a resolverlos y a trascenderlos mediante el avance espiritual. Dependiendo de su naturaleza, algunos de los desequilibrios se tratan también con la práctica del yoga, la dígito puntura, los masajes y la aplicación de aceites y calor.

Los nadis constituyen una especie de arterias intangibles. La palabra «nadi» procede del sánscrito y significa aproximadamente «tubo», «vaso» o «arteria».

Su función consiste en conducir el «prana» o energía vital a través del sistema energético no material. A través de los chakras, los nadis de un cuerpo energético están unidos con los nadis del cuerpo energético vecino. Algunos textos indios y tibetanos antiguos mencionan el número de 72.000 nadis; otros escritos históricos hablan de 350.000.

Esta ilustración muestra una representación histórica de una tablilla de chakras y nadis procedente del Tíbet. Junto a los siete chakras principales podemos reconocer un gran número de chakras secundarios, así como una red prácticamente inabarcable de finos canales energéticos, los nadis. Éstos se únan en 14 nadis principales, que a su vez se corresponden con los chakras.

En la anatomía oculta del hombre hay dos corrientes principales de energía o nadis, que fluyen en los lados derecho e izquierdo y que son positivo y negativo, cuyo nombre en sánscrito es Ida y Pingala.
Estas corrientes de energía parecen cruzarse en nudos o puntos entre los chakras, de este modo se constituye el esquema del Caduceo o Eje de Hermes, que en terminología hindú recibe el nombre de Meru Danda. Cuando las fuerzas positiva y negativa se equilibran y solo entonces, se manifiesta una tercera fuerza conocida con el nombre de Sushumna.

Cada chakra es un vórtice de energía que gira bajo la influencia de una corriente positiva y otra negativa que actúan sobre él. Cuando estas corrientes se cruzan en los nódulos en que la positiva es dominante, el chakra gira en su dirección apropiada, por tanto, cada chakra parece que gira en la dirección opuesta
al anterior y al posterior.

Es un proceso similar al que se produce cuando se genera electricidad, ya que las corrientes son alternas, no directas. Este proceso se relaciona también con el flujo de energía que hay alrededor de la superficie terrestre, debido a la rotación diurna de la Tierra sobre su eje. Cuando gira la Tierra entre mediodía y medianoche, la corriente fluye hacia el Sol, pero durante la otra mitad de su revolución entre medianoche y mediodía fluirá en la dirección opuesta. Y dado que el hombre es un microcosmos del macrocosmos, este proceso se refleja similarmente en su sistema, por lo tanto sus corrientes de energía también alternan entre sus polaridades.

Mucho antes del nacimiento de la medicina como ciencia, en la antigua India los maestros  conocían la existencia de un sistema o cuerpo energético que penetraba el cuerpo físico y del que éste sería sólo la parte visible.

El cuerpo humano es, por lo tanto, la porción más densa de una entidad energética superior  por donde fluyen energías de distinta rata vibratoria.

Dentro de este sistema energético sutil podemos distinguir tres canales fundamentales que permiten el fluir de dicha energía, y siete centros energéticos situados a lo largo de estos canales, en los puntos de intersección, denominados chakras, que en sánscrito significa “rueda”.

Según muchos estudiosos, en la parte inferior del Canal Central se encuentra una energía, denominada Kundalini, que reside en el hueso sacro. En la tradición se dice que ésta energía está representada por una serpiente que se encuentra enroscada tres veces y media, en un estado durmiente, esperando el momento de ser despertada.

Resulta curioso saber que la estructura ósea en donde descansa esta energía creacional  es el  hueso denominado por los griegos como hueso sacro, es decir, sagrado. Este hueso sagrado sería el receptáculo o templo en donde residiría esa energía de la creación que se encuentra en cada ser vivo.

Los tres canales de energía, llamados nadis según la tradición, se disponen a lo largo de la columna vertebral y en sánscrito reciben el nombre de: Ida Nadi, situado en la parte izquierda del cuerpo, Pingala Nadi, situado a la derecha y Sushumna Nadi, en la parte central. Los canales Ida y Pingala se van entrecruzando en su recorrido ascendente hasta que se encuentran a nivel del lóbulo frontal, terminando cada uno de ellos en el hemisferio cerebral del lado opuesto, formando sendos globos de energía.

  • Ida, el Canal Izquierdo, es un canal continuo, compuesto por una energía densa, denominada Tamas, que es la que alimenta nuestros deseos y emociones, y que va a formar lo que en la psicología convencional se denomina subconsciente o superego, es decir, una especie de depósito de memorias reprimidas que van a constituir programas de condicionamiento en nuestra vida.

  • Pingala, el Canal Derecho, es también un canal continuo y está compuesto por una energía excitante, llamada Rajas, gracias a la cual podemos ponernos en acción para realizar nuestros deseos, planificar hacia el futuro y desarrollar un pensamiento lógico. Es también la energía que nutre nuestro ego, es decir, el sentimiento de ser uno mismo, identificado con el cuerpo y los mensajes de la mente.

  • Sushumna, el Canal Central, presenta una discontinuidad a nivel del abdomen. Su energía se denomina Sattwa, es mucho más sutil que las anteriores y es la que nos permite evolucionar como seres humanos.

La energía Kundalini, que es la energía de la verdad y la realidad para la conciencia, debería ascender hasta el cerebro por este Canal Central, que es el único que, por la naturaleza pura de su energía, podría transportarla sin ningún tipo de distorsión; sin embargo, debido a esta discontinuidad, no puede ascender por el Canal Central, a no ser que esa brecha se haya cerrado previamente. Al no ser así, el cerebro se alimenta de energías procedentes del lado izquierdo o derecho, que no permiten que lo “real” se instale en él y, en cambio, se nutre con materiales imaginarios del pasado o del futuro. Estas dos energías “laterales” se inflan en los dos hemisferios cerebrales y conducen al organismo hacia posturas erróneas y desequilibrios. La solución es el “reequilibrio” de las energías, para lo cual es imprescindible cerrar la brecha del Canal Central. Esto es posible gracias al trabajo continuo y perseverante que se realiza mediante la yoga y aplicando las Angas de Patanjali: yama , niyama, etc. 

Los siete centros energéticos o chakras son puntos donde se dan interconexiones de los tres canales. Se dice que los chacras tienen un movimiento circular en el plano horizontal y en sentido horario, cada uno de ellos con una frecuencia vibratoria diferente. 

Según el tratado tántrico Shiva Samhita, hay catorce nadis principales. De éstos, los más importantes son ida, pingala y sushumna; todos los nadis están subordinados a sushumna. El prana viaja a través del sushumna desde el plexo pélvico hasta el brahma randhra (“la cueva del brahman”, el espacio hueco que hay entre los dos hemisferios del cerebro), situado en el interior del eje cerebroespinal. El chakra muladhara es el lugar de encuentro de los tres nadis principales, y se conoce con el nombre de yukta triveni (yukta, “combinado”; tri, “tres”; veni, “corrientes”).



