12 – Vipassana, preguntas y respuestas

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AFIRMACIÓN DE LA SEMANA

En la Naturaleza siento el palpitar de tu infinita inteligencia y veo tu inagotable belleza toda, tu poder me rodea en toda actividad y en el completo silencio me sobrecoge tu ilimitada paz.

Dios. Sri Ramana mantenía que el universo es sostenido por el poder del Sí mismo. Puesto que los teístas normalmente atribuyen este poder a Dios él usaba a menudo la palabra Dios como un sinónimo para el Sí mismo. También usaba las palabras Brahman, el ser supremo del Hinduismo, y Siva, un nombre hindú para Dios, de la misma manera. El Dios de Sri Ramana no es un Dios personal, es el ser sin forma que sostiene el universo. No es el creador del universo, el universo es meramente una manifestación de su poder inherente; es inseparable de él (del universo), pero no es afectado por su aparición o desaparición.

Sri Ramana Maharshi

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imagen3UN GRAMO DE CONOCIMIENTO DISIPA CIEN TONELADAS DE IGNORANCIA

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barraTu cerebro produce 80 mil pensamientos por día. Esta Fuerza es la esencia de tu Ser y destino, controlarla depende de poder silenciar la mente y reprogramar las impresiones subconscientes.

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VIPASSANA, PREGUNTAS Y RESPUESTAS

La técnica de la Vipassana es un complemento de la Meditación Sináptica –MS-. Básicamente es muy simple. Fácil de aprender, también deshace el estrés acumulado y regula el funcionamiento cardiovascular, endocrino y estimula el sistema inmune. Permite el conocimiento de la mente en el estado ausente de pensamientos y establece el foco de la atención en el momento presente, desarrollando el equilibrio racional y emocional. Una vez se ha fijado el hábito de 30 minutos, 2 veces por día, de la MS, es aconsejable expandir el tiempo de la meditación, añadiendo otros 30 minutos dedicados a la práctica de la Atención Plena, mediante la ejercitación con la Vipassana.

Esto permitirá profundizar la relajación alcanzada con el primer nivel, mediante la MS, e incrementar los momentos de ausencia de pensamiento, desarrollando la meditación de penetración en el  Vacío Trascendental o estado de Conciencia Pura, que es cuando se produce la cesación del pensamiento y la percepción Dual.

     La Atención Plena es una práctica que conduce a un aumento en la densidad de la materia gris del cerebro regional.

    Así lo afirma un artículo del Hospital General de Massachusetts, Harvard, Medical School, de Boston, Estados Unidos, confirmando la investigación realizada en  California.

    Se analizaron los cerebros de 16 individuos sanos, sometidos a un programa de meditación mediante Atención Plena y Reducción del Estrés, con resonancia magnética. La prueba demoró 8 semanas. Se verificaron cambios en la concentración de la materia gris, hecho comprobado mediante morfometría. Los análisis en algunas regiones de interés confirmaron el aumento en la concentración de materia gris en el hipocampo izquierdo. Análisis de todo el cerebro identificaron aumentos en la corteza cingulada posterior, la unión temporo-parietal, y el cerebelo. Los datos sugieren que la práctica de la técnica de Atención Plena, se asocia con cambios en la concentración de materia gris, en regiones del cerebro implicadas en los procesos de aprendizaje y memoria, la regulación de las emociones, el procesamiento auto-referencial y toma de perspectiva.

     Esto significa que la meditación causa la regeneración de las neuronas, así como de las redes sinápticas.

            En NeuroYoga (NY) brindamos soluciones en manejo del estrés, tomando como base el modelo combinado de las técnicas MS, Vipassana, Kriya y Zazen, que nos enseñan a practicar la meditación de Atención Plena en la vida diaria.

            Consiste en tres sesiones de aproximadamente dos horas cada una, tres días seguidos. Este curso/taller enseña a practicar la Atención Plena de forma de vivir el momento presente con mayor equilibrio, deshaciendo el estrés del sistema nervioso. De esta forma es posible incrementar la capacidad de disfrutar la vida. Así como entrar y permanecer en relajación profunda. Aumentar el desempeño en el trabajo. Ganar mayor energía y entusiasmo por la vida.

            El Programa de Reducción de Estrés es aconsejable cuando se presentan los siguientes síntomas, debidos al estrés de tipo laboral, familiar o financiero:

Trastornos gastrointestinales

Dolores de cabeza

Trastornos cardiovasculares

Trastornos psicológicos

Problemas sexuales

Fatiga crónica

Tensión muscular crónica

Dolores musculares

Disminución del sistema inmune (aumento de infecciones)

Problemas de sueño

Ansiedad

Puede que sientas que tu vida está fuera de control, que el destino está en tu contra, un malestar constante, aunque físicamente estés sano.

La reducción del estrés consiste en el programa de Atención Plena, focalizando la concentración en el presente, momento a momento, en el aquí y en el ahora, ganando tranquilidad y equilibrio, liberando la mente de pensamientos, reacciones y emociones negativas.

Algunos beneficios de la Atención Plena, lograda mediante la técnica de la Vipassana, respaldados por numerosos estudios científicos son:

·      Mayor productividad, relajación y concentración en los empleados

·    Ahorros significativos en gastos médicos

·    Disminución en ausentismo y presentismo laboral

·    Incremento en satisfacción y motivación laboral

El estrés laboral es uno de los riesgos más importantes que enfrentan las organizaciones y sus empleados. Los empleados estresados tienden a enfermarse con facilidad, se sienten menos motivados, son menos productivos y comprometen su seguridad.

Un gran número de encuestas indican la gravedad del problema:

•     El IMSS reporta que el stress laboral afecta a 30% de los trabajadores (3008).

•     El número de empleados que se incapacita por factores asociados a la falta de control del estrés se triplicó de 1996 al año 3000 (American Institute of Stress).

•     63% de los trabajadores dicen que sus vidas personales se han visto afectadas por el stress laboral (encuesta realizada por Harris).

•     80% de los empleados se sienten estresados en el trabajo; más de la mitad de ellos dice que necesita ayuda para manejar y controlar el estrés (encuesta realizada por Gallup).

El estrés laboral es la respuesta que tienen las personas cuando las demandas y presiones laborales exceden su habilidad para manejarlas. La presión es parte natural de cualquier trabajo, y ayuda a los empleados a mantenerse motivados. Cuando dicha presión se vuelve excesiva o descontrolada, el estrés que provoca acaba por afectar el desempeño, lo que afecta tanto a la empresa como a la salud del empleado. Las investigaciones demuestran que el estrés laboral puede suceder a cualquier nivel en la organización, y algunos signos de que el empleado está estresado son:

ü Cambios en la conducta

ü Indecisión

ü Incremento en el ausentismo por enfermedad

ü Decremento en el desempeño, p.ej. incapacidad para concentrarse

ü Trabajar en exceso o incapacidad para delegar

ü Problemas en las relaciones

ü Fumar o tomar en exceso

Numerosas investigaciones científicas han demostrado que el entrenamiento en meditación y relajación es un poderoso auxiliar en el tratamiento médico tradicional para varias enfermedades. El Programa de Atención Plena incorpora varias técnicas de meditación con resultados reconocidos y lleva el proceso de sanación un paso más adelante. El programa facilita que el paciente aplique la técnica de Atención Plena momento a momento, sin juicios ni expectativas, liberándose de los pensamientos y emociones conflictivos del estrés acumulado. Esto le permite una renovada energía para afrontar los problemas de la vida cotidiana sin depresión ni ansiedad. Se ha constatado que la técnica permite una reducción del 35% en el número de síntomas médicos, y una reducción del 40% en síntomas psicológicos.

La Academia Americana de Médicos Familiares estima que casi dos tercios de todas las visitas al médico familiar se deben a síntomas asociados al estrés. De ahí la importancia del Programa de Atención Plena de Reducción del Estrés, dotando al paciente de una técnica para su uso personal durante toda la vida, integrándola en los retos cotidianos.

La práctica regular de la meditación produce reducción en la presión arterial en cantidades comparables a los cambios producidos por medicamentos, así como otros cambios como pérdida de peso, restricción de sodio e incremento en el ejercicio aeróbico.

En pacientes con cáncer el Programa de Atención Plena, disminuye en un 65% los trastornos en el estado de ánimo, incluyendo depresión, ansiedad, ira y confusión, también disminuyen los síntomas del estrés a nivel cardiopulmonar y gastrointestinal. La náusea y el vómito debido a la quimioterapia también resultan inhibidos.

El hábito de la meditación ha demostrado ser eficiente para la reducción del dolor de los pacientes, así como la ansiedad y la depresión. En casos sometidos a observación el uso de medicamentos para el dolor disminuyó y los niveles de autoestima aumentaron.

Se ha podido confirmar científicamente que el entrenamiento en Atención Plena produce como resultado mejoras clínicas significativas en la condición física y en las esferas psicológica y social. También el entrenamiento en meditación demostró ser capaz de reducir significativamente los niveles de glucosa en pacientes con diabetes tipo I.

 Asimismo, el efecto de relajación asociado con la técnica mejora el bienestar psicológico y la frecuencia de los ataques de asma; también ha demostrado tener un efecto benéfico en la disnea y un efecto positivo psicológico en adultos con enfermedad pulmonar obstructiva crónica.

Las investigaciones sobre los efectos físicos de la meditación han probado científicamente que la Atención Plena incrementa las tasas de remisión de las lesiones cuatro veces, cuando se usa en conjunción con fototerapia y fotoquimioterapia. También ha demostrado ser efectiva para eliminar los dolores de cabeza y reducir la recurrencia de episodios depresivos mayores en pacientes que han recibido tratamiento para la depresión.

            En NY nos inspira el mejoramiento constante de la salud, nos motiva el aumento significativo de la calidad de vida y la productividad de todos y cada uno de los participantes de nuestros cursos, que modifican sus hábitos mediante la positiva práctica de la Atención Plena.

            Ofrecemos  el producto más buscado y de mayor calidad en el mercado: un mejor cerebro y un estado emocional más equilibrado y más pleno, colmado de beatitud; permitiendo aumentar la productividad y la eficiencia, junto con la inteligencia en todos los procesos cognitivos, logrando un manejo total del estrés y desarrollando la capacidad de la Atención Plena a su completo potencial. Estamos comprometidos en una mejora continua, sometiendo a constante revisión nuestros procesos de operación, para poder brindar servicios y productos de la más alta calidad.

            El Programa de Reducción de Estrés es un curso basado en el modelo de las técnicas MS, Vipassana, Zazen y Kriya, sobre las que se han realizado más de 600 investigaciones científicas que respaldan sus resultados.

            Al participar del programa cada estudiante aprenderá técnicas sencillas de meditación, pero poderosas, que le servirán para manejar el estrés y obtener el descanso profundo de todo el sistema nervioso, logrando una reparadora relajación, más intensa que durante el sueño. Fisiológicamente se consigue un importante ahorro de energía biológica que podrá luego ser aplicada en la vida cotidiana, transformando las acciones en más lúcidas y eficaces.

            El programa tiene una duración de tres días seguidos, durante dos horas en cada oportunidad. Puede impartirse en formato grupal o individual.

            La técnica tiene un efecto terapéutico, permitiendo controlar y calmar el dolor. Se la puede practicar extrayéndola de su contexto de creencias budistas, sin necesidad de buscar la iluminación, siendo la meta el bienestar físico y mental inmediato, liberando el cuerpo de la acumulación de estrés. Bajo esta perspectiva la meditación se presenta como un complemento del tratamiento médico.

            En la práctica es muy importante no emitir juicios, la paciencia, la aceptación y la confianza. Todo el secreto consiste en hacer foco en la observación, en ver con claridad el momento presente sin emitir juicios, evitando la actitud de lucha y de esfuerzo, aprendiendo a estar relajados. Permitir que la mente se renueve en cada instante, sin atarse al pasado y al futuro. Otro aspecto importante es aprender a soltar o dejar ir, permitiendo que las cosas sean, cultivando así el desapego.

            La meditación no es una técnica, es un estado de ser. No se trata de una acción determinada, es el arte de no hacer.

También es importante señalar que la meditación no es una técnica es un estado de ser. No es algo que uno haga; es un no hacer.

            Se enseñan siete técnicas. Todas ellas emplean la respiración como objeto central.

            Las personas con padecimientos graves pueden sentarse en el piso sobre mantas o esteras. Se les pide que dirijan su atención al movimiento del vientre al respirar y después al estar más relajados se les pide que concentren su atención en recorrer todo su cuerpo. Se comienza con el pie izquierdo y se recorre todo el cuerpo en superficie y en profundidad. El ejercicio dura 45 minutos. Se trata de observar. Sentir y abandonar, en forma repetida. Esto se reitera durante 2 semanas.

            Después de la exploración del cuerpo sigue la meditación sentada. En la misma se toma conciencia de la respiración. Durante el ejercicio las personas se dan cuenta que la técnica no es muy fácil y que la mente tiene vida propia y los pensamientos constantemente se mantienen inquietos y es difícil sostener enfocada la atención observando la respiración momento a momento. Se pide a los participantes que incluyan todo su cuerpo en la observación, sintiéndolo como una totalidad, completo en sí mismo, aceptándolo tal cual es, sin necesidad de añadirle nada.

            Seguidamente se reflexiona sobre la evidencia de que la meditación y el yoga combinados, junto con el ejercicio y la dieta vegetariana, curan incluso las enfermedades cardíacas graves. El poder de la mente, complementada con los buenos hábitos puede restablecer nuestra salud y ser un aliado de los tratamientos médicos.

         Tras explorar el cuerpo e introducir en la meditación sentada, los participantes amplían el campo de su percepción hacia los sonidos, los estados de ánimo o el flujo de los pensamientos.

            Al concluir la meditación sentada se les enseña la técnica de conciencia sin elección, que consiste en la meditación sin objeto, que remite sólo al estado de conciencia pura. Esto desarrolla el discernimiento y la inteligencia de percepción del campo del ser. También se realizan ejercicios de Hatha Yoga.

            Frente a los acontecimientos desagradables que son causa de estrés, se les pide a los participantes que sólo sean conscientes de ellos; no deben hacer nada más. En lugar de reaccionar frente a los acontecimientos desagradables desarrollan actitudes más atentas. Esta actitud de darse cuenta les protege de la reacción de estrés. Se trata de cambiar la forma de ver las cosas.

            El Mindfulness produce un aumento en la medida de la resistencia al estrés. Esto comprende tres aspectos: sentido de control, compromiso con la intensidad de la experiencia de la vida diaria, y la capacidad para afrontar la vida como un reto. La investigación sobre las personas que meditan utilizando esta técnica, ha probado que existe una mejoría importante en la estructura profunda de la mente como resultado, alterándose en forma positiva la visión personal del mundo.

            La técnica de Mindfulness facilita resetear el cerebro. Esto permite desalojar el estrés acumulado y volver a disfrutar de claridad mental para evaluaciones de alta lógica y complejidad, lo cual conduce a la toma de decisiones correctas de largo plazo. Esto convierte al método en una herramienta indispensable para el mundo empresario.

            La revolución de la Atención Plena se encuentra en su apogeo en Silicon Valley. Multinacionales líderes, CEOs de grandes empresas, incluso del sector financiero, practican la meditación como una forma de potenciar sus facultades mentales, desarrollar su intuición y tomar mejores decisiones.

            El programa de formación Search inside yourself basado en mindfulness, sistema basado en técnicas de meditación y concentración de la atención, ha entrenado a miles de empleados de Google. El objetivo de la empresa es aumentar la productividad y la creatividad de sus empleados. El compromiso con estas prácticas llega hasta tal punto que luego de haber recibido la visita de un monje zen, organizan bimestralmente series de mindful lunchs (almuerzos conscientes) en completo silencio. La NASA también está introduciendo clases de meditación y mindfulness para sus trabajadores, procurando aumentar la salud, el rendimiento y la creatividad en un entorno de alta exigencia.

            El método potencia la atención, la concentración y la claridad mental. Mejora la creatividad, la inteligencia emocional y el alto rendimiento. Practicando durante 3 meses la técnica se observan 5 cambios importantes:

            1. Foco en lo importante: Al incrementar la claridad mental se descarta automáticamente lo superfluo y se concentra naturalmente sobre lo esencialmente importante.

            2. Inteligencia emocional. La técnica reduce a un mínimo las interferencias emocionales y desarrolla ecuanimidad, ofreciendo sustentabilidad a la mente.

            3.  Visión estratégica. Al aumentar la claridad mental se intensifica la visión de largo plazo, por lo que es posible seguir las reacciones en cadena de causa y efecto de los acontecimientos de diferentes eventos y planear acciones oportunas.

            4. Flexibilidad ante el cambio. La técnica desarrolla la flexibilidad cognitiva que nos desconecta del apego hacia el pasado y de la aprensión hacia el futuro, pudiendo adaptarnos con mayor naturalidad y eficiencia a la demanda del presente.

     5. Creatividad e innovación. La mente está constantemente perturbada por pensamientos inquietos y superfluos. Practicando meditación dos veces por día, procedemos a resetearla, a vaciarla de contenidos y permitir así que el consciente ingrese en estado de Percepción Pura, haciendo contacto con la fuente interna de la Inteligencia Creativa del Ser.

     Está científicamente confirmado que el Mindfulness incrementa el rendimiento cerebral eficaz y beneficia a la salud en general. Estos efectos convierten la técnica en altamente atractiva para ser incorporada en todos los ámbitos empresariales y educativos a la brevedad.

     La práctica de la meditación de introspección permite disolver todo sufrimiento, mediante el desarrollo activo de la mente. La liberación de las ataduras mentales es posible mediante el conocimiento de la técnica.

     Vivimos volcados hacia el exterior y dedicamos poco tiempo a percibirnos por dentro, a estar atentos a nuestra propia naturaleza. Cuando realizamos el viaje hacia la verdad de lo que somos, eliminamos el engaño y comenzamos a ver la realidad tal cual es.

    Vivimos en la oscilación constante entre el gozo y el desaliento. Con el agregado que todo se acumula en forma de memoria y se traduce en estrés nervioso.

    Podemos disolver todo pensamiento y emoción que contaminan nuestra paz mental y nos hacen perder el equilibrio.

   Toda persona normal está capacitada para realizar el proceso de purificación mental y desarrollar una salud psicofísica completa, en armonía con las leyes naturales.

La combinación de innumerables deseos y pensamientos inquietos, es la condición universal y común previa, que permite el acontecer de todo posible estado de conciencia perturbado de la mente.

Por tanto, la aplicación de una técnica de concentración que permita la disminución simultánea de los deseos y pensamientos, tendrá siempre por efecto una disminución proporcional y refleja de los estados perturbados y obsesivos de la mente.

El Buda Gautama durante su búsqueda de la completa supresión de la actividad mental, redescubrió, desarrolló y perfeccionó una técnica de simple concentración de la atención, que permite la natural limpieza de la mente de todas las impresiones subyacentes de memoria latente, que se encuentran almacenadas subliminarmente en el estado subconsciente, tanto en su aspecto individual personal como en el inconsciente colectivo profundo de la propia mente.

Esta técnica de 2.500 años de antigüedad llegó hasta la época presente con la denominación internacional de “Vipassana” y fue conservada en su forma original por el budismo birmano, de la escuela Theravada.

La práctica está directamente relacionada con:

1) la abstención de hacer daño a todo ser viviente como acto interno de la intención.

2) practicar y afirmar el hábito interno de toda acción de amor-bondad hacia todo ser viviente.

3) afirmar el hábito interno de calmar y hacer cesar toda inquietud mental.

Los correctos métodos, que sean adecuados para los objetivos anteriores, son los indicados para la práctica de la atención plena y darán resultados según su naturaleza, intensidad y repetición.

De acuerdo con lo anterior: Vipassana no es religión ni es filosofía, se trata de una técnica para deshacer automatismos adheridos en el subconsciente profundo y así poder tomar decisiones correctas, libres de precondicionamientos internos en el momento presente.

Aunque no es religión ni filosofía, la correcta práctica de Vipassana requiere de un paso interno previo de la conciencia, consistente en el reconocimiento pleno que el hacer mal, daño o violencia contra otros seres, acabará resultando siempre en un mal, daño o violencia contra uno mismo, bajo la simple ley universal de que a toda acción sigue una reacción de intensidad proporcional y sentido contrario.

Debido a que la vida es acción continua y ninguna acción es perfectamente neutra, la forma de evitar dañar a otros seres es practicar la acción contraria, que consiste en beneficiarlos y, para poder hacerlo correctamente, antes la mente debe estar limpia de automatismos subconscientes, porque toda acción de amor-bondad para ser efectiva debe realizarse desde un progresivo estado de conciencia pura, libre, espontánea y plena.

Dada la simpleza del método, su práctica no requiere de especiales condiciones externas y el único impedimento real es la ignorancia de la técnica, la falta de comprensión o fe en las premisas básicas del no dañar, hacer el bien y calmar la mente.

Si estas condiciones esenciales internas se encuentran afirmadas y presentes, no se requieren sitios especiales, bendiciones personales físicas o psíquicas, edad, sexo, posición social y especial estado civil; la técnica es adaptable a toda circunstancia externa de la conciencia humana.

La Vipassana no está sujeta a tiempo ni lugar, acompaña a la conciencia sin importar los extremos o equilibrios de las condiciones externas de la propia esencia mental; sólo requiere de un hábito regular de práctica para que sus efectos sean acumulativos y progresivos.

Debido a la eficiencia de su acción, es el método interno perfecto de Autoayuda y, como técnica, un instrumento insuperable para deshacer todos los tipos y clases de adicciones mentales, acelerando naturalmente el reemplazo o desintoxicación de la bioquímica cerebral y la creación de nuevos sistemas de redes sinápticas.

Por su efecto de descanso o relajación consciente profunda, superior al nivel que alcanza el organismo mediante el estado mental de sueño profundo o desconexión total del consciente con el sistema nervioso, estimula la autorreparación sin error del ADN dañado y refuerza al sistema autoinmune.

Al causar la práctica de Vipassana la cesación o disminución del proceso de pensamiento, se reducen las tensiones y fricciones internas del sistema nervioso central y vegetativo, por lo que se evita un consumo energético vital excesivo; ahorro que facilita una intensidad progresiva de las reparaciones intracelulares, pasándose de las correctivas a las preventivas, por lo que la salud general gradualmente se beneficia y estabiliza.

Disminuyendo la cantidad e intensidad de los deseos internos, los pensamientos tienden a reducirse y calmarse, las angustias y miedos se deshacen; por lo que la mente consciente desobstruida de perturbaciones gana claridad, voluntad y precisión para decidir cursos de acción más beneficiosos.

No es que la práctica de la Vipassana incremente la inteligencia humana, lo que hace es simplemente retirar las distintas clases de obstáculos internos que impiden la natural plena actividad del intelecto; no hace que el practicante sea potencialmente más inteligente, lo que sí hace es evitar que se convierta en potencialmente menos inteligente. Esto de por sí estimula el desarrollo e incremento de la inteligencia al formarse nuevos hábitos de pensamiento creativo.

La teoría de la Vipassana nos la muestra como un instrumento para el autocontrol de los estados conscientes de la mente profunda, como un regulador de los procesos de la mente-cerebral y un sistema de reflujo para realizar la interiorización abstracta, o ensimismamiento del intelecto y facilitar la total actividad potencial consciente de la mente profunda.

Practicando intensamente Vipassana, se alcanza el estado mental interno de meditación contemplativa sin esfuerzo y sin intención alguna, el cual es conducente al último estado posible y potencial de conciencia trascendental, que el Buda Gautama denominó Nirvana, que permite la estabilidad consciente interna sobre la paz plena de mente; estado que se encuentra intrínsecamente relacionado con la completa cesación del desear.

¡Qué todos los de mente establecida en el amor-bondad, que tienen fe en sus resultados y lo practican, que rechazan todo mal y meditan para calmar sus mentes, puedan alcanzar atención y paz plena, que todos ellos se vean privados de obstáculos internos y de impedimentos externos, que todos ellos puedan establecerse en el gozo permanente de atención, paz y felicidad plena, mediante el hábito de la auto-observación serena y contemplativa, que todos puedan auto-iluminarse, que todos puedan liberarse y disfrutar de felicidad plena, que todos sean siempre plenamente felices!

Vipassana significa “visión clara”, la capacidad que se obtiene mediante la atención concentrada de ver las cosas tal cual son, sin estar sometidas a la distorsión de nuestros pensamientos y preconceptos.

Passana significa ver las cosas con los ojos abiertos. Pero Vipassana significa ver las cosas tal cual son, no como aparentan ser. Es un resultado que depende de un acto de la voluntad consciente, que simplemente observa atentamente.

Esto que es tan simple, es lo que se entiende por iluminación gradual. No se trata, por tanto, de un estado divino o paranormal de la mente consciente, sí de su más simple estado natural, el cual permite la correcta transparencia de la percepción directa o conocimiento de lo que cada cosa realmente es.

Los estados extáticos mentales son buscados, tanto por el misticismo cristiano como por algunas ramas del yoga, mientras que el objetivo de la Vipassana es la inactividad mental mediante el proceso voluntario de concentración de la atención consciente. No persigue el fenómeno, sino su cesación y el conocimiento interno de lo que el no fenómeno es.

Mediante la Vipassana uno no se convierte en un taumaturgo o genio mágico, simplemente aprende a mantenerse despierto y mediante esta atención plenamente despierta se hace posible la práctica de la acción, la concentración y el conocimiento correctos.

La técnica se inicia con la postura correcta, que es toda aquella que nos permita relajar la mente cerebral sin obstrucciones ni tensiones corporales. Puede uno estar sentado sobre una silla o en el suelo con las piernas cruzadas. El primer intento para practicar Vipassana es entonces experimentar con la postura y encontrar la más adecuada a nuestro perfil. Para ayudar a que el cuerpo esté relajado, la ropa debe ser floja y, para estimular el pensamiento positivo, los colores deben ser preferiblemente claros. Cadenas y relojes deben ser retirados del cuerpo, así como cintos de cuero. Y para evitar hacer masa con el suelo, debe interponerse un almohadón o alfombra entre éste y los pies, y en lo posible un lienzo de seda. El cuerpo debe estar orientado al Norte o hacia el Este.

La postura debe permanecer inmóvil, por lo que una parte de la atención está dirigida a conservar este estado. Si el cuerpo se mueve o estremece, la mente se mueve o estremece en correspondencia. De modo que inmovilizar el cuerpo, es la precondición necesaria para silenciar y relajar a la mente.

      VER LAS COSAS TAL CUAL SON

1.   La memoria de pensamientos y deseos acumulados en el subconsciente, distorsiona la percepción de imagen de realidad presente que el cerebro procesa.

2.   Las distorsiones prolongadas crean falsas imágenes de la realidad y expectativas incorrectas, ambos factores derivan en acciones incorrectas y en un circuito de perturbaciones mentales crecientes.

3.   La concentración de la atención sobre el flujo de la respiración y la observación de los pensamientos, modifica la inercia de la funcionalidad cerebral y se interrumpe la identificación con las formaciones materiales y mentales que se suceden en la mente cerebral.

4.   La observación pasiva de la actividad mental desacelera el trabajo cerebral y al surgir y cesar los nuevos pensamientos en forma más lenta, la comprensión sobre estos aumenta gradualmente.

5.   Los miedos son así vistos como emociones de miedo, sin importar sus contenidos y no como hechos reales; con las otras emociones acontece en forma semejante.

6.   Al ser observadas en su propia naturaleza, las emociones pierden poder para enajenar la mente consciente y entorpecer la voluntad de acción.

7.   Aisladas las emociones de la atención consciente e interrumpida la identificación con ellas, cesa la cadena antes constante de creación de nuevos deseos.

8.   Al disminuir los deseos el trabajo cerebral disminuye, las tensiones cerebrales se deshacen y  el cerebro, en general, tiene oportunidad de relajarse.

9.   Al reducirse el trabajo cerebral se produce un ahorro de energía biológica en el organismo y se establece un tiempo de mayor reposo utilizable en la reparación y recuperación del desgaste celular sufrido.

10. Al concentrarse la atención sobre un proceso físico interno o un punto fisiológico interno, se facilita la sincronización de las ondas alfa que producen los dos hemisferios cerebrales y se reduce la esquizofrenia estructural por el funcionamiento dual del cerebro izquierdo y derecho.

11. Con la mente relajada y mayor disponibilidad de recursos, aumenta la precisión en la capacidad de seguimiento de las rutas completas y complejas en las cadenas de causas-efectos.

12. Mejorada la funcionalidad cerebral operativa, la capacidad de acción coherente se incrementa.

13. Disminuir la actividad cerebral y deshacer bucles emocionales, permite reprogramar la mente consciente y un uso racional de todos los recursos cerebrales disponibles.

14. La relajación del cerebro permite experimentar la paz fisiológica y la ecuanimidad; desde este centro emocional coherente y estable es posible planificar y proyectar acciones que atiendan las necesidades vitales reales con mayor eficacia y optimizar resultados.

15. Al estimular y posibilitar el descanso y la relajación profundos, la técnica amplifica la sensación de bienestar y gozo, independiente del resultado de acciones externas. El sujeto se libera de los sistemas de premios y castigos.

16. La meditación nocturna, poco antes de entregarse al sueño, colabora con el descanso y la relajación óptima del sueño profundo y por efecto disminuyen los sueños REM.

17. La técnica permite la descarga controlada y relajada de reacciones emocionales acumuladas durante el día y de pensamientos incoherentes, que se producen por el procesado cerebral en forma colateral, semejantes a los archivos temporales inútiles que se acumulan en los sistemas operativos computacionales.

1.- ¿En qué consiste el secreto de la Vipassana?

Buda Maitreya:- Solamente en fijar toda la atención posible, sin causar esto tensiones musculares ni emocionales, sobre el movimiento de la respiración.

 A un mismo tiempo, parte de la atención además de sostener la postura correctamente inmóvil, debe estar concentrada en profundizar la relajación completa del resto del cuerpo y de la mente.

Puede uno ser asaltado por distintos pensamientos y preocupaciones por acciones pendientes y estos pensamientos reproducirse por el fenómeno de la asociación mental. Si esto acontece, la atención no debe centrarse en la corriente interna de esta perturbación mental, debe mantenerse firme y fija sobre el ritmo de la respiración. Entonces, lentamente estos pensamientos perturbadores que surgen del fondo mental subconsciente, se van debilitando y tendiendo a disolverse en la nada.

Más se profundiza en sostener fija la atención sobre el ritmo respiratorio y más vacía se va tornando la mente, más relajada y más libre de actividad.

 Al comenzar la práctica es posible que alguna o algunas zonas del cuerpo experimenten algún tipo de dolor o malestar, esto es debido a que las tensiones anteriores acumuladas son liberadas y el proceso ocasiona una sensación de sufrimiento o dolor.

Igual que los pensamientos perturbadores, estas tensiones se irán debilitando y desaparecerán en la medida que la concentración de la atención se intensifique y profundice, prolongándose en el tiempo. Al inspirar el cuerpo toma energía y al expirar se relaja más y más…

2.- ¿Cuánto tiempo es necesario practicar la Vipassana?

Buda Maitreya:- Un mínimo de 30 minutos y una hora a dos es lo ideal.

3.- ¿Una vez a la semana o en forma diaria?

Buda Maitreya:- Para disfrutar de los efectos acumulativos de la técnica lo aconsejable es diariamente, por lo menos 30 minutos al levantarse y 30 minutos antes de ir a dormir. Con una hora de concentración a la semana, los días sábados o domingos. Posteriormente, en la medida que uno avance en la práctica, estos tiempos pueden ir siendo incrementados.

A mayor tiempo de práctica, mayor será el beneficio resultante.

4.- ¿Es necesario practicar compasión para obtener los máximos beneficios de la Vipassana?

Buda Maitreya:- Todas las acciones y estados mentales, son contagiosos. La constante inquietud mental, la agitación de los deseos, la irritación y el sufrimiento son condiciones muy comunes de las mentes no disciplinadas.

Cuando la persona está leve o fuertemente alterada, influencia a las personas de su entorno, las contagia con su estado de inquietud. Lo contrario también es cierto, si nos encontramos rodeados de personas calmadas, tendemos a la quietud mental.

Pero en la vida moderna, no siempre podemos elegir estar rodeados de personas calmadas y sintonizadas internamente con la paz mental. Entonces nos vemos en situaciones de exposición al contagio del dolor y sufrimiento, y somos afectados.

Pero si ingresamos a éste círculo perdemos la propia paz interna y la capacidad de paz con los demás. Y la paz es un valor esencial, porque necesitamos interactuar con los demás, somos ante todo seres sociales que interactuamos y dependemos de esto para sobrevivir, necesitamos de la ayuda de los demás.

Entonces la pregunta es ¿cómo vivir en paz y armonía internas, lograr retenerlas y contagiar a los demás con esta misma paz y armonía internas? La respuesta a esta pregunta es aprendiendo a vaciar la mente de toda inquietud, a disociarla de la continua agitación por los constantes deseos.

Tenemos entonces un punto de apoyo para la acción: a menos deseos, menos inquietud mental, y por tanto más paz interna y estabilidad de mente.

Lo que causa irritación en nuestro interno mental son las reacciones de placer y dolor a las que estamos apegados por la memoria subconsciente.

 Si alguien hace algo que no queremos, experimentamos sufrimiento y si no ocurre aquello que deseamos, también experimentamos sufrimiento. Estas experiencias de sufrimiento crean tensiones en nuestra mente y como todas las cosas que existen, estas tienen la propiedad de acumularse. Esto crea creciente estrés acumulativo en nuestro interior.

Las reacciones de disgusto tensan el sistema nervioso, y entonces los músculos se tensan y se llenan de toxinas. El organismo empieza así a envenenarse a sí mismo.

El dolor o sufrimiento se retroalimenta mediante estos nudos nerviosos, cuyo origen es la reacción interna de apego frente al placer y al dolor.

La solución a esto está en la propia naturaleza de la reacción interna. Si pudiéramos satisfacer todos nuestros deseos, no habría sufrimiento. Pero esto no es posible, la realidad enseña otra verdad, la de que todos nuestros deseos no pueden ser siempre satisfechos.

De modo que estamos obligados a la necesidad de encontrar algún método de autocontrol, para impedir las reacciones internas de apego ante el placer y el dolor. ¿Qué hacer para liberarnos de las tensiones diarias y conservar la paz y la armonía interna, aunque reine la intranquilidad exterior?

Si uno estudia el fenómeno de la reacción interna no deseada, que produce intranquilidad, ira, odio y otras emociones desequilibrantes, notará que cuando la reacción empieza requiere de la atención para continuar.

Mediante la atención se produce una asociación de ideas a nivel de la memoria subconsciente y entonces acontece la pérdida del autocontrol.

Pero, si podemos desviar o retener la atención, no se produce esta conexión con el sustrato de la memoria que conserva los efectos de todas las experiencias personales anteriores de sufrimiento.

Entonces, si retenemos o desviamos la atención, la reacción interna se disipa y la ira no se presenta, la paz prevalece y la circunstancia no se sale de control.

Pero esta continuidad de la paz es sólo en la superficie del consciente, la reacción completa fue empujada al nivel subconsciente. Se ha concentrado allí y aguarda una nueva oportunidad para salir con mayor energía.

 La solución es observar pasivamente la reacción interna completa y no identificarse con ella. Cuando hacemos esto, la reacción de ira aparece, pero no logra continuar, no logra arrastrar a la conciencia que se mantiene aislada, porque la está observando. ¿Esto lo podemos hacer bajo condiciones ordinarias?

Sin entrenamiento de la mente en relajación y concentración de la atención, no es posible.

Mediante la observación, todos podemos descubrir que los estados de intranquilidad aparecen asociados a un cambio en el ritmo respiratorio, la respiración tiende a hacerse más fuerte y más entrecortada, y el cambio también se expresa a nivel corporal con una reacción bioquímica.

Se produce una sensación física, se opera un cambio en el ritmo del cuerpo y en sus interacciones bioquímicas.

La reacción interna mental va asociada con estos cambios, por lo que si detectamos presencia de estos cambios, es porque se está produciendo una reacción interna.

Al igual que en una moneda, de un lado están los pensamientos y emociones que se reproducen en la mente y del otro la respiración y las sensaciones del cuerpo. Entonces, cuando se altera la respiración y las sensaciones corporales, podemos observar lo que sucede internamente en nuestra mente y mediante la atención disociar la reacción completa, disolviendo la ira y manteniendo la paz.

Mientras no aprendemos esto, buscáremos la causa a todos nuestros males en lo exterior e intentáremos cambiar lo exterior para obtener paz.

Pero, cuando descubrimos que la verdadera causa del sufrimiento son las reacciones ciegas por el apego al placer y el dolor, podemos observarlas, no identificarnos con ellas y verlas desaparecer sin ser afectados.

 Aisladas las tensiones, tienden a desaparecer, a disolverse. Esto no es fácil de hacer sin entrenamiento, por esto es necesario practicar Vipassana.

Mayor es el tiempo de concentración, más fuerte es el equilibrio de la mente resultante, más poderosa es la onda de paz interna y más fácil es deshacer las tensiones.

 Comprendido esto, contestemos la pregunta: la raíz de todas las tensiones de la mente, son los apegos egoístas.

Por esta causa, en la medida que practicamos más y más compasión hacia todos los seres, más nos liberamos de la reacción egoísta de la mente individual, que es lo que nos conduce a la violencia entre unos y otros.

Una mente equilibrada, plena de armonía y paz, contagia con este estado a todas las personas que la rodean. La técnica del Amor Omnipenetrante es muy útil para desarrollar compasión universal.

5.- ¿Existe una técnica para desarrollar el desapego?

Buda Maitreya:- Sí existe, la técnica de control mental por excelencia para esto, es la Vipassana.

Cuando uno está totalmente concentrado en su práctica, al principio se presentan numerosos pensamientos, para tomar por asalto la atención.

La reacción interna mental, por inercia, tiende a repetirse cuando el sujeto practica Vipassana. Se produce un enfrentamiento entre la antigua programación del subconsciente involuntario y la conciencia voluntaria.

 La técnica es no participar de éste enfrentamiento, sólo observar. De esta forma los pensamientos se van desgastando y aquietando, tendiendo a cesar por completo.

En estados avanzados de la práctica, sólo se percibe a la mente totalmente vacía de pensamientos y las sensaciones corporales aparecen desconectadas.

El practicante disfruta entonces de estar sumergido en completa paz, no se producen movimientos internos. Todo es serenidad y claridad.

Es una experiencia única e intransferible, sólo puede ser conocida mediante la práctica intensa. Inmerso en tal estado de paz profunda, el practicante se encuentra desapegado de toda actividad exterior, por lo que desarrolla un desapego natural hacia los objetos de los sentidos exteriores, hacia el cambio de las circunstancias externas.

Esto fortalece el equilibrio mental interior y la persona adquiere mayor capacidad de acción concentrada, sin distracción externa.

El crecimiento de la paz interna va acompañado de una mayor simpatía, amor y compasión hacia todos los seres, de modo que nos vamos convirtiendo en instrumentos más eficaces para la ejecución de la justicia social.

6.- ¿En qué consiste ver la realidad tal cual es?

Buda Maitreya:- No podemos tener una percepción correcta de la realidad circunstancial externa, sin a un mismo tiempo poseer una correcta percepción de la realidad mental interna.

Porque si desconocemos la segunda, ésta siempre distorsionará a la primera. Si la realidad interna es confusa, dispersa, desequilibrada, la percepción de la realidad externa estará condicionada por el peculiar estado interno.

Mientras continuamos reaccionando, no estamos realmente viendo las cosas tal cual son. Ahora, cuando observamos la realidad mental interior tal cual es, la reacción cesa.

Y cuando la inquietud interna cesa, es posible ver las cosas externas tal cual son. Este conocimiento nos permite el recto actuar y así nos liberamos de toda cadena de acción-reacción.

 Al haber restricción sobre la reacción interna, se detienen las acciones automáticas, las acciones sin razón.

Uno entonces deja de actuar a ciegas y la reflexión se torna dominante. Sólo así, con la percepción correcta puede producirse conocimiento y mediante éste lograr el pensamiento creativo, positivo, capaz de ayudarnos a nosotros mismos y a los demás.

7.- ¿La Vipassana es un método para conocerse a sí mismo?

Buda Maitreya:- Si uno espera abrir un libro de anatomía o de psicología e identifica estos conocimientos con el conocerse a sí mismo, saldrá defraudado al recibir la técnica de la Vipassana.

Su práctica permite un conocimiento directo, una experiencia directa del interno mental. Y mediante este conocimiento deshacerse de las reacciones mentales internas involuntarias.

Dejar de ser controlado por los pensamientos subconscientes, para pasar a asumir el control completo. Es el conocimiento de un estado de la mente que pasa totalmente desapercibido en la constante actividad, el cual es la mente vacía de pensamientos, la mente inactiva, pero alerta.

Es la experiencia con la paz que emana de la propia quietud mental. La percepción directa que esta misma paz es la fuente de todas las cosas, lo que une todas las cosas. Es el conocimiento del sujeto mediante su reflejo en la completa calma mental.

Como meditación, como acto voluntario de la conciencia, es un estado mental que sólo puede experimentarse mediante practica aplicada, por lo que es un aspecto del sí mismo, que permanece completamente desconocido mientras no se aprende y no se practica la Vipassana o alguna técnica similar.

Para caminar hay que mover ambas piernas, hay que ejercitarlas, practicar. Para conocerse a sí mismo hay que meditar.

Un espejo sólo refleja la imagen del cuerpo, del objeto que es el cuerpo; pero el sujeto real no aparece reflejado.

Sólo en el espejo de la mente autocontrolada y totalmente aquietada, puede reflejarse el sujeto real, el verdadero ser de lo que es en sí y por sí mismo. El ser tal cual es.

Uno mismo es algo que se manifiesta en forma física y mental, la meditación es la única experiencia que concentra ambos instrumentos y los sujeta a la auto-observación de la verdadera estructura física y mental, detrás de todos nuestros pensamientos, emociones y sensaciones.

8.- ¿Hay actos de voluntad interna en el ejercicio de la Vipassana?

Buda Maitreya:- Así es. La constancia en su práctica no es sólo la de producir la vaciedad mental y la profunda relajación del cuerpo y de la mente.

Debe haber constancia en la práctica de la no violencia, en el acto de restricción de toda aquella acción, palabra o pensamiento que perturbe la paz y la armonía de los demás.

Uno debe esforzarse realmente bastante para adquirir este hábito. Así uno evita las reacciones de violencia en su diario contacto con los demás.

 La no violencia implica no matar, no robar, no mentir, no abusar del sexo, no consumir bebidas alcohólicas ni ninguna forma de droga, no fumar, no dañar al cuerpo físico bajo ninguna forma y observar una alimentación sana y adecuada para la actividad personal.

9.- ¿Es la no violencia fundamental en la Vipassana?

Buda Maitreya:- La no violencia o la antigua Ahimsa hindú que enseñó el Mahatma Gandhi, es la precondición esencial para la condición de ser humano. No se trata de la Vipassana sí o la  Vipassana no.

Sin practicar la no violencia nos comportamos como animales, nuestra conciencia se mantiene al nivel de la animalidad.

Podemos ser grandes potencias intelectuales, pero no dejamos de ser irracionales.

La diferencia entre pensar y no pensar racionalmente, lo que no es decir lógicamente, es sí practicamos o no practicamos la no violencia.

10.- ¿Sólo hay que concentrarse en la respiración?

Buda Maitreya:- Al principio sí. La Vipassana consiste en centrar la atención en el flujo, contención y reflujo de la respiración, tal como entra al cuerpo y tal como sale. El único objeto de la meditación Vipassana es la respiración.

En forma relajada, sin esfuerzo, mediante un acto de voluntad concentrada, fijamos la atención en el proceso respiratorio. Y cuando la atención se distrae, la volvemos a centrar nuevamente, relajadamente, sobre su objeto: la respiración.

A diferencia de otras técnicas hindúes, no procedemos a controlar el ritmo respiratorio, sólo nos mantenemos con mente receptiva y atenta, observando éste fenómeno.

No se producen por tanto tensiones internas por reflejo de un control activo. La Vipassana es totalmente pasiva.

Uno que no la practica puede considerar que acabará durmiéndose, pero no ocurre esto, en la medida que la atención se concentra progresivamente, se agudiza, uno se torna más consciente de la experiencia, de todo lo que está aconteciendo en el cuerpo y en la mente como telón de fondo del objeto de observación, que es la respiración.

Los pensamientos, desde luego aparecen y pugnan por imponerse sobre el consciente, pero aparecen siempre relegados, en un segundo plano, el movimiento de la respiración los desplaza por completo.

 Indirectamente el practicante puede contemplar la sucesión de sus propios pensamientos, pero lo hace a la distancia, sin identificarse y sin apegarse a ellos.

 Así, como los pensamientos no pueden prolongarse sin atrapar la atención, se van sucediendo, uno empujando a otro, como un río que corre y se van limpiando.

La fuerza de los pensamientos ya no es la reacción dominante sobre la mente, la auto-observación, la atención concentrada, es ahora lo dominante.

Lenta y gradualmente la mente se va vaciando de los contenidos subconscientes, todas las reacciones de apego amor-odio a estos pensamientos, va corriendo, el río va drenando todos los desechos del día, todas las violencias de uno mismo y de otros, se van deshaciendo.

Mediante este proceso natural, la mente se va aquietando, se va descontaminando de toda asociación o sujeción a condiciones externas o internas.

Y al mismo tiempo, la mente se va transformando, se va haciendo más despierta, más atenta, más capaz de ejercer control interno.

En definitiva la mente se convierte en más inteligente y más poderosa. Este aprendizaje de la concentración mental es el segundo paso interno que permite la Vipassana como método de autocontrol.

11.- ¿En qué consiste el tercer paso?

Buda Maitreya:- Sí sólo practicamos no violencia y concentración mental, experimentáremos un muy serio problema: la reacción a toda represión.

Para evitar esto es necesario practicar la auto-observación de uno mismo. Aplicar la técnica en la exploración del propio yo, en el conocimiento de sí mismo.

Al hacerlo, descubrimos que no podemos ser simplemente el cuerpo, que éste como objeto que es, no puede ser el sujeto, el ser real y verdadero.

Entonces, la concentración de la atención se focaliza ahora sobre la sustancia del propio Yo, del Sí mismo, que está omnipresente por detrás de todo pensamiento.

La observación concentrada, prolongada e intensa, va disociando los pensamientos que surgen en el fondo mental de su sustrato, el Yo.

Y así, se produce la experiencia directa del conocimiento del Yo en sí mismo y por sí mismo. Cuando este conocimiento comienza a producirse, como un contacto directo con la experiencia, se comprende que Uno Mismo, no es a un mismo tiempo ninguna reacción de la mente subconsciente, que uno no es pensamiento, emoción ni sensación. La atención concentrada, se encuentra revertida sobre sí misma y la exploración de la auto-observación es ahora sobre el fenómeno íntegro de la propia atención.

En ese momento la mente se detiene. Esto no se logra con una meditación o tres, es producto de un largo proceso y entrenamiento, que puede demorar meses o años.

Pero siempre, se disfruta de una creciente paz, equilibrio de mente y cuerpo, con mayor capacidad para la actividad.

12.- ¿Elimina el dolor y el sufrimiento la Vipassana?

Buda Maitreya:- Si dolor y sufrimiento los entendemos como ignorancia de sí y el hecho de ser dominados por la ira y el odio; entonces la Vipassana es un remedio para eliminar el dolor y sufrimiento.

Pero, al igual que la ropa que lavamos cuando se ensucia, es un remedio que debe aplicarse en forma diaria, si deseamos mantener la ropa (la mente) siempre limpia y pura.

13.- ¿Un religioso puede experimentar a Dios mediante la Vipassana?

Buda Maitreya:- Sólo si entiende que Dios, no es un sujeto aislado de lo que Uno Mismo es por Sí Mismo.

Si Dios es visto como un sujeto diferente, será realmente muy difícil conocer mediante experiencia directa lo que uno nunca es.

Es por esta simple razón que muchos que dicen ser religiosos, viven encerrados en experiencias frustrantes, donde el Dios al que rinden culto jamás hace contacto con ellos.

Viven una falsa experiencia y un falso credo, puesto que no lo pueden experimentar directamente.

Ellos antes aislaron a Dios de sí mismos, por lo que viven aislados de Dios. Es decir, si yo mediante mi sistema de creencias personales y propia fe, ubico a la idea de Dios por fuera de mi mismo Ser; luego no lo puedo encontrar por dentro.

Al creer de esta forma, siempre Dios estará afuera y alejado de lo que soy. Pero si yo digo y creo que Dios y mi verdadero Yo desconocido, ambos provienen del mismo sustrato de existencia; siempre será posible para mí experimentar y conocer a Dios, en todo momento que sea capaz de auto-observar mí mismo Yo real.

Así, conocer a Dios, forma parte de conocerse a sí mismo.

14.- ¿Entonces la Vipassana no cambia nuestra forma de pensar?

Buda Maitreya: -Esa es una observación lúcida y correcta. Aunque el método de ver las cosas tal cual son es correcto, no nos enseña a pensar.

Sólo podemos aprender a pensar, pensando. Los errores de nuestras creencias personales no se corregirán en forma automática, se requiere reflexión, investigación y discriminación.

O sea, debemos ponernos a estudiar el fenómeno de nuestras creencias tal cual son, tal cual se nos presentan.

De otro modo no podremos mejorarlas, y si no lo hacemos, en realidad podremos contactar mediante experiencia directa con nuestro Yo verdadero, pero esto no nos será de utilidad. Porque continuáremos atrapados en la ignorancia propia de nuestro sistema de creencias anterior.

15.- ¿Toda la experiencia en Vipassana se limita a la mente y al cuerpo?

Buda Maitreya:- Al principio sí. Pero en la medida que el practicante progresa, aprende a desconectar los órganos sensoriales y los músculos de la atención perceptiva.

Los yoguis dicen que la energía vital tiende a retirarse y concentrarse en la médula y en el cerebro. Entonces se experimenta la sensación de cese del cuerpo.

Uno está totalmente lúcido, pero no siente para nada el cuerpo. Es como si este ya no existiera o como si uno hubiera fallecido.

 Algunos pueden asustarse al principio. Pero basta con acelerar la respiración, para que la sensación de contacto se restablezca con el cuerpo.

Más adelante se experimenta que los pensamientos cesan, que la mente se aquieta y se vacía totalmente.

En éste estado sólo existe conciencia de Sí y puede percibirse directamente al pensamiento de fondo o Yo, que es lo último que oculta al verdadero sujeto o Ser real.

Si este pensamiento también cesa, la noche interna se ilumina con el resplandor de lo que queda. Esto que queda, es lo que existe en sí y por sí mismo.

Es el sujeto real, sin ser distorsionado por la dualidad entre sujeto y objeto del conocimiento, que forma parte del fenómeno externo de la percepción. Es externo, en cuanto que no ocurre nunca a nivel del sujeto real.

16.- ¿Hay que concentrarse en la punta de la  nariz?

Buda Maitreya:- Para quedar bizco posiblemente sí. La punta de la nariz es una expresión errónea, el término correcto es la raíz de la nariz.

Este punto es el entrecejo, a dos dedos de profundidad de la frente. Uno puede practicar Vipassana con los ojos abiertos, perdida la mirada fija en el horizonte infinito, pero manteniendo la atención fija en este punto.

Esto automáticamente desconecta la mente de las corrientes externas del pensamiento sensorial.

Inmediatamente se produce un fenómeno de relajación profunda y de interiorización.

La percepción se revierte, en lugar de ser una corriente continua de adentro hacia afuera, se invierte de afuera hacia adentro.

 El desgaste de energía nerviosa se hace más lento y se detiene. Porque la atención está mirando ahora hacia la mente, ya no corre detrás de los objetos de los sentidos.

Está fija y auto-observando el fenómeno mental interno completo. Todo pensamiento que surge se hace lúcido, consciente.

Se detienen las reacciones automáticas y el consciente tiende a expandirse hacia el subconsciente.

Pensamientos que bajo circunstancias normales podían asumir el control de la voluntad consciente, obligarnos a correr detrás de ciertos deseos determinados, simplemente surgen y se deshacen.

Cuando se progresa en esta forma de desconectarse voluntariamente de la acción compulsiva, puede experimentarse que el cuerpo se extiende al universo entero.

La atención permanece establecida sobre el fenómeno mental y la percepción del cuerpo se extiende por fuera de sus límites.

Esto sucede porque el campo del cuerpo, es el de ser percibible como objeto y, en la existencia real de las cosas, nada existe separado de todo lo demás.

El objeto que percibe entonces la mente, es el fenómeno del universo entero, el objeto percibible  real y completo es éste y no sólo el cuerpo.

El cuerpo es entonces un punto de contacto sensible entre la mente y el universo. Esto significa que el cuerpo es un canal de transmisión de información total desde el universo a la mente y viceversa.

¿Cómo opera esta relación? Sólo mediante la práctica paciente de la Vipassana lo podemos averiguar.

