39 – ¿Qué es la meditación?, según Osho

osho

 

¿QUÉ ES LA MEDITACIÓN?, SEGÚN OSHO

La meditación es LÚDICA

La meditación no es algo propio de la mente, sino algo que está más allá de ella. Y el primer paso es asumir una actitud lúdica frente a la medita­ción. Si tomas la meditación como al­go divertido, la mente no podrá des­truir tu meditación. Si no lo haces, la transformará en otro viaje del yo y te tornará muy serio. Comenzarás a pen­sar: “Soy un gran meditador. Soy más sagrado que el resto de la gente, mientras que todo el mundo es terre­nal, soy religioso, soy virtuoso.” Es esto lo que les ha sucedido a miles de así llamados santos, moralistas, puri­tanos: solamente están jugando jue­gos del yo, sutiles juegos del yo.

Por eso quiero cortar esto de raíz desde el principio. Enfrenta la medi­tación con una actitud lúdica. Es una canción para ser cantada, una danza para ser danzada. Tómala como diver­sión y te sorprenderás: si puedes asu­mir en forma lúdica la meditación, és­ta se desarrollará a pasos agigantados.

Pero tú no estás anhelando logro alguno. Simplemente, estás disfrutan­do de sentarte en silencio, gozando el mero acto de sentarte en silencio. No se trata de que estés a la espera de al­gún poder de yogui, siddhis,* mila­gros. Todo eso no tiene sentido: es la misma tontería de antes, el mismo viejo truco, pero con nuevas palabras, en un nuevo plano… La vida como tal debe ser entendida como un chiste del cosmos. Entonces, de repente, te rela­jarás porque no hay nada por lo que tensionarse. Y, en esa misma relaja­ción, algo empieza a cambiar en ti: hay un cambio radical, una transfor­mación. Y las pequeñas cosas de la vi­da comienzan a cobrar un nuevo sen­tido, una nueva significación. Enton­ces, nada es pequeño, todo empieza a tomar un nuevo sabor, una nueva at­mósfera. Uno empieza a sentir una es­pecie de santidad por todas partes. Uno no se transforma en cristiano, no se transforma en hindú, no se trans­forma en mahometano. Uno simple­mente se vuelve un amante de la vida. Uno aprende una sola cosa: cómo go­zar de la vida.

Pero gozar de la vida es el camino hacia Dios. ¡Danza tu camino hacia Dios, ríe tu camino hacia Dios, canta tu camino hacia Dios! ( 1 )

La meditación es CREATIVA

Hasta ahora, has vivido de determi­nada manera. ¿No te gustaría vivir de otro modo? Hasta ahora, has pensado

en cierta forma. ¿No te gustaría algu­na nueva vislumbre en tu ser? Enton­ces, manténte alerta y no escuches a la mente. La mente representa al pa­sado que permanentemente intenta controlar tu presente y tu futuro. Es el pasado muerto que sigue controlando el presente vivo. Simplemente, toma conciencia de esto.

¿Pero cuál es la manera? ¿Cómo continúa haciéndolo la mente? La mente lo hace con su método. Dice: “Si no me prestas atención, no serás tan eficiente como yo. Si repites lo antiguo, puedes lograr mayor eficien­cia, porque ya lo has hecho antes. Si emprendes algo nuevo, no puedes ser tan eficiente.” La mente sigue hablan­do como un economista, como un ex­perto en eficiencia. Sigue diciendo: “Esto es más fácil de hacer. ¿Por qué hacerlo de la forma dificultosa? Ésta es la vía que ofrece menor resisten­cia.”

Recuerda: siempre que tengas dos opciones, dos alternativas, elige la nueva. Opta por la más difícil, aquella en la cual sea necesario un mayor co­nocimiento. A costa de la eficiencia, elige siempre el conocimiento, y ge­nerarás una situación en la cual se ha­ga posible la meditación. Son sola­mente situaciones. La meditación ten­drá lugar. No estoy afirmando que só­lo creando estas situaciones se consiga la meditación, pero ellas son útiles.

Generarán en ti la situación necesaria, sin la cual no podría haber meditación. Sé menos eficiente pero más crea­tivo. Deja que éste sea el motor. No te preocupes demasiado por los fines utilitarios. Más bien, recuerda siem­pre que no estás aquí, en la vida, para transformarte en una mercancía. No estás aquí para convertirte en una uti­lidad con escasa dignidad. No estás aquí nada más que para volverte más y más eficiente. Estás aquí para tor­narte más y más vivo. Estás aquí para hacerte más y más inteligente. Estás aquí para volverte más y más feliz, exaltadamente feliz. Pero esto está to­talmente alejado de los caminos de la mente. ( 2 )

La meditación es CONCIENCIA

Cualquier cosa que hagas, hazla con profunda conciencia. Entonces, inclusive las cosas pequeñas se trans­forman en sagradas. Entonces, coci­nar o limpiar se transforma en cosas sagradas; se hace culto de ellas. No se trata de qué es lo que haces, sino de cómo lo haces. Puedes limpiar el piso como un robot, un artefacto mecáni­co; tienes que limpiarlo, así que lo ha­ces. Entonces, te pierdes algo hermo­so. Así, malgastas esos momentos na­da más que en limpiar el piso. Lim­piar el piso podía haber sido una ex­periencia grandiosa. Te la perdiste. El suelo está limpio, pero algo que podía haber pasado en tu interior no ha pasado. Si hubieras tenido conciencia, tú también (y no sólo el piso) habrías sentido el efecto de una profunda pu­rificación. Limpia el piso con plena conciencia, con el brillo del conoci­miento. Trabaja, siéntate o camina, pero con un hilo conductor: ilumina más y más momentos de tu vida con la conciencia. Deja que la vela del co­nocimiento se encienda en cada mo­mento, en cada acto. El efecto acumu­lativo de todos los momentos juntos los transforma en una gran fuente de luz. ( 3 )

La meditación es tu NATURALEZA

¿Qué es la meditación? ¿Es una téc­nica que se puede practicar? ¿Es un esfuerzo que tienes que hacer? ¿Es al­go que la mente puede lograr? No. Todo lo que la mente es capaz de ha­cer no puede ser meditación. Se trata de algo que está más allá de la mente, y en ese terreno la mente resulta abso­lutamente inútil. La mente no puede acceder a la meditación. Donde termi­na la mente, comienza la meditación. Es necesario recordar esto, porque en nuestras vidas, hagamos lo que haga­mos, lo hacemos a través de la mente; sea lo que sea lo que logramos, lo lo­gramos a través de la mente. Y enton­ces, cuando nos volvemos hacia adentro, nuevamente empezamos a pensar en términos de técnicas, métodos, ac­ciones, porque toda la experiencia de vida nos muestra que la mente puede lograrlo todo. Sí, a excepción de la meditación, la mente puede lograrlo todo. Todo lo ejecuta la mente, salvo la meditación. Porque la meditación no es un logro; es un estado previo: es tu naturaleza. No es necesario adqui­rirla; sólo es preciso reconocerla, sólo hay que recordarla. Está allí esperán­dote: basta con darte vuelta y está a tu disposición. Te ha estado acompañan­do desde siempre.

La meditación es tu naturaleza in­trínseca: eres tú, es tu ser, no tiene na­da que ver con tus acciones. No puedes tenerla y no puedes no tenerla. No puede ser poseída, pues no es una co­sa. Eres tú mismo. Es tu ser. ( 4 )

La meditación es INACCIÓN

Cuando la gente viene y me pre­gunta “¿Cómo hago para meditar?”, yo le respondo: “No es necesario pre­guntar cómo se medita. Pregunta có­mo hacer para permanecer libre de ocupaciones. La meditación se produ­ce espontáneamente. Sólo pregunta cómo tener tiempo libre de ocupacio­nes: eso es todo. En esto consiste to­do el truco de la meditación: en cómo permanecer libre de ocupaciones. En­tonces, no puedes hacer nada: la me­ditación habrá de florecer.”

Cuando no estás haciendo nada, la energía se desplaza hacia el centro, se instala en el centro. Cuando estás ha­ciendo algo, la energía se dirige hacia afuera. Actuar es una forma de salirse de uno mismo. No actuar es una for­ma de entrar en uno. Las ocupaciones son un medio de escape. Puedes leer la Biblia, puedes transformarlo en una ocupación. No hay diferencia alguna entre una ocupación religiosa y una secular: todas son ocupaciones y te ayudan a quedarte en la parte exterior de tu ser. Son excusas para quedarse del lado de afuera.

El hombre es ignorante y ciego, y quiere seguir siéndolo, porque le pa­rece que volverse hacia el interior es como entrar en un caos. Y así es. En tu interior, has generado un caos. Tie­nes que salir a su encuentro y superar­lo. Se requiere coraje: coraje para ser uno mismo, y coraje para meterse dentro de uno mismo. No conozco co­raje más grande que ese coraje de ser meditativo.

Pero la gente que se queda en la parte exterior, ya sea con cosas terre­nales o no terrenales, pero igualmente con ocupaciones, piensa… y ha dado origen a un rumor a su alrededor: tie­nen sus propios filósofos, que dicen que, si eres un introvertido, de alguna manera estás enfermo, algo no anda bien contigo. Y constituyen la mayo­ría. Si meditas, si te sientas en silen­cio, se burlarán de ti:

“¿Qué estás haciendo? ¿Mirándote fijamente el ombligo? ¿Abriendo el tercer ojo? ¿Adónde vas? ¿Estás en­fermo?… Porque, ¿qué hay para hacer en el interior? No hay nada.”

Para la mayoría de la gente, el inte­rior no existe; sólo consideran que existe el afuera. Y en realidad es exac­tamente al revés: sólo el adentro es real; el afuera no es más que un sue­ño. Pueden llamar enfermos a los introvertidos, pueden llamar enfermos a los meditadores. En Occidente, pien­san que el Oriente está algo perturba­do: ¿cuál es la finalidad de sentarse solo y dirigir la mirada hacia adentro? ¿Qué va uno a encontrar allí? No hay nada.

David Hume, uno de los grandes filósofos británicos, lo intentó una vez… porque estaba estudiando los Upanishads * y éstos repetían: “Entra, entra, entra.” Éste era su único mensa­je. Así que lo intentó. Un día cerró los ojos (un hombre totalmente profano, muy lógico, empírico, pero en absolu­to meditativo), cerró sus ojos y excla­mó:

“¡Es tan aburrido! Es aburrido mi­rar hacia el interior de uno mismo. Los pensamientos se movilizan, a ve­ces algunas emociones también, pero siguen disparándose en la mente, y tú continúas observándolas. ¿Con qué objetivo? Es inútil. No tiene sentido.”

Y así lo entiende mucha gente. La perspectiva de Hume es la de la mayor parte de la gente. ¿Qué estás haciendo para llegar al interior de ti mismo? Hay oscuridad, pensamientos flotan­do aquí y allá. ¿Qué harás? ¿Qué sal­drá de esto? Si Hume hubiera espera­do un poco más (lo cual es difícil pa­ra personas como él), si hubiera sido un poco más paciente, a medida que los pensamientos desaparecen, las emociones se serenan. Pero, si esto le hubiera ocurrido a Hume, habría di­cho:

“Esto es aun peor, porque viene el vacío. Al menos, antes había pensa­mientos, algo de que ocuparse, para observar, algo en que pensar. Ahora, han desaparecido hasta los pensa­mientos; queda sólo el vacío… ¿Qué hacer con el vacío? Es absolutamente inútil.”

Pero, si hubiera esperado un poco más, entonces también hubiera desa­parecido la oscuridad. Es como cuan do dejas un lugar iluminado por el cá­lido sol y entras a la casa: todo se ve oscuro porque tus ojos necesitan po­nerse un poco a tono. Están adaptados al cálido sol de afuera; en compara­ción, tu casa parece oscura. No pue­des ver; te sientes como si fuera de noche. Pero esperas, te sientas, des­cansas en una silla y, tras unos segun­dos, tus ojos se adaptan. Ahora, ya no está oscuro, un poco más de luz… Descansas una hora y todo es lumino­so, no hay oscuridad para nada.

Si Hume hubiera esperado un poco más, la oscuridad también se hubiera desvanecido. Como has pasado en el cálido sol de afuera muchas vidas, tus ojos se han acomodado a él, han per­dido la flexibilidad. Necesitan un ajus­te. Cuando uno entra a la casa, le lleva un ratito, algo de tiempo y de pacien­cia. No te apresures.

Nadie puede llegar a conocerse a sí mismo con apuro. Es una espera muy, muy profunda. Se necesita una pacien­cia infinita. Lentamente, la oscuridad desaparece. Surge una luz que no pro­viene de fuente alguna. No tiene llama, no hay una lámpara encendida, tampo­co está el sol allí. Una luz, tal como aparece a la mañana, cuando la noche ha desaparecido y el sol aún no ha sali­do… O como a la tarde, en el crepúscu­lo, cuando el sol se ha puesto y todavía no ha caído la noche. Ésta es la razón por la cual los hindúes denominan a su oración sandhya. Sandhya significa crepúsculo, luz que carece de fuente.

Cuando te dirijas hacia el interior, llegarás a la luz que carece de fuente. En esa luz, por primera vez, comienzas a comprenderte a ti mismo y a en­tender quién eres, porque tú eres esa luz. Tú eres ese crepúsculo. Tú eres esa sandhya, esa pura claridad, esa percepción, donde el observador y lo observado desaparecen, permanecien­do sólo la luz. ( 5 )

La meditación es ser TESTIGO

La meditación comienza por sepa­rarse de la mente, por ser un testigo. Ésta es la única manera de separarse

de algo. Si estás mirando hacia la luz, naturalmente, una cosa es segura: tú no eres la luz; eres quien está miran­do la luz. Si estás observando las flo­res, una cosa es segura: tú no eres la flor; eres el observador.

La contemplación es la clave de la meditación. Contempla tu mente. No hagas nada: ni repetir un man­tra, ni repetir el nombre de Dios. Só­lo observa lo que la mente hace. No la perturbes, no la obstaculices, no la re­primas; no emprendas nada por tu parte. Limítate a ser un observador. Y el milagro de la contemplación es la meditación. A medida que observes, lenta, lentamente, la mente se vaciará de pensamientos. Pero no te estás quedando dormido; estás cada vez más alerta, más consciente.

Cuando la mente se vacía por com­pleto, toda tu energía se transforma en una llama de despertar. Esta llama es el resultado de la meditación. Así que puedes decir que la meditación es otro nombre de la contemplación, del ser testigo, de la observación, sin emitir juicio ni evaluación alguna. Sólo por medio de la contemplación, saldrás de inmediato de la mente…

Todo lo que el yogui Maharishi Mahesh y otros como él hacen está bien, pero llaman meditación a algo que no lo es. Allí es donde están guiando a la gente por un camino errado. Si hubieran seguido siendo sinceros y auténticos, y le hubieran dicho a la gente que esto traería salud mental, salud física, una vida más re­lajada, una existencia más pacífica, hubiera sido correcto. Pero, una vez que comenzaron a llamarla “medita­ción trascendental”, le habían atribui­do a algo muy trivial una grandiosa significación que no le corresponde. La gente ha participado de la medita­ción trascendental durante años y, en Oriente, durante miles de años. Pero esto no se ha transformado, para la gente, en un mayor autoconocimien­to, y no los ha convertido en Buda Gautama.

Si deseas entender exactamente qué es la meditación, el Buda Gauta­ma es el primer hombre que arribó a una definición correcta y precisa: es ser testigo. ( 6 )

La meditación es un SALTO

Nunca puedes ir más allá de la mente si sigues utilizándola. Tienes que dar un salto, y la meditación im­plica ese salto. Ésta es la razón por la cual la meditación es ilógica, irracio­nal. Y no se la puede tornar lógica; no se la puede reducir a la razón. Tienes que experimentarla. Únicamente si pasas por esta experiencia, adquieres conocimiento. Así que intenta esto: no pienses en ella; intenta, trata de ser testigo de tus propios pensamientos. Siéntate, relajado, cierra los ojos, de­ja fluir tus ideas como fluyen las imá­genes en una pantalla. Obsérvalas, míralas, hazlas tus objetos. Surge un pensamiento: contémplalo profundamente. No pienses en él; sólo obsér­valo. Si empiezas a pensar en él, no serás testigo: habrás caído en la tram­pa.

Hay afuera una bocina. Surge una idea: “está pasando un auto”; o ladra un perro, o algo sucede. No pienses en ello; sólo contempla la idea. El pensamiento ha surgido, ha tomado forma. Aunque sea por un solo instan­te, si eres capaz de observar el proce­so de pensamiento sin pensar en él, habrás aprendido a ser testigo y ha­brás ganado algo al serlo. Es un gus­to, un gusto diferente del pensar (to­talmente diferente). Pero es necesario experimentar con él. La religión y la ciencia son polos opuestos, pero en algo se parecen y ponen el acento en lo mismo: la ciencia depende de la ex­perimentación, al igual que la reli­gión. Sólo la filosofía es no experi­mental. La filosofía sólo depende del pensar. Tanto la religión como la cien­cia dependen de la experiencia: en el caso de la ciencia, con objetos; en el caso de la religión, con tu subjetivi­dad. La ciencia depende de la experi­mentación con cosas, no contigo; y la religión depende de la experimenta­ción directa contigo.

Es difícil, porque en la ciencia el experimentador está allí, el experi­mento está allí y el objeto que va a ser experimentado también. Hay tres co­sas: el objeto, el sujeto y el experi­mento. En la religión, tú eres estas tres cosas al mismo tiempo. Debes experimentar contigo mismo. Tú eres el sujeto, el objeto y el laboratorio. No sigas pensando. Comienza por al­gún lado, empieza a experimentar. Entonces, tendrás una sensación di­recta de lo que es pensar y lo que es ser testigo. Y así llegarás a saber que no puedes hacer las dos cosas en for­ma simultánea, así como no puedes correr y estar sentado al mismo tiem­po. Si corres, no puedes estar sentado, entonces no te sientas. Y si estás sen­tado, no puedes correr. Pero sentarse no es la función de las piernas. Correr es la función de las piernas; no sentar­se. En realidad, sentarse es la no fun­ción de las piernas. Cuando las pier­nas están funcionando, no estás senta­do. Sentarse es la no función de las piernas; correr es su función.

Lo mismo ocurre con la mente: pensar es una función de la mente; ser testigo implica una no función de la mente. Cuando la mente no está fun­cionando, puedes ser testigo, y enton­ces tienes la conciencia. ( 7 )

La meditación es CIENTÍFICA

La meditación es un método puro y científico. En ciencia, se llama ob­servación, observación de los obje­tos. Cuando miras hacia tu interior, es la misma observación, sólo que haciendo un giro de ciento ochenta grados y dirigiendo la mirada hacia adentro. Ésta es la razón por la cual la llamamos meditación. No es nece­sario Dios alguno, así como no es necesaria Biblia alguna. No es nece­sario, como prerrequisito, tener un sistema de creencias.

Un ateo puede meditar, así como puede hacerlo cualquier persona, por­que la meditación no es sino un méto­do de volverse hacia el interior. ( 8 )

La meditación es un EXPERIMENTO

¿No crees en Dios? Eso no es un impedimento para la meditación. ¿No crees en el alma? Eso no es un impe­dimento en la meditación. ¿No crees en nada? Eso no es un obstáculo. Pue­des meditar, pues la meditación sim­plemente indica cómo acceder al inte­rior de uno mismo: si hay o no un al­ma no tiene importancia, así como no la tiene si existe o no un Dios.

Una cosa es segura: que tú existes. Si seguirás existiendo después de la muerte o no, no interesa. Sólo impor­ta una cosa: en este preciso momento, tú existes. ¿Quién eres? Para acceder a ello, está la meditación: para pene­trar más hondo en tu propio ser. Tal vez sea sólo algo momentáneo; tal vez no seas eterno; tal vez la muerte ponga fin a todo. No imponemos con­dición alguna en que estés obligado a creer. Sólo decimos que tienes que probar. Simplemente inténtalo. Un día sucede: los pensamientos no están allí. Y de repente, cuando las ideas desaparecen, tú quedas separado de tu cuerpo, pues los pensamientos consti­tuyen el puente entre ambos. A través de ellos, estás unido al cuerpo. Cons­tituyen el nexo. En forma repentina, el nexo desaparece: tú estás allí, el cuerpo también está allí, y hay un in­finito abismo entre ambos. Entonces, sabes que el cuerpo ha de morir, en tanto que tú no puedes morir.

Entonces, no se trata de algo como un dogma; no es un credo, es una ex­periencia que se comprueba por sí misma. Ese día, la muerte desaparece.

Ese día, la duda desaparece, porque ya no necesitas estar permanentemen­te defendiéndote. Nadie puede des­truirte: eres indestructible. Entonces, la confianza surge, se desborda. Y te­ner confianza es estar en éxtasis; tener confianza es estar en Dios; tener con­fianza es estar satisfecho.

Así que yo no hablo de cultivar la confianza, sino de experimentar la meditación.

La meditación es SILENCIO

La mente implica palabras; el yo, silencio. La mente no es sino la suma­toria de todas las palabras que has acumulado. El silencio es algo que siempre ha estado contigo, no es una acumulación. Éste es el significado del yo: es tu cualidad intrínseca. So­bre el fondo del silencio, continúas acumulando palabras, y la sumatoria de todas las palabras es lo que se co­noce como mente. El silencio es me­ditación. Es una cuestión de cambiar la percepción de la forma, de desviar la atención de las palabras hacia el si­lencio, que siempre ha estado allí. ( 10 )

La meditación es el PASO

La meditación es un estado natural, que hemos perdido. Es un paraíso perdido, pero el paraíso puede ser re­cuperado. Mira a los niños a los ojos… Míralos y verás un gran silen­cio, una inocencia. Cada niño viene con un estado meditativo, pero debe ser iniciado en los caminos de la so­ciedad: hay que enseñarle a pensar, a calcular, a razonar, a discutir; hay que enseñarle las palabras, el lenguaje, los conceptos. Y lenta, lentamente, pierde contacto con su propia inocencia. Se contamina, es corrompido por la so­ciedad. Se transforma en una maqui­naria eficiente; deja de ser un hombre.

Todo lo que se necesita es recupe­rar ese espacio una vez más. Alguna vez lo conociste, así que, cuando te acercas a la meditación por primera vez, te sorprendes, pues un gran sen­timiento surgirá en ti como si lo hu­bieras experimentado previamente. Y esa sensación es real: lo has vivido antes, pero lo has olvidado. El dia­mante se ha perdido en medio de un montón de basura. Pero, si eres capaz de descubrirlo, hallarás nuevamente el diamante: te pertenece.

No puede perderse verdaderamen­te: sólo se puede olvidar. Nacemos como meditadores y después apren­demos los caminos de la mente. Pero nuestra naturaleza real permanece es­condida en algún lugar, en las profun­didades, como una corriente submari­na. Cualquier día, una pequeña exca­vación, y encontrarás la fuente de la que aún fluye agua fresca. Y encon­trarla es uno de los más grandes pla­ceres de la vida. ( 11 )

La meditación es REMINISCENCIA

Dondequiera que estés, recuerda que tú existes. Esta conciencia de tu existencia debe tornarse una continui­dad. No tu nombre, tu casta, tu nacio­nalidad. Ésas son cosas fútiles, abso­lutamente vanas. Sólo recuerda: “Yo soy.” No hay que olvidar esto. Esto es lo que los hindúes denominan remi­niscencia del yo, lo que Buda llamaba autocontemplación, lo que Gurdjieff solía denominar recuerdo del yo, y lo que Krishnamurti llama conciencia.

Ésta es la parte más sustancial de la meditación: recordar que “yo soy”. Mientras camines, estés sentado, co miendo o hablando, recuerda el “yo soy”. Nunca lo olvides. Será muy dificultoso y arduo. Al comienzo, los olvidos serán permanentes; sólo ha­brá momentos sueltos en los cuales te sentirás iluminado, que luego se per­derán. Pero no te sientas mal: aun es­tos momentos sueltos son mucho. Siempre que puedas volver a recor­dar, retoma el hilo. Cuando olvides, no te preocupes. Recuerda nuevamen­te, vuelve a retomar el hilo, y poco a poco las brechas se irán reduciendo, los intervalos comenzarán a perderse, y surgirá una continuidad. Y cuando tu conciencia adquiere continuidad, no necesitas usar la mente. Entonces, no hay planificación; es tu conciencia y no tu mente la que dirige tus actos. Entonces, no hay necesidad de defen­sa alguna, no hay necesidad de dar ex­plicación alguna. En consecuencia, eres lo que eres: no hay nada que es­conder. Aquello que eres, lo eres. No puedes hacer otra cosa. Únicamente puedes hallarte en un estado continuo de reminiscencia. A través de esta re­miniscencia, de esta autocontempla­ción, llega la auténtica religión, la au­téntica moralidad. ( 12 )

La meditación es LIBERTAD

Si la vida fluye hermosa, natural­mente, si no hay maestros negativos para la vida, si no hay ni políticos ni sacerdotes que te distraigan, enton­ces, cerca de los cuarenta y dos años, exactamente al llegar la madurez se­xual, madura la meditación. Alrede­dor de los cuarenta y dos años, uno comienza a sentirse volcado hacia adentro. Cerca de los catorce años, uno empieza a volcarse hacia los de­más, se torna extravertido. El amor implica extraversión; la relación es pensar en el otro. La meditación es in­troversión, y significa pensar en el propio ser, en el centro de uno mismo.

Entre los catorce y los cuarenta y dos años, se produce un cambio. Poco a poco, uno vive la vida, conoce lo que es el amor, sabe de su satisfacción y de su frustración, de su alegría y de su tristeza, de su belleza y de su es­panto, sabe que hay momentos de in­tenso éxtasis y, después, grandes va­lles de oscuridad. Entonces, uno em­pieza poco a poco a volcarse hacia el propio ser, dado que depender del otro nunca puede producir verdadero éxtasis. Si tu placer depende del otro, ese placer nunca puede tener en sí mismo la cualidad de la libertad. Y un placer que no tiene la cualidad de la libertad no es un gran placer. Si eres dependiente respecto del otro, enton­ces hay allí una limitación. El placer al que se accede a través del amor es momentáneo: sólo puedes encontrarte con el otro en algunos momentos; lue­go, te separas y te sientes solo. Entre­tanto, te sientes solo. Sólo por un mo­mento te unes con el otro. Entonces, uno empieza a pensar: “¿Hay alguna manera de hacerse uno con la existen­cia y no sentirse solo nunca más?”

En esto consiste la meditación. El amor es unirse a la existencia a través de otra persona sólo durante algunos momentos. La meditación es unirse a la existencia eternamente.

Yoga quiere decir “unir”. Esto debe suceder en algún profundo lugar del corazón. Y entonces hay placer y hay libertad. Y entonces hay dicha, pero no seguida de un valle de oscuridad. Entonces, la felicidad es eterna y la celebración es eterna. ( 13 )

La meditación es SENSIBILIDAD

Es la luz de la conciencia la que torna preciosas, extraordinarias las cosas. Entonces, las cosas pequeñas dejan de ser pequeñas. Cuando un hombre consciente, sensible y afec­tuoso toca un guijarro de la orilla, és­te se transforma en un diamante. Y si tocas un diamante en tu estado de in­conciencia, no es más que un guijarro ordinario (ni siquiera eso). La profun­didad y el sentido de tu vida serán proporcionales a tu nivel de concien­cia.

Ahora, la gente se pregunta por to­do el mundo: “¿Cuál es el sentido de la vida?” Evidentemente, el sentido está perdido, porque has perdido la forma de descubrir el sentido, y esta forma es la conciencia. ( 14 )

La meditación es CRECER

Envejecer no es algo valioso: todo animal pasa por eso, sin necesidad de usar la inteligencia. El crecimiento es una experiencia totalmente diferente. El envejecimiento es horizontal. El crecimiento es vertical: te lleva a las alturas, y te conduce a las profundida­des. Y habrá de sorprenderte saber que el tiempo es horizontal, lo cual suena bastante extraño. Pasa un mo­mento, luego viene otro momento, otro y otro más… sucediéndose en una línea, en una línea horizontal. El tiem­po es horizontal, tal como lo es la mente. A una idea le sigue otra, y a ésta, otra, y otra, pero en una línea, una hilera, una procesión o un embotellamiento, pero siempre en forma horizontal.

La meditación es vertical: va más allá de la mente y más allá del tiempo. Y, tal vez, finalmente llegues a la con­clusión de que el tiempo y la mente son equivalentes, son dos nombres del mismo fenómeno: la sucesión de ideas, de momentos. La meditación significa detener tanto el tiempo co­mo la mente, y empezar de repente a elevarse a la eternidad. La eternidad no forma parte del tiempo, y tampoco es un pensamiento; es una experien­cia. ( 15 )

La meditación es NO ESCAPISTA

El hombre que vive en el futuro vi­ve una vida falsificada. No vive ver­daderamente; sólo aparenta vivir. Es­pera vivir, lo desea, pero nunca lo ha­ce. Y el mañana nunca llega; siempre es hoy. Lo que viene es siempre aquí y ahora, y el hombre no sabe vivir el “aquí y ahora”: sólo sabe escaparle. La forma de escapar al “aquí y ahora” se llama deseo, tanha (que es la pala­bra del Buda que hace referencia a una huida del presente, a un escape de lo real hacia lo irreal).

El hombre que desea es un escapis­ta.

Ahora, y esto es muy extraño, se piensa que los meditadores son escapistas. Esto es un completo contrasen­tido. Los meditadores son los únicos no escapistas: todos los demás sí lo son. La meditación implica dejar de lado el deseo, abandonar los pensa­mientos, deshacerse de la mente. La meditación significa relajarse en el momento, en el presente. La medita­ción es lo único en el mundo que no es escapista, a pesar de que se crea que es lo más escapista que hay. Quienes condenan la meditación a menudo lo hacen utilizando el argu­mento de que implica un escape, es­capar de la vida. Sólo dicen cosas sin sentido; no comprenden lo que dicen.

La meditación no implica escapar de la vida. Es escapar hacia la vida. La mente lleva a escapar de la vida; el deseo es escapar de la vida. ( 16 )

La meditación es un DON

Estar en silencio es el arte más simple del mundo. No es una acción, sino una no acción. ¿Cómo puede re­sultar dificultoso?

¡Te estoy mostrando el camino de la iluminación a través de la pereza! No hay que hacer nada para alcanzar la, pues está en tu naturaleza. Ya la tienes; sólo que estás tan ocupado con otras actividades que no puedes perci­bir tu propia naturaleza.

En las profundidades de tu interior es como afuera: la belleza, el silencio, el éxtasis, la dicha. Pero, por favor, a veces ten clemencia contigo: siéntate y no emprendas actividad alguna, ni física ni mental. Relájate, mas no al modo norteamericano… Puesto que he visto tantos libros norteamericanos titulados Cómo relajarse, en los que el título mismo indica que el autor no sabe nada acerca de la relajación: no hay “cómo”.

Sí, está bien: Cómo reparar un au­tomóvil: tienes que hacer algo. Pero no hay acciones como tales en lo con­cerniente a la relajación. Simplemen­te, no hagas nada. Sé que te resultará algo difícil al comienzo. No se debe a que sea dificultoso relajarse, sino a que te has vuelto adicto a la necesidad de hacer algo. Llevará un tiempo su­perar esa adicción.

Sólo sé y contempla. Ser es no ha­cer y contemplar es también no hacer. Te sientas en silencio sin realizar acti­vidad alguna, siendo testigo de todo lo que suceda. Las ideas darán vueltas en tu mente. Puedes sentir cierta ten­sión en algunas partes del cuerpo; te puede doler la cabeza. Sólo sé testigo de lo que pase, no te identifiques con eso. Observa, sé como un observador que desde la montaña contempla lo que sucede en el valle. Es un don, no un arte.

La meditación no es una ciencia, no es un arte. Es un don; no más que eso. Todo lo que necesitas es un poco de paciencia.

Los viejos hábitos habrán de per­durar; las ideas seguirán precipitándo­se. Y tu mente siempre está como si fuera la hora pico, con el tránsito apretado. Tu cuerpo no está acostum­brado a sentarse en silencio: te move­rás y te darás vuelta. No hay de qué preocuparse. Simplemente, observa que el cuerpo se está moviendo y se está dando vuelta, que la mente está convulsionada, llena de ideas (consis­tentes, inconsistentes, fútiles), fanta­sías, sueños. Quédate en el centro, ob­servando.

Todas las religiones del mundo le han enseñado a la gente a hacer algo: detener el proceso de pensamiento, forzar el cuerpo a asumir una postura inmóvil. En esto consiste el yoga: en una larga práctica para forzar al cuer­po a una postura inmóvil. Pero un cuerpo forzado no está inmóvil. Y las oraciones, las concentraciones, las contemplaciones de todas las religio­nes hacen lo mismo con la mente: la fuerzan, no permiten que los pensa­mientos fluyan. Sí, tienes la capaci­dad de hacerlo. Y, si insistes, puedes detener el proceso de pensamiento. Pero esto no es lo real, es absoluta­mente fingido.

Cuando la inmovilidad viene por sí misma, cuando el silencio se instala sin que hagas esfuerzo alguno, cuan­do contemplas los pensamientos y lle­ga un momento en que empiezan a desaparecer las ideas y comienzan a producirse silencios, es hermoso. Los pensamientos se detienen por sí solos si no te identificas, si continúas en la posición del testigo y no dices: “Éste es mi pensamiento.”

No dices: “Esto está bien; esto está mal”, “Esto debería estar allí’ y “Es­to no tendría que estar ahí”. Si lo hi­cieras, ya no serías un observador: tendrías prejuicios, ciertas actitudes. Un observador no tiene prejuicios, no emite juicios de valor; sólo refleja lo que ve, como un espejo.

Cuando pones algo frente a un es­pejo, éste simplemente refleja lo que está delante. No juzga que el hombre es feo, o que es hermoso, ni dice:

“¡Ay! ¡Qué bonita nariz tienes!” El espejo no tiene nada que decir. Su na­turaleza es reflejar, y refleja. Ésta es la razón por la cual hablo de medita­ción: tú sólo reflejas todo lo que suce­de por dentro o por fuera.

Yo te lo garantizo… Puedo garanti­zarlo porque me ha pasado a mí y le ha pasado a mucha de mi gente. Sólo mira con paciencia; tal vez pasen unos pocos días, quizás hasta unos pocos meses, o tal vez unos pocos años. No hay forma de anticiparlo, puesto que cada individuo tiene un ritmo diferente.

Debes haber visto a la gente que junta antiguas estampillas de correo. Cada uno tiene una colección diferen­te; la cantidad puede ser diversa, por lo tanto el tiempo que le lleve a cada uno será diferente; pero trata de seguir como testigo hasta tanto puedas ha­cerlo. Y esta meditación no necesita un tiempo especial. Puedes limpiar el piso y permanecer en silencio obser­vándote a ti mismo limpiando el piso.

Puedo mover la mano sin concien­cia de ello, sin observarla, o bien pue­do moverla con plena conciencia. Y hay una diferencia cualitativa. Cuan­do la mueves en forma inconsciente, es mecánico. Cuando la mueves en forma consciente, hay gracia. Incluso en la mano, que forma parte de tu cuerpo, sentirás silencio, indiferencia.

¿Y qué decir de la mente? Con tu permanente observación, lentamente comienza a reducirse más y más la precipitación de ideas. Comienzan a aparecer momentos de silencio; apa­rece un pensamiento y después hay si­lencio antes de que aparezca otro pen­samiento.

Estas lagunas te brindarán la pri­mera vislumbre de meditación y el primer placer de estar llegando a puerto. ( 17 )

La meditación es CLARIDAD

Una vez que comprendes qué es la meditación, las cosas se aclaran mu­cho. Si no, puedes seguir andando a tientas en la oscuridad. La meditación es un estado de claridad, no un estado de la mente. La mente implica confu­sión; nunca es clara: no puede serlo. Los pensamientos crean nubes a tu al­rededor; nubes sutiles. Éstas generan una neblina, y se pierde la claridad. Cuando las ideas desaparecen, cuan­do no hay más nubes a tu alrededor, cuando te centras sólo en tu ser, se produce la claridad. Entonces, puedes ver mucho más lejos; puedes ver has­ta los confines mismos de la existen­cia. Entonces, tu mirada se torna penetrante, y llega hasta el centro mis­mo del ser.

La meditación es claridad, absolu­ta claridad, de la visión. No puedes pensar en eso. Debes dejar de pen­sar.(  18 )

La meditación es VACÍO

Durante siglos se ha estado en con­tra del vacío. El vacío es maravilloso. Gente tonta ha estado diciéndote: “La mente en blanco es obra del Diablo.” ¡La mente en blanco es obra de Dios! La mente ocupada constituye una obra del Diablo.

Pero es necesario estar verdadera­mente vacío. Ser holgazán no signifi­ca estar vacío; no hacer nada no signi­fica estar vacío: miles de ideas vocife­ran en tu interior. Puedes ser holgazán desde lo que se ve de afuera, pero en tu interior puede haber mucho traba­jo.

Pueden alzarse muchas paredes, pueden estarse preparando nuevas prisiones para que, cuando te hartes de las viejas, puedas acceder a las nuevas. En cualquier momento, pue­den quebrarse las viejas cadenas; por eso, puedes estar creando cadenas nuevas por si se rompen las viejas. Entonces, te sentirás muy vacío.

De vez en cuando sucede natural­mente, porque es tu misma naturaleza ser libre. Entonces, de vez en cuando, a pesar de ti… mirando un atardecer, de repente olvidas todos tus deseos. Olvidas toda ansia, todos tus anhelos de placer.

El atardecer es tan hermoso, tan so­brecogedor, que olvidas el pasado y el futuro: sólo queda el presente. Eres uno con el momento, no hay un ob­servador y un observado. El observa­dor se transforma en el objeto obser­vado. Tú no estás separado del atarde­cer.

Te une un puente a él. En esta co­munión accedes a un claro, y en vir­tud de él te sientes alegre. Pero nueva­mente vuelves a caer en el agujero ne­gro, por la simple razón de que, para salir al claro, necesitas el coraje de quedarte bajo el cielo vacío.

Esto es lo que llamo sannyas. Denomino a este coraje sannyas: no escapar, sino llegar al claro, con­templando el cielo sin nubes, oyendo los cantos de los pájaros sin distorsio­nes. Y, entonces, una y otra vez te vas adaptando al vacío y al placer de estar vacío.

Lenta, lentamente, ves que el vacío es algo más que el vacío. Implica una plenitud, una plenitud de algo de lo que nunca has tenido conciencia, una plenitud de algo que nunca has sabo­reado.

Es decir que al principio parece vacío, y al final está lleno, totalmente lleno, abrumadoramente lleno. Está lleno de paz, está lleno de silencio, es­tá lleno de luz. ( 19 )

La meditación es INTELIGENCIA

Mantén una mirada profunda den­tro de tu mente: fíjate cuáles son sus motivaciones. Cuando haces algo, busca de inmediato la motivación pues, si ésta se te escapa, la mente se­guirá engañándote y diciéndote que la motivación es otra. Por ejemplo: lle­gas a casa enojado y golpeas a tu hijo. Tu mente dirá: “Es por su bien, para enseñarle a comportarse.” Esto es una racionalización. Busca más profunda­mente… Estabas enojado y buscabas a alguien con quien pudieras enfurecer­te. No podías pelearte con el jefe de la oficina, pues él es demasiado fuerte para enfrentarlo: sería un riesgo, ade­más de un peligro desde el punto de vista económico. Necesitabas a al­guien indefenso. Ahora, como este ni­ño está totalmente indefenso, depende de ti; no puede reaccionar, no puede hacer nada, no puede pagarte con la misma moneda. No podrías encontrar una víctima más perfecta.

Reflexiona: ¿estás enojado con el niño? Si lo estás, quiere decir que la mente te está embaucando.

La mente te engaña permanente­mente, las veinticuatro horas del día, y tú contribuyes a ello. Entonces, al final, te sientes miserable y te ganas el infierno. Busca en todo momento la motivación correcta. Si puedes encon­trarla, la mente tendrá cada vez me­nos posibilidades de engañarte. Y, cuanto más te alejes de la impostura, tanto más capaz serás de moverte más allá de la mente, y de transformarte en maestro.