Los diez primeros nadis, según el Shiva Svarodaya, están conectados con las diez “puertas” o aberturas del cuerpo:

1. Sushumna o brahma randha (fontanel/tapa de la cabeza).
2. Ida (ventanilla nasal izquierda)
3. Pingala (ventanilla nasal derecha)
4. Gandhari (ojo izquierdo)
5. Hastajihva (ojo derecho)
6. Yashasvini (oreja izquierda)
7. Pusha (oreja derecha)
8. Alambusha (boca)
9. Kuhu (genitales)
10. Shankhini (ano)

1. Sushumna

Sushumna ocupa una posición central y pasa a través del meru danda (columna vertebral). Según V. G. Real, se origina dentro del kanda (material fibroso alrededor del cual se entretejen los nervios), el cual se corresponde aproximadamente con el área del ombligo. Sin embargo, esto es contradictorio, pues la mayor parte de las escrituras sobre yoga, y específicamente el Shandilya Upanishad, consideran que la sede del sushumna es muladhara. El Shiva Svarodaya menciona 72000 nadis y nombra sólo los tres principales: ida, pingala y sushumna.

Sushumna tiene su origen en el chakra muladhara, asciende por el cuerpo cruzando el talu (el paladar, en la base del cráneo), uniéndose a sahasrara (el plexo de mil nadis en la parte superior del cráneo, también llamado el “loto de los mil pétalos”). Este nadi se divide en dos ramas: anterior y posterior.

La rama anterior va hasta el chakra ajna, situado en alineamiento con el entrecejo, uniéndose al brahma randhra. Este espacio hueco se conoce también con el nombre de bhramara gupha (“cueva del abejorro”), y con andha kupa (“el pozo ciego”, o la décima puerta. Exteriormente, éste es el “punto débil” que se abre cuando nace un hijo. En un niño recién nacido pueden notarse en este punto las pulsaciones en las primeras semanas de vida; a partir del sexto mes, comienza a endurecerse. Después, sólo puede abrirse mediante prácticas especiales del laya yoga, svara yoga, kriya yoga o nada yoga. En los shastras (las escrituras antiguas) se dice que quien abandona su cuerpo por la décima puerta recorre el “camino sin regreso” (es decir, logra la liberación del ciclo de la muerte y el renacimiento). Hay algunos yoguis que observan disciplinas con el fin de preparar la décima puerta, para que su último aliento conduzca el alma hacia la liberación. El aspirante auténtico deseoso de liberación trabajará con la rama posterior de sushumna.

Otro rasgo especial de sushumna es que no está atado por el tiempo. Cuando en estado de meditación un yogui se establece en el punto medio que hay entre el entrecejo del chakra ajna (tercer ojo) y trasciende el prana a la región de brahma randra, está más allá del tiempo. Se convierte en un trikaladarshi (conocedor del pasado, el presente y el futuro). El ajna chakra va más allá del tiempo, y la muerte no le puede tocar. Las funciones del cuerpo físico se detienen lo mismo que el proceso de envejecimiento. Un momento antes de la muerte todos los seres humanos toman la respiración sushumna, en la que trabajan simultáneamente las dos ventanas de la nariz. Se dice que la muerte no es posible cuando ida o pingala dominan en exclusividad -con excepción de la muerte accidental-. Es decir, cuando sólo opera la ventanilla derecha, o cuando la respiración predomina en la ventanilla izquierda, la muerte no se puede producir.

Otros nombres de sushumna son los de nadi sarasvati y nadi brahma. Sin embargo, no es una identificación apropiada, pues sushumna es un canal en el que hay otros nadis sukshma (sutiles) y sarasvati es un nadi complementario de sushumna que fluye hacia el exterior por el lado izquierdo.

De acuerdo con el Lalita Sahasranama (un texto tántrico dedicado a la diosa), el tamasika sushumna de rojo ígneo tiene en su interior un brillante nadi rajasika vajra, que es de la naturaleza del Sol y el veneno, y un nadi sattvika chitra, que gotea pálido néctar y es de naturaleza de la Luna. Este nadi es responsable de los sueños, alucinaciones y visiones. En sánscrito, chitra significa una pintura o imagen. Este nadi se activa automáticamente en pintores, poetas y artistas visionarios. El final del nadi chitra se llama brahma dvara (“la puerta del brahman”) y kundalini devi asciende por esta puerta hasta su morada final, el chakra manasa, chakra lalana o chakra soma, el lugar de encuentro de kameshvara y kameshvari (Shiva y Shakti), por encima del lugar donde reside kamadhenu (la vaca que cumple los deseos).

Como mencionamos anteriormente, el chakra muladhara es el lugar de encuentro de los tres nadis principales y se denomina yukta triveni (yukta, “compromiso”, triveni, “encuentro de las tres corrientes”). Parten de muladhara, alternando en cada chakra hasta que llegan al chakra ajna, donde vuelven a encontrarse, formando un nudo suave con sushumna. Aquí, el encuentro de las tres corrientes de denomina muktra triveni (mukta, “liberado”). Como el sexto chakra (chakra ajna) está más allá de los elementos, el yogui que consigue este nivel con su poder por medio de sushumna queda liberado de las ataduras. Una vez establecido, el yogui mantiene un estado de kevali kumbhaka (capacidad de reducir la respiración). Más allá del nudo del chakra ajna, ida y pingala terminan respectivamente en las ventanillas de la nariz izquierda y derecha, con lo que chitra y vajra actúan como corrientes lunar y solar, y el nadi brahma actúa como el ígneo sushumna tamasika. Los nadis vajra y chitra son las corrientes solar y lunar interiores del sushumna. Son los nadis manovahi, mencionados en el Sushruta Samhita y también por el filósofo budista Vijnanabhikshu. Un yogui asentado en ese chakra se convierte en tattvatita (más allá de los elementos), pero sigue sometido a los cambios del estado de ánimo creados por la predominancia de uno u otro guna (atributo cualidad); todavía no es gunatita (más allá de los atributos). Cuando es gunatita alcanza el nirvikalpa samadhi (llamado también nirbija, o samadhi “sin semilla”), un estado especial de meditación profunda y duradera.

En el espacio exterior a meru danda (columna vertebral), a la izquierda y la derecha, están los nadis ida y pingala. La sustancia del nadi sushumna, que está en medio, se compone de los canales triples, los gunas. Los nadis vajra y chitra comienzan en un punto que se halla a dos dedos por encima de sushumna.

Ida

Ida es el canal izquierdo, portador de corrientes lunares, es de naturaleza femenina y almacén de la energía maternal que produce la vida. Ida es nutridor y purificador y por tanto se le llama también Ganga (Ganges). A veces es representado como el ojo izquierdo. En el svara yoga representa la respiración “izquierda”, es decir, la que fluye predominantemente por la ventana izquierda. La izquierda se describe en los tantras como de naturaleza megnética, femenina, visual y emocional. En la práctica del pranayama (respiración yogui), con la excepción del surya bhedana pranayama, la puraka (aspiración) se inicia con la ventana izquierda. Esto excita el nadi ida, pues se origina en el testículo izquierdo y termina en la ventana izquierda. La respiración específica por la ventana izquierda de la nariz excita al nadi ida, y sus agentes químicos nutritivos purificarán la química corporal, lo que es beneficioso para la meditación. El Shiva Svarodaya y el Jnana Svarodaya recomiendan que todas las actividades importantes, especialmente las que dan estabilidad a la vida, se realizan mejor cuando ida está actuando.