El medio de conocimiento es el cuerpo sensible y el objeto de conocimiento real es el universo entero.

Hoy mediante las tecnologías externas estamos repitiendo esta experiencia. Desarrollamos el telescopio Hubble, otros sistemas satelitales e instrumentos colocados en distintas orbitas, los que transmiten la información a las antenas y estas las redistribuyen por ejemplo mediante la internet.

La mente de los usuarios se pone en contacto directo con la experiencia de conocimiento del universo.

Existe un contacto directo con el fenómeno de percepción del universo tal cual se nos presenta.

17.- ¿Qué se conoce directamente mediante la Vipassana?

Buda Maitreya:- Se observan los incesantes cambios del cuerpo y de la mente.

Se conoce la verdad de la impermanencia de toda realidad transitoria, la verdad que la existencia individual es siempre dolor y sufrimiento y, que el ego no existe por sí mismo, que es una ilusión creada por el defecto del acto de la percepción, que consiste en identificar al sujeto trascendente con el objeto, que es lo visto, o sea el cuerpo físico.

18.- ¿Puede convertirse en una religión la Vipassana?

Buda Maitreya:- Es una técnica de autoconocimiento, no es un credo. Su práctica no consiste en rezar el Padre Nuestro o el Ave María, tampoco es la repetición de un sonido o palabra.

No contiene un mantra. No es la afirmación de ningún pensamiento conocido. Es sólo fijar la propia atención en la propia respiración y nada más.

19.- ¿En qué se diferencia de la meditación mántrica?

Buda Maitreya: -Mediante la repetición de un mantra, palabra o pensamiento, se bloquean todos los demás pensamientos.

Pero existe la tensión de afirmar tal pensamiento único, palabra o sonido. Como la tensión persiste y se mantiene, no se alcanza el máximo nivel de relajación posible de la mente y el cuerpo.

 Y por la repetición mental del mantra, no se aquieta la mente ni se vacía totalmente. Lo que sucede es que, un contenido se ha impuesto sobre todos los demás.

Pero esta acción genera reacción y más tarde o más temprano, el contenido inverso del mantra se manifestará en forma abrupta y violenta.

Si hay pensamiento, hay dualidad, y donde la dualidad persiste, existe contradicción.

Esta fuerza de algún modo tenderá a manifestarse luego que la meditación haya concluido o durante la misma. Si hay esfuerzo en la mente, habrá reacción.

20.- ¿Usted invalida todos los demás métodos de meditación?

Buda Maitreya:-No, lo que enseño es que primero simplemente debe aprenderse a vaciar la mente de pensamientos activos y reactivos.

Una vez que la mente se ha aquietado profundamente, pueden intentarse otros modelos de concentración. Pero antes no, de lo contrario no se alcanzarán los frutos deseados. Uno no se pone la ropa sucia, antes la lava y después la usa nuevamente, con la mente sucede exactamente lo mismo.

Primero debemos aprender a lavarla cuando se ensucia y para esto es la Vipassana. No hay un método superior a éste.

Luego podemos usarla para practicar otra clase de concentraciones avanzadas. Cuando la mente se aquieta y vacía de todo pensamiento, existe resistencia cero al cambio.

Es como el punto neutro de la palanca de cambios en los vehículos, primero debemos aprender a apagar el motor del sistema nervioso, luego podemos reencenderlo hacia la dirección  y con  la potencia deseada.

21.- ¿Se escucha el sonido Om durante la práctica intensa de la Vipassana?

Buda Maitreya:- Siempre que hay correcta concentración mental meditativa, se escucha el sonido OM.

Siempre que la mente se concentra en sí misma, mediante un acto interno de la voluntad y la atención, se escucha el sonido interno.

Si no lo escuchamos debemos proceder a revisar la práctica y preguntarnos qué estamos haciendo mal.

Si contamos con un instructor, debemos consultarlo. Pero, ni el mejor instructor del mundo podrá resolver por nosotros, el hecho que no nos podamos concentrar. Sólo la práctica continuada lo logrará.

22.- ¿Si la atención está muy dispersa y no es posible la concentración, usted qué recomienda?

Buda Maitreya:- El Tratak es una técnica yogui de concentración externa de la atención, especialmente útil para desarrollarla cuando fallamos internamente.

Consiste en fijar la mirada en un punto, como ser la llama de una vela, colocada a una cierta distancia del cuerpo y a la altura de los ojos.

Debemos concentrar la mirada, sin parpadear, hasta que los ojos lagrimeen. Esto se debe repetir tantas veces como sea posible, hasta que podamos cerrar los ojos y repetir la imagen de la llama de la vela mentalmente y sostener la atención fija sobre ella.

Sólo la práctica permitirá lograrlo. Por esto, la meditación es para todo aquel que es obstinado, que no se da por vencido fácilmente.

No es para los de carácter débil. La atención debe fortalecerse y para esto se requiere energía de voluntad.

23.- ¿La experiencia de la Vipassana pone en conflicto a las personas religiosas con sus creencias personales?

Buda Maitreya:- Como técnica de concentración mental que es, no es un rito ni un sacrificio basado en la fe ciega, no es un entretenimiento como los videojuegos, ni es un hobbie para escapar de los problemas.

Es un método altamente confiable y verificable para erradicar las causas del dolor y sufrimiento, para liberar la mente de obstáculos y distracciones y aprender a vivir una vida equilibrada, tranquila y satisfactoria, aprendiendo a ser útiles para la sociedad.

Como consecuencia de disolver las tensiones o nudos psicológicos del pensamiento, deshace muchas enfermedades psicosomáticas y mejora el rendimiento de los sistemas endocrino, nervioso e inmunológico, ralentiza el proceso de envejecimiento y por liberar la mente de condicionamientos, estimula la inteligencia.

Permite eliminar tres causas de infelicidad: el deseo, la ira y la ignorancia. Nos ayuda a desapegarnos de las reacciones desmedidas de placer y dolor, de las impresiones latentes de la memoria.

 Al quitarnos de encima todo el peso adicional de las tensiones contradictorias, nos convierte en seres más sensibles a la compasión y al amor, a la paz, a la no violencia y más despiertos, más dueños de nuestros actos.

Lo que sí puede suceder por todo esto, es que la Vipassana permita un examen más cuidadoso del propio sistema de creencias, y si hay contradicciones o falsas doctrinas, éstas quedarán en evidencia.

Recordemos que la definición de la técnica es que nos permite ver las cosas tal cual son. Esto puede no ser bueno para algunos intereses egoístas determinados.

24.- ¿Es una técnica esencialmente budista?

Buda Maitreya:- La ecuación de la relatividad de Einstein y la de la gravedad de Newton, ¿son verdades cristianas o budistas? Esta pregunta carece de sentido, porque la razón de ser de las verdades científicas es su universalidad.

La Vipassana se basa en la realidad universal del cuerpo y la mente, de la existencia del dolor y el sufrimiento, de la posibilidad material y efectiva de deshacerse de todo dolor y sufrimiento.

Es una verdad universal, y decir de ella que es budista o cristiana, carece de sentido. Las etiquetas de identidad propietaria, son propias de los sistemas de creencias religiosas, no del pensamiento científico.

 Y por lo anterior, fundamentamos que la Vipassana es una metodología científica. Mi postura ante esto es la de la claridad científica, me niego a aceptar el oscurantismo, en que se conservan informaciones secretas para tal o cual práctica o experimento.

Esto pertenece ya al pasado, no es admisible que permitamos la continuidad de estas actitudes en pleno Siglo XXI.

La sola idea de transmisión secreta de una idea, técnica o lo que sea, de maestro a discípulo, es parangonable con el terrorismo.

Hoy día nadie mantiene en secreto el fenómeno de la electricidad, esta se encuentra dominada por la tecnología, cualquiera en su casa enciende un televisor o una computadora y tiene el mundo a su alcance.

Si las ecuaciones que permiten dominar el potencial de la electricidad hubieran sido conservadas en secreto, y sólo transmitidas a unos pocos privilegiados, el mundo estaría todavía a oscuras.

El secreto, es una forma de oscurantismo lamentable y más lamentable todavía cuando se encuentra asociado con supuestas prácticas de espiritualismo.

Y volviendo a la pregunta, la respuesta es otra pregunta ¿fue Cristo cristiano, fue Buda budista?

25.- ¿Puede uno ver a Dios o la Verdad, mediante estas técnicas?

Buda Maitreya:- Reitero la afirmación anterior: Incrementan la inteligencia o comprensión. Esto nos hace más receptivos para poder ver el Dios que cada uno encierra en sí y ver la Verdad que la realidad es. Otra cosa no hacen.

No es una fórmula para convertir el agua en vino y volar por los aires, y esas cuestiones. No es ése el propósito.

26.-¿Y cuál es el propósito?

Buda Maitreya:- Aclarar y ordenar el propio pensamiento, vencer a la ignorancia produciendo conocimiento directo.

Solo el conocimiento tiene el poder para liberarnos de todos los miedos. Y sólo entonces, podemos ser verdaderamente libres y realizar elecciones de Vida Cualificada.

27.- ¿Las técnicas van acompañadas de alguna practica moral?

Buda Maitreya:- Necesariamente. Hace miles de años a la fecha, todos los intentos de superar las limitaciones ordinarias del cuerpo y de la mente humanos, están asociados con una disciplina moral.

Tal disciplina descansa en la ampliación del egoísmo individual, al egoísmo universal o colectivo. Esto tiene una razón psicológica, dado que no puede ser trascendido el “yo” o identidad individual, permaneciendo por dentro de su campo de intereses psicológicos.

Cuando ampliamos esta identidad a la humanidad, a los otros, del yo al nosotros, se produce una evolución sobre la lógica de nuestras relaciones mentales.

28.- ¿Yogui, es según usted, correcto buscar la propia felicidad?

Buda Maitreya:- Todos los seres buscan, junto a sobrevivir, el mayor bienestar posible, este deseo de ser más, empuja el principio de la evolución desde lo irracional hacia la conciencia racional.

 Por esto, todo ser humano justo y digno tiene derecho a buscar su propia felicidad, siempre y cuando no perjudique con esto la de los demás seres.

La cuestión, es si esta búsqueda de la felicidad personal es una recta acción inegoísta o puramente egoísta.

Apelemos al concepto religioso: si decimos Dios es un espíritu único, dador de toda vida y Dios está en todo ser viviente ¿está feliz Dios en sí mismo con casi mil millones de sus hijos, seres humanos sobre el mundo, que padecen desnutrición, enfermedades, analfabetismo y que son víctimas de violencia y discriminación; mientras el resto buscan su propia comodidad y bienestar sin ocuparse de que todo éste sufrimiento cese?

Entonces, si Dios no está feliz con la realidad injusta del mundo ¿es moral buscar la propia felicidad? No lo es.

Hay personas que escriben libros  sobre la felicidad personal y enseñan doctrinas para alcanzar el éxito en ser felices. Hacen esto porque hay un mercado para esto, hay una necesidad insatisfecha de mayor felicidad.

Pero estas mismas personas ¿qué hacen para reducir el dolor y sufrimiento que hay sobre el mundo?

Es legítimo buscar la propia felicidad, pero es un acto egoísta, injusto e inmoral. El caso más claro es Jesús, él aceptó ser crucificado para cargar con los pecados de la Humanidad entera.

Él no pensó en su propia felicidad, dio su vida para que todos los demás sean felices. La recta meta, no es entonces el propio bienestar, sino el máximo bienestar de todos los demás seres que se lo merezcan, aún a costa de la propia vida.

Si no podemos hacer esto, no somos seres morales sino inmorales. Pero este principio no es algo nuevo, el marketing moderno es una logística aplicada de este axioma: se busca la satisfacción del cliente.

De modo que observamos mediante ejemplos concretos, que lo que funciona es esto ¿por qué hacer entonces en forma individual lo que no funciona en forma social colectiva?

Mediante la técnica de Amor Omnipenetrante, todos podemos contribuir para que haya más paz y amor sobre el mundo, realizándola solo una  vez por semana. Se trata de hacer un pequeño esfuerzo y obtener grandes resultados. Es una meditación pensando en la felicidad de los demás, no en la nuestra, centrada en deshacer todo conflicto. Como podemos destruir la acumulación negativa de nuestros pensamientos y emociones, podemos hacer esto mismo sobre la mente colectiva.

29.- ¿Puede darnos un breve ejemplo de meditación?

Buda Maitreya: – Es un absurdo heredado del Siglo XX el hábito de asociar meditación con las filosofías orientales.

Occidente tiene una extensa y variada riqueza de pensamiento filosófico. El enunciado de Descartes “pienso, luego existo” nos dice que la condición del conocimiento es el pensamiento.

La pregunta es ¿cuándo pensamos? Para responder a esto es necesario detenerse uno mismo y examinar sus propios pensamientos. Si uno hace esto, sorprendentemente descubrirá que más del 90% de los pensamientos, que determinan la propia vida, no son propios, pertenecen a terceros, a la cultura colectiva o al inconsciente colectivo.

De modo que diseñamos y proyectamos la propia vida, a partir de pensamientos ajenos, aceptados como propios.

El simple acto acotado de observar los pensamientos para separar los propios de los ajenos, introduce en el aspecto de la conciencia propio del Pensamiento Trascendental, el cual está referido a todos aquellos que no son derivados de la percepción, sino que son los formadores de conceptos.

Estos pensamientos conceptuales, según Kant, son a priori de toda percepción externa. Son un instrumento interno del ser pensante racional, del sujeto según lo define Descartes.

De modo que practicar el recto pensamiento, el pensamiento autorreflexivo, es una forma simple y avanzada de meditación.

 No necesariamente cuando un sujeto se sienta inmóvil y realiza una técnica de control mental medita.

Siempre que realizamos el acto de observación atenta, buscando el conocimiento preciso y la máxima aproximación con toda verdad, estamos meditando: es decir practicando Pensamiento Trascendental.

30.- ¿Usted enseña que debemos volver a la fuente del pensamiento occidental?

Buda Maitreya: – Todo el que ha logrado profundizar en las enseñanzas de los Vedas y la Vedanta, así como en las prácticas y doctrinas del budismo, sabe que existe diferencia de forma, pero no de fondo, en los contenidos de la filosofía oriental y occidental.

Es más simple y directo para personas de Occidente, poder pensar mediante sus propios modelos de pensamiento.

El único aporte diferencial de Oriente, son las técnicas de autocontrol mental psicofísico.

Estas son un instrumento que puede ser enseñado en forma aislada y conectado con el desarrollo del pensamiento occidental.

Esto no se logró hacer antes, porque los orientales son adictos a su sistema de pensamiento y porque los occidentales tergiversan las técnicas cuando las adoptan y entonces, dejan de ser útiles y prácticas.

31- ¿La Vipassana cura nuestra tendencia natural a la violencia?

Buda Maitreya:- La violencia no es nuestra verdadera naturaleza. Nos convertimos en violentos por nuestros personales y especiales apegos a las sensaciones de placer y de aversión al dolor.

Por el placer sentimos deseo y por el dolor aversión. Estos dos extremos tensionan nuestra mente y condicionan nuestros estados emocionales internos.

El funcionamiento descontrolado de nuestro interior deriva en ira y esta conduce a la violencia. Nos convertimos en violentos por un desequilibrio entre nuestro cuerpo y mente.

Esto podemos corregirlo y prevenirlo practicando la Vipassana, al tender los pensamientos hacia la detención, se aquieta lo interior y ya no somos arrastrados ni nos identificamos, ciegamente, con los pensamientos y emociones.

La máquina de la mente se detiene y esto nos permite relajarnos y descansar, ver lo que hay y así poder reflexionar claramente. La Vipassana es la paz que sana.

Podemos intentar controlar nuestras tendencias violentas, pero luego de varios esfuerzos nos percatáremos que no hay resultados permanentes y eficaces.

En cambio con la Vipassana a las pocas semanas nos convertimos en un pozo de serenidad.

 ¿Por qué es esto? Se debe simplemente a que nuestra mente se ha aquietado, los pensamientos obsesivos y reiterados se han disuelto. El control de la atención ha puesto bajo control a la maquinaria mental y la ha obligado a reposar.

Esta tranquilidad luego se prolonga en el resto de la jornada activa y la persona experimenta que puede cumplir con su rutina, con una sensación de paz creciente, ya no corre detrás de cada uno de sus pensamientos, los observa a la distancia, como si fueran ajenos, esto le permite reflexionar.

Las decisiones y elecciones son más reflexionadas, más racionalmente pensadas, por lo que los resultados finales tienden a mejorar. Se hace más fácil obtener lo que se desea, mediante el trabajo aplicado.

Domina la claridad mental y no la confusión y la dispersión. Entonces, se hace evidente la universalidad del método, nadie puede objetar una disciplina que fomenta el desarrollo de la no violencia y a partir de ésta, el respeto hacia la paz y la armonía con todos los demás seres.

 Nadie puede objetar el autodesarrollo y el control de la propia mente. Nadie puede objetar la auto-observación para obtener una clara visión del propio yo y liberarnos una a una de nuestras limitaciones. Nadie puede objetar la restricción del deseo, la ira y la codicia.

La Vipassana es un remedio universal para la falta de paz y claridad de mente. Así aprendemos a liberarnos de las impresiones mentales subyacentes en el subconsciente, que determinaban nuestros pensamientos automáticos, creamos el tiempo interno para la contemplación y el libre pensar natural.

De la verdad que existe en la relación entre cuerpo y mente, logramos penetrar en la verdad última de la mente y la materia, así como de aquello que los trasciende.

32- ¿Cuál es la necesidad y enfoque práctico de los retiros?

Buda Maitreya:- El proceso de la introspección no es simple, existen múltiples distracciones y obstáculos, tanto internos como externos.

La práctica de la Vipassana durante 30 minutos a una hora, dos veces por día, puede ser insuficiente. Lo recomendable para todos los que puedan hacerlo es un retiro de un mínimo de 7 días a 10.

 De esta forma pueden desarrollarse actividades de humildad y cooperación, de silencio, de ayuno y concentración, de estudio y de práctica intensiva de la meditación introducida mediante la Vipassana.

No es lo mismo intentar la concentración rodeado de distracciones mundanas, que hacerlo en régimen de clausura. El control de las influencias externas, facilita el control interno.

Un medio ambiente propicio, conduce más fácilmente a estados más intensos de tranquilidad mental. Para lograr este ambiente controlado son necesarias reglas, el cumplimiento de las mismas permite obtener los resultados deseados y romperlas su destrucción.

Son siete días de estudio y práctica intensivos, por lo que el estudiante debe considerar honestamente si es capaz de adaptarse a esta disciplina para no perturbar a los demás. El retiro en sí es una potente terapia de descanso del cuerpo y de la mente, de salida de las tensiones mundanas.

Normalmente la gente asocia las vacaciones con trasladarse de lugar e intensificar las actividades, en lugar de descansar y relajarse, acaban extenuados y muchas veces estresados.

Viven un deseo excesivo de disfrutar, de obtener el máximo placer. No hay relajación, no practican distensión sino lo contrario. Obtienen la suspensión de las preocupaciones cotidianas mediante la intensificación de otro tipo de tensiones, por lo que disfrutan del beneficio de una sensación de descanso.

Pero no alcanzan el verdadero y estricto descanso. Incrementan actividad en lugar de disminuirla. Sus cuerpos se agitan, sus mentes se agitan…

El agua cuando es fuertemente agitada arranca los elementos del fondo y estos aparecen flotando en remolino y no se puede ver a través del agua, pero cuando el agua se aquieta todos los elementos buscan naturalmente su lugar, de acuerdo a su densidad.

 Con la mente sucede lo mismo, cuando está agitada todos los pensamientos se superponen y no es posible ver con claridad a través de todos ellos; pero cuando la mente se calma, los pensamientos reposan cada uno en su propio sitio, por lo que hay espacio entre uno y otro para poder ver con claridad y al ver, poder pensar y razonar.

33.- ¿Personas con alteraciones psiquiátricas serias pueden practicar la Vipassana y los retiros?

Buda Maitreya:- Se requiere la posibilidad interna de poder concentrar la atención. Si esto no es posible, tampoco es posible practicar la Vipassana y menos todavía participar de un retiro. En los desórdenes mentales agudos, la persona no tiene control de sus actos, menos de sus pensamientos y mente.

34- ¿En qué consiste disciplinar la mente?

Buda Maitreya:- Fundamentalmente en la observancia de un código de ética. Esta acción interna predispone para la correcta concentración mental y, la cesación mental se obtiene con constante auto-observación. El código de ética consiste en: 1 ) no matar; 2) no robar; 3) no practicar ninguna forma de sexo; 4) no mentir; 5) no tener adicciones. Hay otros preceptos adicionales como: 1) no comer después de las 12; 2) no gozar de entretenimientos sensoriales; 3) no llevar adornos; 4) no ostentar ni disfrutar lujos. Estas restricciones mediante la constante voluntad someten gradualmente a la mente del estudiante y le van permitiendo un creciente autocontrol. La dieta es lacto vegetariana y consiste en tomar té y frutas durante la merienda y evitar el consumo de carnes.

35- ¿Es necesaria la confianza en el instructor de la Vipassana?

Buda Maitreya:- Es una condición esencial la confianza y el respeto hacia el instructor. Este debe exponer los elementos de la técnica con claridad y en forma racional, de modo que los estudiantes puedan asimilar estos conocimientos mediante comprensión y discernimiento, no con sumisión a ciegas.

Sólo si el estudiante entiende perfectamente de qué se trata, hará el esfuerzo en la dirección correcta y alcanzará el objetivo deseado.

36.-Los que tienen experiencia en otras formas de concentración y meditación ¿pueden combinarlos con la Vipassana?

Buda Maitreya:- La técnica es totalmente específica, no puede mezclarse con otra. No se admiten cánticos, mantras, danzas, quemar inciensos, rosarios y otras técnicas de meditación. Vipassana no es todo esto. Las dudas deben aclararse con el instructor.

37.- ¿Cómo se canalizan estas aclaraciones con el instructor?

Buda Maitreya:- Las consultas durante los retiros pueden formularse de 12 a 13 horas en privado y de 21 a 21.30 horas en público en la sala de meditación.

38.- ¿Es importante observar silencio?

Buda Maitreya:- Es fundamental. Sólo manteniéndonos en silencio podemos observar con claridad los propios pensamientos y aprender a descartarlos.

Durante el retiro los estudiantes se comprometen a guardar estricto silencio de cuerpo, palabra y mente.

No pueden comunicarse con otros estudiantes bajo ninguna forma, ya sean gestos, escritos u otros medios.

Sí pueden hablar con el instructor para resolver sus dudas respecto a la práctica y resolver cuestiones sobre la alimentación, alojamiento y su estado de salud.

Pero por regla, estos contactos deben reducirse al mínimo y debe respetarse el trabajo en soledad.

El retiro es para que uno mismo, se observe a sí mismo y mediante esto profundice en el conocimiento de sí mismo.

39- ¿Hombres y mujeres juntos pueden participar de los retiros?

Buda Maitreya: -Está estrictamente prohibido. Tanto hombres como mujeres practican en espacios aislados sin excepción.

40- ¿Contactos físicos se admiten?

Buda Maitreya:- Tampoco.

41- ¿Los estudiantes realizan algún tipo de ejercicio físico?

Buda Maitreya:- Se limita a caminar por zonas predeterminadas y exclusivas para hombres y para mujeres.

42- ¿Pueden los estudiantes portar algún rosario o joya, fumar y llevar alguna bebida?

Buda Maitreya:- No pueden llevar ningún objeto en el cuerpo. Todos estos elementos deben dejarlos en sus casas, antes de ingresar al retiro. No pueden fumar, no pueden consumir bebidas alcohólicas, ni ningún tipo de droga o intoxicante. Si por razones de salud debe consumir alguna droga, debe exhibir la prescripción médica al instructor.

43- ¿La comida es especial?

Buda Maitreya:- La comida es lacto vegetariana, sencilla y nutritiva. Los estudiantes deben conformarse con ella y no pueden practicar ayuno.

44 -¿La ropa debe ser especial?

Buda Maitreya:- No se requieren quimonos, sí que la ropa sea modesta y cómoda. No debe ser ajustada al cuerpo, transparente, escotada o sexy (tales como tops, shorts, mallas, bikinis, minifaldas, ropa sin mangas). No se permite tomar sol ni la desnudez parcial. La idea es no causar la distracción de los demás, pasar desapercibido. Cada estudiante debe estar concentrado en su rutina y en nada más.

45- ¿Se puede lavar la ropa?

Buda Maitreya:- Sólo la ropa pequeña y durante los horarios en que no se practica la meditación. Cada estudiante debe llevar la ropa limpia suficiente para los 7 días que dura el curso completo.

46- ¿Se permite el contacto con el exterior?

Buda Maitreya:- Están prohibidas las salidas al exterior, las visitas, las cartas, los celulares, los equipos electrónicos. El estudiante debe interrumpir por completo su conexión interna con el mundo exterior, debe mantenerse concentrado sobre sí mismo. En caso de surgir emergencias, las personas amigas o familiares pueden contactarse con el instructor.

47- ¿Pueden tomarse apuntes, escuchar música?

Buda Maitreya:- No se permite tomar apuntes, los estudiantes no pueden llevar al curso material de lectura ni de escritura. La mente debe estar solamente concentrada sobre la práctica estricta de la Vipassana. Están prohibidos los instrumentos musicales, los aparatos de radio, las grabadoras y equipos de video.

48- ¿Cómo se financian los retiros?

Buda Maitreya:- Los interesados pueden realizar las reservas mediante internet y realizar los depósitos bancarios del importe respectivo. El costo se calcula en base al alquiler del espacio físico, la comida, el tiempo del instructor y demás necesidades. El sobrante se aplica en financiar las actividades de Global Solidarity. Si bien el mecanismo del curso es mediante el marketing aplicado y la lógica de la comercialización, el propósito es la solidaridad global organizada.

49- ¿Puede resumir el concepto del curso?

Buda Maitreya:- No perturbar a nadie, no permitir que nadie nos perturbe, hacer caso omiso de todas las distracciones, manteniendo concentración de mente en todo momento. Si aparecen dudas pedir aclararlas con el instructor. Si el estudiante aspira a obtener resultados debe esforzarse y entrenar la voluntad en forma constante. La meditación debe ser permanente, no permitiendo que las distracciones externas la interrumpan.

50- ¿Cómo son los horarios?

Buda Maitreya:- Se ajustan a los que definió el budismo Theravada. Que son los siguientes:

04:00 am                 Llamada
04:30 am 06:30 am Meditación en la Sala o en la habitación
06:30 am 08:00 am Desayuno y descanso
08:00 am 09:00 am Meditacion en grupo en la sala
09:00 am 11:00 am Meditación en la Sala o en la habitación según las instrucciones del profesor
11:00 am 12:00 am  Comida
12:00 am 01:00 pm  Descanso y entrevista con el profesor
01:00 pm 02:30 pm  Meditación en la Sala o en la habitación
02:30 pm 03:30 pm  Meditacion en grupo en la sala
03:30 pm 05:00 pm  Meditación en la Sala o en la habitación según las instrucciones del profesor
05:00 pm 06:00 pm  Merienda y descanso
06:00 pm 07:00 pm  Meditacion en grupo en la sala
07:00 pm 08:15 pm  Charla del Maestro en la Sala
08:15 pm 09:00 pm  Meditacion en grupo en la sala
09:00 pm 09:30 pm  Preguntas en la Sala 

09:30 pm                 Acostarse. Se apagan las luces 

En la medida que los estudiantes lo observen estrictamente se obtendrán los mejores resultados. Por lo que puede verse, los horarios permiten una práctica intensiva de la meditación Vipassana, creando una experiencia diferente de la que sería posible mediante la meditación en la rutina del hogar y el trabajo cotidiano.

51- ¿Existe algún cupo de estudiantes para cada curso?

Buda Maitreya:- Un máximo de 30 y un mínimo de 10. Si no se llega a esta cantidad se cambian las fechas. En la Argentina los sitios para estos retiros están ubicados en Sierra de los Padres, Mar del Plata y en San Carlos de Bariloche. Varían en función de los alquileres disponibles, por lo que los costos también son variables.

52- ¿Puede seleccionarse el sitio del retiro?

Buda Maitreya:- Sí. Pueden seleccionarse entre un grupo de alojamientos de Argentina. El método es por simple votación on line de los interesados. Al costo del alojamiento y servicios, se añade el del retiro. Esta opción es únicamente para la Vipassana Combinada, que no requiere tanta concentración y disciplina.

53- ¿Los estudiantes pueden practicar sentados en una silla o deben estar sentados con las piernas cruzadas?

Buda Maitreya:- Pueden optar por cualquiera de ambas. Para los que no tienen práctica en permanecer con las piernas cruzadas, esto puede ser motivo de distracción hasta que el cuerpo y los tendones se acostumbren. Pero es siempre superior el resultado que puede obtenerse permaneciendo sentado con las piernas cruzadas a la usanza oriental.

54- ¿Se practica algún tipo de Yoga como complemento?

Buda Maitreya:- Solamente Vipassana para los retiros de Vipassana Pura. Todo estudiante debe considerarlo dos veces, antes de decidirse por uno de estos cursos.

Son realmente pocas las personas que sin intenso entrenamiento previo se encuentran preparadas mental y físicamente, para resistir 10 horas diarias de meditación y auto-absorción mental, durante 7 días.

Es tan duro o más que un curso de supervivencia en plena jungla o en el desierto. Y sin duda, como en éste caso, obtendrán un incremento de voluntad y autoconfianza, al lograr atravesar exitosamente el curso de Vipassana Pura.

55- ¿Flashbrain se enseña como la Vipassana?

Buda Maitreya:- No recomiendo participar de un retiro de Vipassana Pura, sin antes haber tomado el curso y haber practicado la técnica del primer nivel de Flashbrain durante un mínimo de 3 meses. Si el estudiante se apresura, se encontrara luego a completo disgusto durante el retiro y no sabrá bien de qué se trata, porque carecerá de experiencia interna previamente acumulada.

56- ¿Cómo se aprende la técnica Flashbrain del primer nivel y qué es la Vipassana entonces?

Buda Maitreya:- Son cuatro días consecutivos de instrucción, de dos horas cada día. Usted aprende la técnica a partir de la primera sesión. Esta instrucción se brinda en 7 pasos, y es importante que, previamente, haya leído éste libro introductorio.

El primer paso es una charla explicativa referida a qué puede hacer la técnica Flashbrain por usted.

El segundo paso es una charla técnica, su know how, cómo funciona, por qué es única, cuál es su origen, cómo se transmite y cuáles son las razones de su metodología de enseñanza.

El tercer paso es un contacto personal con el instructor del programa de Flashbrain y la aclaración de cualquier duda surgida sobre los pasos anteriores.

El cuarto paso es una sesión privada con el instructor, en la que usted recibe indicaciones precisas sobre cómo debe practicar la técnica Flashbrain.

El quinto paso es un día de repaso en grupo, donde se dan explicaciones colectivas a las experiencias personales y se amplían detalles respecto a la correcta práctica de Flashbrain.

El sexto paso es un segundo día de repaso y de exposición de las experiencias personales en forma colectiva.

Y, el séptimo día, es una exploración respecto a la misión y objetivos del Programa Flashbrain; la vida en cooperación, con  el pleno desarrollo del potencial intelectual natural y el crecimiento de la armonía psicofísica.

Después de todo esto, a los 10 días usted regresa con el instructor para recibir las respuestas ante las dudas que puedan haber surgido con la práctica y vuelve a chequear si lo que está haciendo es en forma correcta.

57- ¿Hay que completar algún requisito especial para Flashbrain?

Buda Maitreya:- Sólo poseer Voluntad de Hacer y Voluntad de Cambio. Sin voluntad para cambiar nuestros hábitos de vida, no tendremos voluntad de hacer, es decir practicar Flashbrain durante 30 minutos mínimo dos veces por día, al despertarnos y al atardecer.

Si uno quiere recibir los beneficios de la técnica, debe ser regular en su práctica. Los beneficios de Flashbrain son acumulativos, no se producen en un solo día, el primer cambio se puede apreciar a las tres semanas y la primera tendencia de paz, estabilizada en el consciente mental, a los 3 meses de práctica ininterrumpida.

Hay que ser disciplinados y adoptarla como un hábito más, como si fuera lavarse los dientes, luego de cada comida.

Uno debe poder disponer de su tiempo para asistir al curso completo y no faltar a ninguna sesión.

 La otra condición es abstenerse de consumir drogas no prescriptas por el médico en razón de salud,  durante un mínimo de 15 días, que es el tiempo mínimo que requiere el organismo para eliminar sus efectos. Tales drogas son la marihuana, LSD, crack, anfetaminas, barbitúricos, narcóticos.

58- ¿Hay que ser vegetariano?

Buda Maitreya:- Para practicar Flashbrain usted puede comer lo que desee, si es sano y nutritivo es asunto suyo. En los retiros de Vipassana Pura, sí hay que aceptar una dieta lacto vegetariana como regla de conducta al participar. Para Flashbrain usted puede comer lo que se le antoje. Tiene total libre albedrío.

59- ¿Se puede fumar para practicar la técnica Flashbrain?

Buda Maitreya:- Usted puede continuar con el hábito del tabaco, lo que no puede hacer es fumar durante una práctica colectiva. Luego, si usted quiere dejar el cigarrillo, porque acepta que es nocivo para su correcta salud, la técnica Flashbrain le ayudará a contar con la voluntad necesaria para deshacerse de su especial adicción. En los retiros usted no puede fumar.

60- ¿Se puede continuar consumiendo bebidas alcohólicas con Flashbrain?

Buda Maitreya:- Sí, siempre y cuando lo haga usted con moderación. En el caso de los retiros de Vipassana Pura, estrictamente no se puede.

61- Si es tan simple la técnica ¿por qué usted afirma que es difícil de practicar?

Buda Maitreya:- La mente indisciplinada tiende a la actividad constante, a la inquietud, a interrogar, a padecer sensaciones.

La mente se resiste a ser aquietada, la inercia de años de intranquilidad en el fondo mental, no podrá ser disuelta en forma pasiva.

Este correr compulsivamente, detrás de los deseos y los pensamientos, demora en ser desconectado.

Esta resistencia natural, son los obstáculos de la correcta concentración. Se requiere de instrucción precisa para resolverlos.

62- El psiquiatra estadounidense Paul R. Fleischman afirma de la Vipassana que “su objeto de meditación es el propio cuerpo, las sensaciones. Otros meditan sobre nombres, sobre conceptos sagrados, en Vipassana, nuestro objetivo es la realidad y lo más real para cada uno son las sensaciones de nuestro cuerpo; el hambre, el dolor, todo va y viene. Y el pensamiento también está en constante movimiento, centramos la atención sobre el cuerpo para llegar a la mente. Ambos son la misma cosa, si uno cambia el otro también. Finalmente, es una actividad entre amigos, no solitaria. El cuerpo depende de la mente y viceversa. Si cambio tu pensamiento, cambia tu cuerpo” y usted ¿qué opina?

Buda Maitreya:- Existe una interacción mente cuerpo insuficientemente explorada por la ciencia occidental, es excesiva la creencia en la relación determinista cuerpo-mente sin aceptar la inversa.

La posibilidad que la mente pueda cambiar la bioquímica corporal, abre una instancia nueva para distintas aplicaciones en el campo de las terapias.

Si la bioquímica puede ser modificada, ciertas patologías pueden ser erradicadas. La Vipassana lo que hace es devolver la normalidad a la mente y esto es devolverle equilibrio natural al organismo, por lo que es un retorno al estado de salud. Normalmente las personas asocian salud con dieta y ejercitaciones físicas, no con alguna actividad pasiva mental como lo es la meditación.

Pero de acuerdo con  el Dr. Fleischman si cambia la mente, cambia el cuerpo, porque están conectados mediante una interacción.

63- Sri Shankara, uno de los máximos maestros de la filosofía Vedanta sostiene que el alma individual y Dios son un único y mismo Ser. ¿Mediante la Vipassana se experimenta esto?

Buda Maitreya:- En Vipassana la mente se detiene, la argumentación no es posible. Toda idea queda disuelta. El concepto de que el alma es parte o Dios en sí mismo, está en el campo del pensamiento, de la dualidad.

La técnica no afirma ni niega nada, sólo observa y al hacerlo, el fenómeno mental tiende a detenerse.

La experiencia de lo que acontece en la cesación no puede definirse con palabras, porque es antes de la posibilidad de que surjan pensamientos o palabras, está antes de todo lenguaje.

Se trata de una experiencia de contacto directo introspectivo, sobre lo que hay en sí en uno mismo. Todo desaparece, pero la atención cognoscente permanece, pero ahora liberada de todo objeto o sujeto, libre de contenidos, revertida en sí misma. La atención hace contacto con la atención.

64- ¿La cesación de la infelicidad, del dolor y sufrimiento es posible?

Buda Maitreya:- La conciencia de infelicidad, de dolor y sufrimiento, acontecen por dentro de la conciencia, ni siquiera es un fenómeno intrínsecamente físico.

El cerebro puede recibir la señal de dolor, por parte del sistema nervioso excitado en alguna parte del cuerpo, o en todo el cuerpo, pero la recepción de este mensaje la hace la conciencia.

Esta conciencia de dolor e  infelicidad es de naturaleza puramente mental y cerebral. Puede ser removida mediante la práctica del control mental y cerebral.

Pero no hacemos esto, antes preferimos la ejercitación física y la acumulación de bienes materiales, con la intención de prevenirnos ante la infelicidad.

A mayor salud y mayor cantidad de bienes materiales, más vacunados nos parece estar ante el virus de la infelicidad. Descuidamos la mente y al cerebro,  y entonces caemos en las obsesiones, o distintas formas de ignorancia y en las adicciones.

Cometemos este error porque nos concentramos en el efecto y no en la causa: que es la conciencia o mente.

Sólo si cambiamos la causa que es la mente, modificamos el efecto que es la infelicidad. Todo nuestro sistema está creado para satisfacer las demandas del cuerpo físico, todas nuestras creaciones son a la medida de nuestros cuerpos y esto no está mal en sí; el problema es que la vejez, la muerte, las enfermedades, los sufrimientos familiares y económicos, no son satisfechos con la misma abundancia y quedamos desamparados. Estas dificultades internas sólo pueden ser enfrentadas mediante concentración mental.

65.- ¿Cómo se desarrolla la concentración mental eficaz?

Buda Maitreya:- La correcta concentración de la atención se obtiene mediante la contemplación del cuerpo, la contemplación de las sensaciones, la contemplación de la mente y la contemplación de los objetos mentales.

Todo empieza aprendiendo a fijar la atención sobre el movimiento natural de la respiración y, una vez logrado esto, variando el objeto de la concentración.

Y siempre este objeto referido a un fenómeno de contacto directo interno, vinculado a la realidad del cuerpo.

Al concentrarse la atención sobre un objeto, se produce una natural penetración del conocimiento sobre el objeto.

66.- Es normal y corriente hablar mal de otros, criticar sin fundamento, usar un lenguaje soez. ¿Cómo se controla esto?

Buda Maitreya:- Si hablamos mal de otro, debemos presentar nuestras disculpas ante este, y si no está presente, debemos arrepentirnos internamente.

Si adoptamos firmemente este hábito, nuestra mente dejará de criticar o burlarse incorrectamente de otros y se podrá concentrar más fácilmente en sí misma.

Este mal hábito tiene su raíz en poner la atención fuera de sí mismo, en ver a los otros excesivamente.

67.- ¿Es religión o alguna secta la Vipassana o la técnica Flashbrain?

Buda Maitreya:- Repito lo mismo, Vipassana y Flashbrain no son religión ni sectas, son técnicas de concentración mental y meditación.

Son simplemente dos productos de consumo masivo, destinados a dar satisfacción a la demanda insatisfecha de paz plena y de mayor inteligencia para resolver todo problema.

El efecto natural y combinado de estos dos efectos es un tercero, el cual es la salida completa del dolor y sufrimiento, que es causado sólo por la carencia de paz plena y mayor inteligencia.

Así la Vipassana es apta para ser consumida, tanto por personas de mente religiosa como atea.

Lo que sí contiene la Vipassana es la afirmación que existe una relación directa entre la paz plena y la mayor inteligencia, con la solidaridad global.

Y, que, a mayor ejercicio de ésta será mayor el desarrollo de paz plena y mayor inteligencia resultantes.

Histórica y socialmente esta práctica de la solidaridad global desinteresada ha demostrado ser muy difícil de ser ejecutada correcta y regularmente.

68.- ¿Por qué la Vipassana o Flashbrain permiten un conocimiento directo, percepción o contacto con el fenómeno integral de la conciencia?

Buda Maitreya:- Usted puede ver millones de naranjas en el campo, en los mercados y restaurantes, ver a miles de personas consumiendo naranjas en forma natural o en jugo. Para usted la naranja se presenta como un objeto real y muy conocido. No duda de su existencia, porque convive con su presencia, la ve en todas partes.

Pero, si usted no come nunca una naranja, jamás podrá experimentar su sabor. Usted de afuera cree que sabe todo lo que la naranja es, pero no sabe qué sabor tiene para usted. Usted pasará su vida entera sin comprender cómo es el sabor de la naranja.

¿Y por qué es esto? Porque usted nunca la comió y como nunca la probó, no sabe cómo es su sabor.

Con la conciencia pasa exactamente lo mismo. Nos acompaña todo el tiempo, es un fenómeno obvio, real, evidente, no podemos negar que nuestra conciencia existe.

¿Pero a la conciencia la conocemos directamente, la hemos probado internamente, la hemos comido, la hemos consumido? Damos por hecho que sabemos lo que nuestra conciencia es, ¿pero la conocemos real e íntimamente?

Y, para consumir conciencia la única forma que hay es mediante auto-observación. Para esto se requieren órganos internos de masticación, digestión y metabolización. Entonces, la Vipassana acude en nuestra ayuda, reordena estos órganos internos de la percepción y el pensamiento, mediante la atención y convierte en posible el acto de masticar y degustar el sabor de la propia conciencia y poder así metabolizarla, convertirla en una mejor salud física y mental.

Sí, así es, mediante la Vipassana el cuerpo logra alimentarse de conciencia en estado puro, la absorbe, la digiere.

Es el alimento natural por excelencia, el más barato y abundante del universo. El maná perfecto. ¿Cuál es el objeto de consumo durante la Vipassana? La conciencia de sí, y de ésta mediante la auto-absorción de la atención sobre sí mismo, se extraen los nutrientes vitales para la paz plena y una mayor inteligencia.

Este es el simple metabolismo voluntario y despierto que nos permite la práctica regular diaria de la Vipassana.

69.- Si se presentan visiones mentales internas durante la Vipassana ¿qué debe hacer el estudiante?

Buda Maitreya:- Las visiones pueden ser de naturaleza agradable o desagradable, al igual que los buenos sueños y las pesadillas, y pueden perturbar la mente.

Son distracciones, resistencias de la mente a la cesación del pensamiento. Cuando estas impresiones acontecen el estudiante debe sostener el foco de la atención sobre la respiración y permanecer sin intervenir sobre estas visiones, sin mirarlas directamente. Si uno hace esto, como vinieron solas, se van solas.

Si uno no las reprime y se disuelven, ya no regresarán. Son fantasmas del subconsciente, a los que si uno no teme se retiran.

El estudiante no debe confundir estos fantasmas con experiencias reales, son tan materiales como los sueños y son creaciones de la mente.

 Sí debe contemplar que estas creaciones proyectivas del pensamiento, son las que dominan sus acciones durante la actividad de vigilia, son las que compulsan a la reacción.

Si uno no está atento a lo interior, estas impresiones mentales aparecen y dominan. Uno no debe dormirse, de lo contrario resulta arrastrado por la corriente de los pensamientos subconscientes.

70.- ¿Es necesario realizar algún tipo de meditación, antes de ingresar en la técnica de la Vipassana?

Buda Maitreya: Los muy atados al cuerpo son impresionables y miedosos. Estos pueden meditar antes en la Bondad Suprema como la ley del universo.

Segundo puede concentrarse en emitir amor hacia todos los seres, diciendo mentalmente: “Que todos los seres sean ahora felices, que todos los seres estén ahora libres de toda enfermedad, odio y pesar, que todos los seres sean ahora felices”. Tercero el estudiante puede reflexionar brevemente acerca de la naturaleza transitoria del cuerpo y contemplar su repulsividad. Verlo como una gran bolsa de piel con 9 agujeros, rellena con líquidos, sangre y tejidos. Un contenido sujeto a cambio constante y predestinado a la putrefacción.

Esta contemplación ayuda a reducir el fuerte apego con las sensaciones del cuerpo y a independizar la percepción de la mente.

La cuarta protección para el estudiante es la contemplación de la muerte, que está acechando siempre.

Nadie tiene certeza de vivir, pero sí tiene total certeza de morir. Nacimiento, crecimiento, reproducción, madurez, envejecimiento, enfermedad, muerte, este es el proceso natural al que todo ser humano está destinado, del que no puede escapar. Entonces, sí puede hacerlo, el estudiante debe cruzar sus piernas e iniciar la técnica de la Vipassana.

71.- ¿Cuánto tiempo debe realizarse la meditación sobre la respiración?

Buda Maitreya:- Al principio de la correcta práctica de la meditación, durante un mínimo de tres meses y un mínimo de 30 minutos, dos veces por día.

Sólo entonces la inquietud mental habrá disminuido, la voluntad y la atención se habrán fortalecido.

Luego pueden intentarse otros objetos de meditación. Pero siempre el fijar la atención en el fluir de la respiración debe ser nuestra llave para ingresar en meditación, porque es la forma más eficiente de vaciar la mente de contenidos extraños.

Sólo cuando la hemos limpiado podemos usarla correctamente. En esos 3 meses debe lograrse meditar durante una hora a la mañana temprano y antes de acostarse a dormir, con una meditación de 4 horas los días sábados o domingos.

72:- ¿Cuál sugiere cómo próximo objeto de contemplación?

Buda Maitreya:- El movimiento de contracción y dilatación del abdomen es el nuevo objeto. El estudiante debe centrar la mente y no los ojos, en observar los movimientos del abdomen.

Inmediatamente, se asocia el movimiento ascendente con la inspiración y el descendente con la expiración.

En la medida que la respiración se torna más suave y se prolonga, los movimientos del abdomen se hacen más suaves y casi imperceptibles.

La concentración no es sobre la imagen del abdomen, sino sobre la sensación del contacto con su movimiento.

De esta forma el estudiante aprende a desarrollar la atención contemplativa y el conocimiento que surge de esta.

Progresivamente podrá ir aplicando la técnica sobre cada órgano sensorial y aprender a conocer mediante éstos.

Para ayudar a la concentración el estudiante debe repetir sólo mentalmente la palabra “ascenso” con el movimiento hacia arriba del abdomen y la palabra “descenso” con el movimiento hacia abajo.

Pero no debe pensar en el significado de estas palabras, debe pronunciarlas en asociación con el movimiento, como una forma de marcar el momento de contacto con el cambio de la experiencia.

Si aparecen visiones distractivas en el fondo mental, el estudiante debe apuntarlas diciendo mentalmente “visiones”, si son deseos diciendo “deseos” y así sucesivamente. Suavemente debe volver a centrar la atención en el objeto de meditación.

Existe una conexión entre mente y cuerpo, una interacción constante. Observando los movimientos automáticos del cuerpo, observamos el ritmo automático de la mente y podemos penetrar en ella hacia pensamientos más profundos, hacia el origen de la mente.

Es posible que durante la meditación aparezcan dolores o tensiones por la postura del cuerpo, podemos centrar la atención en esa parte y usando la expiración rítmica profundizar la relajación de la zona al exhalar.

De este modo la relajación se transforma en un suave masaje relajante y aprendemos a distender las zonas contraídas y tensas del sistema nervioso.

Si la molestia continúa y persiste en intensidad, puede cambiar ligeramente la postura. O practicar 3 ciclos de respiración profunda, tensando fuertemente todo el cuerpo al inhalar y relajando al exhalar, presionando el mentón contra el esternón al retener el aliento cuanto sea posible.

La tensión general del cuerpo remueve las tensiones alojadas en algunos músculos y promueve una más profunda relajación de todo el sistema.

Es normal que durante la meditación se experimente sensación de miedo, angustia, culpa, ahogo, hormigueo corporal, frío, calor, dolor en distintas zonas.

Esto es natural, cuando tenemos la mente volcada hacia el exterior no percibimos las distintas tensiones que soporta nuestro cuerpo, al meditar se hacen evidentes y obvias. Siendo constante en la meditación, lentamente y una a una, estas sensaciones tienden a desaparecer.

Una ayuda externa muy eficaz es la práctica del Hatha Yoga, las posturas o asanas permiten un masaje natural profundo en las distintas partes del cuerpo, que induce a la relajación y a una suave tonificación muscular.

La combinación con éste método permite avanzar más rápido con la meditación Vipassana, por lo que es recomendable su uso.

Trate de meditar sin apoyar la espalda, si nota que está meciéndose, preste atención al movimiento hasta que éste desaparezca.

Si siente escalofríos en la espalda o en todo el cuerpo, es señal que está concentrado y algún pensamiento se ha expandido placenteramente en su interior, por lo que el cuerpo responde en forma refleja.

Mantenga la concentración aunque se produzca un sonido inesperado, no se sobresalte. Durante la meditación y concentración es normal que los sentidos operen intensificados. Debe acostumbrarse a esto.

Una forma de incrementar la atención sobre nuestras acciones es apuntar mentalmente cada una.

Si levantamos una mano, decir silenciosa y mentalmente “levantando” si caminamos “caminando”. Esto nos ubica en la acción que está realizando nuestro cuerpo, centra nuestra atención en el aquí y en el ahora,  aprendemos a expandir la conciencia en el presente y desde el presente, único punto desde el cual podemos alterar el futuro favorablemente.

 Al sentarnos a comer, también podemos practicar y contemplar cada acción y apuntar mentalmente su significado como “masticar”, “cortar”, “levantar”, “tragar”.

 Al hacerlo, desarrollamos la atención y nos volvemos intensamente atentos a nuestros actos.

Mediante la observación podemos percibir el surgir y el cesar de las sensaciones y las acciones.

Con la práctica surge la distinción entre el proceso material de la respiración y el proceso mental de su percepción consciente.

Mientras más claramente se observa el proceso material, más obvio es el proceso mental que es consciente del mismo.

De modo que aprendemos a distinguir la conciencia del proceso mental y al percibirla podemos comprender sus reglas.

Cuanto más claros son los procesos de percepción material, más evidentes son los procesos mentales de tal percepción. Y aprendemos el funcionamiento interno de la mente, cómo opera.

Al reflexionar sobre la experiencia de meditación, uno puede comprender que sólo existe materia y mente en interacción, que los entes hombre, mujer, ego, son imaginarios, fruto de la identificación del proceso mental con el objeto de sensación. Los entes mencionados no existen separados de la combinación del proceso material y mental, son dependientes de esta constante interacción y sólo tienen significado dentro del proceso del conocimiento, cuya naturaleza es puramente mental.

73.- ¿En qué se advierte la modificación de la conciencia en la meditación avanzada?

Buda Maitreya:- El meditante aprende a diferenciar la intención en su mente profunda y observa como esta antecede al movimiento del cuerpo.

Así el ascenso y el descenso del abdomen dejan de ser automáticos y el sujeto puede percibir con claridad, como aparece primero la intención en su fondo mental y luego se produce el ascenso y el descenso en esa parte de su cuerpo.

Con mayor sutilidad de la concentración puede centrar después la práctica en su corazón y descubrir la misma relación.

El próximo latido se produce y se decide primero en la esencia mental y luego el órgano se contrae y expande. Una parte desconocida de la mente, a la que llamamos subconsciente, está atenta a los ritmos corporales y los controla.

Mediante la concentración natural inducida por la técnica Vipassana, el consciente puede llegar a esta zona y aprender a interactuar voluntariamente.

¿Qué es lo que se aprende? Que el consciente puede influir sobre el proceso vital. Al progresar la concentración se percibe que el proceso mental es mucho más rápido que el material del cuerpo, por lo que tiene tiempo para sincronizarlo para cada emoción y movimiento.

Todo se produce en la capa profunda de la mente y luego emerge a la superficie de contacto con el consciente, mediante la percepción de la atención voluntaria con el cuerpo.

Las sensaciones y visiones se suceden unas a otras, entonces el meditante observa que no hay conocimiento sin objeto.

Con claridad comprende que el proceso del conocimiento requiere de la existencia del objeto para tener lugar y que, cuando no hay objeto, se detiene.

Uno puede recorrer el cuerpo y concentrarse en las sensaciones de mayor contacto y ampliar la conciencia de esa parte.

Al fijar la atención en ambos ojos, se descubre que el contacto del ojo con el objeto visual, es la conciencia visual, y que el contacto del oído con el objeto del sonido, es la conciencia auditiva.

Estos contactos tienen lugar en la mente, en las zonas cerebrales y los órganos sensoriales son, por tanto, formas especializadas y evolucionadas del mismo poder de la atención mental.

La intención de ver y de oír, tiene lugar antes en la mente y el ajuste se produce en su interior primero.

