45 – Turiya, el cuarto estado

conciencia-universal

 

Turiya, el Cuarto Estado

En la filisofia hindú , turiya (o chaturtha) es la experiencia del conocimiento puro .  Es el fondo que subyace y trasciende los tres estados de la conciencia común: el estado de conciencia de vigilia ( Jagrata ), el estado de sueño con ensueños ( savapna ), y soñar sin sueños ( susupti).

Los dos primeros estados no son verdaderas experiencias de la realidad y la verdad, debido a su naturaleza dual de sujeto y objeto, yo y el no-yo, el ego y no-ego.  En el tercer estado del sueño, sin sueños, uno no es consciente de los objetos externos o internos, sin embargo, eso no significa que la conciencia no está presente allí.  Es como decir “yo no veo nada en la oscuridad”. El reconocimiento de que yo no veo nada es lo que “ver”. Así también en el sueño sin sueños, uno no es consciente de nada y el hecho de que esta declaración es verdadera prueba de la existencia de la conciencia durante el sueño profundo.

En la conciencia de vigilia, hay un sentido de ‘yo’ (identidad propia) y la conciencia de los pensamientos. En el estado de sueño / sueño hay poco o ningún sentido del “yo”, pero no son los pensamientos y la conciencia de los pensamientos. . En el estado de sueño profundo no hay conciencia de los pensamientos . En Turiya hay conciencia de lo indiferenciado “yo”, pero no hay pensamientos. Esto es lo que lo hace único respecto de los otros tres estados.

El Upanishad Mandukya  define turiya como:

El cuarto (es decir, Turiya) NO es un estado. Es el fondo sobre el sueño y despertar surge y desaparece. Turiya es sólo otro término para describir la conciencia pura. También se le llama el Nirvikalpa”.

Turiya representa la conciencia libre de toda influencia material. La idea es que la conciencia, de que el atman está constituida, existe en nuestro estado de vigilia de la experiencia material, a medida que continúa durante el sueño. En el sueño que soñamos y la experiencia de la realidad mental, mientras que en nuestro estado de vigilia en el plano físico tiene más influencia en nuestras vidas.

Al despertar del sueño profundo sin sueños, se recuerda que existen en esa condición. Prueba de ello es la expresión común, “dormí bien!” Uno no puede recordar algo que uno no tiene experiencia.

Por lo tanto, es el sueño profundo en que la inteligencia se transforma en tamo guna , el yo sigue existiendo, como lo hace cuando la inteligencia se transforma en rajo guna durante el estado de sueño y vigilia durante la condición cuando el intelecto se transforma por sattva guna. El yo es independiente del cuerpo y la mente. Si el mundo físico y mental se cerrara, el yo seguiría existiendo.  Esto lo sabemos por nuestra experiencia en el sueño profundo.  Al darse cuenta de esto implica entrar en el turiya.

 El Bhagavata Purana , el versículo 11.15.16 describe Bhagavan como turiyakhye ,que se define en el Bhagavad Gita , el verso 7.3 como:

 “En el mundo material, el Señor aparece como los tres Visnus (gunas). La forma original del Señor es otra forma todavía. Él está más allá de la naturaleza material y por lo tanto conocido como el cuarto”.

Los vedantinos Gaudiya está interesado en turyatitah Gopala (Señor Gopala más allá de la cuarta dimensión, Esta es la quinta dimensión en la que uno se encuentra cara a cara con Gopala krishna en Braj (Vraja Dhama), de adhoksaja a aprakrta, o de la conciencia de Dios a la conciencia de Krishna. Turyatitah es la experiencia de la realidad última.

 “La cuarta dimensión, turiya, es el fundamento de nuestra existencia y la meta de todos los trascendentalistas. Para los filósofos Vedanta se percibe de diversas maneras, ya sea en la conciencia indiferenciada o una relación con lo divino. Respecto a esto último, Gaudiya Vedanta concluye que el amor es más grande que nosotros, y es el mayor aspecto de Dios. Para ellos, la conciencia no dual de la filosofía Vedanta se realiza cuando sabemos que no pertenecemos a nosotros mismos, ni qué hablar de cualquier cosa que pertenece a nosotros. Si hay algún momento en el que se precisa se puede decir que algo nos pertenece, es cuando, después de haber dado a nosotros mismos en el amor a Dios, podemos decir que “él es nuestro ‘”.  “Este es el Krishna la concepción de Dios, en la cual Dios no aparece como Dios, ni alma finita. Ambos se interrelacionan íntimamente como amante y la amada de Krishna, y su gopis, más allá de cualquier otro sentido de la realidad y sin embargo, más allá de la ilusión material también. Esta dimensión del amor de Dios es, pues, con razón llamada por los Gaudiya Vaisnavas como la quinta dimensión, turiya-titah, la dimensión del alma “.