En el sistema de svara yoga, los practicantes observan la costumbre de mantener abierta la ventana izquierda de la nariz durante el día para equilibrar la energía solar que se recibe durante las horas diurnas. El nadi ida es sattvika por naturaleza, y manteniéndolo en operación durante el día (que está dominado por la energía rejasika), puede incrementarse el sattva, creando con ello un equilibrio en nuestro interior; así nos volvemos más relajados y mentalmente más despiertos. El nadi ida es el responsable de la recuperación de la energía del cerebro. Ida está situado en el lado izquierdo de meru danda y ha sido identificado erróneamente como la cadena de ganglios nerviosos conectada con las fibras nerviosas que forman la médula simpática. Existe una estrecha similaridad, quizá porque el sistema simpático controla la respiración e influye en ella, y porque la respiración está conectada con las ventanas de la nariz; aunque hay una correlación entre los chakras y las glándulas endócrinas, la definición exacta todavía no ha sido documentada en la medicina occidental. Ida no es ni un nervio ni un cordón simpático, es un nadi manovahi. Diversos conocimientos populares del mundo, y especialmente en la India, afirman que la Luna (en sánscrito chandra) se relaciona con la psique. En el Purusha Sukta se dice “Chandrama manaso jatah”, es decir: “La Luna nació de los manas de Virata Purusha (ser supremo)”.

En el svara yoga se da el nombre de ida a la “respiración lunar” (la respiración por la ventana izquierda). Los yoguis identifican a ida como un nadi pranavahini, y afirman que es uno de los nadis manovahi más importantes. Prana, con la ayuda de ida, es capaz de fluir por la ventana izquierda de la nariz. Durante el ciclo lunar ascendente (de la Luna nueva a la Luna llena) ida es dominante durante nueve días de los quince, en el momento del amanecer y el atardecer. Hasta ahora no ha sido posible localizar este nadi con los dispositivos técnicos modernos, pero el aspecto pranavahi de ida puede sentirse claramente por los efectos de svara sadhana (según la ciencia de la respiración), y con la práctica del pranayama.

Píngala

Pingala es el canal derecho, portador de las corrientes solares, es de naturaleza masculina, y reserva de la energía destructiva. Se le conoce con el nombre de yamuna. A su manera, pingala también es purificador, pero su limpieza se asemeja al fuego. Pingala se representa a veces como el ojo derecho. En el svara yoga, pingala representa la respiración derecha, es decir, la que fluye por la ventana derecha de la nariz. La derecha es de naturaleza eléctrica, masculina, verbal y racional. El nadi pingala vuelve el cuerpo físico más dinámico y eficaz, y es el nadi que proporciona más vitalidad y potencia masculina. El surya bhedana pranayama (la respiración para incrementar el poder solar derecho) se ejercita para incrementar el vigor, la resistencia y la energía solar. El surya bhedana pranayama es una excepción en el campo de la respiración yogui: en este pranayama, la inspiración comienza por la ventana derecha, excitando así el nadi pingala. En el svara yoga se reconoce claramente que el nadi pingala convierte al hombre en “hombre puro”, así como ida convierte a la mujer en “mujer pura”. La predominancia de la ventana derecha es recomendable para las actividades físicas, trabajos temporales, discusiones, debates y, ciertamente, duelos.

La práctica yogui de mantener abierta por la noche la ventana derecha, cuando la energía solar es menos fuerte, mantiene un equilibrio en un organismo saludable. El mantenimiento de la actividad del nadi ida durante el día, y del nadi pingala por la noche, aumenta la vitalidad y la longevidad. Pingala es de naturaleza rajasika (energética) y el mantenimiento de su actividad durante las horas tamasikas (ociosas) de la noche aumenta la salud general del organismo.

Dicen los yoguis que el Sol está relacionado con los ojos de virata purusha. Según el purusha sukta, “Chakshore suryo ajayatah”, es decir, “De los ojos procede el Sol”, lo que significa que el Sol nació de los ojos de virata purusha. Los ojos son el vehículo del Sol. Los ojos juzgan. Los ojos y el Sol están relacionados con el intelecto y el cerebro racional. La noche es una época para la fantasía, y la dominancia del aspecto racional del cerebro (predominancia de la ventana derecha de la nariz) por la noche nos impide quemar la energía por medio de fantasías. Los grandes pensadores utilizan la noche para la contemplación. Se dice que cuando es de noche para las gentes del mundo, es de día para los yoguis. Pingala, como ida, es un nadi manovahi y pranavahi. Pingala es más activo durante el ciclo lunar descendente (de la Luna llena a la Luna nueva) y opera durante nueve días de una quincena en el momento del amanecer y el anochecer. El control, mediante la voluntad, de los nadis ida y pingala puede conseguirse con la práctica de svara yoga o las sadhanas (disciplinas) del pranayama. El nadi pingala hace descender la energía desde el centro de combustión del cerebro, en donde la materia (oxígeno y glucosa) se convierte en la energía vital (prana). Diversos textos sobre yoga y ayurveda describen la respiración que tomamos como residente en la región pectoral. Además de esta respiración inspiramos prana, o fuerza vital.

La energía que contienen los chakras vibra a una gran velocidad. Cuando son experimentados en los estados de meditación profunda, se percibe con una forma muy similar a la de una flor de loto. Los yoguis los han representado tradicionalmente con mandalas (diagramas pictóricos), que incluyen sus características más importantes y reflejan fielmente el efecto que produce su visualización durante los estados meditativos. El mandala del chakra expresa simbólicamente sus elementos; estos son. el color, los pétalos de la flor, el yantra o forma geométrica, el bijamantra (vibración sonora), el símbolo de un animal y el símbolo de una energía divina. La flor de loto representa la evolución del hombre desde los estados inferiores hasta los estratos superiores de la consciencia. El loto nace en el barro (oscuridad) y se eleva a través del agua hasta llegar al aire y encontrarse con la luz, donde emerge en la forma de una bella flor. Este proceso simboliza muy bien el que realiza el yogui en su evolución espiritual.

Cada chakra tiene su propio color producido por la cualidad y vibración de la energía (prana) que contiene. El número de pétalos está relacionado con el número de nadis o energías que emanan del chakra. Todo pétalo lleva inscripta una letra que corresponde a uno de los 51 sonidos del alfabeto sánscrito y, representa la vibración que produce kundalini cuando pasa por ese chakra. El yantra es la forma geométrica inscripta en el interior del loto y representa el elemento (tattwa) relacionado con dicho chakra. El bijamanta es la vibración sonora esencial del centro psíquico y es uno de los medios por los que puede despertarse su energía. El animal simboliza la evolución instintiva del hombre y las cualidades de las fuerzas sutiles que operan en el chakra. Las divinidades simbolizan los estados de consciencia superiores y las energías divinas encerradas en el cuerpo del hombre. En la práctica sistemática del Kundalini Yoga, se estudia y utiliza como punto de partida una simbología concreta que ayuda a conectar con la esencia de los centros psíquicos. Pero siempre es más importante la experiencia personal de éstos (que puede no coincidir con la simbología utilizada) que el conocimiento teórico de los elementos que los componen.