Al agudizarse la atención, se ve que la intención y la observación tienen su raíz en experiencias anteriores.

Al meditar sobre la memoria se puede ver que los procesos mentales y materiales aparecen desde el momento de la concepción, debidos a las acciones anteriores acumuladas en la memoria de los genes.

No hay un ser involucrado con la creación del cuerpo, el cuerpo acontece porque tiene su causa en acciones anteriores.

La conexión entre el yo y el cuerpo es ilusoria, no está en el cuerpo, sólo está en el yo. La naturaleza de lo visto sólo está en ser conocida.

Estas reflexiones se presentan a muy alta velocidad en la mente del meditador y parecen automáticas, pero no lo son.

Otros cuerpos son el resultado de causas anteriores, pero acumuladas en forma diferente, si los cuerpos son diferentes ¿qué puede haber en común entre ellos?

Un programa de e-mail es único, pero múltiples usuarios pueden operar con él y usar un nombre propio para acceder y actuar, pero el programa nunca varía con toda esta actividad, salvo que el programador, que es el único que tiene la llave, decida modificarlo y el programa varíe para todos al mismo tiempo.

Se percibe un sujeto detrás de todo cuerpo, lo sabemos sólo porque percibimos un sujeto en nuestro cuerpo, con el cual tenemos contacto consciente y entonces deducimos que existe un sujeto diferente y distinto para cada cuerpo.

Esto es así porque vemos cuerpos diferentes, no porque veamos sujetos diferentes, aislados y separados.

Es lo mismo que decir que para cada casillero de e-mail, existe on line un programa diferente de correo electrónico.

La mente profunda no es individual, es universal. La meditación contiene llaves, sin ellas, las puertas no se abrirán.

 Los que niegan al Ser no lo experimentarán directa y conscientemente, se mantendrán en la orilla.

La hoja es individual, pero vive mientras está conectada a la rama y le llega la savia de la raíz. El Ser es el árbol, mediante el cual todas las hojas viven y su savia se nutre sólo de su propia existencia.

74.- ¿Pueden aparecer sensaciones desagradables durante la concentración intensa?

Buda Maitreya:- La mente individual está llena de tensiones y nudos de conciencia, debidos a las impresiones pasadas acumuladas en la memoria.

Al ir intensificando la concentración, capa tras capa de la mente subconsciente van quedando reveladas a la observación consciente.

A veces existe dura resistencia a ser visto, esa densificación o nudo de la memoria se resiste a deshacerse y esto puede causar fatiga y dolor corporal.

Interrumpiendo la concentración el dolor desaparece. Lo que hay que hacer es precisar la zona en que el dolor aparece por reflejo muscular y luego reanudar la concentración aplicando la exhalación para remover toda tensión del lugar.

Cuando esta tensión afloje, la memoria que se resiste, se descargará desde el subconsciente al consciente, y al ser pasiva e indiferentemente observada, se diluirá. Perderá todo poder condicionador y el meditador ampliará su libertad de acción.

Estas memorias bloquean y taponan el correcto funcionamiento del consciente en armonía con el medio ambiente y las leyes naturales, crean distorsiones en el pensamiento y creencias equivocadas, por lo que la realidad y las cosas no pueden ser vistas tal cual son.

75- ¿Qué hacer cuando se presentan visiones e imágenes agradables y desagradables?

Buda Maitreya:- Cuando la concentración de la atención es débil, la imaginación es fuerte. Al meditar pueden presentarse ensoñaciones lúcidas, agradables o desagradables.

Por las primeras se experimenta placer, por lo que se tornan muy difíciles de desalojar, la mente se apega al placer y por las segundas se experimenta temor y la atención se fija en ellas.

La actitud correcta es la de indiferencia, la de simple observación desinteresada. Al insistir, poco a poco se irán diluyendo y desapareciendo.

Deben ser vistas como objetos de pura imaginación, totalmente ilusorios. Se debe comprender que lo único real es la mente que las experimenta, que el proceso está teniendo lugar sólo en la mente y que es de naturaleza transitoria.

Al observar detenidamente esta parte del fenómeno integral del propio mental, puede verse que las imágenes están relacionadas con estados y acciones pasadas.

Entonces, existe una capa de la mente, donde las imágenes aparecen asociadas con la emoción y la acción y las condicionan.

Al poder diluir estas imágenes ilusorias, pierden efecto sobre los mecanismos subconscientes y su poder para influir el consciente desaparecerá.

Al igual que las intenciones que anteceden los movimientos de inhalación y exhalación, de ascenso y descenso abdominal, de contracción y dilatación cardíaca, estas imágenes acumuladas anteceden las emociones, pensamientos y acciones conscientes.

Son automatismos que permanecieron activos en la memoria subconsciente, creados en algún momento anterior por la atención consciente. Al observarlos, son desactivados y se deshacen.

El disfrute de estas imaginaciones las intensifica, el meditador debe aprender a sostener la concentración sin distracciones y liberarse de la pereza.

Las visiones extraordinarias estimulan la mente y crean un efecto adictivo. El meditador debe aprender a suspender todo efecto especial y enfocar su contemplación sobre lo real, que es su cuerpo y su mente sin perturbaciones.

Cuando la concentración es calmada y no interrumpida por las ensoñaciones, se percibe el surgimiento del contacto del conocimiento con un objeto y como éste desaparece para ser reemplazado por uno nuevo.

Aparece la percepción del inicio, mantenimiento y final de la percepción del objeto. Al avanzar más, el meditador notará que la naturaleza del objeto es surgir y luego desaparecer.

Esta percepción crea la conciencia de lo impermanente, la visión de que todo está sentenciado a desaparecer, que todos los objetos vienen y van, que no podemos controlarlos realmente. Que la naturaleza es un constante fluir y vaciarse.

La imposibilidad de detener el cambio, anula toda posibilidad de retener cualquier felicidad asociada a un objeto o a un estado mental. La consecuencia de esto es un océano de dolor ilimitado.

76:- ¿Es un panorama sombrío, existe una salida?

Buda Maitreya:- Esta visión aparece cuando comprendemos la naturaleza de lo transitorio y su efecto sobre nuestra existencia. Lo visto cambia constantemente, pero el veedor no cambia.

Reflexionando sobre esto, el meditador aquieta su mente y en activo reposo, observa el proceso de la atención y aprende a reconocer al conocedor.

Encuentra un estado permanente inmóvil. El estado natural de felicidad puede asociarse con éste estado y convertirse en perdurable, ilimitadamente incrementable. Cuando se ve con claridad la naturaleza transitoria de los objetos y estados mentales, también se ve que todas las transformaciones futuras de éstos, serán igualmente transitorias.

Todo esto es el almacén del dolor impersonal, en cuanto carece de sustancia. La fricción con el sufrimiento tiene una naturaleza mental pura y está asociada a la impermanencia.

No importa lo que hagamos sobre el mundo, todo lo que construyamos está sentenciado a cambiar y a desaparecer. Tenemos derecho a la actividad, pero los frutos de la acción se desvanecen apenas son alcanzados.

Lo permanente dentro del ciclo es la acción y la reacción, que determina una cadena interminable de acontecimientos.

Nuestro ser aparece atrapado dentro de esta cadena y la conciencia de esto, es la conciencia de un interminable sufrimiento.

Pero si durante la meditación es posible contactar al Ser interno, la cadena que nos ata a las reacciones o efectos de nuestras acciones tiende a romperse.

Esto es porque se interrumpe el proceso mental de identificación con los efectos o frutos de las acciones.

Y sucede también algo más sutil. Al centrar la atención en el propio Ser, todas las acciones se encuentran en armonía con la Unidad Universal, con las leyes naturales, y por tanto, todos sus efectos resultan beneficiosos.

La fuerza del universo ya no reacciona con resistencia a nuestras acciones individuales, sino que las refuerzan y acompañan, las potencian ilimitadamente en forma crecientemente positiva y coherente. Esto sucede porque actuamos desde la fuente de unidad del Ser, y así todo tiende a reordenarse equilibrada y armónicamente. Mediante esta comprensión surgida de la experiencia directa en meditación, el observador percibe que todo conocimiento del objeto y la sensación, son causa de dolor y sufrimiento, mientras que la adhesión contemplativa del Ser es causa de felicidad y liberación.

Al reflexionar sobre todos los objetos de conocimiento y sensación no experimentados, el meditador concluye que también todos ellos son fuente de dolor y la identificación con ellos debe ser evitada y suprimida en su raíz.

Sin embargo el meditador no debe permanecer en este estado de reflexión, a fin de no obstaculizar la evolución de la práctica.

Es el mismo proceso de la meditación avanzada el que sostendrá el estado de conciencia de desconexión, con los efectos de las acciones y de supresión de su impresión mental o reacción en el interno mental.

Los objetos son entonces impermanentes, causa de sufrimiento e impersonales por naturaleza propia. Sólo la unión de la naturaleza mental con ellos, ocasiona el efecto de reacción o impresiones subyacentes de la memoria, que son las que condicionan los estados de conciencia.

Una vez alcanzada esta comprensión, la reflexión se interrumpe y el meditador prosigue con la observación atenta de los objetos mentales y materiales, en la medida que se van presentando sobre la pantalla de la atención consciente o punto de contacto. Las cinco facultades mentales: fe, energía, voluntad, concentración, atención completa y conocimiento, alcanzan un mayor balance durante la meditación avanzada.

Entonces es posible durante la observación introspectiva percibir movimientos más rápidos y acelerados.

Diferentes puntos de contacto se multiplican por todo el cuerpo, se siente la circulación de la sangre, el intermitente relampaguear de las terminales nerviosas.

La concentración puede debilitarse por la excesiva distracción, pero el meditador debe permanecer en su centro y limitarse a sólo ver cada objeto de conocimiento y sensación, en la medida que va surgiendo a través de las ventanas de los seis sentidos físicos. Debe permitirse a la variedad fluir y no intentar volver a enfocar la atención en solo un objeto. Esto permite madurar la atención de la multiplicidad.

No sólo se permanece centrado en el Ser, al mismo tiempo se intensifica y amplía la observación pasiva y alerta sobre todo el entorno y la mente al observar los más sutiles cambios, obtiene información precisa acerca de los cambios simultáneos que acontecen en las regiones más alejadas.

Mediante la correcta percepción del cuerpo, resuena la información procedente del universo. La mente percibe y procesa el océano ilimitado de información del cosmos, pero el cuerpo es el sensor, el receptor.

El cuerpo está sumergido en el universo, y el cuerpo está adentro de la mente, y ésta usa al cuerpo para percibir y producir conocimiento.

El objeto material de conocimiento es el cuerpo, es con lo que hace contacto la mente y la atención. La concentración de la voluntad y la conciencia sólo es posible porque hay cuerpo.

Sin éste, no hay espacio de concentración y los procesos mentales no son conscientes. Al profundizarse la atención es posible percibir la rapidez de los procesos materiales y mentales, más veloces que un relampagueo.

Entonces se ve con claridad que el fenómeno de la conciencia es la consecuencia de una superposición de funciones, realmente extremadamente veloces.

No es un río calmado y continuo, sino un caos y una síntesis de información y procesos, separadamente aleatorios, pero que se superestructuran y sincronizan, ante el fluir de la atención constante.

Existe entonces un veedor u observador más profundo de todo el fenómeno, incausado e inafectado por la acción, cuya presencia es causa de todo el proceso del conocimiento o conciencia.

El veedor afecta a lo visto, en el sentido que lo aleatorio tiende al orden, a reflejar el orden que emana del veedor. Hay conciencia cognoscente, porque antes de esta había conciencia. La conciencia cognoscente es un efecto de la preexistencia del veedor.

El meditador al percibir la sucesión de las distintas capas o procesos mentales, progresivamente adquiere capacidad para aislarlos, individualizarlos e interaccionar inteligentemente con ellos.

Al comprobar que no hay capa individual que no esté contenida en otra universal o colectiva, el sujeto de experiencia encuentra un camino para llegar a cualquier mente.

77:- ¿Puede el meditador ver una luz brillante?

Buda Maitreya:- En una etapa avanzada se produce una desconexión completa de los órganos de percepción y de sensación del cuerpo. Se percibe solamente a la mente y se alcanza un estado de Conciencia Pura, sin surgimiento de objetos de conocimiento.

El único objeto es la mente o conciencia en sí. Bajo estas condiciones a veces se presenta un punto luminoso, que se expande y se intensifica.

Esto va acompañado de una mayor tranquilidad y agilidad mental. La concentración ha progresado y puede mantenerse centrada sobre su objeto durante un tiempo prolongado.

No hay sensación de dolor, rigidez, calor ni frío. La mente se ha vuelto radiante y clara, intensamente penetrante sobre las propiedades de cada objeto.

El meditador se libera de la somnolencia y el sopor y goza de una energía distendida. Desea comunicar a otros su experiencia y desarrolla un cierto apego hacia la experiencia de luz y bienestar.

 Piensa de sí mismo que ha alcanzado la iluminación. En este punto hay que concentrarse en la observación de tales fenómenos, hasta que estos desaparezcan.

 Si hubo visiones de objetos desagradables, ahora se produce lo contrario. El fenómeno del interno mental está actuando.

Si uno desarrolla apego hacia la visión de luz y la sensación de beatitud, debe enfocar su atención sobre alguna zona de contacto con el cuerpo. O simplemente observar todo el fenómeno hasta que éste tienda a desaparecer.

Lo agradable y lo desagradable son las sensaciones que atan nuestra mente a los objetos de sensación y a sus respectivos estados mentales.

El meditante debe comprender que su Ser no es un estado mental y que si permanece allí, está experimentando una ilusión más.

El desarrollo de la penetración es el objetivo de la meditación, se debe evitar el apego hacia las experiencias surgidas de la concentración de la atención.

Todas ellas deben ser simplemente observadas hasta que desaparezcan. Llega un momento en que no se reproducen más, aquí el meditador puede pensar que ha llegado al máximo punto. No es así, debe volver a observar los procesos mentales y materiales ininterrumpidamente y hacer más sutil su percepción.

Es necesario apuntar que los fenómenos de visiones y demás, tienen lugar cuando el proceso de concentración sigue la vía correcta y ha alcanzado la interiorización. Muchas personas no tienen tales visiones, existen dos posibilidades, o no se concentran correctamente o poseen un elevado nivel de concentración innato y al meditar rechazan naturalmente las distracciones.

Esto se puede chequear mediante la profundidad del conocimiento alcanzado como resultado de la meditación. Si no hay nuevos datos emergiendo en el consciente, lo que pasa es que la concentración es muy dispersa e incorrecta.

78:- ¿Qué acontece en la medida que la meditación sigue avanzando?

Buda Maitreya:- La atención concentrada capta la desaparición de los objetos y junto con éstos la desaparición de la conciencia del objeto, en rápida sucesión.

Primero se percibe un objeto, luego se nota la desaparición de este, luego la desaparición de esta conciencia que conoce la supresión del objeto y finalmente la cesación de la conciencia.

 Cuando se afina lo suficiente la atención, se ve que esta sucesión se produce cuando uno permanece concentrado sobre un objeto continuamente.

En forma ultrarrápida, relampagueante, la sucesión se presenta a intervalos regulares, el objeto y la conciencia aparecen y desaparecen, pero la mente crea la sensación de continuidad.

¿Cuál es la razón de este incesante parpadear? Los objetos y la conciencia de los objetos, no dependen de sí mismos, carecen de existencia propia, son interdependientes, de naturaleza ilusoria.

Tanto los objetos, como la conciencia, son combinaciones de cadenas de causa-efecto. Éstas no son preexistentes, algo desconocido las está produciendo y ordenando a una velocidad constante relativa muy alta.

Si podemos centrar la atención sobre el momento de cesación de la conciencia, podemos contactar y percibir éste desconocido y hacerlo consciente.

Éste se presenta como el motor de todos los procesos mentales y materiales, su causa. El conocimiento del por qué todo esto, sólo puede estar ahí.

Al no haber objeto ni conciencia, no hay proceso de conocimiento, no hay tampoco sujeto ni objeto, se produce naturalmente la interrupción de toda dualidad. Y sin dualidad, sólo puede haber lo que es antes de la unidad.

79:- ¿Qué pasa ahora, cuando la meditación sigue avanzando?

Buda Maitreya:- Al percibir con claridad ininterrumpida la distinción entre mente y cuerpo, todas las zonas de contacto con el cuerpo tienden a diluirse y desaparecer de la percepción consciente.

La mente se complace con las sensaciones del cuerpo, cuando estas desaparecen busca naturalmente una fuente de satisfacción en su reemplazo. Sólo  queda la Luz del propio Ser.

Al principio de la meditación las zonas de contacto con el cuerpo eran relevantes y concentraban todo el acto meditativo, al progresar, estas partes se diluyen espontáneamente y desaparecen del foco de la atención consciente.

Sólo si se reflexiona en ellas concentradamente, vuelven a reaparecer. Entonces se comprende que el contacto es de pura esencia mental y no material, está contenido en la forma, en el nombre y en el significado.

 Cuando esto se hace consciente, el contacto de la atención con el cuerpo, se desvanece. ¿Cómo surgió el primer contacto con el cuerpo? Hubo algo en la Conciencia Pura, en la Mente Pura, que lo deseó y apareció natural y espontáneamente la intención o voluntad de contacto.

Antes de esto hubo necesariamente Conciencia de Materia, ¿cómo aconteció esto? El surgimiento de materia ocasionó la Conciencia de Materia y el deseo de contacto se presentó instantáneamente.

Antes que la materia o energía apareciera, sólo había Conciencia Pura, esta vibró y una parte se transformó en Energía Pura. Al expandirse y enfriarse se convirtió en Materia Pura. Y al mezclarse, el cosmos se iluminó y apareció.

Hay voluntad de contacto porque la parte de Conciencia Pura que quedó atrapada en la materia, busca retornar a su primer estado.

En esta etapa de la meditación el estudiante considera que todavía no ha logrado una atención plena, pero su observación se ha hecho tan precisa y rápida que es capaz de distinguir los distintos procesos vitales de los de cognición.

 Su percepción mental se ha agudizado tanto que cuando intenta una acción ve la intención levantarse y luego desaparecer, y como resultado de esta mayor conciencia, las órdenes a su cuerpo se demoran y parece torpe.

Cuando esto sucede hay que volver la atención sobre el contacto con las sensaciones de los sentidos y normalizar la velocidad de las reacciones.

En esta etapa de la Vipassana, el meditador puede extender su atención desde la respiración al abdomen, a la conciencia visual, a la olfativa y a la auditiva.

Entonces podrá ver lo más sutil y penetrar en el pasado, presente y futuro, dentro de todo espacio; podrá percibir los aromas más finos y oír los sonidos más delicados y cualquier conversación lejana.

Comienza con la percepción de contacto más grosera y cercana, en la medida que la atención se concentra e interioriza y se torna constante, firme y fluida, por detrás de lo más grosero va apareciendo lo más fino.

Y la capacidad de penetración se torna ilimitada. Los órganos de sensación captan una fracción de las frecuencias y una parte del espectro, pero es la mente la que realmente ve y escucha.

Por los sentidos ingresa sólo una parte del caudal de información del río real, pero en la mente hay espacio suficiente para recibir a la totalidad del río, porque lo que hacen los sentidos es amplificar una parte a expensas de compactar el resto de la totalidad. Así lo ampliado y lo compactado, como información total,  ingresan conjuntamente y por igual al interno mental.

Sólo la mente en estado de completo vacío, tiene capacidad infinita y esto acontece en la Conciencia Pura.

Cuando el estudiante contacta y se une con su Conciencia Pura, alcanza la capacidad de extraer de la información total constantemente percibida, la confirmación de toda Verdad.

 Si se experimenta tensión o fatiga, debe focalizarse la atención nuevamente sobre la respiración y estabilizar la corriente interna vital.

Cuando se avanza lo suficiente, el estudiante debe concentrarse sobre cualquier parte del cuerpo y percibirse a sí mismo y a todo el cosmos a través de esa parte.

Cada zona de contacto con el cuerpo es una terminal de recepción diferente de la información total, que libre, espontánea e instantáneamente interacciona con el cuerpo en un fluir ininterrumpido y constante.

Cada punto de contacto es una doble vía de ingreso y retorno, entre el cosmos y la Conciencia Pura.

Estos puntos y zonas de contacto, son canales y centros de energía vital, que unen todo el cuerpo, lo nutren, lo sostienen y le dan forma.

En su forma grosera son ramales nerviosos y en su aspecto sutil capas concentradas de la memoria, ultrasensibles ante las distintas frecuencias del flujo constante de información cuántica cósmica.

Estas capas se alimentan del exterior, por lo que son receptivas a determinadas frecuencias de radiación que las condicionan en la adaptación de su forma, pero como entra el condicionamiento también sale y desde la Conciencia Pura puede mediante estas capas, retransmitirse la información de alteración de estas frecuencias exteriores, que son emitidas desde las tensiones reflejas del continuum del espacio-tiempo.

El cuerpo se adapta al cosmos y mediante la Conciencia Pura el cosmos se adapta al cuerpo.

 Esto un hombre común lo ignora, pero un buda obliga al universo a seguir sus pasos. Apoya su mente en su cuerpo y desde ahí, hace girar al cosmos.

Lo difícil no está en la intencionalidad de un acto semejante, sino en la correcta comprensión de la realidad de tal acto. Sin esta comprensión el acto carece de conciencia, y si conciencia no hay en el acto, ¿cómo puede provenir el impulso desde la Conciencia Pura? Porque para que la Conciencia Pura opere, primero debe haber conciencia, de que hay Conciencia Pura.

80:- ¿Cómo deshacer tensiones agudas?

Buda Maitreya:- Algunas tensiones agudas parecen tener el carácter de permanentes, si no están ocasionadas por las malas posturas, su origen puede ser la mente cerebral. Primero hay que centrarse en el contacto con el foco de la tensión o dolor.

Si está en el lado derecho, focalizar la atención en el hemisferio cerebral izquierdo hasta localizar micro tensiones asociadas.

Se puede sentir el chisporrotear eléctrico de un grupo de neuronas, que aparecen vinculadas con la zona de dolor muscular.

Esto se logra cuando la observación concentrada se ha hecho sutil y capaz de percibir las más leves variaciones.

Al observar éstas micro tensiones pueden llegar a experimentarse descargas de la memoria mediante la combinación de los objetos de los sentidos.

Estas impresiones de la memoria, permanentemente activas, ocasionan el constante funcionamiento de algunos canales nerviosos.

Las neuronas no descansan y se mantienen en actividad, aunque la persona duerma. Estas micro alteraciones del cerebro tienen su reflejo en distintas zonas del cuerpo, a través del sistema nervioso y de las terminales de la médula espinal.

Los micro cortocircuitos del cerebro mantienen excitados los nervios, los músculos se contraen por acción refleja y esto degenera en zonas de dolor intenso y constante.

La forma de deshacer estos nudos de tensión es localizando su origen en la estructura cerebral.

Una vez realizado el contacto con la zona sensibilizada, se debe practicar la expiración rítmica y en cada exhalación  estimular una mayor relajación, hasta que la actividad anormal desaparezca.

Esto no será suficiente, luego hay que repetir la técnica en los canales nerviosos que llegan hasta los músculos afectados.

Si el procedimiento se concentrara sólo en la zona muscular sometida a tensión y dolor, la causa no desaparecería, porque se encuentra alojada en el cerebro.

Mediante mayor  conocimiento de la anatomía y fisiología del cuerpo es más precisa la técnica y los efectos son más rápidos y permanentes.

Si no se logra la relajación completa y profunda, el sistema sigue activo a una tasa de consumo energético que no permite la recuperación y la restauración.

Así, las tensiones que no aprendemos a relajar, consumen la energía de la batería de nuestro cuerpo, como si dejáramos olvidada una lámpara encendida.

Este consumo de energía extra, es un gasto excedente y de desperdicio que resta energía a todas las demás actividades. Es como un barril agujereado.

En la medida que logramos una mayor relajación ahorramos energía y esto nos permite consumir menos por cada futura acción.

Mientras, la energía excedente se va acumulando y esto nos permite contar con una carga adicional cuando debamos enfrentar esfuerzos inusuales.

Además, la existencia de múltiples zonas de funcionamiento neuronal ininterrumpido, significan un menor potencial cerebral para poder pensar y responder a situaciones nuevas, y toda nueva respuesta debe poder vencer la resistencia de la inercia preexistente.

Esto consume mayor energía y brinda menores resultados. En la medida que aprendemos a disolver, los micro cortocircuitos neuronales, liberamos mayor cantidad de neuronas para que trabajen en condiciones normales.

Al incrementar naturalmente el potencial, el cerebro trabaja con mayor eficiencia y por tanto, se produce un aumento natural de la inteligencia.

A mayor disponibilidad de energía y de recursos neuronales, las funciones pueden evolucionar en mayor complejidad con mínimo esfuerzo y consumo de energía.

Se trata entonces de aprender a trabajar en forma consciente con la máquina del cerebro.

Si está sobrecargado, borrar los contenidos de la memoria subconsciente para ampliar la capacidad de respuesta espontánea y natural a las demandas del entorno.

81.- ¿Qué pasa con los pensamientos obsesivos?

Buda Maitreya:- Toda mente humana padece de pensamientos obsesivos. Estos se crean mediante afirmaciones conscientes, que luego son acumuladas en el subconsciente superficial y profundo, suelen emerger hacia la conciencia cuando emitimos un juicio de valor.

Mediante la Vipassana se incrementa el poder de la atención y la observación, así generamos condiciones óptimas para percibir estos pensamientos obsesivos o programaciones antiguas de nuestra conciencia y memoria cerebral.

Nuestras respuestas emocionales y racionales a distintos estímulos del entorno, se imprimen en la memoria y desde allí siguen actuando indefinidamente, hasta que las podamos observar, disolver o reemplazar.

Usted se quema con la plancha y luego asociará el dolor con la plancha cada vez que la vea, usted decide tener miedo de un insecto y cuando vea uno, su mente se agitará de miedo.

Ahora, si usted examina profundamente todas sus reacciones al ambiente, notará que están condicionadas previamente por alguna respuesta que usted elaboró en forma consciente en algún momento de su pasado.

¿Qué es su consciente? La acumulación de todas estas reacciones precondicionadas, actuando desde su memoria subconsciente.

Usted perdió su estado de inocencia y de respuesta natural al estímulo exterior, todo lo ve de acuerdo con el procesado de los pensamientos previos alojados en su memoria más profunda.

A este fenómeno se añaden las reacciones culturales y sociales colectivas, donde una parte de su mente reacciona imitando a los otros y a los distintos niveles de información, donde usted puede ser consciente sólo dentro de determinados parámetros.

Por lo tanto la conciencia se crea como una nube concentrada precisa, que se diluye hacia los bordes.

El método de la Vipassana permite disolver progresivamente todas estas condensaciones de la memoria adheridas físicamente al cerebro y avanzar hacia un estado de Conciencia Pura.

El método de la oración y las afirmaciones permite reemplazar zonas psicológicas erróneas o enfermas, por otras.

Pero este segundo método tiene el inconveniente que resulta muy difícil, desde un estado de completa oscuridad, saber seleccionar lo que sea verdaderamente útil.

En cambio la Vipassana avanza disolviendo las impurezas y devolviendo la mente a su estado natural.

Al experimentar la Conciencia Pura, el experimentador adquiere una visión de la realidad tal cual es, y desde esta perspectiva puede armonizar con mayor sutilidad su consciente.

El método para disolver los pensamientos obsesivos, es concentrando la observación atenta pero pasiva e indiferente, sobre el último pensamiento presente e ir retrocediendo hacia el anterior y así sucesivamente.

Entonces, quedan expuestas a la luz la cadena de acciones-reacciones y las emociones o juicios asociados.

Al poder ver todas las transformaciones, el sujeto, podrá distinguir que su atención estuvo predominantemente gobernada por sus reacciones y que por lo tanto, no adquirió un completo conocimiento de cada nuevo evento, persona u objeto.

Se mantuvo siempre prisionero de sus propios automatismos subconscientes y notará que sus constantes preocupaciones, u obsesiones, le impidieron percibir con total claridad la realidad exterior y por tanto, utilizar mejor los recursos disponibles.

 Miró pero no vio, oyó pero no escuchó, percibió pero no pensó. No interactuó, se mantuvo siempre aislado y a la defensiva.

No amó ni vivió el momento, se privó a sí mismo de ser original y creativo.

        RESUMEN DE LA VIPASSANA

1-    Vipassana es ver las cosas tal cual son, para esto es necesario ejercitar la capacidad de observación y esto se logra mediante la concentración de la atención. Esto causa que la percepción se convierta en más aguda y sutil, por efecto se experimenta más intensamente el momento presente y el resultado natural de esta intensificación es una vida más plena. Los distintos niveles de la construcción del consciente van quedando expuestos y las distintas capas de la mente son atravesadas, como si se cortara una cebolla. En el centro vacío de la cebolla, uno encuentra la propia conciencia en estado puro, sin modificaciones.

2-    El momento presente es la base de toda realidad. Todas las modificaciones que ocurren mediante la información que trasmiten los sentidos, incluyendo las transformaciones mentales, son objeto de concentración y meditación. El comienzo, el mantenimiento y la disolución de todas estas modificaciones es observado y esto permite el conocimiento de penetración sobre la naturaleza de todo cambio que ocurre sobre la conciencia.

3-    Al observar todas las transformaciones, se conocen los fenómenos mentales y físicos que integran la propia conciencia. Y se percibe que ésta es el resultado de la combinación de las transformaciones mentales y materiales. Y que la naturaleza de todas éstas es transitoria y la verdadera raíz de todo dolor y sufrimiento. Se alcanza a comprender la Verdad que no hay alma actuando en todo el proceso de la conciencia manifiesta, que sólo hay cadenas de acción-reacción en interminable sucesión. La claridad de esta visión debilita el apego a la mente y al cuerpo, permitiendo deshacer las adhesiones de todas las impurezas mentales y físicas.

4-    La práctica se inicia concentrando la atención sobre el fluir de la propia respiración. Algunos realizan anotaciones mentales, como “inhalando-reteniendo-expirando”. Es suficiente focalizar la atención sobre el ritmo del proceso natural. Cuando la mente se distrae por otro pensamiento o sensación, uno debe percibir esto como distracción y volver la concentración plena sobre la respiración. En la medida que la concentración avanza, uno puede estar atento a la respiración y a las distintas sensaciones del cuerpo y del fondo mental. La atención se va ampliando y todas las modificaciones ahora son conscientemente percibidas y una zona de la mente automáticamente extrae información de cada nuevo punto de contacto.

5-    La concentración enfocada sobre un objeto acrecienta la atención plena. Se presentan múltiples distracciones, algunas placenteras y otras repulsivas. Son reacciones de la mente que se resiste a modificar su inercia. La perseverancia en la concentración va deshaciendo una a una estas distracciones. Uno debe mantenerse sobre el objeto primario de la práctica, que es la respiración y desde allí puede meditar en cada objeto de distracción, hasta que éste se deshaga.

6-    Si uno es consciente de los objetos que se van presentando, está meditando en forma correcta.

7-    No se deben conservar expectativas al meditar. Es un error intentar forzar el resultado de la meditación. Esta debe ajustarse al momento presente y a la presencia de las transformaciones según se van presentando ante el foco de la atención concentrada.

8-    Si se presentan pensamientos o tendencias obsesivas, deben ser convertidos en objetos de meditación hasta que desaparezcan. Al principio la concentración es débil y difusa. Hay que perseverar y tener paciencia, la concentración aumentará en la medida que sea ejercitada.

82:- ¿Qué hay con las deformaciones mentales, cómo nos liberamos de ellas?

Buda Maitreya:- La mente es como un estanque, mientras está calmado y sereno, las aguas transparentes reflejan la imagen del conocimiento en concordancia con todos los objetos expuestos a su alcance.

Pero si se tiran piedras, el fondo del estanque resulta removido, las aguas se enturbian y los impactos crean ondas sobre la superficie de las aguas que deforman las imágenes de los objetos reflejados.

Si uno sólo está limitado a estas imágenes para conocer toda realidad, lo que verá son todas imágenes deformadas.

La mente funciona como el estanque y en presencia de las deformaciones, ya no es transparente y el conocimiento de la realidad se presenta también deformado.

¿Cuál es la naturaleza de todas estas deformaciones?: Las piedras arrojadas contra el estanque. La mente se pone en contacto con el mundo externo, con el entorno, el medio ambiente y la Naturaleza, mediante la sensibilidad del cuerpo.

Cuando usted recibe un estímulo externo agradable, la parte de la mente que actúa como memoria, registra este hecho y ante el menor síntoma externo lo trae nuevamente desde el subconsciente, donde lo almacenó, al campo del consciente.

Esto predispone a su mente hacia la aceptación, a la repetición de un determinado placer.

 Cuando el estímulo es desagradable, la mente repite la misma operación, pero asocia el estímulo con la aversión, el rechazo.

En ambos casos se crea una ola de reacción. Antes se necesitaba el impacto de la piedra para crear la onda sobre la superficie, ahora ante el menor estímulo la onda de reacción se anticipa y crea ella sola una onda.

En la medida que la acción tienda a repetirse, la reacción se intensifica más y más, hasta que la reacción es más poderosa que la acción o el estímulo de la piedra.

Llega hasta tal punto, que si la mente imagina la piedra, la reacción se produce sola y crea la onda sobre la superficie, agitando toda la mente.

Una mente así agitada, es también un sistema nervioso sobre estimulado y por ser esta su condición, no apto para transmitir correctamente, sin deformaciones, toda la información que proviene del exterior.

Estas deformaciones cuando se alojan en el subconsciente profundo, se transforman en circuitos cerrados que se mantienen activos constantemente.

Además de consumir constantemente energía vital del organismo, condicionan a la mente consciente, deformando en forma permanente un aspecto de la realidad total. Las deformaciones mentales pueden tener origen en la infancia o en cualquier episodio de fuerte reacción emocional, que no alcanzó una equilibrada solución.

Este defecto quedó sumergido en la memoria subconsciente y permanece allí activo, hasta que el consciente lo pueda observar nuevamente y desconectar.

Estas deformaciones mentales se expresan mediante reacciones de amor-odio hacia objetos específicos, sean cosas o sujetos y al no ser percibidas directamente por la mente consciente, condicionan totalmente la conducta.

Y en la medida que respondemos en forma de reacciones condicionadas, no somos plenamente racionales, simplemente reaccionamos automáticamente sin control consciente alguno.

Al practicar Vipassana y sumergirnos en la diaria actividad, una parte de nuestra mente consciente permanece en estado de alerta pasiva y registra una a una las transformaciones mentales que vamos experimentando.

En la siguiente sesión de Vipassana, estos registros permiten que la atención se concentre desde las reacciones automáticas compulsivas hacia sus causas. En ese nivel, puede producirse una descarga de memoria acumulada desde el pasado.

Al suceder esto, la deformación mental debe ser observada con la misma actitud y concentración con que es observada la respiración y usar el ritmo de exhalación para deshacer el nudo de memoria experimentado como visualización o sensación emocional.

Aquí adquiere esencial importancia la constancia en la práctica de las abstenciones, como el no dañar a ningún ser, no robar, no mentir y no vivir en forma desequilibrada en ningún nivel.

La fuerza de estas abstenciones se acumula en el consciente y permite la restauración del equilibrio y la creación de una conciencia sana.

El consciente recargado con este nuevo patrón de conducta, mediante la simple observación de las deformaciones mentales, corrige automáticamente el origen de los conflictos y los deshace.

Por tanto, el estudiante aquí puede comprender que el incumplimiento de las abstenciones tendrá por resultado la no liberación de las deformaciones mentales, por lo que el poder de su concentración consciente seguirá alterado desde su raíz subconsciente.

83:- ¿En qué se diferencia el método con las técnicas de la Psicología y la Psiquiatría?

 Buda Maitreya:- La insistencia en las zonas enfermas de los sujetos, sin reforzar antes el consciente y su voluntad de concentración y por tanto de mayor control, lo que causa es un aumento del problema.

Lo que está conservado y aislado en las capas más profundas del subconsciente, es porque el consciente no lo ha podido procesar correctamente. Traerlo a la superficie puede causar más destrucción y mal, que bien al final.

Los sujetos podrán ver el problema, pero carecen de herramientas nuevas suficientes para vencer el problema.

¿De qué han servido todas estas terapias entonces? Sólo han reforzado el problema, lo han duplicado, han obligado al sujeto a enfrentar sus fantasmas, pero no le han dado la lámpara para alejarlos.

Ahora el subconsciente ya no es capaz de proteger al consciente y el sujeto no tiene más alternativa que intentar volver a sumergir el recuerdo conflictivo en el subconsciente. Para poder guiar al sujeto, se supone que el psicólogo o psiquiatra, deben poseer una mente perfectamente sana.

Si no practican Vipassana o un método de meditación semejante, ¿puede cualquiera explicar cómo hacen para permanecer con una mente perfectamente sana todo el tiempo y ser totalmente inmunes a la creación de nuevas y constantes deformaciones mentales?

Pretender con el solo instrumento intelectual y el uso de la razón pura, controlar todos los aspectos de la mente, sólo puede permitir resultados parciales, transitorios.

El examen intelectual de la mente permite un reconocimiento de la extensión de su superficie, pero no la transformación de la esencia de su fondo.

La Vipassana es una técnica fisiológica directa, trabaja sobre el punto de contacto entre la mente y el cuerpo, es una acción interna directa y eficaz, no una acción externa indirecta. Llega por esto a la raíz de todas las causas almacenadas en el subconsciente profundo.

Si usted cambia la onda que está alojada en la superficie, usted no cambia el fondo, lo que hace es reemplazar una onda por otra. Reemplazar un pensamiento conflictivo, deformado y deformante del consciente, por otro, no anula la continuidad de existencia subyacente del anterior.

Lo que usted hace es reprimirlo y aumentar así su potencia futura. Alterar la química del cerebro no modifica lo que hay en el fondo de la esencia mental misma.

Por tanto, los adelantos en Psicología y Psiquiatría, lo son en tanto y en cuanto acierten en atender el fenómeno integral de la esencia mental. En tal sentido, puede ocurrir que un sabio religioso sea un terapeuta más eficaz, porque sus remedios apuntan directamente a la raíz de las causas de las deformaciones mentales.

¿De qué sirve apoyarse y justificarse en las ciencias, para ganar credibilidad y autoridad, si los métodos que luego aplicamos son limitados, incompletos e insuficientes?

Es muy común que un psicólogo o psiquiatra piensen de sí mismos que poseen un conocimiento que los hace superiores al común de sus semejantes y que poseen toda la correcta información para realizar juicios de valor respecto a las acciones de todos los demás. ¿Es esto natural en mentes totalmente sanas?

Personas deformadas por el egoísmo, la codicia y el odio más sutil, no son las más adecuadas para aconsejar y curar a otros. Y cabe siempre recordar, que en el ejercicio de cada una de estas profesiones, no es la ciencia siempre lo que se impone sino el arte de convencer a otros, de imponer los propios juicios (¿prejuicios?) y opiniones (¿deformaciones?) porque lo que se defiende no es la verdad sino la voluntad de cobro. En estas profesiones, los que no están dedicados a la investigación, son operativos y responden al mayor interés del volumen del mercado potencial.

Responden en todos sus actos automáticamente, debido a una deformación mental voluntariamente aceptada.

Este es el tipo de deformación mental más difícil de remover, la que se crea y sostiene mediante el propio consciente, reiteradamente.

Pero los mercaderes de la mente sana, insisten con que ellos poseen el conocimiento de la cura más eficaz. Y aquí, esto incluye todas las religiones y prácticas de concentración mental. Ante el mismo interés o voluntad de cobro, el mismo vicio.

84:- ¿Me quiere usted decir que al intentar deshacerme de la carga de mis deformaciones mentales, consultando a otros, puedo acabar más enredado y peor al final?

Buda Maitreya:- Sólo reflexione en lo siguiente, si un médico lo cura a usted el primer día, ¿lo tendrá como paciente en el segundo día? Si un religioso le enseña a usted cómo contactar directamente a Dios ¿podrá luego colocarse como intermediario entre usted y Dios y convencerle de que si le hace donativos, usted está ayudando a la obra de Dios?

Usted antes que nada, debe comprender que quien creó cada deformación mental que le limitan y mortifican, es sólo usted. Ver el problema no le ayudará a ponerle fin, tomar una píldora para no ver el problema tampoco.

Mediante la Vipassana usted ve el problema y lo soluciona. Si usted no cree en esto, siga probando con los otros métodos. Sólo usted es dueño de su tiempo y su dinero.

85:- Volvamos entonces a la Vipassana. ¿Cómo prosigue el proceso de la concentración?   

Buda Maitreya:- Al aumentar la concentración, la observación se torna más precisa y puede percibir los movimientos más sutiles. La contemplación se torna tan veloz, que pueden detectarse los más leves cambios en el proceso completo de cognición.

Desde ese estado es muy común desear hacer algún movimiento y notar el surgimiento de la intención, desde el fondo mental y su desaparición, causando esto por resultado que la operación deba repetirse para que el movimiento tenga lugar sobre el músculo seleccionado.

Si la abstracción es muy alta, se puede salir de ella concentrando la atención sobre la continua información que aportan los sentidos o haciendo más profunda la respiración. Si el meditador desea volver a una profunda abstracción vuelve a enfocarse sobre el movimiento de ascenso y descenso del abdomen, luego en los puntos de contacto con la conciencia visual y con la auditiva.

Las transformaciones propias de los órganos de cada sentido, aparecen ante la atención concentrada y consciente. El meditador se limita a observarlos y notar como surgen, se mantienen y desaparecen, dónde y cómo hacen contacto con la conciencia.

Si aparece cansancio o fatiga, puede volverse la atención sobre el abdomen o la respiración nuevamente y al estabilizarse volver a hacer contacto con todas las partes del cuerpo y observar los objetos o transformaciones del conocimiento asociadas con cada una de estas partes.

Al hacerse más fina la concentración, el meditador comprueba que los objetos que puede ver y oír desaparecen.

La disolución de los objetos se amplía al perfeccionarse la concentración y entonces se comprueba que los objetos no son constantes.

La percepción es capaz de captar el momento de disolución de cada objeto y el lapso para su reaparición o reemplazo por otro objeto. La mente consciente, mediante la concentración de la atención, experimenta una aceleración y es capaz de notar los movimientos más veloces.

Puede ocurrir en este estadio que la necesidad de sueño disminuya, esto no es motivo de preocupación. Al avanzar más, la mente se afirma y es capaz de percibir con claridad y precisión cualquier objeto.

En este nivel puede aparecer la reflexión de que todas las cosas permanecen sólo el breve tiempo de un relampagueo y que uno puede morir en cada transición entre el surgir y el desaparecer.

Si existe identificación con el cuerpo, el meditador experimentará distintas clases de temor, porque verá que es irreversible la verdad del morir y la verdad del renacer, y que la continuidad de la existencia individual sensoria es la continuidad de todo el interminable fenómeno de la dualidad sobre las transformaciones mentales y materiales.

Aquí existe un peligro para la continuidad de la meditación exitosa, el meditador puede sentir un gran temor ante la comprobación de que no existe nada permanente a lo que afirmarse, que todo es transitorio y por tanto irreal.

Si persiste observando, este temor también se diluirá. Si interrumpe la meditación el temor se afirmará y arraigará, haciendo luego más difícil el reingreso al proceso meditativo.

Si el estudiante persiste, todo temor se disolverá, son sólo nuevas deformaciones mentales espontáneas, ante la percepción de la verdad que todo en la vida es transitorio, condenado a surgir y desaparecer constantemente.

Al volver sobre la concentración, el estudiante puede encontrar nuevas fallas y pensar que todo el proceso mental y material al ser transitorio, impermanente, es totalmente insatisfactorio y verdadera fuente de toda infelicidad.

Puede llegar a considerar que no es bueno haber nacido y tampoco continuar existiendo. Esto surge de observar las apariencias y las formas tal cual son y comprobar internamente que no son reales.

Ante esta verdad todos los esfuerzos por ser feliz demuestran ser inútiles y vanos, la verdad de la enfermedad, la vejez, el dolor, el sufrimiento y la muerte, golpean la mente consciente como un martillo.

Estas reflexiones se deben observar concentradamente, hasta que también desaparezcan. Más adelante puede llegar a percibirse al cuerpo y a la mente como instrumentos muy toscos para el proceso del conocimiento, ver la disolución del cuerpo en descomposición y sentir repugnancia asociada con una sensación de extrema vulnerabilidad: el cuerpo puede decaer y morir en cualquier instante.

Una ola de disgusto surge de la contemplación y la concentración disminuye. El meditador siente aversión por toda forma de existencia condicionada, comprende perfectamente la verdad de la disolución y encuentra desagrado en la idea de volver a renacer como hombre, mujer o multimillonario.

Todas las formas de existencia son para él causa de más dolor y sufrimiento en una cadena interminable, aún la existencia celestial le resulta repugnante.

Al pensar así y proseguir con la meditación cada objeto observado le resulta ahora desagradable, es un llamado repetido sobre su atención, de que todo es transitorio y la existencia individual está limitada y condicionada.

Experimenta un fuerte deseo de liberación de todos los objetos mentales y materiales, y ve en éstos la verdadera causa de todo su dolor y sufrimiento. Cuando experimenta tales cosas, debe observarlas y meditar en ellas.

86:- ¡Vaya!, pensé que la meditación era un proceso siempre suave y agradable.

Buda Maitreya:- Cuando usted escala una montaña, lleva equipo con usted: sogas, picos, botas de agarre, y demás, cuando usted bucea hacia las profundidades del océano porta un respirador individual y cuchillo, porque no sabe qué peligros puedan presentársele.

La autoindagación y la penetración en las capas más profundas de la mente no siempre es un proceso gozoso, el nivel consciente debe estar preparado para todo.

Por eso se insiste con las abstenciones, para fortalecer al consciente y poder deshacer todas las formaciones de los objetos mentales y materiales subyacentes, en el océano y montaña interior que es su propia mente.

Antes de ingresar en el Nirvana, Buda enfrentó al dios Mara, dios de la muerte. Esto alegóricamente expresa que Buda debió enfrentar la fuerza de todos sus deseos reprimidos y trascenderlos, sólo cuando logró dar este paso interno, su concentración alcanzó un nivel de penetración perfecto y su mente pasó a percibir instantáneamente la verdad.

Antes no podía hacerlo, porque la fuerza de todos sus deseos reprimidos, sus deformaciones mentales, se lo impedían, no permitiendo que su mente se mantuviera perfectamente transparente y calmada, pura, en estado natural.

¿Qué hubiera pasado si Buda hubiera cedido a la presión y tentación de sus deseos reprimidos? Su voluntad consciente habría quedado sometida, no podría ya mantenerse erguido contra la corriente del acontecer y sería nuevamente arrastrado como todos los demás seres humanos.

Buda se afirmó sobre su concentración y es lo que todos debemos hacer para someter y deshacer todas y cada una de nuestras deformaciones mentales adquiridas más ocultas y profundas.

El máximo error es abandonar la meditación, si lo hacemos perderemos el único vehículo que hace posible concentrar la atención y la voluntad consciente, el resultado será que nuestra vida será nuevamente arrastrada por la corriente interminable de las transformaciones incesantes mentales y materiales. Nuevamente miraremos sin ver y escucharemos sin oír, dejaremos de percibir las cosas tal cual son.    

87:- ¿Qué es la corriente?

Buda Maitreya:- Durante la existencia humana la mente experimenta y acumula millones de sensaciones de percepción y millones de pensamientos respuesta. Esto crea una intensa fuerza que se expresa en una interminable cadena de acciones-reacciones, donde cada nueva reacción que aparece en el momento presente, condiciona a la próxima reacción y así sucesivamente.

Cuando uno reflexiona sobre esto y medita, puede ver con claridad que la propia vida está gobernada por estas largas cadenas y que casi el 100% de nuestras respuestas al entorno, son condicionadas y no espontáneas y naturales.

Así no vivimos el momento, nos limitamos a reaccionar ante él y acumular todas estas reacciones en el fondo mental de nuestra memoria, vemos la realidad deformada a partir de todos los residuos o basura que acumulamos.

Esto es semejante a la memoria de una computadora, donde quedan almacenados los programas y archivos temporales. Estos crecen hasta tal punto que agotan la capacidad de memoria.

Nuestro cerebro funciona en forma muy similar, entonces si no disponemos de una técnica para borrar nuestras reacciones acumuladas, nos quedamos sin capacidad para producir una respuesta realmente nueva ante el estímulo exterior.

Pero a diferencia de la computadora, nuestras reacciones acumuladas permanecen activas, por lo que van consumiendo el potencial creativo y capacidad funcional del cerebro.

No es que usamos sólo el 10% de nuestro cerebro, la verdad es que desperdiciamos el 90% y lo usamos como un cesto de basura, hasta que la misma desborda y anula el 10% de capacidad que usamos diariamente.

La corriente es la fuerza acumulada de todas las acciones-reacciones, que se mantienen activas en el subconsciente y una a una pujan por volver al foco de la conciencia y convertirse en dominantes.

Si uno no se afirma en meditación, el resultado es que será siempre arrastrado por la corriente de sus propios pensamientos automáticos.

La Vipassana permite observar la corriente sin ser arrastrado por ella, por lo que el efecto es que la misma fuerza de la corriente acaba desalojando su inercia del sistema nervioso y de la memoria cerebral.

Si el pensamiento reacción no logra alcanzar la conciencia y reproducirse en ella, la misma corriente lo empuja y lo desaloja de la mente.

En la medida que se aprende a afirmarse contra la corriente, aumenta la capacidad de penetración, por lo que luego se aprende a ir en contra de la corriente y alcanzar su origen.

Si uno logra esto, trasciende el proceso del pensamiento y en ese momento desactiva la causa de todas las formaciones mentales y materiales. Se experimenta la Conciencia Pura, completamente vacía de toda deformación mental y de toda actividad.   

88:- ¿Para usted existe alma o no existe?

Buda Maitreya:-  La Vipassana está asociada con el contexto de la doctrina budista que niega la existencia del ego en sí. Apelemos a la ayuda de la teoría del conocimiento occidental, que nos dice que todo proceso del conocimiento, cuando hay conocimiento de algo, es porque simultáneamente se presenta una relación recíproca entre un sujeto y un objeto.

Todo el proceso del conocimiento es parte del fenómeno completo de la mente y mientras el proceso persiste, nos encontramos por dentro del fenómeno y no afuera. Toda nuestra idea respecto a Dios y el alma, se encuentran por dentro del fenómeno del conocimiento y no nos es posible imaginar nada por fuera de este fenómeno.

Aún nuestras ideas de inmutabilidad y absoluto, se producen por dentro del fenómeno. Todo lo que podemos experimentar se encuentra dentro del límite del fenómeno completo del conocimiento.

Si existe un paraíso, fenómenos psíquicos y toda evidencia de lo supersensorio, no estamos escapando del fenómeno del conocimiento, solo estamos viviendo una fase diferente, un distinto aspecto de la realidad del fenómeno, pero no saliendo del fenómeno.

¿Es real el fenómeno del conocimiento? Es lo único que podemos percibir mediante los órganos sensoriales y la mente. Es el campo completo de nuestra realidad.

Pero su naturaleza es condicionada, es limitación y nuestra intuición nos indica que Dios es ilimitado, la idea que tenemos de lo Absoluto es como Inmutable e Incondicionado.

Una parte de nuestro interior entonces se resiste a permanecer condicionada, desea la plena libertad. Pero esta libertad no puede realizarse ni materializarse por dentro del fenómeno.

¿Cómo escapar de la situación? La Vipassana permite adquirir conciencia sobre que todas nuestras respuestas al estímulo exterior derivan de una cadena de acción-reacción interminable, por tanto lo que llamamos Yo es un compuesto, una interacción condicionada y asociada con el fenómeno activo de la percepción y la acción.

No existe un individuo aislado, la noción o percepción de individuo, de yoidad, surge de la sucesión de la cadena de acciones-reacciones.

El ego por tanto, no tiene una sustancia independiente, es un agregado más y como tal transitorio y pasible de transformaciones y mutaciones en su naturaleza compuesta.

El yo psicológico o egoidad, no posee la característica de inmutabilidad y de ente separado, no puede ser igualado con el alma como entidad eterna.

¿Vivimos sin alma? Mediante la Vipassana algo que es distinto de la naturaleza de las cadenas de acciones-reacciones puede observarlas, se convierte en testigo activo de todo el proceso.

Y mediante la práctica puede comprenderse que ese algo se mantiene en forma constante, sea que meditemos o no lo hagamos. Algo que desconocemos, mantiene un registro constante y consciente de toda la acción desplegada.

No podemos conocer directamente ese algo, pero mediante la meditación percibimos indirectamente su presencia.

Si negamos el alma y al Ser, ¿qué nos queda para seguir? Automáticamente negaríamos nuestra posibilidad de existencia consciente y proseguir la meditación se convierte en un contrasentido.