Me he enterado…

Un científico le decía a un amigo: -No entiendo por qué insistías en que tu mujer usara un cinturón de cas­tidad mientras fuimos a la conven­ción. Después de todo, entre nosotros, como viejos camaradas, con la cara y la figura de Emma, ¿quién querría…? -Lo sé, lo sé -respondió el otro-. Pero, cuando vuelvo a casa, siempre puedo decir que he perdido la llave.

Reflexiona, busca la motivación in­consciente. La mente sigue intimidán­dote y dominándote, porque no eres capaz de ver sus verdaderas motiva­ciones. Una vez que una persona pue­de descubrir las verdaderas motiva­ciones, la meditación está muy cer­ca… porque entonces la mente deja de ejercer dominio sobre ella.

La mente es un mecanismo, carece de inteligencia. La mente es una com­putadora biológica, ¿cómo podría ser inteligente? Tiene cierta habilidad, pero no tiene inteligencia; tiene una utilidad funcional, pero carece de conciencia. Es un robot; funciona bien, pero no debes escucharla dema­siado, pues entonces perderás tu inte­ligencia interior. Entonces, es como si le estuvieras pidiendo a una máquina que te guiara, que te conduciera. Se lo estarías pidiendo a una máquina que no tiene en sí nada original: no puede tenerlo. Ni una sola idea de la mente es original; siempre es una repetición. Observa: siempre que la mente afirma algo, fíjate que te hace entrar en una rutina. Intenta hacer algo nuevo, y de esa manera disminuirá el poder de do­minación de la mente sobre ti.

Quienes de alguna manera son creativos siempre pueden transfor­marse sin dificultad en meditadores, mientras que quienes carecen de crea­tividad en sus vidas lo encuentran muy difícil. Si tienes una vida repeti­tiva, la mente tiene demasiado control sobre ti: no puedes alejarte de ella, por temor. Haz algo nuevo cada día. No prestes atención a la antigua ruti­na. De hecho, si la mente afirma algo, respóndele: “Esto es lo que hemos he­cho siempre; ahora, hagamos algo di­ferente.” Aunque sean pequeños cam­bios… en el modo en que siempre te has comportado con tu esposa, sólo pequeños cambios; en la forma en que siempre caminas, sólo pequeños cam­bios; en el modo en que siempre ha­blas, pequeños cambios. Y verás que la mente va perdiendo su poder de do­minarte, a la par que tú te vas liberan­do. ( 20 )

La meditación es PURIFICACIÓN

Cualquier cosa que hagas, realízala con profunda conciencia; así, incluso las cosas pequeñas se tornan sagra­das. Entonces, limpiar o cocinar se vuelven cosas sagradas; se hace culto de ellas. La cuestión no es la actividad que estás realizando, sino cómo la es­tás haciendo. Puedes limpiar el piso como si fueras un robot, un objeto mecánico. Tienes que limpiarlo, en­tonces lo haces. Pero así te pierdes al­go hermoso, y malgastas esos mo­mentos sólo en limpiar el piso. Lim­piar el piso podría haber sido una gran experiencia, y la has dejado pasar. El piso está limpio, pero algo que podría haber sucedido dentro de ti no se produjo. Si hubieras estado consciente, la purificación no hubiera afectado sólo al piso, sino también a ti mismo. Lim­pia el piso pleno de conciencia, ilumi­nado de conciencia. Trabaja, o siénta­te, o camina, pero hay algo que debe ser el hilo conductor, con cierta conti­nuidad: ilumina de conciencia cada vez más momentos de tu vida. Deja que la vela de la conciencia se encien­da en cada momento, en cada acto. La iluminación no es sino el efecto acu­mulativo. El efecto acumulativo (to­dos los momentos juntos, pequeñas velas juntas) da por resultado una gran fuente de luz. ( 21 )

La meditación es un FLORECIMIENTO

Recuerda que la meditación te dará más y más inteligencia, infinita y ra­diante inteligencia. La meditación te volverá más vivo y más sensible; tu vida se enriquecerá. Observa a los as­céticos: sus vidas se han vuelto como si no fueran vidas. Ellos no son medi­tadores. Pueden ser masoquistas, que se torturan a sí mismos y gozan del sufrimiento… La mente es muy astu­ta: sigue haciendo cosas y racionali­zándolas. Por lo común, tu actitud es violenta hacia los demás, pero la mente es muy hábil: puede aprender la no violencia, predicar la no violen­cia, pero volverse violenta hacia sí misma. Y la violencia que ejerces contra ti mismo en general se respeta, pues la gente tiene la idea de que ser ascético significa ser religioso. Éstas son meras tonterías. Dios no es ascé­tico; de no ser así, no existirían las flores, ni árboles verdes: sólo habría desiertos. Dios no es ascético; de no ser así, no existirían nula música ni la danza de la vida: sólo habría cemen­terios y más cementerios. Dios no es ascético, sino que disfruta de la vida. Dios es más epicúreo de lo que pue­des imaginar. Si piensas en Dios, piensa en términos epicúreos. Dios es una búsqueda permanente de más y más felicidad, placer, éxtasis. Recuér­dalo.

Pero la mente es muy astuta. Puede racionalizar la parálisis como medita­ción; puede racionalizar el desinterés como trascendencia; puede racionali­zar la muerte como renuncia. Mantén la conciencia. Siempre recuerda que, si te mueves en la dirección correcta, seguirás floreciendo. ( 22 )

La meditación es TOMAR CONCIENCIA

Y recuerda: cada situación debe transformarse en una oportunidad pa­ra la meditación. ¿Qué es la medita­ción? Ser consciente de lo que estás haciendo, ser consciente de lo que te está pasando.

Alguien te insulta: adquiere con­ciencia de qué te sucede cuando reci­bes el insulto. Medita acerca de ello; esto modifica toda la estructura de la situación. Cuando alguien te insulta, te concentras en la persona: “¿Por qué me insulta? ¿Quién se cree que es? ¿Cómo podría vengarme?” Si el otro es muy poderoso, te rindes, comien­zas a mover ligeramente la cola. Si no es muy poderoso y lo ves débil, te abalanzas sobre él. Pero en todo esto te olvidas por completo de ti mismo. El otro se transforma en el foco de tu atención. Esto implica perder una oportunidad para la meditación. Cuando alguien te insulte, medita. Como dijo Gurdjieff: “Cuando mi pa­dre estaba agonizando, yo tenía sólo nueve años. Me pidió que me acerca­ra a su lecho y me murmuró al oído: -`Hijo, no te dejo mucho, al menos no en cosas terrenales. Pero tengo al­go para contarte, algo que a mí me di­jo mi padre en su lecho de muerte. Me ha ayudado muchísimo; siempre ha sido mi tesoro. Aún no estás muy ma­duro; tal vez no entiendas lo que digo, pero consérvalo, recuérdalo. Alguna vez crecerás y entonces podrás com­prender. Ésta es la clave que abre las puertas de grandes tesoros.

Por supuesto que Gurdjieff no po­día entenderlo en ese momento, pero fue esto lo que habría de modificar to­da su vida. Y su padre dijo algo muy simple. Dijo: “Cuando alguien te in­sulte, hijo mío, dile que meditarás acerca de ello durante veinticuatro horas y después volverás para respon­derle.”

Gurdjieff no podía creer que esto fuera una clave tan importante. No podía creer que eso fuera algo tan va­lioso que debiera recordarlo. Y pode­mos ser indulgentes con un pequeño de nueve años. Pero, como eso fue al­go dicho por su agonizante padre, que tanto lo había amado y que, apenas lo dijo, dio su último aliento, quedó gra­bado en él. No podía olvidarlo. Cada vez que se acordaba de su padre, re­cordaba su frase.

Sin comprenderla realmente, co­menzó a practicarla. Si alguien lo in­sultaba, decía:

“Señor, tengo que meditar respecto de ello durante veinticuatro horas. Es lo que me ha dicho mi padre, que ya no está aquí. Y yo no puedo desobe­decer a un anciano muerto. Me quería muchísimo, y yo lo quería muchísimo a él; ahora, no hay manera de desobe­decerlo. Uno puede desobedecer a su padre mientras está vivo pero, cuando ha muerto, ¿cómo podría no hacerle caso? Así que, por favor, discúlpeme. Volveré en veinticuatro horas y le res­ponderé.”

Decía: “Meditar durante veinticua­tro horas me ha aportado las más cla­ras visiones de mí mismo. A veces, he descubierto que el insulto era correc­to, que eso es lo que soy. Entonces, buscaba a la persona y le decía: ‘Se­ñor, gracias, tenía usted razón. No fue un insulto, sino sólo un comentario sobre algo real. Me llamó estúpido, y lo soy.’

O a veces me ha pasado que medi­tar durante veinticuatro horas me lle­vaba a darme cuenta de que se trataba de una absoluta mentira. Pero, cuando algo es mentira, ¿por qué ofenderse? Entonces, nunca iba a decirle a esa persona que había mentido. Una men­tira es una mentira, ¿por qué moles­tarse por ella?”

La contemplación y la meditación, poco a poco, lo volvieron más atento a sus propias reacciones que a las de los demás. ( 23 )

La meditación es DIVERSIÓN

Millones de personas se privan de hacer meditación porque se le ha atri­buido a la meditación una connota­ción errónea.

Se la ve como algo serio y depri­mente, se considera que contiene algo de religiosidad, se cree que es sólo para quienes están muertos, o casi muertos, para quienes son serios, me­lancólicos, tienen caras largas, han perdido el carácter festivo, la diver­sión, la naturaleza lúdica y las ganas de celebrar.

Éstas son las características de la meditación. Una persona verdadera­mente meditativa es de naturaleza lú­dica: para ella, la vida es diversión, una leela, un juego.

Y lo disfruta en gran forma. Esta persona no es seria; está relajada. ( 24 )

La meditación es COMPRENSIÓN

Tendrás que entender una de las cosas más importantes acerca de la meditación: que no hay técnica algu­na que nos conduzca a ella.

En lo concerniente a la meditación, no hay diferencia entre las llamadas antiguas técnicas y las nuevas técni­cas de retroalimentación biológica. La meditación no es un producto ob­tenido a través de la mente. Se produ­ce más allá de la mente. No hay técni­ca alguna que pueda ir más allá de la mente.

Pero habrá de producirse un ma­lentendido en los círculos científicos, y sobre cierta base. La base de todo el malentendido es la siguiente: cuando el ser de una persona se encuentra en estado de meditación, genera ciertas ondas en su mente. Estas ondas pue­den ser provocadas desde afuera por medios técnicos. Pero esas ondas no darán lugar a la meditación. Allí radi­ca el malentendido.

La meditación genera esas ondas; es la mente que refleja el mundo inte­rior.

Lo que sucede en el interior de ca­da uno no es observable. Pero lo que ocurre en la mente sí lo es. Ahora hay sensibles instrumentos… que nos per­miten evaluar qué clase de ondas se producen cuando una persona está dormida, qué clase de ondas se produ­cen cuando una persona está soñando, qué clase de ondas se producen cuan­do una persona está en estado de me­ditación.

Pero, creando estas ondas, uno no puede generar la situación: estas on­das no son más que síntomas, indica­dores.

Está muy bien: puedes analizarlas. Pero recuerda que no existen atajos para acceder a la meditación, y que ningún recurso mecánico demuestra ser útil para ello. De hecho, la medi­tación no requiere de técnica alguna, ni científica ni de otra clase.

La meditación es sólo compren­sión.

No se trata de sentarse en silencio. No se trata de cantar un mantra. Se trata de comprender los sutiles meca­nismos de la mente. A medida que de­sentrañas esos mecanismos mentales, vas adquiriendo una gran conciencia que no proviene de la mente. Este co­nocimiento va surgiendo en tu ser, en tu alma, en tu conciencia.

La mente no es más que un meca­nismo pero, cuando ese conocimiento aparece, seguro que habrá de generar a su alrededor un cierto patrón de energía. La mente nota ese patrón de energía. La mente tiene un mecanis­mo muy sutil.

Y tú estás estudiándolo desde afue­ra; por lo tanto, cuanto mucho, puedes analizar la mente. Al ver que siempre que alguien está en silencio, sereno y en paz, siempre, inevitablemente, aparece cierto patrón de ondas en su mente, el razonamiento científico afirmará: si podemos crear este patrón de ondas en la mente a través de cier­tas técnicas de retroalimentación bio­lógica, entonces el ser interior alcan­zará grandes niveles de conocimiento. Esto no va a suceder.

Estas ondas de la mente no consti­tuyen la causa de la meditación; al contrario, son su efecto. Pero no po­demos ir del efecto hacia la causa. Es posible crear ciertos patrones en la mente a través de la retroalimentación biológica, y estos patrones de ondas pueden provocar una sensación de paz, de silencio y de serenidad en la persona. Como ella misma ignora lo que es la meditación y no tiene mane­ra de comparar, puede ser llevada a creer que eso es la meditación. Pero no lo es. Porque, en el momento en que se detiene el mecanismo de re­troalimentación biológica, las ondas desaparecen, al igual que el silencio, la paz y la serenidad.

Y puedes continuar practicando con esos instrumentos científicos du­rante años: no cambiará tu carácter, no cambiará tu moralidad, no cambia­rá tu individualidad. Seguirás exacta­mente igual.

La meditación es transformadora. Te lleva a niveles más altos de con­ciencia y modifica todo tu estilo de vida. Transforma tus reacciones en respuestas hasta tal punto que resulta increíble que la misma persona que hubiera reaccionado con furia en una situación, ahora actúe con profunda compasión y con actitud amorosa en la misma situación.

La meditación es un estado del ser, al que se accede a través de la com­prensión.

Requiere de inteligencia; no de téc­nicas. ( 25 )

La meditación es ENCANTO

La meditación es simplemente sen­tirse encantado de la propia presencia. La meditación es el encanto de la pro­pia existencia. Es muy simple: un es­tado de conciencia en completa rela­jación, en el cual no haces nada. Cuando llega el momento de actuar, te pones tenso. De inmediato llega la ansiedad. ¿Cómo hacer? ¿Cómo lo­grarlo? ¿Cómo no rendirse? Ya has avanzado hacia el futuro. La medita­ción consiste simplemente en existir, sin hacer nada: ni acciones, ni pensa­mientos, ni emociones. Simplemente existes, y sólo te sientes encantado.

¿De dónde proviene este encanto cuando no estás realizando actividad alguna? No viene de ninguna parte, o bien procede de todas partes. No hay razones para él, pues la existencia es­tá hecha de un material llamado júbi­lo. Éste no requiere de causa, de razón alguna. Si estás triste, tienes un moti­vo para estarlo. Si estás feliz, simple­mente lo estás: no hay razones para ello. Tu mente tratará de encontrar una razón, porque no puede creer en lo inmotivado, por no poder contro­larlo. Con lo inmotivado, la mente se torna simplemente impotente. Por eso, la mente sigue hallando una u otra razón. Pero quiero decirte que, cuando estás feliz, no hay razón algu­na para ello. Cuando estás triste, tie­nes algún motivo para estarlo. Esto se debe a que la felicidad no es sino el material del cual estás hecho. Es tu propio ser, tu esencia más íntima. El júbilo es tu esencia más íntima.

Mira los árboles, los pájaros, las nubes, las estrellas… Y, si tienes ojos para ello, serás capaz de ver que la existencia toda está llena de alegría. Todo es simplemente dicha. Los árbo­les son felices sin razón alguna; no van a ser primeros ministros ni presi­dentes, no se volverán ricos ni recibi­rán nunca un resumen bancario. Con­templa las flores: no hay motivos. Es simplemente increíble lo alegres que son las flores.

La existencia toda está hecha del material llamado alegría. ( 26 )

La meditación es RELAJACIÓN

La meditación es una pausa, un descanso total, una completa deten­ción de toda actividad: física, mental, emocional. Cuando te tomas un des­canso tan profundo, nada se agita en tu interior. Cuando abandonas toda acción en sí, como si estuvieras me­dio dormido a pesar de estar despier­to, llegas a saber quién eres. De re­pente, se abre la ventana. No se la puede abrir con esfuerzo, pues el es­fuerzo genera tensión, y ésta es la causa de todas nuestras desdichas. Por esta razón, es muy importante comprender esto: la meditación no es un esfuerzo.

Uno debe tener una actitud lúdica respecto de la meditación, aprender a disfrutarla como algo divertido. Uno no debe tomarla de manera seria y formal. Si lo hace, está perdido. Uno debe llegar a la meditación en forma muy placentera. Y tiene que ser cons­ciente de que está cayendo en un des­canso más y más profundo. No se tra­ta de concentración; por el contrario, se trata de relajación. Cuando estás completamente relajado, por primera vez comienzas a sentir tu propia reali­dad; te enfrentas a tu propio ser. Mientras estás en actividad, estás tan ocupado que no puedes verte a ti mis­mo. La actividad crea mucho humo a tu alrededor, levanta mucho polvo a tu alrededor. Por eso es necesario aban­donar toda actividad, al menos duran­te unas horas por día.

Esto es así sólo al comienzo. Una vez que has aprendido el arte del des­canso, puedes estar en actividad y en reposo al mismo tiempo, porque en­tonces sabes que el descanso es algo tan íntimo que nada que provenga de afuera puede perturbarlo. La activi­dad continúa en la periferia, mientras que, en el centro, tú sigues en reposo. Entonces, sólo al comienzo hay que abandonar toda actividad durante al­gunas horas. Cuando uno ha incorpo­rado el arte, ya no hay problema: uno puede permanecer en estado de medi­tación durante las veinticuatro horas del día y continuar al mismo tiempo con todas las actividades de su vida cotidiana.

Pero recuerda: la palabra clave es descanso, relajación. Nunca vayas en contra del descanso y la relajación. Acomoda tu vida de tal manera que dejes de lado toda actividad inútil (pues el noventa por ciento de las actividades son vanas: no tienen otro fin que matar el tiempo y mantenerse ocupado). Haz únicamente lo esencial y dedica cada vez más tus energías a tu viaje interior. Entonces, se produce aquel milagro en el momento en que puedes estar al mismo tiempo en re­poso y en actividad. Es la reunión de lo sagrado con lo mundano, la reu­nión del materialismo con el espiri­tualismo. ( 27 )

La meditación es FRIALDAD

Si recurres a los monjes católicos, jainistas o budistas, los notarás muy nerviosos. Tal vez no estén tan ner­viosos en sus monasterios pero, si los sacas al mundo, los notarás muy, muy nerviosos, porque a cada paso se to­pan con una tentación. Un hombre de meditación llega a un punto en que ya no tiene tentaciones. Trata de enten­derlo. La tentación nunca proviene de afuera; es el deseo reprimido, la ener­gía reprimida, la ira reprimida, la se­xualidad reprimida, la avidez reprimi­da, lo que da origen a la tentación. La tentación surge de tu interior; no tiene nada que ver con cosas exteriores. No es que aparezca un diablo y te tiente; es tu propia mente reprimida que se vuelve maligna y ansía vengarse. Pa­ra controlar a esta mente, uno debe mantenerse tan frío e indiferente que la energía vital no pueda recorrer las extremidades ni el cuerpo. Si se per­mite la circulación de la energía, esas represiones aflorarán a la superficie. Por eso la gente aprende cómo mante­nerse insensible, cómo tocar a los otros y a pesar de ello no tocarlos, có­mo ver a la gente y al mismo tiempo no verla. La gente vive con clichés: “Hola, ¿cómo estás?” Nadie quiere decir nada con estas frases. Tienen la única finalidad de evitar el verdadero encuentro entre dos personas. Nadie mira al otro a los ojos, le toma las ma­nos ni trata de sentir la energía del otro. La gente no se permite abrirse al otro. Muy asustada, la gente apenas se controla de alguna manera… Fríos y muertos, con camisa de fuerza.

Un hombre de meditación aprende a estar lleno de energía, a un nivel má­ximo, óptimo. Vive en la cima; hace de la cima su morada. Con seguridad, tiene su calidez, pero no es fervoroso; sólo muestra señales de vida. No es de temperamento caliente; es frío, pues no se deja llevar por sus deseos. Es tan feliz que ya no busca la felici­dad. Se siente tan cómodo, tan como en casa, que no va hacia ningún lado; no anda a las corridas ni persigue na­da… Es insensible y frío. ( 28 )

La meditación es UNIDAD

El sexo resulta tan atractivo porque permite que dos seres, durante un ins­tante, se transformen en uno. Pero, en ese momento, no tienes conciencia. Buscas lo inconsciente porque aspiras a la unidad. Pero, cuanto más lo bus­ques, tanto más pendiente estarás. En­tonces, no sentirás el éxtasis del sexo, pues el éxtasis surge de lo inconscien­te. Puedes dejar de lado la conciencia en un momento de pasión. La con­ciencia se pierde. Durante un breve instante, estás en un abismo, pero sin conciencia de ello. Pero, cuanto más lo buscas, tanto más se pierde. Final­mente, llega un momento en que, en situaciones sexuales, el momento de falta de conciencia ya no se produce. Se pierde el abismo, el éxtasis. Enton­ces, el acto sexual se transforma en al­go estúpido. Es sólo una liberación mecánica, sin que haya en él nada de espiritual.

Únicamente conocemos la unidad inconsciente; nunca hemos tenido ac­ceso a la unidad consciente. La medi­tación es unidad consciente; es decir, es el otro polo de la sexualidad. El se­xo está en un polo: el de la unidad in­consciente; la meditación está en el otro: el de la unidad consciente. La sexualidad está en lo más bajo de la escala de la unidad, mientras que la ­meditación está en lo más alto, en la cima de la escala de la unidad. La di­ferencia radica en el grado de con­ciencia.

La mentalidad occidental piensa actualmente en la meditación porque el sexo ha perdido su atractivo. Cada vez que una sociedad se vuelve per­misiva respecto del sexo, aparece la meditación, porque el sexo sin inhibi­ciones elimina la magia y el romanti­cismo de la sexualidad, anula su as­pecto espiritual. Ahí hay mucho sexo, con lo cual uno no puede seguir sin tener conciencia de ello. Una socie­dad reprimida sexualmente puede se­guir siendo erótica, pero una sociedad liberada, desinhibida, no puede con­servar para siempre su erotismo. Tie­ne que ser trascendida. Por lo tanto, si una sociedad es sexual, ha de seguirla la meditación. Para mí, una sociedad liberada en el terreno sexual es el pri­mer paso hacia la exploración y la búsqueda. ( 29 )

La meditación es RECREACIÓN

No estoy en contra del sexo, y no estoy diciendo que lo abandones. Es­toy pidiendo que lo entiendas, que medites acerca de este tema, y que no te quedes sólo haciendo el amor de manera inconsciente. Y eso hará de tu meditación la más grande de todas. Está más consciente, alerta, pendien­te, y observa lo que sucede realmente. Este momento de éxtasis, ¿se produce por medio del sexo o porque no hay más sexo durante un rato y el deseo ha desaparecido? Durante unas horas después de hacer el amor, no piensas en el sexo. De ahí la paz, la calma, la tranquilidad. Nuevamente surgirá el deseo y volverán las perturbaciones; nuevamente se producirá un distur­bio: el lago se agitará y hará olas.

Si uno medita acerca de su propia sexualidad, uno comienza a compren­der grandes secretos de la vida que allí se ocultan. La clave está en el se­xo. La sexualidad no sólo es la clave para la reproducción, sino también para volver a recrearse a uno mismo. No es sólo reproducción; es verdade­ra recreación.

La palabra “recreación” ha perdido su significado original. Ahora, “re­creación” alude a disfrutar unas vaca­ciones, a gozar jugando por ahí. Pero, de hecho, cada vez que juegas o estás de vacaciones, en ti se crea algo nue­vo. Es verdaderamente re-creación; es algo más que placer. Algo que en el trabajo y en el mundo cotidiano mue­re, aquí renace. Y el sexo se ha trans­formado en el acto más recreativo de la vida de la gente. Constituye su ac­to re-creativo. Pero, en un plano supe­rior, es realmente recreativo, y no só­lo placer. Guarda en sí grandes secre­tos, y el primero de ellos es (si medi­tas, lo descubrirás) que el placer se produce porque el sexo desaparece. Y, cuando estás viviendo ese momento de placer, también el tiempo desapa­rece (si meditas), la mente también desaparece. Y éstas son las caracterís­ticas de la meditación.

Mi opinión es que la primera vis­lumbre de meditación debe de haber aparecido en el mundo por medio del sexo; no hay otra posibilidad. La me­ditación debe de haber cobrado vida a través de la sexualidad, pues el sexo es el fenómeno más meditativo (si lo comprendes, si llegas a lo profundo de él, si no lo usas como si fuera una droga). Entonces, poco a poco, a me­dida que crece la comprensión del fenómeno, tanto más desaparece el de­seo, hasta que llega un día de gran li­beración, en el cual el sexo deja de obsesionarte. Entonces, uno está tran­quilo, callado, completamente uno mismo. Ha desaparecido la necesidad del otro. Si quiere, uno igual puede hacer el amor, pero no es necesario.

Entonces, será una especie de acto compartido. ( 30 )

La meditación es DESCANSO

Cuando digo “Abandona el yo y la mente”, no quiero decir que ya no puedas utilizar la mente. De hecho, cuando no te quedas pegado a la men­te, puedes usarla mucho mejor, de manera mucho más eficiente, porque la energía que usabas para adherirte a ella queda disponible. Y, cuando no estás continuamente en el terreno de la mente, las veinticuatro horas del día centrado en ella, también le das a la mente un tiempo de descanso.

¿Sabes? Hasta los metales necesi­tan descansar; hasta los metales se fa­tigan. Entonces, ¿qué decir de este su­til mecanismo de la mente? Es el me­canismo más sutil del mundo. En un cráneo tan pequeño, tienes una bio­computadora tan compleja que no existe aún ninguna computadora crea­da por el hombre que sea capaz de competir con la mente. Los científi­cos dicen que el cerebro de un solo hombre podría albergar todas las bi­bliotecas del mundo y aún quedaría algo más de espacio.

Y estás usándola permanentemen­te. ¡Para nada, innecesariamente! Te has olvidado de cómo apagarla. Que­da encendida durante setenta u ochen­ta años, funcionando y funcionando, y se fatiga. Por eso la gente pierde in­teligencia: por la sencilla razón de que están muy cansados. Si la mente pudiera descansar un poco, si pudie­ras dejarla tranquila durante unas ho­ras por día, si de vez en cuando le die­ras un descanso a tu mente, ella reju­venecería, se volvería más inteligente, más eficiente, más capacitada.

Entonces, no digo que no utilices tu mente, sino que no seas usado por ella. Justamente en este momento, la mente es el amo y tú el esclavo.

La meditación te hace amo y trans­forma a la mente en esclava. Y recuer­da: la mente como amo es peligrosa, porque, después de todo, no deja de ser una máquina. Pero la mente como esclava es extremadamente útil y im­portante. Una máquina debe funcio­nar como tal, no como amo. Nuestras prioridades están todas del revés: es tu conciencia la que debería ocupar el lugar del amo.

Entonces, cada vez que quieras usarla, tanto en Oriente como en Oc­cidente (por supuesto que la necesita­rás en el mundo mercantil), ¡úsala! Pero, cuando no la necesites, cuando estés descansando en tu casa, junto a la pileta de natación o en el jardín, no hay necesidad: i déjala de lado y olví­dala! Simplemente, existe.

La meditación es ser el AMO

La sociedad no podría existir sin el lenguaje; necesita de él. Pero la exis­tencia no. No estoy diciendo que de­bas existir sin el lenguaje. Tienes que usarlo. Pero tienes que ser capaz de encender y apagar el mecanismo de verbalización. Cuando existes como un ente social, es necesario el meca­nismo del lenguaje. Pero, cuando es­tás a solas con la existencia, debes ser capaz de apagarlo. Si no puedes ha­cerlo, continúa funcionando y no pue­des detenerlo. Entonces, te transfor­mas en un esclavo de este mecanismo. La mente debe ser un instrumento, no el amo.

Cuando la mente se transforma en el amo, se produce un estado no me­ditativo. Cuando el amo eres tú, cuan­do el amo es tu conciencia, hay un es­tado meditativo. Entonces, la medita­ción implica transformarse en el amo del funcionamiento de la mente. ( 32 )

La meditación es en el INTERVALO

Toma conciencia de tus procesos mentales, de cómo funciona tu mente. En el momento en que adquieres con­ciencia del funcionamiento de tu mente, te separas de ella. La misma conciencia significa que tú estás más allá de la mente: te mantienes aparta­do, eres testigo. Y, cuanto más alerta estés, más capaz serás de notar los in­tervalos que separan la experiencia de las palabras. Los intervalos están allí, pero tú estás tan poco alerta que nun­ca los percibes. Entre dos palabras siempre hay un intervalo, por más im­perceptible o pequeño que sea. Si no fuera así, las dos palabras no podrían seguir siendo dos: se transformarían en una sola. Entre dos notas musica­les, siempre hay un intervalo, un si­lencio. Dos palabras o dos notas no podrían ser dos si entre ellas no exis­tiera un intervalo. Siempre hay allí un silencio, pero uno debe estar realmen­te concierte y atento para percibirlo.

Cuanto más consciente estés, más lenta se vuelve la mente. Siempre es proporcional: a menor grado de con­ciencia, tanto más rápido trabaja la mente; y, a mayor grado de concien­cia, tanto más lento será el funciona­miento de la mente. Cuando estás más pendiente de la mente, más lenta se vuelve, mientras que aumentan los in­tervalos que separan a dos pensa­mientos. Entonces, puedes notarlos.

Es como una película. Cuando el proyector pasa la cinta en cámara len­ta, puedes ver los intervalos. Si levan­to la mano, esto se divide en miles de partes, cada una de las cuales será una sola foto. Si estas miles de fotos pa­san ante tus ojos a una velocidad tal que no llegas a ver los intervalos, ve­rás la elevación de la mano como un proceso. Pero, en cámara lenta, pue­des percibir los intervalos.

La mente es como una película: los intervalos están allí. Cuanta más aten­ción le prestes a tu mente, tanto más los percibirás. Es como el cuadro ges­talt: un cuadro que contiene al mismo tiempo dos imágenes diferentes. Uno puede ver una imagen o la otra, pero no puede ver las dos al mismo tiempo. Puede ser un cuadro de una anciana y, al mismo tiempo, de una joven. Pero, si has visualizado una de las dos imá­genes, no puedes ver la otra; y, cuan­do has visualizado la otra, se pierde la primera. Aun cuando sepas perfecta­mente bien que has visto las dos imágenes, no puedes ver ambas simultá­neamente.

Lo mismo sucede con la mente. Si ves las palabras, no puedes percibir los intervalos; y, si ves los intervalos, se te pierden las palabras. Toda pala­bra es seguida de un intervalo, y todo intervalo es seguido de una palabra, pero no puedes registrar ambos de manera simultánea. Si te concentras en los intervalos, se pierden las pala­bras y te ves arrojado en la medita­ción.

Una conciencia que sólo se con­centra en las palabras no es meditati­va, mientras que una conciencia que se concentra únicamente en los inter­valos lo es. Cada vez que tomes con­ciencia de los intervalos, se perderán las palabras. Si observas con aten­ción, no encontrarás palabras: sólo hallarás un intervalo.

Puedes percibir la diferencia entre dos palabras, pero no puedes registrar la diferencia entre dos intervalos. Las palabras son siempre plurales, mien­tras que el intervalo es siempre singu­lar: “el” intervalo. Se funden y se transforman en uno. La meditación implica concentrarse en el intervalo. ( 33 )

La meditación es en el PRESENTE

La mente se concentra: actúa a par­tir del pasado. La meditación actúa en el presente, a partir del presente. Es una pura respuesta dirigida al presen­te, no una reacción. No actúa a partir de las conclusiones, actúa viendo lo existencial. Analiza tu vida: hay una gran diferencia cuando actúas a partir de las conclusiones. Ves un hombre y sientes que te atrae: es un hombre her­moso, luce muy bien, parece inocen­te. Tiene ojos bellos, su mirada es her­mosa. Pero después el hombre se pre­senta y dice: “Soy judío”, cuando tú eres cristiano. Algo se quiebra de in­mediato y se produce un distancia­miento: ahora, el hombre ya no es inocente, ya no es hermoso. Tú tienes ciertas ideas sobre los judíos. O bien él es cristiano cuando tú eres judío y tienes ciertas ideas sobre los cristia­nos (lo que la cristiandad les ha hecho a los judíos históricamente, lo que otros cristianos les ha hecho a los ju­díos, cómo han torturado judíos a tra­vés de los años… Y él es cristiano), y algo de repente cambia. Esto es actuar a partir de conclusiones, de prejui­cios, en lugar de mirar a este hombre; porque este hombre puede no ser la clase de hombre que crees que debe ser un judío… Pues cada judío es una clase de hombre diferente, cada hindú es una clase de hombre diferente, al igual que cada mahometano. No pue­des actuar desde los prejuicios. No puedes actuar rotulando a la gente. No puedes encasillar a la gente; nadie puede ser encasillado. Puede haberte engañado una centena de comunistas pero, cuando conoces al comunista número ciento uno, no sigas soste­niendo la categoría que tu mente ha creado: que los comunistas son im­postores, o lo que sea. Éste puede ser otra clase de hombre, dado que no hay dos personas iguales. Siempre que actúas a partir de conclusiones, se trata de la mente. Cuando puedes ob­servar el presente sin permitir que ninguna idea obstruya la realidad ni los hechos, simplemente contemplas el hecho y actúas a partir de esta ob­servación: eso es la meditación. ( 34 )

La meditación es un ACONTECIMIENTO

Cuando digo que debes abandonar el pensamiento, no creas que es inme­diato, porque yo tengo que usar el lenguaje. Entonces, afirmo “abando­na el pensamiento” pero, si empiezas a abandonarlo, te perderás, porque nuevamente lo reducirás a una acción. “Abandona el pensamiento” significa simplemente que no hagas nada. Siéntate. Deja que las ideas se aclaren por sí solas. Deja que la mente suene en su propio acorde. Limítate a sen­tarte contemplando la pared, en un rincón silencioso, sin hacer nada de nada. Relajado, flojo, sin hacer es­fuerzo alguno, sin ir a ningún lado. Como si estuvieras quedándote dormido despierto: estás despierto y te estás relajando, pero todo el cuerpo se va quedando dormido. Sigues alerta por dentro, pero todo el cuerpo entra en una profunda relajación.

Las ideas se aclaran por sí mismas, sin que necesites pasar de una a otra, sin que necesites tratar de ponerlas en orden. Es como si un arroyo se llena­ra de lodo… ¿Qué haces? ¿Saltas en él y ayudas a que el arroyo recupere su claridad? ¡Producirás más lodo! Sim­plemente te sientas en la orilla, y es­peras. No hay nada que hacer, porque cualquier cosa que hagas llenará más de barro el arroyo. Si alguien atravesó el arroyo y las hojas muertas volvie­ron a la superficie y subió el lodo, só­lo es necesario tener paciencia. Sim­plemente siéntate en la orilla, y obser­va, con frialdad. Y, a medida que el arroyo continúe fluyendo, se llevará

las hojas muertas y el lodo comenza­rá a bajar, pues no puede flotar eterna­mente. Después de un rato, en forma repentina, tomarás conciencia de que el arroyo está nuevamente claro como un cristal. Cada vez que un deseo atraviesa tu mente, el arroyo se llena de lodo. Así que simplemente siénta­te; no trates de hacer nada. En Japón, estar simplemente sentado se llama zazen: consiste sólo en sentarse y no hacer nada. Y, un día, acontece la me­ditación. No es que la vayas a buscar; te llega. Y, cuando la meditación llega a ti, la reconoces de inmediato. Siem­pre ha estado ahí, sólo que no estabas mirando en la dirección correcta. El tesoro ha estado contigo, pero estabas ocupado en otra cosa: en pensamien­tos, en deseos, en mil y una cosas. No estabas interesado en una cosa úni­ca… y era tu propio ser…

Cuanto más comprendes el meca­nismo de la mente, más posibilidades tienes de no interferir. Cuanto más en­tiendes cómo funciona la mente, más posibilidades tienes de poder sentarte en estado de zazen. De ser capaz de sentarte, sólo sentarte y no hacer na­da; de ser capaz de permitir que la meditación acontezca. Es un aconte­cimiento. ( 35 )

La meditación es TRANSFORMACIÓN

Si sientes una gran resistencia ha­cia la meditación, esto simplemente indica cuán profundamente pendiente estás de que suceda algo que modifi­que toda tu vida. Temes volver a na­cer. Has puesto tanto de ti en tus vie­jas costumbres, en la antigua persona­lidad, en la vieja identidad… Meditación es nada más que tratar de purificar el propio ser, tratar de re­frescarse y rejuvenecer, tratar de vol­verse más vivo y más consciente. Si temes la meditación, significa que le tienes miedo a la vida, que le temes al estado de conciencia, y la resistencia se produce porque sabes que, si entras en estado de meditación, es seguro que algo sucederá. Si no te resistes para nada, tal vez se deba a que no te tomas muy en serio la meditación; no la consideras muy sinceramente. En­tonces, puedes divertirte: ¿qué habría que temer? ( 36 )

La meditación es volver a CASA

Hay en ti dos planos: el plano de lo mental y el plano de lo no mental. O bien, permíteme ponerlo en estos tér­minos: el plano en el cual estás en la periferia de tu ser, y el plano en el cual estás en el centro de tu ser. Todo círculo tiene un centro, que puedes conocer, o no. Tal vez ni siquiera sos­peches que hay un centro, pero debe haberlo. Eres una periferia, eres un círculo: hay un centro. Sin un centro, no podrías existir. Hay un núcleo de tu ser.

En ese centro, ya eres un Buda, un siddha, alguien que ya ha llegado al centro. En la periferia, estás en el mundo: en la mente, en los sueños, en los deseos, en las ansiedades, en mil y un juegos. Y eres las dos cosas.

Poco a poco, puedes ir pasando de la periferia al centro y del centro a la periferia, muy suavemente, así como entras y sales de tu casa caminando. No creas una dicotomía. No dices: “Estoy afuera de mi casa, ¿cómo pue­do entrar?” No dices: “Estoy dentro de mi casa, ¿cómo puedo salir?” Hay sol afuera, está cálido y agradable. Te sientas afuera, en el jardín. Luego, ha­ce más y más calor, y comienzas a transpirar. Entonces, ya no es agrada­ble: simplemente, te levantas y entras a la casa. Allí está fresco; no es incó­modo. Ahora, está agradable. Sigues entrando y saliendo.

De la misma manera, un hombre con capacidad de conciencia y de comprensión pasa de la periferia al centro, y del centro a la periferia. No se queda estancado en ningún lugar. De la plaza comercial al monasterio, del sansar al sannya, de estar extro­vertido a estar intravertido. Sigue mo­viéndose continuamente, pues éstas son sus dos alas, no se oponen. Pue­den estar equilibradas en direcciones opuestas; tienen que estarlo. Si las dos alas estuvieran del mismo lado, el pájaro no podría levantar vuelo hacia el cielo. Deben estar en equilibrio, tie­nen que estar en direcciones opuestas, pero igual pertenecen al mismo pája­ro y le sirven al mismo pájaro. Tu in­terior y tu exterior son tus dos alas. Hay que recordar esto con mucha pro­fundidad, ya que hay una posibili­dad… de que la mente tenga una ten­dencia a quedarse estancada. Hay gente que se queda estancada en la plaza comercial y dice que no puede salir de ella y que no tiene tiempo pa­ra la meditación. Afirman que, aunque tuvieran tiempo, no sabrían cómo meditar y que no creen que sean capa­ces de hacerlo. Dicen ser mundanos: ¿cómo podrían meditar? Son materia­listas: ¿cómo podrían meditar? “Des­graciadamente, soy extravertido, ¿có­mo volverme hacia mi interior?”, di­cen. Han elegido una sola de sus alas. Y, por supuesto, es natural que esto provoque cierta frustración. Con una sola ala, seguro que habrá frustración.