El sistema nervioso humano se divide en el sistema nervioso central y el sistema nervioso autónomo. El último se divide en el sistema nervioso parasimpático (SNP*) y el sistema nervioso simpático (SNS*). El SNP es interrumpido por una brecha entre el nervio vago y la Kundalini. Esta división es simbolizada en el instrumento (el cuerpo sutil) como el vacío (IV).

Los sistemas nerviosos simpáticos izquierdo y derecho los usamos diariamente para nuestra actividad física, mental y emocional. Dentro del instrumento sutil, el Ida Nadi (Canal Izquierdo) manifiesta el SNS izquierdo y el Pingala Nadi (Canal Derecho) manifiesta el SNS derecho. Como consecuencia de la actividad del Ida Nadi se crea en la cabeza el globo del superego, que comienza en el lado izquierdo al nivel de la garganta y cubre en su mayoría la parte trasera y derecha de la cabeza. La actividad del Pingala Nadi crea otro globo, el del ego, al otro lado, cubriendo la parte de delantera e izquierda de la cabeza.

El canal central ó Sushumna Nadi manifiesta el SNP. Este sistema se gobierna a sí mismo (es autónomo). El Ser o el Espíritu es testigo de la acción del SNP que controla nuestras actividades involuntarias tales como los latidos del corazón, la respiración y los reflejos, es decir, la actividad inconsciente, en oposición a la consciente. Pese a que podemos controlar hasta cierto punto nuestras acciones simpáticas, por ejemplo podemos hacer latir nuestro corazón más rápido, no podemos conscientemente disminuir la velocidad del corazón, que es una acción parasimpática.

El Ser, que existe a este nivel, implica que no podemos recibir la Auto-Realización a través de nuestro propio esfuerzo, sino sólo a través del deseo de Dios. El Espíritu es espontáneo; tan natural y vital para nosotros como son los latidos del corazón. ¿Cuánto tiempo aguantaríamos si fuera sólo por nuestra voluntad que nuestros corazones se mantengan latiendo, o si tuviéramos que aprender a respirar leyendo un libro? El Espíritu es infinito, mientras que nuestra racionalidad es finita, por lo tanto nuestros esfuerzos también son finitos. Sólo la Kundalini puede unir la gran separación entre la ilusión y la realidad. Ella es la causa de la dicha divina, que une la atención con el Espíritu y te lleva al estado de gozo.

I. Ida Nadi (Línea Lunar, Canal Izquierdo)

Cualidades: Tamo guna, pasado, subconsciente.
Localización corporal: sistema nervioso simpático izquierdo.
Localización en la mano: toda la mano izquierda.
Manifestaciones: auspiciosidad, emoción, existencia, gozo, deseo.
Causas de bloqueo: letargo, hábitos, condicionamientos, superstición, fe ciega, culpa, miedo, lástima de uno mismo, soñar despiertos, drogas, una mala niñez, fuertes apegos a los hijos, tantrismo, perversión sexual, magia negra.

El canal izquierdo empieza en el Mooladhara Chakra y cruza a la altura del Agnya Chakra (6) hacia el superego en la parte derecha del cerebro. Expresa el aspecto pasivo del Virata y el poder del deseo (ichha shakti). El deseo es nuestra primera fuerza motriz, el poder por el cual existimos y la causa primordial de nuestra creación o búsqueda. La emoción nace del deseo que no ha sido aún materializado. Por lo tanto, el lado izquierdo es nuestro lado emocional.

La debilidad en el lado izquierdo nos predispone a las emociones extremas, en donde nos movemos entre la euforia y la depresión. Hay muy poco sentido de la auto-disciplina y nos volvemos esclavos de los hábitos inculcados en nosotros a través de los condicionamientos. Nos volvemos muy letárgicos, refugiándonos en la pasividad y en nuestras propias obsesiones. Eventualmente, la presión sobre el cerebro crece demasiado para poder soportarla y entonces se produce una crisis nerviosa, culminando en locura, epilepsia, demencia senil.

Para corregir un lado izquierdo débil primero tenemos que equilibrarlo con el lado derecho (rajo guna). Esto implica realizar actividades que desarrollen el ego y empujen el sobredesarrollado superego al área central de la cabeza. Así pondremos más la atención hacia afuera, en el trabajo y la acción. Descartando todas las ideas de autodestrucción y autoindulgencia, materializamos el lado emocional acorde a nuestro sustento (dharma). Cuando empezamos a utilizar el lado derecho que estaba descuidado, equilibramos el lado izquierdo con el resto de nuestro ser. Ahora, cuando la Kundalini sube no vuelve a caer.

La verdadera y la más importante cualidad del lado izquierdo es la de darnos gozo (anand), que está más allá de la dualidad entre la felicidad y el dolor. El Espíritu siempre está en estado de gozo. Ese gozo se expresa en su pureza cuando la Kundalini ilumina la atención con el Espíritu. Realmente, el gozo que está latente en la creación empieza manifestarse a través de nuestro lado izquierdo. Entonces encuentras gozo irradiando de cualquier fuente de vibraciones divinas.

Tus prioridades cambian automáticamente. Los viejos hábitos y las adicciones terminan de una vez por todas, y son abandonados sin dificultad. Se establece una sensación de seguridad, y toda la culpa y los miedos imaginarios desaparecen. “Todo lo creado por la naturaleza adquiere un nuevo significado y uno empieza a disfrutar el significado genuino de cada onda de gozo que emiten.”

II. Pingala Nadi (Línea Solar, Canal derecho)

Cualidades: Rajo guna, futuro, supraconsciente.
Localización corporal: sistema nervioso simpático derecho.
Localización en la mano: toda la mano derecha.
Manifestaciones: respeto a uno mismo, acción, creatividad, actividad física y mental.

Causas de bloqueo: dominación, egoísmo mental, manipulación, mal genio, explotación, astucia, ciertas formas de vestir, desvergüenza, actitud de ‘hago lo que quiero’, vanidad, austeridad, ascetismo, fanatismo, racismo, nacionalismo.

El canal derecho empieza en el Swadisthan chakra, y cruza a la altura del Agnya chakra hacia el globo del ego. Expresa el aspecto activo (rajo guna) del Virata y el poder de la acción (kriya shakti).
El Pingala Nadi es el lado que crea, por el cual pensamos y actuamos, trabajamos y planeamos hacia el futuro. Cuando la demanda de energía en este lado es demasiado grande, el lado izquierdo se descuida, y el deseo de conocer el Espíritu desaparece. El paro cardíaco puede ser el resultado final cuando el ego se desarrolla en detrimento del Espíritu que, en casos como este, puede partir de su hogar que es el corazón. Cuando se suprimen los deseos naturales, el ego se vuelve aun más fuerte en la personalidad.