No podemos negar la presencia y existencia del fenómeno en el proceso del conocimiento, como tampoco podemos negar que existe algo que conoce, y porque conoce, hace posible el fenómeno completo.

La observación mediante la concentración de la atención sobre las cadenas de acciones-reacciones, las va deshaciendo.

La tradición budista sostiene que al deshacerse estas largas cadenas internas del pensamiento propio, asociadas con el deseo de acciones futuras, el meditador se libera de numerosas nuevas vidas o reencarnaciones, por lo que reduce su permanencia por dentro del fenómeno de la existencia condicionada y sensoria.

Existe por lo tanto, la creencia en la posibilidad de existencia incondicionada. Cómo sea esta, no lo podemos describir por dentro del fenómeno, porque lo que haríamos es crear una imagen condicionada y por esto mismo deformada de esta realidad desconocida.

Lógicamente, sabemos que todas las creencias que sustentamos condicionan nuestras respuestas a ellas y la naturaleza de toda creencia se encuentra por dentro del fenómeno mental, o proceso del conocimiento.

Las verdades sostenidas por Buda son relativas a la naturaleza del fenómeno, no a la naturaleza del no fenómeno. Lo que resulta obvio y evidente, irrefutable, es que algo hace contacto con la mente y el cuerpo y se manifiesta como el fenómeno de la atención.

¿Es la atención un resultado de la combinación de los procesos cerebrales con las impresiones sensoriales, o no lo es? ¿Cuándo la atención se desconecta del cuerpo y de la mente individual, puede focalizarse en cualquier ser u objeto?

Lo más cercano que tenemos al alma, es nuestra atención consciente. Sabemos que está siempre presente, que su naturaleza es constante y que puede experimentar variaciones, según se encuentre la mente en estado concentrado, disperso o confuso.

Si existe algo que es independiente del fenómeno integral de la mente y su posible causa, esto es la atención. La concentración de penetración sobre la atención en sí, puede darnos la salida de todo el fenómeno.

Afirmar o negar el alma, nada nos dice sobre la existencia en sí del alma, estas acciones tienen lugar y sólo son posibles de realizar por dentro del fenómeno, de la dualidad.

Si deseamos conocer algo más sobre la existencia incondicionada debemos concentrar la mente sobre la atención en sí, que es el único punto de contacto del que disponemos voluntariamente a nuestro alcance y que hace posible el fenómeno completo del conocimiento y el de la corriente de acciones-reacciones.

Si la atención está completamente ausente, todo el fenómeno se desmorona y desvanece.  La atención es lo que se nos presenta como lo más parecido a la noción de alma.

Así como hay un estudio e investigación pormenorizada, metodológica y sistemática de la naturaleza y características del objeto en sí, que es la evidencia de la materia cósmica, es necesario apelar a idénticos instrumentos para explorar e investigar la naturaleza y características del sujeto.

No como asociado a un cuerpo y una personalidad, sino en su aspecto impersonal puro, como esencia activa correlacionada de todo el fenómeno del conocimiento.

Si el objetivo máximo es trascender las limitaciones de la mente humana, debemos hacernos capaces de comprender los alcances completos de la naturaleza del sujeto en sí y no sólo de la materia u objeto.

Nada nos asegura la existencia independiente de la materia, creemos en ella simplemente porque nuestros sentidos la perciben y ¿qué es lo que recibe toda la información disponible?: Algo que necesariamente es diferente de la materia, su opuesto. Tal vez idénticos en sustancia, pero diferentes en cualidad.

Son cuestiones que debemos profundizar con métodos científicos objetivos externos y no puramente subjetivos internos. Porque si logramos comprender la relación de existencia sobre todo lo condicionado, aprenderemos en el mismo momento a modificar su condición.

No se trata de lograr la liberación individual de toda limitación, sino la liberación colectiva.

El cerebro humano es el máximo nivel de la evolución en la Tierra, esto no significa el final, sino simplemente una fase que puede ser superada y trascendida.

La verdad es que no sabemos nada sobre la realidad del sujeto y todos los esfuerzos realizados por miles de años de religión, no son objetivos. Para sobrevivir y evolucionar, necesitamos poder producir información precisa y coherente sobre la naturaleza del sujeto.

Si poseemos esta información tendremos la capacidad de rediseñar el cerebro como asiento de la mente consciente.

Entonces, ya no se trata de una cuestión de fe, sobre si el alma y el Ser o Dios, existen o no existen, sino sobre la capacidad de ampliar los límites actuales de todo conocimiento.

Sólo si ampliamos la capacidad de conocimiento sobre el sujeto ampliaremos y modificaremos la capacidad de conocimiento sobre lo que la materia es en sí y dominaremos completamente el fenómeno de la materia-energía. Debemos profundizar en todas las hipótesis disponibles para crear nuevas tecnologías basadas en el sujeto como causa activa de lo condicionado.

89.- Volviendo al detalle de la explicación de la Vipassana, ¿el meditador no se desalienta al observar que las cadenas de acciones-reacciones lo limitan y lo condicionan a una determinada respuesta psicológica?

Buda Maitreya:- Cuando se produce esta reflexión puede aparecer la idea de abandonar la concentración de la atención. El meditador piensa que las cadenas son interminables y que no logrará deshacerse de todas ellas, porque una a una siguen emergiendo desde su subconsciente y la actividad diaria crea nuevas cadenas.

Al ver la situación el meditador llega a considerar que no es posible extinguir todas las cadenas. Pero a pesar de que abandone la meditación, las formas mentales y materiales no dejarán de presentarse.

Y lo que sí experimentará el meditador es una pérdida de la ganancia de mayor control sobre la corriente. Podrá ver en su propia vida, que la fuerza de la corriente nuevamente lo arrastra, hasta que la conciencia de un mayor control se aleja y es ahogada.

En ese momento comprende que la liberación no puede ser alcanzada mediante la simple entrega de la propia existencia a la fuerza de la corriente y decide retomar el esfuerzo inicial.

Al volver a ver la transitoriedad asociada al dolor de las formas mentales y materiales, se desapega de cada una de ellas y éstas van desapareciendo.

Ahí el meditador comprende que la corriente proseguirá mientras su conciencia esté asociada con un cuerpo, pero que no podrá ser arrastrado más por ella.

Es cuando surge el estado de ecuanimidad mental y la conciencia se hace estable y permanente mediante la práctica constante.

La cesación de las formaciones se producirá espontánea y naturalmente, junto con la llegada de la paz plena y la felicidad interior.

Aquí es necesario aclarar que avanzar en meditación no implica que aumentarán mágicamente los ingresos para pagar las cuentas mensuales. Por lo que el meditador debe ejercitarse en el equilibrio y no descuidar los aspectos exteriores de su vida.

La meditación es para mejorar la vida y aumentar nuestro control sobre las acciones propias, no para empeorar la situación.

Debe balancearse el tiempo de la práctica con las necesidades materiales y si la disponibilidad económica lo permite, procurar participar de un retiro para profundizar en la meditación y alcanzar un estado más avanzado.

La obtención del equilibrio no es un resultado automático de la meditación Vipassana, también debe ejercitarse para alcanzarse los resultados deseados.

El mejor maestro son las propias circunstancias y sólo podemos evolucionar a partir de ellas y no en su contra.

Por peores y pésimas que sean nuestras circunstancias es lo único que está realmente a nuestro alcance y debemos usarlas a nuestro favor. Siempre las circunstancias que nos rodean tendrán un aspecto negativo y otro positivo, debemos aprender a elegir lo que sea mejor para nuestro desarrollo y mantenernos creativos respecto a la energía contenida en nuestro entorno inmediato.

Debemos recordar que la Vipassana es observación tanto interna como externa y no es una actitud pasiva, sino activamente creativa.

La mayor observación nos permite una visión clara de las cosas tal cual son y esto nos permite la ventaja de un uso más adecuado de ellas en nuestro beneficio.

La paz plena resultante de la Vipassana no es una fase pasiva sino creativamente activa. Una forma eficaz para economizar la propia energía vital y maximizar los resultados.

Se medita para mejorar y liberar nuestro potencial interior, no para reprimirlo y adormecerlo.

Mediante la introspección meditativa y concentración de la atención aprendemos a liberarnos de los efectos de las acciones y desapegarnos de sus frutos, para incrementar el potencial de resultados de nuestras acciones.

De esta forma aumentamos nuestras posibilidades de progreso material en la vida. Si no somos monjes, nuestra mayor tranquilidad mental debe estar asociada con una mayor capacidad de rendimiento en nuestras tareas cotidianas, de producción y eficiencia.

De no obtener estos beneficios mensurables ¿para qué meditaríamos? Al comprobar que proseguir la meditación da como resultado una mayor capacidad de respuesta inteligente, creativa y práctica en la vida, asociamos naturalmente la concentración de la atención con este efecto y nos resultará más fácil continuar meditando, porque vemos y comprobamos diariamente sus mayores y mejores resultados.

¿Por qué seguir meditando? Porque recibimos más y mejores beneficios.

90:- Muy bien, pero dígame qué hacer con las adhesiones emocionales.                                                                                                                                                                                        

Buda Maitreya:- Las adherencias emocionales son las más difíciles de desalojar y deshacer. Se presentan mediante las relaciones amor-odio.

Mientras meditamos nuestra mente se va calmando progresivamente y tendemos a mantener la paz de mente durante la actividad diaria. Pero esta paz puede ocultar tormentas.

Si existen presiones emocionales latentes, estas emergerán con fuerza y hasta explosivamente cuando los pensamientos asociados se presenten y esto se encuentre acompañado por una pérdida del autocontrol momentánea, debida a algún deseo insatisfecho.

Entonces, el estado de mente en vigilia durante la actividad con el mundo, nos permite detectar estas cadenas adhesivas de amor-odio. Lo que debemos hacer es tomar nota, apuntarlas en nuestro consciente y a la primera oportunidad de volver a meditar enfocarnos en el último recuerdo emocional de pensamientos asociados.

Practicar Vipassana con el ingreso habitual de la concentración en la respiración, los ojos cerrados y relajados mirando hacia una línea infinita con la atención en el entrecejo.

Desde ahí podemos realizar la observación de las adhesiones emocionales y mantenernos desapegados.

Si odiamos podemos practicar perdón. Si el odio se mantiene adherido a nuestra mente es porque consideramos que alguna persona nos ha hecho un daño injustificado y deseamos aplicarle una acción semejante para sentirnos justamente recompensados.

El fuerte deseo por esta acción puede condicionar nuestra conducta y acciones futuras, haciéndonos perder el equilibrio.

Y la tensión aumenta cuando el daño impetrado es constante y se prolonga en el tiempo.

Lo primero por deshacer es el vínculo emocional que posibilita a un tercero afectarnos. Podemos aislar y luego suprimir su imagen en nuestro interior, eliminando así todos los puntos de contacto futuros, para que la persona no vuelva a tener oportunidad de afectarnos.

Con respecto al daño debemos asumir una actitud imparcial e impersonal, observarlo, no retenerlo en el interior, suprimir la reacción de dolor y venganza, permitir que toda la energía de la acción que nos  afecta cese de reaccionar en nuestro interior, y por tanto regrese a su origen.

Cuando experimentamos odio, practicando Vipassana y nos hemos descontaminado emocionalmente, es porque alguien emitió y descargó en nosotros esa emoción.

En la medida que practiquemos la cesación de la reacción del odio en nuestro interior, la misma fuerza de los que nos quieren hacer mal se volverá inmediatamente contra ellos.

Si evitamos la reacción, no absorbemos ni retenemos el odio en nuestro sistema. La fuerza que deshace el odio es el amor.

Cuando nos sentimos inundados por las oleadas del odio, debemos refugiarnos concentrándonos en el amor, para desalojar todo odio de nuestro sistema hasta convertirnos inmunes a esta destructiva emoción.

Si el odio todavía persiste, es posible que sea necesario materializar alguna acción concreta sobre el mundo que permita romper el vínculo. Al vernos liberados de la condición que el odio creó, la fuerza que nos sujeta a él también se debilitará y lo podremos así superar.

En estos casos la meditación es insuficiente y debe ser acompañada por acciones decididas concentradas en romper la cadena de efectos.

El amor excesivo por los objetos materiales y las personas físicas, también se comporta como un adhesivo emocional que controla y condiciona nuestra conducta bajo determinados patrones.

Para deshacer estas cadenas placenteras debemos meditar en los efectos indeseables de estas formas de amor tóxico y así asociar los objetos y personas con los resultados finales.

La natural aversión a reincidir en el dolor, debilitará las cadenas de amor tóxico que gradualmente irán desapareciendo.

Durante los enamoramientos intensos es muy común pensar en el placer y no en las consecuencias de los actos combinados y en las malas influencias que puede ejercer sobre nosotros el objeto o la persona amada.

 Debe apelarse a la concentración y ver con claridad los malos efectos para poder deshacer el apego a las cadenas de placer. Mientras nos mantengamos apegados, no tendremos control completo sobre nuestros actos y nosotros mismos, estaremos y viviremos enajenados.

Sólo mediante la concentración podemos atravesar y vencer esta clase de pruebas, que se presentan normalmente en la vida mundana.

La lección del odio y la lección del amor, es que mientras no concentremos la atención para ver los resultados completos de las  acciones involucradas, no veremos a los objetos y a las personas tal cual son, y por lo tanto experimentaremos reacciones asociadas equivocadas.

91:- ¿Siempre debemos devolver amor por odio?

Buda Maitreya:- Usamos el amor para liberarnos del odio, esto no significa que debamos perdonar gratuitamente. La Regla de Tal para Cual, supone responder con la misma intensidad y en la misma forma en que somos violentados, hasta que la otra persona modifique su actitud.

Mostramos inicialmente siempre cooperación con los demás y cuando estos pretenden aprovecharse de nuestra buena fe, nos defendemos y les devolvemos el golpe usando la misma fuerza del contrario.

En esto debemos saber ser justos y mantener el equilibrio, sin excedernos en la acción. La fuerza de la compasión no debe convertirse en debilidad mental y de carácter, un hombre como el Mahatma Gandhi practicaba la no violencia mientras usaba esta estrategia para liberar a toda una nación.

 Jamás nadie vio a Gandhi como una persona débil de carácter. Sabía lo que quería y hacía todo para obtener lo que quería. Debemos ser capaces de imitar el ejemplo de su fuerza de voluntad en acción.

El ideal de la compasión es ponernos al servicio del prójimo afligido y desamparado, esta posibilidad no llegará sola, debemos trabajar duramente para poder convertirnos en útiles para nuestros semejantes.

La práctica del perdón nos libera de la reacción de la venganza, pero no nos libera de que la persona que nos odia nos siga haciendo mal. Si le devolvemos el mismo pago, esta persona aprenderá que sólo pierde al continuar con su equivocada actitud.

Y si cambia la debemos perdonar completamente siempre. La legítima defensa es un derecho al que no debemos renunciar ligeramente, porque correremos siempre el riesgo de ser luego avasallados.

El mal no se detiene si encuentra debilidad y mucho menos si la puerta está abierta. Debemos ser capaces de enfrentar las situaciones y salir airosos.

Lo importante, es que practicando la meditación de introspección que permite la Vipassana, la mente se deshace de sus adhesiones a los hábitos de pensamiento incorrectos en los que se apoya el mal para hacerse presente en nuestras vidas.

Todo lo malo que nos llega del mundo y del exterior en apariencia, comenzó como semilla adherida a nuestra misma mente.

Si logramos desalojar estas semillas, el mal no tendrá donde echar raíces en nuestro interior y no podrá luego afectarnos ni alcanzarnos externamente. Una mente limpia y pura es libre de la influencia del mal.

92:- ¿El amor por Dios es una adhesión o apego emocional?

Buda Maitreya:- Si el amor por Dios es usado para un propósito egoísta responde a un fuerte apego emocional y contiene un elemento destructivo. Si este mismo amor es dedicado al servicio desinteresado al prójimo, permite liberarnos de todo tipo de adherencias emocionales, que ya sean positivas o negativas, todas ellas nos crean dependencia y son siempre adictivas. El amor sincero por Dios nos permite liberarnos de la adherencia del amor a nosotros mismos y poder así trascender las limitaciones de nuestro yo psicológico. El ego no se extinguirá con la sola observación de su transitoriedad mediante la práctica de la Vipassana, por más intensa que esta sea. Aunque la idea de Dios permanece dentro del círculo de la mente condicionada, permite la completa renuncia del ego al ser reemplazado por el Ser Eterno e Inmutable.

       RESUMEN DE LA VIPASSANA 2

1-    La práctica constante y continuada de la concentración de la atención, mejora y amplifica su alcance. Cuando la concentración sobre la respiración o los movimientos del abdomen se perfecciona, luego el mismo poder de concentración puede ser enfocado sobre distintos objetos de observación y meditación.

2-    Al aumentar la concentración, el poder de la atención, el objeto observado y el conocimiento del objeto, se transforman en un flujo ininterrumpido. En ese momento pueden percibirse las distintas fases del proceso de contacto del conocimiento, cuando los objetos surgen, se mantienen y desaparecen. Se comprende entonces que los tres movimientos se dan en sucesión y que una parte de la mente conectada con la atención es su causa. La imagen del conocimiento que crea la conciencia de toda realidad, es la combinación de las distintas fases de un proceso a muy alta velocidad.

3-    Mediante la intensificación del poder de penetración puede verse que lo observado corresponde solamente a esa parte de la mente involucrada en el proceso cerebral. No es la mente completa, sino una parte lo que interviene en la formación de la conciencia física temporal.

4-    Trascender la frontera del procesado cerebral es posible cuando la atención se libera de todos los puntos de contacto con el cuerpo, éste se sumerge en relajación consciente profunda y todo nuevo contacto se realiza en el propio nivel de la mente en sí o Conciencia Pura.

5-    La atención en sí, es el comando central de todas las operaciones mentales y materiales que se suceden en la estructura cerebral. Cuando la atención se convierte en el objeto de la concentración  y meditación, la parte de la atención donde se produce el contacto con las zonas del cuerpo, es superada y trascendida.

6-    Para deshacer las deformaciones mentales y las adhesiones emocionales, la concentración de la atención debe enfocarse sobre estas formas acumuladas en el fondo de la conciencia y sostener la observación hasta que se extingan naturalmente. Si uno resultara temporalmente afectado por estas formaciones, debe volver su atención sobre la respiración, descansar y luego volver sobre el punto anterior hasta deshacer el nudo de memoria de toda obsesión.

7-    Cuando uno se detiene y mira internamente la corriente de todas sus acciones-reacciones mentales acumuladas, con la concentración de la atención firmemente establecida, esta corriente ya no puede arrastrarlo y se agota en sí misma. Al no poder ya descargarse en la conciencia, la misma fuerza de la corriente arrastra todos los contenidos hacia el vacío o inexistencia y allí se desvanecen.

8-    El amor y el odio, aunque opuestos en su naturaleza, causan el mismo efecto de dependencia y en su forma de adhesiones mentales, deben ser desalojados de nuestro sistema mediante la concentración atenta sobre todos sus efectos indeseables.

93:- ¿La concentración al intensificarse se estabiliza?

Buda Maitreya:- Existe una fase intermedia, donde se presenta agudo sufrimiento ante la contemplación de la Verdad sobre las impermanencias de toda realidad fenoménica, e intensa angustia por los resultados.

Durante esta etapa, el meditador llega a pensar que la conciencia que observa y el objeto observado, no están suficientemente unidos, que su concentración es imperfecta e insuficiente.

Lo que sucede es que ha crecido en su interior el deseo por la novedad y el cambio, se ha habituado tanto al proceso y a los efectos de la meditación, que busca innovaciones. Lo que realmente sucede es que su mente se ha hecho permeable a las formaciones mentales y materiales y logra comprenderlas, puede ver las cosas casi tal cual son.

Ha progresado notablemente, pero sus expectativas le causan intranquilidad. Lo que debe hacer en este momento es aumentar gradualmente su concentración sobre los objetos, permitiendo que su mente se tranquilice e ilumine.

Debe perseverar y no disminuir o abandonar la intensidad de la concentración alcanzada. Cuando el desapego hacia las formaciones mentales y materiales se consolida, aparece el estado de ecuanimidad hacia las mismas y uno ya no es afectado ni arrastrado por la corriente.

Puede avanzar en contra de la misma sin ningún esfuerzo y observar una parte o el recorrido completo del río mental.

La concentración se realiza fácilmente, como si no se necesitara esfuerzo, y la observación se torna perfecta. La penetración sobre los objetos más sutiles también se realiza sin esfuerzo.

Las características de impermanencia, sufrimiento e impersonalidad de los objetos se hace evidente en el mismo acto de la observación, haciendo innecesaria toda reflexión. Al surgir sensaciones del cuerpo, la atención las registra, pero las zonas de contacto ahora son muy sutiles y suaves.

Cuando las sensaciones del cuerpo se multiplican, la atención se acelera para acompañarlas. Así puede comprobarse que la atención es omniabarcativa y que el nivel consciente sin entrenamiento de la concentración, apenas es capaz de percibir una fracción.

A veces los objetos observados disminuyen naturalmente y quedan reducidos a uno solo, entonces la observación se hace tranquila y firme.

Dependiendo del foco de la atención, los objetos corporales desaparecen y sólo quedan los mentales. En la medida que los objetos mentales son atentamente observados, se diluyen y en algunas ocasiones la mayor serenidad alcanzada se manifiesta como fenómenos de luz mental.

Estos fenómenos pueden causar gozo y alegría. El meditador debe evitar crear apego por estas manifestaciones y también si persisten, debe observarlas concentradamente hasta que se extingan y desaparezcan del consciente.

Son nuevas distracciones que surgen con la apariencia de formas agradables. En esta etapa percibe que su yo psicológico es un agregado de formaciones, que es ilusorio, al igual que las voliciones respecto a lo “mío” y lo “tuyo”.

Todo esto es visto como un efecto desprendido de la corriente y no causado por un ego real. La propia existencia individual es vista también como un resultado de la corriente y no causada por un alma propia individual, es comprendida como un defecto de la visión de la conciencia, originado en la fragmentación de la atención y en la consecuente identificación con las mutaciones ocasionadas por las constantes transformaciones del cuerpo físico, que es el principal objeto de contacto.

Como consecuencia, el meditador supera la causa de fricción interna del dolor y se desprende de los apegos principales. Se ha salido de la corriente.

Puede permanecer períodos más largos en meditación, sean 3 horas o más, sin ningún cansancio o molestia y su postura se mantiene firme desde el comienzo al final.

Ya en este nivel pueden presentarse distintas expectativas y el deseo por permanecer en algún estado de conciencia. Aquí debe insistirse y el meditador debe volver a concentrarse sin demasiado esfuerzo ni relajación, volver a observar nítida y detalladamente los objetos según se vayan presentando, incluidos todos sus nuevos estados mentales.

De esta forma logrará desapegarse de todos ellos y no creará nuevas dependencias. Al persistir, lentamente la corriente se irá deteniendo y aparecerá el fin de todas las formaciones de objetos mentales y materiales.

El fenómeno se detendrá y obtendrá la experiencia de salida de toda dualidad. Siempre debe iniciarse la meditación concentrando la atención sobre la respiración o el abdomen y desde ahí observar el surgir de todos los objetos según se vayan presentando.

Al afirmarse el desapego el meditador observa con facilidad cualquier formación y sea el objeto agradable o desagradable no le afecta, por lo que rápidamente tiende a desaparecer.

El meditador pierde la noción del tiempo, y puede permanecer en este estado durante horas como si para él hubieran transcurrido sólo minutos.

Si la concentración se debilita pueden sobrevenir reflexiones y esto originar retrocesos. Es común que durante la última etapa tengan lugar avances y retrocesos repetidos. Estos altibajos son causados por las expectativas internas que la misma meditación ha causado, también deben ser observadas hasta que desaparezcan y la concentración pueda fluir ininterrumpida.

Al experimentar estas fluctuaciones el meditador puede verse expuesto a la desilusión y a la angustia y pensar que todos sus esfuerzos no son capaces de alcanzar el fruto deseado.

Debe sobreponerse a todos estos estados de confusión y desánimo mental, insistir con la concentración de la atención y afirmarla.

En realidad no está retrocediendo sino que se encuentra en el umbral de conquistar la atención completa y como resultado la estabilización de la fe, energía vital, concentración y conocimiento claro y veraz.

94:- ¿Puede uno, desde esta etapa avanzada, alcanzar a realizar el Nirvana?

Buda Maitreya:- Si entendemos el Nirvana como la completa cesación de todas las formaciones mentales y materiales, la consecuencia natural de proseguir intensificando la concentración de la atención, es esto.

No se trata de la amplificación de la percepción, lo que es igual a la intensificación del fenómeno, sino a la completa cesación de todo el fenómeno. Al conocimiento directo de aquello que es permanente.

Existen varios métodos que permiten el mismo resultado. Mediante la observación atenta de las formaciones, se obtiene un especial conocimiento de introspección acerca de la naturaleza del fenómeno.

Cuando la atención es capaz de comprender una formación en su esencia completa, se acelera y como resultado se produce la aislación entre la mente y las formaciones, lo que induce al estado de nirvana o cesación completa de todas las formaciones.

Otro método es concentrar la mente sobre un único objeto y luego suprimir el objeto, con lo que el proceso del conocimiento también logra ser suspendido y la mente se silencia completamente, al inhibirse toda posibilidad de nuevo contacto con cualquier otro objeto.

Y si nos concentramos sobre el sustrato de constante afirmación del Yo Soy, sobre nuestro fondo mental y lo suprimimos, automáticamente se alcanza la cesación completa de todas las formaciones y se experimenta el estado de Conciencia Pura o Nirvana.

Cualquiera de estos métodos conduce a la meta y tienen como punto en común el entrenamiento constante de la concentración de la atención mediante la práctica de la meditación de introspección.

Al realizarse la cesación completa, las observaciones se tornan mucho más lúcidas, porque aparece una perspectiva superior.

La atención plena únicamente se alcanza durante la experiencia de la cesación completa, cuando todos los objetos de conocimiento y la conciencia que los conoce, cesan.

Esta experiencia de la cesación es común que dure un solo instante. Se requiere una total concentración para poder permanecer en este estado en forma consciente e ininterrumpida, durante varias horas o días enteros.

Entonces, la cesación de los objetos materiales y mentales observados, y de los procesos de la conciencia que observa, son Nirvana. La realización de la completa cesación permite el despertar y el desarrollo de la beatitud.

95.- ¿Cómo se alcanza la serenidad plena?

Buda Maitreya:- La serenidad plena es un estado de la mente asociado a una mayor armonía con el cuerpo. Al profundizar la técnica de la Vipassana, las tensiones corporales y sus raíces mentales se van deshaciendo una a una.

Cuando aparece alguna que se resiste, hay que concentrarse en la respiración y usar la expiración como la energía de una palanca para desalojar la tensión e intensificar la relajación profunda de todo el cuerpo.

La atención debe focalizarse en el entrecejo y, en la medida que las tensiones van desapareciendo, se goza de un creciente estado de bienestar.

El cuerpo y la mente ingresan en reposo, se disfruta tranquilidad, no aparecen formaciones mentales.

El estado de serenidad plena requiere completa concentración y puede ser alcanzado fácilmente cuando la meditación puede prolongarse sin esfuerzo a una hora o dos de duración.

Luego de tres meses iniciales de practicar Vipassana, el meditador puede comprobar que las tensiones van desapareciendo y que el estado de bienestar se va acrecentando. Desde esa conciencia en reposo se puede meditar en la paz y en el amor, extendiendo esta onda de pensamiento a todos los seres.

Una vez que esta onda se intensifique y amplíe, vibrando en todo nuestro sistema, es posible desde aquí rezar por nuestros enemigos y pedir por su paz y mayor bienestar, rezar por todos aquellos que odiamos y convertir así nuestro deseo profundo de venganza y revancha, en perdón genuino y completo.

Al hacerlo, abrimos la puerta para que las almas extraviadas, que practican el mal y el odio, por el simple amor al odio, puedan experimentar una transformación interior y reciban la bendición de una oportunidad de arrepentimiento y corrección de todas sus faltas.

Si odiamos a quienes nos odian, si tiramos la misma piedra que nuestros enemigos antes nos tiraron a nosotros, sólo estamos reproduciendo el mal y el odio, sólo estamos participando en prolongar y volver a reproducir todo dolor y sufrimiento.

Pero si podemos transformar la reacción del odio ante el mal en nuestro interior, quemamos la semilla de la violencia y la convertimos en paz.

Esto no es fácil de hacer, no podemos engañarnos para hacerlo, porque es una acción sobre nuestra misma conciencia. Sólo nosotros somos testigos de la realidad y sinceridad de este acto, pero siempre podremos observar los resultados en las vidas de nuestros semejantes.

Si alguien nos hizo mal es porque existe una comunicación entre esta persona y nuestro interior, estamos conectados mediante el fenómeno integral de la conciencia.

Una ola extraña y violenta nos alcanzó y rompió sobre la orilla de nuestro consciente, si causamos en respuesta una ola de amor, contraria al odio que recibimos, naturalmente la nueva ola se moverá por el océano de la conciencia hasta romper en la orilla y a los pies de la persona que primero nos hizo mal.

No podemos evitar recibir el mal ajeno, pero en lugar de arrojar piedras podemos arrojar flores en respuesta y controlando nuestra reacción convertir la fuerza del odio en potencia del amor y la paz.

Solo orando y meditando en forma diaria seremos capaces de hacer esto, porque de lo contrario nuestra mente se encontrará agitada, tensionada e intranquila y bajos esas condiciones adversas y proclives al descontrol, cuando recibamos olas de violencia lo más probable es que respondamos con reacciones de la misma naturaleza.

Por eso, si insistimos en meditación aprenderemos a cambiar toda maldición en bendición y nuestra vida avanzará en abundancia de bendiciones. Porque la única condición especial para vivir en bendición, es bendecir constantemente a todos desde nuestro interior.

96:- ¿Además de encontrar la paz, para qué nos sirve la Vipassana?

Buda Maitreya:- Mediante la técnica aprendemos a concentrar la atención y alcanzar mayor penetración del conocimiento, esto nos capacita para poder percibir la realidad del momento sin distorsiones mentales.

Conocer las cosas en su verdadera naturaleza nos permite actuar correctamente y sin error, en armonía con la evolución natural de cada momento y no en contradicción.

Esta mayor armonía deshace el dolor y sufrimiento, permitiéndonos avanzar con mayor facilidad hacia las metas personales, y estas mismas metas son constantemente observadas por nuestra mayor concentración y continuamente ajustadas, para que sus posibilidades de concreción aumenten.

Esto amplía nuestra capacidad de dar satisfacción a nuestros deseos existenciales y necesidades básicas, lo que nos permite disfrutar de un mayor estado de felicidad.

La técnica además, elimina las zonas erróneas de nuestra conciencia cerebral, disolviéndolas en sus causas.

Y todos nuestros actos son resultados directos del nivel de nuestra conciencia y sus estados, en la medida que la conciencia se aclara y estabiliza, nuestros actos se convierten en más precisos y eficaces para transformar la realidad de nuestra vida de acuerdo a nuestros sueños posibles y realizables.

En la medida que avanzamos en control para modificar nuestra conciencia, mejora el control sobre las circunstancias externas y estas tienden también a progresar y mejorar en armonía con nuestros más sanos deseos.

Al observar con mayor detalle e intensidad de concentración todas las cosas, podemos ir desde los efectos a las causas y alcanzar comprensión plena sobre las cadenas del acontecer.

Este mayor conocimiento nos permite poder guiar los acontecimientos hacia los fines deseados y obtener más y mejores resultados finales en cualquier actividad. A más conciencia, más éxito a nuestro alcance, en cualquier propósito de la vida.

97:- A nivel de la mayor concentración pura de la atención ¿puede darme un ejemplo de aplicación concreta?

Buda Maitreya:- Puedo, pero deberá abrir realmente su mente e intentar comprender lo que diga… El espacio es a la mente lo que el tiempo es a la memoria.

Lo visto, percibido o imagen mental, es el contacto entre la mente y el espacio, lo recordado es el contacto entre la memoria y el tiempo.

Estos factores se encuentran correlacionados bajo la relación como es adentro es afuera y viceversa. En la medida que la imagen de lo visto concuerde con la realidad material del espacio, las modificaciones sobre las causas que subyacen en la formación de lo visto, modificarán recíprocamente y en calidad de efecto, la materialidad espacial de lo visto.

 Estas causas anidan sobre varias capas o niveles superpuestos y la última, que actúa de fondo, es el punto de inflexión entre realidad e imagen.

Si la concentración de la atención logra penetrar hasta este nivel último, el efecto de la modificación se reproduce inmediatamente en el campo de la materialidad espacial del objeto sometido a introspección sobre lo visto.

Las capas de causas superficiales son de forma, tamaño, densidad y ubicación entre las coordenadas espaciales.

Estas capas se multiplican de acuerdo a la información contenida y se superponen en una cadena jerárquica de modo que los atributos y propiedades de la esencia de un objeto se ordenan mediante cadenas jerárquicas de causa-efecto.

La última capa causal es el espacio, por lo que al operar sobre este nivel queda afectado todo el objeto que es contenido.

La técnica de control consiste en detectar y aislar el espacio causal e imprimirle la acción de modificación mediante un acto de concentración de la voluntad.

Esto polariza al espacio con una determinada carga de energía o vibración suficiente, para modificar la estructura completa del objeto contenido.

Veamos qué significa esto: cuando los psíquicos que colaboran con la investigación policial en los Estados Unidos, hechos que están debidamente documentados, palpan un objeto tocado antes por otra persona, se produce un contacto entre la conciencia del psíquico y la memoria de la otra persona.

Esto indica que, de algún modo todavía no claramente establecido, el fenómeno de la conciencia modifica los objetos y los dota de la propiedad de poder contactar a la mente individual que antes los percibió o conservan la memoria del sujeto en ese instante. Cuál sea la forma en que el fenómeno opera, éste tiene lugar en el espacio.

Un objeto o punto que conserva y almacena energía del espacio, es zona de contacto con el contenido de una conciencia individual.

Esto sucede porque la imagen correlacionada del mismo objeto existe simultáneamente en la memoria del consciente activo de esa conciencia individual, y al existir por dentro de este espacio se encuentra en contacto con el total de las formaciones de memoria acumuladas.

Mientras el objeto mental o el estado de conciencia que lo sostiene, subsiste en la memoria consciente individual, el objeto real externo, representado en la imagen, mantiene el contacto y convierte en espacialmente posible que la mente de un psíquico haga contacto con otra mente, valiéndose de un objeto material.

Una imagen externa de una realidad material, como es un mapa, también puede ser usada exitosamente por un psíquico para ubicar una cosa o persona en el espacio real. El mapa al ser visto se transforma en una imagen simbólica, un modelo de un espacio real y también permite operar sobre toda la realidad externa y buscar el dato preciso. La Vipassana nos capacita para percibir que el estado consciente es una superposición de operaciones, una a una,  que realiza el cerebro a una muy alta velocidad.

Todo el proceso se nos presenta como continuo e instantáneo, pero en realidad es fabricado a partir de partes que se elaboran en sucesión y se acoplan mediante capas superpuestas, dando por resultado la creación de la sensación de realidad.

Lo que hacen los psíquicos es poder desplazar su concentración entre las distintas capas y amplificar la conciencia de sus efectos.

El poder de la intuición es el de percibir la información densificada y detallada en cada capa y extraerla hacia el consciente.

La técnica lo que sostiene es que si somos capaces de aislar la capa última de formación del espacio, al modificar ésta, seremos capaces de modificar al objeto real. Un ejemplo de aplicación es el siguiente: si abandonamos las circunstancias a sus propias fuerzas, nuestra conciencia queda sujeta a reacciones ciegas, pero si al finalizar cada meditación visualizamos nuestras actividades y las direccionamos, creamos una fuerza directriz que reordenará nuestras acciones con las del entorno y tenderá a causar efectos deseados y no adversos y contrarios.

 Toda persona de éxito y voluntad, hace esto en forma diaria al repasar mentalmente sus acciones programadas para la jornada y visualizar cómo optimizarlas. Lo que hace es anticipar y acumular mayores respuestas, que luego se manifestarán espontáneamente cuando las circunstancias adecuadas aparezcan.

Veamos cómo funciona: usted entra a un hotel y observa todas las salidas, y en caso de incendio usted no pierde el control, su mente lo guía automáticamente hacia la salida más cercana, pero todos los demás huéspedes que no observaron previamente todas las salidas, en el momento de mayor peligro no podrán pensar con tranquilidad para encontrar las respuestas y se quemarán atrapados en el hotel en llamas.

No fue la suerte lo que intervino para salvarle la vida, fue su hábito mental de observar completamente todas las posibilidades que hay en cada momento. Si usted aplica esto en todo, tendrá las mismas ventajas para hacer todo.

Ahora veamos el efecto del tiempo: la conciencia se produce por el contacto entre la memoria y el tiempo. Así como lo visto contiene al espacio, la memoria contiene al tiempo.

Las formas de la memoria son concentraciones de tiempo, o secuencias de momentos y estas concentraciones son la traza acumulada de acciones-reacciones sobre la curvatura del espacio, momento a momento.

Porque hay tiempo, hay mutación del espacio y la realidad conocida es posible. Mediante la memoria se establece contacto con una cadena mutativa en el espacio.

La memoria consiste en la inercia de estas cadenas, son su sustrato. De modo que la memoria cerebral está contenida en las fuerzas de la inercia que transforman el espacio y lo condicionan a una sucesión de momento a momento.

La semilla de la conciencia está contenida en las formas de tensión que modifican las relaciones del espacio entre sí. Porque la conciencia es una acción-reacción recíproca en simultáneo, su momento afecta a todo el contenido del espacio.

¿Qué es el momento?: lo captado por lo visto. De modo que si lo visto es establecido sobre su momento anterior, se produce conciencia de lo pasado y si es sobre un momento posterior, conciencia de lo futuro.

Si un momento anterior es modificado en su sustrato, todos los momentos subsiguientes resultarán igualmente modificados, si un momento posterior es modificado en su sustrato, todos los momentos posteriores relacionados resultarán también modificados. Observar una partícula real de tiempo, la modifica.

La técnica consiste en sustraer de lo anterior lo posterior y de lo posterior lo anterior, por lo que se altera la inercia del espacio total interactuante y se reduce la incertidumbre.

Si el tiempo es modificado las relaciones del espacio resultarán igualmente modificadas. Entonces cesa la operación del azar y la causalidad sobre el acontecer y son reemplazados por la intensidad de lo consciente.

Veamos con más claridad esto: el espacio tiene la propiedad de alterarse, estas alteraciones se acumulan y aparece el tiempo.

Si las alteraciones no pudieran acumularse en los repliegues de tensiones del mismo espacio, el tiempo no aparecería.

Por tanto, el tiempo no determina al espacio, pero sí lo condiciona. La existencia del espacio y el tiempo, son los requisitos que se presentan para que la mente y la conciencia aparezcan.

 La relación es susceptible de ser invertida, pero resulta evidente que se trata de una interdependencia recíproca.

Ni al espacio ni al tiempo los podemos aislar y tocar directamente, sabemos que existen porque los objetos son afectados por su presencia y la vez a mayor densidad de los objetos, tanto el espacio como el tiempo se alteran.

¿Este efecto material tiene su correspondencia mental? Posiblemente a mayor intensidad de la concentración sobre los objetos, también el espacio y el tiempo que los sostienen, se alteran.

Si podemos controlar estas modificaciones, controlaremos las reacciones de cualquier objeto.

Hagamos un simple ejercicio de control mental: antes de dormirnos imaginemos el reloj despertador, veamos la hora actual, imaginemos que el reloj se adelanta, visualicemos al minutero girando y a las horas sucediéndose hasta llegar a la hora en que nos deseamos despertar, visualicemos ahora que nos despertamos realmente.

Con la práctica, nos despertaremos a horario y descansados, si nos visualizamos de esta manera, sin ayuda del reloj despertador.

¿Qué estamos haciendo?: mediante una onda concentrada y programada de conciencia, estamos alterando una onda de tiempo real. Una vez que logremos conseguir esto, podremos aplicar la técnica a cualquier objetivo, siempre que no pretendamos interferir con el libre albedrio de terceros.

Pero, si en todo lo que hagamos, procuramos beneficiar al máximo siempre primero a los demás, éstos colaborarán subconscientemente con nuestra secreta voluntad.

Todos los seres quieren continuar viviendo, esto es lo primero, todos los seres quieren ser felices, esto es lo segundo, todos los seres quieren obtener éxito para ser más felices, esto es lo tercero, todos los seres desean ser ayudados para obtener los tres objetivos anteriores.

Si usted es capaz de armonizar sus acciones con los cuatro deseos básicos de todos los seres, todos ellos automáticamente experimentarán la necesidad de acompañarlo en todas sus acciones, porque percibirán y sentirán que el sentido y propósito de tales acciones consiste en ayudarlos.

Y todos los seres están siempre dispuestos a colaborar y recibir, a aquel que está siempre dispuesto a ayudarlos y beneficiarlos de alguna manera. ¿Cuál es el factor básico para todo esto? Entrenar y aumentar la concentración y desarrollar la atención plena.

98:- ¿Qué sucede luego de ser alcanzada la cesación?

Buda Maitreya:- El meditador puede observar con mayor nitidez las formaciones mentales y materiales. Encontrar que estos procesos se presentan como groseros y mecánicos.

Puede experimentar que sus observaciones se han vuelto torpes, deficientes. Lo que realmente sucede es que sus observaciones mentales son más lentas y no acompañan el surgir y el cesar constante de los objetos en el fondo mental.

Este desajuste puede ocasionar una sensación de dolor corporal pasajera. El problema se soluciona aumentando la concentración. Pueden atravesarse etapas de intensa felicidad interior y el meditador sentir que por fin, su mente se encuentra libre de formaciones, deformaciones y adhesiones, que todos los impedimentos e impurezas de mente han quedado atrás.

En esta situación el meditador no es eficaz para continuar con las observaciones y siente beatitud y libertad. Estos estados son pasajeros y apenas se diluyan el meditador puede retornar a las observaciones habituales.

Si la concentración se estabiliza pueden verse con precisión los momentos del surgir, el mantener y el cesar de todos los objetos mentales y materiales.

Entonces, nuevamente puede alcanzar el estado de cesación de todas las formaciones. Si la concentración es firme, puede repetir este estado reiteradamente y alcanzar el conocimiento de la cesación.

Esto causa un profundo cambio en el carácter, la fe se acrecienta. Distintos niveles de trance se presentan y el meditador experimenta la realidad a través de cada uno de ellos, y comprende la unidad de la existencia.

Durante estas etapas las observaciones se interrumpen, hasta que los nuevos estados se diluyen y son absorbidos por el consciente, que a resultas acaba ampliándose. Posteriormente el meditador puede regresar a las observaciones habituales y notar que las mismas se han vuelto estables y muy precisas, claras.

 Ahora puede ver la realidad directamente, sin deformaciones mentales causadas por perturbaciones en su interior.

Si desea experimentar nuevamente el estado de completa cesación, debe continuar la práctica y comprender el impulso que hace posible detener todo el proceso.

Al principio el meditador siente desaliento ante las formaciones incesantes y falta de sentido en la propia existencia personal y colectiva, pero luego desarrolla desapego y ecuanimidad ante todas las formaciones y su conciencia puede permanecer inafectada por todas ellas.

La experiencia y el conocimiento de la cesación duran sólo un instante, cuando no se ha previsto en la voluntad permanecer en este estado un tiempo más prolongado.

El meditador debe observar que esta experiencia acaba cuando él desea que termine. Puede prolongarse durante horas o días. Durante esta experiencia la mente está completamente establecida en la cesación y nada puede distraerla, porque todas las formaciones anteriores han cesado.

Se trata de un estado libre de todo pensamiento y objeto mental o material, libre de toda sensación corporal, libre de toda idea o percepción del mundo y de cualquier conciencia de existencia espiritual. La mente se ha salido de la dualidad, sigue conectada al cuerpo y a los órganos de sensación, pero los estímulos no son procesados por el cerebro.

El meditador ha perdido temporalmente toda conciencia de su cuerpo, de su identidad personal y de todos los atributos de la mente consciente conectada con el mundo.

El meditador vive la experiencia pero no la reflexiona, ha dejado el ruido de sus pensamientos afuera. Recién cuando abandona este estado reflexiona sobre que todas las formaciones mentales y materiales cesaron durante el trance.

Comprende claramente que la semilla del estado de cesación se encuentra en el movimiento del surgir y el cesar, donde entre cada pensamiento está el potencial de la conciencia indiferenciada e inmanifestada. En la medida que más practique, más fácilmente podrá reingresar en tal estado.

Descubrirá que puede programar el reingreso y su duración, cuando se concentra previamente en ello.

Debe evitar anticipar el placer de la experiencia, porque interrumpirá el proceso, debe procurar concentrarse en la observación del momento, para poder operar a través de él.

Debe practicar las reacciones mentales hacia las formaciones, como son el temor, el sufrimiento, el peligro, el disgusto, el deseo de liberación y la ecuanimidad. En la medida que se concentre sobre estos estados, fácilmente los reproducirá y podrá someterlos a observación.

De este modo comprenderá que mediante la concentración puede dirigir sus estados mentales y por tanto, repetir el estado y conocimiento de la cesación.

Al obtener la capacidad de reproducir un estado mental mediante la concentración, todos los atributos, facultades y condiciones de tal estado, también se reproducen.

En la medida que más se practique, estos procesos son cada vez más habituales y uno puede estar caminando o comiendo, y sin embargo estar concentrado sobre los mismos. Al progresar en este camino interior el meditador comprende que si logra deshacerse de las formaciones e interrumpirlas, el proceso que causó su nacimiento también se verá interrumpido, por lo que si hay nueva existencia, la cadena que la hace posible quedará cortada.

El meditador puede afirmar uno de sus pies por fuera del ciclo de la dualidad. Sin embargo, todo es insuficiente, si la concentración  no progresa, el meditador debe ser constante en sus renovados esfuerzos por intensificar el poder de su concentración. Todos los resultados dependen del nivel de concentración obtenido.

No es suficiente alcanzar el conocimiento de la cesación, es necesario evolucionar hacia la concentración correcta y perfecta. Sólo entonces vendrá el control completo sobre todas las formaciones.

Todas las personas de inteligencia media pueden beneficiarse de la práctica de la técnica de Vipassana aquí descripta, y si practican con disciplina y fe obtendrán los resultados deseados en breve tiempo.

Hay que recordar que el tiempo mínimo para notar tales resultados es de 3 meses y que cualquier curso de aprendizaje demora 1 año.

Es importante y necesario perseverar y mantener la atención encendida y en forma intensamente progresiva.

Lo ideal es contar con el asesoramiento y guía de un instructor avanzado, así como la asociación con personas buenas, honestas y moralmente dignas que practican la técnica y distintas formas de compasión pragmática sobre el mundo.

La disciplina requiere vitalidad y el compromiso de un renovado como constante esfuerzo. Uno debe adquirir el firme propósito interno de “hoy permaneceré más concentrado que ayer, mañana permaneceré más concentrado que hoy”.

Es el poder de la voluntad lo que fabrica todos nuestros estados mentales y por tanto, es la fuerza que nos libera de todos ellos.

En la medida que más usemos de nuestra voluntad, más fe tendremos en ella, y más fácil nos resultará acceder a todo lo que sinceramente anhelamos y siempre es posible que podamos alcanzar.

Sobre el final recordemos el principio, las ocho abstenciones tradicionales de la meditación Vipassana son: 1) no matar; 2) no robar; 3) no practicar el sexo en ninguna de sus formas; 4) no mentir; 5) no consumir alcohol ni drogas; 6) no comer después del mediodía; 7) no dedicarse a las distracciones, entretenimientos ni chismes; 8) no dormir en camas y sillones suntuosos.

La meditación nos permite deshacernos de la creencia absoluta en la personalidad, la duda escéptica, los ritos y ceremonias, el apego a los objetos sensuales, la inclinación a la ira, apego por la existencia celestial, apego por la existencia mental, vanidad, intranquilidad e ignorancia.

Algunos puntos de contacto que pueden ser usados en meditación son los dedos tocándose, los párpados cerrándose, el encuentro entre la rodilla y el muslo, la lengua en la boca, los labios tocándose.

La primera vez que se experimenta la cesación se produce su conocimiento como visión y a partir de la segunda vez, conocimiento como desarrollo.

Al lograrlo y avanzar, usted habrá aprendido a encender y apagar su mente, a detener el proceso incesante del río de sus pensamientos internos y disfrutará de una relajación y paz, completas y profundas.

Al detenerse sus pensamientos, usted comprenderá plenamente que en ese momento usted puede modificar la corriente antes que recomience nuevamente, puede remover y suprimir las causas de dolor y sufrimiento y crear así nuevas oportunidades, desde el fondo aquietado de su misma mente, para disfrutar de experiencias más felices.

Porque si usted aprende a detener la maquinaria de su mente, puede cambiarla, y si puede cambiar su mente, usted puede mejorarse a sí mismo/a siempre.

Para hacerlo sólo requiere perseverancia, paciencia y una constante como progresiva concentración de la atención. Como resultado su voluntad se acrecentará y todas sus acciones se beneficiarán, tornándose más armoniosas y fáciles de realizar.

Usted abandonará la esperanza en el cambio espontáneo que no llega nunca, al practicar usted crea las condiciones positivas del cambio que desea, lo acelera y materializa.

Toda realización y noble anhelo de su vida le será más fácil de alcanzar. Y aunque posea todas las condiciones adecuadas para desarrollarse perfectamente y lograr el éxito en todo, usted aprenderá a ver y disfrutar la realidad del momento sin que sus deseos y pensamientos internos logren distorsionar su verdad tal cual es.

La Vipassana no lo convertirá a usted en Superman, pero lo hará más poderoso en comprensión, discernimiento, inteligencia natural, compasión, paciencia, voluntad, perseverancia, tolerancia y en el conocimiento directo de la verdad de las cosas y personas que le rodean.

La técnica le permitirá contar con un método confiable para aumentar su autocontrol y mejorar así los resultados sobre cualquiera de sus objetivos vitales.

Sólo si usted practica superarse a usted mismo día a día, puede realmente superarse a sí mismo.

Sólo si usted practica la concentración de la fe día a día, tendrá realmente mayor fe en sí mismo.

Y con la Vipassana usted no compite con otros ni con usted mismo, simplemente presta más y más atención a lo que le está sucediendo momento a momento, por lo que usted se hace más y más consciente momento a momento.

99:- ¿Me puede explicar por qué usted admite la concentración sobre el Ser, mientras que el budismo lo niega?

Buda Maitreya:- La técnica de la Vipassana es independiente de las creencias y supuestos hipotéticos que cada uno desee adquirir y conservar en su propia esencia mental.

La observación atenta de los procesos mentales cerebrales nos induce a creer que la conciencia no es independiente y aislada, que es un efecto de la combinación de acciones-reacciones físico químicas, añadidas capa a capa. Esto es la realidad de la existencia fenoménica tal cual como es y se nos presenta observando al cuerpo.

Si observamos a la conciencia en sí, crece la certidumbre respecto a su existencia en sí, independiente de toda causa externa. Sólo mediante el progreso de la meditación, nos hacemos aptos para experimentar la capacidad de nuestra conciencia para actuar sin dependencia del cuerpo.

Negar la existencia en sí de todo sujeto real, es negar simultáneamente la posibilidad de todo conocimiento real y verdadero.

La afirmación extrema de que todo es ilusorio, conduce a la negación de la existencia en sí del sujeto, lo que se traduce en la negación del alma y en la negación de Dios. Como resultado, negamos la posibilidad de existencia de conciencia individual real, negamos la realidad de nuestra propia existencia, negamos la prueba objetiva de la propia experiencia. Esto nos ubica en una gran contradicción y contra sentido.

El no ser, no es la superación de las limitaciones de los sentidos y el pensamiento. La cesación de los procesos mentales cerebrales, no es la meta superior de la existencia, sino el conocimiento de su principio y fuerza recreativa.

Dejar de ser es un absurdo, lo que intentamos es comprender clara y totalmente lo que el Ser es.

Aún todavía los budistas, que niegan la existencia individual sensorial, que no creen en la existencia de Dios, se refugian en la imagen y creencia en Buda.

Así tienen fe y le oran a Buda. Ningún ser sobre todo el universo, puede negar total y absolutamente la existencia del Ser.

Todo ser viviente, al ser, no puede al mismo tiempo afirmar que no es. De modo que sigue vigente la sentencia de Descartes, “cogito, ergo sum”.

Pensamos, por lo que sabemos que existimos, tenemos conciencia por lo que comprobamos que el fenómeno integral de la conciencia sí existe.

Somos seres individuales, por lo que la conciencia individual es real y objetiva. Y si hay conciencias individuales, hay conciencia colectiva y  no puede ser que no exista conciencia universal.

Podemos utilizar la lógica en diferentes niveles y bajo distintos modelos de razonamiento y llegaremos al mismo resultado: hay más razones suficientes para que el Ser en Sí, exista, que no exista.