El turiya para los yoguis es el cuarto estado de nuestra conciencia.
La mayoría de nosotros nos movemos en tres estados de conciencia: la vigilia, el sueño, y el sueño profundo del que no recordamos nada. El turiya es el estado que completa el círculo, o que va más allá de la triada. Es testigo de los tres estados anteriores y funciona al nivel de la conciencia integral: es conciencia en estado puro. Se trata de esa sensación que es capaz de lograr que nos acordemos, al despertar, de lo que hemos soñado. Parece un espectador ajeno, lejano, objetivo. Cuando soñamos dejamos de ser el nosotros consciente para dar lugar a este otro yo observador de la escena, testigo y vigilante mientras dormimos. El turiya se mantiene fuera de nuestra mente entonces.
Un yogui diría que se trata de Dios. Por consiguiente, si consigues acceder a este estado mental, puedes estar con Dios cuando desees.
Dicen que se sabe si lo has alcanzado cuando experimentas una felicidad constante. Es decir, quien accede al turiya no tiene cambios de ánimo frecuentes, ni sufre o teme al paso del tiempo, ni se lamenta por las pérdidas que se dan en la vida.


El turiya nos hace permanecer puros, limpios, vacíos, tranquilos, reposados, desinteresados, eternamente jóvenes y constantes, eternos, nonatos e independientes. Nos sumerge solo en nuestra propia grandeza, según los libros sagrados del hinduismo.


La mayoría de nosotros lo hemos experimentado de forma efímera: un instante de felicidad sin venir a cuento de nada, sin ninguna causa externa. La felicidad por la felicidad de estar feliz. Es la contemplación de la perfección interior…


Buscamos la felicidad en todas partes sin darnos cuenta de que la tenemos dentro.
El mendigo de Tolstói pedía limosna sin saber que estaba sentado sobre una vasija de oro.
¿Cuál es el secreto entonces para ser conscientes?


El secreto es querer Saber.

Hay 7 estados de conciencia:

  1. Sueño profundo – Sushupti Chetana

  2. Sueño – Swapn Chetana

  3. Conciencia en vigilia – despierto – Jagrat Chetana

  4. Conciencia trascendental – Turiya

  5. Conciencia cósmica – Turitatit Chetana

  6. Conciencia Divina o Conciencia de Dios – Bhagavad Chetana

  7. Conciencia de Unidad – Conciencia Universal – Brahmi Chetana

Todo humano adulto con un sistema nervioso funcional normal conoce los 3 primeros estados de conciencia. Los niveles 4-7 no siempre están disponibles inmediatamente, sino que se puede acceder a ellos por medio de la práctica regular de la meditación.

En cada nivel de conciencia cambia la biología del cuerpo, el conocimiento a cerca de nosotros mismos y del mundo, cambia también la percepción de la realidad.

En el cuarto estado de conciencia ingresamos a un campo donde no existe el tiempo, espacio y nada tiene una causalidad, ingresamos al campo no local de la creación. Cuando entramos en estado meditativo logramos tener la experiencia del Atma Darshan o Vislumbramiento del Alma.

El Alma no se encuentra en ningún lugar en el espacio, ni del tiempo y nada la causa. El Alma no se encuentra en este mundo; no se encuentra en el cerebro, ni en el cuerpo, podemos acceder a ella solamente cuando entramos en estado meditativo, donde podemos ver claramente la realidad sin que ésta se tiña por percepciones erróneas proveniente de pensamientos enclaustrados en paradigmas falsos.

El uso de un mantra personal (MT o PMS) es el vehículo más rápido para ingresar en estado meditativo.

Cuando uno ingresa en estado meditativo se encuentra en el Campo No Local de la creación, entonces tiene la experiencia del Vislumbramiento del Alma.

El Alma es un dominio donde todo se encuentra inseparablemente unido a todo lo demás. Es No Causal, porque no requiere ninguna causa para su existencia. Es No Local, porque lo encuentras en ningún lugar, no tiene espacio ni tiempo. Es relativo a la mecánica cuántica, a un nivel muy profundo de la naturaleza, a un nivel subatómico de la naturaleza.