Las personalidades del lado derecho se vuelven muy secas, agresivas y astutas. Pierden todos los sentimientos, preocupados sólo por su crecimiento material y por tener poder sobre otros. Cualquier grado de artimañas y explotación puede ser justificado por su racionalidad. Cegados por el ego, están orgullosos de creer que engañan al mundo. Se identifican sólo con el ego, su corazón es de piedra. Creen en el poder de su propia inteligencia, pero la sabiduría y la lógica pronto se separan y la estupidez y la idiotez se vuelven un síntoma común en este tipo de personalidad.

Si sufrimos de un ego sobredesarrollado, nos podemos equilibrar moviendo la energía hacia el centro, al Sattwa Guna. Los problemas en el Pingala Nadi provienen principalmente de nuestra arrogancia de pensar que somos nosotros quienes hacemos las cosas, cuando en realidad todo el trabajo viviente está hecho por Dios Todopoderoso. Es Él quien hace germinar la semilla, es Él quien transforma las flores en frutos. Todo lo que nosotros hacemos es cambiar una forma muerta en otra. Pidamos perdón a Dios por ser tan estúpidamente egoístas y luego podemos recordar el mantra para corregir el Pingala Nadi, “Yo no hago nada.”

Cualquier actividad física o mental extrema puede paralizar el lado emocional. Hasta en la búsqueda del Espíritu, nuestros esfuerzos nos pueden llevar tan lejos sobre el lado derecho que llegamos a las áreas del supraconsciente donde tenemos visiones, como aquellas inducidas por las drogas alucinógenas. Después de la Realización, nuestra atención se centra en el Espíritu, sin realizar ningún esfuerzo para esto, y los dos lados se equilibran. Cuando los poderes del deseo y de la acción son iguales, y ese equilibrio es establecido a través de la comprensión del sustento humano (dharma), entonces la Kundalini permanece constante y nos establecemos en el Sattwa Guna (Sushumna Nadi).

III. Sushumna Nadi (Canal central)

Cualidades: Sattwa guna, presente, inconsciente.
Localización corporal: sistema nervioso parasimpático.
Localización en la mano: ambas manos.
Manifestaciones: sustento, revelación, religión.

El canal central comienza en el Mooladhara y sube derecho hasta el chakra más alto que es el Sahasrara. Se encuentra activo sólo parcialmente al nivel humano, expresando el poder de evolución del Virata (Sattwa Guna), la virtud y rectitud (dharma) y el poder de la conciencia (jnana shakti).

Cuando se despierta por primera vez, la Kundalini asciende por el Sushumna Nadi hasta el Agnya Chakra. Cubre la parte inferior del cerebro (moordha) y después desciende como nubes que se derriten en los Nadis Ida y Pingala hasta el vacío. Llena esta área y después, los tres poderes combinados de los tres canales vuelven a ascender por el Sushumna Nadi para abrir los pétalos de loto del Sahasrara. El Espíritu, que reside en el corazón, tiene su asiento en lo alto de la cabeza, en el centro. Esta es el área de la fontanela que es atravesada por la Kundalini, el punto del yoga donde la atención se une con el Espíritu, el Bramharandhra, la puerta hacia el Brahman.

El Sushumna es el canal central para nuestra evolución. Es a través de este canal que nos volvemos conscientes colectivamente y todos los diferentes factores de nuestro Ser se integran en un todo. Hace la conexión entre nuestra mente consciente y el “auto” del sistema nervioso autónomo, el Espíritu, que es el reflejo de Dios. El Sushumna es el camino del dharma, el sendero angosto a través del cual atravesamos la puerta estrecha del Agnya Chakra para entrar en el Reino de Dios en el Sahasrara.

Por lo tanto con el Sahasrara abierto y la conexión con el Sushumna establecida, estamos abiertos a la fuente de toda la conciencia donde mora todo el conocimiento, sostenido por la fuente primordial de todo el poder (Adi Shakti). La meditación en conciencia sin pensamientos es la clave para el desarrollo de un Sushumna fuerte. Otra condición básica es disfrutar de una vida virtuosa y dhármica. Después de la Realización, trata de mantenerte en conciencia sin pensamientos todo lo posible, con la atención centrada en el Sushumna Nadi, el canal del presente eterno, donde el único tiempo es “ahora”. De esta manera, con el despertar de la Kundalini, transcendemos el tiempo y el espacio.

Referencias*
SNS: Sistema Nervioso Simpático
SNP: Sistema Nervioso Parasimpático
Ida Nadi: Canal izquierdo – Va desde la sien derecha, cruza a través del Agnya Chakra en la frente hacia abajo sobre el lado izquierdo hasta el Mooladhara Chakra izquierdo (el Chakra base)
Pingala Nadi: Canal derecho – Va desde la sien izquierda, cruza a través del Agnya Chakra en la frente hacia abajo sobre el lado derecho hasta el Swadishtan Chakra derecho (el segundo Chakra) cerca de la cadera derecha.
Sushumna: Canal central

CHAKRAS PRINCIPALES

Muladhara Chakra. Chakra base.

Es el primer centro psíquico. En el hombre muladhara está localizado en el perineo, entre el ano y los genitales. En la mujer, se encuentra en la cérvix, donde se unen la vagina y el útero.

Muladhara se representa con un loto de cuatro pétalos de color carmesí. Cada pétalo tiene inscripta en oro su letra sánscrita correspondiente (vam, sham, sham y sam). Un cuadrado amarillo en el interior del loto simboliza el elemento tierra y contiene el bijamantra Lam. Dentro del cuadrado hay un elefante con 7 trompas que representa la fuerza y la solidez. Las trompas representan los 7 componentes del cuerpo (hueso, grasa, carne, sangre, piel, médula, semen-óvulo). Un triángulo invertido rojo en el centro del cuadrado simboliza la shakti, energía creativa. En el interior del triángulo hay un shivalingam (piedra ovalada) que representa el cuerpo astral, y en él, está la serpiente kundalini enrollada tres vueltas y media. Cuando se la representa con la cabeza hacia abajo, se quiere indicar que está dormida, mientras que hacia arriba, significa que el adepto está interesado por su evolución y la shakti (energía) ha comenzado a despertar. Las tres vueltas de la kundalini sobre el shivalingam simbolizan las tres gunas, sattwa, rajas y tamas, y la media vuelta, el estado de turiya, la trascendencia.

En el proceso de evolución del ser humano, kundalini simboliza su energía creadora, mantenenedora y disolvedora. En el principio de la creación, kundalini desciende a través de los chakras y al final se instala y adormecen muladhara, originando así las limitaciones del hombre y su falta de conocimiento (maya). Mientras kundalini permanece dormida en muladhara chakra, la persona tiene una actitud de autocentramiento y un gran sentido de individualidad. Permanece únicamente consciente del mundo de la forma y el nombre, ignorando su potencial interno latente. El regreso de kundalini a través de los chakras hasta su fuente sahasrara (chakra superior), produce el despertar progresivo de los niveles superiores de consciencia. Maya, el velo que empañaba la consciencia va desapareciendo y el hombre va disminuyendo su identificación con el cuerpo-mente hasta que finalmente, en sahasrara Kundalini se funde con la Conciencia Pura (Shiva), a la cuál es idéntica. Es entonces cuando el adepto conquista el estado de samadhi (superconsciencia).