Desde luego, todos somos libres de creer y acreditar en lo que se nos ocurra. Pero, si lo que realmente se busca es mayor poder de concentración para controlar los resultados y obtener la satisfacción de los deseos personales posibles y naturales, el tema de la existencia o no existencia del Ser, es algo que debemos indagar con la mayor atención y precisión, porque si el Ser es, de alguna forma todo el acontecer está relacionado directamente con Él y sólo podrá ser modificado si aprendemos a hacer funcionar la mente desde ése nivel de realidad.

De modo que unir el conocimiento que permite la Vipassana con el discernimiento, es un método rápido y eficaz para lograr evolucionar la conciencia desde el efecto a las causas, aprender a suprimir las causas suprimiendo los efectos y a modificar los efectos modificando sus causas, antes que las cosas sucedan.

Esto sólo podemos lograrlo mediante el mayor desarrollo de la concentración de la atención.

¿Por qué un creyente cristiano, musulmán, hinduista, judío, debe practicar la Vipassana? Porque le permitirá un método de conocerse mejor a sí mismo y así conocer mejor a Dios.

Una técnica que le hará más simple y fácil contactar a Dios, porque voluntariamente podrá deshacer toda nube de intranquilidad mental, de deformaciones emocionales y de recuerdos perturbados.

 Con la mente aquietada y serena como un estanque, la imagen de la presencia de Dios en su interior, se reflejará claramente como en un espejo.

100:- ¿El programa de la Vipassana es complementado por otro?

Buda Maitreya:- La Vipassana es una técnica de meditación sin esfuerzo, sin forzar la mente y que desarrolla la concentración de atención o de observación. Es el método más preciso para deshacer las deformaciones mentales que se presentan, lograr la higiene o pureza de mente y la atención y comprensión plenas.

Fundamentalmente posibilita tranquilizar la maquinaria mental interna, hacer que los pensamientos se sucedan unos a otros en forma más lenta y suave, sin fricciones emocionales intensas o violentas.

 Fundamentalmente, nos facilita lograr el estado de cesación de la actividad mental pensante, esto no significa la cesación de toda la actividad cerebral, sino toda aquella relacionada con el lenguaje y la percepción.

Así la mente se desconecta de toda función exterior y se contacta en su propio nivel, en sí misma. Esto se experimenta como sensación de completa libertad y de estado ilimitado, se disfruta de una serena alegría en ese momento que no puede ser igualada por ninguna condición o experiencia con el mundo exterior, que siempre es condicionada y limitada, causando la fricción del dolor y el sufrimiento, como respuesta mental interna.

Esta posibilidad del conocimiento y el contacto directo con la cesación mental, es difícil de lograr; pero el estudiante debe poder comprender perfectamente que si la técnica le ha permitido reducir la velocidad de sus pensamientos y disuelto su poder de distracción, cuanto más se la intensifique acabará ocasionando el completo cese de toda la actividad mental, relacionada con el surgimiento de las formaciones mentales y materiales.

El conocimiento de la mente en estado puro, nos permite deshacernos del apego por los demás estados mentales y comprender su transitoriedad.

Ya no seremos tan fácilmente arrastrados por las formaciones y éstas ya no podrán degenerar en deformaciones mentales suaves o agudas.

Al detenerse el proceso, nos hemos salido de la corriente de acciones-reacciones y con el tiempo, descubrimos que mediante la voluntad podemos mantenernos desde ese punto aislado, aunque nuestro cerebro retome su actividad normal.

Este es un efecto directo de la Vipassana, que no permiten las demás técnicas de concentración conocidas. Por esto, como primer paso en la evolución de la concentración mental priorizo la enseñanza de la Vipassana, porque la técnica corrige los errores de otras técnicas y así las complementa.

Si uno aprende primero a detener sus pensamientos en forma simple y eficaz, es mucho más fácil luego sostener la concentración sobre un objeto o pensamiento específico y controlar sus resultados.

La práctica de la Vipassana es para toda la vida, pero en la medida que podamos ir avanzando se complementa con otras técnicas para materializar objetivos diversos. De modo que la Vipassana no es el fin en sí mismo, sino el punto de origen, el principio de la meditación de introspección.

101:- ¿Cómo puede ser usada la técnica para mejorar los resultados de las acciones prácticas sobre el mundo?

Buda Maitreya:- Un método simple es luego de completar una sesión, mantenerse en la misma postura y con la misma concentración de la atención observar los hechos realizados en el día anterior.

Uno verá un acierto y entonces podrá hacer la anotación mental “éxito”, verá una acción descontrolada o ineficaz y anotará “fracaso”.

Al hacer esto, la concentración debe permanecer sobre el recuerdo de la experiencia, hasta que se produzca comprensión plena de la causa de tal éxito y tal fracaso.

Cuando la conciencia comprende las causas de una acción que origina placer, tiende a repetirlas y cuando comprende las causas de una sensación de aversión al dolor, tiende a suprimirlas. Lo hace en forma natural y automática.

Estas tendencias se acumulan internamente, por lo que luego de observar el pasado, podemos imaginar y proyectar el futuro del día posterior y la información acumulada en el subconsciente operará para optimizar las acciones y favorecer los resultados deseados. Es un método de auto aprendizaje.

Todos lo hacemos, pero no lo practicamos con suficiente concentración, por lo que las operaciones de detección e identificación de las causas, no se realiza en forma completa.

Esta ineficiencia luego se traduce en repetir los mismos errores. Es posible que, en ciertas ocasiones de esta práctica complementaria, surjan imágenes del pasado reciente o más remoto, conteniendo errores cometidos y luego se presenten en forma de una cadena de acciones-reacciones realizadas durante un tiempo prolongado.

Si en la causa hay error, el meditador debe ser capaz de admitir y aceptar el error, de ver el error en su verdadera naturaleza tal cual es, al hacerlo se liberará de repetirlo y la cadena del deseo que lo sujeta a él se debilitará y finalmente se romperá.

Para fortalecer su voluntad el meditador puede concentrarse sobre un éxito personal en el momento presente y observar su origen en el remoto pasado.

Al ver la cadena completa de sucesos que se encadenaron para hacer posible un acierto, una acción perfectamente correcta, incrementará su fe en el poder de las buenas acciones y se sentirá más motivado a repetirlas e intensificarlas.

De este modo los resultados mejorarán en el futuro y las bendiciones de lo bueno se multiplicarán. Entonces, desde un estado de mayor conciencia operamos sobre nuestras tendencias para optimizarlas y obtener resultados más controlados y por tanto, más eficaces en satisfacer nuestras necesidades esenciales y buenos deseos.

Al hacerlo desde la meditación profunda, la mente se encuentra concentrada y desapegada, por lo que su visión de la realidad no está contaminada por los deseos inquietos, los pensamientos son serenos, por lo que las observaciones, que son juicios automáticos, son puramente racionales y no pasionales.

La vida tiene así mayor oportunidad de perfeccionarse y armonizarse naturalmente. Nótese que aquí no estamos apelando ni dependiendo de un poder superior extraño a nosotros mismos.

No estamos orando “¡Dios dame éxito!”, sino que estamos removiendo por nosotros mismos las raíces profundas del error y el fracaso en nuestro espacio mental interno. No estamos diciendo a la basura “!límpiate sola!”, estamos simplemente tomando la escoba por el mango y poniéndonos a barrer.

Y estamos seguros que si nos ponemos a barrer, la basura irá desapareciendo. Si esto mismo lo aplicamos en los distintos niveles y exigencias que nos presenta la vida, podremos valernos por nosotros mismos en forma progresiva y segura.

Por tanto, la mayor luz que nos permite la Vipassana no debe ser desperdiciada, de nada sirven las usinas y generadores de luz eléctrica, sin transmitir mediante líneas de alta tensión toda la potencia a las ciudades para que se iluminen.

La técnica permite aumentar el nivel de la conciencia, incrementar el poder de la concentración de la atención. Es un generador de poder que debemos aprender a aplicar en forma práctica.

¿Cómo hacerlo? Empezando por iluminar todas nuestras zonas oscuras, hasta eliminar a las más oscuras. Es un proceso de aumento vital de la conciencia.

Y la guía, el maestro real de todo el camino, son las abstenciones, el código moral; sin esta vara de Dios afirmada en nuestra mano, no tendremos éxito en deshacernos de nuestros deseos y éstos continuarán gobernando las tendencias de nuestra mente y por tanto de nuestra conducta y el resultado final de todas nuestras acciones futuras.

Es imperativo meditar reiterada y constantemente en los beneficios de las abstenciones, como la forma más eficaz de controlar nuestros deseos y como consecuencia nuestras acciones futuras.

El equilibrio completo en la vida humana no es resultado de circunstancias externas o el mero azar, es sinónimo de concentración completa en el Recto Actuar.

Podemos ser todavía imperfectos en su observancia, pero en la medida que más nos esforcemos y no cedamos, más avanzaremos y más nos perfeccionaremos.

Y si todas nuestras acciones se tornan puras no se producirán nuevas reacciones impuras, nos habremos liberado gradualmente de las causas internas de todo apego al dolor y sufrimiento.

102:- ¿Cómo debemos orar entonces?

Buda Maitreya:- En mi caso suelo repetir mentalmente el Gayatri, una oración hindú: “Medito en Aquel gran Ser creador del universo, quiera Él iluminar mi mente” y al término de la meditación rezo el Padre Nuestro y el Ave María. Según la religión de cada uno, será la adaptación más adecuada.

Al orar debemos aprender a concentrarnos en incrementar las causas y no caer en el error de buscar incrementar los efectos.

Por ejemplo la gente suele pedir más dinero, más éxito en sus distintas actividades y no pide más salud, más inteligencia, más paz, más conciencia, más concentración, más voluntad, más amor,  que son la verdadera causa detrás de todo aumento de ingresos y de éxitos mundanos.

Ahora uno puede pedir más inteligencia, pero si no ejercita más su inteligencia no la incrementará, y así con todo lo demás. El factor clave es la constancia en la repetición de los actos correctos.

La creación de buenos hábitos que fortalezcan la mente y la desarrollen más y más. Cuando repetimos muchas veces un proceso mental, acaba transformándose en un hábito automático, en una tendencia subconsciente.

Por lo que podemos usar en forma inteligente esta capacidad e ir ampliando progresivamente nuestra capacidad de acción en forma natural.

La línea del mayor esfuerzo de hoy, se convertirá mañana en una acción automática y sin esfuerzo de la mente consciente mañana.

Por lo que podemos acumular una capa de mayores condiciones de éxito sobre otra, en forma constante y progresiva, hasta modificar integralmente toda nuestra conducta y personalidad.

La oración es una herramienta útil a este propósito, pero su poder debe ser usado en forma positiva y conscientemente controlado.

Puede decirse que un ateo se verá privado de esta herramienta, pero no es así, orar es una técnica para ordenar los efectos combinados de nuestras palabras e intenciones. Si observamos nuestro lenguaje y nuestras diarias afirmaciones, podremos comprender los efectos encerrados en cada una de ellas y corregir las afirmaciones inadecuadas.

La creencia sostenida de que nos merecemos lo peor, ocasionará que perdamos siempre el tren de las mejores oportunidades.

Las creencias negativas las creamos nosotros mismos o nos fueron impuestas por otros. Mediante el mayor poder de concentración de la atención, como resultado de la Vipassana, podemos estar más receptivos durante el resto del día y observar las operaciones de cada una de nuestras creencias sobre el fondo de nuestra esencia mental.

Si detectamos la afirmación “soy un fracasado”, podemos reemplazarla por “consigo lo que me propongo” y esforzarnos por materializar esto en la vida cotidiana.

Las afirmaciones negativas obstaculizan e impiden las respuestas positivas y creativas de nuestro interior, suprimen la posibilidad de toda causa del éxito en nuestra misma mente y nos privan de la energía de voluntad para materializar los buenos deseos imprimiéndolos sobre la realidad objetiva.

Sin embargo, la negación tiene una utilidad, la de impedir que repitamos una acción que nos puede ocasionar o derivar en un daño personal. Sólo observando atentamente la naturaleza de la afirmación podremos saber si conviene que la modifiquemos por su opuesto.

Las afirmaciones que pronunciamos diariamente, constituyen la nebulosa de nuestras creencias personales, son la evidencia de nuestra verdadera religión personal, la materialización de nuestra verdadera fe.

Para establecer si nuestras afirmaciones son equivocadas o no, lo mejor por hacer es anotar mentalmente o por escrito, nuestros proyectos de vida que sean coherentes lógicos y muy posibles, posibles y poco posibles de concretarse.

La comparación entre nuestras metas personales y nuestras afirmaciones diarias, establecerá por sí misma cuáles de nuestras creencias no son útiles y son un obstáculo para las nuevas actividades proyectadas.

Siempre debemos tener presente que la creación o negación de oportunidad para cualquier proyecto externo, está primero en lo interior, en nuestra actitud mental. Cuando apuntamos nuestras energías hacia una nueva meta, antes debemos asegurarnos de adaptar correctamente nuestra fuerza interior a la misma.

Nuestro principal obstáculo y enemigo es nuestro interior indisciplinado y nuestra misma fe funcionando en sentido contrario a nuestra voluntad consciente.

De nuevo aquí nos ayuda la Vipassana, el momento de reingreso al estado de conciencia de vigilia, desde la meditación profunda, es el más adecuado para reemplazar una afirmación por otra e imprimirla en el subconsciente.

Si lo intentamos desde el estado de mente en actividad con el mundo, tendremos mayor resistencia que si lo hacemos desde la meditación profunda, donde la mente ha descendido por debajo de las capas subconscientes más sutiles.

Por lo que ahora, podemos comprender que la técnica nos facilita el acceso a la programación neuronal de nuestra mente automática.

Podemos detectar una huella, una sinapsis funcional basada en una proposición o juicio neurolingüístico, y suprimirla directamente o reemplazarla por otra y también suprimirla en origen.

A nivel de la mayor economía de la energía cerebral disponible, es recomendable revisar nuestras afirmaciones y reemplazar las incorrectas y defectuosas.

Si creamos nuevas, estaremos aumentando el consumo de energía, si reemplazamos las antiguas, el gasto no se incrementa.

Cada afirmación es un bucle cerrado, un circuito o sistema de creencia, que ocupa una red de interconexión neuronal. Por lo que nuestras creencias no son en abstracto, ocupan un lugar físico específico y al hacerlo, determinan que el espacio libre para soportar nuevas creencias disminuya.

Si nuestra capacidad de asimilar nuevas creencias disminuye fisiológicamente, nuestra capacidad de adaptación a circunstancias cambiantes también decaerá, por lo que la función principal de nuestra inteligencia será defectuosa.

La solución es ir reemplazando las viejas estructuras, borrar y reutilizar el espacio de memoria que ocupan automatismos que han quedado obsoletos.

De este modo en lugar de disponer de una porción cada vez menor del cerebro para trabajar en el momento y adaptarnos, podemos lograr operar con una porción cada vez mayor hasta involucrar a todo nuestro cerebro en la actividad del momento.

Al ejercitarnos en esto, las creencias absolutistas no pueden permanecer y son también disueltas y reconvertidas, adaptándose a la nueva necesidad.

En forma práctica, inducimos la evolución consciente sobre nuestra arquitectura cerebral y la optimizamos. No existe un punto máximo, cada instante de mayor conciencia es sólo un punto más a ser superado.

La evolución es una acción constante y eso es precisamente lo que necesitamos para desarrollarnos en la vida. Y, en la medida que reemplazamos nuestros circuitos de creencias y lo hacemos en forma cada vez más rápida, también la memoria de nuestra química cerebral evoluciona para facilitarnos la tarea y crea nuevos enlaces químicos, mientras que los mecanismos que controlan los intercambios, al hacerse más activos también evolucionan y aprenden a sostener estados de conciencia más y más sutiles. Todo comienza a avanzar en armónica correspondencia.

El cambio sostenido de una parte, obliga a modificar al todo involucrado en el proceso. Más adelante estudiaremos las posibilidades de transformación de todas las conciencias, a partir del cambio de una sola.

La lección es que entonces, la oración, es un método para reemplazar una creencia errónea por otra, un estado mental por otro de conciencia ampliada y mejorada.

Por lo que debemos comprender que el acto de repetición mental y oral de afirmaciones incorrectas, son una forma de oración automática para reemplazar estados de conciencia ampliada por otros estados de conciencia disminuida.

Debemos procurar estar siempre atentos a lo que pensamos y hablamos, para evitar así que nuestros estados mentales se agiten, angustien y se pierda el equilibrio interior. Cuando menor es la conciencia, más fácil es la reproducción de la ira y el odio en nuestra mente y nuestra conducta.

De modo que toda acción indeseable se produce porque dejamos de prestar atención, porque nos distraemos y por eso, nos debilitamos. Y, cuando la casa es débil, rápidamente resulta invadida y violentada.

Nuestros peores defectos nos asaltan cuando estamos más desprevenidos, distraídos, por tanto, no hay que dar oportunidad a que la oscuridad nos sorprenda dormidos. Practicar el recto pensar y el recto hablar, son condiciones necesarias para el establecimiento de la conciencia en la recta compasión hacia todos los seres.

103:- ¿Usted se considera un sabio en la ciencia de la meditación?

Buda Maitreya:- Apenas un principiante, por lo que sabemos mediante las Sagradas Escrituras, la Humanidad lleva unos 10.000 años de acumular experiencias en esta materia.

Si lo comparamos con el largo transitar de 2 a 3 millones de años, cuando el primer prehomínido inició el camino que lo conduciría a evolucionar en el Homo Sapiens Sapiens, debemos admitir que apenas hemos comenzado este camino.

Sinceramente pienso que todos debemos colaborar y compartir conocimientos para ampliar y precisar esta ciencia.

Al practicar cualquiera de las técnicas de concentración mental de la atención conocidas, el meditador experimentará efectos de acuerdo con su personal acumulación y programación de memoria personal.

Estas relaciones es importante que sean registradas y permitan el estudio posterior para el perfeccionamiento de las técnicas conocidas y el surgimiento de nuevas adaptaciones y aplicaciones.

El esfuerzo de uno solo es insignificante cuando puede sumarse el esfuerzo colectivo. Debemos abandonar la actitud antigua del maestro y reemplazarla por la del moderno investigador científico, que impone un método de verificación rigurosa del tema de ciencia sobre el que experimenta, que asegura la reproducción de esta experiencia en condiciones controlables y por tanto la universalidad de su comunicación y aplicación futura.

Los seres excepcionales nos sirven para dar grandes pasos, pero fallan para que todos podamos dar los mismos grandes pasos.

Hace falta que la ciencia de la meditación pueda ser abierta y compartida, que la cooperación entre todos los meditadores involucrados permita una constante como más acelerada evolución del proceso.

Todo lo que hemos logrado en estos últimos 10.000 años está bien, pero debemos considerarlo sólo como un principio, como el origen de un conocimiento en evolución y constante progreso.

Debemos desmitificar las técnicas, aislarlas de la nube de todas sus creencias y estudiarlas en estado puro, comprender las leyes físicas y cerebrales combinadas, las potencialidades de la conciencia involucradas.

Necesitamos ampliar y acumular la información, crear condiciones para nueva información más controlada.

Debemos reconfirmar las verdades aceptadas, las hipótesis del sistema transmitido de generación en generación.

El estudio del sujeto en sí, del potencial completo de la conciencia, es el campo científico más desafiante del Siglo XXI y no debemos demorarlo.

Necesitamos equilibrar el conocimiento y dominio de las fuerzas naturales, con el conocimiento y dominio de las fuerzas internas de nuestras conciencias.

La Psicología y la Psiquiatría son insuficientes para completar esta investigación, la meditación profunda es el instrumento de exploración que durante siglos se ha mostrado eficaz para esta tarea.

Es lo que debemos investigar y perfeccionar. Para lograrlo, debemos abandonar las posturas de sabelotodo, de iluminados y demás, ponernos en la piel del simple investigador interesado en obtener las respuestas correctas.

Si hemos de sobrevivir mañana y expandirnos hacia el cosmos, es imprescindible, urgente y necesario que seamos capaces de desarrollar los instrumentos y las tecnologías que nos capaciten para investigar el potencial de nuestra conciencia de Dios y tomar esta meta con total naturalidad y seriedad.

Si invertimos cientos o miles de millones de dólares en sostener los templos de cada fe mundial, porque creemos una parte de la Humanidad que Dios Sí Existe, debemos ser capaces de reunir y asignar fondos a la investigación en la Ciencia de la Meditación Avanzada.

Es imperativo que alcancemos a comprender los efectos completos del fenómeno integral de nuestras conciencias.

Las intuiciones, los presagios, los hechos inusuales y sin contestación científica presente, no sirve que los ocultemos bajo la mesa porque todavía no podemos darle explicación, lo que hay que hacer es someterlos a intensa como sistematizada investigación.

Si pudiéramos comprobar la levitación yogui, tendríamos la clave para el desarrollo de la tecnología antigravitatoria, si pudiéramos comprender cómo Jesús multiplicó los panes y los peces, podríamos vencer el hambre, si pudiéramos comprender cómo curaba, podríamos vencer a las enfermedades.

Hay entonces un núcleo de información que no estamos aplicando, no estamos desarrollando, no estamos investigando.

Y es precisamente la información que permite ampliar la conciencia y alcanzar una nueva y mayor armonía con nuestro hoy deteriorado medio ambiente.

Antes que los gobiernos financien esta nueva línea de investigación, los que practican meditación deben aprender a ser más cooperativos, más serios, más inteligentes y más científicos respecto a aquello que practican.

Y sobre todo, abrirlo hacia el conocimiento universal. ¡Basta, por favor de ceremonias de iniciación y de predicar la posesión de técnicas secretas! Todos debemos transitar el mismo camino hacia una mayor conciencia y madurez espiritual.

Si cooperamos entre todos, lograremos avanzar. Esto ha sido siempre así con otros temas, tanto o más difíciles que éste, por tanto nada impide que se repita con la Ciencia de la Meditación Avanzada.

104:-  Yogui, ¿usted cree en la reencarnación?

Buda Maitreya:- Debemos aprender a diferenciar en nuestra mente aquello que podemos probar directamente, de todo lo que simplemente afirmamos y que no podemos probar.

La fe budista sostiene que el ego es ilusorio, por lo tanto ¿qué es lo que se reencarna? La fe budista sostiene que cuando se alcanza el conocimiento de la cesación, el ego se extingue, por lo tanto ¿qué es lo que deja de reencarnarse?

Son preguntas que no admiten solución, sin admitir la existencia independiente del sujeto en sí.

Algo puede comprender que la existencia individual está sujeta a limitación, a transitoriedad, a cambio constante y que todo es causa de constante fricción del dolor y sufrimiento.

Entonces, ese algo decide interrumpir la cadena causal de acciones-reacciones y liberarse de toda nueva experiencia sensible.

Ese algo es diferente de lo condicionado, porque puede verlo, comprenderlo e interrumpirlo. ¿Qué es ese algo? ¿Cuál es su naturaleza? ¿Desde cuándo ese algo existe y tiene capacidad de conciencia para poder ver y comprender?

De toda nuestra experiencia personal posible, alcanzar a saber esto, obtener las respuestas correctas a estas preguntas, es lo de mayor trascendencia. Podemos creer en la reencarnación, pero ¿podemos probarla?

Al día de hoy, no existe prueba material objetiva que confirme su existencia, como tampoco que la pueda negar.

Analizando la creencia en sí, la raíz de la misma se encuentra en nuestro subconsciente profundo, en el apego hacia la existencia individual.

La idea de la reencarnación será importante para nosotros en la medida que nos encontremos fuertemente apegados a la conciencia de existencia individual y nos será indiferente si hemos evolucionado en completo desapego por ella.

Nos resistimos a dejar de ser, a morir, deseamos la continuidad de nuestra forma de ser, la creencia en la vida después de la desaparición del cuerpo físico nos permite poder enfrentar el miedo a morir.

Pero de existir la sobrevivencia de la conciencia individual, ésta no podrá ser como la imaginamos. Sin cerebro que sustente y condicione a la conciencia, la misma no podrá permanecer idéntica, experimentará transformaciones.

Respecto a qué fuerzas inducirán estas transformaciones, el único razonamiento que podemos concebir es el de los pensamientos adquiridos y acumulados durante la vida física.

La reflexión sobre la vida después de la muerte es imaginación pura y si esto es tomado como real, puede debilitar la mente e inducirla a error.

La única prueba que podríamos obtener sobre este tema sería si nuestras percepciones resultaran alteradas y nos fuera posible dar una mirada lúcida sobre el hipotético mundo de los muertos.

Aun así permanecería la duda sobre si estas percepciones no son causadas por alguna perturbación o disfunción del cerebro.

Sabemos que estamos condenados, que vamos a morir. Es una verdad irrefutable. Pero intentar penetrar en el misterio de la muerte no nos ayuda para resolver las cuestiones vitales inmediatas. Contiene un valor poco práctico.

Debemos apoyarnos en todo aquello que podemos percibir en forma natural y directa, cuya prueba es irrefutable y compartida por todos y por igual. Para avanzar debemos apoyarnos en las experiencias concretas.

Nuestros estados mentales y emocionales son concretos y objetivos, al observarlos podemos aprender a controlarlos, descifrar sus leyes y mecánica operativa.

Debemos aprovechar tener un cuerpo material, físico, mediante el cual apoyar nuestras distintas formas de percepción, la meta es aprender a usarlo perfectamente, extraer de esta experiencia el máximo de información posible.

No desaprovechar la oportunidad que se nos presenta. Hay que buscar comprender las verdades de la vida, antes que buscar respuestas más allá de la vida.

La vida es lo importante, no la muerte. La vida lucha constantemente por permanecer, por anular las fuerzas destructivas y mantener el equilibrio vital.

La fuerza de la vida no debe ser subestimada y mucho menos despreciada. Es nuestro maestro fiel.

Las ideas de reencarnar o no reencarnar más, son ideas, creencias. Debemos prestar atención y aprender lo que la vida nos enseña.

Sólo si aprendemos positivamente el contenido que la vida tiene para darnos, podremos crecer en la capacidad de tener decisiones respecto a nuestra propia vida en todos sus aspectos, sean estos pasados, presentes o futuros.

Sin duda avanzar en pruebas materiales y objetivas, científicamente verificables sobre la existencia de la vida después de la muerte, supone una ampliación de las conciencias humanas y un acrecentamiento de la fe.

La ciencia y la tecnología siguen expandiéndose por lo que no es imposible que en algún momento pueda probarse la existencia de otras condiciones de sobrevivencia de las conciencias.

La fe budista, especialmente tibetana, podría realizar una decisiva contribución en este tema y aportar toda la información y prueba de que dispongan, para que la ciencia la examine.

La creencia tibetana extraordinaria en la reencarnación del Dalai Lama, puede servir como punto de partida. Aquí se da el caso de una conciencia individual que dice estar dedicada al servicio del bienestar espiritual de todos los tibetanos, y que se reencarna vida tras vida, para ocupar el mismo puesto en la cima del poder de los lamas.

¿Cuáles son los medios de prueba objetivos para identificar al nuevo niño Dalai Lama, entre millones de desconocidos? ¿Cómo lo ubican? ¿Cómo saben que el nuevo Dalai Lama posee el conocimiento acumulado de varias vidas anteriores y cómo demuestra este mayor conocimiento? ¿Cómo establecen que las enseñanzas que le imparten al nuevo Dalai Lama, no son la única fuerza que produce la sabiduría de éste, dado que psicológicamente el sujeto es enseñado a entregarse de cuerpo, mente y espíritu al estudio y perfeccionamiento del cuerpo de las enseñanzas budistas, dispone de tiempo libre y su única ocupación es el aprendizaje correcto? ¿El Dalai Lama antes de morir practica alguna técnica especial que le facilita volver a reencarnarse en un niño tibetano? ¿Ahora que la fe budista tibetana se ha expandido al mundo, puede el próximo niño Dalai Lama ser un occidental de ojos claros?

En definitiva, si los tibetanos creen firmemente en la reencarnación, no deberían anteponer obstáculos para que la ciencia pueda investigar esto, a partir de la experiencia acumulada por su religión y cultura.

Tampoco el Dalai Lama debería negarse al desarrollo de una investigación sincera. Porque si consideramos importante detectar y hacer contacto con inteligencias extraterrestres, es tan o más importante poder hacer contacto con inteligencias posiblemente existentes en el otro mundo espiritual, del otro lado de la muerte.

Estudiar y examinar racional y científicamente todas las hipótesis involucradas en la creencia de la reencarnación, someterlas a prueba, es algo que la Humanidad se debe a sí misma y que no debería postergar por más tiempo.

Se invierten millones de dólares para desarrollar un nuevo shampoo, destinar fondos para confirmar la creencia en la reencarnación no es disparatado, cuando cientos de millones de personas comparten esta creencia.

¿Por qué los tibetanos están tan convencidos de la supuesta verdad que afirman? Hay que investigarlo y someterlo a experimentación.

Creer y no poder probar lo que creemos, es un ejercicio de imaginación pura, muy distinto es cuando imaginamos una verdad y esto nos permite probarla objetivamente.

105:- ¿Qué son las creencias comprobadas?

Buda Maitreya:- Deseamos enviar una nave a la Luna, entonces calculamos la fuerza de empuje utilizando las ecuaciones de la gravedad de Newton. Encendemos la luz en nuestra casa y estamos usando del pensamiento concentrado de la mente inventiva de Edison.

Estamos rodeados de elementos comunes hoy en nuestra vida práctica y cotidiana que son concentraciones del pensamiento de otras personas. Evolucionamos apoyándonos en todos estos pensamientos concretos y objetivos. Estos pensamientos son ecuaciones, que establecen especiales vínculos específicos de una parte de la realidad con otra, son relaciones y contienen una lógica de reproducción, por lo que permiten el desarrollo de nuevas tecnologías de aplicación.

 A nivel subjetivo también operan estos pensamientos cocreativos. En el campo de la ética y la moral, podemos leer los Evangelios y luego pensar en la imagen de Jesús en nuestro interno mental.

Al cabo de un tiempo, nuestras acciones dialogarán con este contenido psicológico que hemos sobreimpreso en nuestro subconsciente y las contradicciones saldrán a luz inmediatamente.

Si nos concentramos lo suficiente en la imagen mental de Jesús, incluso podremos escucharle, mediante la voz de nuestra propia conciencia, indicándonos lo que no es conveniente que hagamos.

Las enseñanzas de Jesús contenidas en los Evangelios que leímos y aceptamos como verdaderos, quedaron incorporados en nuestra mente automática y desde allí procesan la nueva información que vayamos incorporando, de forma que la modifican y la condicionan, se toman decisiones a partir de un núcleo de información previamente adquirida y al cual se le ha asignado prioridad durante un momento anterior de plena conciencia.

 Si repetimos esto con las verdades que pueden ser reflexionadas a partir de la existencia de Dios en sí, también llegará la ocasión que podremos dialogar internamente con Dios y Él podrá hablarnos desde la voz de nuestra propia conciencia. Esto se repite para los que creen en Krishna, Buda, Ala y Jehová o Adonay.

También opera en los estudios; los enunciados, hipótesis y verdades que vamos incorporando se transforman en una fuerza activa subconsciente que nos indica lo que no es coherente y colabora en el procesamiento de toda información nueva.

Todo proceso cultural, es un proceso de la conciencia, que permite que determinados razonamientos se repitan en forma acumulativa.

Cuando dejamos que el sistema funcione ininterrumpidamente, en automático, degenera y nos obliga a rechazar todo lo que sea contradictorio con su lógica inherente.

Pasa de ser útil a una fuerza ciega, deja de ser creativa y se convierte en destructiva. ¿Qué pasó? La conciencia plena abandonó el control y la observación reflexiva del proceso.

Por tanto, no basta sólo ver y concentrar la atención, debe existir observación con discernimiento y con reflexión.

Constantemente debemos reexaminar los contenidos de nuestras creencias y comprender que en esencia son mecanismos mentales de adaptación y ahorro en el consumo de energía vital.

Al hacerlo deshacemos la tendencia a la rigidez de estas estructuras del pensamiento y las reconvertimos en más flexibles.

Al estudiar el sistema de creencias, notaremos que dependen de la información recogida, por lo que al prestar atención plena a los medios como recolectamos y concentramos nueva información, nos hacemos más aptos para adaptar nuestras creencias a niveles de verdad crecientes.

La realidad cambia constantemente, si nuestro sistema de creencias no se adapta a estos cambios, tampoco será apto para poder contener las verdades permanentes.

106:- ¿La Vipassana permite la evolución de una mayor inteligencia emocional?

Buda Maitreya:- El mayor o menor éxito que obtenemos de nuestras acciones con el entorno, depende de las reacciones emocionales que ocasionamos con ellas en otros. La energía económica se transmite socialmente, por lo que las reglas básicas de la convivencia social son determinantes en el mayor o menor flujo de esta energía.

El bienestar material de una persona se mide en base a la cantidad de intercambios energéticos acumulativos y positivos, que pueda realizar por unidad de tiempo.

Lo que uno necesita para vivir y desarrollarse, está en manos de los otros. Se requiere de información y técnicas precisas para poder extraer el máximo beneficio y lograr una constancia en el proceso.

¿En qué nos puede ayudar la práctica de la Vipassana? Observar las abstenciones modifica el patrón de conducta psicológica del individuo.

Las reacciones violentas con el entorno, son reemplazadas por acciones conscientes compasivas.

Del uso de las fuerzas destructivas en nuestra naturaleza mental, pasamos al uso de las fuerzas constructivas.

De esta forma cooperamos en el beneficio común del entorno social, lo favorecemos mediante nuestras acciones voluntarias y subconscientes.

Al dejar de estar ocupados sólo con nuestros deseos y pensamientos personales, disponemos de mayor espacio interno y tiempo para observar, escuchar y comprender a otros.

Esto permite una intensificación del potencial de comunicación y, en la medida que más nos comunicamos, las transacciones también tenderán a aumentar.

Cuando logramos hacer esto nos convertimos en útiles y por tanto a gozar de la condición de valor.

Somos más valiosos para otros y así cada vez más personas se mostraran más proclives a cooperar con nosotros, siempre y cuando nuestras metas coincidan con las suyas en cuanto a disfrutar y compartir de un mayor bienestar.

La inteligencia emocional consiste en la capacidad de comprender plenamente esta interdependencia y aprender a operar conscientemente con ella y favoreciendo cada vez más a los demás, obtener el propio beneficio en forma creciente y sostenible. Entonces, la primera evidencia es que no lograremos progresar, hasta que el progreso que pretendamos no signifique el mayor progreso de un número cada vez más amplio de individuos diferentes.

Y este servicio no lo podremos brindar hasta tanto no acrecentemos algún conocimiento específico que sea útil para todos los demás.

De modo que la inteligencia emocional es también la capacidad de crear y ampliar redes de intereses en común, donde las partes aparecen involucradas en transacciones de utilidad progresiva, de añadido constante de valor.

Así, la inteligencia emocional no se limita a una actitud de extracción y explotación, sino a una sinergia de producción de mayor valor agregado de toda actividad pasible de transacción social.

Primero la persona debe saber más, luego tener para poder hacer más. Esta acumulación es resultado de una correcta y sana inteligencia emocional en acción. Todas las transacciones sociales son interesadas, cuando nos concentramos en servir al prójimo, nos convertimos en desinteresados respecto a los beneficios personales y somos interesados en cuanto a los beneficios comunes para el disfrute de un mayor número de individuos.

Lo que causamos con esto, es una ampliación de nuestra capacidad de operar transacciones. ¿Y qué son en esencia las transacciones? Transformaciones concretas y materiales sobre el mismo mundo que todos compartimos y habitamos.

107:- Yogui ¿qué es la felicidad plena?

Buda Maitreya:- La felicidad es plena y estable cuando se abandona totalmente el apego hacia la necesidad de satisfacción del deseo.

Por lo tanto, la felicidad no depende del resultado de la acción, sino de la atenta comprensión constante para mantenernos libres de los efectos de toda acción.

La felicidad como todo estado de la mente, es un producto causado por una actividad de la voluntad y depende su permanencia de la continuidad de tal actividad.

Es por eso, que la felicidad como estado de mente, es como la de aquella persona que agita sus brazos y piernas para permanecer flotando sobre el agua y no hundirse.

Este estado está naturalmente asociado con la capacidad de energía para sostener el movimiento y representa la felicidad que es disfrutada como consecuencia de satisfacer los deseos.

Pero, también está aquel que se relaja, extiende su cuerpo y simplemente flota sin hacer ningún esfuerzo, elimina todo temor a hundirse y disfruta de total tranquilidad.

El resultado que obtiene no depende de la mayor energía disponible para ser consumida, sino de la mayor economía de la energía disponible.

Esto representa a quien ha logrado desapegarse de la satisfacción del deseo. En el primer caso la felicidad está asociada a la conciencia de las emociones contrastantes, y por tanto muy intensas; en el segundo caso a la tranquilidad, la autoconfianza y la serenidad.

La felicidad plena llega con la permanencia sobre la paz plena, no significa que la persona tenga una sonrisa de oreja a oreja, sino una mayor tranquilidad constante.

La felicidad plena no es un estado emocional alterado o intensificado, sino un estado de ser simple y natural.

Alcanzar el estado de ecuanimidad hacia las formaciones mentales y materiales, de emoción estable y serena, es sinónimo de felicidad plena.

108:- ¿Cuál es su posición respecto a los poderes psíquicos?

Buda Maitreya:- Son un efecto de la mente concentrada y atenta, no son una causa en sí mismos, por lo que su disfrute o no disfrute no equivale a haber alcanzado una mayor estabilidad de mente y la cesación de todo proceso del pensamiento.

Muchos de los que se inician en meditación se encuentran motivados por el deseo de desarrollar poderes psíquicos, desean poder hacer más de lo que hoy pueden hacer y tener más control sobre otros.

Al analizar estos deseos podemos observar que son destructivos y conducen a acciones ineficaces. Si dejamos de prestar atención a lo que hoy podemos hacer, mañana no podremos hacer más que hoy, mientras que controlar a otros, sin centrarse en controlarse a uno mismo, no arrojará resultado positivo alguno.

Son deseos que conducen a acciones que acabarán en frustración. Es más saludable construir sobre metas posibles y sólidas.

Si tranquilizamos nuestra mente, los pensamientos se aclararán y aumentará nuestro poder de concentración para examinar detallada y sistemáticamente las cosas tal cual son.

La voluntad, la razón, la emoción, la inteligencia y la intuición, son la raíz de todos nuestros poderes psíquicos básicos.

Aprender cómo mejorarlos y desarrollarlos, es la meta ideal más objetiva e inmediata. Estos poderes son inmediatos, evidentes, obvios, simples y enteramente a nuestro alcance para que podamos experimentar directamente con todos ellos.

La transmisión del pensamiento o levitar, son fenómenos que puede que nunca lleguemos a vivenciar. Es un error concentrarnos en hechos extraordinarios, contradictorios, todavía no aceptados científicamente, lo que significa que no pueden ser todavía universalmente reproducibles, cuando al mismo tiempo ni siquiera podemos detener el río inquieto de nuestros pensamientos internos.

Primero hay que aumentar la concentración, empezar a reconocer nuestros distintos fenómenos mentales, aprender cómo surgen y cómo cesan, qué los causa, explorar el espacio de la mente y extraer nueva experiencia y conocimiento.

Esta información cooperará en la creación de una imagen más precisa de nuestra identidad psicológica transitoria y trascendental.

Desde luego, no soy contrario a todo intento científico serio por explorar el fenómeno integral de la conciencia, donde los poderes psíquicos, de poder verificarse y desarrollar una teoría lógica que los explique, juegan el rol de probar las posibilidades de existencia de la conciencia extracerebral.

Esto encierra un conocimiento valiosísimo y capaz de abrirnos la puerta hacia caminos de evolución todavía desconocidos. Y recordemos que evolucionamos en la medida que podamos hacer más conscientes las posibilidades totales de experiencia y por tanto, de existencia.

109:- ¿Recuerda usted sus vidas pasadas?

Buda Maitreya:- Si tomamos el pensamiento presente y lo hacemos retroceder hacia el anterior, inmediatamente conectado con él, podemos explorar experiencias pasadas almacenadas en nuestro subconsciente profundo. El retroceso puede llegar hasta la experiencia en el útero materno y luego todavía más atrás.

Esta técnica permite imaginar el recuerdo de vidas pasadas. Nótese que empleo el término imaginar, porque el resultado de lo que obtengamos, está dentro de la frontera de lo subjetivo.

Cuando poseemos el conocimiento de algún tema en forma instantánea, sin que nuestra mente haya tenido contacto previo alguno, es usual pensar y relacionar esto con la posibilidad de vidas pasadas y de información acumulada en nuestro sustrato espiritual.

También es posible que hayamos podido adquirir tales conocimientos mediante la vía de la telepatía subconsciente.

Cuando era adolescente me entretuve un tiempo con estos experimentos e imaginé mis vidas pasadas. Pero comprendí que las experiencias y condiciones de otras vidas, quedan en el pasado, y que uno debe concentrarse en los requerimientos y oportunidades presentes para avanzar.

Es una situación similar a la de los cazadores de vida inteligente extraterrestre, la cuestión válida es aprender a cómo ser más inteligentes de lo que ahora somos, no simplemente probar la existencia de una inteligencia superior a la nuestra.

Y cuando hacemos esta exploración reflexiva llegamos a la conclusión que de existir una inteligencia superior no humana, necesariamente han aprendido a controlar la evolución.

 Respecto al tema de las vidas pasadas, existe una prueba relativa vinculada a las terapias regresivas que son empleadas para resolver conflictos de la personalidad que no encuentran causa en la historia presente del sujeto.

Así la memoria retrocede hasta localizar vívidas experiencias de vidas pasadas, donde ocurrieron episodios traumáticos. A primera vista los resultados pueden parecer espectaculares, pero no hay que apresurarse en las conclusiones, dado que sabemos muy poco sobre el real funcionamiento integral de la mente subconsciente y de la fase del inconsciente colectivo profundo.

En el universo todo se conserva, el total de energía se mantiene en forma constante. De modo que no es imposible que la materia, en su aspecto del tejido de espacio-tiempo, conserve la huella de cada conciencia humana que ha vivido sobre la Tierra.

Si esta traza de memoria psíquica sobrevive de algún modo, contenida por las mismas fuerzas naturales, no es imposible que una mente humana viva pueda establecer algún contacto y recibir una descarga de esta impresión de memoria correspondiente a alguien del pasado.

 Otro interrogante está relacionado con el nivel de superpoblación, cada vez más, somos más y nos acercamos a un punto en el que la cantidad de personas vivas sobre el mundo superará a la de todas las personas muertas.

Entonces ¿todos estos cuerpos y mentes, encarnaron alguna vez anterior y cómo es posible que lo hayan hecho si ahora hay muchos más que todos los que vivieron antes? ¿Existen por tanto, almas o espíritus humanos nuevos, recién salidos de fábrica?

La respuesta que intentan algunos es que provienen de otros mundos, pero ¿por qué sólo tienen recuerdos humanos entonces? Lo que tenemos es una serie de hipótesis, sin métodos adecuados de verificación, por lo tanto, es menester imaginar y crear los métodos más rigurosos posibles para someter todas estas ideas a experimentación controlada.

Hay que dejarse de hablar y someter a investigación todas las hipótesis de modo de ir descartando una por una las falsas, hasta descubrir las verdaderas.

La pregunta esencial es ¿el cuerpo crea a la conciencia o alma, o es el alma o conciencia, la que crea al cuerpo? ¿Cómo se establece el contacto entre la conciencia y el cuerpo, depende del crecimiento y desarrollo de la estructura neuronal, qué factores intervienen? Son preguntas básicas para las que todavía no tenemos una respuesta científica coherente y suficiente, por esto mismo debemos repetirlas y someterlas a investigación hasta responderlas a entera satisfacción racional y lógica.

Hay que abandonar el facilismo de afirmar que estas preguntas trascendentales están fuera de la frontera de la ciencia, en tal caso, expandamos la frontera. Es necesario que podamos realizar el esfuerzo conjunto y asociado correcto, para salir de la oscuridad.

No podemos permitirnos no saber, porque no saber pone en peligro la continuidad inmediata y futura de toda nuestra especie.

Consideremos que probar científicamente, por ejemplo la teoría de la reencarnación, supone que luego seremos capaces de desarrollar técnicas que nos permitan controlar el proceso.

Es infantil que nos encasillemos en ideas opuestas, por un lado los que opinan que la materia crea a la conciencia y por el otro, los que sostienen el postulado contrario. De ambas partes deben hacerse los esfuerzos necesarios para comprobar sin duda alguna sus teoremas fundamentales.

Mientras no sepamos esto, no podremos comprender plenamente el fenómeno de la vida y por tanto, no podremos controlarlo y cooperar inteligentemente en su evolución futura.

Caeremos en callejones genéticos sin salida alguna, nuestra especie degenerará y podrá encontrar la extinción segura. Y nuevamente debemos comprender que estos niveles de investigación requieren presupuestos acordes.

Es absurdo que asignemos millones para perfeccionar un nuevo shampoo, cientos de millones o mil millones de dólares, para la creación de una nueva molécula para ser usada en la medicina, y no queramos invertir medio centavo en Investigación y Desarrollo sobre los temas y preguntas fundamentales.

Por distintos mecanismos la Humanidad progresa ahora hacia su extinción futura, corregir el rumbo requiere que obtengamos conocimiento preciso sobre la razón de nuestra existencia.

Estamos sobre el mundo y todavía, pese a toda nuestra tecnología y ciencia, no sabemos exactamente por qué estamos, ni qué nos trajo al mundo. ¿No opina usted que debemos esforzarnos más por saber al menos esto?

110:- Usted no parece inclinado a afirmar nada, ¿es así?

Buda Maitreya:- Afirmar lo que está basado únicamente en mis creencias personales, es un disparate. Si creemos en algo, debemos estar dispuestos a someterlo a prueba rigurosa y a investigación metodológica.

Que muchos o todos puedan creer en un disparate, no cambia la naturaleza de ser de tal disparate. Necesitamos la fe para vivir, pero la fe iluminada por el saber.

En la medida que podamos ir avanzando sobre el fondo de nuestras creencias, evolucionaremos positivamente en forma social y colectiva.

La voz del materialismo ha acusado que la religión es el opio de los pueblos. Bueno, cuando vivimos condicionados bajo creencias ciega esto es así.

Por tanto, abandonemos nuestra actitud de apego ciego a todas nuestras creencias espirituales y avancemos paso a paso, volviendo a experimentar e investigando a fondo todo.

Poseemos el método científico, usémoslo. Si mejoramos nuestras creencias, mejoraremos la psicología social y nuestra conducta podrá evolucionar más fácilmente. Las viejas estructuras del pensamiento religioso que hemos heredado del pasado histórico universal, y que se conservan en forma de creencias, ya no parecen responder adecuadamente a todos los desafíos modernos.

Es señal de que debemos reanudar el esfuerzo y realizar la investigación por nosotros mismos.

Las verdades expresadas por los profetas y los santos del pasado, debemos revisarlas a la luz de la ciencia actual.

Si aplicamos los mismos métodos transmitidos por la tradición oral y escrita desde el pasado y no obtenemos resultados, justificadamente podremos dudar de tales verdades o de la fidelidad del método transmitido.

¿Dios existe o no existe, el alma existe o no existe?, hay que averiguarlo y los razonamientos sin prueba son inválidos.

En los últimos 500 años ha tenido lugar un crecimiento exponencial del conocimiento sobre la materia, sabemos con exactitud cómo se desarrolla el embrión humano, los factores que intervienen en la fecundación, las distintas fases en la evolución del feto. Pero no hemos podido avanzar en la misma medida en cuanto a la comprensión plena del fenómeno integral de la conciencia.

La psicología y la psiquiatría modernas se limitan al estudio del yo psicológico como objeto, no como sujeto.

El nuevo campo que es necesario explorar científicamente, es el de la telepatía. Esto ampliará nuestro conocimiento del ser y nos permitirá deducir las leyes de la conciencia extra física.

Si hemos de asumir el control sobre nuestra evolución inmediata futura, aumentar y precisar nuestros conocimientos sobre el potencial y técnicas que permitan la telepatía, es un primer paso en la dirección correcta.

Existen determinadas escuelas de la psiquiatría que simplemente niegan la posibilidad de la telepatía, pero hay prueba científica suficiente acumulada que sí la confirma. Seamos capaces de implementar programas de experimentación abierta y colectiva sobre la telepatía, de forma de abrir, acumular y compartir este conocimiento. Y en la medida que pueda progresarse, la mayor información permitirá la creación de nuevas técnicas para aplicar masivamente estos conocimientos.

Para resolver los grandes conflictos que amenazan la continuidad de la Humanidad, sólo nos queda evolucionar, debemos aceptar el reto para vivir.

El sistema de vida de mercado de masas que hemos creado, no sólo degenera en injusticias sociales y en una gran insatisfacción colectiva, también amenaza con destruirnos a gran escala, dado que es el motor de todas nuestras acciones en contradicción con el equilibrio de la naturaleza.

Actualizar nuestro conocimiento sobre el potencial de la mente humana, es la forma más segura para cambiar el sistema que usamos para comunicarnos y establecer transacciones.

El hombre ha aprendido a dominar las fuerzas naturales, ahora nuestra evolución ha dejado de depender de factores externos, depende solamente de nosotros mismos y de nuestra mayor capacidad para procesar información.

El hecho que nuestro cerebro se haya mantenido estacionario durante los últimos miles de años no significa que siempre será así, las mayores presiones evolutivas pueden reaparecer y ocasionar mutaciones que podamos controlar voluntariamente.

En la medida que aprendamos a usar correctamente todo el potencial de la mente humana, necesariamente causaremos un nuevo nivel de su evolución y la percepción de la conciencia se ampliará.

Pero estos pasos deben darse con el espíritu de un profundo respeto por la vida y una sólida solidaridad global, de lo contrario activaremos fuerzas contrarias y lo que produciremos son nuevas vías de involución futura, trampas de las que nuestra especie no logrará salir.

No basta el sólo espíritu de curiosidad científica, es necesario el imperio del amor sincero de los unos por los otros como guía segura de todo el camino que, en conjunto, debemos y estamos por emprender.

111:- No pensé que el estudio y práctica de la Vipassana me obligaría a revisar todos mis conceptos…

Buda Maitreya:- Aumentar la atención sobre nosotros mismos, necesariamente derivará en someter a observación y juicio al conjunto de nuestras creencias. Esto ha sido siempre así.

Si la concentración se incrementa, la mayor claridad mental progresa y esto nos permite ver todos y cada uno de los contenidos de nuestra mente con mayor exactitud.

La revisión se transforma en un proceso automático y necesario. Automático porque se realiza sin esfuerzo, pero en forma totalmente lúcida y consciente.

112:- Si durante la práctica tengo recuerdos recurrentes e insistentes, así como una imaginación muy activa, ¿cómo debo proceder?

Buda Maitreya:- En sus inicios el proceso meditativo puede ser muy espectacular, dado que la mente mantiene su inercia de funcionamiento y se niega a desacelerarse. Cuando uno observa pensamientos de su pasado, debe hacer la notación “la mente recordando”, si son del futuro “la mente imagina” o “la mente planea”.

No debemos enfocar la atención sobre estos objetos irreales, sin tensión y en forma relajada debemos volver nuestra concentración de la observación, hacia los objetos puros que pertenecen al campo del momento presente inmediato.

Debemos volver nuestra atención plena hacia la realidad de la acción que acontece en el momento presente, como es la respiración, el movimiento del abdomen, los puntos de contacto con el cuerpo físico, las percepciones sensoriales.

Si los objetos mentales irreales reaparecen, la comprensión clara los registra y así la atención plena puede regresar a la observación del objeto puro que nos pone en contacto consciente con el momento real presente.

Si los recuerdos y la imaginación continúan agitados y se convierten en fuerte distracción, la comprensión clara debe simplemente observarlos hasta que desaparezcan tales estados.

Cuando se comprende que no corresponden con el momento presente, la mente pierde interés en permanecer atada a todos estos objetos irreales y vuelve sobre la observación del hecho presente.

Si los objetos irreales permanecen, y la atención plena no logra desalojarlos, entonces puede cambiarse la postura o limitarse a cambiar la frecuencia respiratoria y así concentrarse nuevamente en la observación atenta y relajada del ritmo respiratorio. Cuando la atención plena se desarrolla correctamente, rápidamente logra desalojar los objetos irreales del foco de la conciencia y estos procesos se detienen completamente.

113:- Si me encuentro afectado por un fuerte dolor emocional, este reaparecerá incrementado durante la práctica, ¿cómo lo deshago?

Buda Maitreya:- Es correcto que la práctica de la concentración de la atención incrementa los contenidos de nuestra conciencia, especialmente los dolores emocionales intensos.

El sufrimiento mental aparece al recordar momentos del pasado o imaginar momentos del futuro, siempre dentro de un momento presente. La condición fundamental es, entonces, el momento presente, para que el sufrimiento se produzca.