Entonces podemos decir que el alma se encuentra más allá del espacio y del tiempo, no tiene causa, no tiene ubicación, es relativo a la Mecánica Cuántica y está Interrelacionado y sincronizado con todo lo demás.

Cuando uno medita diariamente puede tener la experiencia del vislumbramiento del alma o Atma Darshan (en sanscrito) durante el día, entre sus pensamientos. Ese es el estado en que la mente y los sentidos están totalmente en silencio pero la conciencia está totalmente despierta, lo que permite ver la realidad tal cuál es, sin ser distorsionada por los pensamientos. Este estado de conciencia tiene la calidad de la felicidad suprema o dicha suprema, siendo ese uno de los principales objetivos de la práctica de la meditación. El sistema nervioso se modifica y evoluciona para poder ingresar en este estado de conciencia.

Aquí es donde la vida empieza a ser más interesante.

¿Qué sucede cuando comenzamos a experimentar la conciencia trascendental o cuando tomamos conciencia de nuestra alma? Lo que sucede es que empezamos a sentir que hay algo más allá de lo que nuestros ojos alcanzan a ver, o que nuestros 5 sentidos alcanzan a percibir en la realidad cotidiana. Cuando uno logra vislumbrar el alma a través de la meditación se da cuenta que esta no es la verdadera realidad. La verdadera realidad se encuentra tras bambalinas. En realidad no estamos acá, es solo una proyección de lo que ocurre detrás del telón.

Cuando tomamos conciencia del Alma, primero sucede que tenemos un presentimiento y nos percatamos de que hay una realidad de la que nuestros ojos no alcanzan a ver.

Entrar en estado meditativo es la conexión con el lugar donde todo está conectado con todo lo demás, comenzamos a tener un poco de intuición, empezamos a saber las cosas un poco antes que sucedan, comenzamos a entender el significado oculto que hay detrás de ciertos eventos, comenzamos a entender las relaciones un poco mejor.

Comprendemos mejor la relación entre el mundo interior y el mundo exterior. Todo lo demás es una función de la conciencia, la percepción.

En este estado de conciencia la persona comienza a disfrutar mucho más de todo lo que experimenta a través de los cinco sentidos.

Empezamos a tener mayor conciencia de nuestro cuerpo, por eso la alimentación se hace también más consciente, la persona empieza a ser selectivo con lo que come, de este estado de conciencia nace el vegetarianismo y el veganismo. Los hábitos alimentarios también se modifican porque los sentidos se refinan y es el cuerpo mismo pidiendo disfrutar más de la vida.

En este estado de conciencia la persona también es más consciente de su interacción social, por lo que sus relaciones mejoran, uno empieza a crear menos drama en su vida.

En este nivel de conciencia se ve un drástico cambio en la persona, cambia su actitud ante el mundo, cambia su biología y fisiología cambia sus ondas cerebrales y la forma como funciona el cerebro, cambian sus principios y sus prioridades en la vida.

Cuando la persona llega a este nivel de conciencia ocurre algo que parece mágico, milagroso, extraordinario o supernatural, mejoran todas las áreas en nuestras vidas y tenemos un poco de intuición.

Quinto Estado de Conciencia – Conciencia Cósmica o Crística – Turitatit Chetana

Estoy en este mundo pero no soy de este mundo”

Jesús

En este estado de conciencia existe una simultaneidad de conciencia no local y local, se experimentan ambos campos al mismo tiempo. Uno tiene la experiencia de lo aparentemente real y al mismo tiempo la experiencia espiritual.

Ej:

Estar durmiendo y al mismo tiempo observar el cuerpo durmiendo.

Estar soñando y observar al mismo tiempo tanto el cuerpo durmiendo como la mente soñando.

O estar compartiendo con la familia, y observar desde una conciencia elevada la experiencia de estar compartiendo con la familia, hablando, riendo, observar el cuerpo, la mente y las emociones.

Aquí te das cuenta que eres multidimensional, no eres la mente, ni el cuerpo, eres el testigo alerta que tiene la experiencia a través del cuerpo y la mente.

Cuando tienes una simultaneidad de experiencia en el campo local y no local en los 3 estados (sueño profundo, ensoñación y vigilia) experimentamos el estado de conciencia cósmica.

Hay una separación clara entre la actividad del cuerpo y la mente, no soy ese cuerpo, ni esa mente, soy quien las observa. Por lo tanto, la conciencia local y no local son testigos alertas de todos los roles que el cuerpo y la mente interpretan todo el tiempo.