Muladhara en el cuerpo físico está relacionado con el plexo nervioso sacro-coxígeo, sus correspondencias son:

Tanmatra: olfato

Gñanendriya: nariz

Karmendriya: ano

Tatwa: tierra (prithivi)

Prana Vayu: apana

Kosha: annamaya

La actividad de muladhara chakra está relacionada con las tendencias del hombre encaminadas a satisfacer sus necesidades básicas: obtener comida, un hogar, procrear, etc.

Swadhisthana Chakra. Chakra sexual

El segundo chakra es swadhisthana y su nombre significa la “propia morada”. Está localizado en la base de la columna vertebral, muy cerca de muladhara, con el que tiene mucha relación. Excepto muladhara y sahasrara, los demás chakras tienen un área donde se refleja su actividad de forma directa. Esta contraparte se llama kshetram y está ubicada en la parte anterior del tronco, justo enfrente del chakra. En la práctica, el adepto se concentra en los kshetrams para estimular los centros psíquicos correspondientes. En general, al principio resulta más fácil percibir el kshetram que el propio chakra, ya que la zona anterior del cuerpo está relacionada con la mente consciente, mientras la posterior lo está con el inconsciente. Swadhisthana kshetram se encuentra en el hueso del pubis, encima de los genitales.

El mandala de swadhistana chakra es un loto de seis pétalos de color rojo anaranjado o bermellón. Sus letras están escritas con color de la luz (Bam, Bham, Mam, Yam, Ram, Lam). Dentro del loto hay dos círculos; uno inscripto en el otro y engendran una luna creciente, que es el yantra de elemento agua (apas tattwa) que rige ese chakra. Su bijamantra es Vam. El círculo exterior representa la dimensión consciente de la existencia, y el interior el inconsciente el depósito del karma (condicionamientos acumulados en el pasado). En la luna creciente hay un cocodrilo que simboliza el movimiento de los karmas en la esfera inconsciente.

En el cuerpo físico, swadhistana está relacionado con el plexo pélvico y los testículos-ovarios. Su correspondencias son:

Tanmatra: gusto

Gñanendriya: lengua

Karmendriya: óranos sexuales, riñones, sistema urinario.

Tatwa: agua (apas)

Prana Vayu: vyana

Kosha: pranamaya

Hay que resaltar la vinculación que existe entre swadhistana y el inconsciente. Los centros cerebrales conectados con este chakra, están asociados a la mente inconsciente, la cual regula muchos aspectos de nuestra vida sin que apenas nos demos cuenta. En la esfera inconsciente están enterrados nuestros karmas (impresiones subconscientes, samskaras, vasanas), tanto los de nuestras vidas individuales como los de todas las experiencias que han contribuido a la evolución de la especie humana. Esta es la razón por la que el paso de kundalini por swadhisthana resulta un momento muy delicado, pues los karmas pueden activarse y crear confusión y problemas al adepto. La mejor forma de evitar este inconveniente es activar primero ajna chakra, el centro mental, lo que permite observar objetivamente la actividad de los karmas y manejarlos sin que ocasionen dificultades. Por dicho motivo, algunas escuelas de Kundalini Yoga comienzan sus trabajos despertando ajna chakra.

La actividad de swadhisthana se refleja en el individuo como su tendencia a obtener placeres sensuales por medio de la comida, la bebida, el sexo, etc. En este estadio se es más consciente del propio placer de lo que se era en muladhara.

Manipura Chakra. Chakra umbilical.

La palabra manipura, traducida literalmente, significa “ciudad de las joyas”. Manipura es el tercer chakra y está situado en la espina dorsal, en el mismo nivel del ombligo. Su kshetram está en el propio ombligo. Los textos hablan de dos chakras relacionados con manipura que se encuentran cerca del ombligo. Son: surya chakra (chakra solar) y chandra chakra (chakra lunar).

Manipura es el centro del dinamismo y la energía, un generador de prana que distribuye la energía a toda la estructura corporal. También es el responsable de producir calor en el organismo. La tradición budista tibetana sitúa el comienzo de la evolución espiritual en este centro y no tiene en cuenta a muladhara ni a swadhisthana, por estar relacionados con un nivel de vida más instintivo. Satyananda afirma que cuando kundalini alcanza manipura ya no vuelve a descender, siendo la confirmación de su despertar.

Manipura chakra se representa con un loto de diez pétalos amarillos que llevan inscriptas sus correspondientes letras en color azul (Dam, Dhan, Nam, Tam, Tham, Dam, Dham, Nam, Pam, Pham). Un triángulo invertido rojo en el centro del loto, simboliza la región de fuego que brilla como un sol naciente. Al mismo tiempo, es el yantra del elemento fuego (agni tattwa) y contiene su bijamantra Ram. Cada lado del triángulo tiene una esvástica en forma de T. En la parte inferior, un carnero simboliza el dinamismo, la tenacidad y la paciencia.

En el cuerpo físico está relacionado con el fuego digestivo, el plexo solar y las glándulas adrenales. Sus correspondencias son:

Tanmatra: vista

Gñanendriya: ojos

Karmendriya: pies

Tatwa: fuego (agni)

Prana Vayu: samana

Kosha: pranamaya

La actividad de manipura condiciona en el individuo aspectos como la vitalidad, la voluntad, la decisión, la iniciativa, la perseverancia, etc., y la tendencia a la autoafirmación y a manipular el mundo según los propios deseos: conseguir riqueza, fama, poder, etc.

Anahata Chakra. Chakra del corazón.

La palabra anahata expresa el sonido cósmico que no es producido por el contacto entre dos objetos. No es un sonido físico y su naturaleza es trascendental. Suele experimentarse en los estados de meditación profunda y para el yogui es una señal de progreso. Anahata es el cuarto centro psíquico y tiene por debajo de él otro chakra menor llamado Anandakanda, relacionado con el despertar de la devoción. Anahata está situado en la espina dorsal a la altura del corazón, y su kshetram, enfrente de él, en el centro del pecho. Se dice que este chakra reside el Jivatman, el alma individual, y este es uno de los motivos por el que muchas escuelas lo han elegido como centro de concentración en sus prácticas. Una de sus principales características es que es el asiento de los sentimientos. Si la energía emocional se encauza debidamente, se transforma en puro amor y devoción (bhakti).

Anahata se representa como un loto azul de doce pétalos [1]. Sus letras están inscriptas en color bermellón (Kam, Kham, Gam, Gham, Anga, Cham, Chham, Jam, Jham, Nyam, Tam, Tham). En el interior del loto se encuentran dos triángulos entrelazados formando una estrella de seis puntas, las cuales conforman en su exterior un hexágono regular que es el yantra del elemento aire (vayu tattwa). El triángulo invertido es el símbolo de la energía (shakti) y el que está hacia arriba representa la conciencia (Shiva). La fusión de los dos triángulos expresa la unión de ambos principios. Un antílope negro dentro de la estrella representa la bondad, la certeza, el estado de alerta y la rapidez. En el centro del loto hay un pequeño triángulo invertido, que contiene en su interior la llama eterna, akandajyotir, símbolo del Ser Individual (Jivatman). Encima del triángulo está inscripto en gris, el bijamantra Yam.