Por otro lado, hay gente que se cansa del mundo y escapa de él: acu­den a los monasterios y al Himalaya, se transforman en sannyasins, mon­jes. Empiezan a vivir aislados, forzán­dose a una vida de encierro en sí mis­mos. Cierran los ojos, cierran todas sus puertas y sus ventanas, se transfor­man en mónadas (sin ventanas) de Leibnitz y entonces se aburren.

En la plaza comercial, estaban har­tos, estaban cansados, frustrados. Se estaba transformando en un manico­mio; no podían hallar descanso. Ha­bía demasiadas relaciones y pocas va­caciones, no tenían espacio suficiente para ser ellos mismos. Estaban cayen­do en las cosas, perdiendo su esencia. Se volvían cada vez más materialistas y cada vez menos espirituales. Esta­ban perdiendo su rumbo. Estaban per­diendo la conciencia misma de existir. Huyeron. Hartos, frustrados, se esca­paron. Ahora, están tratando de vivir aislados, haciendo una vida introver­tida. Más tarde o más temprano, se aburren. Nuevamente, han elegido otra ala, pero otra vez eligen una sola. Éste es el camino de una vida asimé­trica. Han caído nuevamente en la misma falacia pero del polo opuesto.

No estoy a favor ni de ésta ni de la otra. Me gustaría que fueras capaz de permanecer en la plaza comercial y, al mismo tiempo, de ser meditativo. Me gustaría que te relaciones con la gen­te, que ames, que te muevas en miles de relaciones (que te enriquecen) y aun así puedas cerrar las puertas y a veces puedas tomarte un descanso de toda relación, para poder relacionarte también con tu propio ser.

Relaciónate con otros, pero tam­bién contigo mismo. Ama a los de­más, pero también a ti mismo. ¡Sal! El mundo es hermoso, está lleno de aventuras; es un desafío, y te enrique­ce… ¡No te pierdas la oportunidad! Siempre que el mundo llame a tu puerta y te convoque, ¡ve! Enfréntalo sin temor: no hay nada que perder; tienes todo por ganar.

Pero no te pierdas. No sigas más y más hasta perderte. A veces, retorna a casa. A veces, olvídate del mundo:

ésos son los momentos de medita­ción. Cada día, si quieres ser equili­brado, debes equiparar lo interior y lo exterior. Ambos deben tener el mismo peso, de manera que tu interior nunca se torne asimétrico.

Esto significa la afirmación del maestro zen: “Camina en el río, pero no dejes que el agua te toque los pies.” Está en el mundo, pero no seas del mundo. Está en el mundo, pero no dejes que el mundo esté en ti. Cuando llegas a casa, llegas a casa: como si el mundo entero hubiera desapareci­do. ( 37 )

La meditación es vivir ALEGREMENTE

La vida carece de propósito. No te sobresaltes. Toda la idea de propósito es errónea: surge de la codicia. La vi­da es mera alegría, festividad, diver­sión, carcajada; carece de propósito alguno. La vida es su propio fin, care­ce de otro objetivo. En el momento en que entiendes esto, comprendes de qué se trata en todo el tema de la me­ditación. Consiste en vivir tu vida de manera alegre, festiva, totalmente, y sin una meta final, sin un propósito a la vista, sin finalidad alguna. Simple­mente, como un niño pequeño que juega en la orilla, juntando caracoles de mar y piedras de colores: ¿con qué finalidad? No hay propósito algu­no. ( 38 )

Fuente


¿Está el arte de alguna manera relacionado con la meditación?

Osho:
El arte puede ser dividido en dos partes. Noventa y nueve por ciento del arte es arte subjetivo. Sólo el uno por ciento es arte objetivo. El noventa y nueve por ciento del arte subjetivo no tiene relación alguna con la meditación. Sólo el uno por ciento es arte objetivo basado en la meditación.

El arte subjetivo significa que estás vertiendo tu subjetividad en la tela: tus sueños,tus imaginaciones, tus fantasías. Es una proyección de tu sicología. Lo mismo sucede con la poesía, la música, en todas las dimensiones de la creatividad; no estás involucrado con la persona que va a ver tu pintura, no te involucras con lo que le va a pasar al ver tu pintura, eso no te concierne para nada. Tu arte es simplemente una especie de vómito. Te ayudará, tal como te ayuda cuando vomitas. Te quita la náusea, te limpia, te hace sentir más sano. Pero no has considerado lo que va a suceder a la persona que va a ver tu vómito. Le darán náuseas. Puede comenzar a sentirse enfermo.

Mira a los cuadros de Picasso. Él es un gran pintor, pero es un artista subjetivo. Viendo sus cuadros, empezarás a sentirte enfermo, mareado, algo se desajusta en tu mente. No puedes seguir mirando los cuadros de Picasso por mucho tiempo. Te gustaría marcharte, porque la pintura no ha surgido de un ser silencioso. Ha surgido desde un caos. Es el producto de una pesadilla. Pero el noventa y nueve por ciento del arte pertenece a esa categoría.

El arte objetivo es justamente lo opuesto. El hombre no tiene nada que eliminar, él esta completamente vacío, absolutamente limpio. Desde este silencio, desde este vacío, surge el amor, la compasión. Y de este silencio surge la posibilidad de la creatividad. Este silencio, este amor, esta compasión – estas son las cualidades de la meditación.

La meditación te trae a tu centro mismo. Y tu centro no es tan sólo tu centro, es el centro de la existencia misma. Sólo en la periferia somos diferentes. Al comenzar a movernos hacia el centro, somos uno. Nosotros somos parte de la eternidad, de una tremenda experiencia luminosa de éxtasis, que está más allá de las palabras. Algo que tú puedes ser…pero muy difícil de expresar. Pero surje un gran deseo en tí de compartirlo, porque toda la gente que te rodea está en la búsqueda de exactamente una experiencia tal. Y tu lo lograste, conoces el sendero.

Y toda esta gente está buscando por todas partes menos en sí mismos: ¡Dónde está! Tu quisieras gritarles en el oido. Quisieras remecerlos y decirles, “¡Abran sus ojos! ¿Adonde van? Donde sea que vayan, se alejan de sí mismos. Vuelvan a casa, y entren en sí mismos tan profundamente como les sea posible!’.

Este deseo de compartir se convierte en creatividad. Alguien puede bailar. Han habido místicos – por ejemplo, Jalaluddin Rumi – cuya enseñanza no era con palabras, su enseñanza era a través de la danza. Él danza. Sus discípulos se sientan alrededor, y él les dice: “Quienquiera danzar conmigo, que lo haga. Es un asunto de sentirlo. Si no lo sientes, es tu asunto. Puedes simplemente sentarte y mirar’.

Pero cuando ves a un hombre como Jalaluddin Rumi danzando, algo dormido en tí se activa. A pesar tuyo encuentras que estás bailando. Ya estás bailando antes de darte cuenta que lo estás haciendo.

Incluso esta experiencia es de enorme valor, el que hayas sido atraído por una fuerza magnética. No ha sido una decisión de tu mente, no has sopesado los pros y los contras, de participar o no participar, no. Sólo la belleza de la danza de Rumi, su energía esparciéndose, se ha posesionado de tí. Tú eres tocado. Esta danza es arte objetivo.

Y si puedes continuar – poco a poco te sentirás menos y menos avergonzado, más y más capaz; pronto olvidarás a todo el mundo. Llega un momento en que el danzarín desaparece y sólo queda la danza.

Hay estatuas en la India, frente a las cuales sólo tienes que sentarte en silencio a meditar. Sólo mira las estatuas. Han sido creadas por meditadores de tal manera, con tales proporciones, que con sólo mirarlas, la figura, la proporción, la belleza… Todo está perfectamente calculado para crear un estado similar en tu interior. Y con sólo estar sentado en silencio frente a una estatua de Buda o de Mahavira, alcanzarás una extraña sensación, la cual no sucederá al sentarte frente a una escultura occidental.

Toda escultura occidental es sexual. Mira la escultura Romana: hermosa, pero algo crea sexualidad en tí. Golpea tu centro sexual. No te eleva. En Oriente la situación es totalmente diferente. Las estatuas se esculpen, pero antes de que un escultor comience a esculpir, él aprende meditación. Antes de comenzar a tocar la flauta, él aprende meditación. Antes de comenzar a escribir poesía, él aprende meditación. La meditación es absolutamente imprescindible para el arte, así será arte objetivo.

Entonces, sólo leyendo unas líneas de un haiku, una forma de poesía corta japonesa – sólo tres líneas, quizás tres palabras – y si lo lees en silencio, te sorprenderás. Es mucho más explosivo que la dinamita. Simplemente abre las puertas de tu ser.

El haiku de Basho está al lado de una fuente en mi jardín. Yo lo amo tanto, yo quería que estuviese ahí. Así cada vez, yendo y viniendo… Basho es una de las personas que yo he amado. No hay mucho en él: Una antigua noria… No es un poema común. Es muy pictórico. Sólo visualízalo: Una antigua noria. Un sapo salta en él…. ¡Casi ves la noria antigua! Casi escuchas al sapo, al sonido de su salto: Plop.

Y luego todo es silencio. La noria antigua está ahí, el sapo saltó en él, el sonido de su salto ha creado más silencio que antes. No es como ninguna otra poesía, que sigues leyendo una poesía, y otra… No, tú simplemente lo lees y te sientas en silencio. Visualízalo. Cierra tus ojos.Mira la antigua noria. Mira el sapo. Míralo saltar. Mira las ondas en el agua. Escucha el sonido. Y escucha el silencio que se produce.

Éste es arte objetivo.

Basho debe haberlo escrito en un estado muy meditativo, sentado a un lado de la noria, mirando al sapo. Y el sapo salta. Y de repente Basho se da cuenta del milagro: el sonido está profundizando el silencio. El silencio es mayor que antes. Éste es el arte objetivo.

A menos que seas un creador, nunca encontrarás verdadero goce. Es sólo creando que te vuelves parte de la gran creatividad del universo. Pero para ser creador, la meditación es una necesidad básica. Sin él tú puedes pintar, pero esas pinturas deben ser quemadas, no deben mostrarse a los demás. Está bien, te ayudó a descargarte, pero por favor, no cargues a nadie más. No las presentes a tus amigos, ellos no son tus enemigos.

El arte objetivo es arte meditativo, el arte subjetivo es arte de la mente.

  • deThe Last Testament, Volume 3, #24

¿Qué se puede hacer con distracciones como el dolor y la rasquiña durante la meditación?

Osho,
Durante la meditación, la distracción frecuente es el dolor físico. ¿Podrías hablar de la meditación sobre el dolor mientras se está produciendo el dolor?

Es de esto de lo que estaba hablando. Si sientes dolor ponle atención, no hagas nada. La atención es una gran espada: Lo corta todo. Tú simplemente ponle atención al dolor.

Por ejemplo, estás sentado en silencio, durante la última parte de la meditación, inmóvil, y sientes muchos problemas en el cuerpo. Sientes que la pierna se está quedando muerta, que hay rasquiña en una mano, sientes hormigas corriendo por tu cuerpo, y lo has visto muchas veces, no hay hormigas. El hormigueo es interno, no externo. ¿Qué tendrías que hacer? Sientes que la pierna se está quedando muerta; ve observando, simplemente pon en ello total atención. Sientes rasquiña; no te rasques, eso no ayudará. Simplemente pon atención. Ni siquiera abras los ojos. Simplemente pon atención interiormente y sólo espera y observa, y en cuestión de segundos la rasquiña desaparecerá. Sea lo que sea, incluso si sientes dolor, un fuerte dolor en el estómago o en la cabeza… Es posible, porque en la meditación todo el cuerpo cambia. Cambia su química. Cosas nuevas empiezan a aparecer, el cuerpo está en el caos. Algunas veces el estómago se verá afectado porque en el estómago has reprimido muchas emociones, y todas ellas se remueven, algunas veces sentirás el vómito, la nausea. Algunas veces sentirás un fuerte dolor en la cabeza porque la meditación está cambiando la estructura interna de tu cerebro. En realidad estás en el caos al pasar por la meditación. Pronto las cosas se estabilizarán. Pero entre tanto, todo será inestable.

Por tanto, ¿qué tienes que hacer? Simplemente mira el dolor en la cabeza; Obsérvalo. Sé un observador. Simplemente olvida que eres un ejecutor, y poco a poco todo disminuye y disminuye de manera tan hermosa y con tal gracia, que no te lo puedes creer a menos que lo sepas. Y no se trata solamente de que la pena desaparezca de la cabeza: Si la energía que estaba creando el dolor se observa, el dolor desaparece y la misma energía se convierte en placer. La energía es la misma. El dolor y el placer son dos dimensiones de la misma energía. Si puedes permanecer sentado en silencio y poniendo atención a las distracciones, todas las distracciones desaparecen. Y, cuando todas las distracciones desaparecen, te das cuenta de repente de que todo el cuerpo ha desaparecido.

¿Qué estaba sucediendo en realidad? ¿Por qué estaban sucediendo esas cosas? Además, cuando no meditas, no se producen. Estás por ahí todo el día y la mano nunca pica, la cabeza no duele, y el estómago está perfectamente y las piernas están bien. Todo está bien. ¿Qué estaba sucediendo realmente? ¿Por qué estas cosas se producen de pronto en la meditación?

El cuerpo ha sido el jefe durante mucho tiempo, y en la meditación estás quitándole la jefatura. Lo estás destronando. Éste se resiste; trata por todos los medios de seguir como jefe. Procurará de muchas maneras distraerte para que se pierda la meditación; se te saca del equilibrio y el cuerpo vuelve otra vez al trono. Hasta ahora el cuerpo ha seguido siendo el jefe y tú has sido un esclavo. Por medio de la meditación estás cambiando todo el asunto; es una gran revolución. Y, por supuesto, ningún gobernante quiere que se le saque de su poder.

El cuerpo juega a la política; eso es lo que está pasando. Cuando crea dolores imaginarios, rasquiña, hormigueo, el cuerpo está tratando de distraerte y es natural porque el cuerpo ha estado gobernando durante mucho tiempo; por muchas vidas ha sido el emperador y tú has sido el esclavo. Ahora tú lo estás poniendo todo al revés. Estás reclamando tu trono, y es natural que el cuerpo intente lo que sea para perturbarte. Si te perturbas, estás perdido. Normalmente las personas reprimen estas cosas. Empezarán a cantar un mantra; no observarán el cuerpo.

No te estoy enseñando ninguna clase de represión. Solamente te enseño atención plena. Observa, simplemente, pon atención, y debido a que eso es falso, inmediatamente desaparecerá. Cuando todos los dolores y rasquiñas y hormigueos han desaparecido y el cuerpo se ha puesto en su lugar correcto de ser un esclavo, surge de repente tanta bendición que no puedes contenerla. Surge de repente tanta celebración en el ser que no puedes expresarla; te desbordas con una paz que sobrepasa la comprensión, una dicha que no es de este mundo.

¿Cuál es la conexión entre la belleza interior y la belleza exterior?

La belleza exterior viene de una fuente diferente a la belleza interior. La belleza exterior viene de tu padre y de tu madre: sus cuerpos crean tu cuerpo. Pero la belleza interior viene de tu propio crecimiento de la conciencia que estás trayendo de muchas vidas.
En tu individualidad ambas cosas se unen, la herencia física de tu padre y de tu madre y la herencia espiritual de tus vidas pasadas, su conciencia, su gozo, su alegría.
Así que no es absolutamente necesario que el exterior sea un reflejo del interior, ni tampoco es verdad lo inverso, que el interior se corresponderá con el exterior.
Pero a veces sucede que tu belleza interior es tanta, tu luz interior es tanta que comienza a irradiar desde tu cuerpo exterior. Tu cuerpo exterior puede no ser hermoso, pero la luz que viene de tus fuentes, tus fuentes más recónditas de vida eterna, harán incluso que un cuerpo que no es hermoso en el sentido común parezca hermoso y radiante.
Pero lo inverso nunca es verdad. Tu belleza externo es sólo superficial. No puede afectar a tu belleza interior. Por el contrario, la belleza exterior llega a ser un obstáculo en la búsqueda del interior: llegas a identificarte demasiado con lo exterior. ¿Quién va a buscar las fuentes interiores? Muy a menudo sucede que las personas que son muy hermosas por fuera, son muy feas por dentro. Su belleza exterior se convierte en un velo para esconderse a si misma y es experimentada por millones de personas todos los días. Tú te enamoras de una mujer o un hombre, porque sólo puedes ver lo exterior. Y sólo dentro de algunos días comienzas a descubrir su estado interior; no corresponde a su belleza exterior. Por el contrario, es muy fea.

Por ejemplo, Alejandro el Grande tenía un cuerpo muy hermoso pero mató a millones de personas, sólo para satisfacer su ego de que él es el conquistador del mundo. El conoció a un hombre, Diógenes, cuando estaba en camino a India, quien vivía desnudo, el único hombre en Grecia que lo hacía, único en una forma. Su belleza era tremenda, no sólo el exterior, sino que también su resplandor interior era tanto y tan deslumbrante que incluso Alejandro tenía que detener sus ejércitos cuando estaba cerca de un bosque cerca de un río. El detenía a sus ejércitos e iba a ver a Diógenes solo; solo, porque no quería que nadie más supiera que existía un hombre que es mucho más hermoso que el mismo Alejandro.
Era temprano en la mañana y Diógenes estaba tomando un baño de sol, desnudo a orillas del río. Alejandro no podía creer que un mendigo … No tenía nada, ninguna posesión – incluso Buda solía tenía un plato para pedir limosna, pero eso también Diógenes lo había tirado. El estaba absolutamente sin ninguna posesión, exactamente como había nacido, desnudo.

Alejandro no podía creer lo que veía. Nunca había visto una personalidad tan bella y podía ver que su belleza no estaba sólo en el exterior. Algo se infiltraba desde el interior; un resplandor sutil, un aura sutil lo rodeaba. Todo a su alrededor era una fragancia, un silencio. Si el interior se vuelve hermoso – depende de ti – lo exterior tendrá que moldearse de acuerdo al interior. El exterior no es esencial, tendrá que reflejar el interior de alguna forma.

Pero lo inverso no es para nada cierto. Puedes tener cirugía plástica, puedes tener un hermoso rostro, hermosos ojos, una nariz hermosa; puedes cambiar tu piel; puedes cambiar tu forma. Pero eso no va a cambiar tu ser. En tu interior permanecerás codicioso, lleno de lujuria, violencia, ira, rabia, celos, con un tremendo deseo de poder. La cirugía plástica no puede hacer nada con respecto a todas estas cosas.

Para eso, necesitarás un tipo diferente de cirugía. Está sucediendo aquí: estás en la mesa de operaciones. A medida que llegas a ser más y más meditativo, pacífico, sucede una profunda unión con la existencia. Caes en el ritmo del universo. El universo también tiene su propio latir. Tu latido, una vez que comienza a ir al ritmo del latido del universo, habrá transformado tu ser desde el estado feo de la animalidad, hacia la auténtica humanidad. E incluso lo humano no es el final. Puedes ir buscando cada vez más profundo y hay un lugar donde tú trasciendes la humanidad y algo de lo divino ingresa en ti. Una vez que lo divino está allí, es casi como una luz en una casa oscura. Las ventanas comenzarán a mostrar la luz; incluso las grietas en la pared o el techo o las puertas comenzarán a mostrar la luz interior.

El interior es tremendamente poderoso, el exterior es muy débil. El interior es eterno, el exterior es muy temporal. ¿Cuántos años permaneces joven? Y a medida que la juventud se escapa, comienzas a sentirte que te estás poniendo feo, a menos que tu ser interno también esté creciendo con los años. Entonces, incluso en tu vejez tendrás una belleza de la que la juventud sentirá celos.
Recuerda, desde el interior sucede el cambio a lo exterior, pero yo no estoy haciéndolo inevitable. A menudo sucede, pero a veces el exterior está en un estado tan podrido que incluso el resplandor interior no puede cambiarlo.

Han habido casos registrados: un gran místico de la India – He hablado de él por casi medio año continuamente. Su nombre era Ashtavakra. Y lo que él ha escrito es tremendamente importante; cada sentencia tiene tantas dimensiones que explorar, pero el hombre mismo estaba en una situación muy difícil.
Ashtavakra – es el nombre que se le dio, porque era casi como un camello. Tenía deformaciones en ocho partes de su cuerpo – una pierna era más larga, un brazo era más corto, su espalda estaba encorvada – en ocho partes estaba deformado. Así es como nació, con un cuerpo deformado, tullido. Pero incluso en un cuerpo deformado y tullido el alma es tan bella como en el cuerpo más hermoso.
Se iluminó, pero su cuerpo estaba demasiado rígido para cambiar con su cambio interior. Sus ojos comenzaron a mostrar algo de la belleza, pero todo el cuerpo estaba hecho un desastre.
La historia es que el emperador de la India en aquellos días era Janak y estaba muy interesado en las discusiones filosóficas. Cada año solía hacer una gran conferencia de todos los eruditos, filósofos, teólogos o quienes quisieran participar. Era una competencia de campeones.
Un filósofo muy famoso, Yagnavalkya llegó un poco tarde. La conferencia había comenzado y él vio parado afuera miles de hermosas vacas. Sus cuernos estaban cubiertos con oro y diamantes. Esto iba a ser el precio para el campeón. Era un día caluroso y las vacas estaban transpirando.
El les dijo a sus discípulos, ‘Tomen estas vacas. Con respecto a ganar la competencia, estoy seguro. ¿Por qué las vacas deben sufren aquí? Llévenlas a nuestro lugar.’ Ellas tenían su propio lugar en el bosque.
Incluso Janak no podía prohibirle a él, porque sabía que él había sido el campeón continuamente por cinco años y sería el campeón esta vez, porque no había nadie más que pudiera derrotarlo. No es correcto tomar el premio antes de ganar, pero su victoria era tan segura para todos que nadie objetó. Y sus discípulos se llevaron todas las vacas.
Mientras Yagnavalkya estaba discutiendo, un sabio muy desconocido también estaba presente en la conferencia. Ashtavakra era el hijo del filósofo desconocido. Su madre estaba esperando que su esposo llegara a casa. Se estaba haciendo tarde y la comida se estaba enfriando. Así que ella envió a Ashtavakra para traer a su padre de vuelta a casa, porque no podía ganar esa competencia. ¿Por qué debe perder innecesariamente su tiempo? El era un erudito pobre y habían más eruditos allí. Ashtavakra salió. Había por lo menos mil personas en la conferencia, los eruditos altamente cultos y sofisticados del país.
Cuando Ashtavakra ingresó, mirando su cuerpo deformado ellos comenzaron a reír. Pero Ashtavakra era un hombre de una integridad tremenda. Mientras ellos comenzaron a reír, él reía incluso más fuerte. Debido a su fuerte risa los demás se detuvieron. No podían creer que él se estaba riendo.

Janak le preguntó, ‘Yo puedo entender por qué ellos se estaban riendo – debido a tu cuerpo; pero no puedo entender por qué tú estás riendo. Y detuviste la risa de ellos con tu risa.’ Un solo hombre detuvo la risa de miles de personas.
Ashtavakra dijo a Janak, ‘Pensé que esta conferencia era para eruditos y filósofos, pero estos son todos zapateros. Ellos pueden entender sólo la piel. Ellos no pueden ver el interior, ellos sólo pueden ver el exterior.’
Se produjo un gran silencio. Lo que él estaba diciendo tenía una gran verdad. Janak disolvió la conferencia y dijo, ‘Ahora me gustaría preguntarle a Ashtavakra solamente. El te ha derrotado sólo con su risa y su sentencia `Ustedes no pueden ver el interior, sólo pueden ver el exterior; todos ustedes son zapateros.’ Los zapateros trabajan con la piel de diferentes animales. Yo disuelvo la conferencia y, Yagnavalka, regresa esas miles de vacas, porque tú sólo te reiste. Y cuando Ashtavakra se rió, tú también te detuviste!’
Era una situación muy extraña; nunca había sucedido antes. Y entonces vino el largo cuestionamiento de Janak, el emperador. Hizo preguntas y Ashtavakra las respondía. Cada respuesta en sí misma llevaba tanto significado y significación.
Porque su cuerpo estaba en tan mala forma que él no podía identificarse con él. A veces venían bendiciones en ese disfraz. No podía salir, porque a donde iba las personas se reían, ‘¡Miren a ese hombre! ¿Han visto algo más feo que eso?’
Así que la mayor parte del tiempo estaba en casa, meditando, resolviendo, ‘¿Quién soy yo? Ciertamente no soy este cuerpo, porque puedo estar conciente de este cuerpo, puedo observar este cuerpo desde dentro. Ciertamente que la conciencia tiene que ser diferente del cuerpo.’

Debido a su cuerpo tullido experimentó la iluminación. La barrera del cuerpo es la identificación con el cuerpo. Pero él no se podía identificar, el cuerpo era tan feo. Nunca se miró a un espejo; habría sido un tremendo shock.
Pero Yagnavalkya tenía que volver esas miles de vacas a la casa de Ashtavakra. Era joven y derrotó a miles de viejos filósofos, bien versados en las escrituras antiguas.
Es una de las cosas más extrañas en este país que en cada libro escrito por algún prominente místico haya habido miles de comentarios, pero nadie ha comentado ante mi sobre Ashtavakra. Y él debe tener por lo menos cinco mil años de edad. Durante cinco mil años nadie se ha molestado en mirar sus declaraciones, que son tan significativas.
Pero su iluminación interior, su entendimiento interior no podía cambiar su apariencia exterior. E incluso para quienes estaban yendo más profundo en ellos mismos, el exterior no importa. Habrían visto incluso en Ashtavakra una tremenda belleza, pero no habría sido del exterior, sino que desde el centro.
Muy a menudo el cambio interior cambia el exterior, si el exterior no es demasiado rígido. Pero el exterior nunca cambia el interior.
Necesitas tener ojos, ir profundo dentro del ser de las personas, lo que es posible sólo si estás yendo dentro de ti mismo. Mientras más profundo vas en tu ser más profundo puedes miras dentro del ser de las otras personas. Y entonces un mundo totalmente nuevo abre sus puertas.

Flanagan está en su lecho de muerte y el Padre Murphy ha venido a darle la extremaución. ‘Abre tus ojos,’ dice el sacerdote. ‘Tenemos que salvar tu alma inmortal.’ Flanagan abre un ojo, lo cierra y trata de adormecerse. Está teniendo un sueño ligero tan rico.
‘Vamos ahora!’ dice el padre Murphy. ‘Si no te quieres confesar, por lo menos respóndeme esto: ¿renuncias al demonio y a todas sus obras?’
‘Bueno, no sé,’ dice Flanagan, abriendo un ojo nuevamente. ‘En un momento como éste no parece muy acertado molestar a nadie.’

El interior sale hacia afuera, no lo puedes esconder mucho. Ahora él está siendo muy calculador. Al momento de la muerte, molestando innecesariamente a otro … y ¿quien sabe a dónde uno va? Es mejor guardar silencio.

Un viudo rico y su hermosa nieta están en un crucero. Por casualidad la chica se cae al agua y Rubin Fingelbaum, de setenta años, se tira al mar y la rescata. Después que los dos están a bordo del barco, el viudo abraza a Rubin.
‘Usted salvó la vida de mi nieta,’ le dice llorando. ‘Soy un hombre rico – ¡Le daré cualquier cosa! ¡Pida lo que quiera!’
‘Sólo responsa una pregunta’, replica Rubin. ‘¿Quién me empujó?’
Lo que está dentro está destinado a salir al exterior.
¿Cómo lo puedes esconder?

Un predicador anciano, de color negro, había usado las letras B.S., M.S. y Ph.D. después de su nombre durante muchos años sin que nadie de su congregación incluso preguntara lo que significaban. Finalmente una mujer viejita y curiosa le pregunta acerca de las letras.
‘Bien, hermana,’ responde. ‘Usted sabe lo que B.S. significa, cierto?’
‘Claro que sí,’ dice la señora indignada. ‘¡Puras Mentiras!’
‘Correcto,’ dice el predicador. ‘Y M.S. sólo significa más de lo mismo y Ph.D. significa un montón’.

Ese es el lado interior de la mayoría de las personas: mentiras, B.S.; M.S., más de lo mismo y Ph.D., un montón.
Ninguna cirugía lo puede cambiar. Pero eres capaz de cambiarlo por ti mismo. Está en tus manos. Nadie puede hacer nada acerca de tu ser interior excepto tú. Tú eres el maestro de tu propio mundo interior. Y como el mundo interior llega a ser silencioso, naturalmente tus ojos son más y más profundos, con una profundidad oceánica. A medida que tu ser tiene menos y menos nubes tu rostro también tiene menos nubes, es sólo un cielo abierto. A medida que tu ser interior descubre la fuente de tu vida, la llama de tu vida, algo de esa llama comienza a resplandecer desde cada poro de tu cuerpo.
Esta es la regla. Ashtavakra es una excepción. Las excepciones no hacen la regla, sólo prueban la regla. Pero nunca ha sucedido al revés antes y no creo que pueda suceder.
Todos estamos intentando ser hermosos en el exterior: todo tipo de maquillaje, todo tipo de cosas están apareciendo para hacer que el exterior sea hermoso.

He escuchado …
Un hombre estaba cazando mariposas. Finalmente después de un esfuerzo de dos o tres horas, cazó cuatro mariposas. Le dijo a su esposa, ‘He cazado cuatro mariposas: dos son machos, dos son hembras’.
La esposa dijo, ‘Mi Dios, cómo supiste cual es macho o hembra?’
El dijo, ‘¡Fácil! Dos estaban sentadas por casi dos horas frente al espejo y dos estaban leyendo el periódico durante dos horas!’
Estamos tan identificados con la periferia de nuestro ser que hemos olvidado que la periferia no existe en si misma. Debe haber un centro en el interior. Y la búsqueda del centro es la única búsqueda religiosa – no de Dios, no del cielo, no de ninguna recompensa por tus virtudes, no para evitar el infierno y el castigo.
Existe sólo una búsqueda religiosa y esa es conocer tu ser más recóndito. Es el ser de todo el universo. Al ingresar a tu templo más interno has ingresado al templo real. Todos los otros templos son falsos, el hombre los fabricó; todos los otros dioses en aquellos templos son falsos, son fabricados por el hombre.
Sólo una cosa no es fabricado por el hombre y es tu dignidad más recóndita, tu gracias más profunda. Esa gracia comienza a inundar tu ser exterior también. Y esa gracia transforma no sólo el interior da un nuevo rostro a tu ser exterior: una inocencia, una serenidad, una profundidad, una paz, un amor y estas son todas flores que florecen alrededor tuyo.
Entonces incluso tu periferia llega a ser tan hermosa, tan musical, como una danza de regocijo … Pero debes comenzar desde el interior. .

Osho: Sat Chit Anan ,, Chapter 27

¿Necesito hacer un esfuerzo para estar consciente?

La cuestión no es esforzarse en estar consciente.Si te esfuerzas en estar consciente, crearás tension en tu interior…cualquier esfuerzo produce tensión. Si intentas estar consciente, estás luchando contigo mismo, no hay necesidad de luchar. La consciencia no proviene del esfuerzo; la consciencia es la fragancia del ‘dejarse llevar’, la consciencia es la flor de la entrega, de la relajación.

Simplemente sientaté en silencio, relajado, sin hacer nada…y la consciencia comenzará a ocurrir. No necesitas imponerla, traerla de ningún lugar. Vendrá a ti de la nada. Brotará de tu interior. Solo sientaté en silencio.

Pero, entiendo cual es tu problema. Es muy difícil sentarse en silencio, los pensamientos van y vienen. Déjalos venir! No luches con tus pensamientos; no hagas ningún esfuerzo. Déjalos venir…¿Qué puedes hacer?. Las nubes van y vienen; deja que los pensamientos vengan y déjalos ir a donde quieran. No estés en guardia, no tomes ninguna actitud acerca de si deberían venir o no, no juzges. Déjalos venir, y déjalos marchar . Permanece totalmente vacío. Los pensamientos pasarán, vendrán y se marcharán, y poco a poco verás como permanecerás impasible a su ir y venir Y cuando su ir y venir deja de afectarte, los pensamientos desaparecen por si mismos, se evaporan…No por tu esfuerzo, sino por tu impasibilidad, tu calma, tu estado de relajación.

No digas que la relajación necesita mucha energía ¿Cómo puede la relajación necesitar mucha energía ? Relajación significa: no hacer.

Sentado en silencio,
Sin hacer nada,
La primavera llega
Y la hierba crece por si misma….

Deja que este mantra se sumerja en tu corazón. Esta es la esencia de la meditación!… Sentado en silencio…haciendo nada…la primavera llega…y la hierba crece por si misma…¡Todo ocurre por si mismo! No necesitas hacer nada.

No conviertas la consciencia en tu meta, así nunca llegarás. Simplemente he definido. He dicho: la consciencia es virtud, la inconsciencia es pecado.

Osho: Philosophia Perennis, Vol. 2, #4

¿Meditación o terapia, sexo, amor y muerte?

Al trabajar terapéuticamente con gente, observo que hay tres grandes miedos que siempre surgen: El miedo a volverse loco, el miedo a dejarse llevar en el orgasmo sexual y el miedo a la muerte.¿Puedes comentar algo al respecto?

Esta es una pregunta existencial. La humanidad ha vivido miles de años con estos tres miedos. No son miedos personales sino sociales. Provienen de la inconsciencia colectiva.

El miedo a volverse loco existe en cada individuo por el simple hecho de que no se le ha permitido desarrollar su inteligencia. La Inteligencia es peligrosa para los intereses creados. Luego durante miles de años se han cortado las raíces de la inteligencia.

En Japón existe un tipo de árbol que se considera una obra de arte; y es simplemente un asesinato. Estos árboles tienen cuatrocientos, quinientos años de vida y doce centímetros de altura. Generaciones de jardineros han estado ocupándose de ellos. La técnica consiste en poner los árboles en una maceta sin fondo, de forma que puedan cortar continuamente sus raíces. No permiten que sus raíces lleguen a la Tierra. Y si no permites que las raíces profundicen en la Tierra, el árbol simplemente envejece, no crece. Es un fenómeno extraño el mirar este árbol. Parece muy viejo, pero solo ha envejecido, está viejo, pero no ha crecido, no se ha desarrollado. Nunca ha florecido, nunca ha dado fruto.

Esta es exactamente la situación del hombre. Sus raíces han sido cortadas. El hombre vive por encima de sus raíces; de esta forma se hace dependiente de la sociedad, de la cultura, de la religión, del estado, de los padres, de todo el mundo. Es dependiente. No tiene raíces. En el momento que se da cuenta de que no tiene raíces, siente que se está volviendo loco. Pierde todo apoyo, cae en un agujero negro… porque su conocimiento es prestado, no es suyo propio. Su respectabilidad es prestada. Por si mismo no tiene respeto por su ser. Su personalidad es un producto prestado de alguna fuente social …la universidad, la iglesia, el estado. No tiene nada propiamente suyo.

Imagina un hombre que vive en un gran palacio con todo tipo de lujos. De pronto un día le haces ver que ni el palacio ni ninguno de sus lujos le pertenecen. Todo ello pertenece a alguien que va a regresar muy pronto y por tanto tú has de marcharte. Este hombre se volverá loco.

En terapias profundas llegarás a este punto y la persona tendrá que enfrentarse a ello y dejar que ocurra. Tendrá que experimentar la locura. Permite en tu terapia que la persona se vuelva loca. Una vez que se haya vuelto loca se desprenderá del miedo. Así experimentará lo que significa la locura, vivirá una experiencia real. El miedo es siempre desconocido, no es real. Deja que se vuelva loca, pronto se calmará, porque el miedo no tiene ninguna base. Es una ilusión proyectada por la sociedad.

Los padres amenazan a sus hijos con que si no siguen sus directrices, si les desobedeces, serás condenado. El Dios Judío dice: ‘Soy un Dios muy celoso, un Dios lleno de ira. Recuerda que no soy gentil, no soy condescendiente.’ Todas las religiones siguen este criterio.

Si sales del camino que sigue la masa, te llamarán loco. Luego todo el mundo continua dependiendo de la multitud, continúan apoyando religiones, iglesias, partidos políticos, naciones, razas … El individuo tiene miedo de estar solo, y es esto precisamente a lo que le estás enfrentando cuando le llevas a las profundidades de su interior. Todos sus puntos de referencia, toda esa muchedumbre desaparece. Por primera vez se ve solo y no tiene nadie en quien apoyarse.

Su problema es …que no ha desarrollado su propia inteligencia. Y al menos que comience a desarrollar su propia inteligencia, siempre tendrá miedo de volverse loco. Y no solo esto, además la sociedad podrá volverle loco en cualquier momento. Si la sociedad quiere volverle loco, si le interesa que sea así, le volverán loco.

Esto ocurre casi a diario en la Unión Soviética. Tomo como ejemplo la Unión Soviética porque ellos lo hacen más científicamente, metodológicamente. Esto ocurre en todo el mundo, pero sus métodos son más primitivos. Por ejemplo, si en India una persona se comporta de forma incorrecta, le convierten en un “paria”, un descastado. Nadie en su ciudad le apoyará. La gente ni siquiera le dirigirá la palabra. Su propia familia le cerrará la puerta en sus narices. Este hombre está destinado a volverse loco. La sociedad le está volviendo loco.

En la Unión Soviética ocurre de forma metodológica, incluso con personas que fueron Premios Nobel, personas muy inteligentes, pero cuya inteligencia siempre estuvo controlada, siempre bajo la obediencia del Estado. Un simple acto de desobediencia, como ganar el Premio Nobel, y el gobierno ruso no les permitía aceptarlo, porque este premio provenía del mundo capitalista y aceptarlo supondría una traición. Así es como compran a la gente, y son estas personas las que controlan todos los secretos de la ciencia. No quieren que el mundo les conozca, no quieren que estén en contacto con otros científicos, no les permiten aceptar el premio Nobel. Y si la persona insiste en aceptarlo, inmediatamente le ingresan en un hospital.

De nada sirve que diga “Estoy perfectamente sano; ¿Por qué me ingresan en un hospital?” Ellos responden, “Porque los médicos piensan que vas a enfermar. Aunque no te des cuenta, tienes los primeros síntomas”. Y comienzan a inyectar químicos a la persona, hasta que al cabo de quince días le han vuelto loco. Le han vuelto loco con químicos. Y cuando está totalmente loco, entonces le llevan a juicio y demuestran que ese hombre está fuera de sí y que debe dejar su trabajo e ingresar en un manicomio. Y nadie sabe después que ocurre con estas personas.

Esto es controlar científicamente. Pero cada sociedad ha estado haciéndolo, y el miedo ha calado en lo más profundo de la inconsciencia. Y la labor de la terapia es liberar a la persona de este miedo. Si consigue liberarse del miedo, si se libera de la sociedad, si se libera de la cultura, de la religión, de Dios, del cielo, del infierno y de toda estas tonterías, se liberará de su miedo. Todo esto toma significado ante su miedo, y es necesario generar miedo para que estas tonterías tomen significado. Es el crimen más horrible que puedas imaginar. Y le está ocurriendo a cada niño de este planeta en cada momento, y aquellos que lo están cometiendo no tienen mala intención; por el contrario, creen que lo están haciendo por el bien del niño. Fueron condicionados por sus padres y ahora trasfieren a sus hijos el mismo condicionamiento.

Pero básicamente toda la humanidad está al borde de la locura. En terapias profundas el miedo surge repentinamente, porque la persona pierde todos sus apoyos, todos sus puntos de referencia; la multitud se aleja más y más, él se queda solo. De repente se queda solo, hay oscuridad, y hay miedo. No ha sido entrenado, nadie le ha enseñado a estar solo y ésta es la función de la meditación. Ninguna terapia es completa sin meditación, porque solo la meditación puede devolver al hombre sus raíces, su fuerza, su individualidad. No hay nada que temer. Pero el condicionamiento es tan fuerte que sentirás miedo en cada paso, en cada momento.