  • Mamá

  • Amiga

  • Hija

  • Jefe

  • Esposa

  • Prima

Mi espíritu no son los roles que interpreto, mi espíritu es el testigo alerta de los roles que interpreto.

En el transcurso de mi vida interpreto muchos roles, mi cuerpo y mi mente cambia en la interpretación de cada rol. Cuando soy papá, niño, abuelo, etc, pero al final no soy ningún rol.

En la Conciencia Cósmica se llega a un cabal entendimiento de ser el testigo y no el rol de interpretación.

No identificarse con los roles es una gran liberación, uno logra el desapego (al cuerpo y a los roles). Uno puede estar comprometido y desapegado al mismo tiempo, porque ejerce el rol muy bien, pero sabe que no es el rol.

Poco a poco, el sistema nervioso al desarrollar la capacidad para ingresar en el 4to estado de conciencia comienza a desarrollar la capacidad de mantener ese silencio interior, y ese silencio interior también puede mantenerlo al mismo tiempo mientras uno hace otras cosas, ese es el estado meditativo. Con el tiempo, esto se estabiliza y se convierte en el estado de conciencia permanente que Maharishi llama Conciencia Cósmica o Conciencia Testigo.

En el 5to estado de conciencia mi verdadero yo ahora entiende la conciencia pura, y deja de identificarse con el ego. Mi real identidad es esa conciencia pura y eterna. Una transformación completa sucede en la persona cuando se descubre que todo lo que anteriormente se creía ser (el ego) era sólo una identidad transitoria. Así que toda la individualidad se experimenta como lo que no soy realmente. Desde el silencio interno del Atman el mundo exterior se ve como algo transparente, transitorio, ilusorio e ireal. Ese es el primer despertar permanente.

Sexto Estado de Conciencia – Conciencia Divina o Conciencia de Dios – Bhagavad Chetana

En este estado de conciencia me doy cuenta que el testigo alerta no solo está presente en mi, que soy el sujeto de la experiencia, si no también está presente en el objeto de la experiencia. En el Sexto Estado de Conciencia la persona percibe la presencia espiritual del objeto de su experiencia.

La persona en el Estado de Conciencia Divino percibe al testigo alerta del objeto de su experiencia y puede comunicarse con él. El testigo alerta se comunica con el otro testigo alerta. Para este estado de conciencia la naturaleza cobra vida, está despierta, consciente, piensa, siente.

En la Conciencia Divina todo comienza a ser un milagro, lo ordinario y extraordinario se convierte en un milagro. El testigo alerta se despierta en todo y en todos, no existe un lugar en el Universo donde no se encuentre (Dios).

En la Conciencia Divina Dios es imposible de evitar. Los sentimientos de las personas que alcanzan este estado de conciencia es éxtasis, dicha, sanación y libertad.

Desde el 5to estado de conciencia, ocurre una progresión muy similar al transcender y alcanzar el yo, el Atman. Nuestra percepción que normalmente está en la superficie de las cosas, en este estado de conciencia alcanza una conexión más profunda, esto crea la capacidad de ver más profundamente. Mientras la percepción del mundo exterior se hace más profunda y sutil, la atención se centra en niveles cada vez más agradables. El corazón se abre ante el mundo y se vuelve uno mucho más compasivo, amoroso y noble, esto otorga una fuerza muy poderosa a la persona. Uno empieza a crear una conexión fuerte con su yo interior, cada día se profundiza más el acercamiento a ese silencio interno que ha encontrado en sí mismo en el nivel más sutil de uno mismo. Cualquier contacto, cualquier experiencia del mundo material se vuelve agradable, uno empieza a ver con claridad la realidad y a entender la relación de las cosas. A medida que eso se desarrolla, la emoción de la devoción se abre también. Esto se llama Conciencia de Dios.

Cuando uno dice Namasté! Lo dice desde este estado de conciencia.

Séptimo Estado de Conciencia – Conciencia Universal – Brahmi Chetana

 

El siempre testigo alerta del sujeto (yo) de mi experiencia y el siempre testigo alerta del objeto de mi experiencia (el mundo) están totalmente despiertos y se fusionan en uno solo. En este estado de conciencia me percato que siempre hubo uno solo, un solo testigo. El espíritu dentro de todo y todos es uno solo.

Es el despertar total. Desde donde existió la dualidad, el sujeto y el objeto de la creación, el yo y el yo-no, ahora sólo hay Uno. En la Conciencia de Unidad el Yo mismo es el Yo de todos. Hay solamente un Yo. Aquí el Atman es también Brahman. Uno descubre que este Atman que una vez fue interno y separado, ahora lo es todo.