En el cuerpo físico, anahata está relacionado con el plexo cardíaco y la glándula timo. Sus correspondencias son:

Tanmatra: tacto

Gñanendriya: piel

Karmendriya: manos

Tatwa: aire (vayu)

Prana Vayu: prana

Kosha: manomaya

En el nivel de anahata nacen la aceptación y el amor incondicional hacia los demás y hacia todas las cosas, un amor puro y sin expectativas. El individuo comienza a desidentificarse de su cuerpo-mente, desarrollando una conciencia más objetiva de sí mismo y del mundo que lo rodea.

[1] Algunos textos tántricos lo describen de color rojo. El color azul descripto corresponde a la experiencia de Swami Satyananada Saraswati.

Vishuddi Chakra. Ckakra Laríngeo.

El quinto chakra, vishuddhi, se conoce como el centro del néctar o centro de la purificación. Está situado en las vértebras cervicales a la altura de la nuez. Su kshetram está enfrente, en la misma nuez. Asociado a vishuddhi hay otro chakra menor, llamado lalana que está situado en la zona nasofaríngea, cerca de la raíz del paladar blando.

Según dice la tradición, bindu visarga (el chakra de la coronilla) segrega un fluido llamado amrit (ambrosía) o néctar de la inmortalidad. El néctar (fluido trascendental) que gotea desde bindu se almacena primero en lalana chakra, donde permanece inactivo; más tarde desciende hasta vishuddhi y, si este chakra no está despierto, sigue su descenso hasta el chakra del ombligo donde es consumido por “el fuego de manipura”, dando como resultado el proceso degenerativo del cuerpo, el envejecimiento y la muerte. Cuando vishuddhi está despierto retiene el fluido y lo transforma en el néctar de la inmortalidad, que produce efectos como la regeneración corporal y la elevación del nivel de consciencia.

El mandala de vishuddhi es un loto de dieciséis pétalos morados, con sus correspondientes letras inscritas en color carmesí (Am, Aam, Im, Eem, Um, Oom, Rim, Reem, Lrim, Lreem, Em, Aim, Om, Aum, Am, Ah). En el interior del loto está el yantra del elemento éter (akasha tattwa): un círculo blanco del color de la luna llena. Dentro del círculo hay una gota de néctar, el bijamantra Ham y un elefante blanco que también simboliza el elemento éter.

En el cuerpo físico está relacionado con los plexos laríngeo y faríngeo y las glándulas tiroides. Sus correspondencias son:

Tanmatra: audición

Gñanendriya: oídos

Karmendriya: cuerdas vocales

Tatwa: éter (akasha)

Prana Vayu: udana

Kosha: vigñanamaya

Vishuddi es el centro de habla y a través de él se materializan los pensamientos. También actúa como canal por dónde se reciben las vibraciones mentales o pensamientos de otras personas. En el nivel de vishuddhi el hombre se abre a la vida con una plena aceptación de la dualidad, se trascienden los pares de opuestos y aparece un elevado conocimiento discriminador. En este estadio, el mundo se convierte en el propio hogar y todas las experiencias que depara (negativas o positivas) son asimiladas y aprovechadas como un medio de evolución consciente. También se despiertan la creatividad y el ingenio.

Ajna Chakra. Chakra mental.

Ajna es el sexto chakra y tiene el poder de influir y controlar a los demás centros, por lo que se le considera el más importante. Está ubicado en el centro del cerebro, donde se encuentra la médula oblonga. Si situación física coincide con la glándula pineal, que es su contraparte física. Este centro psíquico se conoce por muchos nombres, como: el ojo de la intuición, Guru chakra, ojo divino, tercer ojo, etc. La traducción de la palabra ajna es “mando” y expresa su función de control sobre los demás chakras.

Bhrumadhya o trikuti son los nombres de su kshetram, que está localizado en el entrecejo. Ajna chakra y Ajna kshetram están conectados directamente por un canal llamado maha nadi (gran sendero) y constituye, para todos los efectos, el mismo centro. De hecho, en muchas de las prácticas para activar ajna, el adepto suele concentrarse en el entrecejo, pues resulta mucho más fácil y el efecto es el mismo porque la estimulación se trasmite instantáneamente a ajna chakra. Trikuti quiere decir “el lugar donde se juntan los tres nadis”: sushumna, ida y píngala. Desde aquí sushumna emprende en solitario su camino hacia sahasrara chakra (chakra superior).

Ajna representa el centro de la consciencia más elevada del hombre. Es el chakra mental donde reside buddhi (el intelecto, la discriminación). A través de él es posible la percepción extrasensorial y la comunicación mental entre las personas. Cuando despierta aparecen la intuición y la sabiduría, se abre una puerta a la esencia invisible que subyace detrás de todo lo manifestado.

Ajna se representa mediante un loto de dos pétalos que tiene un color intangible (gris humo). En los pétalos están inscriptos, en color plateado los bijamantras de Siva y Shakti (Ham, Ksham). El pétalo izquierdo representa a la luna: ida nadi; el pétalo derecho al sol: pingala nadi. Dentro del loto hay un círculo que simboliza el vacío (shunya). En su interior se encuentra un triángulo invertido (símbolo de la energía creativa) que contiene un shivalingam (símbolo de la consciencia), sobre el cual está el signo OM, que es el bijamantra de este chakra.

En el cuerpo físico, ajna está relacionado con el plexo cavernoso y la glándula pineal. Sus correspondencias son:

Tanmatra:, Gñanendriya, Karmendriya: la mente

Tatwa: manas (mente)

Prana Vayu: los cinco vayus

Kosha: vigñanamaya

Ajna chakra está relacionado con la consciencia superior. Es el centro donde se contacta con el maestro interno y también con el maestro externo (personificado), en los estados de meditación profunda el maestro se comunica e instruye al discípulo a través de este chakra. Mediante la activación de ajna se establece la “consciencia testigo” que permite ser un observador imparcial y desidentificado del propio cuerpo-mente y del mundo exterior.

Sahasrara Chakra. Chakra superior.

Sahasrara no es un chakra y, cualquier cosa que se diga sobre él lo limita. Está más allá de toda descripción; es un concepto que trasciende la lógica. Los tántricos lo representan como un loto de mil pétalos, un símbolo que quiere indicar lo inexpresable. En el Tantra, sahasrara representa la culminación de del ascenso de kundalini (energía espiritual) a través de los chakras. Es la meta final y se encuentra en la parte superior de la cabeza también llamada brahmarandra (puerta de Brahman). Cuando la Consciencia y la Energía (Shiva y Shakti) se funden allí en un abrazo eterno, el hombre muere a la consciencia mundana y nace a la Consciencia Trascendental. El estado de consciencia asociado a sahasrara se conoce en otros sistemas con diferentes nombres, como samadhi, moksha, kaivalya, nirvana, iluminación, autorrealización, etc.