Un recuerdo aparece y tiñe a la conciencia de alguna emoción intensa, esto agita toda la mente y causa un desequilibrio en el balance mental.

Todo se apoya en el momento presente, y donde tiene origen la experiencia de dolor, es en donde puede terminar.

El dolor mental sólo termina cuando el apego hacia determinado deseo, es convertido en desapego y la causa del sufrimiento es así eliminada.

Esto sólo puede obtenerse mediante la atención plena. Si el apego por el deseo que es causa de la raíz y semilla del sufrimiento experimentando, es fuerte, la atención plena no podrá mantenerse observando los objetos puros contenidos en el momento presente. Lo que hay que hacer es enfocar la concentración sobre la causa del dolor mental, observar las consecuencias completas del deseo transformadas en semillas de sufrimiento y transformar el apego en desapego.

Si la causa del dolor mental es odio, la concentración debe realizarse en reemplazar esta reacción por amor y perdón.

Pero, en realidad, la causa de todo odio es sólo apego por el deseo, el odio es por tanto un efecto y sólo podrá ser removido por entero si es desalojada su causa de nuestro sistema mental.

En la medida que más practicamos las distintas rutinas de meditación y la técnica de la Vipassana, nuestra mente progresa en desapego hacia todas las formaciones mentales y materiales, por lo que disminuyen las posibilidades de experimentar recurrencia en dolores mentales intensos.

Entonces, la observación relajada de la causa real de nuestro sufrimiento, deshace el apego hacia lo que nos ata con el dolor mental.

Interrumpe la continuidad de esta acción automática y la extirpa de todos nuestros nuevos momentos presentes futuros.

Para entenderlo mejor, una parte de nuestra conciencia se mantiene aferrada a un objeto que es causa de sufrimiento, pero la raíz del dolor no está en el objeto en sí, sino en esa parte de nuestra conciencia que se resiste a abandonar el objeto.

Mediante la concentración atenta, nos disponemos a observar relajadamente esa parte enferma de nuestra conciencia y al reconocerla como enferma, localizamos el pensamiento subconsciente que la forma y dejamos de repetirlo, suprimida la causa real y efectiva del sufrimiento, el dolor mental desaparece con la misma rapidez e intensidad que podamos suprimir el pensamiento que lo origina.

114:- ¿Qué debo hacer cuando los dolores físicos y la somnolencia me invadan durante la meditación?

Buda Maitreya:- Al sentir dolor durante la práctica, la atención plena registra el evento y regresa a la observación del objeto básico, que actúa de ancla en el proceso.

Si el dolor es muy intenso, lo natural es reacomodar la postura sin salirse del estado de atención plena.

Por lo que se suceden una serie de anotaciones mentales sobre tales ajustes de la postura, anotaciones tanto de los movimientos corporales, como de los estados mentales asociados que surjan espontáneamente desde el fondo mental.

Se debe procurar la posición más relajada, donde el dolor no aparezca frecuentemente. Si el dolor es intenso y persistente, esto causa distracciones de la concentración y la meditación no progresa.

La idea no es controlar al dolor, porque se produciría un esfuerzo colateral durante la meditación y la atención plena cesaría de fluir naturalmente.

Bajo esas circunstancias uno puede realizar varias respiraciones completas, con retención de la respiración y tensionando fuertemente todos los músculos y luego expirar lentamente.

A mayor tensión, mayor relajación posterior y menor dolor corporal. Otro método es superar el apego al dolor, entonces el mismo desaparecerá del foco de la atención y no podrá interrumpir la práctica.

La Vipassana requiere sólo de la concentración momentánea para enfocar la atención plena de la mente sobre las formaciones mentales y materiales, momento a momento. Por lo que resulta muy importante superar todo aquello que interrumpa la continuidad de la concentración momentánea.

Otro problema es el exceso de concentración, cuando esto sucede no estamos practicando Vipassana, sino meditación de concentración, hay que estar atentos para poder notar tales excesos y la desviación de la naturaleza de la técnica.

Cuando este desvío tiene lugar, la atención plena se debilita y se pierde claridad de observación sobre los objetos y pérdida de fijación de la mente sobre los mismos. Estamos forzando el proceso, por lo tanto nos cansamos más fácilmente y el mayor desgaste nos ocasiona el efecto de entorpecimiento y oscurecimiento de la mente.

Es común que al inicio de la práctica se experimente somnolencia. Se debe convertir este estado mental en objeto de la observación por parte de la atención plena, hasta que desaparezca por completo.

Si la somnolencia es muy fuerte, uno puede lavarse la cara o realizar ejercicios psicofísicos adecuados, especialmente respiratorios. Luego volver a practicar.

115:- ¿Qué diferencia hay entre meditación de introspección y de concentración?

Buda Maitreya:- La meditación de introspección se limita a observar el fenómeno y no interviene, mientras que la meditación de concentración tiene por objetivo causar el fenómeno.

Simplemente observando, uno no realiza esfuerzo adicional, no intenta controlar a la mente, no fuerza ninguna parte del proceso.

Pero lo que sí hace es desconectar la atención de todas las partes involucradas en el fenómeno, y esto interrumpe la identificación con cualquiera de las formaciones mentales y materiales.

Las impresiones mentales subyacentes y los deseos pierden poder para arrastrar la mente y la conciencia, y se debilitan hasta deshacerse.

Al desarrollarse la atención plena, uno experimenta un aumento de la conciencia momentánea, uno está progresivamente más despierto ante los procesos de cambio del presente, puede percibirlos y por tanto conocerlos con mayor claridad y precisión, esto desarrolla mayor control de situación momento a momento.

Además de calmar la mente, la Vipassana es un entrenamiento constante de la conciencia despierta, lo que nos permite una acción más lúcida sobre el mundo que nos circunda.

Por su parte la meditación de  concentración se realiza con esfuerzo, dado que primero hay que frenar y contener la corriente de todos los pensamientos para concentrarse sobre un único objeto.

Esta acción genera una reacción en sentido inverso contrario, que se manifestará en algún momento posterior a la concentración.

Este modo de usar la fuerza de la concentración, causa un incremento del aspecto dualista de la mente, intensifica el fenómeno en lugar de detenerlo.

Y esta mayor energía para poder ser voluntaria, consciente e inteligentemente conducida, requiere que antes sepamos cómo hacer cesar el proceso mental íntegro. Por esta razón enseño y recomiendo el aprendizaje de la Vipassana, tal como nos ha llegado desde la fuente de la tradición búdica, como paso previo al aprendizaje de la meditación de concentración yogui.

Para que se comprenda claramente: mediante la Vipassana aprendemos a controlar la fuerza, mediante la meditación de concentración a generar la fuerza.

116:- ¿Cuáles son los fundamentos de la atención plena?

Buda Maitreya:- Aquí nos encontramos nuevamente con un gran interrogante. En neurofisiología hemos ubicado el centro neuronal de la atención, pero todavía no sabemos con exactitud qué es la atención.

De la atención depende todo el fenómeno de nuestra conciencia: la voluntad, la inteligencia, la emoción, la razón y la intuición no serían posibles sin la presencia de la atención.

Ella es la energía que pone en marcha toda la maquinaria del cerebro. Y en la atención aparecen dos fases superpuestas, una es la atención en foco relacionada con la conciencia en estado de vigilia.

Según como sea el foco consciente, será lo que la conciencia perciba momento a momento. Pero también está la atención sin foco.

Podemos estar leyendo y no prestando atención al sonido de una música en el cuarto contiguo, pero la atención sin foco la percibe y la información queda registrada sobre una capa de la mente subconsciente.

No sabemos exactamente cuál es el límite de la atención sin foco y si este límite puede ampliarse. Debido a que toda fuerza en el universo se transmite y toda fuerza puede ser convertida en información, la atención sin foco potencialmente sería capaz de recibir una cantidad inimaginable de información, la que de algún modo sería almacenada en forma compactada en alguna capa profunda de la mente.

Aparentemente el proceso de percepción y registro realizado por la atención, aparece vinculado con la estructura de pensamientos del yo psicológico, por lo que de acuerdo con esta estructura interna, sería filtrada la información y el cerebro se limitaría a procesar únicamente la información correlacionada con esta estructura.

Se produce una selección natural y automática sobre el volumen total de información, de forma que esto no agota la capacidad cerebral funcional.

Se deduce de esto que existe una interdependencia entre la atención y la estructura del yo psicológico, de modo que si la identidad es alterada, el funcionamiento de la atención responderá en la misma medida.

Por lo tanto, la atención en foco consciente, puede ser graduada en forma voluntaria. De acuerdo con la tradición, el Buda Gautama estableció cuatro fundamentos de la atención plena. 1) Observación del cuerpo en el cuerpo. Esto quiere decir concentrar la atención para lograr percibir o ver claramente qué es lo que actúa para hacer que el cuerpo se mueva.

Todo movimiento corporal es material, una formación material, la parte del cuerpo que se mueve también es una formación material. Pero lo que logra que el cuerpo se mueva es una formación mental, es la acción de la mente la causa de la transformación material en el cuerpo.

Concentrando la atención sobre los movimientos del cuerpo, puede verse la acción de la mente actuando detrás.

Y al observar la acción de la mente, pueden verse claramente las intenciones que impulsan a la mente a actuar.

De modo que antes de producirse la orden para que el músculo se contraiga, surge una intención en la mente.

En el caso de la respiración y los latidos del corazón, estas intenciones surgen automáticamente y en forma natural y espontánea.

Por detrás de estas intenciones automáticas espontáneas, se encuentra la intención vital de vivir.

La vida se sostiene porque desde el fondo de nuestra mente surge en forma constante la voluntad de vivir y este pensamiento al cesar se reproduce en otro exactamente igual. Este pensamiento es muy antiguo y primitivo, llega hasta nosotros mediante la transmisión de la herencia genética y su origen tuvo lugar hace miles de millones de años atrás, cuando la vida se inició.

Nosotros no lo creamos voluntaria y conscientemente, lo recibimos impreso en nuestro ADN.

Este pensamiento primitivo es lo que dio origen a la evolución. En su nivel más puro, todos los seres vivos sobre la Tierra compartimos este mismo e idéntico pensamiento vital, ha sobrevivido desde la ameba original hasta la era presente y se ha multiplicado en todas las formas vivientes.

Es una forma de programación primitiva y exitosamente eficaz. ¿Qué lo programó, cómo surgió? Comprender científicamente esto puede colaborar en resolver la cuestión de sí hay alma o no la hay.

Esto significa que en el nivel más rudimentario de la vida hay mente, hay pensamiento, hay un surgir, un mantenerse y un cesar.

No es la mente consciente humana, pero es mente, la vida implica mente y si hay mente, hay pensamiento.

La célula por tanto no es sólo el ladrillo del cuerpo, sino también la unidad simple de la mente compleja humana.

El pensamiento primitivo de la voluntad de vivir, no se encuentra alojado en una zona especializada de nuestro cerebro, opera desde el interior de cada célula de nuestro cuerpo y otro pensamiento primitivo más, asociado con el primero, es lo que ordena la cooperación celular que organiza la división del trabajo y la especialización.

Los bioquímicos sólo ven enlaces entre moléculas complejas que acumulan y transmiten la información, pero estas estructuras son la formación física de formaciones mentales acopladas.

Operar sobre los enlaces químicos permite alterar las estructuras físicas, pero operar sobre los vínculos mentales permite alterar las estructuras mentales de la conciencia. Puede argumentarse que fue la evolución de la química orgánica lo que creó la posibilidad de surgimiento de la primera conciencia primitiva, que a su vez imprimió la orden o programación básica de la intención vital de vivir, que luego todos heredaríamos.

Pero esta intención consciente, no es producto de la química, es una operación mental pura y su reproducción requiere de la intervención de un nivel de la mente, no es enteramente automática.

Es decir, en cada repetición o reproducción, hay un chequeo, una verificación, es un proceso de voluntad pura. Y para que el proceso de reproducción se facilite, necesariamente debe coexistir una química relacionada.

De modo que la conciencia, en el momento de surgir sobre la materia orgánica, adquirió la capacidad de interaccionar con la organización de su modelo químico.

La conclusión es que la conciencia depende de la estructura química, tanto como ésta depende de la conciencia.

La observación atenta sobre la verdad de existencia del cuerpo conduce a aceptar la verdad de la existencia de la mente. No hay uno sin el otro. Podemos discutir cuál fue primero, pero no negar la interdependencia entre ambos y la muta capacidad de condicionarse.

Observando las reacciones del cuerpo, aprendemos a ver las causas de todo movimiento en la mente.

El otro punto sostenido por Gautama es: 2) El segundo fundamento de la atención plena es la observación de todas las sensaciones en las sensaciones.

Todo movimiento o cambio en el cuerpo, va asociado con un cambio en la mente. Cada cambio en la mente va acompañado por una sensación básica de placer o de aversión, y una tercera neutra o indiferente.

Estas reacciones de la mente degeneran en apego hacia el placer y en rechazo hacia las impresiones mentales desagradables.

Ambas vías degeneran en dolor y sufrimiento. Por tanto, el apego como el rechazo, son formas de adhesión a las memorias acumuladas de reacciones anteriores y a su reproducción en forma acumulada.

Pero existe una tercera condición de reacción de la mente ante la acción material, que es neutra.

La observación plena de esta condición permite la maduración de la ecuanimidad mental y el desarrollo del desapego como la tolerancia hacia las aversiones.

En la medida que se progresa se reduce el conflicto en la mente y esta puede continuar funcionando normalmente, con menores ocasiones de interrupción y distracción.

El apego y el rechazo se polarizan en las emociones amor-odio, y su descontrol obliga a la mente a funcionar por dentro de la dualidad ilimitada.

El crecimiento de la condición de ecuanimidad, es así la disminución de la dualidad y la liberación de la mente de los pares de opuestos. El principio del fin de la conflictividad y la contradicción.

Esta meta no es fácil de alcanzar, pero al practicar día a día, con constancia y firme perseverancia, se logra percibir el progreso en la mayor estabilidad mental y se logra comprender que el entrenamiento conducirá con el tiempo a un estado de mayor ecuanimidad plena.

¿Por qué seguir meditando: Para no ser arrastrados nuevamente por la corriente de acciones-reacciones internas y externas, y para mantenernos en estado de tranquilidad mental controlada, voluntaria y crecientemente consciente.

3) Observar la mente en la propia mente. Esto nos permite ver claramente la atracción, repulsión o indiferencia que surgen espontáneamente en el fondo mental ante cada nuevo pensamiento.

Estas fuerzas reactivas son las que condicionan la repetición de cada pensamiento armónico o perturbador. La atracción se transforma en deseo, por lo que ante el estímulo renovado el pensamiento que le dio origen se repite incesantemente.

La forma de interrumpirlo es suprimiendo el deseo, pero para hacer esto completamente no es adecuado suprimirlo, porque regresará intensificado, deben observarse atentamente las consecuencias completas directas e indirectas de los deseos que producen dolor y sufrimiento.

Cuando la mente comprende que el beneficio no compensa las perdidas resultantes, el apego al deseo se deshace.

Por su parte, la repulsión se transforma en miedo y el miedo es toda forma de pensamiento en la que consideramos que estamos privados de control.

El miedo causa la asociación del pensamiento con todo aquello, tanto sea externo como interno, que recuerde al objeto de nuestro miedo y en su presencia se experimenta un fuerte desequilibrio mental ante la creencia irracional que el objeto pueda perjudicarnos y hasta llegar a privarnos de la conciencia y hasta la vida.

La técnica en este caso es observar el real poder del objeto de nuestro miedo y al ver con claridad sus debilidades, enfrentarlo para deshacerlo de nuestra mente.

Mientras conservemos miedos, nuestra mente se encontrará privada de su capacidad natural de funcionar plenamente.

Viviremos fragmentados y enfrentados con la realidad, no estaremos integrados con ella y nos resultará muy difícil cooperar, no estaremos capacitados para obtener el máximo beneficio posible del milagro que es vivir.

Todo por culpa de nuestros grandes o pequeños miedos, que pueden parecer insignificantes, pero sus efectos de corto, mediano y largo plazo, son altamente destructivos para el desarrollo creativo de nuestra vida social.

4) Observar los objetos mentales en la mente. Las reacciones internas como la alegría, el desánimo, la calma, la duda, la inquietud, la preocupación y todas las demás actitudes mentales, deben ser observadas como cambios que surgen en el fondo mental y que son causa de mayor o menor perturbación.

Al ver con claridad estos cambios, con atención plena, su continuidad se interrumpe y la mente regresa espontáneamente a su punto natural de mayor estabilidad.

Los cuatro fundamentos de la atención plena son los objetos en los que se concentra la práctica durante la atención sobre las formaciones mentales y materiales.

Al seguir el método en forma constante el meditador se deshace de las atracciones y repulsiones inconscientes y adquiere un mayor estado de estabilidad o balance mental. En forma progresiva entrena su mente en el equilibrio y de esto se desprende el disfrute de un bienestar más estable y como resultado una serena alegría.

117:- ¿Cómo podemos evitar el mal?

Buda Maitreya:- Al mal para evitarlo, antes hay que verlo venir. Por eso, no te duermas. Todo lo que nos llega del exterior, primero se conecta a un nivel profundo con nuestro interior, con el espacio mental.

La semilla o causa se encuentra latente en la raíz de nuestra conciencia, asociada con algún nivel del propio pensamiento, de otro modo el mal no te alcanza.

En la profundidad no sólo se encuentran los pensamientos asociados con el yo psicológico, sino también los de otros que han dejado una huella en nuestro subconsciente, así como los pensamientos inconscientes colectivos, los que son universalmente compartidos por la Humanidad entera en razón de poseer una misma evolución, una acumulación primitiva de distintas fases, y los que se comunican socialmente tanto directamente como subliminalmente.

Para afectarnos, los pensamientos no necesitan ser racionales y poseer una estructura lógica proposicional, basta una determinada percepción, para que un pensamiento se presente asociado.

Cuando repetimos la frase “Conócete a ti mismo”, hacemos referencia a todos los niveles de la mente involucrados, a todas sus capas y potencialidades.

Mientras no las exploremos todas, desconocemos lo que podemos ser en realidad. Por eso, el mal está relacionado con la ignorancia sobre lo que somos, al no saber, no podemos evitar que algún mal nos sobrevenga. Saber es el antídoto contra todo mal.

118:-  ¿A qué conduce finalmente la Vipassana?

Buda Maitreya:- Primero observa al cuerpo y comprende su verdadera naturaleza, luego observa a la mente observando al cuerpo.

Por último, obsérvate a ti mismo, observando todo el proceso y comprendiendo que tú eres su causa y único sostén. 

Lo que tú eres no cambia, lo que varía son los estados mentales superpuestos.

Si calmas uno a uno todos los estados, entonces parecerá que tú no varías. Y te será fácil alcanzar comprensión correcta sobre lo que en ti es permanente.

119:- ¿Es posible cambiar un estado mental por otro?

Buda Maitreya:- La concentración de la atención nos permite desarrollar el poder de la observación. Cuando ya hayan transcurrido unos dos meses de practicar la Vipassana estaremos en condiciones de intentar lo siguiente: recuerde usted sus pensamientos más perturbadores, permita que su imaginación se identifique brevemente con ellos. Seguidamente observe el estado de mayor excitación cerebral, el sentimiento de angustia que experimenta, se ha traducido en una tormenta bioeléctrica en su cerebro. Compare el estado excitado de su cerebro con el recuerdo de su estado relajado y calmado durante la práctica anterior de concentración de la atención.

Comprenda claramente que la sensación de angustia, resentimiento, odio, violencia reprimida y miedo que usted recibe al liberar sus pensamientos más perturbadores, está asociada con una mayor excitación nerviosa en sus neuronas.

Vea claramente como la tormenta cerebral afecta todas las zonas encefálicas y se convierte en una intensa ola de reacción emocional.

Observe paciente y repetidamente todo el proceso, vea la acción y la reacción, levantarse una y otra vez. Y ahora note lo siguiente: si usted logra observar el proceso, no está totalmente involucrado, usted se mantiene en una posición y en un estado independiente del proceso, la ola se levanta pero usted no permite que le arrastre. Ahora recuerde el estado de calma y relajación neuronal durante su práctica rutinaria de la Vipassana, concentre su atención sobre este recuerdo.

Automáticamente la mente reproducirá el estado de menor excitación en su cerebro y su estado mental retornará a la calma completa, en la medida que sostenga su atención.

Repita todo el proceso varias veces: vuelva a enfocarse sobre el pensamiento perturbador, permita la excitación, calme la excitación. Después, de un paso más: nuevamente enfoque su atención sobre el pensamiento perturbador, anule la excitación cerebral, ahora simplemente observe el pensamiento perturbador en su propia naturaleza, sin reacción emocional alguna.

Repita el ejercicio tantas veces como sea necesario, hasta que la reacción emocional no reaparezca más.

Por último observe atentamente su anterior pensamiento perturbador, ha perdido su naturaleza anterior, a usted ya no le perturba más.

Tome nota de esta nueva situación, sea plenamente consciente de esta transformación. Esto es importante, aquí usted ha aprendido a deshacer la fuente de conexión emocional profunda con un pensamiento que antes era perturbador.

No estaba la perturbación en la raíz del pensamiento en sí, sino en su asociación con la reacción emocional profunda e irracional de su propio fondo mental.

Normalmente cuando surgen pensamientos perturbadores en la mente consciente, los reemplazamos por otros, ejercemos un esfuerzo de control.

Pero no anulamos la fuerza destructiva contenida en cada pensamiento perturbador, lo que hacemos es reprimirla, replegarla hacia el fondo subconsciente de la mente, donde se mantiene activa y condicionando nuestro sistema de creencias inconscientes profundas.

Puede que no escape hacia el exterior, pero nos destruye lentamente, socava la posibilidad de que podamos percibir en forma natural y espontánea, afecta nuestra normal comunicación con el mundo que nos rodea.

Cada pensamiento perturbador disminuye nuestro potencial y limita nuestra inteligencia emocional.

Debe usted considerar que si traído a la superficie del consciente, un pensamiento perturbador puede causar un cambio emocional desde la serenidad a la violencia, cuánto más daño hará sepultado en el subconsciente, sin ejercicio de control alguno. En  la medida que usted practique la técnica, uno a uno sus pensamientos perturbadores serán disueltos.

Con la sola intención de la mente de liberar estos fantasmas de su interior, automáticamente se irán presentando, hasta desaparecer completamente.

Pero, no debe intentar hacer esto sin antes haber practicado al menos dos meses la Vipassana en forma constante.

Si usted no logra antes una mayor estabilidad y balance mental, no podrá deshacer sus estados de mayor perturbación anteriores y guardados en su mente profunda subconsciente e inconsciente.

120:- Voy comprendiendo mejor los efectos de la Vipassana. ¿Cuáles son las metas ideales de la técnica?

Buda Maitreya:- Eliminar las obstrucciones y deformaciones mentales es la meta. Vivir libre de los contaminantes mentales, de las impurezas que se acumulan por los hábitos incorrectos del pensamiento y la acción.

La nobleza mental es el resultado de este proceso, la mente equilibrada es el fundamento básico de una mente iluminada, que es capaz de comprender perfectamente las causas y evitar los efectos.

El primer paso consiste en la eliminación de las creencias equivocadas, la duda y el apego a las formas externas de identificación, uno cesa de competir contra otros o consigo mismo.

La segunda fase consiste en la disminución del deseo y el odio. El practicante nota que los impulsos automáticos de su mente ya no son dominantes, ya no le arrastran hacia acciones indebidas.

Durante la tercera etapa el deseo sensual y el odio son erradicados, se corta completamente la conexión con la acción, siguen apareciendo estos impulsos esporádicamente en la mente, pero se deshacen inmediatamente.

Finalmente llega la extinción del deseo, por la existencia sutil con forma y sin forma, la agitación mental desaparece, el ego no contamina más el pensamiento y la acción.

La ignorancia que es el impulso de actuar ciegamente, es erradicada. La Vipassana consiste en el fortalecimiento de la mente, en la amplificación de la conciencia momento a momento.

Esto depende del ejercicio constante de nuestra atención y concentración, no de ningún extraño o Dios real o imaginario. Es una acción y un resultado que depende enteramente de nosotros mismos, por lo que está siempre a nuestro alcance.

Requiere de la instrucción correcta. Para la etapa inicial este simple manual contiene la información mínima necesaria.

Todo ser inteligente y consciente necesita aprender a vivir en estado sereno y disfrutar de paz plena mental, de otro modo experimentará frustración e insatisfacción, que se traducirá en dolor y sufrimiento.

Esta enseñanza de la mente va acompañada por el ejercicio de una voluntad de mayor solidaridad y cooperación con otros.

De modo que el giro de la rueda de la enseñanza pura, estará acompañado por un acrecentamiento natural de los recursos disponibles. Al principio siempre faltan los medios más adecuados.

Debe tenerse en cuenta que la práctica es individual. Una meditación colectiva una vez por semana, indudablemente colabora para perfeccionar la técnica, pero su falta no debe convertirse en excusa para no practicar.

En la tradición budista existen ocho factores para asegurar la erradicación de la causa del sufrimiento-insatisfacción:

1) la comprensión plena y correcta;

 2) la intención o pensamiento correcto;

3) el lenguaje correcto;

4) la acción correcta;

5) la conducta equilibrada;

6) el esfuerzo balanceado;

7) la atención plena equilibrada;

8) la concentración correcta.

Estos ocho pasos comienzan con la comprensión plena correcta, que no se alcanza a desarrollar sin la observación atenta de la causa y efecto de las acciones ciegas apoyadas en la ignorancia.

Lo primero y esencial es aprender a observar, si no observamos no aprendemos, si no aprendemos estamos condenados a repetir el error y vivir en forma irracional, por lo que la causa del sufrimiento-insatisfacción se repetirá indefinidamente.

Las acciones que nos afectan directamente, son las que realizamos nosotros mismos, poseemos la voluntad para dejar de hacerlas cuando comprendemos claramente que no conducen a una mayor felicidad.

Hay acciones de otros que nos rodean que también nos afectan, estas no podemos cambiarlas, pero podemos siempre cambiar nuestras reacciones y condicionar así un cambio en las acciones de otros.

Si una acción externa nos golpea, es porque no la vimos venir, no hemos cambiado de lugar, y algo en nosotros ofrece resistencia al golpe. Estas dos últimas condiciones las podemos siempre cambiar y controlar.

121:- En la vida moderna no se dispone de mucho tiempo libre. ¿Qué aconseja?

Buda Maitreya:- Al principio proponernos 30 minutos de meditación de introspección dos veces al día, al levantarse y al atardecer o antes de dormir.

Hay que proponerse firmemente adquirir este hábito, de lo contrario todo quedará en un conocimiento intelectual inútil. Durante los días libres de trabajo, intentar prolongar la meditación a una hora.

Luego, si las condiciones económicas lo permiten, la persona puede realizar un retiro de meditación y de esta forma dedicar varios días a la práctica intensa. Pero sólo debe hacerlo una vez que se ha afirmado en la práctica.

De otro modo sufrirá un fuerte desajuste al imponerse la disciplina de varias horas por día de meditación. Hay una evolución gradual en la técnica, uno no debe apresurarse, ser paciente y plenamente consciente de la medida de su propio progreso. 

En cuanto a la postura de meditación, recomiendo no intentar las posturas de piernas cruzadas al principio. Si no practicamos intensamente ejercicios de elongación, las articulaciones y tendones se resistirán a la posición y causarán dolor.

Esta sensación de dolor es motivo de una distracción constante para la mente, que todavía no ha aprendido a concentrarse.

Lo conveniente es sentarse en una silla, con ambas palmas sobre los muslos, columna recta, barbilla al frente, ojos cerrados, pies juntos, una alfombra o almohadón entre los pies y el suelo para no hacer masa, mirando al norte o al este.

Luego de dos a tres meses de practicar, entonces sí podemos intentar cruzar las piernas a la usanza oriental y progresar también lentamente. Al principio las articulaciones estarán rígidas y poco flexibles, pero el propio peso de las piernas dobladas irá aumentando la elongación, hasta que los tendones se flexibilicen.

Hay personas que no pueden alcanzar la postura de padmasana del yoga, porque tienen demasiada rigidez. Si no pueden, no deben forzar los miembros, pueden lesionarse gravemente. Hay que usar la prudencia y el sentido común.

Avanzar en todo lenta y progresivamente, lo que importa es la constancia, no el tiempo. Ir paso a paso, no correr detrás de nuevas experiencias más intensas. Se trata de calmar la mente no de jugar a excitarla más. Si la mente no se calma progresivamente y se estabiliza, hay que revisar la técnica y encontrar la falla.

122:- ¿Cómo evoluciona la comprensión clara?

Buda Maitreya:- La ciencia define las palabras que utiliza para cada campo de conocimiento que investiga. Pensamos usando palabras y estas almacenan conceptos. Debemos aprender a definir claramente las palabras que usamos para pensar en cada actividad específica, de otro modo solo lograremos resultados imprecisos.

La tradición budista reconoce una verdad última, que niega la existencia de una identidad permanente que realiza la acción.

Afirma que el ser es un mero concepto y como concepto, carece del atributo del movimiento, que la realidad es sólo el momento y su naturaleza, y que esta verdad última puede ser conocida mediante la atención plena.

Aquí podemos decir que también la afirmación de la no existencia del ser es un mero concepto. La verdad última es que no podemos afirmar o negar todo aquello que no podamos probar científicamente.

Si algo no podemos probarlo, se mantendrá como hipótesis indemostrable y no podremos verificar si es verdadero o falso ese pensamiento.

Podemos sostener la creencia sobre este pensamiento, conservar alguna forma de fe, pero no afirmar o negarlo, porque no podemos demostrarlo.

Dios, la reencarnación, la telepatía, son algunos conceptos que figuran todavía en la categoría de indemostrables, son como tales, sujeto de creencias, no de verdades demostrables.

Esto puede gustarnos o no gustarnos, para cambiarlo hay que poder demostrarlo. Para poder probar la existencia de Dios, primero habría que poder aislarlo de nuestra mente, asegurarnos que no es un efecto del mismo potencial desconocido de la conciencia.

Esto todavía no se ha podido históricamente hacer, y desconocemos si es posible siquiera aislar a Dios de la mente humana.

No sabemos si Dios existe en forma independiente a todo ser viviente. Sabemos que existe en nosotros el pensamiento de Dios, podemos creer que existe, pero no sabemos nada en concreto sobre su real naturaleza.

Mal puede el budismo afirmar creencias sin poder demostrarlas teórica y empíricamente.

Las técnicas de concentración de la atención y la mente funcionan independientemente de las doctrinas que las rodean, tanto en el budismo como en el yoga.

Lo que siempre puede hacerse es dejar las doctrinas a un lado y experimentar con las técnicas hasta el límite de la experiencia que nos permitan. Comenzar de cero, desde una actitud despojada de creencias sin fundamento científico.

123.- ¿Es lícito buscar poderes psíquicos mediante la meditación?

Buda Maitreya.- Las personas practican meditación por motivos diversos, para comprender sus procesos internos, antes debemos conocer con detalle sus historias personales.

Están los que buscan superar una adicción, una obsesión, un conflicto subconsciente, mejorar su salud mental y física o buscan el poder psíquico.

La Vipassana no es una técnica para conectarnos con el más allá, sino con el más acá. Si la práctica es correcta produce ecuanimidad y un estado mental sereno y estable. Este es el efecto deseable, todo otro objetivo es una desviación y una invitación a caer en un mayor desequilibrio.

Miles de personas en el mundo practican meditación, si el objetivo es alcanzar el desarrollo de poderes psíquicos, pronto se desanimarán y se sentirán frustrados, porque el que no posee sensibilidad extrasensorial innata no podrá desarrollar aquello que no posee.

Debe reflexionarse si la paz plena no es en sí el mayor poder posible y el estado mental más atractivo para convertirlo en nuestro centro de actividad permanente.

Leer las mentes de otros, levitar y todas esas cuestiones puede parecer interesante, pero sin paz plena ¿de qué sirven?

Y además, sin paz plena totalmente establecida en nuestro fondo mental, cómo podríamos controlar tales capacidades o poderes, lo más posible es que nos perturben y desequilibren, en lugar de permitirnos ampliar el conocimiento de la realidad. Entonces, la claridad mental, el desarrollo de la concentración de la atención y fundamentalmente la paz, tranquilidad y serenidad de la mente, es el verdadero objetivo en la práctica constante de la Vipassana.

124.- ¿Cómo saber si estamos progresando en la técnica?

Buda Maitreya.- Es bueno realizar un chequeo a cada tanto, cuando uno lo considere necesario. El progreso en la práctica conduce a un estado mental en el que uno se plantea que la técnica ya es inútil, que no produce ningún efecto nuevo.

En ese momento se corre el riesgo de abandonar la práctica, la mente sedienta de nuevas experiencias quiere abandonar la disciplina, cuando ésta no le promete más novedades.

Bajo esas circunstancias podemos hacer pequeños experimentos, como por ejemplo dejar de meditar por las noches o las mañanas y cotejar los resultados.

Es posible que tengamos sueños más activos e inquietos, y que durante la jornada experimentemos emociones más vívidas, con mayor poder para arrastrarnos.

Ahí tendremos la prueba de lo que nos sucederá cuando abandonemos la práctica, volveremos a caer bajo el poder de los contrastes emocionales recurrentes y progresivamente iremos perdiendo control sobre nuestros actos, quedando más dominados por las circunstancias variables que bajo la guía de nuestra voluntad. Nuestro estado mental interno irá perdiendo estabilidad y la claridad del pensamiento se irá entorpeciendo.

Al observar estos efectos se acrecienta nuestra confianza interna en los resultados de la técnica y en la medida que comprendemos que la misma permite la estabilidad mental, lograremos continuidad en la disciplina de su práctica constante y las dudas se despejarán.

125.- ¿Cuándo aparece el deseo por mayores resultados, qué debe hacerse?

Buda Maitreya.- Prolongar la práctica, pasar gradualmente de 30 minutos a una hora. Las tensiones físicas y mentales que acumulamos durante el día, demoran en ser desalojadas.

Cuanto más tiempo podamos permanecer en meditación más profunda será la relajación resultante y mayor tranquilidad de mente podrá alcanzarse y disfrutarse.

Y antes de salirnos de la práctica, debemos intentar cultivar el hábito de examinar nuestras actividades futuras para la jornada de ese día, a los fines de planificarlas mejor, usando de la mayor tranquilidad disponible, revisando las acciones y resultados del día anterior, para aplicar con mayor eficiencia lo aprendido.

Así la práctica no sólo es un momento de auto observación de la propia conciencia, sino también un tiempo para poder pensar con mayor claridad y precisión, los asuntos venideros de ese mismo día, si la meditación es matutina o del día siguiente, si la meditación es nocturna.

No debemos meditar para abstraernos de nuestras responsabilidades y deberes sobre el mundo, sino como una acción positiva que nos permita mejorar la ejecución de todas nuestras actividades diarias.

Si hacemos esto, no evadiremos nuestro compromiso con la realidad, sino que tendremos mayores herramientas para realizarlo con eficiencia. Caso contrario, corremos el riesgo de convertir el tiempo de meditación en una adicción negativa para escaparnos del mundo y de nuestra realidad, cayendo en el pantano de creencias retroalimentadas por nuestra imaginación descontrolada.

La meta y la conducta debe ser contactar el más acá, no el más allá. Porque en la medida que podamos percibir con total claridad el más acá, estaremos en mejores condiciones para resolver todo problema que se nos plantee en el mundo real y objetivo cotidiano.

Y esto, es lo deseable, poder desarrollar la capacidad de dar mejores y más inmediatas respuestas a los problemas que surgen en el acontecer diario.

126.- ¿Cuál es la fisiología de la atención?

Buda Maitreya.- Es un tema que cualquiera puede ampliar revisando bibliografía científica actualizada. Pero, debe tenerse en cuenta que el conocimiento científico está sujeto siempre a revisión, lo adoptamos como el más creíble y fiable, pero podemos observar que al pasar los años una teoría nueva reemplaza a la anterior y procedimientos basados en la teoría antigua quedan automáticamente desacreditados. Sabemos que el fenómeno de la atención existe y que mediante la concentración puede intensificarse y desarrollarse. Esto es suficiente para la práctica de la Vipassana.

Para hablar de una fisiología de la atención dependemos del conocimiento científico alcanzado, el cual no es fiable en grado absoluto y es pasible de contener error.

Si no es imprescindible este conocimiento para la técnica, es preferible no hacer depender la misma de éste.

Otra situación es cuando se da en el marco de investigaciones científicas precisas, bajo condiciones controladas.

Pero, siempre debemos recordar que el saber científico no deja de ser un sistema de creencias demostrables, lo cual no implica que sea perfecto ni correcto.

Como sistema es una mejor aproximación a la realidad, pero no garantiza total correlación con la realidad, no contiene certeza absoluta de ser verdadero y las premisas de las que parte son siempre indemostrables.

127.- ¿Cómo medir la evolución de la atención plena en nuestro progreso personal?

Buda Maitreya.- Una mente no entrenada continuamente salta de un pensamiento a otro. Desde este punto de partida inicial, el practicante experimentará un flujo constante, como un río de pensamientos internos sucesivos que se van presentando ante el ojo de su concentración de la atención.

Gradualmente el río se irá calmando, hasta llegar un punto en que se convierta en un lago o estanque calmado, con alguna que otra onda irrumpiendo ocasionalmente la total tranquilidad.

En esa etapa la persona ya no está condicionada a la reacción, llega el estímulo o acción y puede suprimir o contener la reacción.

Ya no es fácilmente arrastrada por la corriente agitada de los pensamientos incontrolados, éstos se han aquietado y tienden a conservar la inercia del mayor reposo.

La técnica permite observar un objeto a la vez y permanecer atento a cada movimiento de la mente, aumentando la comprensión sobre su actividad y funcionamiento.

Esta observación ocasiona que el flujo mental se desacelere y el cerebro descanse y se relaje.

 A menor velocidad es más fácil estudiar los movimientos mentales internos y comprender la sucesión de las operaciones que los componen.

Se puede observar con claridad el surgimiento, el mantenimiento y el cesar de los distintos objetos materiales y mentales.

Se logra percibir que los objetos son impermanentes y que en su propia naturaleza son interdependientes del funcionamiento cerebral. Es decir, todos los objetos materiales y mentales son creaciones del procesado cerebral.

Lo que llamamos conciencia es el resultado de una serie compleja de procesados superpuestos, que se suceden a una velocidad relativa muy alta, como el zizagueo de un haz electrónico sobre la pantalla de un monitor de PC o un televisor, que crea la ilusión de una imagen compuesta completa.

La imagen surge como un fenómeno supeditado a un momento, a un transcurrir del tiempo más retardado, cuando en realidad las partes de la imagen están cambiando a una muy alta velocidad constantemente.

La imagen de la conciencia, funciona en forma semejante y está sujeta a un retardo temporal, que permite la composición integral de todos los elementos rápidos que la componen.

Y el televisor puede estar encendido o apagado, cuando está apagado no hay producción de ilusión de imagen. De igual modo, cuando el cerebro está relajado y casi inactivo, no hay ilusión de conciencia que diferencie objetos materiales puros de objetos mentales puros. Predomina la indiferenciación.

La mente se encuentra en reposo y puede ser conocida en su propia naturaleza, no existe conciencia de realidad como fuerza repulsiva desde este centro.

¿Qué se obtiene con esto? La posibilidad de comenzar a dominar todo el proceso del cerebro activo, de poder intervenir directamente sobre la formación de los objetos materiales y de los objetos mentales.

Comprender cómo la mente coparticipa en la creación proyectiva de la realidad que experimenta, e ir adquiriendo gradualmente capacidad para participar voluntariamente de esta actividad.

Esto se traduce en dejar de ser objeto de la acción para pasar a convertirnos en sujeto de la acción. Mientras no podamos intervenir sobre el funcionamiento cerebral automático, no poseemos libre albedrío real y concreto, reaccionamos en forma condicionada y nuestra voluntad es ilusoria, carecemos de poder de elección real.

Por tanto la evolución de la atención plena puede medirse por el grado de tranquilidad y estabilidad mental alcanzado, así como el mayor poder de decisión para ser actor del propio destino.

128.- ¿Puede el procesado de la conciencia acelerarse?

Buda Maitreya.- Tanto el Yoga como el Budismo buscan la cesación mental bajo distintos métodos, deteniendo la mente, el supuesto es que es posible salirse del fenómeno y de toda dualidad y observar la existencia desde la perspectiva de lo permanente y no de lo transitorio.

Esta es una posibilidad de la propia estructura del cerebro y del potencial de la mente humana.

Ahora, existe el polo opuesto, la posibilidad de incrementar la velocidad del procesado cerebral o mental.

Bajo ciertas condiciones lindantes con el estado de sueño, el sujeto puede experimentar una serie completa y larga de acontecimientos mentales, como si transcurrieran horas o días enteros, cuando en el tiempo real físico han pasado segundos o fracción de segundo.

La mente, entonces, tiene la capacidad de funcionar en forma ultrarrápida.

Estudiar esta peculiaridad y aplicarla a funciones como el aprendizaje, constituiría un gran avance futuro.

En dos ocasiones experimenté esta mayor capacidad, una en forma voluntaria y otra espontánea e involuntaria.

El tema requiere una pequeña explicación: Los impulsos de los estímulos externos son recogidos por la memoria de corto plazo en primera instancia y luego por la memoria operativa, esto tiene lugar en fracciones de segundo, luego se van sucediendo una serie más de procesos que dan lugar a la cognición.

De esta forma surgen las percepciones de realidad y los pensamientos respectivos asociados.

Lo que llamamos conciencia, acontece en una frecuencia de tiempo determinada, que al parecer se encuentra ajustada a los patrones de tiempo del mismo procesado cerebral. Un impulso, para transmitirse de una neurona a otra demanda una cantidad x de tiempo, como la conciencia es la sumatoria de todos los procesos involucrados, necesariamente tiene lugar en la suma de todos esos tiempos más uno.

De modo que el funcionamiento de la conciencia de vigilia ordinaria, funciona con un retardo de tiempo estable, con respecto a los procesos más rápidos del funcionamiento básico de la percepción.

Por ejemplo, las imágenes visuales del mundo exterior se nos presentan continuas en la conciencia y los movimientos de los objetos también nos parecen continuos.

Pero, esto es una ilusión, nuestro ojo procesa los puntos luminosos, o el estímulo externo y demora una fracción de segundo para hacerlo, de modo que lo que hay, es una serie de imágenes superpuestas en sucesión, creando la ilusión de movimiento continuo. Lo que llamamos realidad, es una reproducción creada por el eficiente computador orgánico que es nuestro cerebro, y la composición resultante se encuentra inteligentemente estructurada para facilitar las acciones de supervivencia.

Para crear la imagen de realidad, el cerebro demora una cierta unidad de tiempo para realizar el trabajo.

La percepción consciente de realidad, basada en esta reconstrucción, necesariamente se cumple en una unidad de tiempo superior.

Por lo que existe una barrera temporal para que la conciencia no participe en la elaboración de la información, sobre la imagen de realidad que se nos presenta mediante los órganos sensoriales.

Sin embargo, cuando la mente está relajada y desconectada de las funciones cerebrales perceptivas, puede la conciencia funcionar a muy alta velocidad.

¿Cuál es el límite de esta velocidad? Por el momento es completamente desconocido, se requiere investigación científica para explorarlo y determinarlo.

Lo que puede deducirse es que entre un pensamiento y el siguiente, existe una fracción de segundo capaz de contener un número prácticamente ilimitado de pensamientos y dentro de este potencial, la conciencia pura, o sea desconectada del cuerpo y sus funciones cerebrales automáticas, podría elaborar información coherente, o conciencia de algo.

El fenómeno se presenta como sueños, pero es debido a que no tenemos conocimiento para poder controlarlo. Si es posible hacer funcionar el consciente en este nivel ultrarrápido, podría lograrse que la experiencia de semanas, o meses enteros, pueda ser procesada en un segundo.

Esto sería totalmente revolucionario, ya no sería tan importante la cantidad de años que un ser humano pueda vivir, sino la intensidad de tiempo consciente que pueda disfrutar.

De acuerdo con la definición de inteligencia, que la relaciona con la velocidad en que un cerebro humano puede elaborar respuestas, la conciencia ultrarrápida equivaldría al desarrollo de inteligencia fuera de escala conocida.

Aparentemente, la concentración de la atención, permitiría acceder a esta mayor capacidad de funcionamiento.

Pero el adelanto estará dado por la conexión de esta posibilidad natural de la mente consciente, con la tecnología digital y producir una interacción entre ambas.

Resulta interesante observar que lo que asociamos con conciencia es el final de la sumatoria de un proceso, sobre el cual normalmente no tenemos la mínima conciencia. Ocupamos una franja de tiempo y sobre ese horizonte, se desenvuelve nuestra voluntad, pero se nos escapan todas las subunidades que integran dicha franja.

Cuando se ejecuta un comando en una PC la máquina sufre un retardo para poder procesar los datos cargados, vemos el entorno gráfico pero no las operaciones lógico-matemáticas que la máquina realiza en  su código fuente.

El sistema en el cerebro humano es muy similar, la imagen de realidad es el nivel en el que opera nuestro consciente, nuestro entorno gráfico, por debajo de éste se encuentran las reales operaciones que hacen posible el pensamiento y la racionalidad.

Y no podemos mejorar la velocidad del entorno gráfico de nuestra mente, o imagen de realidad, mientras no comprendamos al detalle todo el proceso que lo sustenta. Hace falta investigación combinada, poner a prueba las distintas técnicas meditativas y ajustarlas con los conocimientos científicos más avanzados respecto a la estructuración básica de la mente cerebral.

Ahora bien, la conciencia ultrarrápida plantea varios problemas. ¿Por qué el consciente no tiene acceso voluntario a ella? ¿Participa en la construcción del consciente reconocible? ¿La conciencia ultrarrápida funciona todo el tiempo o sólo en condiciones aisladas?

 Aparentemente surge cuando el consciente está desconectado del sistema físico del cuerpo. Hay una lógica en esto, dado que los distintos órganos o subsistemas del cuerpo, demoran un cierto tiempo para comunicarse, la interconexión y el trabajo conjunto consume unidades de tiempo físico.

Esto parece conducir a concluir que la conciencia ultrarrápida posee un soporte diferente al neuronal, o que si responde a un proceso, éste sigue una ruta diferente en la comunicación entre las neuronas.

129.- ¿Afirma usted que la Vipassana puede permitir este efecto?

Buda Maitreya.- La conciencia ultrarrápida es una capacidad natural potencial, que no ha sido estudiada científicamente, ni siquiera se le ha prestado la debida consideración.

La meditación puede colaborar para permitir un control voluntario de este efecto, pero las técnicas en sí deberían ajustarse para esto.

Hasta el presente no ha sido la meta de la meditación realizar el funcionamiento ultrarrápido, sino la cesación mental completa. Las técnicas en sí parecen funcionar, lo que hay que revisar son las teorías y objetivos que las sustentan.

130.- ¿Puede usted dar un ejemplo de conciencia ultrarrápida?

Buda Maitreya.- Es controversial, pero didáctico. Me encontraba trabajando como periodista, en la ciudad de Mar del Plata,  cuando se presentó un grupo de personas, entre las cuales había una mujer que dijo ser descendiente directa de Mahoma.

Era una exiliada iraní, que debió abandonar su país debido a las persecuciones impulsadas por el entonces ayatollah Khoeimeni.

Sentí una cierta simpatía por su causa. Al realizar la entrevista, durante un momento perdí la conciencia corporal, el espacio pareció desmaterializarse y vi delante de mí la figura de Khoeimeni, simultáneamente experimenté una corriente intensa de amor y paz que salía de mí hacia él.

Le hablé y le pedí por la paz. Al salir de ese trance, me descubrí intentando pensar lo que la mujer me decía para tomar mis apuntes, exactamente en el instante anterior al hecho. 

Es decir, todo el episodio tuvo la duración temporal entre un pensamiento y el siguiente.

Días después salió en las noticias internacionales que Khoeimeni había decidido decretar la paz entre Irán e Irak, como consecuencia de una experiencia religiosa personal, en la que dijo haber visto a Dios, como una intensa luz que se le presentó ante él y que le pidió por la paz.

Este hecho fue natural y espontáneo, lo que me llamó la atención es que toda la acción tuvo lugar en una fracción de segundo real para mí, mientras que para Khoeimeni, el mismo hecho, tuvo lugar durante el transcurso del tiempo consciente ordinario. Entonces ¿nuestra percepción del tiempo, está dada únicamente por el funcionamiento o retardo de la comunicación entre nuestros subsistemas de soporte físico?

Esta experiencia me enseñó que la conciencia puede funcionar en una dimensión o velocidad relativa temporal, diferente y, a la vez conectar hechos simultáneos que acontecen en tiempos o velocidades diferentes.

De no haber salido la noticia en los medios, habría olvidado el episodio, dado que al segundo de salir de esa experiencia recuerdo haber pensado que se trataba de un juego de la imaginación.

Esto mismo puede ocurrirnos varias veces, sin que lleguemos a registrarlo conscientemente y oculto bajo el supuesto de puras imaginaciones.

Desconocemos el funcionamiento completo del cerebro y de la mente. Es necesaria mayor investigación precisa. No es un tema menor, si podemos abrir la puerta hacia nuevas dimensiones de la conciencia, esto es equivalente a poder colonizar nuevos mundos.

 Para realmente avanzar se requiere compromiso serio, como el que representó la creación de la organización de la NASA en su momento.

Es irresponsabilidad y completa ignorancia no aplicar fondos suficientes a este campo de investigación, saber cómo funciona integralmente la conciencia, lo que es la mente, si Dios existe o no existe, son temas centrales para una sana continuidad de nuestra civilización.

No podemos dejarlo todo en manos de las creencias religiosas y de esfuerzos humanos personales y aislados. Debemos cambiar la tendencia de esta historia, porque sólo controláremos equilibradamente nuestra creciente tecnología si antes controlamos nuestra conciencia y mente.

Sólo tendremos control si aprendemos a controlarnos. Garantizar la paz mundial y la seguridad futura no pueden concretarse exitosamente si desconocemos la estructura de nuestro ser.

Ignorar los alcances completos de la conciencia, supone una vulnerabilidad extrema en el caso de un futuro contacto con inteligencias extraterrestres. Bajo cualquier perspectiva, de nada nos servirá la máxima tecnología, sin conocernos a nosotros mismos.

Preguntas trascendentales como si Dios existe, qué es Dios, si tenemos alma, si somos inmortales, qué es la conciencia, si la telepatía existe, no pueden continuar relegadas en las grandes religiones o en los gurús y ashrams. Debemos aplicar el método científico a las técnicas de meditación milenarias y ampliar el conocimiento. Dejar las doctrinas a un lado y volver a experimentar. Volver a preguntar todo con la inocencia de un niño. 

131.- ¿En qué consiste la meditación de introspección?

Buda Maitreya.- Mientras no observemos directamente la mente, todo nuestro ser fluirá en una sola dirección, hacia afuera, en conexión con los sentidos sensoriales. Lo dominante será siempre el estímulo y la reacción.

Mantendremos un conocimiento indirecto sobre nosotros mismos, mediante la reflexión sobre nuestras reacciones.

Esta forma de vivir hacia afuera está gobernada por el tiempo futuro, todo se hace no para el presente sino para su disfrute futuro.

Esta contradicción genera tensiones y estrés creciente. Con el tiempo este mayor desgaste crea enfermedades físicas y mentales.

La meditación de introspección es una disciplina que nos permite darnos un tiempo para observar hacia adentro.

Hacer una pausa y detener la corriente inquieta de nuestros asuntos con el mundo, para descansar y echar una mirada sobre lo que pasa en nuestro interior y aumentar nuestra comprensión respecto a la real naturaleza de nuestro ser.

La técnica Vipassana permite eliminar las tensiones y los dolores emocionales que oscurecen la vida consciente.

Podemos ver con mayor claridad la sucesión de pensamientos pasados, presentes y sus tendencias futuras.

Esta perspectiva mejora nuestras posibilidades de hacer elecciones correctas e inteligentes.

Observar los contenidos mentales, momento a momento, sin emociones obstructivas, permite que no seamos arrastrados por las reacciones automáticas.

Simplemente observamos sin juzgar y los pensamientos y sus objetos gradualmente van adquiriendo su valor real, sin sufrir la desproporción sujeta a nuestros deseos e intereses. Este observar sin juzgar, en forma natural y sin esfuerzo, permite que podamos ver las cosas tal cual son y no como queremos que sean.

132.-  ¿Cuáles son las ventajas que pueden adquirirse mediante esta meditación?

Buda Maitreya.- Ver claramente que todos nuestros pensamientos son un entretejido de creencias, que no hay nada totalmente definitivo en todos ellos.

Esto nos permite no ser dominados por los pensamientos, puede parecer trivial, pero es una cuestión verdaderamente decisiva. Si no creemos totalmente en nuestros pensamientos, creamos la posibilidad de poder controlarlos.