El estado de turiya se manifiesta neuro-fisiológicamente como una actividad reforzada del córtex superior – conocido como “cerebro consciente”- junto con un mayor control y reducción de actividad de los centros límbicos del “cerebro emocional”. Esto significa una evolución de la personalidad hacia mayores niveles de consciencia interna y externa, con una disminución de la reacción emocional.

Este cuarto estado fue verificado en laboratorio por primera vez en 1977 en la Fundación Menninger en Kansas, Estados Unidos, bajo la dirección del doctor Elmer Green. La actividad cerebral del yogui Swami Rama fue monitoreada conforme entraba a voluntad en los diferentes estados de consciencia, incluyendo el dormir sin sueños, mientras mantenía su consciencia de vigilia en todo momento a través de la práctica de Yoga Nidra. El resultado fue una revelación para la comunidad científica.


La capacidad de permanecer plenamente consciente mientras uno produce ondas cerebrales delta y experimenta el dormir sin sueños es uno de los indicadores del estado superconsciente (turiya). Éste es el estado final del Yoga Nidra en el que las barreras convencionales entre vigilia, sueño y dormir sin sueños son eliminadas, revelando la operación múltiple de las mentes consciente, subconsciente e inconsciente. El resultado es un estado único e iluminado de consciencia, y una personalidad perfectamente integrada y relajada.

LOS CUATRO ESTADOS

El Yo puro tiene cuatro aspectos:


El
primero es el estado de vigilia,
en el que se experiencia la realidad común para todos
y en la que la atención se dirige hacia afuera,
disfrutando del mundo en toda su diversidad.

El segundo es la experiencia de mundos subjetivos,
como ocurre en el soñar.
Aquí la atención se dirige hacia el interior,
fascinada por las sutiles creaciones de la mente.

La tercera es el sueño profundo,
el descanso de la mente,
en la que la atención se encuentra suspendida.
Este estado más allá de toda dualidad,
del cual emergen todas las ondas de pensamiento,
es gozado por los Iluminados como un océano de silencio y felicidad.

El cuarto, dicen los sabios,
es simplemente el puro Yo
que mora en el corazón de todos.
Es el Señor de todo,
Aquél que Todo lo ve,
Origen y Meta de todo.
No es consciencia exterior,
ni consciencia interior,
ni es la suspensión de la consciencia,
ni es saber,
ni es no saber,
ni es el conocimiento mismo.
No puede ser visto, ni comprendido,
ni puede ser limitado.
Es inefable
y está más allá de todo pensamiento.
Es indefinible.
Solamente es conocido cuando te conviertes en Él.
Es el final de toda actividad,
silencioso e inmutable,
el Bien Supremo,
el Uno sin segundo.
Ése es el verdadero Yo.
al que has de conocer por sobre todas las cosas.

MANDUKYA UPANISHAD (Extracto)
Para leerlo al completo aquí

8. ¿Por qué se describe al Ser como el cuarto estado (turiya), y también más allá del cuarto estado (turiyatita)?

Turiya significa aquello que es cuarto. Los experimentadores (jivas) de los tres estados de vigilia, sueño y sueño profundo, conocidos como visva, taijasa y prajna, que vagan sucesivamente en esos tres estados, no son el Ser. Para poner esto en claro, es decir que el Ser es diferente de ellos y es el testigo de esos estados, se le denomina el cuarto estado (turiya). Cuando se sabe esto, los tres experimentadores desaparecen y la idea de que el Ser es un testigo, que es el cuarto, también desaparece. Por ello se describe al Ser como más allá del cuarto estado (turiyatita).

Instrucción Espiritual
De Bhagavan Sri Ramana Maharshi
Publicada por Sri Ramanasramam, India

Maharaj: Dondequiera que hay algún sonido, ahí debe haber algo responsable de ello. Ahora el mundo está aquí, así pues, algo debe haber sido responsable de su aparición. Eso es la consciencia. La consciencia está aquí, por consiguiente, el mundo es. Ahora, ¿en la presencia de quién, puede usted decir, es la verdad eterna, el principio absoluto? Turiya significa donde la consciencia es. El que conoce turiya es turiyatita. Ese es mi estado. Turiya está dentro de la consciencia, la cual es el producto de los cinco elementos. Y el que transciende eso, el que conoce turiya es turiyatita. Para estabilizarse en turiya, usted debe conocer el principio nacimiento.

Nisargadatta Maharaj
LA MEDICINA SUPREMA

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