La humanidad vive en paranoia. Esta humanidad podía haber vivido en el paraíso; está viviendo en el infierno. Luego ayuda a la persona a entender que no ha de preocuparse por nada, que no hay nada de lo que asustarse. Es un miedo artificial. Los niños nacen sin miedo. Son capaces de jugar con serpientes sin el más mínimo miedo. No conoce el miedo, no conoce la muerte, no sabe nada …La meditación trae de nuevo a la persona a su niñez. Es un renacer.

Luego ayuda a la persona a entender el porqué de este miedo. Hazle ver que es un fenómeno artificial impuesto en él. Dile “No te preocupes: en esta situación puedes volverte loco”. No tengas miedo. Disfruta … por primera vez estás en una situación en la que te puedes volver loco sin que nadie te condene por ello. Y el grupo tiene que respetar a la persona, amar a la persona …él lo necesita, esto le tranquilizará. Y saldrá del miedo con gran libertad, con fuerza, con integridad.

El segundo miedo es el orgasmo sexual. Este miedo es también un producto de la religión. Todas las religiones existen porque han enfrentado al hombre con sus energías propias. El sexo contiene toda la energía del hombre, su energía vital; los profetas, los Mesías, los mensajeros de Dios, todos ellos están haciendo el mismo trabajo con diferentes palabras, con lenguajes diferentes, pero su trabajo es el mismo …hacer al hombre enemigo de sí mismo.

Y la estrategia básica es… ―como el sexo es tu energía más poderosa ― debe ser condenado, se debe crear en él un sentimiento de culpabilidad. Esto crea un problema al individuo. Su naturaleza es sensual, sexual, y su mente está llena de basura sobre él. Así está dividido. Ni puede abandonar la mente, porque abandonar la mente significa abandonar su sociedad, su religión, sus profetas, su Dios, abandonarlo todo. Y solo será capaz de abandonar todo esto cuando se convierta en un individuo y sea capaz de estar solo y sin miedo.

Luego el hombre tiene miedo del sexo, en lo que se refiere a su mente, pero su naturaleza no tiene nada que ver con la mente. No hay comunicación. La biología tiene sus propias reglas de funcionamiento, luego la biología le empujará al sexo y su mente estará allí presente condenándole continuamente. Luego hará el amor, pero lo hará con prisa. Esta prisa tiene una razón psicológica. Su prisa representa su sentimiento de culpabilidad. Siente que está actuando en contra de Dios, en contra de la religión. Se siente culpable y no sabe cómo evitarlo, luego su compromiso interno es: hazlo, pero de forma rápida. Esto evita el orgasmo.

Ahora, hay implicaciones y sobre implicaciones. Un hombre que no ha conocido el orgasmo se siente insatisfecho, frustrado, lleno de ira, porque nunca ha experimentado un estado que la naturaleza Le ofrece gratuitamente, un estado en el que relajarse totalmente y hacerse uno con la existencia, al menos por unos momentos.

Con esta aceleración no puede llegar al orgasmo. . Sexo y eyaculación se han hecho equivalentes. Esto no es cierto en lo que a la naturaleza se refiere. La eyaculación es solo una parte, que puede ocurrir sin orgasmo. La biología no está interesada en tu orgasmo sino en que seas capaz de producir niños. Tu biología está satisfecha si te reproduces, y para la reproducción sólo la eyaculación es necesaria, no así el orgasmo.

El orgasmo es un precioso regalo de la naturaleza. El hombre ha sido privado de él y con su prisa a privado también a la mujer. La mujer necesita tiempo para calentarse. Todo su cuerpo es erótico y al no ser que todo su cuerpo esté temblando de placer, no será capaz de experimentar el orgasmo. No hay tiempo para que se produzca.

Durante millones de años los derechos de las mujeres han sido ignorados. Es por ésto que se han vuelto tan rencorosas, discutiendo continuamente, siempre listas para pelear. Es prácticamente imposible mantener una conversación con una mujer. Llevas años viviendo con una mujer y no recuerdas una sola conversación en la que estuvierais los dos sentados tranquilamente, hablando de las cosas bellas de la vida. No. Todo lo que recuerdas son peleas, discusiones, objetos por los aires … pero no se puede hacer a la mujer responsable de ello. Al ser privada de toda su capacidad de éxtasis; se ha vuelto negativa. Y esto ha dado una oportunidad a los sacerdotes. Todos los templos, todas las iglesias están llenas de mujeres porque ellas son las perdedoras, mucho más que los hombres. Porque a medida que el orgasmo del hombre se hace más local; el resto de su cuerpo deja de ser erótico. Luego su cuerpo no sufre si no se produce una experiencia orgásmica, pero el cuerpo de la mujer si que sufre con ello.

Pero es un buen negocio para las religiones. La gente no iria a la iglesia si no sufriera sicológicamente. No escucharian todo tipo de teologías idiotas. Solo porque están sufriendo, necesitan consolación, quieren tener alguna esperanza, al menos después de la muerte. En esta vida saben que no hay esperanza; es imposible. Y esto da a las religiones la oportunidad de mostrar al hombre y a la mujer que el sexo es inútil. No tiene significado, no tiene razón de ser. Estás innecesariamente malgastando tu energía y su argumento parece correcto, pues nunca lo has experimentado totalmente.

Luego evitando la experiencia del orgasmo, las religiones han esclavizado al hombre y a la mujer. Hoy día la misma esclavitud apoya otro tipo de intereses creados. El sacerdote más actual es el psicoanalista. Ahora él utiliza la misma herramienta. Y me sorprendió saber que todos los nuevos sacerdotes, especialmente los cristianos, estudiaban sicología en sus seminarios. La sicología y el psicoanálisis se ha convertido en una parte necesaria de su educación. Ahora, ¿Qué tiene que ver la sicología con la Biblia? ¿Qué tiene que ver el psicoanálisis con Jesucristo? Se están formando como psicólogos y psicoanalistas, porque es obvio que la figura del sacerdote está desapareciendo, está perdiendo su poder sobre la gente. La figura del sacerdote tiene que ser actualizada, luego puede operar no solo como un guía religioso, sino también como un psicólogo, un psicoanalista. Naturalmente un psicólogo normal y corriente no es tan completo. Él tiene algo más que ofrecer: la religión.

Y todo esto ha ocurrido por un simple mecanismo de condenar el sexo. Luego cuando en tus grupos encuentres gente con miedo al orgasmo, ayúdales a entender que el orgasmo les va a hacer más sanos, más inteligentes, menos iracundos, menos agresivos, más amorosos. El orgasmo te va a devolver las raíces que te han sido arrancadas. Luego no te preocupes. Y quizás sientas en el orgasmo el miedo a volverte loco. Si en el orgasmo alguien se vuelve loco, ayúdale a volverse loco. Solo entonces será capaz de experimentarlo en su totalidad. Y el orgasmo relaja cada célula de tu cuerpo, tu mente, tu corazón.

Es muy importante para la meditación que la persona tenga la experiencia del orgasmo. Entonces puedes hacerle entender lo que es la meditación. Una experiencia orgásmica con la existencia. Si el orgasmo puede ser tan bello y tan beneficioso, tan saludable, al fundirte con un solo ser humano… La meditación es fundirte con todo lo que te rodea, desde la más pequeña brizna de hierva hasta la estrella más lejana.

Una vez que experimentas …Esto…La raíz está en experimentarlo por primera vez. Una vez que lo sabes, que sabes que lo que creías locura no es locura, sino una especie de explosión de éxtasis y que, cuando pasa te deja mas sano, mas entero, mas inteligente, entonces el miedo al orgasmo desaparecerá. Y con él su necesidad de religión, de psicoanálisis y demás tonterías por las que pagas enormes cantidades de dinero.

El tercer miedo del que hablas es el miedo a la muerte. El primero era el miedo a estar solo. La mayor parte del miedo a la muerte se destruirá ante la primera experiencia de estar solo y sin miedo. Otra gran parte del miedo a la muerte desaparecerá con la experiencia del orgasmo, porque durante el orgasmo la persona desaparece. Su identidad es inexistente. Hay una experiencia pero no hay “nadie” que la experimente.

Los primeros dos pasos facilitarán mucho el tercero. Y con cada paso tienes que ir profundizando en tu meditación. La terapia sin meditación no puede ayudar much . Sin meditación la terapia es simplemente superficial, un toque aquí y allá, y pronto el hombre será de nuevo el mismo. Una verdadera transformación no ha ocurrido nunca sin meditación y las situaciones originadas por la terapia son enormemente valiosas en lo que a la meditación se refiere.

Luego primero, utiliza la terapia para hacerle sentirse solo. Segundo, utiliza la meditación para darle el coraje para abandonar todo pensamiento y volcarse totalmente en el orgasmo. Sin preocuparse de lo que ocurra. Estas aquí para apoyarle. Tras estos dos pasos el tercero será muy fácil. Es el más fácil. Parece el mayor miedo del hombre. Pero no es verdad. No conoces la muerte; ¿Cómo puedes entonces tener miedo de ella? Siempre has estado viendo otras personas morir. Nunca te has visto a ti mismo muriendo. Quien sabe, quizás seas la excepción, porque no hay ninguna prueba de que vayas a morir. Los que han muerto han demostrado que eran mortales.

Cuando estaba en la universidad, aprendiendo “lógica” de mi profesor, en cada libro, en cada universidad alrededor del mundo, se enseña el mismo silogismo aristoteliano. El hombre es mortal. Sócrates es un hombre. Luego Sócrates es mortal. Y cuando me enseñaron ese silogismo por primera vez, me puse de pie y dije, “Un momento. Quizás yo sea la excepción. Hasta ahora he sido una excepción. ¿Por qué no también mañana? Sobre Sócrates acepto que el silogismo es cierto porque él esta muerto, ¿Pero y yo?, ¿Y tú?, ¿Y toda esta gente que está viviendo? Ellos no han muerto todavía”.

Tu experiencia de la muerte―de gente muriendo en la miseria, con sufrimiento, con disgusto, con todo tipo de dolores―es lo que origina tu miedo. Porque nadie ha conocido la muerte de un hombre iluminado, con qué belleza muere, con qué éxtasis!. El momento de su muerte es de una luminosidad tremenda, de un silencio… como si su éxtasis irradiase de cada poro de su ser. Aquellos que están cerca de él, aquellos que han tenido la fortuna de estar cerca de él, se sorprenderán de ver que la muerte es mucho más gloriosa que la vida.

Pero este tipo de muerte ocurre solo a aquellos que han vivido totalmente, sin miedo, a aquellos que han vivido con éxtasis, sin preocuparse de que dicen los idiotas sobre la muerte. No la han conocido y continúan hablando acerca de ella..

El miedo a la muerte será el más fácil de los tres. Tienes que resolver los dos primeros, y entonces hacer ver a la persona que la muerte no es el final de la vida. Si meditas profundamente y alcanzas tu centro más profundo, de repente encontrarás una corriente de vida eterna. Tus cuerpos …Has tenido muchos. Tu ser ha adoptado muchas formas diferentes, pero tú continúas siendo el mismo. Pero no ha de ser una creencia ―Tiene que ser tu propia experiencia.

Luego recuerda una cosa: tus grupos de terapia no deben ser como la terapia ordinaria ― simplemente alguien haciendo un lavado de cerebro a un hombre y haciéndole sentir que ha aprendido algo, el hombre experimenta algo y dos semanas después es otra vez el mismo. No hay una sola persona en el mundo que haya sido totalmente curada con psicoanalisis. Y hay miles de psicoanalistas haciendo psicoanálisis, y ni una sola persona en el mundo que haya sido curada. No existe un solo caso que hayan podido resolver todavía, por la sencilla razón de que no conocen la meditación. Y sin meditación puedes continuar pintando la superficie, pero la realidad interior permanece igual.

Mis terapeutas han de introducir la meditación como centro de su terapia, y todo lo demás debe girar alrededor de ella. Entonces la terapia será realmente valiosa. Entonces será necesaria no sólo para aquellos que están enfermos, o desequilibrados mentalmente, o para aquellos que sienten miedo, celos, o violentos. Esta es solo la parte negativa de la terapia.

Nuestra terapia servirá para devolver a la persona su individualidad. Le devolverá su niñez, su inocencia. Esto le dará integridad, cristalización, luego nunca tendrá miedo a la muerte. Y una vez que el miedo a la muerte desaparece, los otros miedos son muy pequeños y caerán por si solos, desaparecerán.

Tenemos que enseñar a la gente como vivir totalmente, íntegramente, contra todas las enseñanzas de las religiones. Las religiones enseñan renuncia. Nosotros enseñamos alegría, celebración.

Osho: The Last Testament, Vol. 2, #16

¿Qué es Vipassana?

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Vipasana es algo tan sencillo, que incluso un niño pequeño puede hacerlo. De hecho, para un niño es mucho más fácil que para ti, porque su mente no está tan llena de basura; él aún está limpio e inocente…

Existen tres formas distintas de practicar Vipasana; puedes elegir la que te resulte mejor. La primera es: Pon atención a tus movimientos, tu cuerpo, tu mente, tu corazón. Caminando, debes caminar con atención. Al mover tu mano, muévela con atención, sabiendo perfectamente que estás moviendo la mano. Normalmente te mueves sin consciencia, de forma mecánica. Si estás paseando por la mañana, puedes pasear sin estar consciente de tus pies. Permanece atento a los movimientos de tu cuerpo. Al comer, permanece alerta a los movimientos necesarios para comer. Al ducharte, pon atención al frescor que te llega; el agua cae sobre ti y produce un gozo tremendo… Permanece alerta simplemente. Eso no tendría que seguir sucediendo en un estado de inconsciencia.

Y lo mismo ocurre con tu mente: Sé un observador de todo pensamiento que pase por la pantalla de tu mente. Sé un testigo de cada emoción que atraviese por la pantalla de tu corazón, no te involucres, no te identifiques con ello, no juzgues qué está bien y qué está mal; esto no hace parte de tu meditación. Tu meditación ha de ser una atención sin elección.

Y un día serás capaz de ver hasta los más sutiles cambios de humor: observarás cómo la tristeza te invade, de la misma forma que la noche invade poco a poco el mundo; serás capaz de ver cómo de pronto una pequeña cosa te hace muy feliz.

Sólo sé un testigo. No pienses, “ Estoy triste”. Simplemente observas “ Hay tristeza a mi alrededor, hay alegría a mi alrededor. Estoy confrontando una cierta emoción o un estado de humor”. Pero tú estás siempre muy lejos de ello: Eres un observador en la colina, y todo lo demás discurre en el valle. Esta es una de las formas en que se puede practicar Vipasana.

Y mi impresión es que para la mujer esta técnica es la más fácil, porque la mujer está más consciente de su cuerpo que el hombre. Su naturaleza es así simplemente. La mujer es más consciente de su apariencia, de sus movimientos, de cómo se sienta; siempre está consciente de su gracia. Y no se trata sólo de un condicionamiento, es algo natural y biológico.

La mujeres que han tenido varios hijos, pueden sentir, cuando están embarazadas, si llevan a un niño o a una niña en su vientre. Los niños juegan al fútbol, dan patadas aquí y allá, el niño se hace sentir…anuncia su presencia. Las niñas permanecen silenciosas y relajadas, no juegan al fútbol, no patalean, no se anuncian. Permanecen tan tranquilas y relajadas como sea posible.
Así que no es un asunto de condicionamiento, porque incluso en el vientre materno puede sentirse la diferencia entre hombre y mujer. El niño es nervioso, no se puede quedar sentado tranquilamente. Quiere hacerlo todo, quiere saberlo todo. La niña actúa de forma totalmente distinta…

La segunda forma trata de la respiración, de ser consciente de la respiración. Al inhalar, el vientre se hincha; al exhalar, el vientre vuelve a su posición original. Entonces,el segundo método consiste en tomar consciencia del movimiento de tu vientre subiendo y bajando… Y el vientre está muy cerca de la fuente de la vida, porque el niño esta unido a la vida de la madre a través del ombligo. Detrás del ombligo está su fuente de vida. Por tanto,cuando el vientre se eleva, es realmente la energía de la vida la que se eleva y desciende con cada respiración. Esto tampoco es difícil, puede que incluso sea más fácil, porque es una sola técnica.

En la primera forma tienes que tener consciencia de tu cuerpo, consciencia de tu mente, y consciencia de tus emociones y estados de humor. Tiene por tanto tres pasos. La segunda forma tiene un solo paso: tomar consciencia del vientre, de su movimiento de expansión y contracción. El resultado es el mismo. A medida que te haces más consciente de tu vientre, la mente se hace más silenciosa, el corazón se vuelve más silencioso, tus estados de humor desaparecen.

Y la tercera forma es tomar consciencia de la respiración a la entrada, cuando la respiración penetra en tus fosas nasales. Siéntelo en ese extremo- en la polaridad opuesta al vientre- siéntelo en la nariz. Al entrar, la respiración da un cierto frescor a tus fosas nasales. Luego sale la respiración… entra la respiración, sale la respiración…

Existe también esta posibilidad. Es más fácil para los hombres que para las mujeres. La mujer es más consciente de su vientre. La mayoría de los hombres ni siquieran respiran con suficiente profundidad como para llegar al vientre. Su pecho se expande y se contrae, pues en el mundo prevalece una forma de atletismo equivocada. Ciertamente, la forma del cuerpo es más hermosa si su pecho es grande y su vientre prácticamente innexistente.
El hombre ha escogido respirar sólo hasta el pecho, por ello su pecho se expande más y más mientras que el vientre se encoge. Esto le da una aparencia más atlética. En todo el mundo, excepto en Japón, los entrenadores y los atletas insisten en respirar llenando los pulmones, expandiendo el pecho y metiendo el vientre. El ideal es el del león cuyo pecho es enorme y su estómago muy pequeño. Sé como un león; ha sido la regla de los gimnastas, atletas y de todos los hombres que trabajan con el cuerpo.

Sólo Japón es una excepción en la creencia de que el pecho ha de ser muy ancho y el vientre casi inexistente. Se necesita cierta disciplina para mantener el vientre hacia dentro, no es natural. Japón ha escogido el camino natural. Te sorprenderás si ves una estatua de Buda japonesa. De esta manera puedes reconocer inmediatamente si una estatua de Buda proviene de Japón o de India. Las estatuas indias de Buda tienen un cuerpo muy atlético: el estómago es muy pequeño y el pecho muy ancho. Pero el Buda japonés es totalmente diferente; su pecho es muy pequeño, porque él respira con su vientre, y éste es muy grande. Su aspecto no es muy elegante porque la idea que impera en el mundo es justo lo contrario, y es muy antigua…Pero respirar por el estómago es más natural, más relajado.

En la noche ocurre cuando duermes: no respiras desde el pecho; respiras desde el vientre. Por eso la noche es una experiencia tan relajante. Después de haber dormido, por la mañana te sientes fresco, joven, porque durante toda la noche has estado respirando de forma natural…¡Estabas en Japón!

Estos son los dos puntos: Si respirar con el estómago y estar atento a su movimiento de expansión y contracción te da miedo porque destruyes tu figura atlética…los hombres pueden estar más interesados en la forma atlética. Entonces es mejor para ellos que pongan su atención cerca de las fosas nasales, en donde entra la respiración. Observa, y cuando salga la respìración, observa.

Estas son las tres formas. Puedes practicar cualquiera de ellas. Y si quieres practicar dos al mismo tiempo, también puedes hacerlo, entonces tu esfuerzo será más intenso. Si quieres utilizar las tres formas al mismo tiempo, también puedes. Entonces el proceso será más rápido. Pero todo depende de ti, de lo que te resulte más fácil.
Recuerda: lo fácil es lo correcto.

A medida que la meditación se asienta en ti, la mente se vuelve más silenciosa, tu personalidad desaparece. Estarás presente, pero el sentimiento de tu “Yo” habrá desaparecido. Entonces se abrirán las puertas. Sólo espera con amor, con apertura en tu corazón este gran momento, el momento más grande de la vida de nadie…la iluminación.

Llegará… llega con seguridad. Nunca se ha retrasado un sólo instante. Una vez que estás en la sintonía adecuada, explota en tu interior súbitamente, te transforma. El hombre viejo muere y resurge un nuevo hombre.

El gran Jefe Toro Sentado llevaba estreñido muchas lunas. Entonces envía a su piel roja favorito al médico blanco a pedir ayuda. El médico blanco da al piel roja tres píldoras para el Jefe, y le pide que vuelva al dia siguiente con el resultado.
A la mañana siguiente el indio vuelve con el mensaje, “Gran Jefe no caca”. Entonces el médico blanco le da una dosis doble.
El piel roja vuelve al dia siguiente con el mensaje “Gran Jefe no caca”. Una vez más el médico le aconseja duplicar la dosis.
De nuevo regresa con el mismo mensaje. La situación se extiende por una semana, hasta que finalmente el médico blanco aconseja al indio dar a Toro Sentado la caja entera.
A la mañana siguiente el indio vuelve con una expresión de enorme tristeza en su cara. ¿Qué ocurre le pregunta el médico?. El pequeño indio le mira con lágrimas en los ojos y dice: “¡Gran Caca, no Jefe!

Un dia te ocurrirá a ti, y será un gran momento.A eso le llamo el momento adecuado.

Osho: The New Dawn , capítulo 16

¿Qué es mejor: empezar con una meditación sentándose, o con una meditación activa?

Puedes entrar en la meditación sentándote, nada más, pero, entonces, siéntate nada más; no hagas ninguna otra cosa. Si puedes sentarte nada más, esto se convierte en meditación. Permanece completamente en el estar sentado; el no-movimiento tendría que ser el único movimiento. En realidad la palabra Zen viene de la palabra zazen que quiere decir, sentarse, nada más, sin hacer nada. Si puedes sentarte nada más, sin hacer nada con tu cuerpo y nada con tu mente, esto se convierte en meditación; pero es difícil.
Puedes sentarte muy fácilmente cuando estás haciendo algo, pero en el momento en que estás sentado nada más sin hacer nada, se convierte en un problema. Cada fibra del cuerpo empieza a moverse interiormente; cada vena, cada músculo, empieza a moverse. Empezarás a sentir un temblor sutil; pondrás atención a muchos puntos del cuerpo a los que nunca has estado atento antes. Y entre más tratas de sentarte y nada más, más movimientos sentirás dentro de ti. Sentarse, por tanto, sólo puede ser útil, si primero has hecho otras cosas.

Tú puedes caminar, nada más; es más fácil. Puedes danzar, nada más; es todavía más fácil. Y, después de que hayas hecho otras cosas que son más fáciles, puedes entonces sentarte. Sentarse en la postura del Buda, es lo último que se debe hacer, realmente; nunca se tendría que hacer al comienzo. Sólo cuando hayas empezado a sentirte totalmente identificado totalmente con el movimiento, puedes empezar a sentirte totalmente identificado con el no-movimiento.

Así que nunca le pido a las personas que empiecen sentándose nada más. Empieza con un fácil comienzo, de otra forma empezarás a sentir muchas cosas innecesariamente, cosas que no están ahí.
Si empiezas sentándote, sentirás mucha perturbación interiormente. Entre más intentes sentarte nada más, más perturbaciones habrá; llegarás a tomar conciencia sólo de tu mente insana y nada más. Esto generará depresión, te sentirás frustrado. No te sentirás estupendamente; por el contrario, empezarás a sentir que estás loco. Y algunas veces puedes volverte realmente loco.

Si haces un esfuerzo sincero por ‘sentarte nada más’, puedes realmente enloquecer. Sólo porque las personas no lo intentan sinceramente, la locura no se produce más a menudo. Con la posición sentado empiezas a sentir tanta locura interiormente, que si eres sincero y continuas, puede que realmente enloquezcas. Ha sucedido antes, muchas veces; por tanto, nunca recomiendo algo que pueda crear frustración, depresión, tristeza; cualquier cosa que te permita ser demasiado consciente de tu insania. Puede que no estés preparado para darte cuenta de toda la locura que hay dentro de ti. Se te debe permitir conocer ciertas cosas gradualmente. El conocimiento no siempre es bueno. Debe desvelarse lentamente a medida que crezca tu capacidad para absorberlo.

Yo empiezo con tu locura, no con una postura sentado; permito tu locura. Si danzas con locura, lo opuesto pasa en tu interior. Con la danza desenfrenada empiezas a darte cuenta de que hay un punto de silencio en tu interior; con el sentarse en silencio empiezas a darte cuenta de la locura. Lo opuesto siempre es el punto de atención. Con tu danzar loco , caótico, tus gritos, tu respiración caótica, doy salida a tu locura. Entonces empiezas a darte cuenta de un punto sutil, de un punto profundo dentro de ti que está quieto y en silencio en contraste con la locura de la periferia. Te sentirás muy dichoso; en tu centro hay un silencio interior. Pero si te sientas nada más, entonces lo que hay dentro es locura; tú estás en silencio exteriormente, pero interiormente estás loco.

Si empiezas con algo activo, algo positivo, vital, en movimiento, será mejor; entonces empezarás a sentir una quietud interior que crece. Entre más crezca, más te será posible utilizar una postura sentado o acostado; será posible una meditación más en silencio. Pero, para entonces, las cosas serán diferentes, completamente diferentes.

Una técnica de meditación que comience con movimiento, acción, te ayuda de otras formas también. Se convierte en una catarsis. Cuando te sientas solamente, te quedas frustrado; tu mente se quiere mover y tú estás sentado solamente. Cada músculo se mueve, cada nervio se mueve. Estás tratando de forzar algo que no es natural para ti. Entonces te has dividido entre el que fuerza y el que es forzado, y, en realidad, la parte que está siendo forzada y suprimida es la parte más auténtica; es una parte mayor de tu mente que la parte que suprime, y la parte mayor es la que tiene que ganar.

Aquello que estás suprimiendo se tiene que sacar, realmente , no reprimir. Se ha convertido en una acumulación en tu interior, porque la has estado suprimiendo constantemente. Toda la formación, la civilización, la educación, es represiva. Has estado reprimiendo muchas cosas que se hubieran podido tirar muy fácilmente con una educación diferente, con una educación más consciente, con una paternidad más atenta. Con una mejor consciencia del mecanismo interno de la mente, la cultura te habría permitido arrojar muchas cosas.

Por ejemplo, cuando un niño se enoja le decimos: ‘No te enojes’. Él empieza a suprimir la rabia. Poco a poco, lo que era un suceso momentáneo se vuelve permanente. Ahora él no actuará con enojo pero seguirá enojado. Hemos acumulado mucha rabia de cosas que sólo eran momentáneas; nadie puede estar enojado continuamente, a menos que la rabia haya sido suprimida. La rabia es una cosa momentánea que va y viene; si se expresa, entonces se te quita. Así que, en mi caso, permitiré que el niño se enoje de manera más auténtica. Enójate, pero se profundo en ello; no lo suprimas.

Por supuesto, habrá problemas. Si decimos: ‘Enójate’, entonces vas a enojarte con alguien. Pero un niño puede ser moldeado; se le puede dar una almohada y decírsele: ‘Enójate con la almohada. Sé violento con la almohada’. Desde el comienzo mismo, a un niño puede formársele de tal forma que la rabia sea simplemente desviada. Se le puede dar algún objeto; él puede seguir tirando el objeto hasta que la rabia se marche. En cosa de minutos, de segundos, habrá disipado su rabia y no habrá acumulación de ella.

Tú has acumulado rabia, sexo, violencia, ambición, ¡de todo! Ahora esa acumulación es una locura interior. Está allí, en tu interior. Si empiezas con una meditación represiva, por ejemplo sentándote simplemente, estás suprimiendo todo lo anterior, no estás permitiendo que se exprese. Así que yo comienzo con catarsis. Primero deja que las supresiones se lancen al aire y, cuando puedas tirar tu rabia al aire, habrás llegado a ser maduro.

Si no puedo amar estando solo, si puedo amar sólo junto a alguien que amo, entonces, en realidad, todavía no estoy maduro. Entonces estoy dependiendo de alguien incluso para amar; alguien tiene que estar ahí, entonces puedo amar. Entonces ese amor sólo puede ser una cosa muy superficial; no es mi naturaleza. Si estoy solo en la habitación, no soy nada amoroso, por tanto la cualidad de amar no ha ido profundamente, no se ha convertido en una parte de mi ser.

Tú te vuelves más y más maduro cuando eres menos y menos dependiente. Si puedes enojarte solo, eres más maduro. No necesitas ningún objeto para enojarte. Por tanto, al comienzo hago que la catarsis se precise. Tienes que arrojarlo todo al firmamento, al espacio abierto, sin tener consciencia de un objeto.

Enójate sin la persona con la que te gustaría enojarte. Llora sin tener una causa; ríe, ríete simplemente sin que haya un porqué. Entonces puedes arrojar todo lo acumulado; simplemente lo puedes arrojar; y una vez conoces la manera, te quedas liberado de todo el pasado.

En pocos momentos puedes liberarte de toda una vida, incluso de vidas. Si estás listo para lanzarlo todo, si puedes permitir que salga tu locura, se produce una limpieza profunda al momento. Entonces te quedas purificado: fresco, inocente, eres otra vez un niño. Ahora, en tu inocencia, puedes sentarte a meditar; sentarse solamente, o tumbarse o lo que sea, porque ahora no hay un loco interior que perturbe el sentarse.

La limpieza debe ser lo primero: la catarsis; de otra forma, con ejercicios de respiración, con sentarse nada más, con la práctica de asanas, de posturas de yoga, simplemente estás reprimiendo algo. Y sucede algo muy extraño: cuando has permitido que salga todo, el sentarse simplemente se dará, las asanas simplemente se darán; será algo espontáneo.

Puede que no hayas sabido nada sobre asanas yoga, pero empiezas a hacerlas. Ahora esas posturas son auténticas, reales. Traen mucha transformación dentro de tu cuerpo, porque ahora el mismo cuerpo las está haciendo, tú no las estás forzando. Por ejemplo, cuando alguien ha sacado fuera muchas cosas, puede que empiece a ponerse de cabeza. Puede que nunca haya aprendido a hacer shirshasan, el ponerse de cabeza, pero ahora todo su cuerpo estará tratando de hacerlo. Ahora esto es algo muy interno, viene de la sabiduría de su cuerpo interior, no de su formación mental, cerebral. Si su cuerpo insiste: ‘¡Ve y ponte de cabeza!’, y él lo permite, se sentirá muy refrescado, muy cambiado por ello.

Puedes hacer cualquier postura, pero yo permito esas posturas sólo cuando vienen por sí mismas. Algunos pueden sentarse y estar en silencio en siddhasan o en cualquier otra postura, pero este siddhasan es algo diferente, muy diferente, la cualidad difiere. Se está tratando de estar en silencio al sentarse, pero éste es un suceso, no hay supresión, no hay esfuerzo, así es como se siente el cuerpo. Todo tu ser se quiere sentar. En este sentarse no hay una mente dividida, no hay represión. Este sentarse se convierte en un florecimiento.

Debes haber visto estatuas de Buda sentado sobre una flor, sobre un loto. El loto es nada más que simbólico; es simbólico de lo que está pasando dentro de Buda. Cuando ‘el sentarse solamente’ viene desde adentro, sientes precisamente como la apertura de una flor. Nada se suprime desde afuera; en cambio hay un crecimiento, una apertura desde dentro; algo interiormente se abre y florece. Tú puedes imitar la postura de Buda, pero no puedes imitar la flor. Puedes sentarte completamente como Buda, incluso más como el Buda que Buda, pero el florecimiento interior no se producirá. No se puede imitar.

Puedes utilizar trucos. Puedes usar ritmos de respiración que te obliguen a estar quieto, a suprimir tu mente. La respiración se puede utilizar de forma muy represiva, porque con cada ritmo de la respiración un estado de ánimo particular surge en tu mente. Los otros humores no desaparecen: simplemente siguen escondidos.

Tú puedes forzar cualquier cosa en ti mismo. Si quieres enojarte, simplemente respira con el ritmo que se da con la rabia. Los actores lo hacen; cuando quieren expresar rabia cambian el ritmo de la respiración; el ritmo de la respiración debe llegar a ser el mismo que cuando hay rabia. Al acelerar el ritmo empiezan a sentir rabia, y esa parte de la mente aparece.
Por tanto, el ritmo de respiración se puede utilizar para suprimir la mente, para suprimir cualquier cosa de la mente. Pero no es algo bueno, no es un florecimiento. La otra forma es mejor, cuando cambia tu mente, y luego, como consecuencia, cambia la respiración; el cambio viene primero de la mente.
Por tanto, uso el ritmo de respiración como un signo. Una persona que está a gusto consigo misma permanece constantemente en el mismo ritmo de respiración; éste nunca cambia debido a la mente. Cambiará debido al cuerpo- si estás corriendo, cambiará- pero nunca cambia debido a la mente.

El tantra, en consecuencia, ha utilizado muchos ritmos de respiración como claves secretas. Incluso se permite el acto sexual como meditación, pero sólo se permite cuando el ritmo de respiración se mantiene constante, no de otra manera. Si la mente participa, entonces el ritmo de respiración no puede mantenerse constante, y si el ritmo de respiración se mantiene constante, la mente no participa en absoluto. Si la mente no participa en algo tan profundamente biológico como el acto sexual, entonces no participará en ninguna otra cosa.

Pero puedes forzarlo. Puedes sentarte y forzar un ritmo en particular en el cuerpo, puedes crear una postura como la de Buda engañosa, pero simplemente estarás muerto. Te volverás apagado, estúpido. Le ha pasado a muchos monjes, a muchos sadhus: se vuelven estúpidos. Sus ojos no tienen la luz de la inteligencia; sus caras son simplemente de idiotas, sin una luz interior, sin fuego interior. Debido a que tienen tanto miedo de cualquier movimiento interior, lo suprimen todo, incluida la inteligencia. La inteligencia es un movimiento, uno de los movimientos más sutiles, así que si todo movimiento interno se suprime, la inteligencia se verá afectada.

Vigilar no es algo estático. La vigilancia también es movimiento, un flujo dinámico. Por tanto, si empiezas desde afuera, si te fuerzas a sentarte como una estatua, estás matando mucho. Primero ocúpate de la catarsis, con la limpieza de tu mente, tirándolo todo fuera para que te quedes vacío y desocupado, simplemente como un canal para que entre algo del más allá. Entonces sentarse se vuelve útil, el silencio se vuelve útil, no antes.

Para mí, el silencio en sí mismo no es algo que valga la pena, Puedes crear un silencio que está muerto. El silencio tiene que estar vivo, dinámico. Si tú ‘creas’ silencio, te volverás más estúpido, más apagado, más muerto; pero en cierta medida es más fácil, y mucha gente lo hace ahora. Toda la cultura es supresora, así que es más fácil que te reprimas aún más. Entonces no tienes que tomar ningún riesgo, entonces no tienes que dar salto alguno.

Las personas vienen a mí y dicen:’Indícanos una técnica de meditación que podamos practicar en silencio’. ¿Por qué este miedo? Todo mundo tiene un manicomio por dentro, y aún así dicen: ‘Indícanos una técnica que podamos hacer en silencio’. Con una técnica silenciosa tú sólo puedes volverte más y más loco-silenciosamente- y nada más.

¡Las puertas de tu manicomio se tienen que abrir! No tengas miedo de lo que otros digan. Una persona que se preocupa de lo que otros piensen no puede ir nunca hacia adentro. Estará muy atareada preocupándose por lo que otros dicen, por lo que están pensando.

Si te sientas simplemente en silencio, cerrando los ojos, todo irá bien; tu esposa o tu esposo dirán que te has vuelto una muy buena persona. Todo mundo quiere que estés muerto; incluso las madres quieren que los hijos estén muertos, obedientes, silenciosos. Toda la sociedad quiere que estés muerto. Los mal llamados hombres buenos son realmente hombres muertos.

No te preocupes por tanto de lo que otros piensen, no te preocupes por la imagen que otros puedan tener de ti. Empieza con la catarsis y entonces algo bueno puede florecer dentro de ti. Tendrá una cualidad diferente, una belleza diferente, completamente diferente; será auténtico.

Cuando el silencio viene a ti, cuando desciende sobre ti, no es algo falso. No lo has estado cultivando; él viene a ti; te sucede. Empiezas a sentirlo crecer interiormente, tal como una madre empieza a sentir crecer a un niño. Un silencio profundo crece dentro de ti, de quedas preñado de él. Sólo entonces hay transformación, de otra manera es solamente un auto engaño. Y uno puede engañarse por vidas y vidas; la capacidad de hacer esto es infinita.

Osho: Meditación: El Arte del Extasis, capítulo 4

¿Cuáles son los diferentes ‘caminos’ como Yoga, Tantra, Devoción, etc…?

Todos los métodos que conducen al hombre a su realización personal son en esencia, observación consciente. Sus componentes no esenciales pueden ser diferentes.

He hablado de Yoga, Tantra, Tao, Zen…de todos los métodos posibles que la humanidad ha utilizado. Quiero que conozcas todas las fórmulas que el hombre ha empleado para buscar la verdad…pero todos éstos métodos son en esencia consciencia.

Es por esto que ahora estoy haciendo énfasis solo en la “consciencia”.

Luego, hagas lo que hagas, el método que estés practicando da igual. Estos son solo nombres diferentes creados por diferentes personas en diferentes épocas, pero todos estaban practicando la atención consciente.

En esencia solamente la consciencia te dirigirá a la meta final.
No hay muchos caminos. Hay muchos nombres para el mismo camino, y este camino es consciencia.

Osho: The Osho Upanishad, #13

Satyam, Shivam, Sunderam

¿Florecen estas tres cosas con la mente universal: Satyam la verdad, Shivam el bien, Sunderam la belleza?. Con la mente universal estas tres cosas llegan a un florecimiento y se produce un gozo enorme. Tú has desaparecido, y toda la energía que estaba implicada en el ego se libera. Esa energía se convierte en belleza, bien, verdad.

Osho: I Say Unto You, Vol 1, capítulo 5

Sientate silenciosamente…

‘Sentado, en silencio,
sin nada que hacer,
llega la primavera
y la hierba crece sola’.

Pregunta: Se nos machaca constantemente con el aforismo: “No te quedes ahí parado, ¡haz algo!”. Por otro lado, Buda diría: “No te quedes ahí haciendo algo, ¡detente!”. El hombre inconsciente reacciona, mientras que el hombre sabio contempla. ¿Qué pasa entonces con la espontaneidad? ¿Es la espontaneidad compatible con la contemplación?

Buda dice ciertamente: “No te quedes ahí haciendo algo, ¡detente!”, pero éste es sólo el comienzo del peregrinaje, no el final. Cuando has aprendido a detenerte, cuando has aprendido a estar profundamente en silencio, inmóvil, imperturbable, cuando sabes como sentarte simplemente… sentado en silencio, sin nada que hacer, llega la primavera y la hierba crece sola. Pero la hierba crece, ¡recuérdalo! La acción no desaparece: la hierba crece sola. El Buda no se vuelve inactivo; a través de él se produce mucha acción aunque no exista más un hacedor. El hacedor desaparece, la acción continúa. Y, cuando no hay hacedor, el hacer es espontáneo; no puede ser de otra manera. Es el hacedor el que no permite la espontaneidad.

El hacedor es lo mismo que el ego; el ego es lo mismo que el pasado,

Cuando tú actúas, actúas siempre mediante el pasado, actúas a partir de las experiencias que has acumulado, actúas a partir de las conclusiones a las que has llegado en el pasado. ¿Cómo puedes ser espontáneo?

El pasado domina, y debido al pasado no puedes ver el presente siquiera. Tus ojos están tan llenos con el pasado, el humo del pasado es tal, que ver es imposible. ¡Tú no puedes ver! Estás casi completamente ciego; ciego por el humo, ciego por las conclusiones del pasado, ciego debido al conocimiento.

El hombre instruido es el hombre más ciego del mundo, porque actúa a partir de su conocimiento, no ve cuál es la situación. Simplemente continúa funcionando mecánicamente. Ha aprendido algo; aquello se ha convertido en un mecanismo conveniente para él… actúa a partir de ello.

Existe un relato famoso:

Había dos templos en Japón, uno enemigo del otro, como siempre han sido los templos a lo largo del tiempo. Había tal antagonismo entre los sacerdotes, que incluso habían dejado de mirarse el uno al otro. Si se cruzaban por el camino, no se miraban el uno al otro. Si se cruzaban por el camino dejaban de hablar; durante siglos esos dos templos y sus sacerdotes no se habían hablado.