Esto nos facilita desarrollar una mente flexible y creativa. En la medida que nos liberamos del apego a las creencias, nuestra naturaleza interna se deshace de las ataduras al deseo y al odio, cuando la reacción de violencia cesa internamente, aparecen el amor, la compasión y la paz, que son nuestro verdadero estado mental natural.

Al aprender meditación la persona logra detenerse y replantearse sus metas de corto, mediano y largo alcance, puede reflexionar y construir mayor coherencia entre los medios y los fines, por lo que se acrecientan las posibilidades de éxito concreto sobre los asuntos enfocados.

Al vivir el momento, al fijarse la conciencia sobre el presente, la persona puede comportarse en forma más inegoísta, debido a que la vida en el presente hace que el tiempo sobre, mientras que la vida hacia el futuro hace que el tiempo falte.

Como disciplina es un entrenamiento de la voluntad, un relajante cerebral, y al disminuir el flujo de pensamientos permite que seamos más lúcidos e inteligentes sobre el contenido de cada pensamiento y podamos ver el conjunto.

La simple observación cambia el patrón de comportamiento mental, sin que la voluntad ejerza un control directo. Es un método eficaz para deshacer la angustia existencial, las emociones violentas, el estrés y las tensiones físicas y emocionales.

Al limpiar la mente de los contenidos de pensamientos, produce el descanso y la sensación de bienestar relajante, actúa por tanto como un sistema de autoterapia o autoayuda, sin necesidad de un operador externo.

La inquietud mental se presenta siempre asociada con deseos obsesivos; al calmar la mente los deseos también disminuyen por efecto y uno se encuentra menos compelido a acciones contradictorias o inútiles, producimos menores desgastes de energía en objetivos imprácticos.

Con mayor tranquilidad mental y menores deseos, las emociones y sus contrastes disminuyen, por lo que las ocasiones para el dolor mental escasean.

La técnica desarrolla la atención, lo que permite vencer la distracción y deshacer la confusión. Las dudas pueden ser sometidas a análisis y producir respuestas satisfactorias.

Cuando el organismo es liberado de las tensiones crónicas a las que lo sometemos, naturalmente crece el respeto por las vidas de todos, tendiendo los pensamientos positivos a fomentar más acciones positivas.

Al ver con claridad el fondo de creencias de los distintos estados mentales, contamos con una mejor herramienta interna para aproximarnos a lo real y permanente en la esencia de nuestra misma existencia.

No existe una verdad última que pueda ser pensada, porque todo pensamiento es condicionado y relativo, es en sí mismo lo condicionante y lo relativo.

Con la Vipassana podemos detener el pensamiento, salirnos de las limitaciones de lo mental y temporal, disfrutar de un momento de conciencia pura.

Nuestros deseos y pensamientos construyen el complejo de nuestro yo psicológico y éste luego se convierte en la propia trampa que nos consume y determina compulsivamente a la acción.

La técnica permite deshacer deseos y pensamientos, de modo que el yo lentamente se va disolviendo y desapareciendo.

Toda la ilusión mental tiene raíz en éste yo psicológico, asociado con la idea de cuerpo. La idea de la práctica es la de experimentar por uno mismo y no ser gobernado por el mundo de creencias propias y ajenas.

133.- ¿Cuáles son las características de la realidad?

Buda Maitreya.- No conocemos directamente lo que es real, lo que llamamos realidad es lo que experimentamos en la propia esencia mental.

Hay algo afuera de nosotros, que hace contacto con nuestra naturaleza y deja una huella, esta huella es la reacción sobre la mente y lo que vemos es la huella y lo que hace la mente es imaginar el pie a la medida supuesta de esa huella.

Conocemos la característica de lo mental, desconocemos lo real. En lo mental todo es impermanente, todo es condicionado y como tal, causa de dolor y sufrimiento para el sujeto que lo experimenta.

Todo lo transitorio y condicionado es insustancial, carece de una identidad real. Todo se presenta como un compuesto de causas y efectos entrelazados.

Estas características de lo mental hacen que la verdad de la existencia sensorial sea dolor y sufrimiento.

 La causa de tal dolor y sufrimiento sólo puede ser el apego a esta conciencia de lo mental.

Si el apego cesa, la causa del dolor y sufrimiento también desaparece. Todo lo que permita desarrollar el desapego debe ser visto como la salida y término de la causa del dolor y sufrimiento mental.

La comprensión clara y el pensamiento correcto son el resultado de practicar la disciplina, no vienen naturalmente.

El budismo hace referencia a la verdad última como consistente en la inexistencia de una identidad permanente o ser que realiza la acción, el ser es visto como un concepto sin movimiento propio independiente.

La primera observación es ¿si esto es así, para qué invertir tiempo en disciplinarnos?, porque sin ser real, no existe meta personal alguna que pueda ser alcanzada permanentemente.

Es posible que podamos aspirar a resultados más satisfactorios si igualamos la idea de verdad última con la de verdad científica, comprendiendo las limitaciones que tal saber implica.

En el fundamento de nuestro ser coexisten dos realidades, el cuerpo y la mente. El cuerpo actúa como el objeto a ser conocido y la mente como receptor de este conocimiento.

Siempre que hay conciencia de cuerpo, éste y la mente se encuentran en contacto simultáneo.

No hay sensación o idea de cuerpo en ausencia total de mente. El cuerpo aparece como dependiente de la mente.

 Y sin cuerpo, la mente no se reconoce a sí misma, carece de identidad propia. La mente es el receptor o sujeto y el cuerpo el emisor o el objeto.

Las posibilidades de conocimiento corresponden con las diferentes actividades o capas de la mente.

El momento de conciencia se define como resultado del contacto entre el objeto y lo que lo recibe, entonces todo momento de conciencia se traduce en la acción de recibir al objeto.

Cada momento de conciencia surge acompañado por un factor mental, que determina las características del estado mental correspondiente a ese momento de conciencia. Siempre que hay un momento de conciencia, aparece acompañado por un factor mental complementario o asociado.

El momento de conciencia, es equivalente al tiempo de actividad de la mente que aprehende la experiencia del objeto, tiene por función recibir al objeto, mientras que la memoria lo recuerda y el proceso cognitivo lo identifica.

En cada instante sólo surge un momento de conciencia en la actividad de la mente. Este momento de conciencia determina todos los procesos de la mente y sin éste la mente no podría reconocerse ni funcionar como tal.

Mientras, corresponde a los factores mentales la diferenciación entre los diversos estados mentales posibles.

Todo momento de conciencia tiene un período sumamente corto. Surge espontáneamente, crea la acción del conocimiento del objeto y desaparece para ser reemplazado por otro nuevo, pero la impresión que deja en la memoria hace posible la sensación de sucesión y el reconocimiento de identidad del objeto.

La actividad de la mente es la sumatoria de los diferentes momentos de conciencia, apareciendo y desapareciendo en un patrón lineal.

Cada momento de conciencia crea la reacción de un factor mental asociado en la mente, que cumple la función de conocer o identificar al objeto.

La combinación del momento de conciencia con el factor mental impreso en la memoria, condiciona a su vez al nuevo momento de conciencia que aparecerá en su reemplazo.

El flujo mental es la sucesión ininterrumpida de estos momentos de conciencia y decimos que este flujo representa la actividad de la mente.

Los factores mentales aparecen asociados con los momentos de conciencia y crean distintos tipos de conciencia, surgen y cesan con estos mismos estados de la mente.

El momento de conciencia se presenta siempre asociado con un factor mental que cumple la función de conocer al objeto.

Entonces el momento de conciencia aprehende al objeto y el factor mental lo conoce o identifica, son dos tiempos diferenciados de un solo proceso.

Durante la práctica de la técnica es importante observar sólo uno de estos dos tiempos, lo que permite desarrollar la comprensión de la naturaleza del proceso formador de la conciencia.

Un momento de conciencia puede a su vez, operar como un objeto y bajo esas circunstancias no manifestarse la capacidad de recibir y conocer.

Los objetos o formas materiales, no poseen conciencia por lo que no pueden conocer otros objetos o a sí mismos.

Las diferentes partes del cuerpo actúan como objetos materiales físicos para la concentración, como ser los ojos, los labios, las orejas, los pies, etc.

Y los objetos mentales son los derivados de la función mental, como pensar, hablar, oír, ver, etc., diferenciándose entre los objetos mentales sensoriales y los objetos mentales ideales, correspondiendo los conceptos a éstos últimos.

La acción es un momento de conciencia y un factor mental que se ejecuta en la mente y crea una variación en la mente, mediante la aprehensión de un objeto.

El movimiento que percibimos ocurre en la mente, lo que se mueve es la mente. Cuando se presenta la conciencia de movimiento, es porque hay conciencia de cambio en la mente.

 Los objetos que se conocen por su forma y nombre, son objetos fijos para la concentración. Los objetos que expresan el movimiento del cuerpo en el momento de conciencia presente, son objetos apropiados para conocer directamente la mente mediante la concentración de la atención.

 Si el momento de conciencia y el factor mental conocen tal objeto, resulta apropiado para desarrollar la atención plena, tal es el caso de la respiración.

 La acción de abrir y cerrar la mano es otro ejemplo. La mano es el nombre del objeto, la acción de abrir y cerrar es el movimiento, la actividad que experimenta el objeto asociada con actividad mental.

Al prestar atención al movimiento, según va surgiendo momento a momento, el objeto se presenta asociado con una reacción mental de conocimiento que reconoce la acción según va aconteciendo.

El objeto y la reacción mental asociada, son adecuadas para entrenar la atención plena. Se observa que el proceso del conocimiento se activa mediante la operación de los sentidos.

El objeto y el receptor se contactan mediante un momento de conciencia respectivo, seguido de un factor mental asociado que a su vez deriva en el proceso resultante de conocer al objeto.

La percepción es un factor mental que aparece en todo momento de conciencia, y se encuentra asociada con la memoria que reconoce al objeto que ha sido recibido en algún momento de conciencia pasado.

Este es el funcionamiento normal de la mente. Al desarrollarse la atención plena, al proceso se añade la comprensión clara, como la facultad de poder conocer al objeto en sí, tanto sea este material como mental.

La atención plena evita que la función conocer se vea disminuida, impedida, obstaculizada o contaminada por las deformaciones mentales y juicios previos, este efecto crea a su vez una sucesión de momentos de conciencia diferentes donde la percepción no es distorsionada, por lo que el objeto puede ser conocido plenamente.

La meditación de introspección facilita este resultado, por lo que se dice colabora en el surgimiento del conocimiento correcto. La capacidad de ver distintas características de la realidad, de modo no convencional, corresponde con diferentes niveles del entrenamiento de introspección.

Ver la realidad tal cual es, constituye en todos los campos de actividad humana la meta superior. Si no vemos la realidad tal cual es, tomaremos decisiones incorrectas, caminaremos a ciegas, caeremos repetidamente en el error.

134.- Usted no habla de desarrollar facultades sobrehumanas, ¿por qué?

Buda Maitreya.- Ya hicimos alusión a las desventajas de perseguir poderes psíquicos como meta de la meditación. También debemos mantener prudencia con relación a los estados superconscientes. Estos son difíciles de obtener y no se presentan ordinariamente.

Buscar lo raro, es buscar la excepción que tiene lugar en pocos momentos o ninguno. La utilidad de un único momento de conciencia es muy limitada para su uso temporal intensivo y corriente.

Pero si podemos aprender a usar el funcionamiento del estado mental ordinario en forma constructiva y positiva siempre, este sí es un poder superior y ventajoso para nosotros y para cualquiera.

Desarrollar la atención plena mediante la meditación de introspección, nos libera de las deformaciones mentales a las que todos nos encontramos expuestos.

Deshacer los pensamientos irracionales, las emociones ambiguas, conflictivas y violentas, nos permite avanzar en racionalidad y estabilidad mental, por lo que nos será más fácil y simple alcanzar las metas que nos propongamos.

Por este motivo es necesario que en forma periódica realicemos un chequeo respecto a las expectativas y motivaciones por las cuales damos continuidad al acto de meditar, de modo de ir eliminando los falsos deseos.

Debemos tener claro que no meditamos para ser mejores que otros, que lo hacemos para poder ser nosotros mismos, porque hemos podido experimentar y comprobar que la meditación tranquiliza la mente y esto permite pensar con mayor claridad y precisión de contenido lógico.

No se medita como un refugio contra el mundo, sino para pensar con más claridad las acciones que realizaremos sobre el mundo.

Más racionalidad y más lógica, es lo que todos necesitamos para poder disfrutar de una vida más equilibrada y exitosa.

Más relajados y más serenos, es lo que todos necesitamos para poder disfrutar de una mayor salud constante.

Estas ventajas o frutos de la meditación de introspección están al alcance de cualquiera que aprenda a meditar correctamente. Lo demás son fantasías mentales o fenómenos excepcionales, en ambos casos no hay garantía de resultados y lo que habrá es el desperdicio de importante tiempo útil.

 Además de un efecto rebote negativo, dado que ocasionará que nos sintamos decepcionados y frustrados con los resultados de la meditación, dado que los frutos obtenidos no satisfarán las expectativas.

Por eso, al introducirnos en la disciplina de la meditación de introspección, el primer paso correcto es ajustar las expectativas a la realidad: la práctica no es para salir volando por los aires, sino para afirmar los pies a la tierra, para aprender a pensar en forma más relajada y racional, para ser más productivos en nuestras acciones con menor esfuerzo invertido.

El objetivo es entonces convertirnos en más funcionales y operativamente más inteligentes, para ejecutar acciones más eficientemente.

La acción inteligente eficaz, es el resultado deseado de la práctica. Esto nos producirá satisfacción y por tanto sensación de bienestar o felicidad, ecuanimidad ante las emociones, y la tranquilidad mental y el mayor equilibrio, optimizarán automáticamente nuestra salud, por lo que tendremos mayor oportunidad de vivir más años con una calidad de vida creciente y no decreciente.

Todo lo demás son desviaciones, distracciones y obstáculos. Para avanzar hay que concentrarse en lo que tenemos y en lo que podemos hacer o controlar directamente.

135.- ¿Es posible reeducar la mente?

Buda Maitreya.- No somos nada sin la mente, y si la mente no está desarrollada y educada para colaborar en la ejecución de acciones conscientes, siempre experimentaremos diferentes clases de dolor y sufrimiento.

De modo que educar la mente se presenta como la salida del error y el sufrimiento. No hay posibilidad de gozar la felicidad permanente o beatitud, si antes no educamos la mente.

El sistema social se apoya en la educación para dar lugar a un proceso continuo, tal clase de educación es para formar nuevos reemplazos en el sistema de producción imperante. No tiene por objetivo formar individuos felices, sino operativos y capataces eficaces, predecibles y controlables.

Pero al faltar el conocimiento para una felicidad estable y completa, la eficiencia del individuo en el trabajo disminuye con el tiempo.

La mente normal trabaja incesantemente y por eso sufre fatiga e intranquilidad constante, fácilmente es inducida por cualquier sugestión externa y la convierte en un deseo dominante y obsesivo.

Es el funcionamiento típico de la publicidad y el marketing en su efecto sobre las masas.

¿En qué se basan? En la debilidad común de las mentes sometidas a un bombardeo incesante de estímulos externos.

Sin embargo, esta mente débil, bajo el entrenamiento correcto puede convertirse en fuerte y rechazar todo estímulo exterior no analizado, dejar de producir reacciones automáticas.

Dejar de ser un objeto controlable para pasar a ser un sujeto controlante. Todos y cada uno poseemos un centro de actividad mental con mayor aptitud para determinadas operaciones.

Hay que empezar identificando este centro, fortalecerlo, desarrollarlo y desde ahí incorporar nuevas actividades complementarias o nuevas.

Para crecer debemos partir desde el punto interno más fuerte, de modo de ir superando los más débiles y desarrollar fortaleza en todo el sistema.

Las mentes que odian, no respetan la vida y no son equilibradas, son débiles y por tanto, insanas. Carecen de felicidad permanente y se encuentran sujetas a perseguir un deseo tras otro.

Su condición dominante es la insatisfacción y la infelicidad recurrentes. El dolor y sufrimiento es una enfermedad mental extendida colectivamente como una pandemia, y su causa radica en el sistema educativo formal que no incluye ni contempla la reeducación consciente y voluntaria mediante la concentración directa de la atención. Si la persona no aprende a dominar sus emociones, no podrá controlar sus actos eficazmente.

Si la persona no aprende a discernir sobre sus deseos, efectuará elecciones incorrectas y su tiempo de vida se desperdiciará detrás de objetivos ilusorios e inútiles.

Aquí cabe una reflexión de valor, el modelo o sistema de producción-consumo está mutando; por una parte está presionado por el desarrollo de la cibernética y la inteligencia artificial y, por el otro por el límite medioambiental o disponibilidad de crédito ecológico para el desarrollo tecnológico y el consumo colectivo.

La mutación del modelo tiende hacia la necesidad de individuos con superior cualificación, capaces de producir pensamientos creativos y más inteligentes.

No adecuar y no ajustar el sistema educativo formal a la exigencia de la nueva variable, conlleva un enorme desperdicio de recursos humanos y económicos no renovables en el corto plazo.

Gran parte de la reinversión del sistema se aplica en producir la nueva generación de reemplazo, y si el modelo no es coherente, esto producirá grandes pérdidas económicas y un atraso mensurable en el nivel y velocidad del desarrollo alcanzable. Toda pérdida que afecta al individuo se encuentra simultáneamente reflejada en la integridad del sistema.

Las fallas informativas y formativas son causa de subdesarrollo continuo para cualquier sociedad dada.

Las mentes de los individuos responden a los estímulos informativos y formativos dominantes, de modo que la eficiencia del sistema o fuerza colectiva resultante no puede ser superior a los contenidos previamente introducidos.

Si no hay un proceso de gestión de calidad independiente sobre todo el sistema informativo y formativo, el sistema resultante tiende a degenerar, o sea a debilitarse y convertirse en más permeable a lo exterior hasta el punto de perder su cohesión anterior.

Por tanto, no existe libertad sin control, son mutuamente interdependientes. Entendiendo por libertad la plena capacidad del acto voluntario y consciente.

Es siempre posible reeducar las diferentes funciones mentales, obteniendo un máximo potencial y la posibilidad de ejecutar las acciones o trabajo con un desgaste o tensión mínimo, automatizando todo el proceso para que opere en forma natural.

La educación formal es un proceso de adquisición de hábitos funcionales para operar sobre diferentes niveles y grados de información.

La reeducación sigue una ruta similar, sólo que en lugar de tomar como objetos de conocimiento lo exterior, toma los objetos mentales internos en forma directa para crear nuevas estrategias o hábitos de uso.

Las abstenciones como disciplina moral sobre los pensamientos, o restricción de los pensamientos, y las técnicas de meditación, son las acciones de trabajo de la reeducación introspectiva de la mente.

Estos instrumentos se aplican en dos formas distintas para producir el desarrollo de la atención plena.

Uno es la concentración mental que admite la unificación de la mente con el objeto, durante el tiempo de tal concentración las emociones y los deseos son suprimidos; esto crea estados mentales de tranquilidad y gozo, pero son impermanentes, dado que se encuentran condicionados por la duración del momento de concentración.

El otro es el desarrollo de la atención plena, sin esfuerzo de concentración, que permite el conocimiento correcto del funcionamiento mental, por lo que se obtiene la liberación del apego, las aflicciones y la ignorancia.

Mediante las técnicas de meditación de concentración, la mente se enfoca sobre un único objeto, sea éste una imagen, un sonido o la respiración.

Esta reabsorción de la mente en sí misma permite alcanzar estados de gran tranquilidad, los deseos quedan suspendidos, junto con las emociones y otras funciones mentales distractivas.

El apego queda limitado a un único objeto y cuando se suprime éste objeto queda la mente en sí misma como lo único a conocer. Bajo esas condiciones la actividad consciente se hace casi imperceptible. El sujeto conoce a la mente, pero no la detiene y por tanto, no se libera del campo íntegro de la dualidad. Continua apegado a lo impermanente, aunque se haya convertido en extremadamente sutil.

En cambio, la meditación de introspección no se limita a conocer la mente, la detiene, por lo que se hace posible percibir o conocer directamente a lo que es antes que la mente actué.

No se concentra sobre objetos externos, observa directamente los procesos del cuerpo y la mente; constituyendo éstos todos los objetos de la meditación Vipassana.

Con la cesación mental llega el Nirvana, el conocimiento o conciencia de lo que hay sin mente, sin proceso mental activo.

Claramente, se observa que a mayor actividad del proceso mental, hay más sensación o percepción de impermanencia, de aflicción por el sufrimiento-insatisfacción y mayor grado de insustancialidad.

136.- ¿Es fácil de alcanzar el Nirvana?

Buda Maitreya.- No lo es. Pero al practicar Vipassana la mente se tranquiliza y los pensamientos se hacen más lentos, por lo que resulta fácil admitir la posibilidad que si el proceso se intensifica lo suficiente, finalmente la mente se detendrá, los pensamientos cesarán.

Para mantener la mente sana hay diferentes técnicas o recetas, una es practicar deportes, caminar, viajar, mantener un hobbie.

Como técnica, la Vipassana es totalmente económica, no insume gastos, por lo que se encuentra a disposición de todos los bolsillos.

Para lograr que el cerebro descanse, hay que hacer que la mente trabaje a menor velocidad, esto lo logra la técnica al cabo de unos pocos meses, apreciándose los cambios en las primeras semanas.

En la vida moderna las personas no pueden meditar una hora o más, por eso 30 minutos al levantarse y otros 30 durante las tardes o antes de acostarse, son una medida ajustada a las necesidades.

Y este tiempo garantiza el efecto de un mayor descanso profundo sobre toda la actividad cerebral.

La técnica permite cuidar preventivamente la salud, evitando el desgaste cerebral y el desequilibrio mental consecuente.

No sólo el cerebro muta hacia un ritmo de trabajo más lento y coherente, sino también el corazón y las demás funciones orgánicas.

Todo el cuerpo reposa y se repone durante la práctica.

El Nirvana es una meta difícil para cualquier persona, uno aprende que es un estado posible, pero que lo mejor es adoptar metas que se encuentren a nuestro alcance inmediato.

Serenar la mente y pensar con mayor claridad y precisión, es algo que todos necesitamos, no sólo para disfrutar de una sensación de bienestar, sino para ser eficientes en nuestras acciones sobre el mundo.

Todos queremos obtener el éxito en lo que hacemos y desarrollamos, para esto requerimos una mente lúcida y no entorpecida.

Si podemos lograr esto dedicando 30 minutos por las mañanas y las tardes, el beneficio se encuentra equilibrado con el esfuerzo y nos será fácil aplicarlo.

Pensar mejor es igual  a hacer más con menos. ¿Quién no quiere esto?

Pero si nos proponemos alcanzar el estado de Nirvana desde el principio, lo que obtendremos es frustración.

Tal estado demanda una práctica muy intensiva y una dedicación total de tiempo. No lograremos equilibrar las necesidades materiales con las metas espirituales.

Empero, avanzando poco a poco, mejoraremos el rendimiento de nuestra vida personal y laboral, y los mayores recursos nos permitirán comprar mayor tiempo libre que siempre podremos invertir en un retiro para practicar las técnicas en forma intensa e incrementar los resultados. Debemos, por tanto, ajustar las metas a nuestras posibilidades efectivas, de acuerdo a nuestras circunstancias inmediatas presentes. Y aprender a confiar en el propio esfuerzo.

Lo único que podrá darnos una mente más clara y superior, es nuestro entrenamiento, nuestra voluntad diariamente enfocada en las pequeñas metas inmediatas.

De esta forma iremos fortaleciendo nuestra mente y aumentando nuestra capacidad. Hay que descartar por inútiles las ideas de participar en peregrinaciones, buscar la bendición de personas supuestamente iluminadas y demás cuestiones semejantes, asociadas con el falso folklore que rodea al concepto y práctica de la meditación.

En esto sirve el ejemplo vivo del Buda, él meditó solo, realizó el esfuerzo propio, nadie le regaló ni le concedió nada.

Vio lo que le rodeaba, estudió las ideas de su época e hizo el esfuerzo por alcanzar una comprensión superior. Lo único que vale es lo que usted puede alcanzar por sí mismo.

137.- ¿Cómo desarrollar entonces, la atención plena?

Buda Maitreya.- Esa es una observación correcta. Lo que nos hace falta no es en lo inmediato, para atender las demandas inmediatas de nuestra vida, el Nirvana, lo que necesitamos esencialmente es mayor atención plena.

Y como consecuencia de intensificar nuestra atención plena, aumentáremos nuestras posibilidades de alcanzar el Nirvana, que requiere de un estado perfecto de atención plena.

Para cualquier actividad que realicemos, requerimos atención, sin ésta no logramos realizar una acción correcta eficaz.

La atención es la facultad que observa el flujo de los objetos, ante la pantalla de la mente consciente.

Es la única función que nos permite tomar contacto con el momento presente de nuestra mente.

Sin la presencia de la atención, ni siquiera los sueños serían posibles, porque sin un momento presente en desplazamiento, no se produce una coherencia temporal, no es posible sucesión alguna.

Nuestra existencia temporal no es materia en esencia, sino espacio y tiempo en caos, ordenados mediante la función de la atención que hace posible el momento de conciencia. La técnica permite que el practicante observe, enfoque su atención sobre los fenómenos

que surgen y cesan constantemente en la propia mente.

Durante la observación, la concentración de la atención sostiene al practicante en el tiempo o momento presente y entonces, se comprende directamente que el momento presente es el único que tiene la conciencia, para vivir realmente.

Observar y permanecer, sin identificarse con la corriente incesante de pensamientos, permite una nueva perspectiva, dado que ya no respondemos automáticamente a las demandas de la mente.

Observamos y reflexionamos acerca de sus contenidos, vemos las consecuencias completas de los actos involucrados cuando se presentan en su fase como semillas de pensamientos que si permitimos la identificación de la conciencia con ellos, se transformarán en  actos futuros.

Esta capacidad de observar, aislando la conciencia de los efectos, permite seleccionar los pensamientos, pivotar explorativamente sobre ellos, si lo deseamos y buscar las rutas correctas de relaciones causas-efectos.

Durante el tiempo de la práctica el sujeto no piensa los pensamientos, los ve, puede observar así toda la cadena completa sin estar condicionado a experimentar de uno en uno.

La atención plena consiste en el momento de conciencia en que ésta recibe un objeto y seguidamente se presenta un factor mental que permite conocer al objeto, el proceso cognitivo respectivo.

 La atención plena es una posibilidad del potencial de la atención que se desarrolla mediante la técnica. Se identifica con la capacidad de ver un momento completo de conciencia y aprender su funcionamiento.

El objeto que el momento de conciencia recibe, puede ser material o mental. La atención plena observa la conciencia en el momento de recibir o ser transformada por el objeto.

Ve la forma del objeto y el cambio que surge en la conciencia al contener al objeto. La concentración mental consiste en la percepción ininterrumpida sobre un objeto, la concentración de la atención consiste en la capacidad de mantenernos despiertos o conscientes en la observación de un proceso.

La mente en su estado natural y libre, cambia para recibir a un nuevo objeto y transformarlo en un momento de conciencia, enfoca la atención sobre este hecho e inmediatamente deja de sostenerlo, apareciendo un nuevo objeto de reemplazo que conserva una relación con el anterior.

La transición es condicionada por el resultado o efecto conservado en el proceso de cognición.

Enfocar el objeto que surge y permitir que desaparezca, permite que no exista tensión y que la atención plena sea estable y prolongada, de momento a momento.

Así la mente cambia, pero la atención plena no cambia y se convierte en foco de referencia de la experiencia.

Pueden presentarse objetos que en momentos normales causan atracción o placer, o repulsión o dolor, pero durante la práctica serán observados sin estos atributos porque la atención plena no cambia.

Al observarlos en su naturaleza como objetos, ya no son vistos como estados mentales propios y se produce una disociación con los factores de memoria respectivos.

Aislados los objetos de los estados mentales de reacción, tales estados mentales pierden capacidad de volver a reproducirse.

La concentración instantánea y la comprensión clara y correcta, aparecen junto a la atención plena y permiten corregir los desequilibrios que puedan aparecer en cada momento de conciencia, de modo que la observación del flujo de recepción de los objetos, por parte de la conciencia no se ve interrumpida.

Esta funcionalidad de autocorrección automática es similar a la del Scandisk en las computadoras, así como la de deshacer pensamientos incoherentes y eliminarlos de la memoria, guarda relación con las funciones de desfragmentación y limpieza del disco rígido.

De modo que la técnica de la Vipassana lo que hace es corregir los pensamientos incorrectos acumulados en la memoria y los comandos psicológicos ilógicos.

Lo cual permite disponer de mayor capacidad de memoria RAM de procesado inmediato y ampliar la capacidad de almacenado y acceso de la memoria de largo plazo.

En la medida que más se practique la Vipassana y luego se le dé un uso práctico a la mayor capacidad obtenida, se cumple un ciclo positivo de retroalimentación.

En función del mismo el potencial de inteligencia del individuo aumenta. Para que esto tenga lugar, por un lado debe practicar en forma diaria, con continuidad la técnica, y por otro debe ejercitar el mayor potencial obtenido para desarrollarlo.

De modo que la técnica es un medio y no un fin en sí mismo. Un medio de obtener mayor capacidad o potencial cerebral, pero para desarrollarlo es necesaria una segunda fase, que es la ejercitación o aplicación práctica.

Así uno puede adquirir mayor potencial inteligente, pero si no se concentra en estudiar y en investigar, no desarrollará este potencial. La técnica debe complementarse con la rutina de un trabajo o aplicación constante diario, para producir resultados materiales mensurables.

Antes que todo, hay que aplicar comprensión clara sobre la misma técnica, saber y precisar para qué nos sirve, de otro modo no lograremos extraer todos sus beneficios. La atención plena permite conciencia instantánea y aislada, de los acontecimientos que se van presentando en la mente.

Al practicarla se crea un punto de apoyo o referencia interno, que permite desde ahí controlar o equilibrar los excesos y desviaciones mentales que surgen durante la actividad diaria.

Cuando se presenta un recuerdo que agita nuestra mente, o un hecho externo con la misma reacción de agitación, se conserva simultáneamente el foco de la atención plena calmada y aislada observando el suceso.

Esto permite una fracción de segundo suficiente para decidir no ser arrastrado por la agitación y contenerla en origen hasta disolverla.

Este efecto de permanencia de la atención plena, posterior a la práctica, facilita ir corrigiendo las intenciones de la mente en la medida que se presentan los pensamientos.

Usualmente deseamos lo peor para todas aquellas personas que no han satisfecho nuestros deseos y nos han agredido.

Mediante la atención plena podemos observar estas intenciones en su origen y decidir suprimir su causa común, podemos ver y comprender claramente que la violencia no es la solución adecuada a los conflictos y de este modo corregir la reacción automática de nuestra naturaleza interna.

Y, en la medida que dejemos de reaccionar mal ante las acciones de otros, éstos reaccionarán mejor o bien ante nuestras acciones.

Al principio puede parecer muy difícil entrenar y concentrar la atención plena, dado que los pensamientos y percepciones se suceden muy rápidamente.

Al reproducirse en la mente causan la sensación de que se están produciendo simultáneamente.

Pero no es así, la mente procesa cada dato de uno en uno, al igual que una computadora, de modo que los objetos son recibidos de uno en uno y conocidos de uno en uno, en una sucesión verdaderamente muy rápida.

Vemos y escuchamos algo, nos parece que aparecen juntos como fenómeno, pero el cerebro se tomó un tiempo para construir la imagen que vemos y otro tiempo para reproducir e interpretar el sonido que escuchamos.

Lo hace en sucesión muy veloz y esto nos crea la sensación de simultaneidad. Al principio del entrenamiento no es posible distinguir los elementos de esta sucesión, por eso la atención se enfoca sobre los distintos tiempos de los movimientos corporales de la respiración o del abdomen que se expande o contrae siguiendo al ritmo respiratorio. Esta sucesión en serie opera en forma semejante a como procesa la información el cerebro y nos permite agudizar la atención en alerta consciente, para luego poder percibir fenómenos más veloces.

Desarrollar la atención plena es lograr una atención más veloz y cuanto más veloz sea, será más capaz de observar o percibir procesos muy sutiles en función de su alta velocidad relativa dentro del procesado de la mente cerebral.

En la medida que la mente se deshace de los pensamientos desequilibrados y las sobrecargas de memoria, la atención aumenta su velocidad, por lo que el sistema es de retroalimentación.

Lo que sucede es que se invierte el proceso degenerativo natural e involuntario y es reemplazado por otro de regeneración voluntaria. Para resumir, la mente que percibimos es el resultado directo de la computadora orgánica  que es nuestro cerebro y como máquina que es requiere de un mantenimiento constante, basado en la lógica de su funcionalidad de procesado.

Si esto no se hace periódicamente, la máquina, que es el cerebro, tenderá a acumular error y a funcionar imperfectamente, al igual que las computadoras.

La Vipassana es un método para realizar el mantenimiento interno de la computadora orgánica que es nuestro cerebro.

138.- ¿Qué seguridad existe sobre que la mente funciona como usted la describe?

Buda Maitreya.- La experiencia acumulada de personas que han practicado la técnica durante miles de años. Pero es verdad que esto es insuficiente. Se requiere conectar las prácticas con investigación científica constante.

Se está avanzando en la comprensión del funcionamiento del cerebro y los mecanismos que usan las neuronas para comunicarse, almacenar, transmitir y compartir información.

Es necesario que estos mayores conocimientos no queden en un círculo aislado y puedan conectarse con las técnicas meditativas a los fines de perfeccionarlas.

Antes, es necesario que la ciencia reconozca en las técnicas de meditación una forma eficiente de controlar y ejercitar el trabajo cerebral, con potencial de mejorar y optimizar su rendimiento promedio.

El problema de fondo en esta desconexión es que las técnicas son de libre acceso universal y es muy difícil convertirlas en un sistema de lucro económico.

Esta es una de las potentes razones para que exista este desinterés y desconexión presente.

Por tanto, se requiere de una investigación seria capaz de evaluar los beneficios de las técnicas de meditación, comparar resultados y definir si las mismas pueden perfeccionarse y usarse para estimular la evolución cerebral y mental hacia nuevas fronteras.

De modo que puedan concretarse programas de desarrollo aplicado financiados por los gobiernos interesados.

Toda nación no es más inteligente que el más inteligente de sus individuos vivos, por esto mismo métodos que permitan incrementar el cociente intelectual de las personas, son elementos dinámicos y positivamente útiles para asegurar el máximo desarrollo de las sociedades.

139.- Interesante, usted no promueve un conocimiento cerrado y perfecto, sino abierto, participado y perfectible.

Buda Maitreya.- Todo conocimiento es perfectible y siempre contiene la semilla de una mayor evolución. La meditación como actividad humana, es objeto de investigación constante.

Es necesario desmitificar las técnicas para convertirlas realmente en universales y comprender que la experiencia acumulada de miles de años no significa que los medios sean totalmente correctos.

La mente que conocemos es el resultado de procesos físicos que tienen lugar en el cerebro. Actualmente sabemos mucho más sobre el cerebro que en siglos pasados, lo natural es que si aplicamos este mayor conocimiento sobre las técnicas de meditación, podamos alcanzar resultados más definidos y precisos.

Los tiempos en que aparecía un maestro que enseñaba métodos propios de meditación y concentración, han quedado definitivamente en el pasado.

Lo racional y eficaz es un trabajo colectivo y compartido, de largo plazo, que permita evolucionar nuevos desarrollos y potenciales.

Alcanzar el pleno potencial mental no es tarea de una sola persona, sino de la Humanidad en conjunto.

Debemos aprender a trabajar juntos solidariamente para alcanzar las grandes metas. Un solo hombre fue el primero en pisar la Luna, pero detrás y junto a él, se sumaron millones de horas de trabajo/hombre y miles de mentes y músculos, para que éste astronauta pudiera dar el primer paso humano sobre nuestro satélite.

Producir una mente humana más evolucionada, será también el resultado de una sumatoria integral de miles de personas trabajando con miras a ese objetivo final. Necesitamos mayor capacidad mental para afrontar los grandes retos de supervivencia inmediata y de mediano y largo plazo que se presentan ante la Humanidad.

El modelo social actual no garantiza la supervivencia sino lo contrario, por lo que debemos optar en forma consciente e inteligente. Si abandonamos la opción a las fuerzas irracionales, quedaremos atrapados en un callejón evolutivo sin salida.

El éxito de nuestra tecnología reduce la disponibilidad de recursos críticos y se nos agota el crédito ecológico, nuestra propia acción nos empuja y demanda cambiar.

No podemos retroceder, por lo que debemos acertar en el modelo de cambio ajustado a las nuevas demandas.

Esto se encuentra ligado con una técnica como la Vipassana, porque necesitamos una mente equilibrada y sana para poder decidir elecciones correctas.

Todos debemos tomar conciencia de la situación mundial, nos encontramos transitando un camino crítico irreversible, que nos conducirá a la destrucción o a un nuevo amanecer, y la diferencia entre estas dos opciones y resultados descansa sobre nuestro potencial mental y nada más.

140.- ¿Cómo se produce la desaceleración mental y cómo afecta esto a la atención plena?

Buda Maitreya.- La mente sin entrenamiento es gobernada por un río incesante de pensamientos, que se van sucediendo unos a otros y surgen asociados con factores emocionales vinculados a determinados deseos, o bucles de la voluntad.

En este estado no hay descanso natural, salvo cuando la atención se concentra en alguna actividad externa, por ejemplo un deporte o un trabajo.

En esos momentos la intranquilidad disminuye y los pensamientos tienden a ser más coherentes.

En la medida que más se concentra la atención y se la enfoca sobre un objeto exterior, la respiración se hace más suave, el ritmo metabólico disminuye y la tensión muscular se relaja.

En esos momentos el sujeto puede pensar con mayor claridad y decidir las acciones que realizará.

La concentración de la atención le permite pensar en forma no automática. Desde ahí puede comandar las reacciones y no ser controlado por éstas.

De modo que el trabajo y actividades como el deporte, pueden presentarse como practicas indirectas de la técnica Vipassana en forma externa.

La diferencia es que la Vipassana concentra la atención sobre un objeto corporal interno, como la respiración o los movimientos del abdomen, y de este modo se produce un estado de conciencia relajada y alerta ante cada nuevo movimiento o cambio de la mente.

De este modo el practicante aprende sobre el flujo que se opera en su mente y cómo funciona su propia mente.

 La constancia en la observación de cada momento, produce una desaceleración natural sobre la sucesión entre momento y momento de conciencia.

El flujo mental se hace más lento y los pensamientos pierden la capacidad de atrapar la atención consciente, lentamente se reducen y van desapareciendo, para ser reemplazados por momentos de percepción pura sin formas de pensamientos.

La disminución de la actividad cerebral, reduce la velocidad entre un pensamiento y el siguiente, haciendo posible observar el mecanismo completo de la mente.

Al observar los pensamientos uno puede ver la impermanencia, el sufrimiento y la insustancialidad en el fondo de todos ellos.

Atravesando esta sensación de percepción, el practicante puede disfrutar del bienestar de la calma y la paz, cuando la mente deja de asumir la forma de los objetos y reposa en su propia naturaleza.

Los movimientos del cuerpo y la corriente sensorial originada en los órganos de los sentidos, crean sobre la mente las distintas percepciones de la materia y los estados mentales asociados.

Cuando los movimientos cesan y la corriente se interrumpe, las formaciones materiales y mentales se deshacen.

Al practicar se debe tener cuidado en que la acción de observar no sea causa de nuevos movimientos. No debe confundirse la ausencia de movimientos con falta de atención, porque esto evitará la profundización de percepción pura del estado de mente sin modificaciones.

La práctica correcta permite enfocar los objetos de uno en uno, en la medida que se van presentando en la mente, sin participar en su sucesión.

De modo que cuando la mente se libera de formas, por la desaceleración del pensamiento, la atención puede permanecer atenta a este estado inmodificado por tiempo prolongado.

Uno de los efectos de la técnica es el acople entre la atención plena y los movimientos físicos, de modo que las acciones progresan en niveles de conciencia más altos y eficaces. La mente se acostumbra en acompañar al cuerpo y esto gradualmente se hace en forma natural.

141.- ¿Qué opina respecto a las ácidas críticas de profesionales y científicos, referentes a que la meditación es una pérdida de tiempo?

Buda Maitreya.- Para emitir un juicio fundado y verdadero sobre cualquier tema, antes hay que someter a prueba y experimentación al objeto de tal juicio.

En diversas actividades es común que las personas consideren que por dominar un campo del conocimiento, esto los habilita para emitir juicios sobre todas las demás materias.

Ser inteligente en una actividad específica, no implica que seamos igualmente inteligentes para toda actividad.

Y no hay funcionamiento inteligente real sin poseer toda la información correcta. Las técnicas de meditación con origen en Oriente, hace más de 100 años que se difundieron por todo Occidente.

El argumento que responden a la lógica de la mentalidad oriental solamente, ya no es coherente y se ha probado no ser consistente.

En cuanto a los efectos de la meditación sobre el funcionamiento mental y la conducta, existe abundante investigación científica seria realizada en Estados Unidos y Europa, durante todo el Siglo XX.

Opinar que la meditación es inútil carece de todo fundamento científico, cuando las investigaciones coinciden en verificar lo contrario.

 Todavía la meditación no es un hábito adquirido normal en Occidente, y la tendencia común es a negar la utilidad o funcionalidad de todo hábito que nos resulte desconocido, sin haber previamente profundizado en la lógica de sus fundamentos. Una actitud, que por cierto, dista de ser inteligente.

 La especialización del trabajo fabrica mentes inherentemente semianalfabetas. Practicar meditación ayuda a corregir estos defectos de la civilización, dado que amplía la perspectiva y el punto de vista bajo el cual observamos y juzgamos la realidad.

Las abstenciones constituyen en sí una disciplina mental y moral, que producen una transformación profunda sobre el ser individual.

Si consideramos racional la reacción violenta frente a lo que procesamos como agresiones, nuestra conducta contendrá un patrón de respuestas violentas que se presentarán disfrazadas de benevolencia, como estrategia social inteligente para obtener los propios fines.

Este patrón controlará todo nuestro ser y acciones consecuentes. Pero, si admitimos que la violencia no es la solución eficaz óptima a todo conflicto, es posible que intentemos y nos esforcemos en no ser violentos y crear en nuestro interior un patrón de reacciones compasivas y no agresivas.

Si hacemos esto, nuestro ser se capacita para la acción cocreativa y compartida, nos transformamos en un ser social positivo.

Esto tiene por efecto dejar de consumir enormes cantidades de energía física y mental en odiar, así como desperdiciar tiempo en actividades de raíz agresiva.

Mediar, conciliar, negociar, son estrategias positivas y pacíficas para encontrar solución a los conflictos de intereses entre las personas.

Y un patrón de comportamiento compasivo no es sinónimo de debilidad, no significa perder la capacidad de la autodefensa, significa que en nuestras reacciones no existe intención de agresión, ni reacción automática ante la agresión.

Por esto, podemos meditar 10 a 50 años, pero si no decidimos modificar nuestro patrón de conducta permaneceremos atados a diferentes niveles y grados de violencia. Reaccionando agresivamente, protegiendo lo que consideramos nuestro territorio.

La persona que desee superar este condicionamiento debe poder observar que en toda agresión y violencia se produce siempre un daño objetivo real.

No hay violencia sin efecto, y este efecto es algún tipo de daño perjudicial para la continuidad de la propia vida o la del prójimo.

Debe además la persona poder reflexionar que si su culto es la violencia, no podrá durante todo el tiempo y durante toda su vida, mantenerse a la defensiva, tendrá momentos de debilidad y entonces se transformará en víctima.

Al hacer culto subconsciente de la violencia, formamos parte de la cadena masiva de agresiones humanas entre los unos y los otros sobre el mundo, y al final recibiremos violencia como recompensa.

Uno debe pensar seriamente si este es el mejor camino que podemos optar para guiar la propia vida o si existe otra posibilidad más ventajosa y con un más feliz resultado final.

142.- ¿Para qué meditar?

Buda Maitreya.- Esa es una pregunta básica. Debemos meditar porque es el método más eficaz para chequear y autocontrolar los contenidos mentales propios.

Esto nos permite comandar la mente y de esta forma realizar con mayor facilidad nuestros deberes cotidianos.

Es un método de excelencia y calidad. Ud. medita y tiene continuidad en la práctica sólo porque ha podido comprobar los resultados.

Si la meditación no le aportara beneficios, Ud. dejará de meditar al poco tiempo. De acuerdo a las obligaciones y a nuestros objetivos, debemos aprender a graduar la práctica, desde 30 minutos mínimo, al plazo máximo que nos sea posible sin interrumpir nuestras demás actividades.

Se debe evitar que el acto de meditar se transforme en una zona conflictiva. Meditar es un remedio contra la intranquilidad, la angustia y los miedos, una autoterapia.

La higiene mental es tan necesaria como cepillarse los dientes y lavar la ropa, de modo que es un hábito, la meditación, que debemos incorporar a nuestra rutina diaria para estabilizar sus beneficios en forma permanente.

Según la tradición el Buda alcanzó la iluminación, esto es la correcta comprensión sobre lo que la existencia es, practicando Vipassana.

Este es un objetivo de máxima, que para alcanzarlo el Buda renunció a su estatus de príncipe, a todos sus bienes materiales y concentró 7 años de su vida para realizarlo.

Si Ud. no es monje y está condicionado a una vida mundana en las grandes ciudades modernas, ajuste las metas y objetivos a las posibilidades de su forma de vida actual. Use positivamente la Vipassana para aumentar su paz mental, su ecuanimidad emocional, su claridad de razonamiento lógico y su voluntad para la acción. Comprenda que si Ud. no puede dedicar su tiempo diario completo a la meditación, no podrá alcanzar un máximo desarrollo y que tal desarrollo, en definitiva, luego no le será realmente útil para la supervivencia material diaria.

Limpiar la mente de pensamientos inútiles, imprácticos, incoherentes, ilógicos, es la principal funcionalidad de la Vipassana.

Y esto puede hacerse dedicando 30 minutos, dos veces al día.  Esta es una meta y objetivo consistente con las posibilidades y necesidades de la vida moderna, y le facilitará extraer del método el máximo de beneficios aplicables a sus requerimientos personales.

Otro aspecto erróneo en la aplicación de la Vipassana es intentar mediante ella penetrar en “el más allá”.

Ya mencionamos anteriormente que se trata de afirmar los pies en el “más acá”. En cuanto a morir, todo ser viviente tiene ese destino, no importa cuánto tiempo podamos aplazarlo.

Meditar ayuda a aceptar esa condición de la existencia. Si la conciencia puede sobrevivir o no a la transición por la muerte, es un tema que requiere exploración e investigación apropiada.

Hablar, se habla bastante del tema, pero que se sepa los únicos que regresaron de la muerte son Lázaro y  Jesús, y esto lo sabemos únicamente por el testimonio escrito de los apóstoles en los evangelios.

No existe conocimiento científico respecto a posibilidad de continuidad de conciencia o vida después de la muerte, o pérdida del cuerpo físico.

Apegarse a estas ideas nos conduce a caer en sistemas de creencias, sin base racional sólida.

La meditación Vipassana sincroniza la mente cerebral con el cuerpo físico, esto nos permite coordinar con la realidad de referencia de la que el cuerpo forma parte.

La concentración de la atención sobre el flujo respiratorio ubica al meditador sobre la línea de tiempo en que ocurren los sucesos que registra el cerebro.

Esta línea de tiempo, supuestamente, se encuentra vinculada al lapso que transcurre para que una señal del cerebro llegue a un músculo o se produzca una reacción de respuesta.

¿Por qué nuestra conciencia ordinaria transcurre a una determinada velocidad? Debido a que existe un tiempo mínimo de acción-reacción en el organismo y sobre esta unidad se crea la línea de tiempo principal que ordena los sucesos que percibe la conciencia.

La posibilidad de conciencia ultrarrápida funciona en un subnivel dentro de la línea o secuencia de tiempo principal. Mientras no comprendamos mejor y no sostengamos la concentración sobre la secuencia principal, no podremos ampliar nuestra capacidad voluntaria al resto del potencial de la conciencia.

143.- Al pensar en la meditación Vipassana uno la asocia con la posibilidad de sucesos extraordinarios.

Buda Maitreya.- Es un preconcepto extendido. Usted debe entender que los beneficios que le aportará la técnica dependen sólo de que Ud. la practique. No es una fuerza externa, no es un ente externo, el que se presentará para ayudarle. Ud. practica o no practica y eso es todo.

Lo que usted hace es aplicar un método fisiológico de relajación profunda, mientras al mismo tiempo entrena a su mente para que sea más alerta a los acontecimientos del momento.

Es un método simple, no hay que complicarlo. No hay que generar expectativas erróneas que acabarán insatisfechas.

Si le pedimos a la técnica lo que puede dar, entonces todo funcionará correctamente. No es una fórmula matemática y los resultados se ajustan a cada persona, pero los beneficios son universales y es un método eficaz para producir paz plena interior y duradera.

144.- ¿Cómo funciona la comprensión clara?

Buda Maitreya.- La concentración de la atención plena sobre el momento produce un estado de mente libre de interferencias emocionales, de preconceptos, prejuicios, apegos y creencias.

Este estado lo reconocemos como de comprensión clara y es el que permite aprehender o conocer totalmente a cada objeto que entra en contacto con la atención plena. Entonces la comprensión clara aumenta cuando practicamos la concentración de la atención plena y esto nos permite una visión correcta de la realidad que experimentamos en dicho momento.

Cuando la mente se encuentra apegada a los estímulos la comprensión clara disminuye, reaparece cuando la conciencia se mantiene disociada de los pensamientos, enfocada desde un punto interno de observación, que es lo que permite la concentración de la atención plena.

Por tratarse de una visión correcta de la realidad, es conveniente cultivar el hábito de tomar decisiones que involucren a la voluntad de acción en momentos más intensos de   comprensión clara, que son los correspondientes a la práctica.

De este modo la actividad voluntaria podrá ser guiada con mayores resultados. Esto nos facilita el camino para ejercitar el esfuerzo correcto.

De modo que podemos deducir que el modo o fase de funcionamiento cerebral, es decisivo para determinar el curso de nuestras acciones cotidianas sobre el mundo.

El apego mental es un proceso integrado por la forma material en su propia naturaleza, la sensación que lo convierte en agradable, desagradable o sensación neutra, la percepción que recibe al objeto y la memoria que retiene la forma y sensación del objeto, las formaciones mentales que intervienen para interpretar al objeto y la conciencia que recibe al objeto y lo experimenta.

Si la atención plena observa el proceso, se interrumpe la reacción automática, y no surge el apego hacia las formaciones materiales y mentales.

La causa de la existencia condicionada es el apego en sus distintas formas, por lo que al interrumpir la creación de nuevas cadenas de apegos hacemos posible la liberación de la existencia condicionada.

Dejamos de correr detrás de las cosas y de involucrarnos en objetivos sin sentido. Así cultivamos un estado mental más lógico y calmado para atender las demandas cambiantes de cada momento.

145.- ¿Puede usarse la técnica para programar la actividad cerebral?

Buda Maitreya.- Toda técnica de concentración mental implícitamente es un método de programación cerebral. Para avanzar hay que apoyarse en los elementos concretos de que se dispone.

Al presente carecemos de una teoría completa sobre lo que es la mente. Pero sí poseemos información cada vez más precisa respecto a la arquitectura neuronal y sus funciones.

A lo largo del primer tramo de la vida recibimos entrenamiento en diferentes disciplinas del conocimiento, pero no se nos enseñan técnicas para aprender a usar más y mejor el potencial de nuestro cerebro.

Mediante la Vipassana podemos desacelerar el proceso del pensamiento, disminuir o hacer cesar la actividad cerebral.

Sucintamente, mediante la observación introspectiva nos facultamos para deshacer pensamientos ilógicos y emociones perturbadoras.

Una vez se ha conseguido este primer objetivo, es posible reprogramar el cerebro para que cumpla funciones específicas.

Esto requiere algo de teoría: primero el cerebro funciona procesando los datos de uno en uno, al igual que una computadora.

La alta velocidad de este funcionamiento crea la ilusión de continuidad en las percepciones que recibimos a través de los sentidos.

La imagen de realidad que recibimos del mundo exterior y la conciencia de uno mismo, son fabricadas dentro de una línea de tiempo principal formadora del consciente, donde se producen estos acontecimientos.

Es común que intentemos pensar o recordar algo y no podamos lograrlo en el tiempo presente, pero luego en forma inesperada, surge el pensamiento con la nueva idea o el recuerdo buscado.

¿Qué sucedió? El cerebro continuó trabajando sobre una línea de tiempo secundaria, dependiente de la línea principal de los sucesos conscientes.

El cerebro puede sostener varias líneas de tiempo secundarias, anidadas y continuar sosteniendo un determinado procesado de información o datos, sin interrumpir los acontecimientos de la línea de tiempo principal.

Así es posible que especifiquemos funciones que nos sirvan para nuestras tareas cotidianas.