Todas estas palabras simbolizan la esencia última, Brahman: el Absoluto, la totalidad, el vacío pleno donde existe todo y nada.

Nadis

•Son los srotas sutiles donde transcurre el prana.

•Nad significa fluir,pulso,sonido,venas. Son 72000 para algunos autores y para otros hasta cientos de miles.

•Hay 14 nadis principales:4 transcurren a la derecha,4 a la izquierda y 6 centrales .

• 3 de esos 14 nadis son los más importantes y el central, el principal.

•Los tres canales principales Ida,Pingala y Sushumna, conforman el Bastón de Brahma hindú (brahmadanda), semejante al Caduceo griego de Mercurio.

•Nacen en el 1 chakra, en un nudo energético llamado Kanda,

Nadis de lado derecho

o predominantemente Pingala

Pingala (el rojo):ver abajo.

Pusha (el que nutre ):va desde el 6 chakra al ojo derecho, es

el prana del ojo

Payasvini (lleno d jugo):desde el Tercer Ojo o 6 chakra al

oído derecho,es el prana del oído y de la cara en general.

Yashasvati (abundante en gloria):de chakra raíz al chakra

del ombligo,y de ahí lleva el prana al miembro superior

Nadis de lado izquierdo Ida

Ida (el inspirador):ver abajo.

Shankhini (concha de mar):va desde el 6 chakra al oído

izquierdo, es el prana del oído y de la cara en general.

Gandhari (nota musical ):del 6 chakra al ojo izquierdo, es el

prana del ojo.

Hastijihva (lengua de elefante):de chakra raíz al chakra del

ombligo,y de ahí lleva el prana al miembro superior.

Nadis centrales

Alambusha (barrera, límite):de chakra 1 raíz al recto, es el nadi de la eliminación.

Kuhu (el oculto):desde el 6to al 2do chakra de los genitales, dando el prana al sistema reproductor.

Vishvodhara (el que transporta todo):de la base de la espina al ombligo (3 chakra)al estómago, llevando el prana al sistema digestivo.

Varuna (el que penetra):por delante al corazón (4 chakra)y suple el prana para todo el cuerpo, sobre todo al aparato cardiopulmonar.

Sarasvati (diosa del habla):sale del chakra de la garganta y va a la boca y los labios, llevándoles el prana.

Ida nadi

• El Ida nadi es el lado izquierdo,de la luna (nadi chandra),

femenino,gobernado por el hemisferio cerebral derecho,es el

lado frío y oscuro,transporta aire fresco para el cuerpo.

•Está relacionado con el sistema autónomo parasimpático,la

intuición y la creatividad.

• Nos da el poder de las emociones en su estado puro, del amor

puro,compasión y habilidades artísticas.

• Nace en el primer chakra o Muladhara,a la izquierda del

Sushumna o canal central.

Ida nadi

•Los problemas típicos del lado izquierdo son el apego

emocional y la depresión.

•También se lo relaciona con la baja autoestima, el sentimiento

de culpa o el letargo.

Ida nadi se entrecruza con el pingala 5 veces (en los chakras),

y penetra por el orifico o narina izquierda a unirse con Pingala

y Sushumna en el 6 Chakra.

Es l lado Kapha.

Punto marma:Phana izquierdo

Pingala nadi

•El pingala nadi nace en el lado derecho del Sushumna, el canal del sol (nadi Surya),es el lado más masculino de los hombres y mujeres.

•Es le lado Pitta,calentante,gobernado por el cerebro izquierdo.

•Da poder a nuestra mente racional,que nos permite aprender y obtener la fuerza necesaria para superar los problemas mediante el esfuerzo.

•Los problemas típicos del lado derecho son el comportamiento egoísta o violento, la arrogancia y el orgullo.

Pingala nadi

•Pingala lleva el aire tibio/caliente para el cuerpo.

•Nace del lado derecho del chakra inferior y penetra por el

orificio o narina derecha como vimos, en un punto conectado

con el chakra ajna.

•Se ha estudiado e identificado

•Ida con el sistema parasimpático,

•Pingala con el simpático y

•Sushumna con el sistema nervioso central.

•Punto marma:Phana derecho

Sushumna nadi

•El Sushumna Nadi,el canal central,es el equilibrio de los

otros dos canales.

•Se sitúa en el cuerpo físico en el eje cerebro espinal.

•Dentro de este canal está el Kula-Marga o camino real por el

cual asciende Kundalini.

•Kundalini es aquella energía vital que se encuentra enroscada

como una víbora en el chakra inferior como parte de la raíz

de la columna vertebral (nudo Kanda, sección o parte de la

Kundalini)

Sushumna nadi

•El Kundalini Yoga es una combinación de ejercicios físicos,

como asana y pranayama en secuencia de movimientos

combinados,técnicas respiratorias,relajación,meditación,

vihara y canto de mantras.

•El nadi central Sushumna sube recta alimentando y

recibiendo de todos los nadis a la vez del xterior a través

de la distintos centros de energía.

•Ida y Pingala parten como Sushumna ds la base de la columna

vertebral, pero luego ascienden en espiral entrecruzándose

en los centros vitales o chakras para terminar en la zona

posterior del entrecejo,uniéndose a Sushumna.

•Punto marma:Adhipati y Sthapani.

Misceláneas

Ida,corresponde al sistema nervioso parasimpático,lado izquierdo del cuerpo y derecho del cerebro,pensamiento subjetivo,pasivo,femenino, emocional,cuántico.

Pingala, corresponde al sistema nervioso simpático, lado derecho del cuerpo izquierdo del cerebro, pensamiento objetivo, activo, masculino, racional, atómico.

Sushumna, corresponde al sistema nervioso cerebroespinal y central, al plano spiritual, cerebro mediador de los conocimientos, equilibrado, la unión de ambos polos que hace el camino del medio.

Jivanadi,atmanadi o paranadi

Garbha Upanishads:Jiva entra en el niño en el 7 mes de

embarazo a través de la fontanela y crea un nadi especial.

El samadhi se llega al ascender Kundalini hasta el 7mo chakra,

pero aún está sujeto a vasanas y samskaras (tendencias

impresiones)

Cuando el yogui consigue hacer descender anteriormente la

kundalini nuevamente hasta hridaya a través de jivanadi,el

samadhi es permanente incondicionado.

La misma mente es la mejor herramienta para desbloquear y

mantener los nadis abiertos.

 

 

 

 

 

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guille-1

“A menos que usted sea parte de la manifestación, ¿puede usted vivir? ¡Conozca esto! Cuando usted no es consciente, su mundo no existe. Usted es consciente de su presencia (de usted) y del mundo afuera, ellos no son dos cosas. Comprenda esto. El mundo solo puede existir si este aparato psicosomático está aquí. Si usted considera este aparato psicosomático como usted mismo, usted acepta la muerte y muere. El jnani sabe que esto es sólo un aparato y que él es aparte de él.

Habiendo comprendido esto, haga su tarea felizmente. Lo que está aconteciendo es espontáneo y toda actividad es parte de la manifestación total.”

SRI NISARGADATTA MAHARAJ

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