Pero, los dos sacerdotes tenían dos niños pequeños que los servían, simplemente en la organización de la casa. Los dos sacerdotes temían que los niños, después de todo, fueran niños y empezaran a hacerse amigos.

Uno de los sacerdotes dijo a su niño: “Recuerda, el otro templo es nuestro enemigo. ¡Nunca hables con el niño del otro templo! Es gente peligrosa; evítalos como si fueran una enfermedad, como si fueran una plaga. ¡Evítalos!”.

El niño estaba siempre interesado, porque solía cansarse de escuchar los grandes sermones; no podía entenderlos. Se leían escrituras extrañas, él no podía entender el lenguaje. Se discutían grandes problemas, los más importantes. No había nadie con quien jugar, nadie con quien hablar. Así que cuando se le dijo: “No hables con el niño del otro templo”, le entró una gran tentación.

Así es como aparece la tentación. Ese día no pudo evitar el hablar con el otro niño. Cuando lo vio por el camino le preguntó: “¿Para dónde vas?”. El otro niño era un poquito filosófico; escuchando gran filosofía se había vuelto filosófico. Dijo: “¿Ir?”. ¡No hay nadie que vaya y venga! Está sucediendo; donde el viento me lleva…”. Él había escuchado decir al maestro que así es como vive un buda, como una hoja muerta: a donde la lleva el viento va ella. El niño dijo entonces: “¡Yo no soy! No hay un hacedor. ¿Entonces cómo puedo ir? ¿De qué tonterías hablas? Soy una hoja muerta. A donde el viento me lleve…”.

El otro chico se quedó completamente mudo. Ni siquiera pudo responder. No pudo encontrar nada que decir. Estaba completamente turbado, avergonzado y también pensó: “Mi maestro tenía razón al no hablar con esta gente; ¡son peligrosos! ¿Qué clase de conversación es ésta? Le he hecho una pregunta simple: ¿Adónde vas? En realidad ya sabía a donde iba, porque ambos estábamos yendo a comprar vegetales al mercado. Una simple respuesta hubiera bastado”.

Regresó y le dijo a su maestro: “Lo siento, perdóneme. Usted me lo prohibió y yo no le escuché. En realidad, debido a su prohibición tuve la tentación. Ésta es la primera vez que hablo a esa gente tan peligrosa. Sólo hice una pregunta muy simple: ‘¿Adónde vas?’ Y él empezó a decir cosas extrañas: ‘No hay un ir ni un venir. ¿Quién viene? ¿Quién va? Soy un profundo vacío’, decía, ‘Simplemente una hoja muerta con el viento. Y a donde el viento me lleve’…”

El maestro le dijo: “¡Ya te lo había dicho! Ahora, mañana, quédate en el mismo lugar y cuando él venga vuelve a preguntarle: ‘¿A dónde vas?’ Y cuando él diga esas cosas tú le respondes simplemente: ‘Es verdad. Tú eres una hoja muerta, yo también. Pero, cuando el viento no sopla, ¿a dónde vas? ¿A dónde puedes ir entonces?’ Di eso simplemente y él se quedará confundido; además se tiene que quedar confundido, se tiene que quedar derrotado. Hemos estado peleando constantemente y esa gente no ha sido capaz de derrotarnos en ningún debate. Así que mañana ¡se tiene que hacer eso!”

El niño se levantó temprano, preparó su respuesta, la repitió muchas veces antes de ir. Luego se detuvo en el lugar donde el otro niño solía cruzar el camino, repitiendo una y otra vez, preparándose, y luego lo vio venir. Le dijo: “¡Ahora sí!”

El niño se acercó. Le preguntó: “¿Adónde vas?” Y se quedó esperando a que viniera la oportunidad…

7 Pero el otro dijo: “A donde me lleven las piernas…”. ¡Ninguna mención del viento! ¡Ninguna charla sobre la nada! ¡Nada relacionado con el no hacedor! ¿Qué hacer ahora? Toda su respuesta preparada de antemano parecía absurda. Ahora, hablar del viento parecía irrelevante.

Otro desconsuelo; ahora estaba realmente avergonzado de ser simplemente estúpido-“este chico sabe en realidad cosas extrañas; ahora dice: ‘donde me lleven las piernas’….”

Regresó donde el maestro. El maestro le dijo: “ Te he dicho que no hables con esa gente; ¡son peligrosos! En esto tenemos una experiencia de siglos. Pero, ahora se tiene que hacer algo. Así que mañana le preguntas nuevamente: ‘¿Adónde vas?’ y cuando diga: ‘donde me lleven las piernas’, dile: ‘ ¿Y si no tuvieras piernas, entonces…?’. Se le tiene que silenciar de cualquier manera!”

Así que al día siguiente él volvió a preguntar: “¿Adónde vas?” y esperó. Y el niño dijo:“Voy al mercado a comprar vegetales”.

El hombre actúa ordinariamente a partir del pasado, y la vida sigue cambiando.

La vida no está obligada a ajustarse a tus conclusiones. Por eso es tan confusa, confusa para la persona instruida. Ella tiene las respuestas preparadas: El Bhagavadgita, la Biblia, los Vedas. Lo tiene todo organizado, conoce todas las respuestas. Pero la vida nunca hace la misma pregunta otra vez; en consecuencia la persona instruida siempre se queda corta.

Buda dice ciertamente: Aprende a sentarte en silencio. Eso no significa que él diga: Continúa sentándote para siempre. Él no está diciendo que tengas que volverte inactivo; por el contrario: es sólo a partir del silencio que surge la acción. Si no eres silencioso, si no sabes cómo sentarte en silencio, o cómo estar quieto en profunda meditación, lo que sigues haciendo es reacción, en cambio de acción. Tú reaccionas.

Alguien te insulta, aprieta un botón, y tú reaccionas. Te enojas, te le echas encima; ¿y le llamas acción a esto? Esto no es acción, anótalo, esto es reacción. Él es el manipulador y tú eres el manipulado. Él ha apretado un botón y tú has funcionado como una máquina.

De la misma manera que al apretar tú un botón se pone la luz, y aprietas el botón y la luz se apaga, eso es lo que la gente sigue haciendo contigo. Te encienden y te apagan.

Alguien viene y te alaba y te sube el ego, y te sientes muy bien, y luego viene alguien y te pincha, y tú te quedas simplemente estirado en el suelo. Tú no eres tu propio maestro: cualquiera puede insultarte y hacer que te pongas triste, o enojado, o irritado, o preocupado, o violento, o loco. Y cualquiera puede alabarte y hacerte sentir en las alturas, hacerte sentir que eres el más grande, que Alejandro el Grande no fue nada comparado contigo.

Actúas así siguiendo las manipulaciones de otros. Esta no es acción real.

Buda pasaba por un poblado y la gente vino a insultarlo. Y utilizaban las palabras insultantes que podían, todas las palabras de cuatro letras que conocían. Buda se detuvo, escuchó en silencio, muy atentamente, y luego dijo: “Gracias por venir a mi pero tengo prisa. Tengo que llegar al próximo poblado, la gente espera allí por mí. Hoy no puedo dedicaros más tiempo, pero mañana regresando tendré más tiempo. Podéis reuniros otra vez, y mañana, si todavía queda algo que quisierais decirme y no habéis podido hacerlo, me lo podéis decir. Pero, por el día de hoy, excusadme”.

La gente no acababa de creérselo: este hombre se ha quedado completamente inafectado, imperturbable. Uno de ellos preguntó: “¿Es que no nos has escuchado? Hemos estado insultándote como nunca, ¡y tú ni siquiera has respondido!”.

Buda dijo: “Si queríais una respuesta entonces habéis llegado muy tarde. Debíais haber venido hace diez años, entonces os habría respondido. Pero durante estos diez años he dejado de estar manipulado por otros. He dejado de ser un esclavo, soy mi propio maestro. Actúo de acuerdo conmigo mismo, no de acuerdo con alguien más. Actúo de acuerdo con mis necesidades internas.

No me podéis forzar a hacer nada. Está perfectamente bien que hayáis querido insultarme, ¡me insultasteis! Podéis sentiros satisfechos. Habéis hecho vuestro trabajo perfectamente bien. Pero, en lo que a mí respecta, no asumo vuestros insultos, y, a menos que los asuma, no tienen sentido”.

Cuando alguien te insulta, te conviertes en un receptor, tienes que aceptar lo que te dicen; sólo entonces puedes reaccionar. Pero si no lo aceptas, si permaneces simplemente alejado, si mantienes la distancia, si permaneces tranquilo, ¿qué puede hacer el otro?

Buda dijo: “Alguien puede tirar una tea ardiendo al río. Permanecerá ardiendo hasta que toque el río. Cuando caiga en el río, todo el fuego desaparecerá, el río lo enfría. Yo me he convertido en un río. Tú me tiras insultos: Ellos son como el fuego cuando los tiras, pero en el momento que llegan a mí, en mi frescura su fuego se pierde. Ya no hacen daño. Tú tiras espinas; al caer en mi silencio se convierten en flores. Yo actúo siguiendo mi propia naturaleza intrínseca”.

Esto es espontaneidad. El hombre consciente, comprensivo actúa. El hombre que es desatento, inconsciente, mecánico, como un robot, reacciona.

Tú me preguntas: “El hombre inconsciente reacciona, mientras el hombre sabio contempla”. No solamente contempla, la contemplación es un aspecto de su ser. El no actúa sin contemplar. Pero no malentiendas a Buda.

Los budas siempre han sido malentendidos.

Tú no eres el primero en malentender. Todo este país ha estado malentendiendo al Buda, de ahí que se haya vuelto inactivo. Pensando que todos los grandes maestros dicen: “Siéntate en silencio”, el país se ha vuelto muy perezoso, miserable; el país ha perdido energía, vitalidad, vida. Se ha vuelto profundamente apagado, sin inteligencia, porque la inteligencia sólo se agudiza cuando actúas.

Y, cuando actúas momento a momento, con tu consciencia y tu vigilancia, surge una gran inteligencia. Empiezas a brillar, a irradiar, te vuelves luminoso. Pero esto sucede por medio de dos cosas: la contemplación y la acción que surge de esa contemplación. Si la contemplación se vuelve inacción, estás cometiendo suicidio. La contemplación tendría que llevarte a la acción, a una nueva clase de acción; una nueva cualidad acompaña a la acción.

Tú observas, estás profundamente quieto y silencioso. Ves cuál es la situación y, respondes a partir de esa visión. El hombre de atención responde, es responsable, ¡ literalmente! Él da una respuesta, no reacciona. Su acción nace de su conciencia, no de tu manipulación; ésa es la diferencia. Por tanto, no se trata de que haya una incompatibilidad entre la contemplación y la espontaneidad. La contemplación es el comienzo de la espontaneidad, la espontaneidad es la implementación de la contemplación.

El verdadero hombre de comprensión actúa, actúa tremendamente, actúa totalmente, pero actúa en el momento, movido por su conciencia.

Es como un espejo. El hombre ordinario, el hombre inconsciente, no es como un espejo, es como una placa.

¿Cuál es la diferencia entre un espejo y una placa? La placa, una vez impresionada se vuelve inútil. Recibe la impresión, queda impresa, lleva consigo la imagen. Pero, recuerda, la imagen no es la realidad; la realidad continúa creciendo.

Tú puedes ir al jardín y tomar una foto de un rosal. Mañana la foto será la misma. Vuelve otra vez a ver el rosal: no es el mismo. Las rosas han desaparecido, o nuevas rosas han llegado. Han ocurrido mil cosas.

Se dice que una vez un filósofo realista fue a ver a un pintor famoso, Picasso. El filósofo creía en el realismo y vino a criticar a Picasso porque sus pinturas son abstractas, no son realistas. No describen la realidad como es. Al contrario, son simbólicas, tienen una dimensión totalmente diferente, usan simbolismos. El realista dijo: “No me gustan sus pinturas. Una pintura tendría que ser real. Si pintas a mi esposa, entonces tu pintura tendría que parecerse a ella”. Y, cogió una foto de su esposa y dijo: “¡Mira esta foto! La pintura tendría que ser como ésta”. Picasso miró la fotografía y dijo: “¿Es ésta su esposa?”. Él respondió: “¡Sí, ésa es mi esposa!”. Picasso dijo: “¡Me sorprende!. Ella es muy pequeña y plana”.

¡La foto no puede ser la esposa!

También se cuenta este relato:
Una bella mujer se acercó a Picasso y le dijo: “Precisamente el otro día vi tu auto retrato en la casa de un amigo. Era muy hermoso; me quedé tan impresionada, casi hipnotizada, que abracé la pintura y la besé”. Picasso respondió: “¿De verdad?”. ¿Y que hizo luego la pintura contigo? ¿Te devolvió el beso?”. La mujer dijo: “¿Estás loco? La pintura no me devolvió el beso”. Picasso dijo: “Entonces no era yo”.

Una pintura es una cosa muerta. La cámara, la placa atrapa sólo un fenómeno estático, y la vida no es nunca estática, sigue cambiando. Tu mente funciona como una cámara, sigue recogiendo fotos, es un álbum. Y, luego, tú continúas reaccionando con ellas. En consecuencia, no vas con la verdad de la vida, porque hagas lo que hagas es erróneo; hagas lo que hagas, digo, es erróneo. Nunca encaja.

Una mujer enseñaba el álbum de la familia a su hijo, y se encontraron con na foto de un hombre hermoso: tenía el cabello largo, barba, muy joven, muy vital. El chico preguntó: “Mamá, ¿quién es este hombre?”. Y la mujer respondió: “¿Es que no lo reconoces? ¡Es tu papá!”. El chico se quedó desconcertado y dijo: “Si éste es mi papá, ¿quién es ese hombre calvo que vive con nosotros?”.

La pintura es estática. Permanece como es, nunca cambia. La mente inconsciente funciona como una cámara, funciona como una placa. La mente observadora, la mente meditativa funciona como un espejo. No coge impresiones, se mantiene profundamente vacía, siempre vacía.

Por tanto, todo lo que se pone frente al espejo queda reflejado. Si te paras frente a un espejo, éste te refleja. Si te vas no digas que el espejo te traiciona. El espejo es simplemente un espejo. Cuando te vas, no te refleja más, no tiene obligación de reflejarte más. Ahora, alguien más está frente a él, refleja a alguien más. Si no hay nadie, no refleja a nadie. Siempre está con la verdad de la vida. La placa fotográfica no está nunca con la verdad de la vida. Aunque tu foto se tome ahora mismo, cuando llegue el momento para el fotógrafo de sacarla de la cámara, ¡ya no serás el mismo! Mucha agua habrá corrido por el Ganges. Has crecido, cambiado, has envejecido. Posiblemente haya pasado sólo un minuto, pero un minuto puede ser mucho; ¡puede que mueras! Sólo un minuto antes estabas vivo; pasado un minuto puedes estar muerto. La foto no morirá nunca.

Pero en el espejo, si estás vivo, tú estás vivo; si estás muerto, estás muerto. Buda dice: Aprende a sentarte en silencio; convierte en un espejo. El silencio hace de tu conciencia un espejo, y entonces funcionas momento a momento. Reflejas la vida. No llevas un álbum dentro de tu cabeza. Entonces tus ojos son claros e inocentes, tienes claridad, tienes visión, y nunca eres incorrecto en la vida. Éste es el vivir auténtico.

Osho: The Dhammapada: The Way of the Buddha, Vol 2, capítulo 10

La clave : vigilancia sin esfuerzo

Sin contar los discursos, ¿son suficientes veinte minutos de meditación al día para estar en el camino y llegar a experimentar el Satyam, Shivam, Sundramque nos estás señalando?

Vimal, ante todo, no se te puede permitir no contar los discursos, porque tus meditaciones no pueden suceder sin esos discursos. Esos discursos son las bases de tu meditación. Estoy chiflado, pero no tanto como para continuar hablando cuatro horas diarias, ¡si eso no va a ayudarte en la meditación!. ¿Piensas que estoy tratando de alejarte de la meditación? Entonces eres un gran miserable. Nunca pensé que fueras tan miserable; con sólo veinte minutos en veinticuatro horas… ¡ni siquiera veinticuatro minutos!

Te has desviado completamente de mi planteamiento básico. No quiero que pienses que la meditación tiene límites; quiero que la meditación se convierta en tu vida misma. Ésta ha sido una de las falacias del pasado: tú meditas veinte minutos, o meditas tres veces al día, meditas cinco veces al día – las religiones difieren, pero la idea básica es que se deberían dedicar unos minutos al día para la meditación.

¿Y qué harás el resto del tiempo? Lo que has ganado en veinte minutos… ¿qué vas a hacer en las veintitrés horas y cuarenta minutos que quedan?. Algo anti meditativo y, naturalmente, tus veinte minutos serán derrotados.
Los enemigos son muy grandes, y tú estás dando mucha vitalidad y energía a los enemigos y sólo veinte minutos a la meditación. No, la meditación no ha sido capaz de traer una rebelión al mundo debido a estas falacias.

Debido a estas falacias quiero que veas la meditación desde un punto de vista totalmente diferente. Puedes aprender a meditar durante veinte o cuarenta minutos; aprender es una cosa. Sin embargo, luego tienes que incorporar lo que has aprendido a tu vida diaria. La meditación tiene que ser, simplemente, como el latir de tu corazón.

No puedes decir: ‘¿Es suficiente, Osho, respirar durante veinte minutos cada día?’; el siguiente día no llegará nunca. Incluso al dormir sigues respirando. La naturaleza no ha dejado las funciones esenciales de tu cuerpo y vida en tus manos. La naturaleza no ha confiado en ti, porque si el respirar estuviera en tus manos, empezarías a pensar en qué tanto respirar y si es adecuado respirar mientras duermes. Parece un poco extraño hacer dos cosas juntas: dormir y respirar. Respirar parece como una forma de perturbación del sueño. Pero,¡entonces será un sueño eterno!

El latido de tu corazón, la circulación de la sangre, no están bajo tu control. La naturaleza ha mantenido lo que es esencial en sus propias manos. No se puede confiar en ti; puedes olvidar, y entonces ni siquiera habrá tiempo para decir: ‘Lo siento, me olvidé de respirar. Por favor, ¡sólo dame otra oportunidad!’ Ni siquiera tendrás esa oportunidad.

Pero la meditación no es parte de tu biología, de tu fisiología, de tu química; no hace parte de un flujo ordinario natural. Si quieres seguir simplemente como un ser humano por la eternidad, puedes hacerlo. La naturaleza ha llegado a un punto de la evolución en el que ya no necesita esto más: eres perfectamente capaz de tener hijos, y eso es suficiente. Tú morirás, tus hijos seguirán. Tus hijos seguirán con las mismas estupideces que las tuyas. Unas personas irán a la congregación, a las iglesias; algún otro idiota dará sermones, y todo este asunto continuará; no te preocupes.

La naturaleza ha llegado a un punto en el que, ahora, a menos que asumas una responsabilidad individual, no puedes crecer. La naturaleza no puede hacer más. Ha hecho lo suficiente. Te ha dado la vida, te ha dado oportunidades; ahora, te ha dejado a ti la manera de utilizarlas.

La meditación es tu libertad, no una necesidad biológica. Tú puedes aprender durante un cierto período de tiempo cada día, para robustecer la meditación, para hacerla más fuerte; pero lleva contigo su sabor durante todo el día.

Primero, mientras estás despierto; en el momento de despertarte, coge inmediatamente el hilo de permanecer alerta y consciente, porque éste es el momento más precioso para coger el hilo de la consciencia. Muchas veces durante el día lo olvidarás; pero, cuando lo recuerdes, empieza inmediatamente a estar alerta. Nunca te arrepientas, porque es un desperdicio inútil de tiempo. Nunca te arrepientas: ‘¡Dios mío, me he vuelto a olvidar!”.

En mis enseñanzas no hay lugar para el arrepentimiento. Lo que ha sucedido ya no está; ahora no es necesario perder el tiempo en ello. Coge nuevamente el hilo de la atención. Poco a poco serás capaz de estar alerta todo el día; habrá una corriente interior de vigilancia en cada acto, en cada momento, en cada cosa que hagas o no hagas. Algo interiormente estará fluyendo continuamente.

Incluso cuando te vayas a dormir, deja el hilo sólo en el último momento, cuando ya no puedas hacer nada porque te estás quedando dormido. Aquello que ha sido lo último antes de que te quedaras dormido, será lo primero cuando despiertes. Inténtalo. Cualquier pequeño experimento será suficiente para probarlo. Repite simplemente tu nombre cuando te estás durmiendo: medio despierto, medio dormido, continúa repitiendo: ‘Vimal, Vimal, Vimal’. Poco a poco te olvidarás de repetirlo, porque el sueño se hará más y más grande, y se perderá el hilo. Se ha perdido porque estás dormido, pero continúa por debajo de tu sueño. Por eso es que, en la mañana, cuando te despiertas y simplemente miras alrededor, la primera cosa que recordarás será ‘Vimal, Vimal’.Te quedarás sorprendido: ¿Por qué? ¿Qué ha sucedido? Has dormido ocho horas pero una corriente interior se ha movido.

A medida que las cosas se vuelvan más claras y más profundas, incluso mientras duermes podrás recordar que estás dormido. El sueño se vuelve algo casi fisiológico, y tu espíritu, tu ser se convierte en una llama de vigilancia, separado de él. No perturba tu sueño; simplemente hace que tu sueño sea muy liviano. Deja de ser el sueño de los viejos tiempos, cuando tu casa se quemaba y tú seguías durmiendo. Aquello era casi como un coma; estabas muy inconsciente. Tu sueño se volverá ligero, una capa muy delgada, y tu interior permanecerá vigilante. De la misma manera que ha estado vigilante durante el día, estará incluso más vigilante durante la noche, finalmente, porque estás muy relajado, muy alerta. Todo ese mundo irritante se vuelve completamente silencioso.

Patanjali, el primer hombre en el mundo que escribió sobre la meditación, dice que la meditación es casi como dormir sin sueños, pero sólo con una diferencia. Mientras duermes sin sueños no estás vigilante; en samadhi, en el estado supremo de meditación, simplemente hay una pequeña diferencia: tú estás vigilando.

Puedes seguir aprendiendo, revigorizándote, durante veinte minutos cada día, para darle más energía y más raíces, pero no creas satisfecho que eso es suficiente. Por eso es que toda la humanidad ha fallado. Aunque toda la humanidad lo ha intentado de una u otra manera, los que han tenido éxito son tan pocos que muchas personas incluso dejaron de intentarlo, porque el éxito parece estar muy lejos; pero el motivo es que sólo veinte minutos o diez no servirán.

Puedo entender que tengas muchas cosas que hacer. Así que encuentra el tiempo; pero ese tiempo no es meditación; ese tiempo es solamente para que te revigorices, y luego, nuevamente, tendrás que trabajar, ganar, hacer tu trabajo y mil cosas más. Simplemente mantente vigilando si está ahí interiormente o si ha desaparecido.

Esta continuidad se convierte luego en una espiral de veinticuatro horas. Sólo entonces serás capaz de experimentar satyam, shivam, sundram; no antes.

Osho: Satyam Shivam Sundram, Chapter 28

Silencio sin esfuerzo…

Un león estaba caminando a través de la selva, y hacía una votación para determinar cual era el mejor entre todos los animales salvajes. Cuando vio al hipopótamo, le preguntó: ‘¿Quién es el rey de la selva?’ ‘Tú lo eres,’ dijo el hipopótamo. Luego encontró a la jirafa. ‘¿Quién es el rey de la selva?’, preguntó. ‘Tú lo eres’, dijo la jirafa. Luego encontró al elefante. Le dio un buen golpe en la rodilla y le dijo, ‘¿Y quién es el rey de la selva?’ El elefante lo tomó en su trompa y lo lanzó contra un árbol. Cuando el león se resbaló hacia abajo sacudiéndose a sí mismo dijo: ‘No tienes que volverte tan loco sólo porque no sabes la respuesta correcta.’

Infortunadamente yo sé la respuesta correcta. No me volveré loco contigo, pero ciertamente te diré cuándo estás en lo equivocado y cuándo estás en lo correcto.

Primero, sentarse conmigo en estos discursos no hace otra cosa mas que crear más y más meditatividad en ti. Yo no hablo para enseñar algo; hablo para crear algo. Estas no son conferencias; son simplemente estrategias para que te vuelvas silencioso, porque si te dicen que te vuelvas silencioso sin hacer ningún esfuerzo, tú encontrarás gran dificultad.

Esto es lo que los maestros Zen le han estado diciendo a sus discípulos: ‘Sé silencioso, pero no hagas ningún esfuerzo.’ Ahora, tú estás poniendo a la persona en una situación difícil: No hagas ningún esfuerzo y sé silencioso…. Si él hace algún esfuerzo, está equivocado, y no hay manera de estar en silencio sin hacer ningún esfuerzo. Si fuera posible estar en silencio sin hacer ningún esfuerzo, no habría necesidad de ningún maestro, no habría necesidad de enseñar meditación. La gente se habría vuelto silenciosa sin esfuerzo.

Yo he ido tan a fondo en los esfuerzos del Zen como ha sido posible. Ellos han estado trabajando al menos catorce siglos, desde Bodhidarma. Son uno de los grupos más grandes del mundo, con devoción total a una sola cosa y es a la meditación. No hay otro experimento en ningún lugar que haya sido practicado de forma contínua por un tiempo prolongado. Pero, aún así, no hay suficientes maestros Zen.

Si, hay mas maestros en la corriente Zen que en cualquier otra corriente en el mundo, pero siguen siendo pocos comparados con las personas que han estado trabajando. Yo he estado buscando cuál es el error básico, y éste es el error básico: Estos maestros Zen dicen la cosa bien, pero nó de la manera correcta. Yo te estoy haciendo alerta de los silencios sin ningún esfuerzo de tu parte. Mis charlas se están utilizando por primera vez como estrategia para crear silencio en ti.

Esta no es una enseñanza, una doctrina ó un credo; por esto puedo decir cualquier cosa. Soy la persona más libre que ha existido jamás en lo que concierne a decir cualquier cosa .Me puedo contradecir en la misma noche cien veces, porque no se trata de un discurso, así no tiene que ser consistente. Es una cosa totalmente diferente, y tomará un tiempo al mundo para reconocer este experimento tremendamente diferente que está sucediendo.

Sólo en un momento, cuando yo me vuelva silencioso, tú te vuelves silencioso…. Lo que permanece es un esperar puro. Tú no estás haciendo ningún esfuerzo. Yo disfruto hablando. No es un esfuerzo.

Amo el verte en silencio.
Amo el verte reír.
Amo el verte danzar.
. Pero en todas estas actividades, lo fundamental sigue siendo la meditación.

Osho:Satyam Shivam Sundram, capítulo 28

Escuchar es muy diferente de simplemente ‘oír’

Sé que puedes oír, no hay ningún problema en ello; pero no puedes escuchar. Oír es algo totalmente diferente de escuchar. Escuchar significa oír sin la mente; escuchar significa oír sin interferencia alguna de tus pensamientos; escuchar significa oír como si estuvieras completamente vacío. Si tienes incluso una pequeña vibración de pensamiento interiormente, ondas de pensamientos sutiles que te rodean, no serás capaz de escuchar. Y para escuchar la música, la música ancestral, la música eterna, uno necesita estar completamente quieto; es como si uno no estuviera. Cuando eres, puedes oír; cuando no eres, puedes escuchar.

Osho: Música ancestral en los pinos, capítulo 9


La profesora de una pequeña escuela se dio cuenta de que un alumno no estaba escuchando. Estaba muy perezoso, nervioso, inquieto. Así que le preguntó: ‘¿Por qué? ¿Tienes algún problema? ¿Tienes alguna dificultad? ¿Eres capaz de oírme?’.

El chico respondió: ‘Oír es fácil; escuchar es el problema’

El hizo una distinción realmente sutil. Dijo: ‘Oír es fácil, la estoy oyendo; pero, escuchar /i>es el problema’. Escuchar es más que oír; escuchar implica oír con una conciencia total. Oír solamente está bien; hay sonidos rodeándote por todas partes; los oyes pero no los escuchas. Tienes que oírlos, porque los sonidos siguen golpeando en tus tímpanos; tienes que oír. Pero no estás ahí para escuchar, porque el escuchar implica una atención profunda, una sintonía, no un comentario interior permanente, no un decir sí o no, no un estar de acuerdo o en desacuerdo, porque si lo estás o dejas de estarlo, ¿Cómo vas a poder escucharme es ese momento?

Cuando estás de acuerdo, lo que he dicho ya es pasado; cuando no estás de acuerdo, eso ya se fue. Y, en el momento que mueves tu cabeza interiormente, que dices sí o no, se te está escapando; y esto es algo constante en tu interior.

Tú no puedes escuchar; y entre más instrucción tengas más difícil se vuelve escuchar. Escuchar requiere una atención inocente; tú simplemente escuchas. No hace falta estar de acuerdo o en desacuerdo. Yo no espero tu acuerdo o tu desacuerdo. No te estoy pidiendo tu voto, no estoy buscando que me sigas, no estoy tratando de convencerte de ninguna manera.

¿Qué haces cuando un loro empieza a chillar en un árbol? ¿Haces comentarios? Sí, tú también dices: ‘Molesta’.Ni siquiera puedes escuchar a un loro. Cuando el viento sopla a través de los árboles y, se produce un susurro, ¿lo escuchas? Puede que algunas veces, te coja distraído. Pero puede, también, que comentes: ‘Sí, ‘qué hermoso!

Ahora, observa: cada vez que comentas, te quedas dormido. La mente ha penetrado, y con la mente entran el pasado y el futuro. Se ha perdido la línea vertical y te vuelves horizontal. Cuando entra la mente te vuelves horizontal. Se te escapa la eternidad.

Escucha, simplemente. No hace falta decir sí o no. No hace falta estar convencido o no convencido. Escucha simplemente y la verdad te será revelada; ¡o la falsedad! Si alguien habla tonterías, si escuchas simplemente, la tontería se te revelará, sin comentario alguno de la mente. Si alguien está en la verdad al hablar, ello se te revelará. La verdad o la falta de ella no son un acuerdo o un desacuerdo de tu mente, es una sensación. Cuando estás en sintonía total, tú sientes, tú simplemente sientes que es cierto o no lo es; y el asunto se termina. No quedan preocupaciones, no quedan pensamientos. ¿Qué puede hacer el pensamiento?

Si has sido formado en un cierto sentido, si eres un cristiano, o un hinduista, o un mahometano, y digo algo que esté de acuerdo con tu formación, tú dirás sí. Si no sucede así, dirás no. ¿Estás aquí o solamente está aquí tu formación? Y, la formación es simplemente accidental.

La mente no puede encontrar lo que es verdad, la mente no puede encontrar lo que no es verdad. La mente puede razonar sobre ello, pero todo razonamiento está basado en el condicionamiento. Si eres hinduista razonas de una manera, si eres mahometano razonas de manera diferente. Y cada tipo de condicionamiento racionaliza. No es realmente un razonamiento: tú racionalizas.

Osho: Y llovieron flores, capítulo 7


Si estás escuchando con todo tipo de prejuicios, esa forma de escuchar está equivocada; en realidad es una manera de no escuchar. Parece que estás escuchando, pero estás oyendo solamente, no escuchando. El escuchar correctamente requiere que pongas tu mente de lado. No implica que te vuelvas crédulo, que empieces a creer en lo que se te ha dicho. No tiene nada que ver con creer o no creer. Escuchar correctamente quiere decir: ‘No me importa estar o no de acuerdo en este momento. Simplemente estoy tratando de oír lo que es. Más tarde puedo decidir qué es correcto y qué es erróneo. Más tarde puedo decidir si lo practico o no lo practico’.

Y la belleza de escuchar adecuadamente es ésta: La verdad tiene una música propia. Si puedes escuchar sin prejuicios, tu corazón dirá que es verdad. Si es verdad, una campana empieza a sonar en tu corazón. Si no es verdad, te quedas distante, apático, indiferente; ninguna campana suena en tu corazón, no se produce una sincronización. Ésa es la cualidad de la verdad: si la escuchas con el corazón abierto, inmediatamente se crea una respuesta en tu ser; tu centro mismo se enaltece. Empiezas a desarrollar alas; todo el firmamento se abre súbitamente.

No es un asunto de decidir lógicamente si lo que se está diciendo es verdad o no lo es. Al contrario, es un asunto de amor, no de lógica. La verdad crea inmediatamente amor en tu corazón; algo se precipita en ti de una forma muy misteriosa.

Pero, si escuchas erróneamente, es decir, lleno de tu mente, de tu basura, de tu información, entonces no permitirás a tu corazón que responda a la verdad. Perderás una tremenda posibilidad, perderás la sincronización. Tu corazón estaba listo para responder a la verdad… Recuerda que él sólo responde a la verdad, nunca responde a lo falso. Con lo falso se queda profundamente silencioso, sin respuesta, inalterado, inconmovible. Con la verdad empieza a danzar, empieza a cantar, como si de repente hubiera salido el sol y desapareciera la noche, y los pájaros cantaran y los lotos se abrieran, y se despertara toda la tierra.

Osho: The Dhammapada: The Way of The Buddha, Vol. 7, capítulo 9

Mi propósito es único…

‘Y no solo aquí, sino muy lejos…
en cualquier parte del mundo donde otras personas
escuchen una audición o un vídeo,
llegarán al mismo silencio”.

Mi propósito es único; utilizo palabras sólo para crear espacios de silencio. Las palabras no son importantes, por lo que puedo decir cosas contradictorias, cosas absurdas, cosas no relacionadas, porque mi propósito no es otro que el de crear espacios. Las palabras son secundarias; los silencios entre esas palabras son primarios.

Este es simplemente un recurso para darte un vislumbre de la meditación. Y una vez sepas que es algo posible para ti, habrás ido lejos en la dirección de tu propio ser. Mucha gente en el planeta no piensa que sea posible que la mente esté en silencio. Debido a que no lo piensan, no lo intentan.

Cómo dar a las personas un sabor de la meditación ha sido la razón básica de mi hablar, así que puedo seguir hablando eternamente, sin que importe lo que estoy diciendo. Todo lo que importa es que te estoy dando unas pocas oportunidades de estar en silencio, algo que encuentras difícil de hacer tú solo al comienzo.

No te puedo forzar a estar en silencio, pero puedo crear un recurso mediante el cual tú te vas a quedar en silencio de todas maneras. Estoy hablando, y en medio de una frase, cuando tú estabas esperando que siguiera otra palabra, no sigue otra cosa más que un espacio de silencio. Y tu mente estaba tratando de escuchar, esperando que siquiera algo, y no quería perdérselo; naturalmente se queda en silencio. ¿Qué puede hacer la pobre mente? Si se supiera con claridad en qué puntos voy a estar en silencio, si te dijera que voy a estar en silencio en estos y estos puntos, yo estaría en silencio, entonces tú te las arreglarías para pensar, no estarías en silencio. Entonces sabrás: “En este punto él va a estar en silencio, entonces podré tener mi propia pequeña conversación”. Pero, debido a que llega de forma absolutamente repentina… Yo mismo no sé por qué en ciertos puntos me detengo.

Ante una cosa así sería condenado cualquier orador del mundo, porque un orador que se detiene una y otra vez denota que no está preparado, que no ha hecho las tareas en casa. Denota que su memoria no es confiable, que algunas veces no puede encontrar qué palabra usar. Pero, debido a que esto no es oratoria, no me importa la gente que me va a condenar; me importas tú. Y esto no pasa sólo aquí, si no muy lejos… en cualquier parte del mundo que las personas estén escuchando a un vídeo o un audio, llegarán al mismo silencio.

Mi éxito no está en convencerte ; mi éxito está en darte un sabor real, para convencerte de que la meditación no es una ficción, que el estado de no-mente no es simplemente una idea filosófica, que es una realidad, que tienes capacidad para ello, que no se necesitan aptitudes especiales. Puedes ser un pecador, puedes ser un santo ; no importa. Si el pecador puede volverse silencioso, llegará al mismo nivel de conciencia que el santo.

Osho: The Invitation, Chapter 14

¿Salida?

¡Por aquí no hay salida! El tráfico va en una dirección. Sólo puedes entrar….no tenemos otra puerta, sólo la entrada. Tendrías entonces que renacer; ésa es la única salida. Pero la salida no está en escapar; está en ‘introscapar’ . Implica ir hacia adentro.

Osho: Dhammapada: The Way of the Buddha, Vol 12, capítulo 6

Jean-Paul Sartre ha escrito un pequeño libro muy hermoso, que trata de una descripción del infierno. El nombre del libro es No hay Salida. Allí no tienen el viejo sistema de torturas, fuego infernal, etc. Se suministran todas las comodidades, aire acondicionado, todo lo necesario. El único problema es que no hay salida. Así que uno está atrapado en un lugar con aire acondicionado, con toda clase de extraños, sin tener a dónde ir, nada que hacer. Todo se suministra sin tener siquiera que pedirlo.

Tú simplemente lo deseas y lo obtienes: ¡ésta solía ser la descripción del cielo! Allí sólo tienes que desear y lo consigues, pero no hay salida. ¡Es una pesadilla con aire acondicionado! No puedes salir. Todo el mundo está sentado en hermosos sofás, pero sentados y nada más. Las personas se cansan unas de otras sin motivo… están constantemente en el ojo público, sin privacidad y surge el problema continuamente: ¿Ahora que va a pasar? Porque no podemos salir…’

Lo que él ha descrito es una pesadilla con aire acondicionado, porque no hay salida. Sin saberlo con exactitud, él está describiendo tu mente. Tú también estás encerrado en tu mente con toda clase de sueños, fantasías, proyecciones, ideologías, pero no hay forma de salir de ellas.

La meditación no es un camino para salir de la mente. La meditación dice: ‘Simplemente observa la mente, y estás fuera. En realidad siempre has estado fuera’. El que estés dentro de la mente es una idea engañosa. Una vez detienes el funcionamiento de la mente, la idea engañosa desaparece súbitamente y te encontrarás fuera, en lo abierto. Entonces todo el firmamento está a tu disposición. Tu libertad, tu vida eterna, esta existencia vasta, hermosa siempre está disponible para ti, para derramar sobre ti toda clase de bendiciones.

Con sólo un pequeño truco…ni siquiera es una técnica, sólo un truco. Tú no estás en la mente, pero has estado pensando que estás en la mente; ése es tu problema. Debes acordarte de alguna pesadilla…eso explicará cómo continua esta situación. En una pesadilla, tú quieres abrir los ojos pero no puedes; quieres mover las manos pero no puedes. ¡No hay salida!; Y la pesadilla se vuelve muy intensa… Tal vez un león está parado encima de tu pecho, o te han arrojado desde una montaña a una oscuridad abismal y no puedes ver el fondo…

Cuando ella llega a su máxima intensidad, la misma intensidad te despierta. Tú no puedes arreglártelas para despertarte si la pesadilla es de una cualidad suave; no puedes salir de ella. Pero si es muy intensa, entonces la misma intensidad te despierta y, de un momento a otro no hay pesadilla. Tú nunca has estado en las fauces de un león, ni te están empujando desde una montaña; no te está aplastando una aplanadora; no estaba pasando nada. Sólo era un sueño, pero tú pensaste que hacías parte de él.

Tú no hacías parte de él; incluso cuando estaba pasando estabas fuera de él. Era sólo una película proyectándose frente a ti. Tú estabas fuera de ella.

Osho: The Great Zen Master Ta Hui, Capítulo 23

¿Puede también meditar la gente mayor?

…y, en efecto, todo mundo necesita la meditación. Todo mundo está desnutrido sin ella. Particularmente, a medida que uno se hace mayor, más siente la necesidad. Por supuesto, las personas han olvidado por completo su lenguaje. Ni siquiera pueden hacerse la pregunta adecuada sobre lo que hace falta. Simplemente sienten que algo hace falta pero no saben qué. Se quedan desorientados. Puede que lo tengan todo. Uno puede realizarse en términos mundanos, lograr el éxito, pero, al llegar a los cuarenta y dos años, uno empieza a sentir que algo hace falta.