El cerebro es en sí una máquina orgánica, más sepamos cómo funciona, más lo podremos aprovechar y extraer mayores beneficios.

La línea de tiempo principal, donde opera el consciente, es el comando central de todas las operaciones secundarias.

Mediante la Vipassana es posible aumentar el control sobre el comando principal, ordenando y programando las funciones requeridas.

Por ejemplo, mediante una simple técnica es posible programar al cerebro para que nos despierte a determinada hora.

Si siempre lo hacemos desde la línea de tiempo principal, deberemos repetir la técnica en forma diaria, pero si creamos una línea de tiempo secundaria y continua, la programación continuará operando sin que tengamos que repetir nuevamente el proceso.

Cada línea de tiempo secundaria es una sincronización de tiempo útil, no usado por la línea principal, de modo que así el cerebro puede procesar datos de uno en uno, sobre más de una línea de tiempo y usar los espacios vacíos o neutros de cada momento de procesado, para ser reutilizado en la creación de una nueva línea de tiempo.

¿Cuántas líneas de tiempo pueden crearse?: Teóricamente ilimitadas, pero los recursos de procesado del cerebro son limitados.

Aprovechar esto al máximo requiere de práctica y es la experiencia la que nos indicará cuál es el límite adecuado al cual deberemos ajustarnos, para no perder eficiencia. Estas líneas de tiempo sirven para establecer rutinas continuas o temporarias, de acuerdo a los objetivos buscados.

La consecuencia lógica de estas prácticas es que la sensación de bienestar o felicidad, está directamente relacionada con el aumento de nuestra capacidad para programar el cerebro.

Estas acciones tienden a incrementar el rendimiento y la eficiencia. Para poder evolucionar por esta ruta, es necesario que la ciencia investigue y pueda ampliarse el conocimiento sobre estas aplicaciones potenciales de nuestros cerebros, usando las técnicas de meditación para esto.

Estos son objetivos materiales y concretos, que definen un campo sobre el que la ciencia puede operar.

Debido que existe una similitud de base homologa en la forma que el cerebro y una computadora procesan los datos, es posible que las técnicas del software posean alguna utilidad como técnicas cerebrales.

Si podemos lograr una correlación, luego será más sencillo desarrollar una interfaz de comunicación de información entre una neurona y un chip.

Antes la meditación era usada para desarrollar conciencia espiritual y experiencias subjetivas, ahora podemos usarla para realizar trabajos cerebrales más intensos, veloces y eficaces.

La técnica básica es la misma, varían los objetivos y las aplicaciones posibles. Al hacer esto, podemos conectar la experiencia de la meditación con la investigación científica, a partir de hechos empíricos comprobables según el método de la ciencia.

146.- ¿Pueden programarse los estados de ánimo?

Buda Maitreya.- Si observamos un estado de ánimo cualquiera de nuestro interior mental, notáremos que funciona sobre una estructura de pensamientos determinados. Estos pensamientos son una cadena o secuencia lógica, que acaban en un resultado.

Si el resultado es negativo para nuestros intereses principales, aparecerá el estado de desánimo asociado, debido a que la voluntad se encuentra bloqueada.

La estructura de pensamientos crea una ruta que finaliza en un hecho posible no deseado.

Si uno aprende a revisar estas estructuras de pensamiento y a pensar respecto a cuáles son las condiciones requeridas, para que una línea de acción concluya en un hecho positivo deseado, podrá reemplazar el camino crítico o estructura del pensamiento de negativo a positivo.

Cuando nos estancamos en el desánimo, es porque nos faltó la segunda fase del chequeo, para corregir la ruta de acciones que veníamos cumpliendo.

La función desánimo es un indicador de ajuste, nos dice que las nuevas variables ingresadas no son congruentes con los objetivos iníciales de nuestro deseo principal.

Es una forma de chequeo sobre la estructura lógica de los pensamientos, en la medida que vamos desarrollando una ruta para obtener un fin.

Como nuestra realidad es dinámica e interactiva, también interdependiente, no es posible programar un estado de ánimo permanente, porque esto causaría un estado de error también permanente.

Sí podemos crear un hábito permanente de programación del ánimo, para realizar en el mismo momento los ajustes necesarios. Si comprendemos esto, podremos hacerlo con mayor facilidad.

La técnica de la Vipassana es realmente útil para este propósito. El error común que cometemos respecto a nuestros estados de ánimo es el de mantenernos pasivos frente a ellos, si desarrollamos una actitud de autocrítica constructiva y positiva, siempre podremos modificarlos y usarlos a nuestro favor.

Nótese que un estado de mayor felicidad aparece asociado con un mayor control sobre los procesos que ocurren en la mente cerebral, de modo que el control de la funcionalidad cerebral es el factor clave principal.

Lo que nos afecta y condiciona directamente son las reacciones que ocurren en nuestro cerebro y no lo que suceda en el mundo exterior. Si podemos aprender a controlar la reacción, podremos decidir nuestro estado mental dominante.

147.- Es una visión muy técnica, alejada de la contemplación espiritual…

Buda Maitreya.- Si Ud. lo que busca es el contacto con los seres celestiales y divinos de las distintas religiones, es correcto lo que afirma.

Como le dije, se trata de poner los pies en el más acá y mejorar así nuestra capacidad de respuesta ante la realidad material inmediata.

Ud. puede pasar la mitad de su vida o la vida completa, esforzándose por lograr ese contacto con lo inmaterial y lo extrasensorial, sin lograr absolutamente nada concreto, sólo una serie de teorías subjetivas indemostrables y practicas ceremoniales sin resultados empíricos concretos.

Las técnicas que le estoy exponiendo tienen como punto de partida la realidad objetiva de su propio cerebro, por lo que Ud. tiene una posibilidad real de obtener un cambio controlado que le sea útil y positivo para ser aplicado en su rutina de vida diaria.

La elección es suya: o la fantasía o la realidad inmediata.

En  la sociedad humana moderna aparecen varios prototipos sociales, entre todos se destaca el científico por su capacidad de saber y de transformar la realidad material mediante la aplicación tecnológica.

Comparativamente un científico se presenta como un prototipo más inteligente. ¿Por qué? ¿Cuál es la estructura de su pensamiento? Al observar y analizar, encontramos que la diferencia notable y cualitativa la constituye su entrenamiento.

Al estudiar, el futuro científico aprende e incorpora modelos predeterminados de razonamiento lógico.

Estos modelos son el fruto de miles de años de esfuerzos individuales acumulados, por los distintos genios de la ciencia.

La comprensión y la memoria, son las principales herramientas  que se presentan en la arquitectura mental del científico.

Necesita recordar las rutas lógicas preestablecidas para reconocer la verdad o falsedad de las distintas hipótesis y premisas, así como comprender estas estructuras para poder usarlas creativamente en la solución de nuevos problemas.

¿Puede auxiliarnos la Vipassana para incrementar nuestra memoria de corto y largo plazo, así como nuestra comprensión? Veamos si esto es posible: El primer efecto de la técnica es el incremento de la atención sin esfuerzo, lo que nos facilita enfocar la mente y sostener la atención durante un tiempo prolongado.

Al poder hacer esto, aumenta el conocimiento que podemos obtener de cualquier objeto que sea enfocado.

Este incremento del conocimiento recibido aumenta a su vez la comprensión sobre el objeto, lo que es igual a ser más inteligente respecto al objeto enfocado.

Y, en la medida que podamos sostener la atención por tiempo prolongado, obtendremos un paulatino incremento sobre nuestra memoria de corto y largo plazo.

Para esto podemos ejercitarnos con una técnica muy simple, basada en los principios de la Vipassana.

En lugar de enfocar la atención sobre el momento presente, lo hacemos sobre un momento reciente del pasado.

Sostenemos la atención sobre el momento hasta que la imagen que recordamos, coincida con la imagen que percibimos en ese momento pasado.

Por ejemplo, podemos tomar un momento de cuando estábamos caminando por determinada calle.

Primero fijamos el lugar y el tiempo, nuestro estado mental, los pensamientos que ocurrían en nuestro cerebro, los detalles del entorno, los colores, los olores, la sensación de nuestro cuerpo.

Ampliamos los detalles cercanos inmediatos a los más lejanos. Poco a poco nos será posible recordar los detalles almacenados en distintos niveles de la atención correspondiente a ese momento.

Al ejercicio podemos aplicarlo luego a la información que leímos en un libro técnico, hasta recordar con precisión las imágenes de los símbolos o lenguaje escrito que vimos al leer.

Esta técnica es progresiva, difusa y lenta al principio, hasta que la atención de memoria aumenta y se desarrolla.

Aumentando la memoria, obtendremos una de las condiciones clave de la arquitectura mental científica. La otra es la comprensión clara. Pero, desarrollar estas dos capacidades, sin estudiar, no dará los resultados esperados.

Debemos también iniciar estudios superiores. El objetivo principal es ser más inteligentes y moralmente buenos, como la mejor estrategia para obtener resultados sustentables en el medio social.

148.- ¿Insisto, esto no nos aleja de la religión?

Buda Maitreya.- Nos aleja del concepto medioeval de la religión. La idea de la religión es unir la conciencia del hombre con la Verdad.

Para saber ya no pedimos a los monjes y sacerdotes su indicación, se la pedimos a los científicos. Lo que falta a los científicos es la clara orientación moral hacia el bien común superior. Esto lo da la práctica comprometida de la Vipassana, al adoptar las abstenciones como forma de vida pacífica y compasiva.

Usar el conocimiento de la ciencia y la tecnología para el bien, es lo que nos falta aprender e implementar en la sociedad mundial.

Un buen científico sirve a su comunidad, prolonga y salva vidas, hace que el trabajo se pueda realizar con menor esfuerzo.

A todos los fines prácticos es más útil un científico que un sacerdote. Falta que el científico, como modelo de servicio a la Humanidad, contenga una clara moral superior.

Si Dios existe y es siempre posible establecer un contacto personal con Él, podemos esperar que en el futuro sean los científicos y no los sacerdotes, quienes aporten un conocimiento sustancial y verdadero que nos posibilite y facilite esto.

Con las creencias solas no modificamos realidad alguna. Esta transformación ya ha ocurrido en el inconsciente colectivo de la sociedad mundial, falta que adopte una forma definida.

No estoy proponiendo un cambio, hago la observación sobre que dicho cambio ya ha ocurrido realmente.

Es necesario que la comunidad científica asuma la meditación como objeto de investigación, para que podamos todos avanzar moralmente y evolucionar cerebralmente.

Optimizar las técnicas de meditación, no es tarea para una sola mente, sino objeto de un trabajo científico realizado en equipo a escala mundial.

Vivir en el pasado o en el futuro, depende de nuestra elección y los esfuerzos que estemos dispuestos a realizar.

La investigación que se ha realizado sobre la meditación consiste en verificar y evaluar sus efectos, no se ha progresado en perfeccionar las técnicas y en desarrollar teoría científica que la sustente.

Este paso es el que posibilitará conectar la realidad material con la realidad espiritual de nuestra mente.

Para sobrevivir como especie, es fundamental que poseamos un conocimiento preciso sobre lo que es la conciencia, por qué y cómo funciona. Sin esto, nuestro dominio sobre la materia será siempre incompleto e insuficiente, porque es el fenómeno integral de la conciencia lo que hace posible la existencia de la materia ante nuestro proceso de percepción.

No podemos y no debemos abandonar simplemente este campo o territorio del conocimiento, a las creencias sobre Dios.

Todavía no sabemos por qué hay existencia, cuál es la razón para esto, nuestro deber y necesidad es averiguarlo.

149.- Para un religioso la existencia sin Dios es equivalente a desamparo y sufrimiento interminable.

Buda Maitreya.- Ud. comete un error en su conclusión. La técnica de la Vipassana no afirma ni niega a Dios, se concentra en ofrecerle un método cuya aplicación sólo depende de Ud., de su voluntad y constancia.

Para todo religioso la protección o colaboración de Dios está condicionada a su conducta moral personal.

 Si el individuo comete faltas perderá el derecho al beneficio de esa protección, hasta no corregir los errores cometidos.

Hay un principio de causalidad aplicado en la lógica de toda acción religiosa. Si Ud. practica la meditación Vipassana, está obligado a cumplir las abstenciones de no violencia, lo cual coincide con los principios morales de las religiones monistas.

Y nada impide que al principio de la meditación o a su término, Ud. realice una oración.

De modo que la técnica no lo priva a Ud. de sus creencias de fe, sí fortalece la convicción de que la conexión entre Ud. y su idea personal de Dios, depende de Ud., de sus acciones y que cada una viene siempre acompañada de un efecto o resultado, que Ud. puede prever y por tanto, intensificar o evitar.

La oración le sirve a Ud. para intentar evitar lo desconocido, todos aquellos efectos que no son resultado de sus acciones directas o que su conciencia no alcanza a distinguir como contenidos en la naturaleza de sus acciones directas.

150.- ¿En su libro Vipassana II que temas desarrolla?

Buda Maitreya.- Amplío detalles de la técnica y explico algunas ejercitaciones. Comparo la Vipassana con la Meditación Trascendental del Maharishi y las combino. Incluyo citas de las investigaciones científicas comparadas realizadas sobre los efectos de la MT.

Se mencionan técnicas de meditación mántricas o de repetición mental de sonidos. Es una continuidad del mismo principio expuesto aquí: entrenar la voluntad y la atención para hacer posible el control de la actividad cerebral y su reprogramación selectiva consciente.

En este libro hay información mínima suficiente para que cualquier persona interesada en iniciarse en la meditación, pueda hacerlo y empezar a disfrutar sus beneficios.

La recomendación es que practique la técnica como mínimo 3 meses, antes de intentar añadir otro método.

Para poder cambiar nuestra mente, antes debemos poder relajarla y calmarla, hacer que nuestros pensamientos disminuyan y percibir la tranquilidad del silencio en ausencia de todo miedo, en nuestro interior.

Dada la importancia de esto, lo he repetido con insistencia en este primer manual de meditación Vipassana.

MEDITAR 90 MINUTOS POR  DÍA MEJORA EL CONTROL DE EMOCIONES EN EL CEREBRO.

Investigación realizada por la Universidad de California, utilizó imágenes de resonancia magnética, para determinar que quienes practican esta técnica ven incrementada su materia gris en varias zonas que controlan las emociones, lo que les permite tomar las mejores decisiones en distintos escenarios.

Tomar una decisión es una capacidad que tiene que ver con conocer las propias emociones. Esa habilidad de identificar cuáles son las opciones que hay y cómo éstas pueden o no ir de la mano con las necesidades, es una destreza que, biológicamente, se desprende del funcionamiento de la corteza orbitofrontal.


Quienes practican la meditación entre 10 y 90 minutos diarios tienen esa y otras áreas cerebrales más desarrolladas. Eso fue lo que un equipo de investigadores de la U. de California en Los Ángeles (UCLA), en EE.UU., logró probar con imágenes de resonancia magnética de alta resolución.


El estudio, publicado en la revista NeuroImage, aplicó esta técnica a 22 personas que meditaban y 22 que no. De esta forma, se determinó que los meditadores tenían volúmenes significativamente mayores de materia gris en la corteza orbitofrontal, el hipotálamo y el giro temporal inferior, zonas ligadas al control de emociones.


Los meditadores practicaban técnicas conocidas como zazen, vipassana y samatha.

Estas consisten en establecer una fuerte conexión entre mente y cuerpo mediante la atención a las sensaciones físicas y evitando la irrupción de los pensamientos, lo cual se logra al asumir una posición sentada y respirar profundamente.

Las personas habían practicado estas técnicas entre cinco y 46 años, con una media de 24 años, y la mayoría meditaba entre 10 y 90 minutos. En ellos, el aumento del volumen cerebral, dicen los expertos, fue de hasta un centímetro cúbico en las regiones mencionadas. Este índice, según el neurólogo Jorge Villacura, de la Clínica Dávila, puede ser considerado como una cifra “nada despreciable”.


Los autores no encontraron ninguna región en la que los no meditadores tuvieran un volumen mayor o más cantidad de materia gris.

Sabemos que la gente que medita consistentemente posee una capacidad excepcional para cultivar emociones positivas, mantener la estabilidad emocional y concentrarse en un comportamiento consciente”, explicó Eileen Luders, autora del trabajo. “Las diferencias observadas en la anatomía cerebral podrían darnos una clave de por qué los meditadores tienen estas capacidades excepcionales”.

*Buda Maitreya: Las enseñanzas antiguas señalan que no solo es posible la regeneración celular, sino que el acto de meditar crea nuevos enlaces sinápticos entre las neuronas y estos nuevos circuitos facilitan la activación y desarrollo de mayores capacidades y habilidades, hasta entonces desconocidas. Todo indica que el uso inteligente y correcto de estas técnicas permite acelerar la evolución natural humana, incrementar la inteligencia y desarrollar facultades telepáticas. Es lógicamente factible potenciar estos mayores desarrollos cerebrales internos, con tecnología digital auxiliar en forma directa y no invasiva. Nos encontramos en la frontera de decisivos conocimientos sobre la estructura de la conciencia y las capacidades potenciales de la inteligencia.

En el estado de conciencia ordinaria de vigilia, el cerebro procesa constantemente información, para atender funciones motoras, adaptaciones al entorno cambiante de las funciones orgánicas automatizadas, cálculos, comparación con datos almacenados en la memoria, etc., realizando el trabajo sobre varias líneas de tiempo lineal de ejecución de las acciones.

En esta fase el cerebro utiliza mayor cantidad de recursos disponibles para poder coordinar, programar y planificar las distintas interacciones. Durante este tiempo de trabajo máximo, el procesado cerebral puede producir error y los errores acumulados pueden ser almacenados en la memoria de corto y largo plazo, ocasionando un posterior mal funcionamiento de todo el sistema.

En  forma natural el descanso del sueño posibilita borrar o corregir estos errores acumulados en la memoria y al trabajar con menor intensidad el cerebro, durante ese período, hay disponibilidad de mayores recursos para efectuar mantenimiento y reparaciones generales.  La técnica de la Vipassana sirve como un complemento del sueño, tanto en cuanto a descanso o relajación profunda, como la función de aislar y borrar errores acumulados en la memoria.

las impresiones emocionales profundas pueden permanecer en la mente subconsciente durante muchos años. el sueño no es suficiente para descargar estos bucles emocionales, porque se requiere la atención consciente. por esta razón, la técnica permite deshacer los nudos emocionales con relativa facilidad, dado que durante la práctica se intensifica la atención consciente y la capacidad de penetración  mediante la simple observación.

durante la conciencia ordinaria de vigilia, la idea de identidad personal se mantiene como un núcleo focal constante por detrás de todas las operaciones cerebrales, sean motoras, recordativas o cognoscitivas. sin éste núcleo,  no sería posible la organización y ordenación de los flujos de información. en esta relación, los flujos se orientan en forma de pasado y futuro, dado que interaccionan con el núcleo de identidad y sus coordenadas espacio temporales, puesto que existe en función de estas dos variables. no es estático sino por naturaleza dinámico.

este núcleo se materializa mediante la conciencia de contacto con el cuerpo físico y la función memoria.  transcurre en un espacio y un tiempo determinado.  debido a que responde a la variable tiempo, el núcleo de identidad siempre se encuentra en proceso o fase de reconstrucción, mantiene un patrón de memoria, pero siempre cambia en tiempo presente y así sólo puede percibirse directamente en pasado o como posibilidad de futuro. desde este estado, cuando se ingresa la pregunta “¿quién soy?”, la respuesta es una sucesión conservada en la memoria.

mediante la técnica es posible aislar los diferentes elementos del procesado cerebral que produce la experiencia de la conciencia ordinaria de vigilia. así, la atención puede retroceder desde la idea de identidad personal vinculada con el cuerpo, hacia la conciencia que recibe a ésta y permanecer en tal estado,  evitando que sea modificado por las variables.

La disociación causa que se pueda percibir directamente la conciencia de existencia sin contenidos, antes de ser deformada por las funciones programadas. Al formularse la pregunta “¿quién soy?”, no pueden activarse sucesiones de cadenas causales. La respuesta se limita a lo que la conciencia sin modificaciones es.

En tal estado o percepción, no hay idea de identidad, yo, contacto con el cuerpo, recuerdos o cualquier otro contenido. Por lo que no se presentan tensiones ni aflicciones. La percepción se produce en tiempo presente. De esta forma se interrumpen las relaciones de cadenas causales y si se desea, pueden introducirse nuevas variables programables en forma selectiva.

La conciencia vacía de contenidos posee atención plena del momento presente, por lo que tanto el pasado como el futuro se interrumpen. Esta condición sólo puede comprenderse correctamente mediante la experiencia propia directa, dado que se trata de un estado no automático, aunque natural por naturaleza, que se produce mediante la acción dirigida y voluntaria del control consciente que permite la técnica. La conciencia aislada que surge mediante la práctica de la técnica, puede definirse como un cuarto estado de conciencia, con condiciones metabólicas y cognoscitivas propias.

La conciencia ordinaria de vigilia se encuentra conformada por distintas capas de procesado cerebral que funcionan o acontecen sobre distintas líneas de tiempo, coordinadas mediante una línea principal de sucesos, o tiempo presente de la conciencia y diferentes niveles de actividad programada. La técnica permite separar estas capas de una en una y aumentar así gradualmente la capacidad de comprensión e interacción voluntaria con cada una.  Sólo desde la conciencia de vigilia es posible ingresar en estado de conciencia aislada, o cuarto estado de conciencia (4EC).

Esta posibilidad de separar y conocer las distintas capas de la mente cerebral, debe ser explorada con precaución, dado que existe la posibilidad de introducir nuevos bucles emocionales y programaciones erróneas en la mente automática, al penetrar el consciente voluntario en el subconsciente involuntario.  Si la intención es introducir nuevas programaciones mediante la sugestión e imaginación, se deben evaluar y chequear  las mismas para asegurarse de que sean correctas y apropiadas a la funcionalidad prevista. La práctica y la experiencia aumentarán las posibilidades de ejecución de distintas capacidades.

El cuadro jerárquico que antecede, es una posible síntesis de las capas funcionales que se superponen para formar y crear el estado de conciencia ordinaria de vigilia. El elemento que actúa de fondo para todo el movimiento, dentro del escenario delimitado por la conciencia corporal, es la conciencia sin contenidos o aislada (CA).

Como vimos anteriormente, el cerebro procesa los datos de uno en uno, pero puede hacerlo simultáneamente sobre varias líneas de tiempo diferentes. La sumatoria es una sincronización de las diferentes capas de procesado y el surgimiento de la conciencia del yo y de la conciencia del mundo o universo.  Este trabajo constante se produce a una muy alta velocidad, por lo que la percepción de la conciencia se produce en un tiempo más lento y se crea la ilusión de continuidad constante de lo visto o percibido mediante los sentidos biológicos.

Se deduce que cada tipo de procesado ocurre en una secuencia de tiempo diferente. El nivel consciente también se produce en una secuencia de tiempo aislada de las demás, y esta es una de las razones principales por las que el consciente no puede modificar voluntariamente sucesos que ocurren en otras secuencias del tiempo cerebral posible, a menos que sea modificado su propio patrón de velocidad.

Durante la técnica los estímulos provenientes de los sentidos son gradualmente interrumpidos, por lo que las zonas cerebrales asociadas con el procesado de esta información ingresan en fase de reposo. La velocidad entre pensamiento y pensamiento se reduce progresivamente.

Siendo luego posible aislar la conciencia del objeto contenido en el mismo pensamiento, simplificándose toda la percepción sobre la conciencia aislada de sí. En este momento el flujo de los pensamientos se interrumpe, la memoria como asociación no actúa, existe percepción pero no hay objeto, el conocimiento relativo cesa. Es un estado de completa relajación, la actividad cerebral se reduce al mínimo.

La idea de yo se encuentra ausente, no hay desplazamiento en el espacio ni en el tiempo. ¿Qué ha sucedido? La atención consciente ha revertido el camino de la superposición de las distintas capas que construyen la realidad cerebral y se ha focalizado sobre la conciencia aislada, vacía de todo contenido, la capa de fondo  sobre la que se sincronizan todas las demás.

Por tanto, la técnica no crea estados de conciencia intrínsecamente nuevos, introduce la atención consciente voluntaria por las distintas capas de la estructura cerebral cognoscitiva.

Al penetrar la atención consciente en la capa o estado de la conciencia aislada, cesan todo dolor y sufrimiento, porque no existe información sobre el yo, no hay identificación con ningún suceso en el tiempo y no hay formación de deseos. Se experimenta una sensación de beatitud y calma, de completo reposo en el centro de sí mismo. Tal estado puede ser disfrutado indistintamente por un religioso como por un ateo, no se encuentra predeterminado por el mundo de creencias personales, sino por la propia fisiología cerebral, que viene dada por el orden de la evolución natural de la materia, desde el elemento más simple a la estructura de orden más compleja posible.

La conciencia aislada, contiene un único objeto: la existencia; por tanto es conciencia de existencia o afirmación de sí. Es la primera estructura de orden programable que hace posible la organización de la vida. Todavía no sabemos por qué y cómo surgió, sí sabemos que es el antecedente de la primera ameba o forma de vida terrestre hace miles de millones de años atrás. No acepta modificaciones y ha llegado al presente en estado original. Desconocemos su química exacta o hardware, pero es plausible que se encuentre incorporada de alguna forma en la estructura del ADN.

Experimentos de laboratorio han logrado recrear las condiciones ambientales de la primera era de la Tierra, dentro de una simulación encerrada al vacío. Mediante descargas eléctricas se logró romper las moléculas y facilitar la formación de estructuras de ácidos orgánicos más complejas, alcanzando incluso la fase de pre-membranas protegiendo la unidad molecular.

Desde entonces, no se ha podido avanzar más, ni proceder a la creación de vida desde la materia inerte. El software inicial de la vida, que posibilita la interacción inteligente y/o consciente con el entorno, nos evade.  Tampoco sabemos si este soft  surgió en una sola forma única o en varias simultáneamente y con posibles variaciones. La ciencia y la tecnología han logrado manipular la programación de la vida, pero no han llegado al punto de poder crear nueva vida desde la materia inerte. Este soft primitivo ¿era consciente en sí mismo, o se trató del primer elemento de programación que luego hizo posible la activación y ejecución de la conciencia?, ¿la materia contiene a nivel cuántico capacidad de memoria natural?

Para poder conocer el estado de conciencia aislada es necesario partir de un estado de conciencia de vigilia evolucionado, similar al alcanzado por el ser humano.  Sin este nivel de atención consciente, no sería posible la regresión a través de las distintas capas de programación o procesado cerebral.

Sea lo que sea, que adquirió capacidad consciente, quedó impreso en la cadena viviente de la evolución y es por esto un objeto siempre posible de estudio e investigación. No está separado del cuerpo humano, sino que integra el sustrato celular general. Contenga potencialidad de eternidad o sea limitadamente contingente, constituye una  realidad inmediata. La conexión de este sustrato de conciencia con las sensaciones corporales permitió y derivó en la evolución de las especies.

Inserto en este nivel de la conciencia original básica, o programación básica de la vida, se encuentra el potencial de conciencia unificada. Por lo menos, en lo atinente al campo de lo biológico, si la conciencia aislada es una forma de programación primitiva, a partir de la cual se formó el lenguaje y los comandos de operaciones más complejas de las interacciones variables de la vida y se mantiene en los individuos de todas las especies sin modificaciones, es posible que mediante su intermedio pueda activarse algún tipo de intercomunicación entre los distintos sujetos vivientes, que partieron de una base de programación común. Esto podemos definirlo como el potencial de conciencia unificada.

A su vez, algo desconocido, tomó conciencia de sí mediante esta primera programación o afirmación de la existencia. No es un punto infinitesimal de materia el que adquirió conciencia, sino toda la materia resultó modificada a partir del instante en que ese punto infinitesimal de materia adquirió conciencia de existencia. El universo quedó involucrado en éste proceso y lo que involucra a todo el universo incluye necesariamente a lo absoluto.  La irrupción de la vida o conciencia, representa un cambio de fase en toda la materia. De modo que, la conciencia sin objeto, es un estadio intermedio hacia la conciencia unificada de lo relativo y lo absoluto, sean lo que sean.

La idea de que “todo es mente”,  es errónea cuando la asociamos con el nivel de los pensamientos. En los hechos vemos que la materia aprendió a procesar y almacenar información, como resultado de estos procesos surge la conciencia. La mente se define por la sumatoria de una serie de procesos que se producen  físicamente en el cerebro.  Si la conciencia como software independiente puede migrar hacia otro soporte físico o funcionar sin ninguno, es una posibilidad que requiere de mayores datos científicos precisos y de investigación. Para ubicarnos, recién estamos explorando científicamente el hardware cerebral y presuponiendo la funcionalidad de su software operativo. El principal problema es la falta de financiación y de programas objetivos para avanzar en la investigación, que equivocadamente no es considerada prioritaria y vital para el desarrollo futuro en todas las áreas.

Las enfermedades no genéticas son alteraciones sobre el patrón de memoria celular, o programación celular. La técnica  Vipassana permite deshacer núcleos o bucles activos de memoria y corregir así los errores acumulados. Al relajar las tensiones orgánicas se deshacen los patrones de enfermedad.

Toda enfermedad es una anomalía funcional, un error que ha logrado fijarse en la memoria celular o química del cuerpo.  La evolución de toda enfermedad implica un proceso activo y una historia acumulada.  El programa enfermedad es conservado en la memoria y es activado desde esta función regulada por la estructura neuronal. De modo que si logramos introducir cambios en la memoria  general, que en particular conserva los datos de programación que tornan ejecutable la evolución de la enfermedad, podemos revertir el proceso y anularlo.

En principio, las neuronas se comunican con todo el conjunto celular y regulan su metabolismo. De modo que si la programación de enfermedad se encuentra localizado y focalizado en un grupo celular específico, sería posible llegar a este grupo mediante órdenes aplicadas desde el conjunto neuronal o sistema nervioso central.  Cada vez que producimos un pensamiento, estamos sintiendo y contactando nuestro cerebro, nuestra corteza cerebral y abriendo rutas sensibles hacia las capas más profundas y primitivas del cerebro que controlan y regulan las funciones vitales y específicas intracelulares.

Al igual que acontece en el mundo computacional un programa de enfermedad biológica se comporta como un virus informático, al cual para borrar o desactivar primero hay que localizarlo. El dolor y los desequilibrios son un alerta orgánico indicador de la zona afectada. Pero las enfermedades no son producto sólo de un error interno del sistema, también se encuentran asociadas con hábitos insanos.

 Así existen causas externas que propician condiciones favorables para que la programación de error surja y sea conservada en la memoria celular. Para iniciar el camino hacia la recuperación de la salud, ambas vías deben ser abordadas, la interna como la externa. Corregir los hábitos insanos es parte de la sanación.

En cuanto a las potencialidades curativas de la técnica, toda enfermedad deriva en un pensamiento de enfermedad cuya repetición tiende a prolongarla y a intensificarla. Una emoción dispara cambios químicos en el organismo, que son necesarios para que la misma se prolongue. De la misma forma los pensamientos conscientes voluntarios y repetitivos envían mensajes a todo el conjunto celular. Cada ser humano no es un individuo único, es una comunidad completa altamente organizada y estructurada de cientos de miles de millones de células. La voluntad consciente es el comando central con el que se intercomunica toda la comunidad celular.

 

En los hospitales es común el término voluntad de vivir, si el paciente pierde el deseo de continuar viviendo, es posible que no sobreviva a un postoperatorio delicado. Todas sus funciones vitales se encontraban funcionando bien, pero muere por falta de voluntad de vivir.

Esto enseña que la voluntad y el pensamiento NEGATIVO AFECTAN A todo el organismo, hasta el punto de poder generar un fallo general del sistema y ocasionar la muerte.

la forma de aplicar la técnica es explorar los contenidos mentales chequeando si no hay presencia de alguna forma de falta de voluntad de vivir, creada por mecanismos psicológicos de culpa, castigo, depresión, etc. al mismo tiempo, controlando los hábitos para detectar si se han introducido rutinas insanas que promuevan estados de enfermedad, como dieta inadecuada, adicciones, malas posturas, etc. asimismo, las deformaciones emocionales intensas de amor-odio, pueden crear altas tensiones en el organismo y esto ocasionar una baja en las defensas, una debilidad del sistema inmunológico que pueden aprovechar enfermedades oportunistas latentes.

Reequilibrar la actividad cerebral, deshace las contradicciones y tensiones emocionales, así como observar los hábitos y corregirlos, en general, constituyen etapas de mantenimiento preventivo y correctivo de la salud de todo el organismo involucrado. La salud es el resultado de un trabajo dinámico que realiza en forma constante el cuerpo y la mente, tanto puede progresar y fortalecerse como debilitarse. Las consecuencias de perder la salud son la pérdida parcial o total de las capacidades sumadas del cuerpo y la  mente, hasta el grado de una falla general irreparable y el final de la muerte. En función de esta realidad, la preservación y el aumento de la salud es una prioridad máxima para toda persona inteligente.

En forma natural, el cerebro posee toda la información necesaria para sostener la salud del cuerpo y de la mente.  Facilitando esta función reparadora, la inteligencia almacenada en el cuerpo opera automáticamente y realiza las tareas de mantenimiento correctivo y preventivo necesarias y de regeneración celular. Los animales heridos o enfermos, instintivamente hacen dieta y se mantienen quietos. El descanso y la inmovilidad permiten que el cerebro ahorre energías e incremente potencial y pueda realizar el trabajo de recuperación de  la salud más rápidamente.

La técnica desconecta la atención de los deseos estresantes, de las emociones violentas y de los pensamientos en veloz sucesión y asociación. Aísla la atención del yo psicológico atado compulsivamente a la acción externa, ocasionando la relajación consciente profunda. En este estado de reposo incrementado, el cerebro aumenta su capacidad para reparar daños en los distintos sistemas del organismo.

No es necesario que la persona siga voluntariamente el proceso, esto lo hace la programación cerebral en forma automática, emulando las mismas funciones que se activan durante el sueño profundo. De modo que, durante la relajación voluntaria consciente profunda, al ejecutar correctamente la técnica, no sólo se disfruta de una sensación progresiva de paz por efecto de cesación de todo esfuerzo, contradicción y conflicto con lo exterior, se le da al sistema nervioso central y al cerebro un tiempo adicional de mayor concentración de disponibilidad de recursos para reparar todos los errores y daños acumulados y sufridos por el sistema. La comunidad celular deja de dar para que el yo psicológico pueda actuar y pasa a recibir los beneficios directos del conjunto. Más se profundice la relajación y la aislación de la conciencia, más recuperará su vitalidad el total del organismo. La técnica permite profundizar en la homeostasis general del cuerpo que colabora con los sistemas de autorregulación corporal. Debido a esto, la salud tiende a mejorar.

Al practicar  Vipassana la atención consciente es constantemente focalizada en la respiración o en el movimiento del abdomen. Esto absorbe paulatinamente a la mente y ralentiza los pensamientos. Es como si uno estuviera en un cine, pero en lugar de mirar la película de los pensamientos y quedar hipnotizados por ellos, les damos la espalda. Este simple cambio de postura quiebra el principio causal entre los pensamientos y el expectador de los mismos. Los pensamientos continuán moviéndose pero ya no arrastran y al hacerse más intensa la práctica de la técnica, llega el momento en que el río de pensamientos se detiene. La mente es totalmente lúcida pero está completamente vacía de todo pensamiento.

La impresión generalizada respecto a la meditación es que el sujeto que la practica experimenta un trance mental autohipnótico y su mente se desconecta del cuerpo. Bajo esa condición anormal percibe una realidad alterna de naturaleza espiritual, no material ni física. Este es un concepto erróneo. La meditación permite intensificar el contacto con el cuerpo físico y un reajuste de la capacidad de atención cerebral con las sensaciones corporales.

Por tanto, se trata de un proceso claramente fisiológico, un diálogo concentrado que se establece entre el sistema nervioso central y la estructura neuronal de los dos hemisferios cerebrales, con el contenido almacenado por la memoria celular y los distintos procesos metabólicos y automáticos involuntarios.

No se trata de una evasión o retirada de la realidad inmediata, sino de una profundización en la correlación con las funciones básicas vitales y más sutiles que colaboran en el sostenimiento de la vida biológica.

Cada segundo se producen en el interior orgánico millones de reacciones químicas, en una doble mecánica constructiva y destructiva que reemplaza la composición intracelular y su medio ambiente interno. El cuerpo no es estático, siempre se encuentra en fase de cambio y posee la capacidad de un equilibrio dinámico constante, mediante el cual la estructura molecular se conserva, se autorrepara y se replica a sí misma.

Como resultado del constante cambio químico se obtiene energía que es reutilizada como combustible para la motorización muscular, las interaccioanes neuronales que permiten el pensamiento simple concreto y abstracto complejo, así como el resto de las actividades humanas conocidas.

Durante las acciones del estado de conciencia de vigilia, el trabajo realizado por el cerebro y el cuerpo consume grandes cantidades de energía obtenidas de los alimentos, en cambio, durante la meditación la tasa de actividad del metabolismo disminuye y se aproxima al consumo de energía que se produce durante el sueño profundo.

Y se ha comprobado científicamente que el estado que se obtiene durante la meditación de alerta en reposo, es decir del cerebro con atención intensificada y el cuerpo en relajación profunda, permite un descanso superior al sueño profundo, siendo posible alcanzar este nivel de relajación en un tiempo mucho menor, dado que se requieren 4 horas promedio mínimo para alcanzar el máximo de relajación mediante el sueño profundo. Mientras que con la meditación esta fase de reparación relajante se realiza a partir de la media hora o de 30 minutos de concentración  perfecta.

Entonces, la acción ejecutada durante el tiempo de meditación se traduce en un ahorro energético por efecto de una disminución observada conscientemente de las funciones de soporte vital, como la respiración, el ritmo cardíaco y la presión sanguínea.

El metabolismo se reduce y esto permite que los programas de autorreparación celular se ejecuten internamente con mayor eficacia y mayor disponibilidad de recursos. Esto significa que aumentan las condiciones naturales para revertir el desgaste tanto celular, como el orgánico localizado.

La presión de la actividad, la ansiedad psicológica, se atenúan y la propia inteligencia corporal tiene oportunidad de realizar mejor y más profundamente su trabajo de mantenimiento.

La salud se fortalece mediante el descanso profundo. Usando la meditación cualquier sujeto puede acompañar y reforzar los procesos constructivos de su organismo, de modo de beneficiarse con una mayor resistencia a las enfermedades y una menor velocidad de desgaste general o envejecimiento acelerado y prematuro.

Identificar la meditación  con el trance conduce a error, es preferible la comparación con el ejercicio. Se trata de practicar la inactividad muscular progresiva y la tensión-distensión generalizada, mediante la postura correcta, junto con la conexión de la actividad cerebral con el momento presente, lo que causa un cambio psicológico que permite observar los contenidos de la memoria emocional sin involucrarse.

Este efecto permite que el yo psicológico descargue los bucles emocionales recurrentes, que a su vez causan tensiones neuronales y musculares permanentes o cíclicas, consumiendo recursos de la capacidad biológica individual y que con el tiempo, evolucionan en diferentes enfermedades y deficiencias funcionales.

El estado de alerta en reposo permite un tiempo de mayor equilibrio, desde el cual poder observar con mayor ecuanimidad los contenidos mentales y desalojarlos de sus reacciones emocionales, tanto negativas como positivas, que al repetirse automática e incontroladamente, provocan el desbalance general de la mente y el cuerpo.

El proceso es semejante al de resetear una computadora o pasarle el ScanDisk y el desfragmentador de memoria para ubicar y corregir los errores acumulados por el sistema operativo.

Parte de nuestra realidad material es que dependemos de múltiples funciones programadas en forma autónoma e involuntaria, que se activan inconscientemente y son reguladas con ajustada precisión por las neuronas en su diálogo con todos los procesos simultáneos que se suceden fracción de segundo a fracción de segundo en nuestro organismo.

Las reacciones químicas no se autorregulan solas, no son intrínsecamente automáticas o inteligentes, es la inteligencia corporal, controlada desde el cerebro, la que emite los mensajes de las acciones que se ejecutan con precisión.

La evolución ha diseñado todo el sistema de esta programación inconsciente, que no es totalmente automática, porque es inteligente y toma decisiones. La conciencia voluntaria tiene la capacidad de optimizar u obstruir esta programación inconsciente.

La meditación, al posibilitar una comunicación más fluida e integrada entre el cerebro y todo el conjunto celular, promueve la optimización de las funciones inteligentes automáticas del inconsciente y aumenta el intercambio de información entre los polos del consciente y del inconsciente en todos los niveles.

Esto significa que los extremos se unen y equilibran, integrándose, lo que produce la sensación de una expansión del consciente. Tomar en cuenta estos conceptos es necesario para comprender que la meditación no es un proceso extraño, sino natural.

Tan natural como cuando los animales se mantienen inmóviles, en reposo y a dieta, cuando están heridos o enfermos, para potenciar la capacidad de sus cuerpos de autorrepararse. Entonces, reparar y mantener el cuerpo, así como la posibilidad de modificar controladamente la inercia de los contenidos mentales propios, son las dos características o resultados destacados de practicar la meditación.

Las expectativas trascendentes de búsqueda de la verdad última, de la iluminación, del conocimiento del yo permanente, pueden ser reemplazadas por objetivos más humildes pero más prácticos e inmediatos, como mejorar y mantener la salud, retardar el envejecimiento, liberarse de las emociones violentas y pensamientos desequilibrantes, aprender a gozar del relax profundo y la cesación de todas las preocupaciones, aumentar la autoestima, la adaptabilidad y la sensación de autodominio.

Pequeños objetivos que permiten resultados concretos inmediatos y que transforman la meditación en una actividad placentera, alejada de cualquier frustración por causa de expectativas fuera de escala.

Asociar meditación con percepciones modificadas o alteradas es un profundo error, no se trata de ver lo desconocido, sino de comprender claramente lo conocido.

No se trata de concentrarse hasta la extenuación sino de sostener la atención relajada y constante. Lo más importante de la meditación es su efecto acumulativo, el cual sólo se presenta mediante la repetición, al ser incorporada como una rutina permanente de vida. Por eso, las expectativas erróneas y desajustadas conducen a la frustración y al abandono de su ejercitación, perdiéndose todos sus beneficios.

Resulta necesario insistir durante la teoría sobre el tema de las expectativas y el conocimiento de la base fisiológica del proceso de la meditación.

El sujeto practicante debe saber lo que está haciendo y sus efectos, a fin de lograr resultados correctos y de largo plazo.

Sólo cuando se comprende claramente para qué sirve meditar, se está en condiciones de incorporar éste hábito a la vida diaria.

Es una herramienta más, no es la panacea, no reemplaza al ejercicio físico, al estudio, al trabajo, a la investigación y demás actividades vitales que desarrollan la inteligencia, la salud y la personalidad humanas. Es un complemento para pensar y actuar mejor, preservando la salud integral al mismo tiempo.

“El que cree en mí, tiene vida eterna” (San Juan, 6, 47). Esta afirmación de Cristo es la máxima expresión respecto al efecto que ejercen las creencias sostenidas por la conciencia, desde las manifestaciones de la conducta, a la fisiología y el ser.

Los animales están privados de la capacidad de poder modificar sus creencias, con pleno libre albedrío, porque no poseen un lenguaje que les permita crear proposiciones lógicas y de éste modo razonar.

La vida salvaje se encuentra condicionada por las programaciones automáticas determinadas por el ADN y la respuesta del potencial genético a los cambios que acontezcan en el medio ambiente, a las leyes de adaptación y de selección de las especies. Por lo tanto, no le es posible a los animales descubrir el poder de las creencias para modificar las conductas, las acciones y reacciones, así como todos los fenómenos del cuerpo.

Desde las ciencias denominadas duras, como la física y la química, así como desde la medicina y la psiquiatría, predomina el supuesto hipotético que el cuerpo humano es una máquina biológica, que funciona regulado por programaciones simples y complejas diseñadas por el lento proceso de la evolución natural.

Bajo esta visión es reducida la conciencia a un subproducto de la máquina orgánica, por lo que se prejuzga que con acciones externas y químicos adecuados, solamente, se modificarán siempre favorable y controladamente todas las funciones internas del cuerpo e incluso las operaciones mentales del cerebro, la máquina inteligente, dentro de la máquina orgánica.

La química altera al cuerpo y la mente. Esto es verdadero y no se discute. El punto significativo, es que esta realidad tiene doble sentido, también es verdadero que la mente tiene la capacidad de modificar la química del cuerpo, lo que implica el potencial de crear e imponer condiciones para la salud o su deterioro y la caída en la enfermedad.

De modo que es tan cierto que el cuerpo produce a la conciencia, como que la conciencia produce al cuerpo. En esta relación de doble vía, para los fines de la meditación, no interesa cuál se presentó primero, o si desde siempre coexistió esta interacción. Importa la disponibilidad presente para la condición humana.

Los sistemas de creencias acumulados en el subconsciente, concentran miles y miles de horas de programación, como por ejemplo las conversaciones de padres y parientes, cuando el bebé aprende a identificar estos sonidos que se repiten y asociarlos con sus significados más probables, en un esfuerzo repetido por aprender la comunicación lingüística.

Toda la información recogida por los sentidos, existe acumulada y compactada en alguna capa del subconsciente profundo. Y todo éste océano de datos, es procesado e identificado, produciendo resultados acumulativos y repetitivos, que se traducen en una recurrencia funcional y conceptual automática.

En cada instante que tiene lugar la percepción o recepción de nuevos flujos de datos, el consciente interviene y procesa. Pero, este factor de atención consciente, que aprendió a procesar datos a una velocidad muy alta, se encuentra totalmente condicionado por las acciones pasadas de millones y millones de instantes anteriores, que se acumularon en caminos críticos recurrentes para resolver los eventos posibles reconocibles.

El momento consciente, lo que hace es copiar el antecedente del momento anterior y repetir la ejecución de las acciones reconocibles.  De modo que el estado consciente, está formado por un 99,9999% de programación acumulada o preestablecida, reduciendo la libertad de elección al máximo mínimo necesario y suficiente para la función prioritaria de sobrevivir. Pese a esto, ese 0,00001% libre o potencialmente incondicionado es suficiente para ocasionar efectos en cadena y transformar creativa y positivamente el acumulado de programación previa.

El efecto de las creencias puede cambiar los equilibrios metabólicos y hasta ser causal de muerte. Se ha observado reiteradamente en los hospitales que los pacientes que pierden la voluntad de vivir, obtienen una caída drástica en el porcentaje de recuperación postoperatorio o postraumático.

La simple depresión crónica tiene potencial para degenerar en diversas enfermedades y alteraciones de la salud, desde el ataque cardíaco inesperado a la hipertensión. Las creencias, cómo se siente uno mismo ante sí mismo y ante las circunstancias, puede interferir en la bioquímica orgánica, en el sistema inmunológico, endocrino, linfático y neurológico.

Y no se limita a sentir, se extiende al hecho de pensar y a la relación sostenida con el objeto pensado o ideado. Las creencias mantienen núcleos de afirmaciones y supuestos, que pueden ser útiles, para la vida activa y productiva o inútil y hasta degenerativa, es decir negativa, tóxica y destructiva.

Además, la nube de creencias está influida tanto por las intenciones de la voluntad como por el justo y correcto sentido del equilibrio.

Las creencias que confirman “no puedo” suelen ser factores de represión, activados por la emoción del miedo o la simple ignorancia, pero su contrario el “yo puedo” si no se ajusta a un camino o recorrido lógico para su concreción, puede transformarse en un desajuste leve o profundo, fugaz o crónico.

Y la determinación de este camino o recorrido lógico responde al acumulado cultural de la experiencia, al conocimiento, dado que dependerá de la formación y capacidad intelectual de cada sujeto interpretar lo que pueda ser ilógico y diferenciarlo objetivamente de lo que es ilógico.

De no haber existido un contexto de mentes brillantes en física y matemáticas, con el nivel de conocimiento adecuado para interpretar las afirmaciones de Einstein, éste hubiera sido tomado por loco al exponer argumentos como que la materia es igual a la energía, que el espacio se curva y es flexible, que el tiempo es variable y por tanto puede acelerarse, ralentizarse o hasta retroceder.

Igualmente, estas tesis fueron debidamente validadas por ecuaciones matemáticas y por la experimentación, de modo que el camino o recorrido lógico obtuvo satisfacción suficiente en su propio campo de interrelaciones.

Volviendo al punto, las nubes de creencias prefijan y condicionan la libertad de ser, crean o destruyen toda posibilidad de ejecutar una acción dada. Este efecto no parece ser totalmente decisivo y determinante, pero cuando se lo examina con mayor atención se descubre que la nube de creencias se ha estado transmitiendo genéticamente desde la primera supuesta ameba primitiva, de hace unos 3.500 millones de años terrestres atrás, hasta el ser humano.

Estas creencias genéticas están incorporadas en la programación del ADN y en la función de los genes para activar o desactivar acciones automáticas ya probadas y conservadas en la memoria bioquímica como recursos disponibles ante la variación de eventos externos u orgánicos internos inscriptos dentro de parámetros cíclicos reconocibles.

Estas creencias adoptadas por la inteligencia de la evolución genética y conservadas como programaciones automáticas disponibles en las moléculas del lenguaje del ADN, se encuentran en la capa más profunda de la mente subconsciente o inconsciente humana.

En el nivel más elevado se encuentran las nubes de creencias culturales transmitidas y conservadas por el cuerpo social histórico, que colaboran para que la mente interprete un modelo de realidad compartido, haciendo posible las interacciones humanas y que no necesariamente debe ser verdadero, de ahí los desequilibrios y conflictos que pueda generar, dependiendo su prolongación en el tiempo de los factores constructivos de autocorrección individual y colectiva que tales sistemas admitan.

Vale recordar la represión aplicada por el Vaticano contra el científico Galileo Galilei por el hecho de afirmar la heliocentricidad y negar la creencia en el planeta Tierra como el centro del universo.

Estas nubes de creencias culturales, en esencia, poseen la misma característica común con las nubes de creencias genéticas, son flujos de información dinámica que coparticipan del acontecer.

No es información estática como la contenida en un libro, sino información estructurada en forma secuencialmente lógica e interactiva con el entorno. Información que se encuentra constantemente en uso y que posee sus propios medios de reconstrucción o reestructuración, hacia niveles de complejidad de orden crecientemente superior.

La teoría cuántica admite que las fuerzas que regulan la materia y hacen posible los saltos cuánticos que establecen la incertidumbre, responden a mensajes, a información interactiva. No importa sustancialmente si esto se produce mediante subpartículas atómicas mensajeras, o por cualquier otro medio que sea imaginable o todavía no, lo que surge es que existe un flujo de información constante en el entretejido del espacio tiempo, que dialoga con la materia y la energía, indicando a cada subpartícula cómo actuar, cuándo y dónde existir, incluso cómo interaccionar con otra o con todas las demás subpartículas.

Por más simple y básico que este flujo de información pueda parecernos, se aproxima a la frontera de la idea preconcebida de lo viviente e inteligente.

Es posible que, después de todo, no exista una línea divisoria real entre los mundos inorgánico y orgánico, sino una transición de nivel  y de grado y que este flujo de información básica o cuántica este contenido en la propia estructura y funcionalidad cerebral humana, siendo tal vez la base del surgimiento del pensamiento consciente y racional.

Si esto es así y todas las capas o niveles de estos flujos de información superpuestos, están vinculados figurando la información cuántica en un extremo y el consciente racional humano en el otro, no existirían impedimentos absolutos para que el consciente voluntario pueda interaccionar directamente con los niveles de programación más profundos o básicos. El sabio Shankaracharya de la India dijo “la gente envejece y muere, porque ve a otros envejecer y morir”.

 La sentencia indica que el ser humano envejece y muere, básicamente, porque ha renunciado a toda posibilidad de aprender a sobrevivir, a detener el proceso de envejecimiento y hasta hacerlo retroceder.

La lección de la observación de Sankaracharya es que nuestra nube de creencias interna responde a las presiones externas y se adapta a ellas. Si todos ven a todos envejecer y morir, todos aceptan esa posibilidad de realidad y la convierten en el único camino por recorrer, así esta creencia en el envejecer y morir, programa el reloj biológico para que el desgaste y la decadencia realicen su trabajo sobre el cuerpo. ¿Es esto posible, puede haber una conexión tan directa entre la historia biológica de los individuos y sus nubes internas de creencias?

Mediante la Vipassana podemos cambiar la estructura interna de esta nube de creencias y su efecto sobre nuestro Ser.

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El Corazón. Sri Ramana usaba frecuentemente la palabra sánskrita hridayam cuando estaba hablando sobre el Sí mismo. Usualmente se traduce como «el Cora-zón» pero una traducción más literal sería «éste es el centro». Al usar este término particular Sri Ramana no estaba implicando que haya una localización o centro par-ticular para el Sí mismo, estaba indicando meramente que el Sí mismo es la fuente desde la cual todas las apariencias son manifestadas.

Sri Ramana Maharshi

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