Los cuarenta y dos años son parecidos a los catorce. A los catorce años empiezas a sentir que hace falta algo. Hace falta la pareja sexual; hace falta el hombre o la mujer. Notas de repente que estás solo, incompleto. Necesitas que alguien te complemente y te complete. Surge un gran deseo de amar.

Exactamente lo mismo pasa a los cuarenta y dos años. Uno ha madurado nuevamente, con más profundidad que a los catorce. Aquella fue una madurez física; uno estaba preparado para hacer el amor físicamente. A los cuarenta y dos uno está sicológicamente maduro, y está preparado para hacer el amor psicológicamente.

De esto trata la meditación. Debido a que en occidente las personas lo han olvidado completamente- y el cristianismo nunca ha hablado de la meditación, como mucho de la oración que es una forma muy diluida, la cual no funciona demasiado- cuando las personas envejecen, cuando llegan a la edad madura, sienten repentinamente una obsesión; algo hace falta. ¿Qué es? Ni siquiera pueden señalarlo. No pueden poner el dedo sobre ello: ‘Esto es lo que hace falta’.

Las personas empiezan a divagar a los cuarenta y dos. Piensan que la esposa no les satisface porque sólo han tenido una experiencia. A los catorce había una obsesión por la sexualidad. Ahora, otra vez puede que la esposa no satisfaga, que este hombre no satisfaga. Entonces se intercambian las esposas, se intercambian los esposos, se hace sexo en grupo. Existe sólo un lenguaje y es el del sexo. O, empiezan a pensar que necesitan más dinero, una casa más grande, un automóvil mejor, porque ésa es toda la lógica que han vivido y no pueden encontrar satisfacción alguna en ella. Siguen y siguen hasta que simplemente caen enfermos y mueren.

Pero la meditación es un impulso tan natural como el sexo. Tiene su propio tiempo.

Osho: The Passion for the Impossible, capítulo 18

A medida que uno se hace mayor, la sombra de la muerte empieza a aparecer; eso es lo que crea el miedo. Pero en lo que respecta a un sannyasin, no existe la muerte.

Si estás sintiendo miedo de la muerte y de los peligros que esperan, esto sólo significa que no estás profundizando en tu meditación, que la meditación sólo ha sido para ti una moda. Ahora es el momento de que entres sincera y auténticamente en la meditación, porque ese es el único espacio que te puede liberar de todos los sentimientos de muerte, de vejez, de enfermedad.

Te hace tomar consciencia de que no eres el cuerpo, de que no eres la mente, de que no eres sólo esta vida, de que eres vida eterna. La muerte se ha producido muchas veces y aún estás vivo, y la muerte se producirá muchas veces y tú estarás vivo todavía.

La conclusión suprema respecto a la meditación, es que vivas el momento en su totalidad, intensamente, gozosamente, porque no hay nada que temer, porque incluso la muerte es una ficción. No se necesita ninguna seguridad, ninguna protección. Vive momento a momento, confiando en la totalidad de la existencia como los pájaros confían en ella, como los árboles confían en ella. No te separes de la existencia, conviértete en parte de ella, y la existencia te cuidará. Ya te está cuidando.

Osho: The New Dawn, capítulo 26

Incluso en el momento de la muerte, la represión sexual es tal que las personas siguen pensando en ello. Y ésta es la razón por la cual entran nuevamente en otro útero, o sea, en otro cuerpo sexual.

Yo no enseño sexualidad. Te enseño que no la reprimas, a fin de que la puedas transformar, a que no la reprimas para que te liberes de ella. Todo lo que se reprime permanecerá en tu inconsciente como un peso. No reprimas nada y sentirás una tremenda libertad.

Experimenta con todo y empezarás a ser cada vez más maduro, no tendrás que esperar hasta que llegues a los noventa años. Mi experiencia personal con mis sannyasins es que, tal como un hombre se madura sexualmente a los catorce años, si vive su vida sexual sin culpa alguna, sin idea alguna de pecado sino simplemente como un fenómeno natural, alrededor de los cuarenta y dos años la habrá superado.

Cada siete años se produce un cambio. Tal como a los catorce años llegas a estar maduro para la experiencia sexual, estás capacitado para tener hijos, a los cuarenta y dos empiezas una nueva fase de tu vida. A los catorce entrabas en el mundo de lo vital. A los cuarenta y dos entras en el mundo de la muerte.Tal como a los catorce la vida necesitaba de la reproducción, a los cuarenta y dos la vida no necesita sexualidad sino meditación.

Y si has has vivido tu sexo, habrás tenido tiempo suficiente para ver que es un juego de niños. No tiene sentido reprimirlo, simplemente se va por su cuenta de la misma manera que vino por su cuenta. Tú no lo produjiste; no lo creaste a los catorce años. De la misma manera que llega la brisa a los catorce, la brisa te sobrepasa alrededor de los cuarenta y dos. Éste es el tiempo en el que algo más significativo, algo más valioso se tiene que experimentar. Has amado, has visto la realidad de la vida, experimentado todo tipo de relaciones; ahora es el momento de conocerte a ti mismo, se ser tú mismo, porque la muerte vendrá pronto. Antes de que llegue la muerte tienes que estar listo para encontrarla. La última historia…

Un rey soñó una noche, que una sombra enorme y muy feroz estaba parada frente a él. Preguntó: ‘¿Quién eres y con qué propósito has venido a mis sueños?’. La sombra respondió: ‘Soy tu muerte y vendré mañana por la tarde, en el ocaso. Recuerda, a la hora del ocaso encuéntrate conmigo en el lugar adecuado’.

Y antes de que él pudiera preguntar, ‘¿dónde está el lugar adecuado?’- no tenía intención de estar en el lugar adecuado, quería saberlo para eludir el lugar adecuado- la sombra desapareció y el sueño se rompió.

Era la medianoche. Inmediatamente él pidió a todos los sabios, a los astrólogos, a los quirománticos, a los profetas que se reunieran porque tenían que descifrar el significado del sueño. Lo discutieron, y como siempre pasa con los mal llamados eruditos, no se pusieron de acuerdo. Todos hablaban, discutían, cada quien tenía su propia explicación; y el rey estaba más y más confundido.

El viejo sirviente del rey estaba observando todo esto, y el sol se levantaba. Había pasado la mitad de una noche. Le susurró al rey: ‘Señor, esta gente no va a llegar nunca a una conclusión. Todo lo que saben es pelear, discutir, argumentar. Usted no tiene tiempo para eso, ya ha salido el sol, ¿cuánto tiempo pasará antes de que se oculte? No queda mucho tiempo. Le sugiero que los deje discutir. Usted coja su caballo más rápido y aléjese de esta capital y de este palacio’.

La sugerencia parecía muy relevante. El rey cogió el mejor caballo que tenía, y al atardecer ya se había alejado unos cientos de millas del palacio.

Para descansar durante la noche, entró en un huerto de mangos. Le dio unos golpecitos al caballo y le dijo: ‘Has dado pruebas realmente de tu calidad. No tenía idea de que pudieras correr tan rápido. Lo has arriesgado todo, como si hubieras entendido mi problema de la cercanía de la muerte y hubieras arriesgado toda tu energía. Te estoy agradecido’.

En ese preciso momento el sol se estaba ocultando y, de repente notó que una mano tocaba su hombro. Miró hacia atrás. La vieja sombra que había visto en el sueño estaba parada ahí y le dijo: ‘Yo también tengo que agradecerle a tu caballo, porque estaba preocupada por cómo te las ibas a arreglar para estar en el lugar adecuado en el momento adecuado. Pero lo has logrado. Todo el mérito es para tu caballo’.

No tiene importancia que la muerte esté a unas cuantas horas, unos cuantos días o unos cuantos años. Tal como uno se prepara para la vida, uno también tiene que prepararse para la muerte. Y a la preparación para la muerte le llamo religiosidad.

El arte de la religiosidad es el arte de prepararse para la muerte, y morir de tal manera que nada muera; sólo se deja el cuerpo y tú te desplazas a la eternidad.

Osho: The Sword and the Lotus, capítulo 4

¿Puede un hombre de negocios ser un meditador?

Uno tiene que hacer algo en la vida. Alguien es un carpintero y alguien es un rey, y alguien es un hombre de negocios y alguien es un guerrero. Estas son formas de sustento, de ganarse el pan diario y el cobijo. No pueden cambiar tu ser interno. Ya seas un guerrero o un hombre de negocio no hace diferencia: uno ha elegido una manera de ganar su sustento, el otro eligió otro.

La meditación es vida, no es sustento. No tiene nada que ver con lo que tú haces; tiene todo que ver con quien eres. Si, el negocio no debe entrar en tu ser, es verdad. Si tu ser también se ha vuelto negociante, entonces es difícil meditar e imposible ser un sannyasin… porque si tu ser se ha vuelto negociante, entonces te has vuelto demasiado calculador. Y una persona calculadora es una persona cobarde: piensa demasiado, no puede hacer ningún salto. Y meditación es un salto: de la cabeza al corazón, y al final del corazón al ser. Tu iras yendo profundo y más profundo, donde los cálculos tendrán que ser dejados atrás, donde toda la lógica se vuelve irrelevante. Tu no puedes llevar tu ingenie dad allí.

De hecho, no es tu verdadera inteligencia tampoco ingenieidad es un pobre sustituto de la inteligencia. Las personas que no son inteligentes ahora aprenden a ser ingeniosos. Las personas inteligentes no necesitan ingenio; son inocentes, no necesitan ser astutos. Ellos funcionan desde el estado de no-saber. Si eres un hombre de negocios,está bien. Si Jesús se volvió meditador y sannyasin, y finalmente un cristo, un buda…y el era el hijo de un carpintero, ayudando a su padre, trayendo la madera, cortando la madera. Si el hijo de un carpintero se volvió buda, por que no tu?

Osho: The Dhammapada: The Way of the Buddha, Vol 6, #4

 

¿Es la meditación para gente que no sabe nada?

La persona ignorante puede recordar que es ignorante ― no tiene nada que perder; pero el erudito, el no puede reconocer que es ignorante ― tiene mucho que perder. La persona erudita es realmente el tonto. La persona ignorante es inocente; él sabe que no sabe, y porque él sabe que no sabe, está en el umbral de la sabiduría.

Porque él sabe que no sabe, él puede inquirir, y su inquirir será puro, sin prejuiciado. Él inquirirá, sin ninguna conclución. Él va a inquirir sin ser un Cristiano o un Hindú. El simplemente inquirirá como buscador. Su inquirir no saldrá de respuestas hechas, sino que su inquirir saldrá de su propio corazón.

Su inquirir no será un sub-producto de su saber, su inquirir será existencial. El busca porque es un asunto de vida o muerte para él. El busca porque realmente quiere saber. Él sabe que no sabe ― por eso busca. Su búsqueda tiene su belleza propia. El no es tonto, simplemente ignorante. El verdadero tonto es aquel que piensa que sabe sin saber en absoluto.

Osho:The Dhammapada: The Way of the Buddha< /I>, Volume 2, #7

¿Hay que creer en alguna religión o filosofía antes de poder meditar?

La creencia es el enemigo del confiar. ¡Confía en la vida! No creas en las creencias ―¡Evítalas! Evita las creencias: Hindú, Cristianas… Busca por ti mismo. Puede que llegues a encontrar la misma verdad. Lo harás, porque la verdad es una. Una vez que la has encontrado, tú puedes decir sí, la Biblia es verdad ―¡ pero no antes. Una vez que la has encontrado puedes decir sí, los Vedas son verdad ―¡ pero no antes. A menos que lo hayas experimentado, a menos que te conviertas en observador de esto personalmente, todas las Biblias y todos los Vedas son inútiles. Serán una carga para ti, no te harán más libre…< br>
La búsqueda es difícil porque la verdad es desconocida. La búsqueda es difícil porque la verdad no sólo es desconocida, es desconocible. La búsqueda es difícil porque el buscador tiene que arriesgar toda su vida por esto.

Si estás siguiendo las escrituras estás siguiendo ríos con nombres. Si estás siguiendo cierta religión, una secta, una iglesia, entonces tu tienes un mapa―¡ y no puede haber ningún mapa para la verdad. No puede haber ningún mapa porque la verdad es privada y no pública. Los mapas se vuelven públicos; se necesitan para que otros también puedan seguirlos. En el mapa, se muestran las súper-autopistas, no los pequeños senderos; y la religión es un sendero, no una súper-autopista. No puedes alcanzar la existencia como un Cristiano, o un Hindú. Tú lo alcanzas como tú, auténticamente tú, y no puedes seguir el sendero de nadie

Osho: The Search, #1

¿Es la meditación para gente que sabe mucho de la filosofía ‘new age’?

El movimiento de la nueva era es sólo una moda que desaparecerá muy pronto, como todos los otros movimientos han desaparecido. Tu no ves hippies…Es un gran fenómeno que muchos hippies hayan desaparecido. Que pasó con su revolución? Era un movimiento revolucionario; ellos se automarginaron de la sociedad.¿ Por que volvieron a la sociedad? Todos estos movimientos tienen una vida corta. Tienen nombres bonitos ― eso no importa ― pero no tienen una filosofía radical para cambiar los seres humanos. El movimiento de la nueva era no tiene nada unico que pueda transformar individuos. Es una moda; pronto morirá ― sólo una fase pasajera.Yo no soy parte de ningún movimiento. Lo que yo estoy haciendo es algo eterno. Ha empezado desde que apareció el promer hombre en la tierra, y continuará hasta el ultimo hombre. No es un movimiento, es el verdadero centro de la evolución. Tu estás en lo cierto en no contarme como parte del movimiento de la nueva era. Yo no soy. Soy parte de la evolución del hombre. La búsqueda de la verdad no es nueva ni vieja. La búsqueda de tu propio ser no tiene nada que ver con tiempo. Es atemporal. Puede que yo me haya ido, pero lo que estoy haciendo va a continuar. Alguna otra persona lo hará. Yo no estaba acá y otra persona lo estaba haciendo. Nadie es el fundador, nadie es el lider. Es un fenómeno tan grande que muchas personas iluminadas han aparecido, ayudado y desaparecido. Pero su ayuda a llevado un poco más alto a la humanidad, ha hecho la humanidad un poco mejor, un poco más humana. Ellos han dejado el mundo un poco más bonito de lo que lo encontraron.

Osho: Socrates Poisoned Again After 25 Centuries, #11

¿Es la Meditación para personas espirituales?

Lo que yo estoy haciendo aquí es muy simple, muy ordinario, nada espiritual en él, nada sagrado. Yo no estoy tratando de hacerlos personas santas, simplemente estoy tratando de hacerlos personas sanas, inteligentes, ordinarias que puedan vivir sus vidas alegremente, danzando, celebrativamente.’

Zen: The Special Transmission, Discourse 1

¿Cuál es el significado de ‘identificación’?

Todo lo que digo es: observar es lo correcto, no observar es erróneo.
Lo hago absolutamente simplificado: Sé un observador.

No es tu problema ― si codicia está pasando, déjala pasar; si rabia está pasando déjala pasar. ¿Quién eres tú para interferir? ¿Por qué estás tan identificado con tu mente? ¿Por qué empiezas a pensar, ‘Yo soy codicioso..Yo soy bravo’? Es solo un pensamiento de rabia pasando. Déjalo pasar; tú sólo observa.

Hay una historia antigua… Un hombre se fue fuera de la cuidad al volver encontró que su casa se estaba incendiando. Era una de las casas más bonitas en la cuidad, él amaba su casa. Mucha gente estaban listas de pagar el doble de precio por su casa pero el nunca estuvo de acuerdo con ningún precio, y ahora se está quemando ante sus ojos. Miles de personas se han reunido, pero nada se puede hacer.

El fuego se había esparcido tan lejos que si tratabas de apagarlo nada sería salvado, Entonces se entristeció. Su hijo vino corriendo y le susurró algo en el oído: ‘No te preocupes. Yo la vendí ayer, y a un buen precio ― tres veces más… La oferta era tan buena Que no te podía esperar. Perdóname.’

Pero el papá dijo, ‘Bueno, si la has vendido por tres veces más el precio de la casa.’ En ese momento el papá es un observador. Sólo un momento antes no era un observador, él estaba identificado. Es la misma casa, el mismo fuego, todo es lo mismo ― pero ahora no le concierne. Él lo está disfrutando como todos los demás lo están disfrutando.

Después el segundo hijo viene corriendo, y le dice al padre, ‘Qué estás haciendo? Tú estás sonriendo ― y la casa se está incendiando?’
El papá dijo, ‘Tú no sabes, tu hermano la vendió.’
Él dijo,’El ha hablado de venderla, pero nada ha sido arreglado todavía y el hombre no la va a comprar ahora. Otra vez, todo cambió. Lágrimas que habían desaparecido, volvieron a los ojos del padre, su sonrisa no está más allí, su corazón está latiendo rápido. El observador se ha ido. Está otra vez identificado.

Después el tercer hijo vino, y dijo, ‘Ese hombre es un hombre de palabra. Yo vengo de donde él. Él dijo, no importa si la casa está quemada o no, es mía. Voy a pagar el precio que se había establecido. Ni ustedes sabían ni yo sabía que la casa podría incendiarse.’ Otra vez el padre es un observador. La identidad no está allí. Realmente nada ha cambiado; Sólo la idea de ‘Yo soy el dueño, me estoy identificando de alguna manera con la casa,’ hace toda la diferencia. En el momento siguiente siente,’Yo no estoy identificado. Alguien la ha comprado, no tengo nada que ver con ella, deje que la casa se queme.’

Este simple método de observar la mente, de que no tienes nada que ver con ella….La mayoría de los pensamientos no son tuyos pero son de tus padres, tus maestros, tus amigos, los libros, las películas, la televisión, el periódico. Sólo cuenta cuantos pensamientos son tuyos, y te sorprenderás de que ningún pensamiento es tuyo. Todos son de otras fuentes, todos son prestados ― descargados sobre ti por otros o tontamente tú mismo te los descargas, pero no son tuyos.

La mente está allí, funcionando como un computador, literalmente es un computador biológico, tu no te identificaras con un computador. Si el computador se calienta, tú no te calientas. Si el computador se pone bravo y empieza a dar señales en palabra de cuatro letras (malas palabras), tú no estarás preocupado, Veras que está mal, cuando algo está mal. Pero permaneces separado.

Sólo un pequeño truco..no lo puedo llamar método porque lo hace pesado, yo lo llamo truco. Sólo haciéndolo, un día repentinamente tú serás capaz de hacerlo. Muchas veces fallarás, no tienes por qué preocuparte…no es una pérdida, es natural. Pero haciéndolo, un día sucederá.

Una vez que haya sucedido, una vez que incluso por un simple momento te conviertas en observador, tu sabes ahora como convertirte en el observador.― el observador en la montaña, lejos. Toda la mente está allá profundamente abajo en el valle oscuro, y tú no tienes nada que hacer sobre ella. La cosa más extraña sobre la mente es, que si te conviertes en observador empezará a desaparecer. Así como la luz desaparece la oscuridad, observar desaparece la mente, sus pensamientos, toda su parafernalia.

Así, meditación simplemente es observar, conciencia. Esto revela ― no tiene nada que ver con inventar, ella no inventa nada; simplemente descubre que hay allá.

¿Que hay allí? Tú entras y encuentras una vaciedad infinita, una belleza tremenda, tan silenciosa, tan llena de luz con tanta fragancia, que has entrado al “ reino de Dios.” En mis palabras, has entrado a la divinidad.

Una vez que hayas estado en este espacio, tú sales y eres una persona totalmente nueva. Ahora tienes tu cara original, Todas las máscaras han desaparecido. Tú vivirás en el mismo mundo pero no de la misma manera. Estarás entre las mismas personas pero no con la misma actitud, ni la misma manera de acercarse. Vivirás como el loto en el agua, sin ser tocado absolutamente por el agua.

Osho: From Unconsciousness to Consciousness, #20

¿Cuándo tenemos que usar la mente?

Usa la mente en contra de la sociedad. La mente es un medio perfecto para mantenerte independiente, para mantenerte alerta. Es un buen luchador, pero no es un amante. Así cuando hay necesidad de pelear, cuando hay necesidad de defender tu libertad, usa la mente, el corazón no será de ningún uso. El corazón no sabe la manera de pelear.

El contexto es totalmente diferente, yo llamo a este hombre conciente. El que puede usar sus capacidades en el buen contexto y no se confunde. Los ojos son para ver ― tu no puedes oír por ellos. Los oídos son para oír ― no puedes ver por ellos. Utilízalos cuando los necesites, no permitas que ellos se metan en el camino del otro.

La mente es un instrumento bonito. Tiene que ser afilada, pero recuerda sus limitaciones. Debe permanecer un sirviente del corazón. En el momento en que se convierta el maestro, el corazón simplemente se muere. En esclavitud, el corazón no puede existir.

Así no hay contradicción con lo que he dicho ― sólo dos contextos diferentes. Tú conciencia es diferente de los dos, así una persona conciente puede usar su corazón cuando lo necesite, puede usar su mente cuando la necesite, puede poner las dos en silencio cuando quiera estar en estado absoluto de nirvana, cuando no es necesaria la mente o el corazón. Cuando simplemente quieras ser tu mismo, los dos no son necesarios.

Si tú eres el maestro de tus instrumentos, no hay problema. Si tienes una flauta y te pregunto ‘Puedes parar de tocar por algún momento ― Quiero hablarte’ y tú dices, ‘No lo puedo hacer; la flauta no para,’ ¿Qué se pensará sobre ti? Que eres insano. ¿La flauta no para? Entonces tú no estás tocando la flauta, la flauta te está tocando a ti. Cuando tu quieres parar la mente, tu solo dices,’Para’ ― tiene que parar. Si se mueve aunque sea solo un poco, significa algo debe hacerse urgentemente. Esto es peligroso: el sirviente está tratando de ser el maestro. El sirviente debe permanecer sirviente y el maestro debe ser el maestro. Más allá de los dos está tu ser que no es el sirviente ni el maestro…que simplemente es. Esta ‘ esencia natural’ es la meta de todas las meditaciones.

Osho: The Path of the Mystic, #37

¿Qué hacemos con nuestros pensamientos?

Tus pensamientos tienen que entender una cosa: tú no estás interesado en ellos. El momento en que llegues a este punto has logrado una victoria tremenda. Sólo observa. No le digas nada a los pensamientos. No los juzgues. No los condenes. No les digas que se muevan. Déjalos hacer lo que estén haciendo, déjales hacer cualquier gimnasia; simplemente observa, disfruta. Es una película bonita. Tú te sorprenderás: sólo observando, llegará un momento en que no habrá pensamientos, no hay nada que observar.

Esta es la puerta que he llamado la nada, la vaciedad.
Por esta puerta entra tu ser real, el maestro.
Este maestro es absolutamente positivo; en sus manos todo se convierte en oro. Si Albert Einsten hubiera sido meditador, la misma mente hubiera producido la energía atómica no para destruir Hiroshima y Nagasaki sino para ayudar a toda la humanidad a subir los niveles de vida. Sin meditación la mente es negativa, estará seguro al servicio de la muerte. Con la meditación el maestro está allí, y el maestro es absolutamente positivo. En sus manos la misma mente, la misma energía se vuelve creativa, constructiva, afirmativa a la vida.

Tú no puedes hacer nada directamente con la mente. Tendrás que hacer una ruta indirecta, primero tienes que traer el maestro adentro. El maestro no está, durante siglos el sirviente ha estado pensando que es el maestro. Sólo deja entrar al maestro, y el sirviente inmediatamente entenderá. Sólo la presencia del maestro y el sirviente caerá a los pies del maestro y esperará por alguna orden, por cualquier cosa que el maestro quiera que sea hecha ― él está listo.
br> La mente es un instrumento tremendamente poderoso. Ningún computador es tan poderoso como la mente humana ― no puede ser, por que es hecho por la mente humana. Nada puede ser, por que todos son hechos por la mente humana. Una mente humana con una capacidad tan grande: en un cráneo pequeño, ese cerebro pequeño puede contener toda la información existente en todas las bibliotecas de la tierra, y esta información no es pequeña.

Sólo una biblioteca, la biblioteca británica, tiene tantos libros que si colocan estos libros en línea de lado a lado ellos le darán tres veces la vuelta a la tierra. En Moscú existe una biblioteca más grande, una similar existe en Harvard; existen otras bibliotecas similares en todas las grandes universidades del mundo. Una simple mente humana puede contener toda la información existente en todas las bibliotecas. Los científicos están de acuerdo que no somos capaces de hacer un computador comparable a la mente humana el cual pueda ser colocado en un espacio tan pequeño.

Pero los resultados de este inmenso regalo al hombre no ha sido benéfico ― por que el maestro está ausente y el sirviente está dirigiendo el espectáculo. El resultado es guerra, violencia, asesinatos, violación. El hombre está viviendo una pesadilla, y la única manera de salir es traer al maestro. Él está allí, sólo tienes que agarrarlo bien. La llave es observar: sólo observa la mente. En el momento en que no hay pensamientos, inmediatamente serás capaz de verte a sí mismo ― no como mente, pero como algo más allá. Algo que trasciende la mente.

Cuando tú estés armonizado con lo trascendental la mente está en tus manos. Puede ser inmensamente creativa. Puede hacer esta misma tierra un paraíso. No hay necesidad de buscar ningún paraíso arriba de las nubes, tampoco hay necesidad de buscar ningún infierno ― porque el infierno ya lo hemos creado. Estamos viviendo en él.

Osho: The Osho Upanishad, #4

¿No es la mente la fuente de nuestra cordura?

La mente trata de ser sana. Pero será una sanidad muy superficial, sólo a flor de piel, o inclusive no tanto, un pequeño rasguño y la insanidad saldrá. La sanidad real consiste en ir más allá de la mente y entrar en un estado de meditación. Los pensamientos nunca pueden volverse sanos. Sólo un silencio sin-pensamiento te lleva al mundo de la sanidad.

Cuando el silencio va profundo dentro de ti, va abriendo puertas sobre puertas de tu corazón hasta que hayas alcanzado tu ser, no pares, por que la mente es muy vieja y tu meditación será una nueva experiencia. Lo viejo tiene peso, lo viejo puede empujarte hacia atrás una y otra vez A las nuevas experiencias de meditación e inteligencia hay que darles tiempo de que las raíces crezcan, se les debe dar tiempo de empezar a influenciar tus acciones y tu conducta. No debes dejar el esfuerzo de crear tu meditación, tu silencio, tu paz esto se va profundizando hasta que estés absolutamente cierto de que tu mente está bajo tu control y tú bajo el control de la mente. Este es criterio del hombre sano: la mente es el sirviente. Para el hombre insano, la mente es el maestro.

Osho: The Golden Future, #34

¿Tenemos que deshacernos de la mente?

Nada tiene que ser botado de tu sistema; todo tiene que ser transformado y absorbido. La mente no es fea; como utilizas la mente es feo ― tú eres inconsciente. El carruaje es bonito, es una carruaje de oro, pero el cochero está embriagado, profundamente dormido, él insulta al carruaje, condena el carruaje. Cuando se encuentra metido en una zanja, le pega a los caballos, condena al carruaje, condena al que hizo el carruaje, nunca piensa que no es la culpa del carruaje, no es la culpa de los caballos, no es la culpa de el que hizo el carruaje. Es su propia falta ― estaba borracho, estaba profundamente dormido. Si el carruaje se cayó en la zanja es natural, toda la responsabilidad es tuya.

No es cuestión de destruir la mente o botarla. La mente es un mecanismo bonito, el mecanismo más bonito en la existencia, pero tú te has convertido en un sirviente de la mente. Tu eres el maestro y el maestro está funcionando como sirviente; la mente es el sirviente y tu has hecho del sirviente el maestro.

He oído una historia antigua:
Un rey estaba muy contento con uno de sus sirvientes. Era muy devoto, totalmente devoto al rey; estaba siempre listo a sacrificar su vida por el rey. EL rey estaba inmensamente feliz, muchas veces él había salvado al rey, arriesgando su propia vida. Él era el guardaespaldas del rey.

Un día el rey estaba tan feliz con el hombre, que le dijo: ‘Si deseas algo, si tu tienes algún deseo, sólo dime y yo lo cumpliré. Tú has hecho tanto por mí que nunca he mostrado mi gratitud. Nunca lo podré pagar, pero hoy quiero satisfacer alguno de tus deseos cual quiera que sea.’

El sirviente dijo, ‘Tú ya me has dado mucho. Yo me siento bendecido sólo estando siempre a tu lado. ― no necesito nada.’

Pero el rey insistió. Entre más el sirviente decía ‘No hay necesidad,’ más el rey insistía. Finalmente el sirviente dijo, ‘Está bien. Hazme rey por veinticuatro horas y tú serás el guardia.’

El rey estaba un poco aprehensivo, con miedo, pero era un hombre de palabra y tenía que cumplir el deseo. Así por veinticuatro horas se convirtió en guardia y el guardia se convirtió en rey. Y sabes que hizo el guardia? La primera cosa que hizo, ordenó que el rey fuera asesinado, sentenciado a muerte!

El rey dijo. Que estás haciendo?’
Él dijo, ‘Quédate cayado! Tú eres simplemente el guardia y nada más. Este es mi deseo y ahora yo soy el rey!’
El rey fue asesinado, y el sirviente se convirtió en rey para siempre.

Los sirvientes tienen sus propios caminos tortuosos para volverse maestros.
. La mente es uno de los mecanismos más bonitos, más compleja, más desarrollada. Te ha servido bien, ella te ha servido bien. Por sus servicios tú has repetido la misma historia en tu vida, todos han repetido la misma historia: tú has hecho la mente el maestro y ahora el maestro te trata como el sirviente. Este es el problema, no que la mente deba ser botada.

Esto es lo que la meditación es: el arte de moverse afuera de la mente, estar arriba de la mente. Trascender la mente, saber que ‘Yo no soy la mente.’ Eso no quiere decir que botas la mente. Sabiendo que’ Yo no soy la mente’ te hace otra vez maestro. Tú puedes usar la mente. Ahora mismo, la mente no está en tus manos. Tú no eres un buen cochero.

Osho: The Dhammapada: The Way of the Buddha, Vol. 6, #10

La mente no tiene que ser rechazada: si la rechazas, permanecerá. Rechazar significa represión. Cualquier cosa rechazada nunca te deja; simplemente se mueve de la conciencia a la inconsciencia, de la parte con luz de tu ser a las capas oscuras donde no puedes enfrentar. Te olvidas de ellas, pero están allí, más vivas que nunca. Es mejor enfrentar al enemigo que tener al enemigo en la espalda; esto es más peligroso.

No te he dicho que rechaces la mente. La mente es un mecanismo bonito, uno de los milagros de la existencia. No hemos sido capaces todavía de crear algo comparable a la mente humana. Inclusive los computadores más sofisticados no son nada comparados con ella. Una simple mente humana puede contener todas las librerías del mundo; su capacidad es casi ilimitada. Pero es una máquina, no eres tú. Estar identificado con ella es un error, hacerla el maestro es un error, ser guiado por ella es un error. Pero ser el maestro y el guía está perfectamente bien. La mente como sirviente es de tremendo valor, así no la rechaces. Rechazarla te empobrecerá, no te enriquecerá.

No estoy en contra de la mente, estoy de transcenderla. Si tu la rechazas no la puedes trascender. Úsala como un escalón. Todo depende de ti: Tú la puedes convertir en un obstáculo si piensas que la mente tiene que ser rechazada, negada, destruida o la puedes convertir en escalón si la aceptas, si tratas de entenderla. En el mismo esfuerzo de entenderla la trascendencia sucede. Vas más allá de ella, te conviertes en testigo.

Osho: The Dhammapada: The Way of the Buddha, Vol. 9, #6

¿Son la mente y la consciencia dos cosas diferentes o llamamos consciencia a la mente en silencio?

Esto depende. Esto depende de tu definición. Pero para mí, la mente es esa parte que te han dado. No es tuya. La mente significa lo que te han prestado, la mente significa lo cultivado, la mente significa lo que la sociedad ha penetrado en ti. No es tuyo. Conciencia es tu naturaleza; la mente es sólo la circunferencia creada por la sociedad alrededor tuyo, la cultura, tu educación.

La mente significa el condicionamiento. Tu puedes tener una mente Hindú, pero no puedes tener una conciencia Hindú. Tu puedes tener una mente Cristiana, pero no puedes tener una conciencia Cristiana. La conciencia es una: no es divisible. Las mentes son muchas por que hay muchas sociedades, muchas culturas, religiones. Cada cultura, cada sociedad crea una mente diferente. La mente es un subproducto de la sociedad. Y hasta que la mente se disuelva, tu no puedes ir hacia adentro; Tú no puedes saber cuál es tu naturaleza real, cual es tu existencia autentica, tu conciencia.

Mi esfuerzo para moverte a la meditación es una pelea contra la mente. La mente nunca es meditativa, nunca es silenciosa, así decir ‘una mente silenciosa’ no tiene sentido, es absurdo. Es como decir ‘una enfermedad sana’.Esto no tiene sentido. ¿Cómo puede haber una enfermedad que es sana? Enfermedad es enfermedad, y la salud es la ausencia de enfermedad.

No hay nada como una mente silenciosa. Cuando hay silencio, no hay mente. Cuando la mente está allí, no hay silencio. La mente como tal es un disturbio, una enfermedad. Meditación es el estado de no-mente. No de una mente silenciosa, no de una mente sana, no de una mente concentrada, no. Meditación es el estado de no-mente: ninguna sociedad dentro de ti, ningún condicionamiento dentro de ti. Sólo tú, con tu conciencia pura.

En Zen dicen: Encuentra tu cara original. La cara que estas usando no es original, es cultivada. No es tu cara; es sólo una fachada, una estratagema. Tú tienes muchas caras, cada momento tu cambias de cara. Tú vas cambiando. Los cambios se han vuelto tan automáticos que ahora ni siquiera los observas, no los notas.

Cuando tu encuentras tu sirviente tienes una cara diferente de la que tienes cuando encuentras a tu jefe. Si tu sirviente se sienta a tu lado izquierdo y tu jefe se sienta a tu lado derecho, tú tienes dos caras. La cara izquierda es para el sirviente y la derecha es para tu jefe. Tú eres dos personas simultáneamente. Cómo puedes tener la misma cara para tu sirviente? Un ojo tiene cierta cualidad, cierta mirada. Tu otro ojo tiene una cualidad diferente, una mirada diferente. Hay un significado para el jefe y otro significado para el sirviente. Esto se ha convertido tan automático, tan mecánico, tan robotizado que vas cambiando las caras, tu tienes múltiples caras, y ninguna de ellas es la original.
,br> En Zen dicen: encuentra tu cara original, la cara que tenias antes de nacer, o la cara que tendrás cuando mueras. Que es la cara original?. La cara original es tu conciencia. Todas las otras caras vienen de tu mente

Recuerda bien que tu no tienes una mente; tienes muchas mentes. Olvida el concepto de que cada uno tiene una mente. Tú no la tienes, tú tienes muchas mentes: una multitud, una multiplicidad; tú eres poli-psíquico. En la mañana tu tienes una mente, en la tarde otra mente diferente y en la noche, todavía una mente diferente, Cada momento tu tienes una mente diferente.

La mente es un flujo: como el río, moviéndose, cambiando. La conciencia es eterna, una. No es diferente en la mañana y diferente en la noche, No es diferente cuando naces y diferente cuando mueres. Es una y la misma, eterna. La mente es un flujo. El niño tiene una mente de niño, el hombre viejo tiene una mente vieja; pero el niño o el hombre viejo tienen la misma conciencia, que nunca es como la del niño o vieja. No puede ser.

La mente se mueve en el tiempo y la conciencia vive en la atemporalidad. Ellas no son una. Pero estamos identificados con la mente. Vamos diciendo, insistiendo, ‘Mi mente. Yo pienso de esta manera. Este es mi pensamiento. Esta es mi ideología.’ Por esta identificación con la mente, tu te pierdes lo que realmente eres.

Disuelve esta conexión con la mente. Recuerda que tus mentes no son tuyas. Te han sido dadas por otros: tus padres, tu sociedad, tu universidad. Te han sido dadas. Bótalas. Permanece con la conciencia simple que eres ― conciencia pura, inocente. Así es como nos movemos de la mente a la meditación. Así es como nos movemos lejos de la sociedad, desde afuera hacia adentro. Así es como uno se mueve del mundo hecho por el hombre, maya, a la verdad universal, la existencia.

Osho: The New Alchemy: To Turn You On, #10

No entiendo el significado de ‘mente’ y ‘no-mente’

Tú mente está continuamente proyectando ― proyectándose ella misma. Tu mente está continuamente interfiriendo con la realidad, dándole un color, una figura y forma que no es la propia. Tú mente nunca te permite ver lo que es; sólo te permite ver lo que ella quiere ver.

Solo veinte años atrás, científicos pensaban que nuestros ojos, oídos, nariz y otros sentidos, y la mente, eran aperturas a la realidad, puentes a la realidad. Pero en estos veinte años ― los últimos veinte años ― todo el entendimiento ha cambiado. Ahora dicen que nuestros sentidos y la mente no son realmente aperturas a la realidad sino guardias contra ella. Sólo dos por ciento de la realidad logran pasar por estos guardias dentro de ti; noventa y ocho por ciento de la realidad queda afuera. Y este dos por ciento que llegan a ti y a tu ser no es lo mismo; han tenido que pasar por muchas barreras, han tenido que confrontar muchas cosas, que en el momento que llegan no son ellas.

Meditación significa poner la mente de lado así no interfiere con la realidad y tu puedes ver las cosas como son. Por que la mente interfiere en todo? ―: por que la mente es creada por la sociedad. Es el agente de la sociedad dentro de ti; !no está a tu servicio, recuerda! Es tu mente pero no está a tu servicio; esta conspirando contra ti. Ha sido condicionada por la sociedad; la sociedad ha implantado muchas cosas en ella. Es tu mente, pero no funciona como tu sirviente; funciona como un sirviente de la sociedad.

Si tú eres un Cristiano funciona como un agente de la iglesia Cristiana, si tú eres Hindú entonces tu mente es Hindú, si tú eres Budista tu mente es Budista. Y la realidad no es Cristiana ni Hindú ni Budista; la realidad simplemente es.Ttienes que poner la mente a un lado: la mente comunista, la mente fascista, le mente Católica, la mente Protestante…

Hay tres mil religiones en la tierra ― religiones grandes y pequeñas sectas muy pequeñas y sectas dentro de sectas ― tres mil en total. Así existen tres mil mentes, tipos de mentes ― y la realidad es una, Dios es uno, y la verdad es una! Meditación significa: poner la mente al lado y observar. El primer paso ― ámate a ti mismo― Te ayudará tremendamente. Siendo amoroso contigo habrás destruidos mucho de lo que la sociedad te ha implantado. Tú debes liberarte de la sociedad y sus condicionamientos.

El segundo paso es: observa ― sólo observa.Buda no dijo que era lo que había que observar ―!todo! Caminando, observa tu caminar. Comiendo, observa tu comer. Tomando una ducha, observa el agua, el agua fría cayendo sobre ti, el contacto con el agua, el frío, el estremecimiento a través de tu columna ― observa todo, hoy, mañana, siempre.

Al final viene un momento en que puedes observar inclusive tu sueño. Esto es lo último en observar. El cuerpo va a dormir y está allí el observador despierto, observando silenciosamente el cuerpo profundamente dormido. Luego estarás despierto y tu cuerpo estará dormido. El cuerpo necesita descansar pero tu conciencia no necesita dormir. Tú conciencia es conciencia; es alerta, es su verdadera naturaleza.

Osho: The Dhammapada: The Way of the Buddha, Vol. 5, #5

¿Cuál es la sabiduría del corazón?

Los sentidos llevan comúnmente fragmentos de conocimientos. Se sabe que las personas que son compasivas, del corazón, tienen cierta sabiduría, percepción, intuición que no puede ser enseñada. Ellos pueden ver cosas, sentir cosas. Son sensibles a cosas que no son viables a la mente Así la gente empieza a pensar que hay posibilidad de que el corazón tenga sabiduría.

Pero ellos no saben que el corazón es tu vaciedad. Y de esta vaciedad una claridad, surge una transparencia que puede ver cosas que no puedes explicar intelectualmente. Esto es sabiduría.

Para hacerlo completo, se debe decir, ‘la sabiduría del corazón vacío.’ El corazón como los fisiólogos lo conocen, es sólo un sistema de bombear sangre. De los latidos de tu corazón ninguna sabiduría puede surgir. Alguna vez has sentido alguna sabiduría surgiendo de los latidos de tu corazón? Algún doctor ha oído alguna sabiduría cuando está examinando tus latidos del corazón con su estetoscopio? Este no es el corazón no es del que supuestamente estamos hablando sobre la vaciedad del corazón. Realmente, estamos hablando de botar afuera todo el contenido de la mente. Luego, la no-mente por sí misma se convierte en tu corazón. No es una cosa fisiológica. Es tu no-mente ― sin prejuicio, sin conocimiento, sin contenido. Sólo pureza, silencio simple, y la no-mente puede ser llamada el corazón vacío. Es sólo una cuestión de expresión. Lo que quieras elegir, puedes elegir: la sabiduría del corazón vacío, o la sabiduría de la no-mente ― son equivalentes.

Cuando estás en profunda meditación, tu sientes una serenidad grata, una alegría que no es conocida por ti, el observador es un invitado nuevo. Pronto este observador se convertirá en anfitrión. El día en que el observador se vuelve el anfitrión, permanece veinticuatro horas con tigo. Desde este observador, cualquier cosa que hagas tiene una sabiduría. Cualquier cosa que hagas muestra una claridad, espontaneidad, gracia.

Osho: The Buddha: The Emptiness of the Heart, #2

¿Es la meditación una creencia?

Una creencia simplemente significa que tú no sabes ― Aún tu crees. Mi esfuerzo aquí es de que no creas hasta que sepas. Cuando sabes, no hay necesidad de creer, tú lo sabes. Yo destruyo todos los sistemas de creencias y no te doy ningún sustituto. Por esto, no es fácil entenderme.

Osho: The Last Testament, Vol. 1, #4

Las creencias son como gafas de colores: ellas harán toda la existencia del mismo color de tus gafas. Este no será el color real de la existencia; será dado por tus gafas. Tú tienes que quitarte las gafas. Tú tienes que conectar con la realidad directamente, inmediatamente. No debería haber ninguna idea entre tú y la existencia, ninguna conclusión a priori.

Un buscador real debe estar en el estado que Dionisio llamó agnosia ― estado de no-saber. Sócrates dijo al final de su vida, ‘Yo sólo sé una cosa, que yo no sé.’ Este es el estado del verdadero buscador.

En el oriente llamamos a este estado meditación: no creencia, no pensamiento, no deseo, no prejuicio, no condicionamiento ― de hecho, no-mente para nada. El estado de no-mente es meditación. Cuando puedes ver sin ninguna interferencia, distorsión u interpretación de la mente, luego puedes ver la verdad. La verdad está ya al rededor; sólo tienes que poner tu mente a un lado.

El buscador tiene que cumplir sólo una cosa básica: tiene que dejar su mente. En el momento que deja su mente, un gran silencio surge ― por que la mente carga con todo tu pasado; todas las memorias del pasado están pidiendo tu atención, ellas se están acumulando sobre ti, no dejan ningún espacio dentro de ti.

La mente también significa futuro. Sobre el pasado empiezas a hacer fantasías sobre el futuro. Es una proyección del pasado. Tú has vivido cierta vida en el pasado: ha habido algunos momentos de alegría y muchas, muchas noches oscuras. Tu no quieres tener esas noches oscuras; tu quisieras tener tu futuro lleno de esos momentos de felicidad. Así tu quieres solucionar tu pasado: escoges algunas cosas y las proyectas al futuro, escoges otras cosas y tratas de evitarlas en el futuro. Tu futuro no es otra cosa que el pasado refinado ― un poco modificado aquí y allá, pero todavía es pasado por que esto es todo lo que tu conoces.

Una cosa muy significante de recordar: esos pocos momentos de alegría que has tenido en el pasado fueron parte de esas largas noches oscuras, así si escoges esos momentos, las noches oscuras vendrán automáticamente; no las puedes evadir. El revestimiento plateado de las nubes oscuras no se pueden escoger separadamente de la nube oscura. En la noche oscura tu ves el cielo lleno de estrellas; durante el día estas estrellas desaparecen. Tu crees que se evaporan Ellas están todavía allí, pero el contexto no está. Ellas necesitan oscuridad; solamente así podrás verlas. En la noche tu podrás verlas otra vez. Entre más oscura la noche, más brillantes las estrellas.

En la vida todo está entrelazado.Tus placeres están entrelazados con tu dolor, tus éxtasis se mezclan inevitablemente, inseparables con tus agonías. Así toda tu idea del futuro no tiene sentido. Tú no puedes manejarlo, nadie ha sido capaz de manejarlo, por que estas tratando de hacer algo que no puede ser hecho en la naturaleza de las cosas. Será simplemente una repetición de tu pasado.

Cualquier cosa que desees no va a hacer ninguna diferencia. Será una y otra vez una repetición de tu pasado, el mismo pasado, tal vez un poco diferente, pero no por tus expectaciones ― un poco diferente porque la vida va cambiando, la gente va cambiando. Así habrá unas diferencias pero no diferencias básicas, sólo partes no esenciales. Esencialmente será la misma tragedia. Dejando la mente significa dejando el pasado y con esto el futuro desaparecerá. Soltando la mente significa tu estas despierto súbitamente en el presente, y el presente es la única realidad que hay. El pasado no es existencial, lo mismo el futuro. El pasado no está, el futuro todavía no es, sólo el presente es. Es siempre ahora ― sólo existe el ahora. El meditador se empieza a mezclar y fundir con el ahora.

Osho: I Am That, #11

¿Hay algo más que debería saber sobre la meditación?

Una vez que la negatividad se ha permitido expresar es más fácil observar cuando vuelva a surgir de tiempo en tiempo. Tú has quitado la presión, así ella no estará tan agarrada a ti. Aburrimiento es otro sentimiento que ocurre comúnmente. Sólo reconócelo como un síntoma de la mente y es otro estado de ánimo para, observar, sin quedar involucrado en el, sin actuar en el.

Todos queremos ser capaces de estar separados de nuestro dolor, nuestras heridas y nuestro aburrimiento, pero no de los buenos tiempos, las experiencias de amor. No obstante, para aprender el arte de observar imparcialmente debemos empezar practicando con sentimientos positivos. Una ves los has dominado, es más fácil ir abajo a la negatividad. Recuerda, todas son experiencias de la mente – y esta vía va más allá de los límites de la mente pequeña.

No Empujes…

Los viejos hábitos de la mente se pueden sentir aún cuando estés meditando. Por ejemplo, tu puedes estar compitiendo con tigo mismo presionándote a ir más allá de tus límites, inclusive si tu cuerpo está en dolor. ( Claro la mente puede tratar de sabotear tu intención de meditar diciéndote que ya has alcanzado tus límites antes de que hayas empezado)

Todavía Ve Por Ello
Si hay una palabra clave para garantizar el éxito en tu practica de meditación es
totalidad con todo el corazón. Por ejemplo, cuando estas bailando en la Meditación Nataraj de Osho, danza realmente – no solamente haciendo los movimientos con la mente ocupada en algo totalmente diferente, como que vas a hacer más tarde o rumiando una conversación que tuviste ayer, se presente en cada nivel de tu ser.

Sigue las instrucciones del método que te han dado, pero luego prueba por ti mismo, sintonizando en tu cuerpo y estando en contacto contigo,cuanto puedes esforzarte. Hay una línea fina entre totalidad y sobre-entusiasmo al punto de causarte daño físico. Poco a poco tu nivel de conciencia y sensibilidad irán aumentado, y actuarán como barómetro confiable. Al mismo tiempo el hábito de tu mente de interferir empezará a perder el gancho contigo.

Esta es una introducción de Osho de meditar como una manera de vivir más que el enfoque de un método: :

Mi único trabajo es darte una idea clara de cómo volverte más consciente; Yo lo llamo meditación – trabajando, caminando, sentándose.

Yo no creo en lo que otros llaman meditación, que lo haces durante diez o veinte minutos y luego eres la misma persona ordinaria durante veinticuatro horas y luego meditas durante veinte minutos. Esto es estúpido. Es como decirle a una persona que respire todos los días durante veinte minutos y luego se olvide de todo, por que tú tienes que hacer muchas otras cosas. Luego la mañana siguiente puedes respirar otra vez durante veinte minutos. Para mí, meditación es exactamente como respirar. Así cualquier cosa que estés haciendo y donde quiera que estés, hazlo más conciente.

Por ejemplo, yo puedo alzar mi mano sin ninguna conciencia, sólo inconsciente, como un hábito. Pero tu puedes levantar tu mano con conciencia total, y tu puedes ver la diferencia entre los dos. El acto es el mismo: uno es mecánico, el otro es con conciencia total, y la cualidad es tremendamente diferente. Pruébalo, por que es una cuestión de probar y experimentar. Caminando, solo trata por pocos minutos de caminar concientemente. En cada paso sé alerta, y te sorprenderás que la cualidad de tu caminar es completamente diferente; es relajado. No hay tensión y hay una alegría sutil que surge de tu caminar relajado. Entre más consciente seas de esta alegría más querrás ser alerta.

Comiendo, come con conciencia. La gente simplemente está tirando comida dentro de sus bocas, sin siquiera masticar, solo tragando. Personas que sufren de obesidad, gordura no pueden resistir de comer más y más. Ningún doctor les va a ayudar, hasta que ellos sean concientes cuando estén comiendo, si ellos son concientes. Algunas cosas suceden como producto de la observación. Su comer será más lento. Ellos empezarán a masticar, porque antes de que tu mastiques la comida tú estas poniendo una carga innecesaria en todo tu sistema. Tu estómago no tiene dientes. Uno tiene que masticar cada bocado exactamente cuarenta y dos veces; así cualquier cosa que tu comas se convierte en líquido.

Un hombre conciente solo toma, por que antes de tragar él ha cambiado la comida sólida en líquida. Y la cosa extraña es que cuando tu masticas cuarenta y dos veces tú disfrutas el sabor mucho más. Un bocado de un hombre inconsciente dará cuarenta y dos veces más sabor al hombre consciente. Es simple aritmética: el hombre inconsciente tendrá que comer cuarenta y dos bocados sólo para tener el mismo sabor, y se engordará e insatisfecho todavía. Él siente comer más. El hombre consciente come sólo lo que su cuerpo necesita. Él siente inmediatamente de que no hay más necesidad, el hambre se ha ido, está satisfecho … haciendo nada.

Mi meditación tiene un enfoque totalmente diferente. Debe ser extendida durante las veinticuatro horas. Incluso cuando té estas durmiendo, permanece alerta como el sueño está descendiendo en ti, despacio, silenciosamente, tu puedes oír los pasos. La oscuridad está creciendo, tú estas relajado – tú puedes sentir los músculos, el cuerpo, las partes tensas que están previniendo el sueño – pronto veras todo el cuerpo relajado y el sueño viene. Pero poco apoco una gran revolución ocurre. El sueño viene a ti, pero algo profundo dentro de ti permanece despierto, inclusive en el sueño.

La situación es: tu estás dormido incluso cuando piensas que estas despierto, y yo estoy despierto incluso cuando tu piensas que estoy dormido. Hasta que un hombre se vuelva consciente en su sueño, el no es conciente, no esta despierto; este es mi criterio.. Hay muchos subproductos en los cuales puedes juzgar. Los sueños desaparecen, por que los sueños necesitan que tú estés completamente inconsciente; ellos vienen de la mente inconsciente. Si tú estás conciente ellos no pueden venir.

Sigmund Freud se hubiera enriquecido si se hubiera encontrado un hombre como yo que no tiene sueños. Se hubiera también confundido y hubiera tenido que cambiar toda su idea del psicoanálisis. Pero el solo se encontró personas dormidas. El mismo estaba dormido – el no tenía ninguna idea del despertar espiritual; de otra manera hubiera realizado que hay un espacio donde el hombre es consciente, sólo conciente, y no hay sueños de ninguna manera.

Si los sueños desaparecen en la noche, la segunda cosa que te sucederá: los pensamientos desaparecerán durante el día. Esto no significa que serás incapaz de pensar; esto simplemente significa que no pensaras innecesariamente de forma mecánica. Tú serás capaz de pensar si quieres pensar, de otra manera estarás en silencio. Un hombre que puede permanecer en silencio durante horas está acumulando energía así cada vez que quiera pensar su pensamiento tiene fuerza, poder, energía tremenda. Los pensamientos de la gente ordinaria son impotentes, sus pensamientos sólo son nubes vagabundas flotando en sus mentes.

Un hombre de meditación encontrará que sus sueños desaparecen, y su dormir es incomparablemente bello. El dormir se vuelve espiritual; la transformación del dormir a espiritualidad es religión. Así todo tu día se vuelve en un día de silencio. Tú hablarás pero algo profundo permanece un observador silencioso. Así no dirás cosas que innecesariamente te crearan problema a ti o a los demás. Tú dirás sólo lo que es absolutamente necesario. Sólo dirás la verdad; de otra manera serás suficientemente capaz de decir. ‘Yo no sé.’ No creerás en nada. O tú sabes o tú no sabes.

Creer es una decepción tú no sabes, y pretendes como si supieras. Todas esas personas en templos, iglesias, sinagogas, qué están haciendo A quien le están rezando? Ellos no conocen a Dios. Sus curas no conocen a Dios. Ellos no saben que alguna oración que haya sido respondida por alguien. Aún ellos le rezan a dios …

Religión es un fenómeno simple. La tecnología no tiene nada que ver con religión, Hace las cosas complejas innecesariamente. Religión es simplemente estar consiente de cualquier cosa que estés haciendo, donde quiera que estés cuando esta conciencia te rodee siempre como un aura luminosa, tú te vuelves conciente por primera vez del universo – su belleza, su música, sus canciones eternas. Para mí, esta es la experiencia religiosa. En la experiencia religiosa tu no encuentras a dios. No hay nadie allí, sólo pura existencia. Pero está viva – estas flores, estos pájaros en el viento, estas estrellas – todo está vivo, pero como estas dormido tu no puedes experimentar la vitalidad que te rodea.

No somos islas. Ningún hombre es una isla. Somos parte de esta totalidad viviente, continente infinito. Estas flores son parte de nosotros así como nosotros somos parte de ellas. Esas estrellas lejanas están dentro de nosotros como nosotros estamos dentro del universo. Esta experiencia de unidad, de ser solamente uno, es liberación.

Así mis enseñanzas son simples meditación es la llave, volverse totalmente conciente es el resultado. Experimentar ser uno con el todo es la recompensa.

Esta es mi trinidad: meditación, conciencia, unidad.

Osho: Last Testament, Vol 2, #7

¿Qué hay del dolor que puedo sentir durante o después de la meditación?

Esta es la respuesta de Osho a una pregunta sobre el dolor haciendo una técnica activa:

Continúala haciéndola ― esto pasará. Las razones (para el dolor) son obvias. Hay dos razones. Primero, es un ejercicio vigoroso y tu cuerpo debe adaptarse. Así durante tres o cuatro días tu sentirás dolor en todo tu cuerpo. Sucede con cualquier ejercicio nuevo. Pero después de cuatro días esto pasará y tu cuerpo se sentirá mas fuerte que nunca.

Pero esto no es lo básico, la cosa básica va más profundo, y es lo que los sicólogos modernos han venido a conocer. Tu cuerpo no es simplemente físico. En tu cuerpo, en tus músculos, en la estructura de tu cuerpo muchas cosas han entrado a través de la supresión. Si tu reprimes rabia, el veneno va dentro de tu cuerpo. Va dentro de tus músculos, dentro de tu sangre Si tu reprimes cualquier cosa, no es solo una situación mental, es también física… por que tu no estas dividido realmente. Tú no eres cuerpo y mente; tú eres cuerpo-mente ― sicosomático. Tú eres los dos juntos Así cualquier cosa que hagas con tu cuerpo llega a la mente y cualquier cosa que hagas con la mente llega al cuerpo, como el cuerpo y la mente son dos terminales de la misma entidad.

Cuando un animal está bravo, está bravo. El no tiene moralidad sobre esto, ninguna enseñanza. Simplemente está bravo y la rabia se relaja. Cuando tú estas bravo, tu te pones bravo de una manera similar a cualquier animal. Pero está la sociedad, moralidad, etiqueta y miles otras cosas. Tú tienes que empujar la rabia abajo. Tienes que mostrar que no estas bravo; tienes que sonreír ― una sonrisa pintada! Tienes que crear una sonrisa, y empujar la rabia hacia abajo. Que esta sucediendo con el cuerpo?. El cuerpo estaba listo para pelear ― cualquiera de los dos pelear o volar, a escapar del peligro, cualquiera de los dos enfrentarlo ó escapar de él. El cuerpo estaba listo a hacer algo. El cuerpo iba a ser violento, agresivo.

Si tú pudieras ser violento y agresivo, entonces la energía se relajaría. Pero tú no puedes ser ― no es conveniente, así lo empujas hacia abajo. Entonces que sucederá a todos los músculos que estaban listos para ser agresivos? Ellos se paralizarán.

Esto pasa con todas las emociones y va día tras día por años. Después tu cuerpo se paraliza por todas partes. Todos los nervios se estropean. No están fluyendo, no son líquidos, no están vivos. Se han vuelto muertos, se han envenenado y todos se han enredado. No son naturales. Así cuando tu empiezas a meditar, todos estos venenos serán relajados. Y cualquier parte del cuerpo que se ha estancado, se tendrá que derretir, se volverá líquido otra vez. Este es un gran esfuerzo. Después de cuarenta años de vivir de manera incorrecta, luego súbitamente meditando…

Todo el cuerpo está sacudido. Tú sentirás dolor en todo el cuerpo. Pero este dolor es bueno y tu tienes que darle la bienvenida. Permite que tu cuerpo fluya otra vez. Otra vez tendrá gracia y será como un niño; otra vez tu recobrarás la vivacidad. Pero antes de esta vivacidad venga a ti las partes muertas deben ser arreglar y esto va a ser un poco doloroso.

Los sicólogos dicen que hemos creado una armadura alrededor del cuerpo y que esta armadura es el problema. Si te es permitido expresar totalmente cuando estas bravo, que harás? Cuando tu estás bravo empiezas a apretar los dientes, tu quieres hacer algo con las uñas y con las manos, por que así es como el animal que has heredado lo haría. Tú quieres hacer algo con tus manos, destruir algo, si no haces nada tus dedos se paralizarán, perderán la gracia, la belleza. Ellos no serán un miembro vivo. El veneno esta allí, así cuando ellos le dan la mano a otra persona, realmente no la tocan, no hay vida, por que sus manos están muertas.

Tu cuerpo debe relajar muchos venenos. Tú te has vuelto tóxico, y tienes dolor por que este veneno se ha asentado. Ahora yo estoy creando caos otra vez. Esta meditación es para crear caos dentro de ti así puedes volver a arreglar de manera que un nuevo orden pueda ser posible. Tú debes ser destruido como tú eres; así solamente puedes volver a nacer. Como eres te has vuelto totalmente equivocado. Tú tienes que ser destruido y solo así algo nuevo puede ser creado. Habrá dolor, pero este dolor vale la pena.

Así continúa haciendo la meditación y permite al cuerpo que tenga dolor. Permite al cuerpo que no resista; permite al cuerpo moverse en su agonía. Esta agonía viene del pasado pero se irá. Si tú estas listo se ira. Y cuando se vaya, luego por primera vez vas a tener un cuerpo. Ahora tu tienes solo un encarcelado, una cápsula…muerta; tú no tienes un cuerpo vivo, ágil. Incluso los animales tienen un cuerpo más vivo bonito que tu.

Nosotros le hemos dado mucha violencia a nuestro cuerpo. Así en esta meditación caótica estoy forzando a tu cuerpo a estar vivo otra vez. Muchos bloqueos serán rotos; muchas cosas asentadas serán desasentadas otra vez y muchos sistemas serán líquidos otra vez. Habrá dolor pero dale la bienvenida. Es una bendición y tú lo superarás. Continua! No hay necesidad de pensar que hacer. Tu simplemente continua la meditación. He visto cientos de cientos de personas pasando por el mismo proceso. Después de pocos días el dolor se irá. Y cuando el dolor se ha ido, tu tendrás una alegría sutil alrededor de tu cuerpo.

Tu no lo tienes ahora por que el dolor está allí. Puede que tú lo sepas o no, pero el dolor esta allí alrededor de todo tu cuerpo. Tu simplemente te vas vuelto inconsciente sobre esto por que siempre ha estado contigo. Todo lo que ha estado siempre allí tu te has vuelto inconsciente. A través de la meditación tu serás consciente y luego la mente dirá ‘No haga esto; todo el cuerpo está doliendo.’ No escuches la mente. Simplemente ve haciéndolo.

En un cierto período de tiempo el dolor será sacado cuando es dolor es sacado, cuando tu cuerpo es otra vez receptivo sin bloqueos, sin veneno alrededor, siempre tendrás un sentimiento sutil de alegría a tu rededor. Todo lo que tu hagas o no hagas, tu siempre sentirás una vibración sutil de alegría alrededor de tu cuerpo.

Osho: The Supreme Doctrine, #5

¿Cuándo podemos dejar la catarsis?

No necesitas parar la catarsis. Cuando hayas terminado con ella, parará por si misma. Poco a poco sentirás que no tienes energía para ella. Sentirás que estás haciendo catarsis pero tus gestos están vacíos, tu energía ya no está ahí. De hecho estás fingiendo tu catarsis, representándola, no está ocurriendo. Cuando sientas que no está ocurriendo y tengas que forzarla , es momento de dejarla. Solo tienes que escuchar a tu corazón.

Si estás enfadado, ¿Cómo sabes que el enfado ha pasado? Si te sientes sensual, ¿Cómo sabes cuando tu sensualidad ya no está?. El pensamiento puede continuar pero la energía ya no está ahí; es un pensamiento vacío. Estabas enfadado hace unos minutos: ahora, tus facciones pueden todavía mostrar enfado, pero en tu interior sabes que la ira ya ha pasado; la energía se ha ido.

Lo mismo ocurre con la catarsis. Estás haciendo catarsis; es un fenómeno energético. Has reprimido muchas emociones: ahora, las estás sacando a la luz, están saliendo a borbotones. Es una explosión de energía. Gritas, saltas,pataleas… y después te sientes relajado, como si te hubieras quitado un peso de encima. Te sientes más ligero, más relajado, más en paz contigo mismo. Pero si no tienes emociones reprimidas, entonces puedes forzar los mismos gestos pero después te sentirás cansado porque estabas innecesariamente malgastando tu energía. No tenías emociones reprimidas. No tenías nada que sacar; estabas innecesariamente saltando y chillando… después te sentirás cansado.

Si la catarsis es verdadera, te sentirás rejuvenecido; si la catarsis es falsa, te sentirás cansado. Si la catarsis es verdadera te sentirás muy vivo después, más joven que antes, como si te hubieras quitado unos cuantos años de encima. Tienes treinta años, ahora te sientes como de veintiocho o veinticinco. Te has quitado un peso de encima; te sientes más joven, más vivo, más fresco. Pero si estás solamente fingiendo los gestos, después te sentirás más cansado. Te sentirás cinco años mas viejo.

Has de observarte. Nadie puede decirte qué ocurre en tu interior. Tienes que observar, observar continuamente lo que está ocurriendo en ti. No finjas nada…porque la catarsis no es una meta; sino una herramienta. Un dia tendrás que dejarla. No cargues con ella. Es como un barco, como un ferry; lo utilizas para cruzar el río y luego te olvidas de él, no te lo llevas a cuestas.

Recuerda, la catarsis puede convertirse en tu obsesión. Puede convertirse en una rutina, en un patrón en tu vida. No debes de hacer de ella un patrón. ¿En qué momento debo abandonar la catarsis? Tú no la abandonas, ella desaparece por sí misma. Simplemente permanence alerta y observa. Y cuando empiece a desaparecer, déjala ir, no te cuelgues de ella, déjala marchar.

Osho: Yoga: The Alpha and Omega, Vol 5, #10

¿Tiene la meditación alguna relación con la religión? –

Yo he disuelto toda connotación religiosa ― Un Hindú puede seguir siendo Hindú y meditar ― para hacer la meditación viable para todos sin ninguna condición, no importa si se es Hindú, Judío, Cristiano… Cualquier persona puede participar.

La belleza está en que si alguien medita, tarde o temprano su hinduismo desaparecerá. Este no puede permanecer con la meditación. Así que, ¿para qué preocuparse por el hinduismo cuando tenemos un secreto que dispersará automáticamente toda la oscuridad de sus mentes?

Quiero que la meditación llegue a ser casi universal. Puede llegar a ser universal sólo si no está unida a ninguna religión, a ninguna política, a ninguna ideología, y no lo está. Es un método simple. Incluso un ateísta puede practicarlo, no hay problema. No le pedimos que crea en Dios, no le pedimos que crea en algo. Simplemente le decimos: ‘Aquí hay un método que puedes probar. Hipotéticamente, si encuentras algo, bien; si no, déjalo’. Y todas las personas que han probado la meditación nunca han vuelto con las manos vacías.
Osho: Conferencia de Prensa

¿Es siempre necesario cerrar los ojos mientras estoy meditando?

No existe un camino natural para penetrar en tu interior, y además no es necesario. Si acumulas la consciencia necesaria, esta encontrará su propio camino; al igual que el agua crea su propio camino – sin mapa, sin directrices. Simplemente la cantidad necesaria y el agua comenzará a fluir hacia un oceano desconocido.

Lo mismo ocurre con la consciencia. Cuando en tu interior se acumula suficiente consciencia, inmediatamente comienza un camino que nadie ha recorrido antes, y comienzas a desplazarte hacia adentro. Los sentidos exteriores están cerrados; esto es lo que quiero decir cuando digo que mantengas los ojos cerrados, que dejes tu cuerpo completamente atrás…porque todos los sentidos están unidos al cuerpo. Se, simplemente, un observador de la mente, de forma que la mente no pueda desplazar tu energía hacia fuera. Con el cuerpo y la mente ambos cerrados, la energía se acumula espontáneamente, hasta llegar a un punto en el que empieza a desplazarse hacia tu interior. Tu no necesitas hacer nada excepto cerrar todas las puertas que te llevan lejos de ti mismo.

Es enormemente sencillo porque tu no has de hacer nada. Pero es precisamente su sencillez, su obviedad, lo que lo hace tan difícil, la cosa mas difícil, porque nadie puede enseñarte, nadie puede señalarte en que dirección moverte y como moverte. El maestro solo puede crear una situación en la que el movimiento espontáneo de energía se produzca.

Esto es lo que yo llamo meditación. No es una acción, sino todo lo contrario. Tienes que parar toda acción. La meditación es tu “no-acción”. En el momento en el que no estás haciendo, toda la energía que estabas empleando en hacer mil y una cosa, se libera; se acumula hasta llegar a un punto en el que empieza a desplazarse hacia tu interior, y tu centro mas profundo no queda lejos.

Osho: The Miracle, #9

Hay tantas técnicas diferentes de meditación. ¿Poseen ellas algo en común?

Existen 112 métodos diferentes de meditación. Ser observador es una parte esencial de todos ellos. En lo que a mí se refiere, ser testigo es el único método. Esos 112 son diferentes formas de observar.

La esencia, el espíritu de la meditación es aprender cómo ser testigo. Estás mirando un árbol. Estás ahí, el árbol está ahí, pero no ves algo más al mirar el árbol, que hay un testigo que observa el árbol. El mundo no está solamente dividido en objeto y sujeto. Hay algo más entre los dos y ese más es meditación.
Así es que en cada acto… No deseo que las personas se sienten por una hora y media en la mañana o en la tarde. Este tipo de meditación no los ayudará, ya que si meditan por una hora, las otras 23 horas estarán haciendo lo opuesto. La meditación puede triunfar en la medida que el método se pueda llevar a cabo las 24 horas del dia.
Si te alimentas, no te sientas identificado con la comida ; el que come esta allí y tú estás aquí, observando.Caminando, deja el cuerpo que camine; tú simplemente observa. Poco a poco lo puedes hacer fácilmente y puedes observar pequeñas cosas…un cuervo cantar…estás escuchando. Son los dos elementos, el objeto y el sujeto pero, además, un testigo que observa a los dos. Es un fenómeno muy simple. Después te puedes mover a niveles más profundos; puedes observar tus pensamientos, puedes observar tus emociones, tus estados de ánimo.

No hay necesidad de decir: ‘Estoy triste’. La verdad es que eres testigo que una nube de tristeza está pasando sobre ti. Si hay rabia puedes ser simplemente un testigo; no hay necesidad de decir: ‘Tengo rabia’. Nunca estás con rabia, no hay manera de que tengas rabia; tú siempre eres un testigo. La rabia va y viene, tú eres solamente un espejo. Las cosas se van, son reflejadas y el espejo permanece siempre vacio y limpio sin alterarse por las reflexiones que recibe.
Ser testigo es encontrar tu espejo interior. Una vez que lo encuentras el milagro empieza a suceder.Cuando simplementes observas tus pensamientos, los pensamientos desaparecen. Entonces hay un tremendo silencio que nunca has conocido. Cuando observas, los estados de ánimo: rabia,tristeza, felicidad, de improviso desaparecen y un enorme silencio se experimenta.
Cuando no hay nada que observar hay una revolución. La energía del observar se vuelca sobre uno mismo porque no hay nada que lo impida, no existe el objeto. La palabra objeto es hermosa, quiere decir que quien lo impide eres tú. Cuando no hay objeto en tu observar, llega hacia ti, la fuente y este es el punto en que te iluminas.
La meditación es solamente un camino. El final es el estado búdico, la iluminación. Conocer este momento es conocer la totalidad. Entonces no hay miseria, no hay frustración, no hay falta de sentido y la vida no es más un accidente. Perteneces a la totalidad del cosmos, a una parte esencial, y un enorme éxtasis surge y toda la existencia te necesita.

Osho: Light on the Path, #1

¿Cómo sé si estoy avanzando?

Cuando estás meditanto, cuando estás trabajando en ti mismo, si te estás preguntando si estás avanzando o no, tienes que saber bien que no estás haciendo ningún progreso – porque cuando se avanza tú lo sabes. ¿Por qué? Es igual que cuando estás enfermo y estás tomando algún medicamento. ¿Podrás ser capaz de sentir si estás mejorando o no? Si no lo sientes y te surge la pregunta de si estás mejorando o no, tienes que saber bien que no estás mejorando. El bienestar es un sentimiento claro que cuando lo tienes lo sabes.

Pero ¿por qué surje esta pregunta? Surje por muchas razones. Una, no estás realmente trabajando. Estás sólo decepcionándote. Te estás engañando a ti mismo. Estás menos preocupado de lo que estás haciendo y más preocupado de lo que está sucediendo. Si realmente estás haciéndolo, puedes dejar el resutado a la existencia. Pero nuestras mentes son tales que estamos menos preocupados de la causa y más preocupados del efecto – debido a la avaricia. La avaricia quiere tener todo sin hacer nada. Así la mente codiciosa se va moviendo hacia adelante. Entonces la mente codiciosa se pregunta, ‘¿Qué está sucediendo? ¿Está sucediendo algo o no?’ Involúcrate realmente con lo que estás haciendo y cuando suceda algo lo sabrás. Te va a pasar a ti. No necesitas preguntarle a nadie.

No existe un camino fijo. Cada uno está en un camino distinto; No estamos en un solo camino. Incluso si estás siguiendo una técnica de meditación, no estás en el mismo camino que alguien que está haciendo la misma técnica; no puedes estarlo. No existe un camino público. Cada camino es individual y personal. Así que ninguna experiencia de otro en el camino será útil para ti; más bien, puede ser dañina. Alguien puede estar viendo algo en su camino. Si él te dice que ese es el signo del progreso, puede que no encuentres el mismo signo en tu camino. Los mismos árboles pueden no estar en tu camino; las piedras pueden no estar en tu camino. Así que no seas una víctima de este sinsentido. Sólo ciertos sentimientos internos son relevantes. Por ejemplo, si estás avanzando, entonces ciertas cosas van a comenzar a suceder en forma espontánea. Uno, te vas a sentir cada vez más satisfecho.

En realidad, cuando la meditación se realiza completamente, uno llega a estar tan satisfecho que se olvida de meditar – porque la meditación es un esfuerzo, un descontento. Si un día te olvidas de meditar y no sientes ninguna adicción, no sientes ningún vacío, estás tan satisfecho como nunca, entonces tienes que saber que es un buen signo.

No hagas de la meditación un hábito. Deja que esté viva! Entonces el descontento desaparecerá poco a poco; te sentirás satisfecho y no sólo cuando estés meditando. Si algo sucede mientras estás meditando, es falso, es hipnótico. Tiene algo de bueno pero no va a ser muy profundo. Es bueno sólo en comparación. Si no está sucediendo nada, no hay meditación, no hay momento de gozo, no te preocupes por ello. Si algo está sucediendo, no te aferres a eso. Si la meditación está en lo correcto, es profunda, te sentirás transformado durante todo el día. Una satisfacción sutil estará presente en todo momento. Con lo que sea que estés haciendo, sentirás un centro fresco en tu interior…satisfacción.

Sin duda que habrán resultados. La rabia será cada vez menos posible. Irá desapareciendo. ¿Por qué? – porque la rabia muestra una mente no meditativa, una mente que no está en paz consigo misma. Con la meditación serás más y más feliz contigo mismo – recuerda, contigo mismo. Estos serán signos, los signos generales. Así que no pienses que estás logrando mucho si estás comenzando a ver luz o si estás viendo colores hermosos. Ello es bueno pero no te sientas satisfecho a menos que hayan cambios sicológicos reales: menos rabia, más amor; menos crueldad, más compasión. A menos que esto suceda, el ver luces y colores y escuchar sonidos es un juego de niños. Son hermosos, muy hermosos; es bueno jugar con ellos – pero ése no es el objetivo de la meditación. Suceden en el camino, son sólo subproductos, pero no te preocupes.

En una relación, observa lo que está sucediendo. ¿Cómo te estás comportando con tu esposa ahora? Obsérvalo. ¿Hay algún cambio? Ese cambio es significativo. ¿Cómo te estás comportando con tu sirviente? Hay algún cambio? Ese cambio es significativo.

La meditación para mi no es un juego de niños. Es una profunda transformación. ¿Cómo darse cuenta de esta transformación? Primero sentirás tu transformación interna en tus relaciones externas y luego irás profundo. Entonces comenzarás a sentir algo en el interior. Pruébalo, penetra en tus relaciones y mira allí si tu meditación está avanzando o no.

Si sientes un creciente amor, un amor incondicional, si sientes una compasión sin razón, si sientes una profunda preocupación por el bienestar del otro, tu meditación está avanzando. Entonces olvida las otras cosas. Con esta observación también observarás muchas cosas en ti mismo. Estarás más en silencio; tendrás menos ruido dentro. Cuando haya necesidad hablarás, cuando no haya necesidad estarás en silencio. Te sentirás más en paz, relajado. Cualquier cosa que estés haciendo, será un esfuerzo relajado; no habrá tensión. Llegarás a ser menos y menos ambicioso. Por último, no habrá ambición. Incluso la ambición de llegar a moksha no estará allí. Incluso el deseo de liberación es una esclavitud. Incluso el deseo de no tener deseo es una esclavitud.

Una cosa más: cualquier cosa que estés haciendo, no pienses en que vendrán resultados en el futuro. Si estás haciendo algo real, los resultados están ahí y ahora. En el trabajo interno, si has meditado hoy, los resultados no van a estar mañana. Si has meditado hoy. El perfume de ello, por pequeño que sea, estará allí. Si eres sensible lo puedes sentir. Cada vez que se hace algo real, te afecta aquí y ahora.

Por lo tanto la meditación no es sólo una cosa que haces por una hora y te olvidas. Realmente, la vida entera tiene que ser meditativa. Sólo entonces comenzarás a sentir cosas. Y cuando digo que la vida entera tiene que ser meditativa, no quiero decir ir y cerrar los ojos por veinticuatro horas y sentarte y meditar – no! Donde sea que estés puedes ser sensible y esa sensibilidad te dará resultados. Entonces no habrá necesidad de preguntarse, ‘¿Estoy avanzando o no?’ Sólo con esta capacidad de estar conciente de todas las cosas que están sucediendo alrededor tuyo, desarrollarás la capacidad de sentir lo que está sucediendo en tu interior.

Osho: La Alquimia Suprema, Tomo 2,#18

¿Cómo saber cuándo cambiar el método?

Siempre recuerda que aquello que disfrutas puede penetrar más profundamente en ti. Disfrutar significa que eso es para ti, que hay una sutil armonía entre tú y el método.
Una vez que disfrutes no seas avaro, entra en el método tanto como puedas, hazlo al menos una vez al día o, si es posible, dos veces al día. Mientras más lo hagas, más lo disfrutarás. Solamente cámbialo cuando la alegría desaparezca, entonces la labor está hecha. Busca otro método; ningún método te puede llevar hasta el final.
En el camino tendrás que cambiar de tren muchas veces. Un cierto método te lleva a un cierto estado; más allá de esto ya no lo puedes usar.

Así es que dos cosas tienes que recordar cuando disfrutes un método: hazlo tan profundamente como te sea posible, pero no te vuelvas adicto ya que un día tendrás que dejarlo. Si eres adicto, entonces no lo podrás dejar; es como una droga.
Ya no lo disfrutarás, no te dará nada, en cambio se ha convertido en un hábito. Uno puede continuar con él, pero se estará moviendo en círculos, no podrá llevarte más allá.
Así es que deja que la alegría sea el criterio. Si hay alegría, continúa hasta la última gota, sigue. Debes exprimirla totalmente. Ningún jugo debe dejarse atrás…ni siquiera una gota. Y después, sé capaz de abandonarlo. Elije otro método que te traiga alegría; muchas veces la persona tendrá que cambiar. Varía de persona a persona, pero es difícil que un solo método sirva para todo el camino.

Osho: Only Losers Can Win in This Game

Todos los métodos que yo te he dado no tendrás que abandonarlos. Úsalos a la perfección y, en el momento en que sean perfectos ellos te abandonarán por si solos, como una fruta madura que se cae del árbol. Cuando un método desaparece por sí mismo, tiene una belleza, entonces tu ser testigo no se afecta. Continúa hasta que el método desaparezca por sí mismo y tú te quedes como un observador en la colina.

Osho: Transmission of the Lamp, #29

¿Cuál es el papel de las terapias en la visión de Osho respecto a la Meditación?

Buda nunca necesitó ninguna psicoterapia para sus sanyasins; esta gente era inocente. Pero en esos veinticinco siglos la gente ha perdido su inocencia, se han convertido muy eruditos. La gente ha perdido su conexión con la existencia. Han perdido sus raíces.

Yo soy la primera persona que ha usado terapias pero mi interés no esta en las terapias sino en la meditación…como sucedió con Chuang Tzu o Gautama Buda. Ellos nunca usaron terapias porque no era necesario. La gente simplemente estaba lista, y podías sembrar los rosales sin limpiar el suelo. El suelo ya estaba limpio. En esos veinticinco siglos el hombre se ha cargado de mucha basura, mucha maleza ha crecido en su ser que yo estoy utilizando la terapia solamente para limpiar el terreno, para quitar la maleza, las raíces, así que la diferencia entre el hombre antiguo y el moderno se destruya.

El hombre moderno debe ser devuelto a la inocencia, a la sencillez, a la naturalidad del hombre antiguo. Él ha perdido todas esas grandes cualidades. El terapeuta debe ayudarlo ― pero su trabajo es solamente una preparación. No es el final. La parte final va a hacer la meditación.

Osho: The Great Pilgrimage: From Here to Here ,#27

¿Es posible Meditar sin ninguna técnica?

La pregunta que has hecho es de gran importancia porque meditación, como tal, no requiere de ninguna técnica. Pero las técnicas son necesarias para quitar los obstáculos que hay en la vía de la meditación. Así que esto debe ser entendido muy claramente: la meditación en sí misma no necesita técnica, es un entendimiento simple, estar alerta, consciente. Ni el estar alerta es una técnica, ni el ser consciente es una técnica. Pero en el camino del ser alerta hay muchos obstáculos. Durante siglos el hombre ha estado acumulando estos obstáculos ― necesitan ser quitados. La meditación no puede por sí misma quitarlos. Se necesitan ciertas técnicas para eliminarlos.

De modo que el trabajo de las técnicas es preparar el terreno, solo preparar la vía, el pasaje. . Las técnicas en sí mismas no son meditación. Si te detienes en la técnica has perdido el objetivo. J. Krishnamurti estuvo insistiendo durante toda su vida en que no hay ninguna técnica para la meditación. Y el resultado final no fue que millones de personas lograran meditar; el resultado final fue que millones de personas resultaron convencidas de que no se necesita técnica para meditar. Pero ellos olvidaron todo lo que iban a hacer con las obstrucciones, los obstáculos. Así ellos permanecieron intelectualmente convencidos de que ninguna técnica es necesaria..

Me he encontrado con muchos seguidores de J. Krishnamurti, algunos muy íntimos, y les he dicho, ‘Ninguna técnica es necesaria ― Estoy absolutamente de acuerdo. Pero la meditación te ha sucedido a ti o algún otro que haya estado oyendo a Krishnamurti?’ Si bien, lo que él esta diciendo es esencialmente verdadero, está diciendo solo la parte positiva de la experiencia. Hay una parte negativa también. Y para esa parte negativa toda clase de técnicas son necesarias ― son absolutamente necesarias ― por que hasta que la tierra este bien preparada, y todas las malas hierbas y raíces salvajes sean quitadas de la tierra, tu no puedes cultivar rosas y otras flores bonitas. Las rosas no se preocupan bajo ningún aspecto de las malas hierbas, de las raíces que hayas arrancado. Pero el arrancar estas malas hierbas fué absolutamente necesario para que la tierra estuviera en buenas condiciones donde las rosas puedan florecer.

Tu estás preguntando, ‘¿Es posible meditar sin técnica ?’ No es solamente posible, es la única posibilidad. Ninguna técnica es necesaria ― por lo que a la meditación se refiere. Pero ¿qué vas a hacer con tu mente? Tu mente creará mil y unas dificultades. Estas técnicas se necesitan para quitar la mente de la vía, para crear un espacio en el que la mente se vuelva quieta, silenciosa, casi ausente. Entonces la meditación sucede por sí misma.

No es una cuestión de técnicas. Tu no tienes que hacer nada. La meditación es algo natural, algo que está ya oculta dentro de ti y está tratando de encontrar su manera de alcanzar el cielo abierto, al sol, al aire. Pero la mente la esta rodeando por todas partes; todas las puertas están cerradas, todas las ventanas están cerradas. Las técnicas son necesarias para abrir las ventanas, para abrir las puertas. E inmediatamente todo el cielo estará a tu disposición, con todas sus estrellas, con toda su belleza, con todas sus puestas de sol, con todos sus amaneceres. Solo una ventana pequeña te lo estaba impidiendo… solo un pequeño pedazo de paja puede entrar a tu ojo y te prevendrá de ver vasto cielo por que tu no puedes abrir tus ojos. Es absolutamente ilógico que solo un pequeño pedazo de paja o arena puedan prevenirte de ver las estrellas grandes, el cielo infinito. Pero de hecho lo pueden, ellos lo hacen. Las técnicas son necesarias para quitar estas pajas, estos pedazos de arena, de tus ojos.

Meditación es tu naturaleza, tu verdadero potencial. Es otro nombre de alerta.

El padre joven, llevaba su bebe en el coche de paseo por el parque, aparecía imperturbado por el lloriqueo que emergían del coche. ‘Tranquilo ahora, Alberto,’ le dijo tranquilamente. ‘Mantén la calma, allí hay un buen compañero.’
Otro chillido salió. ‘Ahora, ahora, Alberto.’ Murmuró el papá, mantén tu humor.’
Una madre joven que pasaba dijo, ‘lo debo felicitar. Tu realmente sabes como hablar a los bebes’. Luego, acariciando la cabeza del bebé, ella le susurró al bebé, ‘Que te está preocupando, Alberto?’
‘no, no’ interrumpió el papá. ‘Su nombre es Juan; Yo soy Alberto.’
El simplemente estaba tratando de estar alerta :’Alberto no pierdas tu humor.’ El no quiere olvidar; de otra manera le hubiera gustado tirar el bebé en el lago!

Meditación es simplemente estar conciente sin ningún esfuerzo, alerta sin esfuerzo; esto no necesita ninguna técnica. Pero tu mente está muy llena de pensamientos, muy llena de sueños ,mucho en el pasado, mucho en el futuro ― no está aquí y ahora, y estar conciente es estar aquí y ahora. Las técnicas son necesarias para ayudarte a cortar las raíces del pasado, para cortar los sueños del futuro y mantenerte en este momento como si fuera el único momento que existe. Luego no es necesaria ninguna técnica.

Hymie Goldberg estaba visitando a su amigo, Sr. Cohen, que estaba muriéndose. ‘Haznos un favor,’ dijo Hymie Goldber, ‘ cuando vayas al cielo puedes encontrar una manera de hacerme saber si juegan baseball allá arriba?’
El Sr. Cohen dijo que trataría de contactar su viejo amigo si le era posible. Sólo unos días después que el Sr. Cohen murió, Hymie Goldberg recibió una llamada. ‘Hola, Hymie,’ dijo el Sr. Cohen, ‘es tu viejo amigo aquí.’
‘Cohen? Eres realmente tú? Preguntó Hymie. ‘Seguro,’ respondió su amigo. ‘Tengo algunas buenas noticias y algunas malas noticias. Primero, es seguro que hay baseball en el cielo. Y la mala noticia es que vas a jugar el próximo Domingo.’ La vida es una aventura complicada. Hay buenas noticias y hay malas noticias. Las buenas noticias es que no hay necesidad de técnica alguna; pero las malas noticias es que sin ninguna técnica no lo vas a lograr.

Osho: The Rebel, #24

¿Qué son las Meditaciónes Activas?

Uno tiene que hacer algo en la vida. Alguien es un carpintero y alguien es un rey, y alguien es un hombre de negocios y alguien es un guerrero. Estas son formas de sustento, de ganarse el pan diario y el cobijo. No pueden cambiar tu ser interno. Ya seas un guerrero o un hombre de negocio no hace diferencia: uno ha elegido una manera de ganar su sustento, el otro eligió otro.

La meditación es vida, no es sustento. No tiene nada que ver con lo que tu hacer; tiene todo que ver con quien eres. Si, el negocio no debe entrar en tu ser, es verdad. Si tu ser también se ha vuelto negociante, entonces es difícil meditar y imposible ser un sannyasin… porque si tu ser se ha vuelto negociante, entonces te has vuelto demasiado calculador. Y una persona calculadora es una persona cobarde: piensa demasiado, no puede hacer saltos. No puedes llevar a tu astucia ahí.

De hecho, la astucia no es la verdadera inteligencia tampoco; la astucia es un pobre sustituto para la inteligencia. La gente que no es inteligente aprende a ser astuta. La gente inteligente no necesita ser astuta; son inocentes, no necesitan ser astutos. Ellos funcionan desde un estado de no-saber. Si tú eres un hombre de negocios, esta bien. Si Jesús puede ser un meditante y un sannyasin, y luego un cristo, un buda… y él era el hijo de un carpintero, ayudando a su padre, trayendo la leña, cortando la leña. ¿Si el hijo del carpintero puede llegar a ser buda, porque no tú?.

¿Qué es el Yoga ?

Yoga significa unión, la ciencia de la unión. Meditación es el fenómeno más supremo tan lejos como concierne a la unión con la realidad. Meditación es el dios del yoga. Pero el yoga ha caído en manos equivocadas, y no solo recientemente ― por siglos ha estado en manos equivocadas.

El error original debió ser con el fundador, Patanjali mismo. Patanjali dividió el yoga en ocho partes. Su división es un corte muy claro, muy científico, pero el no estaba realmente alerta de la estupidez humana. Él comenzó con el cuerpo ― y esta es la manera correcta de comenzar. La primera parte del yoga debe ser fisiológica porque el hombre vive en la circunferencia, en el cuerpo, así el trabajo debe comenzar allí, solo después puede alcanzar la mente. Y cuando uno ha ido mas allá del cuerpo y de la mente, luego el tercer, la meditación, sucede.

De acuerdo a Patanjali la primera parte pertenece al cuerpo. Pero el no estaba claramente conciente que millones de personas se quedarían atrapados en la primera parte. Así el yoga se ha convertido en sinónimo con posturas de yoga: Gente parada sobre sus cabezas y haciendo toda clase de contorsiones. Esto se ha convertido en sinónimo de yoga.

Esto no es un verdadero yoga, es solo el preámbulo, la parte introductoria; la persona que piensa que la introducción es el libro completo es un idiota. Pero Patanjali no le advirtió a la gente. Si él le hubiera advertido a la gente hubiera sido mejor. La gente como Patanjali cree en la inteligencia de los otros ― ¡La cual no esta allí!. El confía. Su confianza es inmensa, su confianza es tan grande como la estupidez de la gente! El respeta la inteligencia de la gente. Así él no advirtió a la gente, pero la advertencia era absolutamente necesaria: ‘No te quedes detenido en la parte fisiológica.’

Muy poca gente, solamente muy poca ― si cien personas están interesadas en yoga solamente una persona irá mas allá de la parte fisiológica. Y esa única persona quedará atrapada en la parte sicológica. Si cien personas están atrapadas en la parte sicológica solo uno podrá salir de allí…y solo cuando tu sales de la mente el verdadero yoga comienza.

La parte fisiológica del yoga te dará grandes poderes fisiológicos; te puede hacer vivir largo tiempo, una vida saludable. ¿Pero qué vas a hacer con una vida larga? Si tú eres un idiota, en vez de ser un idiota por setenta años ahora serás un idiota por doscientos años. Esto no va a ayudar a nadie; será una calamidad.

Había un hombre llamado Nadir Shah ― uno de los asesinos más notorios en la historia de la humanidad. Él invadió India por lo menos ciento ocho veces. Él asesinó mas gente en India que ninguno otro. Y él tenía su propia forma de torturar: Él podía prender fuego a toda una ciudad y rodearla con sus soldados así nadie podía escapar ― ¡Y él lo disfrutaba!

Este hombre le preguntó a un astrólogo, porque él había escuchado de su fama, ‘¿Qué puedes decir? ¿Cuál es tu consejo? ― ¿Puede un hombre vivir una vida larga, muy larga, o uno debe vivir solamente el promedio de setenta años?’

El astrólogo debió ser un hombre verdaderamente sabio. Él dijo, ‘Todo depende. Si un hombre como tu vive largo tiempo, eso es malo, es desafortunado. En primer lugar un hombre como tu no debería nacer; en segundo lugar, si él nace, entonces debería morir inmediatamente. En tercer lugar, si él de alguna manera logra sobrevivir, entonces lo más pronto que muera, mejor.!’

Nadir Shah estaba muy bravo. Este era el primer hombre a quién no le importaba su fama de asesino, este era el primar hombre que le decía la verdad tal como era. Nadhir Shah dijo !’Te voy a matar!.’ El astrólogo contestó ‘!Esto no importa ― tu puedes matarme, pero yo tengo que decir la verdad. La verdad es que si hombres como tu viven ellos deberían dormir veinticuatro horas al día y beber lo más que ellos puedan!’

Nadir Shah estaba tan choqueado pero el hombre fue tan verdadero que incluso Nadir Shah debió dejarlo solo. Incluso no pudo reunir el coraje de asesinar a este hombre. El se sintió tembloroso y él lo recordaba una y otra vez: ‘¡Qué hombre! ¡Casi un dragón! Él me hizo temblar ― la manera que él me miraba y la manera que decía las cosas. Yo nunca espere que nadie pudiera tener tal coraje.’ Pero él respetó al astrólogo.

Yoga puede hacer que una persona viva largo tiempo, ¿pero qué harás tu? A esta parte fisiológica no hay que darle mucha atención. Si, un poco esta bien para mantenerse físicamente bien, pero solo un poco; de otra manera es como una jungla enorme. Uno se puede perder en su interior, en su complejidad.

La segunda parte es aún más enorme que la fisiológica. Si tu entras en ella tu tendrás muchos poderes síquicos, tu podrás leer los pensamientos de las personas. ¿Pero cuál es el punto? Tu propia basura es grande, ¿cual es el sentido de leer la basura de otros? El está siendo torturado por su basura y tú estas leyendo sus pensamientos ―¡Y tu crees que estas haciendo algo fabuloso!

El objeto real es liberarse de los pensamientos, no leerlos. Incluso uno debe liberarse de los pensamientos propios; ¿Cuál es el punto de leer los pensamientos de los otros? ¿Y que hay allí? Tu te puedes colocar al lado de carretera y puedes ver a un hombre caminando solo y pensando en su perro ― ¿ Y que?

Si tú escuchas los pensamientos de las personas, ¿qué encontraras? Alguien está pensando en su vaca, alguien está pensando en su búfalo, alguien está pensando en su esposa, ¡Alguien está pensando en la esposa de alguien! ¡Y tú estas pensando que es lo que ellos están pensando! Tal vez la otra persona es un yogi también y esta leyendo los pensamientos de alguien más. ¡Entonces las cosas se vuelven muy complicadas!

La parte fisiológica es ordinaria, la parte sicológica es ordinaria. Ambas pueden dar poder, pero el poder no es la meta de la meditación. El poder es política, toda clase de poder es política. Y el poder corrompe ― toda clase de poder ― corrompe incondicional y absolutamente. Siempre corrompe

Por eso yo digo la única cosa esencial, el corazón real de toda religión, de todo yoga, de todos los métodos de búsqueda, es meditación. Uno debe poner a un lado todo lo que no es esencial. Tu puedes usar las cosas como escalón, pero nada mas que eso ― Sólo como un tablero para saltar. Tu no necesitas preocuparte mucho acerca de ello. Todo tu interés debe ser una intención; debe moverse como una flecha hacia la meditación. Solo entonces en esta pequeña vida, con tan poco tiempo, con poder y energías disponibles y con tantos problemas rodeándote, tu puedes esperar que la flecha alcanzará el objetivo.

El momento que tu sabes algo de meditación ― no acerca, pero el verdadero sabor de ella ― una gran liberación viene. Un gran alivio viene. Repentinamente todas las tensiones desaparecen: ansiedades, angustias, no están más. Incluso si tú las quieres solo por un cambio, tu no las vas a encontrar. Yo he tratado y he fallado Algunas veces he tratado de manera muy ardua de encontrar alguna ansiedad pero no he podido, simplemente no funciona. He tratado de todas las formas posibles, por este lado y ese otro, pero he llegado al mismo final: no funciona.

Una vez que tu has probado la meditación es imposible para ti estar en alguna miseria. Bendiciones se convierten inevitables, una lluvia natural, y continua lloviendo como flores lloviendo desde el cielo.

Osho: Nirvana: Now or Never

¿Hay alguna conexión entre los deportes-como el correr-y la Meditación?

Tú no pensarás que el correr es una meditación, pero a veces los corredores han experimentado una experiencia tremenda de meditación. Ellos se sorprendieron, porque no lo estaban buscando algo así ―:¿Quién piensa que en el correr vas a experimentar la divinidad? ―: pero ha sucedido, y ahora el correr se ha convertido más y más en una nueva clase de meditación

Puede suceder corriendo. Si alguna vez has sido un corredor, si tú has disfrutado el correr en las mañanas temprano cuando el aire es fresco y joven y todo el mundo está saliendo del sueño, despertándose, y tú estabas corriendo y tu cuerpo estaba funcionando perfectamente, el aire fresco, el nuevo mundo naciendo otra vez de la oscuridad de la noche, Y todo esta cantando alrededor, y tu estabas sintiéndote tan vivo… Un momento viene cuando el corredor desaparece y solo queda el correr. El cuerpo, la mente y el alma comienzan a funcionar juntos; repentinamente un orgasmo interior se libera.

Los corredores han llegado accidentalmente a veces a experimentar el cuarto estado,turiya,aunque ellos lo pueden perder porque pensarán que era sólo por el correr que disfrutaron el momento; que era un día maravilloso, que el cuerpo estaba saludable y el mundo tan hermoso, y que era sólo cierto estado de ánimo. Ellos no se darán cuenta de esto. Pero si ellos se dan cuenta de esto, mi propia observación es que un corredor puede llegar cerca de la meditación más fácil que cualquier otra persona. Correr puede ser una inmensa ayuda, nadar puede ser de una inmensa ayuda. Todas estas cosas deben ser transformadas en meditación.

Deja todas las ideas acerca de la meditación, que solamente sentado debajo de un árbol en una postura de yoga es meditación. Esa es solo una de las maneras, y puede ser apropiado para ciertas personas pero no es apropiado para todos Para un niño pequeño esto no es meditación, esto es una tortura. Para un hombre joven quién esta vivo, vibrando, esto es represión, esto no es meditación.

Tal vez para un hombre viejo que ya ha vivido, y que sus energías se están declinando, puede ser meditación. La gente es diferente, hay muchos tipos de personas. Para alguien que tiene una energía baja, sentarse bajo un árbol en una postura yoga será la mejor meditación, porque la postura yoga es la que menos energía gasta ―: la mínima. Cuando la espina dorsal esta recta, haciendo un ángulo de noventa grados con la tierra, tu cuerpo gastará la menor energía posible. Si te inclinas hacia la izquierda o hacia el frente, entonces tu cuerpo comenzará a gastar mas energía, porque la gravedad te empujara hacia abajo y tendrás que mantenerte hacia arriba; tendrás que sostenerte tu mismo para no caer. Esto produce un gasto de energía. Una espina dorsal recta fue encontrada para necesitar el mínimo de gasto de energía

Luego sentarse con las manos juntas en el regazo es también de mucha, mucha ayuda para la gente que tiene baja energía, porque cuando las manos están tocándose la una con la otra, la corriente eléctrica de tu cuerpo comienza a moverse en un círculo. No irá hacia afuera del cuerpo. Se convierte en un círculo interior, la energía se moverá dentro de ti.

Tú debes saber que la energía siempre se libera por los dedos; la energía nunca se libera a través de superficies circulares. Por ejemplo, tu cabeza no puede liberar energía; la contiene. La energía es liberada a través de los dedos de las manos y de los pies. En una cierta postura yoga los pies están juntos, así un pie libera energía y ésta entra en el otro pie; una mano libera energía y entra en la otra mano. Tú irás tomando tu propia energía, te convertirás en un círculo interior de energía. Es muy descansado, es muy relajante.

La postura yoga es la postura más relajante posible. Es incluso más relajante que el dormir, porque cuando estás durmiendo todo tu cuerpo esta siendo empujado por la fuerza de gravedad. Cuando tú estas horizontal estas relajado de una manera totalmente diferente. Es relajante porque te llevará hacia atrás a los tiempos cuando el hombre era solo un animal, horizontal. Es relajante porque es regresivo; te ayudara a convertirte en un animal nuevamente.

Es por esto, que en una postura recostada no puedes pensar claramente, se convierte difícil el pensar. Pruébalo. Tu puedes soñar fácilmente pero no puedes pensar fácilmente; para pensar tienes que sentarte. Lo mas derecho que te sientes, mejor es la posibilidad de pensar. El pensamiento llego al final; Cuando el hombre se transformó en vertical, el pensamiento llegó. Cuando el hombre solía estar en posición horizontal, el sueño estaba allí pero nó el pensar. Así cuando te acuestas tu empiezas a soñar, el pensamiento desaparece. Es una manera de relajación, porque el pensamiento para; tú haces una regresión. La postura yoga es una buena meditación para aquellos que tienen baja energía, para aquellos que están enfermos, para aquellos que están viejos, para aquellos que han vivido la vida y ahora están cada vez mas cerca de la muerte. Miles de monjes Budistas han muerto en posición sentada, la postura de loto, porque la mejor manera de recibir la muerte es en la postura del loto ―: porque en la postura de loto estarás completamente alerta, y porque las energías desaparecerán. Ellas serán cada vez menores a cada momento; La muerte esta viniendo. En la postura de loto puedes permanecer alerta hasta el final, .y el estar alerta cuando tu estas muriendo es una de las más grandes experiencias, el orgasmo supremo.

Y si tú estas alerta mientras estás muriendo tendrás una clase de nacimiento totalmente diferente: nacerás alerta. Uno que muere alerta nace alerta. Uno que muere inconsciente nace inconsciente. Uno que muere con conciencia puede escoger el útero correcto para sí mismo; él tiene una alternativa, se la ha ganado. El hombre que muere inconscientemente no tiene el derecho a escoger el útero; el útero sucede de una manera inconsciente, accidentalmente.

El hombre que muere perfectamente alerta en esta vida vendrá solo una vez más, porque la próxima vez no será necesario volver. Solo un pequeño trabajo falta: en la otra vida hará el trabajo. Para el que está muriendo con conciencia sólo una cosa queda ahora: no ha tenido el tiempo para irradiar su conciencia en compasión. La próxima vez él puede irradiar su conciencia en compasión. Y a no ser que la conciencia se convierta en compasión, algo permanece incompleto, algo permanece imperfecto.

El correr puede ser una meditación

Correr, bailar, nadar ―: cualquier cosa puede ser una meditación. Mi definición de meditación es: cada vez que tu cuerpo, mente, espíritu está funcionando juntos en un solo ritmo esto es meditación, porque te llevará al cuarto. Y si tú estás alerta al hecho de que lo que estas haciendo es meditación ― no de ser parte de las olimpiadas, pero haciéndolo como una meditación ̵ Entonces es tremendamente hermoso

Si nosotros damos sólo un patrón fijo de meditación, luego solo será aplicable a pocas personas. Este ha sido uno de los problemas del pasado; patrones fijos de meditación, no fluidos ― fijos. Entonces estos son apropiados para ciertos tipos y los otros son dejados en la oscuridad. Mi esfuerzo es hacer que la meditación sea asequible para cada una y todas las personas

Quien quiera meditar, la meditación debe ser viable de acuerdo a su tipo. Si él necesita descansar, entonces descansar debe ser su meditación. Entonces ‘sentarse silenciosamente haciendo nada, la primavera viene y el césped crece por sí solo’ ― esta será su meditación. Tenemos que tener muchas dimensiones de meditación como personas hay en el mundo. El patrón no debe ser muy rígido, por que no dos individuos son iguales. El patrón debe ser muy líquido así puede adecuarse con el individuo. En el pasado, la practica era de que el individuo tenía que adecuarse con el patrón

Yo traigo una revolución. El individuo no tiene que adecuarse al patrón, el patrón tiene que adecuarse al individuo. Mi respeto por el individuo es absoluto. Yo no estoy interesado en los significados; los significados pueden cambiar, arreglados en diferentes maneras.

Por esto tu encuentras muchas meditaciones sucediendo ( en el resort de meditación). Nosotros no tenemos suficientes oportunidades aquí; de otra manera tu te sorprenderías la cantidad de puertas que tiene el tempo de la divinidad. Tu también te sorprenderás de que hay una puerta especial solo para ti y para nadie más. Este es el amor de la existencia para ti, es el respeto por ti. Tu serás recibido a través de una puerta especial, no a través de una puerta pública. Serás recibido como un invitado especial.

Pero el fundamento básico es, cualquier meditación, tiene que cumplir este requerimiento: de que el cuerpo, la mente, la conciencia ― todos los tres deben funcionar en unidad. Luego un día repentinamente el cuarto ha llegado: el testigo. O si lo quieres llámalo Dios, llámalo Dios o nirvana o Tao o cualquier cosa que quieras.

Osho: The Book of Wisdom, #23

¿En qué se diferencian las Meditaciones de Osho de la Meditacion Transcendental?

Si tu no puedes dormir en la noche, si sufres de insomnio, entonces métodos como la Meditación Trascendental de Maharishi Mahesh Yogui estarán perfectamente bien. Ese método no tiene nada que ver con meditación; no es ni meditación ni trascendental. Es simplemente un tranquilizante no-medicinal.

Es bueno en cuanto puede provocar sueño sin ninguna droga ―Yo lo aprecio ― pero no tiene nada que ver con la meditación. Tú puedes repetir tu propio nombre una y otra vez y no necesitas pagarle a nadie y no necesitas ninguna iniciación. Solo repite tu propio nombre; repítelo tan rápido que nada más entre en tu mente, sólo resuena tu nombre. Repítelo adentro tan fuertemente así que resuene desde tus dedos del pie hasta la cabeza adentro. Pronto te aburrirás, te hartarás. Y este es el momento que comienzas a quedarte dormido porque parece que no hay ningún otro escape.

Todas las madres lo saben. Es uno de los más métodos más antiguos que las mujeres han estado usando con sus niños. Ellas no lo llamaban Meditación Trascendental; lo llamaban ‘canción de cuna’. El niño se agita y se da vuelta, pero la madre continúa repitiendo la misma frase una y otra vez. Y no encontrando otro escape afuera, el niño escapa hacia adentro; eso quiere decir que se queda dormido. Él dice, ‘Estoy tan aburrido que a no ser que me duerma, esta mujer no parará.’ Y pronto aprende: en el momento en que se queda dormido la mujer para, es así que se vuelve un condicionamiento; luego se convierte en un reflejo condicionado. Poco a poco, la mujer sólo repite la estrofa una o dos veces y el niño se duerme rápidamente

. Esto lo puedes hacer para ti mismo. Este es un proceso de auto-hipnosis; es bueno en lo que a dormir concierne, pero no tiene nada que ver con meditación. De hecho, es lo opuesto a la meditación, por que la meditación trae conciencia y este método te duerme. De ahí que yo aprecie esto como una técnica para dormir, pero yo estoy completamente en contra de esto si es enseñado a la gente como un método de meditación.

Osho: Ah, This!, #5

¿Qué puede hacer la Meditación para resolver mis problemas?

Los problemas están alrededor tuyo. Así es que, aunque termines con un problema, otro problema aparecerá. Y no puedes impedir que los problemas sigan apareciendo. Los problemas seguirán apareciendo hasta que llegues a una completa comprensión de [lo que es] ser testigo. Esta es la llave de oro, de la búsqueda interior, descubierta siglos atrás en el oriente y no hay necesidad de resolver ningún problema. Solamente los observas y esta observación es suficiente; el problema se evapora.

Osho: The Rebellious Spirit, #6

Si estás claro, verás que los problemas de tu vida se disuelven. Déjame recordarte el uso de la palabra disolver.
No estoy diciendo que encontrarás respuestas, soluciones a tus problemas, no.
Solamente me estoy refiriendo a los problemas de la vida que son creados por tu visión no clara. Así es que lo primero es que los veas claramente, que encuentres una solución y después trates de aplicarla. El proceso no es largo, el proceso mismo es muy corto y simple. Cuando puedes ver tus problemas claramente, ellos se disuelven.
No se trata de que ahora hayas encontrado una respuesta y que la puedas aplicar y que algún día puedas tener éxito destruyendo el problema. El problema existe por tu visión no clara. Tú eres su creador. Recuerda nuevamente que estoy hablando de los problemas de la vida. No quiero decir que el auto se eche a perder y que te sientes silenciosamente a ver cuál es el problema. El, problema es claro. Ahora, haz algo. No se trata de que te sientes bajo un árbol meditando y que de vez en cuando abras los ojos a ver si el problema se ha resuelto o no.

Este no es un problema de vida, es un problema mecánico. Si el neumático está pinchado, tendrás que cambiarlo. Sentarse no lo resolverá, te levantas y cambias la rueda. No tiene nada que ver con claridad mental. Tiene que ver con un problema específico que tres mil meditadores tampoco podrán resolver.
La pregunta se refiere a los problemas de la vida, por ejemplo, te sientes celoso, con rabia, te sientes sin importancia, que la vida ha perdido su placer; estos son problemas de la vida que surgen por tu poca claridad mental. La falta de claridad hace que ellos aparezcan y por esa falta de claridad, el tener lucidez de ellos los disuelve. Si estás claro, si puedes ver claramente el problema, el problema desaparece.

No tienes que hacer nada más que esto. Solamente verlo, observarlo es todo el proceso. Por qué el problema surgió, cómo tomó posesión de ti, cómo te sentiste totalmente invadido por él y cómo empezaste a actuar de forma impulsiva, de la cual te arrepientes más tarde.
Más tarde te das cuenta que lo que hiciste fue simplemente una locura, que lo a pesar de ti mismo. Que no lo querías hacer y que pese a todo lo hiciste, pero fue como si hubieras estado poseído.

Osho: From Misery to Enlightenment, #20

¿Puede la Meditación ayudarme a ser feliz?

Muchas personas vienen a mi y me dicen que no son felices, y quieren que les dé alguna meditación. Yo les digo: Primero, lo más importante es entender por qué uno es infeliz. Si no quitas esas causas básicas de tu infelicidad, yo puedo darte una meditación, pero no te ayudará mucho ― porque la causa fundamental seguirá ahí.

Esa persona podría haber sido un buen, un hermoso bailarín, y ahora está sentado en una oficina, acumulando archivos. No hay ninguna posibilidad para la danza. Esa persona podría haber disfrutado bailando bajo las estrellas, pero simplemente sigue aumentando la cuenta bancaria. Y él dice que es infeliz: Dame alguna meditación…. ¡Yo puedo dársela! ¿Pero, qué es lo que esa meditación va a hacer? ¿Qué se supone que hará? Él seguirá siendo el mismo hombre: acumulará dinero, competirá en el mercado. La meditación le puede ayudar de esta manera: puede relajarle un poco más para que haga mejor esta tontería.

Eso es lo que la Meditación Trascendental está haciendo a muchas personas en Occidente, y ahí está el atractivo de la meditación trascendental, porque Maharishi Mahesh Yogui sigue diciendo, ‘Te hará más eficaz en tu trabajo, te hará más exitoso. Si eres un vendedor, serás un mejor vendedor. Te hará eficaz’. Y los americanos pierden la cabeza por la eficacia. Tú puedes perderlo todo por ser eficaz. De ahí su atractivo.

Sí, te puede ayudar. Puede relajarte un poco ― es un tranquilizante. Repitiendo un mantra constantemente, repitiendo cierta palabra continuamente, cambia la química de tu cerebro. Es un tranquilizante, un sonido tranquilizante. Ayuda a disminuir tu estrés, así mañana, en el mercado podrás ser más eficiente, más capaz de competir ― pero esto no te cambia. No es una transformación.

Puedes repetir un mantra, puedes hacer cierta meditación; puede ayudarte un poquito aquí y allá ― pero sólo te ayudará a permanecer como eres.

Por eso, mi llamada es sólo es para aquellos que realmente son atrevidos, temerarios, que están listos para cambiar su patrón de vida, que están listos a arriesgar todo porque, realmente, no tienes nada que arriesgar: sólo tu infelicidad, tu miseria. Pero las personas se aferran incluso a esto.

Que más tienes para arriesgar? Sólo tu miseria. El único placer que tienes es hablar de ella. Mira a las personas hablando de su miseria: !Cómo se ponen de felices! Pagan por ello: ¡Van a psicoanalistas a hablar de su miseria; ¡Pagan por ello! Alguien los escucha atentamente; están muy contentos. Las personas siguen hablando una y otra vez sobre su miseria. Incluso la exageran, la decoran, la hacen ver más grande. La hacen ver más grande que el tamaño de la vida. ¿Por qué? No tienes nada para arriesgar. Pero las personas se aferran a lo conocido, a lo familiar. La miseria es todo lo que han conocido; ésta es su vida. No hay nada que perder, pero tienen mucho miedo de perder cualquier cosa.

Conmigo, primero viene la felicidad, primero viene la alegría. Primero viene una actitud de celebración. Primero viene una filosofía afirmativa de la vida. ¡Disfruta! Si no puedes disfrutar tu trabajo, cámbialo. No esperes, Porque todo el tiempo que estás esperando, estás esperando a Godot. Godot nunca va a venir. Uno simplemente espera, y desperdicia su vida. ¿Por quién, para qué estas esperando? Si ves el punto, que eres miserable siguiendo un cierto patrón de vida, entonces todas las viejas tradiciones dicen: Tú estás equivocado. A mí me gustaría decir: La pauta está equivocada. Intenta entender la diferencia en el énfasis.

¡Tú no estás equivocado! Simplemente tu pauta, la manera en que has aprendido a vivir, está equivocada. Las motivaciones que has aprendido y aceptado como tuyas no son tuyas ― no satisfacen tu destino. Van contra tu semilla, van contra tu elemento….

Recuérdalo: Nadie más puede decidir por ti. Todos sus mandamientos, todas sus órdenes, todas sus moralidades, están sólo para matarte. Tú tienes que decidir por ti mismo. Tienes que tomar tu vida en tus propias manos. De otra manera, la vida sigue golpeando a tu puerta y nunca estás allí; siempre estás en alguna otra parte.

Si tuvieras que ser un bailarín, la vida llega por esa puerta porque la vida piensa que debes de ser un bailarín ahora. Golpea allí, pero tú no estás; eres un banquero. ¿Y cómo va a saber la vida que te convertiste en un banquero? La divinidad viene a ti tal como ella quería que fueras; sólo conoce esa dirección, pero nunca te encuentras allí, estás en alguna otra parte, escondido detrás de la máscara de otro, en el vestido de otro, bajo el nombre de otro.

La divinidad sólo puede encontrarte de una manera, sólo de una manera te puede encontrar, y es en tu florecimiento interior: como quería que fueras. Hasta que encuentres tu espontaneidad, hasta que encuentres tu elemento, no puedes ser feliz. Y si no puedes ser feliz, no puedes ser meditativo.

¿Por qué esta idea – que la meditación trae felicidad – surge en la mente de las personas? De hecho, donde quiera que ellos encuentran una persona feliz siempre encuentran una mente meditativa. Esto se convirtió en asociación. Donde quiera que se ha encontrado la belleza, un ambiente meditativo rodeando al hombre, siempre se ha encontrado que él estaba tremendamente feliz, vibrante de dicha, radiante. Se creó una asociación. Se pensó: La felicidad viene cuando eres meditativo.

Era precisamente lo contrario: la meditación viene cuando tú eres feliz. Pero ser feliz es difícil y aprender a meditar es fácil. Para ser feliz se debe producir un cambio drástico en tu manera de vivir, un cambio abrupto, porque no hay tiempo que perder. Un cambio súbito, un estruendo súbito del trueno…una discontinuidad.

Este es el significado que doy al sannyas: Es una discontinuidad con el pasado. Un estruendo súbito del trueno, mueres a lo viejo y empiezas nuevo desde el ABC. Naces nuevamente. Empiezas otra vez tu vida como hubiera sido si no hubiera habido patrones forzados por tus padres, por la sociedad, por el estado; como lo hubieras hecho, como tendrías que haberlo hecho si no hubiera habido nadie que te distrajera. Pero se te distrajo. Tú tienes que dejar todos estos patrones que han sido forzados en ti y tienes que encontrar tu propia llama interior.

Osho: A Sudden Clash of Thunder, capítulo 7

Dos técnicas pasivas

1. Observar la respiración

Este método de observar la respiración puede ser hecho en cualquier parte, en cualquier momento, aunque sólo dispongas de unos pocos minutos. Tú puedes observar simplemente la expansión y contracción de tu pecho o de tu vientre, a medida que la respiración entre o salga, o puedes probar este sistema.

Primer paso: Observa la inhalación.

Cierra los ojos y empieza a observar tu respiración. Empieza con la inhalación, desde que entra en tu nariz hasta que baja a los pulmones.

Segundo paso: Observa la brecha que le sigue.

Al final de la inhalación hay una brecha, antes de que comience la exhalación. Tiene un valor inmenso. Observa esa brecha.

Tercer paso: Observa la exhalación.

Ahora observa la exhalación.

Cuarto paso: Observa la brecha que le sigue.

Al final de la exhalación hay una segunda brecha: observa esa brecha. Sigue estas cuatro fases por dos o tres veces. Observa simplemente el ciclo de la respiración, sin cambiarlo en absoluto; observa simplemente el ritmo natural.

Quinto paso: Contar las inhalaciones.

Ahora empieza a contar: Inhalación;cuenta uno(no cuentes la exhalación). Inhalación:dos, y así hasta llegar a diez. Luego cuenta hacia atrás, de diez a uno. Puede que algunas veces olvides observar la respiración o cuentes por encima de diez. Empieza entonces otra vez desde uno.

Estas dos cosas se tienen que recordar: la observación y, especialmente las brechas que hay entre ciclos. La experiencia de la brecha eres tú mismo, lo más profundo, tu ser. En segundo lugar, ir contando, pero sin pasar de diez y volviendo otra vez a uno. Cuenta solamente la inhalación.

Estas cosas ayudan a la conciencia. Tienes que estar consciente, o si no empezarás a contar las exhalaciones o te pasarás de diez.

Si disfrutas con esta meditación, continúa con ella. Es de un inmenso valor.” Osho

2. Cuatro Niveles de Relajación

Este método en particular es útil para aquellos momentos en que estás enfermo, porque ayuda a fortalecer una conexión afectiva, a crear una armonía entre tú y tu cuerpo-mente. Puedes entonces tomar parte activa en tu propio proceso de sanación.

Primer paso: El Cuerpo

“Recuerda tantas veces como sea posible, mirar el cuerpo y ver si estás cargando alguna tensión en el cuerpo, en alguna parte: el cuello, la cabeza, o las piernas. Relájalas conscientemente. Ve simplemente a esa parte del cuerpo, y convéncela, dile amorosamente: ‘¡Relájate!’

te sorprenderá ver que si te diriges a cualquier parte del cuerpo, ella escucha, ella te sigue; ¡es tu cuerpo! Con los ojos cerrados, entra en el cuerpo, desde los pies a la cabeza, buscando lugares donde haya tensión. Y habla luego con esa parte como le hablas a un amigo; permite que haya un diálogo entre tú y tu cuerpo. Pídele que se relaje; dile: ‘No hay nada que temer. No tengas miedo. Estoy aquí para cuidarte; puedes relajarte’. Poco a poco le cogerás el punto. Entonces el cuerpo se llega a relajar”.

Segundo Paso: La Mente

“Entonces sigue con otro paso, un poco más profundo; pídele a la mente que se relaje. Y si el cuerpo escucha, la mente también escucha. Pero no puedes empezar con la mente, tienes que empezar por el principio. No puedes empezar por el medio. Muchas personas empiezan con la mente y fallan; fallan porque empiezan en el sitio equivocado. Todo se tendría que hacer en el orden adecuado. 

Si llegas a ser capaz de relajar el cuerpo voluntariamente, entonces serás capaz de relajar tu mente voluntariamente. La mente es un fenómeno más complejo. Una vez has llegado a confiar que el cuerpo te escucha, tendrás más confianza en ti mismo. Ahora incluso la mente te puede escuchar. Llevará un poco más de tiempo con la mente, pero sucede”.

Tercer paso: El Corazón

“Cuando la mente se ha relajado, entonces empieza a relajar el corazón, el mundo de tus sentimientos, de tus emociones, que es aún más complejo, más sutil. Pero, ahora te moverás con confianza, con mucha confianza en ti mismo. Ahora sabrás que es posible. Si es posible con el cuerpo y es posible con la mente, también es posible con el corazón”.

Cuarto Paso: Ser

Sólo entonces, cuando hayas dado estos tres pasos, puedes dar el cuarto. Ahora puedes ir a lo más profundo de tu ser, que está más allá del cuerpo, de la mente y del corazón: al propio centro de tu existencia. 

Serás capaz de relajarlo, también, y esa relajación ciertamente produce el mayor gozo posible, lo supremo en éxtasis y aceptación. Estarás lleno de bendición y de alegría. Tu vida tendrá en ello la cualidad de la danza”.

Osho: The Dhammapada: the Way of the Buddha Vol. 1,capítulo 8

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